Maretta: ¡Hello gente! ¿Cómo andan? Yo aquí con un nuevo capítulo que espero que sea de su agrado. Aviso que esta historia entrará en hiatus hasta el día 2 de enero. Eso también incluye mi otro fanfic de 'Ladybug y Chat Noir encuentran a tu pareja perfecta" este el primer capítulo de doble perpectiva a ver si me salió bien xD Por cierto...¿Ya vieron la portada? Esta bellísima, un agradecimiento enorme a JAZVAL por tan hermoso trabajo.

Nuevamente agradezco sus bellos reviews a : MeimiCaro, Sonrais, MirrorMim, LilyTendo89, GrounderFury y Sagittarius Mnesomine ¡De todo corazón!

Disclaimer: Miraculous: Las avenruras de Ladybug & Chat Noir no me pertenecen, si no Latinoamérica tendría al exclusiva al menos de un mentado capitulo jajaja


Marinette.

"Si tan sólo él pudiera apoyarme en esto"

Estoy a solamente veinte minutos de llegar a ese asqueroso lugar. Ese que prometí no visitar y sigo desobedeciendo las reglas que Fu me impuso. Pero no puedo evitarlo, si necesito ser esto para encontrar a Bridge, que así sea.

No sabía en cual de todas sus malditas "sucursales" podría hallarse. Es como buscar una aguja en un pajar, además el somnífero ha funcionado siempre muy bien. Como al idiota de Lémaire que seguro está mas que noqueado, aunque fui muy suave con él. Debí darle más.

Ese hombre me dió una horrible espina desde el primer momento en que lo ví. Pero no es momento de pensar en él.

No pasó mucho cuando por fin llegué al Cielo.

La red de tratante de blancas más
grande del país. Hoy con sede en Ashelle Hall. Y yo era una clienta suya.

Aparqué frente al apartado lugar y bajé cuidadosamente sin voltear atrás, inmediatamente los empleados me llevaron como si fuera la reina, un muchachito se llevó las llaves de mi camioneta para estacionarla. Me ofrecieron muchas cosas de alto costo y yo amablemente me negué.

Entré al sitio y luego de pasar muchas medidas de seguridad entré sin más. El ambiente adentro siempre conseguía revolver mi estómago. Algunos casi niños, ambos géneros, encima de hombres que podrían ser sus padres e incluso abuelos, el humo y el olor a alcohol eran insoportables, todos hombres importantes muy bien escondidos tras elaborados disfraces para no ser descubiertos.

Malditos cerdos.

En eso un flacucho de cara larga muy conocido por mí apareció frente a mis narices.

Mademoiselle Ladybug, que sorpresa. ¿Va a ordenar lo de siempre?

—Así es Simon, ya sabes. Cabellos azabaches y ojos rasgados, no muy niñas, me ponen demasiado.

—Tenemos una perfecta para usted.-arreglaremos y se la enviaremos a su cuarto lo más pronto posible.

—Excelente—susurré aunque audiblemente—Hoy sin duda te ganarás muchos billetes.

Simon sonrió randiante.

Lo dejaré sonreír un poco antes de que el malnacido acabe llorando.

A diferencia de con otras mujeres, los hombres a mi alrededor me saludaban con cordialidad, era como una más de ellos, en especial por mi "preferencia sexual"

Ellos creen que yo soy lesbiana, ya que siempre pido al mismo tipo de mujer. Incluso ya me tienen preparada a la chica cuando saben que voy de visita. Aunque he dicho montones de veces que soy bisexual. No muchas mujeres visitan el Cielo ya que por lo regular son jóvenes los que traen y la mayoría de ellas piden hombres y mujeres más desarrollados.

No como mi pequeña Bridge.

Sé que en algún lugar estará, y todo vuelve al lugar de origen, todas las niñas vendidas del país pasan por el Cielo, sin excepción.

—Listo Mademoiselle, suite imperial persa en el tercer piso, disfrute su velada. En unos minutos le haremos llegar su mercancía.

Mercancía

Asi trataban a estas pobres criqturas, como malditos juguetes usables y desechables. Así estarán tratando a Bridgette y así me trataron de a mí. Los odio a todos, los odio.

—La espero.

Me dirigí a la gran escalera y subí como si nada me molestara, pero sabía que no era así. Entre más pasillos con habitaciones recorría, más deseaba irme, ahí se apreciaba de todo: Llantos, gritos, golpes, súplicas...

No pude evitar soltar una lágrima. Pensando que mi hermanita podría estar allí. La que juré cuidar con mi vida y fallé.

—¿Una bebida Madame? Es nueva—interrumpió un joven ofreciendome un extraño líquido rosa. Nunca bebo, pero creo que en esta ocasión lo necesitaré.

—Deme la botella

El obedeció.

—Que la disfrute Madame.

Asentí, intentando no derramar más lágrimas. Porque este momento de lamentarme sino de actuar.

Subí por un ascensor secreto que daba acceso a habitaciones solitarias, solo habia 3 en el lugar y una era mía. No necesitaba que nadie escuchara lo que pasara en la habitación.

La enorme puerta dorada al estilo del antiguo imperio persa señaló mi destino. Entré y el brillo sin igual del recinto me hizo sentir dolor, era un lujo digno de un rey, en manos de gente digna de nada.

Me senté en la cama y miré al espejo del techo.

Lo único que me agradaba de estas repulsivas mascaradas, era la fabulosa ropa que hacía para ellas. Yo era Ladybug algo que sólo las personas necesarias sabían.

Entre ellos la viuda de Hareruya Tsurugi, la maldita invidente esa que de ciega realmente no tiene nada. Aún dudo de que esa mujer no pueda ver, siento que sólo lo hace por lástima y para que nadie le diga nada. Y nadie lo hace, menos yo.

Ella sabe que puede hundirme revelando mi identidad, pero esto no es nada comparado a lo que yo le sé y eso la tiene restringida. Me pregunto que tan engañadas y envenenadas tendrá a los cercanos a su círculo social en mi contra. El odio que siente hacía mí es mutuo. Cuando encuentre a Bridge, lo primero que haré es desmantelar este lugar y acabar con ella. Empezando por su tráfico de joyas.

—Si Fu tuviera el valor de hacerlo, esto hubiese acabado hace mucho.


Adrien.

No estaba muy seguro de lo que era este lugar, pero cuando la bruja bajó y la recibieron como una diosa supe que no era la primera vez que venía. El chico del parking no me había notado tampoco, y necesitaba entrar para conseguir evidencia de lo que ella estaba haciendo. Madame Tsurugi estará muy complacida.

Descendí del vehículo sin que se diera cuenta y con un puñetazo certero a la nuca noqueé al sujeto. Tuve que esconderlo en un cuarto de servicio. Tomé su identificación para acceder al sitio.

Coloqué la tarjeta en la entrada cerca del estacionamiento y entré sin problema. Supongo que con los empleados no tienen tantas medidas como los clientes.

Traté de escabullirme lo mejor posible, no quería que nadie notara mi presencia. Sólo debía ubicar a Ladybug y tomar las evidencias. ¿Pero como?

—Traigameeem osutarreaaa—dijo una voz masculina a mis espaldas antes de caer en el piso.

Allí pude mirar a un tipo demasiado ebrio. Aún no sabía que se hacía aquí pero sin duda había alcohol de por medio.

Entonces me di cuenta que estaba disfrazado. ¡Perfecto!. Además no parecía que fuera a reaccionar en un buen rato. Llevaba un traje negro con matices verdes, una máscara negra con paneles también verdes que daban la apariencia de tener ojos verdes y unas orejas de gato a juego.

Me sentía rídiculo, debía apresurarme.

Aventé al sujeto a un cuarto cercano y cerré la puerta, rogando que nadie entrara allí esa noche. Ya caracterizado me adentré con mayor confianza al establecimiento. Pero no estaba preparado para ver lo que ví.

Montones de hombres acompañados por niños, y no de una manera apropiada. Mierda...esto es un maldito burdel ¿En serio Ladybug está aquí? ¿Ella también es parte de esta mounstrosidad?

Mi respuesta llegó cuando un hombrecillo flaco se acercó a quién estaba buscando y con una enorme sonrisa agregó:

—Listo Mademoiselle, suite imperial persa en el tercer piso, disfrute su velada. En unos minutos le haremos llegar su mercancía.

—La espero.

Estaba asqueado y horrorizado, no puedo creer que esa mujer sea capaz de todo esto. Sabía que no tenía corazón y aquí estoy comprobando firmemente todo lo que se dice de ella. Y aún tenía que sacar información, no creo tener estómago para trabajar junto a ella durante más tiempo, esto debe acabar hoy.

La miré irse por una larga escalera, tiempo que el flacucho se me acercó.

—Ah Monseiur BlackKat, creo que lo vi mal, ese traje de gato le queda mejor de lo que pensé.
—Merci.
—Mmm se escucha un poco raro ¿Se siente bien?
—Sí.

El hombrecillo rió.

—Como siempre de pocas palabras monseiur, vengo a informarle que su pedido no está listo, debemos traer a la chiquilla desde un poco más lejos y tardará más de lo esperado, pero no se preocupe, su suite está preparada para permanecer aquí el tiempo que desee y sin molestarlo. Sabemos que le encanta devorar a sus nubecillas en paz.

Hice un enorme esfuerzo para no romperle la cara al tipejo.

Suite imperial romana, sabe el camino, adelante.

Asentí y me dispuse a subir la gran escalera. Los sonidos y olores que percibí no fueron nada agradables. Al fondo pude observar a Ladybug dar la vuelta en una esquina. Decidí seguirla, no pasó mucho cuando topé con un chico y una mesa de bebidas.

—¿Gusta probar monseiur? Esta que tengo aquí es una fórmula nueva, dicen que prende mucho los sentidos.

Dudé un poco en aceptar, pero si quería evitar sospechas tenía que aceptar todo lo que me pusieran enfrente.

—Dame una botella.—inmediatamente me dió una botella con un extraño líquido rosado, apenas me la dió le di un enorme trago.

—Que la disfrute monseiur.

—Merci.

Mi vista se perdió en el pasillo, Ladybug ya no estaba allí, me adentré un poco más y vi un ascensor. Inmediatamente me subí y pude ver 4 únicos botones:

"Suite imperial austriaca"
"Suite imperial persa"
"Suite imperial romana"
"Piso"

¿Cual era la de ella? Ah sí, la persa. Presioné el botón correcto para acceder a la abrirse las puertas pude obsevar dos armarios, floreros, alfombras y un lujoso portón dorado al final. Allí estaba Ladybug.

¿Pero como se supone que iba a entrar? Ya habia llegado muy lejow como para retirarme o dejar que me descubrieran.

Opté por esconderme en uno de los armarios y esperar a que algo ocurriera. No estaba seguro de lo que pasaría.

El armario resultó ser más espacioso de lo que creí, tenía sabanas, unos trajes muy llamativos, zapatos, látigos etc.

Cada vez encontraba más y más cosas, cada vez sentía más grande el mueble, hasta que luego de mucho escarvar descubrí un trasfondo hueco...al quitar la pieza del fondo descubrí un especie de túnel.

Mierdaa...

Cada cosa que encuentro me sorprende más y mas. Sin dudar empecé a avanzar en ese oscuro lugar, estaba polvoriento. Se notaba que hacía años que nadie entraba allí. Continué ayudandome con la luz de mi celular hasta llegar a una escalera. Temía saber a donde llegaba.


Marinette.

Bridgette. Si tan sólo me hubieran llevado a mí no me hubiera importado morir sabiendo que tu estás a salvo.

Toqué el collar de Catarina intentando hacer una especie de "conexión espiritual" con ella pero sabía que era inútil. Ya estoy cansada de todo esto. Sólo quiero una pista, una maldita pista.

Ni siquiera Tomoe Tsurugi sabía algo al respecto. Luego de que descubriera mi identidad, se rehusó a seguir cooperando. Sabe que no le conviene que Elijah se entere de sus fechorías. Está demasiado ocupada con sus negocios propios que ignora lo que pase fuera de su perfecto mundo. Tiempo que he ganado amenazandola, y me enorgullezco por ello.

Y luego de destruirla, le toca a ese otro que no deseo mencionar. Ese que implantó vida dentro de mí y luego me hizo perderlo.

Cuando vean todos esos bastardos los que pasará con Tomoe, van a desear no haberse metido conmigo.

"Toc, toc"

—Mademoiselle Ladybug—anunció un hombre del otro lado de la puerta—Le he traído su nubecilla.

Respiré profundo, espero que sea ella.

—Adelante.


Adrien.

Luego de vagar por la zona alta del tunel, y un golpe en la cabeza, conseguí llegar a la tierra prometida:

Una visión perfecta de la suite imperial persa, con Ladybug mirando hacia el techo como si nada. Se veía hermosa, pero lo podrida de su alma sólo me hacía verla como un adefecio.

Saqué el celular e quise llamar a Madame Tsurugi, pero luego me acordé que no debo llamarla a estas horas. Además tenía poca carga, quise probar con el de Audrey Bourgeois y creo que lo dejé en la camioneta. Sólo me quedaba el mío. Lo saqué y empecé a grabar.

"Toc, toc" tocaron a la puerta y alguien del otro lado le habló diciendo que ya había traído su nubecilla, ella invitó a pasar y el alma se fue a mis pies.

Por su forma corporal, debía ser sólo una muchachita quién vestida demasiado sexy para su edad, llevaba una cadena como collar y un enorme velo cubriendo su cara. Ladybug inmediatamente abrió el velo y la miró a los ojos.

Un suspiro poco perceptible salió de sus labios.

—Dejenos solas—ordenó la bruja, y el hombre hizo caso.

Apenas se fue, la niña dispuso a despojarse de sus ropas, pero fue detendida.

—Cariño, no hagas eso por favor. No te haré nada.

Me quedé de piedra, al igual que la pequeña. Sobre todo cuando vi a esa mujer sonreír.

¡De verdad estaba sonriendo! Y no en forma burlezca ni descarada. era una sonrisa cálida, amable. Ya no estaba seguro si era la bebida extraña o el golpe en la cabeza...No. de verdad sí estaba pasando.

Con cuidado secó las lágrimas de la jovencita y la invitó a sentarse en la cama.

—¿Cómo te llamas?
—Magnolia del Desierto
—No nena, tu nombre real.
—¿Mi nombre real?
—Sí, el que te pusieron tus padres.

La pequeña magnolia no pudo evitar llorar al hacer mención de sus padres. De verdad se me partió el corazón.

—Soy...soy...soy...Ashley, Ashley Zhung
—Hola Ashley, soy Ladybug.
—Hola Ladybug...
—¿Te gustaría reunirte con tus padres?

El rostro de Ashley se tornó temeroso pero esperanzado, su boca temblaba sin poder articular nada.

—¿Si quieres?
—¿Me...me...me lle-llevará con ellos Madame?
—Claro, eso es lo que hago.
—¿Lo pro-promete?
—Lo juro.

Ashley se abrazó a Marinetre sin dejar de llorar, mientras esta la reconfortaba palmeando su espalda y depositó un pequeño beso en su cabeza.

—¿Es...es...usted el ángel que pedí?
—¿El ángel que pediste?
—Sí. Todas las noches rezo porque mi ángel me salve de este horrible lugar.

Ladybug sonrió conmovida.

—Digamos que sí—repondió suavemente.
—¡Sí!
—¡Shhhhh! Tranquila, no digas nada.
—¿De verdad de verdad me sacará de aquí ángel Ladybug?
—Así es, pagaré por ti y te dejaré ir. ¿De donde dijiste que venías?
—San Diego, en un viaje con mis padres y mis tíos, ellos son malos...me abandonaron a mi suerte donde fui secuestrada y terminé pues...aquí.

Marinette frunció el ceño.

—No te preocupes ya me encargaré de ellos, mientras platiquemos un ratito.

Intenté sopesar todo lo que había ocurrido. El demonio hecho mujer no resultó ser nada de lo que esperaba. Cuando vi que esto era un lugar de explotación sexual a niños la odié más de lo que ya la odiaba. Pero al ver su tremenda humanidad y el propósito real de sus visitas. Me hizo reconsiderar mi prejuicio sobre ella.

Era verdaderamenre admirable y arriesgado lo que hacía. Aquí se le veía tan diferente, que parecía otra. Siendo una mujer cálida y entregada. No la desalmada que todos conocemos.

Cecille tiene razón, algo le pasó y creo que tiene que ver con esto.

Apagué mi celular inmediatamente, no necesitaba ver más. No sabía con que excusa me presentaría a Madame Tsurugi, pero esta de plano no es la situación que buscaba.

Recordé la botella que traía en mis manos y bebí más. Si esto era lo que provocaba no me molestaba en lo más mínimo.

Seguí su plática un rato más, cuando Ladybug tomó el teléfono de la habitación y marcó el único botón.

—He terminado, me ha gustado tanto que me la quiero llevar, ya saben, nadie más la puede tocar, pagaré lo que sea. Sí, descansaré un rato , quiero que la preparen y ojo, que si algo le pasa, o la lastiman. No volverán a tener ni un centavo de mí, jamás.

Colgó y se dirigió a Ashley con un tono maternal.

—Vendrán a buscarte, no te preocupes no te harán daño. En 1 hora más nos iremos a un sitio muy bonito. Y empezaremos la búsqueda de tus padres.

La sonrisa de la niña iluminó toda la habitación.

Un nuevo sonido de puerta alertó a ambas.

—Ponte el velo y no digas nada. Simula mucha seriedad.

Ashley asintió y el mismo sujeto que le trajo se fue. Marinette se sentó en un sofá rojo intenso, se llevó a los labios una botella de líquido rosado idéntica a la mía y suspiró con decepción:

—No era ella.

¿No era quién? ¿A quién buscaba? Esto era demasisdo extraño. Sobre todo por...

Ahhhhh...joder...

Un fuerte cosquilleo me invadió el cuerpo, un impulso loco empezó a formarse y de manera inesperada mi entrepierna se puso dura.

—¿Qué diablos?...

Bajé del estúpido sitio lo más rapido que pude, corrí hasta llegar al limite con el armario. Cada ez me era mas difícil caminar. Estaba completamente excitado.

Uffff...ufffff

Estuve a poco de olvidarme de ser discreto y no hacer ruido, pero me contuve.

Ahhhhhh...

Salí del mueble, esperando no haber alertado a nadie.

Cuando las pueryas de la suute imperial persa abrieron...dejando ver a aquella mujer con ahora un tajo en su falda, mostrando más sus bellas piernas y su piel habia adquirido un tono rojizo. Rezaba para que no me reconociera.

—Hey...—Me llamó, pero no debía moverme

Mi cuerpo se sentía como una bola de fuego.

Ladybug no parecía estar mejor, su cuerpo estaba tembloroso y tenía ligeras gotas de sudor en la frente. ¿Qué demonios pasaba? Sin pensar un momento retiré parte del estúpido traje negro que me había colocado.

Sin previo aviso ella cayó en el piso y en reflejo corrí a ayudarla...

Cuando la tuve entre mis brazos sentí una corriente eléctrica como nunca antes, la cargué para depositarle en su cama y retirarme. No obstante ella hundió su cabeza en mi pecho, dándole pequeños besos. Mi cuerpo reaccionaba a sus repentinas y dulces caricias, no tardé en corresponderle. Besé su cuello sin el menor pudor y acaricié sus preciosas piernas por el tajo de la falda, su piel era demasiado suave, sumado a un aroma a rosas me encendió por completo.

¡No, no, no!

No puedo estar así con ella, por más deliciosa, hermosa y tentadora que se vea no puedo...no puedo...

Joder...

Ella bajó su mano acariciando sugentemente mi creciente erección y mandando al carajo casi toda la poca cordura que me quedaba. Hice un último intento para safarme de su toque.

Pero al ver esos preciosos ojos color zafiro y esa boca rojo sangre atrapar mis labios, supe que ya no había nada que hacer.

Esa noche Ladybug sería mía.


Y eso es todo personitas bellas :3 una aclaración: En esta historia Marinette es mayor que Bridgette. Por lo que no habrá Bridgette x Félix... (?) O tal vez sí. Jajaja bueno nos vemoa en unas semanas y felices fiestas :D

Sin nada mas que decir me despido.

Xoxo, Maretta.