Maretta: ¡Hola! Aquí ando de vuelta, al fin acabé una carga pesada de trabajo y tuve un poco para escribir. Y me complace anunciarles que hace un mes Cielo cumplió su primer aniversario ¡Hurra! Estoy sumamente orgullosa de esta pequeña loca historia. Todo gracias a ustedes.
Agradecimientos a Angie Rocy, Brocki, Rebeca, Azeneth,Manu, Lily y Licker por sus reviews :D ¡La próxima vez los responderé personalizados lo juro! 3
Por cierto tengo otra historia que ya retomaré con regularidad también, se llama Ladybug y Chat noir encuentran a tu pareja perfecta. Otro Adrinette xD espero le den una oportunidad.
En fin, a lo que vamos.
Disclaimer: Miraculous: Las aventuras de Ladybug & Chat Noir no me pertenece, sino Ladynoir sería canon.
Marinette.
Mi cabeza dolía, mis ojos pesaban, todo estaba oscuro sin poder hacer nada. Sentía el aire acondicionado sobre mí y una suave almohada debajo de mi cabeza. A lo lejos escuchaba la voz de Adrien, al parecer hablando con alguien. Eso realmente me sorprendió.
Giré levemente por la cama para por fin abrir los ojos. Al principio estaba un poco perdida, todo se veía oscuro y no reconocía mi entorno, hasta que a lo lejos vi esa curiosa lámpara de lava rosada que tenía en el Chalet donde suelo venir luego de pasar por el Cielo.
Recuperé algo de fuerzas y finalmente pude dejar la cama, casi me caigo en el intento, sobre todo por el peso en mi cuerpo que me indicó que aún traía puesto el traje de "Elise"
Sonreí como tonta al pensar lo que significaba eso.
Caminé torpemente hasta el baño, con cuidado de no azotar con el pequeño escalón frente a la puerta, entré y llegué hasta el espejo, mi maquillaje fue parcialmente retirado. Lavé mi cara por completo y me deshice del disfraz para quedar únicamente en ropa interior, busqué entre las prendas que allí guardo y para mi fortuna hallé uno de mis pijamas. Me lo puse y salí en busca de respuestas.
Realmente temía caerme en las escaleras y terminar de matarme. Salí del cuarto a tambaleadas, anduve por el amplio pasillo y la voz de mi rubio se hacía cada vez más fuerte, finalmente cuando llegué a la sala, pude ver a Adrien pegado al teléfono de la casa.
-Se lo aseguro monsieur, llevamos aquí un buen de tiempo, madeimoselle y yo llegamos luego de la gala, no hubo ningún inconveniente.
¿Con quién está hablando?
-No, no pasó nada fuera de lo común -repentinamente el rostro de mi gatito se torna levemente rojo-¡No monsieur, no piense eso!. Sí, comprendo. Llegaremos al medio día. Adiós.
Colgó la llamada y dio un gran suspiro antes de botarse en el enorme sofa cama.
-¿Todo bien?-Adrien se sobresaltó al escuchar mi voz, pero rápidamente se le suavizó la mirada. ¿Sus ojos siempre fueron así de hermosos?
-Sí, de hecho monseiur Fu acaba de llamar, estaba muy preocupado de que cometieras alguna locura. Ahora soy un gran mentiroso y solapador.
Ambos reímos.
-Bienvenido al Club Agreste.
Él sólo negó con la cabeza y me extendió la mano, la acepté e hizo que me sentara a su lado.
-¿Te sientes mejor?-su voz sonaba levemente preocupada.
Asentí.
-Siento mucho lo que pasó Adrien-dije con verdadera amargura-No pensé que las cosas se pusieran así.
-¿Es por eso que te tocas mucho el vientre?
Un escalofrío me recorrió mientras yo soltaba la parte baja de mi estómago, dios ¿Desde cuando estoy haciendo esto?
-No.
-¿Qué sucedió nena? Realmente me asustaste hoy, sé que es algo malo, pero no puedo dimensionarlo.
Me aferré a su cuerpo y no tardó en envolverme en sus grandes brazos, en los cuales por algún motivo me sentía cálida y protegida. Realmente me ha cuidado y sé que merece una explicación a todo esto.
-Él la quiere Adrien..-mis labios estuvieron a nada de temblar.
-¿Él? ¿Quién?
Tragué duro. No había marcha atrás.
-Su nombre era Alex Dumont, sabía que era mayor que yo, aunque no estaba segura de cuanto, decía tener una enfermedad y su rostro estaba cubierto de cicatrices por lo que usaba vendas, no se veía mucho de él, su voz sonaba ronca todo el tiempo, incluso en cierto punto siempre me pareció gracioso, sólo a mi por supuesto. Al principio sólo éramos amigos, no sentía que fuera mi tipo, pero poco a poco me fui enamorando de él, nunca fui de juzgar un libro por su portada, nunca me importó su apariencia. Sus acciones me cautivaron por completo...tanto que le di mi primera vez.
Fue en un sitio muy poco convencional y aunque no fue una velada romántica, con cena, flores y toda la cosa, me sentí bien a su lado. Me imaginé un estúpido cuento de hadas, y soñaba con un día ver su verdadero yo. No obstante luego de eso todo comenzó a cambiar, nos veíamos muy poco, sólo alcanzaba para comer o pasar encerrados en la habitación. Sé que ahorita te sonará ridículo y que es muy obvio lo que quería de mí. Fui víctima de un primer amor extraño, incluso Alya todavía no entiende que rayos vi en él...En fin, un día comencé a sentirme mal, en ese tiempo Al y yo ya éramos grandes amigas y fue la primera a quién llamé, pasó por mí y me llevó al hospital donde me dijeron que estaba embarazada
Pude ver la sorpresa en el atractivo rostro de mi rubio, no lo culpo.
-E-estaba muy asustada, pero a la vez feliz porque ese niño era producto del amor, aunque temía la reacción de Fu con quién tenía muy poco de vivir yo estaba convencida de que con nuestro bebé Alex regresaría a ser ese hombre encantador del cual me enamoré. Lo llamé ilusionada avisando que esa noche le prepararía una cena especial, el aceptó y yo me puse manos a la obra, unas horas después me marcó y me dijo que necesitaba mi ayuda, me pareció extraño, pero no dudé. Me arreglé y cuando sonó la bocina de su camioneta salí a su encuentro, él me miró con ojos de amor, como siempre había sido fui feliz, incluso pensé que me propondría matrimonio y me sentí en las nubes. Viajamos un buen rato hasta que finalmente llegamos a un elegante oculto recinto, de lejos parecía un costoso restaurante, y no pude evitar decepcionarme por la comida que tanto me había esmerado en preparar. Quise quejarme, pero él se bajó y abrió la puerta, apenas lo hizo sentí un par de manos apresándome y cubriendo mi boca con un pañuelo. Quise gritar y patalear, más la fuerza de mis captores era muy superior, lo único que vi antes de que el químico me hiciera efecto fue la siniestra sonrisa de Alex mientras me lanzaba un beso.
-¿Te llevó al Cielo verdad?-interrumpió Adrien de repente, él no era tonto, lo dedujo enseguida.
-Sí-acepté con pesadez- como te imaginarás allí conocí de frente a muchos de mis hoy enemigos, empezando por el nombre de la mujer que destruyó a mi familia. Ella nunca perdonó el hecho de que yo no le lograra dar el dinero que según merecía. Así que debía venderme como fuera, incluso como prostituta...Y obvio una prostituta no debe salir encinta jamás, así que cuando descubrieron mi embarazo me hicieron abortar...aún recuerdo los fórceps, la sangre manchando el piso y ese pequeño trozo de carne que pudo ser mi hijo. El dolor y el aroma eran insoportables, pero mi alma estaba mucho más destrozada que todo lo demás.
Unas amargas lágrimas amenazaban con salirse, pero ya había llorado lo suficiente.
-Un día un cliente llegó; por lo regular ellos sólo iban a lo suyo y me dejaban, pero este pagó mucho para tenerme en su lujoso apartamento por unas horas; las ayudantes me prepararon, maquillaron etc. Llegó por mí y nos fuimos, el hombre no dejaba de meterme mano, se humedecía los labios al pensar en todas las cosas que me haría al llegar. Iba tan distraído conmigo que no miró el camino y chocamos. Él murió de inmediato y yo escapé. Llegué a una estación de servicio cercana y llamé a Alya. Ella me rescató y regresé a casa, jurándome a mi misma nunca volver a caer por nadie. La Marinette dulce y amable había muerto ese día, desde entonces empezaron los problemas con Tsurugi. Sumado el hecho de que Fu se enteró de todo y el doctor me dijo que el daño en mi útero era serio y era probable que nunca pudiera concebir de nuevo. Eso me destrozó ¿Muy gracioso no? A la descorazonada de Ladybug le gustaría tener hijos
No sé que como estará Bridge, pero mi experiencia nada grata en ese horrible lugar me hizo pensar lo peor, hasta que hace unas horas Anarka Couffaine no sólo me confirmó que mi hermana estaba bien, sino que el desgraciado de Alex Dumont es su futuro comprador, y para colmo ese ni siquiera es su maldito nombre, es uno de los estúpidos alias del Cielo ¿Entiendes? ¡Puede ser cualquiera! Sé de lo que es capaz y no voy a permitir que ese infeliz le ponga las manos encima a mi hermanita...A ella no.
Las imágenes de Bridge inundaron mi cabeza, ya no podía pensar en mis padres porque siempre recordaba las crueles escenas de sus muertes.
"Al menos ya no tuvieron que ver esto"
Un inesperado sollozo me sacó de mis ensoñaciones, mi guapo rubio se puso de pie y golpeó violentamente la pared. Me sobresalté.
-¿Adrien?-pregunté asustada, entonces fue cuando vi sus ojos rojos e hinchados,-¿Qué te pasa?
-Y-yo...yo soy de lo peor.-su afirmación me sorprendió.
-¿De que hablas?...
-Mira, sé que el mundo no es color de rosa, que la vida real es implacable, pero hoy fui superado por un mundo que sabía que existía e ignoraba, pero sin duda lo que más me duele es que estuve a punto de hacerte lo mismo...-Adrien se volteó y tomó mi rostro con sus manos, obligándome a mirarlo fijamente -Nunca me hubiese perdonado hacer daño a la criatura más maravillosa de todas.
¿Alguna vez sentí mi corazón latir tan rápido? Yo aquí hablando de mi juramento de no caer ante nadie, para terminar haciéndolo de la manera más estúpida.
Y lo odiaba.
Odiaba ese poder que tenía sobre mí, aborrecía el hecho que con un simple toque de sus manos mi piel parecía derretirse. Repasé mentalmente nuestra corta pero inverosímil historia.
Sólo pude sonreír.
- No creo ser tan maravillosa como piensas-dije sincera.
Nos fuimos acercando más y más, hasta que ya no podía distinguir nada más que esos enormes y verdes orbes.
-Es cierto, eres mucho mejor que eso.
Cuando finalmente nuestros labios se encontraron sentí explotar en mi interior fuegos artificiales, los suyos eran tan suaves y parecían ajustarse perfectamente a los míos, nuestras lenguas se acariciaban con frenesí.
No podía negar que besaba delicioso, incluso con los castos besos que a veces nos dábamos podía percibirlo, no obstante este era muy diferente; tanto que no me importo deshacerme de su camisa dejando al descubierto su bien trabajado cuerpo, no me importo empujarlo hacia el sofa cama y mucho menos me importaba lo que vendría luego. Yo también lo deseaba.
¡Y hasta aquí el capítulo! Sí, sí ya sé que era turno del lemon pero estoy tan carente de tiempo que no pude escribir nada más, y cuando escribo ese tipo de escenas me gusta ponerle toda la concentración jajaja. Tal vez en el próximo veamos un poquito de la perspectiva de Adrien (lemon) *guiño guiño*
Nuevamente quiero agradecerles por sus comentarios y por mantenerse aquí conmigo n.n De todo corazón, talvez suba un par de extras :3 para compensarlos.
Bueno sin nada más que decir me despido.
Xoxo, Maretta.
