Bien chicos, aquí les traigo un nuevo capítulo ojalá estén todos bien :3 jejeje y ya ando escribiendo los próximos estoy muy entusiasmada con esta historia, pero bueno mejor los dejo leer.

Disclaimer: Miraculous: Las Aventuras de Ladybug y Chat Noir no me pertenecen, porque si así fuera Chloe no hubiera retrocedido todo lo que avanzó en S2


Adrien.

He oido hablar de esa mujer, jamás la he visto, pero no necesito más que las palabras de mi niña hermosa para odiarla. El nombre de Ladybug era tabú en esta casa y en la mayoría de altos círculos sociales de Québec y de todo el sur de Canadá, el miedo que sentían al mencionarla era total. Y no puedo entender por que. ¡Es sólo una persona! No sé como una mortal cualquiera pudiera infundir tanto temor en toda una estado.

Temía conocer la respuesta. Me la imaginaba como una mujer mayor de mirada dura y fría como un glaciar. La experiencia es la consejera más brutal que existe, por lo que Ladybug ha de tener demasiada.

—Mademoiselle Tsurugi por favor tranquilicese.

—Disculpa Aaron, estoy muy nerviosa.

Fantástico ni siquiera sabe mi nombre.

—La ayudaré a caminar, por favor sostengase de mi brazo.

Ella obedeció y por un momento me sentí como un príncipe, con su princesa a su lado. Me hallaba emocionado, feliz. Aunque ella no reparara en mi por ningún momento.

No tardamos mucho en llegar, hice que se recostara en su cama tranquilamente. Se veía muy exahusta.

—Usted espere aquí, no tardo.

—De acuerdo-me miró dedicandome una tímida sonrisa, esa sonrisa cada vez me enamoraba más— Y muchas gracias Aaron.

Bueno al menos empieza con A y sí me reconoce, algo es algo. Sin perder tiempo salí a buscar a la solicitada cuando vi a Luka Couffaine frente a mí con una mueca de disgusto, ya creía saber el porque.

—Disculpa Alfred ¿Pero que hacías en habitación de mi prometida?

Genial, alguien más que ignora mi nombre salvo la primera letra.

—Lo siento Monseiur Couffaine, Mademoiselle Tsurugi sufrió un colapso y le traje a su cuarto, ya me iba, ella me ordenó traer a su madre pronto.

El semblante del chico pareció relajarse e inmediatamente cambió a una de preocupación.

—Pasaré a verla—me informó antes de perderse denteo de sus aposentos. Me sentía horrible, pero a la vez me interesaba más su bienestar pfff.. En fin mejor buscaré a Madame antes de que algo más pase.

Caminé al ala oeste de la mansión hasta topar con una enorme puerta blanca. Golpeé con fuerza y Mylene abrió la puerta, es la dama de compañia personal de Madame Tsurugi.

—¿Que pasa Adrien?—preguntó algo extrañada.

—Es urgente, Kagami sufrió un ataque nervioso y tiene que ver con Ladybug.

Mylene abrió los ojos en horror, cerró la puerta fuertemente y pude oir la suelas de sus zapatos alejándose con gran velocidad. De verdad me siento un imbécil ignorante ¿Qué acaso todos conocen a la tal Ladybug excepto yo? Lamentable.

No tardó mucho cuando Madame Tsurugi salió hecha la furia, pero no iba sola, otras dos mujeres elegantemente vestidas la siguieron con la misma nota de preocupación. Una rubia de pelo corto y la madre del idiota prometido de mi niña bonita. Si, definitivamente era el único ignorante de esta casa interminable.

Las perseguí hasta la habitación de Kagami, donde pasaron un rato bastante largo. Juro que podía oir algo parecido a los ladridos de una jauría rabiosa, cada vez me ponía peor por no saber.

¡¿Algún alma caritativa que me explique que demomios estaba sucediendo?!

Miré al cielo en busca de paz, pero no el cielo real. Sino la pintura que decoraba el techo. Absolutamente toda la casa tenía diferentes variaciones de la bóveda celeste en sus techos: Días soleados, nublados, nocturnos estrellados, con aurora boreal, noche oscura etc. Todos exquisitamente trabajados, aunque desconocía el motivo de porque.

Las horas interminables llegaron a su fin cuando las tres mujeres que llegaron al final salieron un poco más calmadas de aquella habitación. Iban muy pensativas, como si tramaran algo. Preferí alejarme por cualquier cosa.

—¡Oye muchacho!—llamó la mujer rubia.

¡Mierda!

—¿Diga Madame?

—Síguenos, rápido—dijo simplemente.

Las tres mujeres se movían rápido, yo no sabía que esperar de todo esto. Me introdujeron la habitación personal de Madame Tsurugi e hicieron a Mylene salir de inmediato, ok, esto es muy raro.

Pero fue cuando la mujer rubia me escrutó de pies a cabeza y me dedicó una sonrisa satisfecha, que tuve el presentimiento de que algo no me iba a gustar.

—Es perfecto Tomoe, es joven y bastante guapo, si Ladybug no lo quiere es por que está ciega.

Madame Tsurugi frunció el ceño, era obvio que la comparativa a su propia ceguera no le había resultado graciosa, la rubia inmediatamente se disculpó.

—Lo siento mucho querida yo...

—Así déjalo Audrey ¿Tú que opinas Anarka?-consultó la mujer japonesa.

—Es muy arriesgado, Ladybug no es tonta y podría darse cuenta. Su anciano padre es fácil de ablandar, ella definitivamente no.

— Es eso o quedarnos en la calle y a su merced.

Por cada palabra que esas mujeres soltaban más frío sudaba, no entendía lo que pasaba. Con tales acusasiones la susodicha no sólo había escalado 10 peldaños en mi ranking de repudio, sino también en el de respeto. ¿Cómo una mujer podría dejar en la calle a 3 de las familias más poderosas de Canadá? Temía conocer la respuesta, pero debía pronto intentar escapar de ello. No era de mi incumbencia, no era mi problema.

—¡Eso jamás!-afirmó furiosa Madame Tsurugi-Esa mosquita muerta nunca pondrá sus asquerosas manos en lo que nos pertenece, no mientras yo viva. Mi familia y yo nos quedaremos aquí, por lo que decidí aprobar el plan. Quédense con el muchacho y explíquele por que le conviene cooperar con la causa.

Tragué duro como nunca antes y luego de ver como la misma salía por la amplia puerta, las otras dos señoras se me acercaron lentamente.

—¿Cómo te llamas?-el tono de la mujer rubia era neutro.

—Adrien Lémaire

—¿Edad?

—21 años.

—¿De donde vienes Adrien?

—Vengo de Paris, Francia.

Inmediamente Madame Couffaine intervino y con una voz suave comenzó su explicación.

—Sabes quienes somos, nuestras relaciones con gente de muchas partes del mundo y nuestra intachable posición privilegiada, las empresas con nuestros nombres se dedican al lujo y al bienestar y hemos operado desde hace tres generaciones, pero como sabrás no todos pueden estar contentos con eso y una de esas personas es Ladybug.

La mujer detiene unos segundos intentando ocultar su asco al mencionar ese nombre, entonces la rubia continúa el relato.

-La familia de Ladybug es muy conocida en todo América del Norte, son muy poderosos y peligrosos, nos odian desde hace mucho y siempre han codiciado nuestros bienes, no les importa nada más que el dinero y tienen el suficiente dominio como para dejarnos desarmados y en la ruina. Sabe demasiadas cosas y nosotros no podemos contratacarla porque no sabemos como. Es muy brillante y no tiene escrúpulos en hacer lo que quiera. Lo que te proponemos es que te infiltres en su casa como un empleado, Tomoe te despedirá y tu irás a fingir que pides trabajo en otros lados y llegarás a Ottawa donde se encuentran los dominios de Wang Fu, él es el padre de Ladybug, un anciano que te deberás ganar sin el menor problema. El problema como dijimos es su hija, es astuta como un demonio, pero también es una mujer y tu un muchacho bastante amable, y atractivo podrías ser su complemento ideal.

Retrocedí aterrado ante la idea ¿Acaso planeaban venderme para satisfacer a la vieja bruja aquella y sacarle información? La idea me causaba repugnancia total ¡No definitivamente no haré esto!

—No es por ser grosero-dije al fin-Pero no pienso ser parte de esto..además ¿Porque precisamente yo? Pudieron hallar a alguien mejor.

Madame Anarka se disponía a responder pero el mayordomo llegó a comunicarle algo e inmediatamente salió de la sala.

Dejandome solo con la mujer rubia que se acercó a mi con aire de superioridad, soltando una risita burlona.

—Lo harás aunque no lo quieras hacer y por una simple razón: Por Kagami.

Por unos segundos olvidé como respirar

-¿Acaso crees que no sé de tus sentimientos por ella? Son tan obvios que hasta me dan diabetes. Sólo porque Tomoe no puede ver, pero esas miraditas que le echas no son normales y creéme que no le gustaría que su única hija se casara con un chofer. Pero...¿Que tal se la casara con el héroe que destruyó a Ladybug?

La conversación cada vez más me asustaba, pero a la vez me intrigaba. ¿Porque está señora quería ayudarme?

—Mi hija Chloe está interesada en Luka, siempre lo ha amado, cuando se enteró de su compromiso con Kagami entró en una depresión horrible y no puedo ver a mi niña en ese estado. Como siempre Tomoe hizo una mejor oferta, pero en este caso tu puedes ayudarme. Trae la información para destruir a Ladybug y a cambio yo haré que consigas la mano de Kagami, pasarás como un lejano pariente nuestro, tendrás el apellido Bourgeois y así mi querida Tomo-chan no podrá rechazarte.

Tentador, todo me resultaba tentador, y aunque una parte de mí deseaba aceptar el trato, hanía otra que no, ya que sabía perfectamente que mi niña estaba enamorada de Luka y el amor es algo que no debía ser forzado, pero ¿Y si él no la amaba? ¿Y sí Ladybug lograba su cometido? Entonces Kagami estaría destrozada, y el hermoso fulgor de sus ojos no volvería a ser el mismo nunca más.

Estaba decidido.

-Madame, estoy a sus órdenes.


Y bueno es todo, es el primer acercamiento a este universo que espero alcance un mayor grado de complejidad. Gracias por sus reviews :D Prometo no decepcionarlos y en la próxima colocaré los agardecimientos n-n

Sin nada más que decir me despido

Xoxo, Maretta.