Bien chicos, aquí les traigo un nuevo capítulo ojalá estén todos bien, mejor aue yo en estos momemtos :( no es muy difícil. Jajaja, pero bueno.
Disclaimer: Miraculous: Las Aventuras de Ladybug y Chat Noir no me pertenecen, porque si no Félix se parecería al de PV y no al gemelo malvado de Adrien ;)
Adrien.
"Eres un idiota"
Fue lo que me dijo Nino al contarle en el embrollo en el que me vi metido, él insiste en que no vale la pena, pero ya está hecho y no voy a acobardarme.
Y aquí estoy en el tren rumbo a Ottawa a proteger la vida de Kagami y su familia, aunque eso signifique que no podré verla en mucho tiempo. ¿Realmente valdrá la pena esto? El pensar en mi dulce niña amaneciendo todos los días en mis brazos me otorgó la respuesta...
¡Sí con un demonio!
Además estarían muy al pendiente de todos mis avances, y en estos momentos estoy cargando 3 celulares en mi maleta.
El mío, el que Madame Tsurugi me dio para comunicarme con ella y el que me dio Madame Bourgeois para reportar todo. Ser doble agente es muy malo ¿Pero triple agente? Por el bien de mi cabeza espero no tener inconvenientes y acabar con esto lo más pronto posible.
Intenté dormir, pero los nervios me eran muy difíciles de controlar, comí unas galletas y un té cortesía del tren, poco pero mejor de lo que esperaba. No conocía de nada la capital, pero presentía que no sería muy difícil encontrar los dominios de la bruja
Al arribar en la estación un par de horas más tarde me vi superado por la belleza de la ciudad. Un sueño invernal del cual uno no quisiera despertar. Tomé mi mochila y me acerqué a una de las empleadas del tren, una atractiva pelirroja de orbes marrones.
—Disculpe mademoiselle, estoy un poco perdido. Soy un humilde chico en busca de empleo, no sé si pudiera recomendarme algo.
La chica se sonrojó tanto que no podía verme a los ojos, su reacción fue inesperada, pero satisfactoria para mí.
—Te diría que metieras papeles aquí en el tren, pero sólo aceptan mujeres por ahora.—alegó con tristeza, no obstante continuó dándome opciones hasta que luego de 5 minutos de conversación llegó a donde buscaba—Y también está la casa de Monseiur Fu, dicen que es tan inmensa que nunca paran de contratar gente para que le trabaje. Es un hombre gran corazón.
No como la hija.
—Ese último me interesó, quizás sea lo indicado para mí.
La pelirroja soltó una pequeña risita.
—¿Con que te gusta ir a lo grande, eh? Es muy sencillo, debes cruzar el gran lago que no está muy lejos de aquí, en el muelle hay muchos barquitos que llevan hasta allá. Pero al llegar al otro lado no sigas el camino de piedra, vete por el otro. Allí viven los muy ricos de la región y el camino de piedra sólo es para ellos, el de tierra es para la servidumbre.
—¿Cómo es que sabes todo eso?
—Mi hermana Lila trabaja para la familia Césaire, son vecinos de Monseiur Fu. Ella me cuenta todo.
Agradecí de todo corazón, pero antes de despedirnos, la muchacha me dió la mano y en ella depositó un papel
Laura
559 17161 1615
Primeros minutos en Ottawa y ya había ligado. Y aunque no me molestaba, pues la chica era guapa, mi corazón sólo pertenecía a mi dulce niña. Ojalá ella me hablara así.
No fue trabajoso llegar al lago y tras pagar unos pocos dólares fui transportado del otro lado del lago, y seguí el camino de tierra tal como Laura me indicó.
Vi muchos nombres de las placas de dueños de las tierras, continué hasta durante más de una hora hasta ver una con el apellido Césaire. Ellos eran vecinos, sólo estaba a un cruce.
Un cruce de 30 minutos...
¡Mendiga gente rica y sus casas de nunca acabar! En fin, mejor me calmo o será peor.
Después de un raro logré llegar a la dirección y miré colina arrib. Quedé totalmente impactado ¡Era tan grande que solo se alcanzaba a mirar un bosque frondoso y colorido! Ni rastro de la segura enorme mansión que se escondía tras las gigantescas puertas doradas custodiadadas por enormes guardias.
Definitivamente el poderío de esta familia era total.
Y eso me intimidaba más de lo que quería admitir, me fui aproximando poco a poco hasta que una de esas torres humanas se me acercó con cara de pocos amigos.
-¿Asunto?-preguntó el hombre en tono monocorde.
-Pedir empleo-intenté sonar lo más sereno posible y al parecer funcionó por que la mole me dedicó media sonrisa y me invitó a pasar-Sígueme, te llevaré con Vivian.
No sé quién será pero por alguna razón eso no me suena muy bueno, llegamos una pequeña pero lujosa cabaña, tocó la puerta y rapidamente apareció una mujer mayor.
—¿Que pasa Iván?
—Este muchacho viene a pedir trabajo, pero necesitamos que lo examines a ver si es apto para presentarse delante de Monseiur.
Sabía que era demasiado fácil como para ser verdad.
-Adelante jovencito-dijo amable la mujer invitándome a pasar, inmediatamente me señaló un mullido sillón rojo donde me senté rápidamente y dejé mi mochila a un lado. Ella se aproximó a un escritorio y abrió una laptop, me observó y con seria voz agregó:
-Bien joven ¿Qué lo trae por Ottawa y justo a la casa de Monseiur Fu?
-Vengo de Paris, tuve problemas en mi casa, mis padres no me entendían así que decidí tomar mi propio camino. Para alejarme de su sobreprotección emigré a América, aunque entiendo varios idioma pensé que sería más sencillo adaptarme en mi lengua natal, por lo que llegué aquí. La razón de venir a pedir empleo aquí fue que unas personas me dijeron que Monseiur Fu es un hombre que necesita toda la mano de obra posible y es muy bien remunerado, le aseguro que aprendo rápido y no doy problemas.
La mujer se apresuró a apuntar todo.
—¿Qué más sabes hacer?
—Aseguro que puedo adaptarme a cualquier situación, lo que me dé lo aceptaré.
—No te pregunté eso joven, pero admiro tu entusiasmo.
Al menos le gustó mi disposición ¡Claro que no iba a decirle que fui chofer de los Tsurugi!
—¿Nombre? ¿Edad? ¿Tipo de sangre? ¿Estado Civil?
—Adrien Lémaire, 21 años, A+, soltero.
—¿Hijos?
—Ninguno Madame.
—Bien.
Unos teclazos más y Vivian prosiguió a imprimir todo lo que había capturado, inmediatamente llamó a otra persona llámandola por el nombre de "Vivica", la aludida no tardó en aparecer colocándose frente a la mujer mayor.
—Lleva esta hoja a Kim, dile que la entregue a Monseiur enseguida—dicho esto se volteó hacía mí— Y tú joven, debes esperar a que vengan a buscarte. Un chico llamado Kim te hará saber si el patrón desea verte, si es así irás al castillo y te presentarás con él, si no te llevará a la puerta para que emprendas tu camino ¿Entendido?
—Sí, madame.
—Bien, entonces aquí yo me retiro...Y mucha suerte joven.
—Muchas gracias.
Ella salió de la habitación dejándome a mi merced, pero bien, estaba hecho. Realmente espero que la descripción del tal Fu sea correcta por parte de Madame Anarka. Según es todo bondad y ganándomelo podría acceder a su hija con más facilidad. Aunque está claro que él no sería el problema
Miré mi celular en busca de mensajes de Nino o de Myléne para calmar mis nervios, cuando un muchacho más o menos de mi edad apareció en la puerta.
—¿Adrien, no?
—Sí, soy yo.
—Felicidades Monseiur desea hablar contigo.
Respiré con un alivio casi imperceptible ¡Pasé! Me sentía casi también como cuando mi padre aprobaba mi nivel en cada cosa estúpida que me obligaba a hacer.
"Recuerda que debes ser perfecto" la voz de Gabriel Agreste con esa oración resonaba en mi cabeza, pero eso no importa ahora. Tomé mi mochila y lo seguí.
Me señaló un curioso carrito donde me subí y emprendimos la ida al castillo, que por la espesa vegetación no alcanzaba yo a ver. Todo fue muy silencioso, el chico parecía querer entablar conversación pero creo que no estaba muy seguro de mi reacción. Pasados 15 minutos la ví...
Los ojos se me hicieron enornes y mi mandíbula casi cae al suelo ¡¿Que rayos era esa cosa?!
¡Era la construcción más grande y ostentosa que yo hubiese visto jamás! Era tan colosal y lujosa que hacía ver la mansión de los Tsurugi como una triste casa de muñecas. En que demonios me metí, joder.
Kim sonrió con burla al ver mi cara pronunciando las únicas palabras en todo el trayecto:
—La primera vez que la ví, quedé igual.
Yo asentí sin poder pronunciar nada, me sentía una cucaracha junto a todo lo que me rodeaba, en todas partes se notaba el dinero que esta gente poseía. Kim se estacionó cerca de una pequeña puerta y yo entré. Vivica apareció nuevamente y me jaló del brazo.
—Sigue la escalera hasta la puerta verde con una imagen de tortuga, toca cuatro veces, cuando te inviten a pasar lo haces ¿Ok?
Nuevamente sólo asentí y seguí las instrucciones. A cada paso que daba en ese palacio sólo me más daban ganas de salir corriendo. Pero la dulce sonrisa de mi Kagami me daba las fuerzas necesarias para continuar.
El pasillo no era difícil, pero si estúpidamente largo. La del final era la dichosa puerta y con mano temblorosa toqué cuatro veces.
—Adelante—me invitó una voz masculina. Yo sólo acerté a obedecer y abrí la puertecilla. Adentro se hallaba un bien decorado estudio y en medio de la sala había unos muebles negros, en uno de ellos reposaba un hombre de edad muy avanzada, baja estatura, rasgos asiáticos enfundado con un traje azul marino de apariencia costosa.
—Monseiur Fu, un honor conocerlo.
—Vivian me habló de ti, de tu situación familiar y tu estadía en Canadá. Muy valiente para alguien
tan joven.
—Se lo agradezco.
—Y llegas en un buen momento, uno de nuestros chicos ha caído enfermo y necesito a alguien que esté pendiente de los jardines del ala oeste.
Sí a ese bosque se le puede llamar jardin.
—También a veces se te pedirá que entregues algunas cosas y quizàs noa debas transportar a algunos lugares.
Al parecer creo que en mi frente tengo un letrero gigante llamado chofer. Pero está bien, es mejor así.
—Lo que usted diga estará bien para mí.
El hombre meditó un poco y finalmente sonrió.
—Me agradas muchacho-dijo alegre Monseiur Fu— Se nota que eres brillante y educado. Seguro te adaptarás rápido aquí.
Suspiré en alivio, el anciano tal y como me prometieron era muy agradable.
—Sin embargo debes tener paciencia con mi hija Marinette, ella es muy difícil de tratar.
Marinette, un curioso e incluso bonito nombre para un monstruo sin corazón, uno que tendría que seducir irremediablemente si quería ver mi misión terminada. Intenté no devolver el poco alimento que había podido consumir.
-No se preocupe Monseiur, ni sentirá que estoy aquí.
—¿Quién no sentiré que está aquí?
Una potente aunque almibarada voz femenina llamó a mis espaldas y no pude evitar sentir un escalofrío, era ella, estaba atrás de mí. El momento había llegado y sin perder más tiempo me volteé para quedar cara a cara con la temida Ladybug.
Ay por dios...
La muy hija de puta de bruja no tenía nada
Y bueno es todo, aprovecharé a decir unas cuantas cosas. En primera quiero agradecer a Sagittarius Mnesomine, Elena, Emely-nya y Lily Tendo89 por sus reviews :) muchas gracias. Y también a a ti Dwak y déjame responderte: No, no es una novela, anime u otra cosa, es una historia original mía que está basada en un escrito mío que llevaba empolvándose varios años ^^
Y en segunda: ¡El sábado estrenan Chat Blanc! Tío RTS nunca decepciona jajaja estoy emocionada por él y por Félix, ya saben jaja.
Y bueno sin nada más que decir me despido
Xoxo, Maretta.
