Bien chicos, aquí les traigo un nuevo capítulo ojalá estén todos bien, mejor aue yo en estos momemtos :( no es muy difícil. Jajaja, pero bueno.
Disclaimer: Miraculous: Las Aventuras de Ladybug y Chat Noir no me pertenecen, o si no Gabriel dejaría de ser un mal padre.
Un azul en su mirar más intenso que cualquier zafiro, unos labios carnosos de color sangre, una piel tan blanca y tersa que temías tocarla por miedo a que se manchara. Allí estaba ella, enfundada en un sencillo aunque elegante vestido color azul marino que destacaba sus impresionantes curvas y sus torneadas piernas, ella que no paraba de mirarme con ferocidad y desconfianza. Su potente voz incluso sonaba angelical.
Temí ponerme a babear ante semejante belleza endemoniada quién sólo se limitó a mirarme como si fuera un gusano.
—¿Y este quién es Padre?
—Hija ¿De donde saliste?—preguntó Monseiur Fu algo confundido, y también yo ¿Cómo llegó aquí?
—Estaba en el cuartito de las fotos aquí junto cuando escuché voces y quise salir a ver que ocurría. Y te vi con...
—Él es Adrien Lémaire, nuestro nuevo empleado.
Ella sonrió burlonamente.
—¿Y que se supone que va a hacer aquí? Según yo no hay vacantes.
—El doctor prescribió a uno de los empleados 8 meses de reposo luego del accidente en el plantío.
Ladybug suspiró fastidiada.
—Menuda desgracia, pero es su culpa por ser tan inepto, se le paga para que sea eficiente y no haga tales estupideces. Ahora el jardín no estará listo para navidad.
¿En serio culpaba al pobre empleado? Lo que esta mujer tenía en belleza lo carecía en sensibilidad.
—Marinette por favor, sabes que fue accidental y los demás empleados se encargarán del jardín
—Bueno eso es cierto, además manos extra serán de ayuda. Ojalá este, sea mejor que el idiota de Max.—dicho eso se dirigió a mí con esa voz tan intimidante— Llama a Vivica, ahora. Obedecí sin rechistar y huí de la habitación.
Mi primera orden de Ladybug y fue de una forma muy nefasta. La verdad no comprendía como un hombre tan anciano tenía una hija tan joven. No ha de pasar los 25 años. Tal vez incluso fuera su nieta y sus padres habrían muerto hace tiempo. Todo era posible.
Di vueltas a lo loco en el enorme recinto sin saber a donde ir, estaba desesperado y preocupado de que mi primera tarea no fuese cumplida, eso le daría una excusa a la tirana para que me corriera. Y no podía permitir eso.
Mi salvación llegó mágicamente cuando Vivica apareció frente a mí.
—¡Adrien! ¿Que pasó?
—Mademoiselle Marinette mandó a buscarte, es urgente.
Abrió los ojos como platos y ni tarda ni perezosa, salió corriendo como alma que lleva el diablo. Fue tan rápido que ni tiempo de seguirla me dió. Estaba nuevamente perdido, por lo que preferí quedarme afuera a ver quién me recogía.
Me senté en un pequeño banquito observando los exquisitos detalles de las paredes, las arañas gigantescas de los techos, el estilo neoclásico del arte utilizado. Etc.
Hasta eso podía detectar gracias a los tutores particulares de Gabriel Agreste, yo también pude ser un rico niño mimado. Pero no estaba seguro de poder encajar en un mundo tan frívolo y falso, no es que me gustara seguir órdenes o servir a los demás, pero mínimo aquí podía decidir lo que quería comer, a mis amigos, mis actividades, mi pareja, entre otras cosas. No ser parte de un "acuerdo desde mi nacimiento" me llenaba de alegría, aunque mi status de "pobre" no me permitiría acercarme a la mujer que amo y aunque fuera rico, probablemente me hubieran comprometido con una rica y respetable joven allá en Francia, y tendría amigos tan estirados como mi primo Félix. Un horror.
—Adrien..
Una suave voz me llamó de repente y giré para encontrar a Vivica y una mucama joven, ambas traían cara de espanto. ¿Pues que demonios pasó?
—¿Que ocurre?
—Mademoiselle ha dispuesto tu habitación...—dicho eso tragó pesadamente observándome con compasión.
Ok, estoy aterrado.
—¿Y que pasó? ¡Dime mujer!
—Ella ha decidido que dormirás en la habitación de servicios, junto al cuarto Luna
—¿Y eso que tiene que ver?
—El cuarto Luna es el de la propia Mademoiselle, básicamente dormirás en la habitación conjunta a la suya? Te ha pedido como su servidumbre personal
¿Qué?
Ok, ok, ok A ver si entendí, osea...¿La mujer esa me pidió como su esclavo? ¿En serio? Eso definitivamente me puso en un dilema. Una parte de mí se sentía aliviada porque justamente vengo a acercarme lo más posible a ella, pero otra parte decía que eso sería misión -casi- imposible.
Vivica echó una mirada a la joven a su lado y esta se acercó tímidamente hacía mí, luego de este movimiento, la primera se retiró rápidamente.
—Hola soy Cecille—habló la mucama extendiéndome su mano, yo claro se le estreché en forma de saludo.
—Adrien Lémaire.
—Mucho gusto Adrien, vengo a llevarte a tu nueva habitación. Lamento mucho lo que vas a vivir.
—¿Tan mala es?
—Exigente hasta los dientes, no entiendo que habrá pasado para que adopte ese carácter. Nadie la soporta, pero nadie puede decirle nada, no tiene miedo, ni inseguridades, incluso a veces creemos que es un robot. Carece de emociones, a excepción de su padre y Mademoiselle Césaire.
—¿Quién es ella?
—Es su mejor amiga, dicen que es la única junto a Monseiur Fu en sacarle algún tipo de sentimiento. Pero nadie lo ha visto, aunque yo tengo una teoría.
—¿Teoría de qué?
—Siento que esconde algo, o que le preocupa algo. Ella por lo regular es desalmada pero nadie me saca de la cabeza que quién le quitó esa alma continúa atormentándola.
Esa información me interesó de sobre manera, es verdad que tiene que haber mucho pasado para que un ser humano se comporte de manera tan ruin. Pero eso ya no era problema mío, si quería completar mi misión debía acabar con Ladybug.
—Bien, llegamos. Te dejo para instalarte, y mucha suerte. Mademoiselle dijo que empezabas mañana, que duermas bien y que te quiere despierto a primera hora.
Cecille regresó a sus actividades y yo exhalé pesadamente antes de entrar. Lo que encontré del otro lado me impresionó: Un cuartito bastante más lujoso de lo que esperaba, incluso tenía cafetera y televisión. Debo admitirlo, me agradó y como niño pequeño me lancé a la cama, estaba muy cómoda y suave. Giré para obervar mejor mis alrededores y fue cuando dos puertas: una azul y una amarilla.
Me levanté e intenté abrirlas, la amarilla abrió de inmediato y pude ver una cocina muy bien equipada, seguro allí se preparaba el desayuno para la dueña de la casa, cerré y traté de abrir la otra, en esta ocasión fue imposible, estaba cerrada del otro lado, entonces fue cuando vi una luna grabada.
Era el acceso a la habitación de Ladybug.
Pensar que le bruja estaba en la habitación de junto me ponía de nervios muchas maneras posibles. Debía empezar a trazar mi plan sobre como abordar todo esto, tal vez debería observar todo con detenimiento hasta encontrar un hueco donde atacar.
Saqué los tres celulares y coloqué el mío en la mesa de noche. Al de Madame Bourgeois envié simplemente:
Ya estoy aquí.
No pasaron ni 10 segundos cuando el mensaje de Audrey Bourgeois apareció en la pantalla. Un sencillo "Bien hecho" fue suficiente para animarme un poco. De Madame Tsurugi debía esperar un poco más, ya que en su caso debía ser una llamada.
Decidí darme un corto baño y ponerme una playera y unos boxers limpios. Aún me sentía totalmente fuera de lugar en ese sitio, incluso se me hizo demasiado sencillo, pensé que sería mucho peor, todos han sido amables conmigo, claro excepto mi objetivo principal.
Prendí la televisión para ver si encontraba algo interesante, realmente no había mucho. Me puse a ver series de criminalística tipo Criminal Minds, a ver si se me pegaba un poco de su genio para resolver a Ladybug.
Miré por largo rato, hasta que dieron las 11 de la noche, supongo que es buen momento para llamar a Madame Tsurugi. Agarré el celular indicado y marqué, unos segundos de tonos y fui atendido.
—Buenas noches Madame, para informarle que ya entré a los dominios de Wang Fu y fui contratado.
—Aaron...
Me quedé de piedra olvidando como respirar, esa voz, esa dulce y mágica voz, no pertenecía a otra que no fuera mi hermosa musa. ¿Pero porque rayos contestó ella? Debía saberlo.
—Ka...Ma...Mademoiselle Tsurugi ¿Es usted?
—Buenas noches Aaron, ¿Cómo estás?
—Muy bien pero...
—Seguro te preguntaras porque tengo el celular de mi madre, eso es porque sufrió un pequeño accidente, Anarka no estaba cerca y respondí la llamada.
—Ya veo.
—No te preocupes, estoy al tanto del plan de mi madre.
—¿Cómo es que...?
—¿Lo supe? Anarka no es muy discreta que digamos, oí cuando lo conversaba con Audrey. Quiero que sepas que lo que haces es muy valiente, y si consigues acabar con esa horrible mujer, te estaré eternamente que agradecida.
Mi corazón palpitó como nunca y una agradable sensación de calidez recorrió todo mi cuerpo ¡Ella estaba muy agradecida por mi acción! Definitivamente venir aquí fue la mejor decisión. Ella, mi niña hermosa me consideraba y yo iba a ser su caballero de brillante armadura.
—Mademoiselle, no sé preocupe haré todo lo que esté a mi alcance.
Unos ruidos de fondo seguramente alertaron a mi Kagami, porque sólo acertó a decir:
—Confío en ti.
Y colgó.
Un torbellino de emociones me atacó sin piedad, transportándome a un lugar donde sólo existía la felicidad. La motivación de hacer esto me llenó por completo, pensé en muchos planes a lograr, así pasó un buen rato. Aunque también sentí una preocupación por Madame Tsurugi ¿Qué le habrá pasado? Todo era un poco extraño.
Finalmente el hambre me venció y accedí a la cocina, no creo que se molesten por un par de rebanadas de pan y queso que falten. ¡Estaba tan feliz! Haría todo lo posible, todo lo que estuviera a mi alcance para que mi musa fuera feliz y sí Madame Bourgeois cumplía su promesa, sería mi mujer y juro que nunca dejaré que sufra, o llore. Veré su preciosa sonrisa cada mañana y con riesgo de enamorarme aún más. Sólo necesitaba aguantar lo suficiente a Ladybug, maldita pero bendita Ladybug, esto por tu causa. Espero estés lista para lo que se aproxima porque si no...
—Mmmhhh
Pegué un brinco del susto al escuchar un leve quejido a mis espaldas, me volteé lentamente y la ví.
Allí estaba, la causa de mis próximos planes con una delicada y diminuta pijama de seda en tonos verdosos, que le ajustaba demasiado bien para mi gusto, no pude evitar mirarla de arriba hacia abajo ¡Dios! Parezco un estúpido adolescente hormonal ¡Pero es su culpa! ¿Porque viene vestida así? Miré a su cara y esta mostraba una expresión difícil de describir, pero definitivamente no era amistosa.
—Mademoiselle yo...
—Ahórrate el discurso, te lo preguntaré sólo una vez ¿Qué haces aquí?
—¿Disculpa?
—Lo que oíste, no lo repetiré. ¿De verdad crees que me trago tu cuento de tu búsqueda de trabajo? ¿Porque precisamente en este lugar? ¿Realmente vienes de París? Porque aquí en Canadá hay demasiado impostor.
Un nudo se me formó en el estómago, estaba anonadado ¿Cómo ella podía saber eso? Tal vez si era una especie de bruja, una sexy bruja macabra e inteligente, pero no debía ser débil, tenía mi misión bien clara y sacando valor de quién sabe donde me atreví a encararla.
—Sí Mademoiselle, soy parisino y llegué aquí por asuntos familiares, me quedé sin apoyo y necesito subsistir de alguna manera
Ella esbozó una sonrisa burlona, aunque satisfecha.
—Vaya, creo que el gatito si tiene garras. Pensé que sólo eras un adorno.
—Soy mucho más que eso.
—¿De verdad?—dijo acercándose peligrosamente a mi ahora colorado rostro mientras pegaba su hermoso cuerpo al mío, ella me rozó la entrepierna con su cadera ¡Maldita sea! ¡Contrólate idiota! ¡Estás siendo amenazado y te pones así! ella se acercó peligrosamente y un tono más frío que el mismo espacio añadió— Yo también lo creo, por lo que te tendré vigilado, mi intuición es una perra, vieja, sabia e infalible, no confío en ti se que algo traes entre manos y el día que yo lo descubra Lémaire, vas a desear no haber nacido.
Una mezcla extraña de emociones me atacó, los nervios me consumían más y más ¿Que debería hacer? Me sentía un inútil. Ella lo sabe, sabe y no sé si tenga dotes de asesina pero algo me dice que debajo de esa diminuta pijama podría esconder una pistola y pegarme un tiro limpio en el cráneo.
Cerré los ojos y respiré profundo, ella soltó una cruel carcajada.
—¿Tan nervioso te pongo?
Sí, a mí y a cualquier persona que tuviera ojos y un corazón.
—No considero que eso sea correcto de su parte Mademoiselle.
—Eres un gatito valeroso,lo admito, pero eso no elimina mi advertencia.
Te dejaré para que duermas, mañana tengo una junta de trabajo a las 9 de la mañana te quiero a las 8 en punto en la camioneta blanca para llevarme. Descansa, y no quiero retrasos o lo pagarás, y créeme que no querrás saber como...Buenas noches.
Y así como apareció, así se fue.
Tenía la respiración agitada y la sangre en lugares donde no deberían estar en ese momento. ¡Mierda, mierda, mierda! De verdad era una mujer muy impresionante, arrebatadoramente inteligente y escandalosamente hermosa, No parecía de este mundo. Kagami es preciosa, pero esta chica estaba en otro nivel. Mi dulce niña era inocente, pura, tierna, casta ,tanto que hasta hoy reparé que en dos años nunca tuve un pensamiento impuro con su persona. Cosa que Marinette consiguió en unos minutos,
Y me odié por ello.
Y bueno es todo, aprovecharé a decir unas cuantas cosas. Nuevamente agradezco Sagittarius Mnesomine, Elena, Mirrior Mim, Manu, Dwak, Lily Tendo89 y Angela Epifania por sus reviews :) Y no Dwak, No está en ninguna plataforma lo tenía empolvándose en uns vieja USB la encontré y salió esto,
Si quieren darle amor a mi Wattpad, es MarettaSK ¡Es gratis! Jajaja
Aún no me recupero de Chat Blanc y de Félix ¡Definitivamente fueron mejores finales de temporada que HH y MQ!
Xoxo, Maretta.
