*Maretta entra con un escudo de protección* Eh, bueno mejor dejo los comentarios importantes para el final, gracias por sus reviews prometo agradecer bien en el próximo capítulo, saben que los quiero mucho y haré de todo por no dejar de escribir mucho tiempo :)

Disclaimer: Miraculous: Las aventuras de Ladybug & Chat Noir no me perteneces, si no ya le hubiera dado unos buenos zapes a Marinette para que se le bajaran los humos


Adrien.

-¿Me conoces? - la joven voz de la hermana de Marinette me sacó de trance. Me miraba con cautela, no esperaba mi reacción eso es seguro.

-Si, así es.

-¿Entonces no eres competencia de Alex? ¿Por eso me mando la muchacha aquí?

-¿Competencia? ¿Qué muchacha?

-Tomoe me habia dicho que Alex Dumont me compraría, yo ya estaba resignada a mi destino cuando de repente llegó una chica a ocupar mi lugar debajo de la capucha...e incluso sacó a Danny el niño de la capa morada y me puso bajo esta. ¿Ella es tu cómplice?

Sentí que mi cerebro se quemó ante tal declaración, yo solo vine con Mari, no esperaba a este tercer individuo, Alya iba hacer su trabajo desde afuera, Bridgette era una chica de estatura media y Alya era alta, se hubieran dado cuenta de inmediato.

-No..

Ella me miró con confusión.
-¿No es ella tu compañera?

-No, de hecho es Marinette, tu hermana, por eso sé quien eres..

Sus ojos se abrieron en sorpresa y una pequeña sonrisa brotó de sus labios.

-¿De verdad Mari esta aquí?- su emoción era imposible de disimular-¿Dónde?

Allí fue donde el alma se me cayó a los pies, tenía a Bridgette, podría excusarme y largarnos en el acto, no obstante ahora no sólo veníamos a salvarla a ella sino a destruir a Tsurugi y a toda esta red de cerdos sin corazón. Seguro ya empezó la primera fase del plan, además no se cuanto tiempo tardará Alex Dumont en darse cuenta que no tiene a quien esperaba.. Y si me voy ahora sospechar inmediatamente de mi. Regresé mi vista a una desesperada azabache.

-Está en otra habitación, ella finge ser mi ayudante para sabotear el sistema y develar a todos los clientes de este lugar... No sé quien es la otra persona, no conozco sus intenciones.

-¿D-de verdad ella hace todo esto por mi?-vi sus ojos llenarse de lágrimas.

-No tienes ni una remota idea de lo que Marinette ha soportado, todos estos años por tenerte de vuelta. Estoy consciente lo que le pasó a sus padres, solo quiero verla feliz y ahora a ti también.

Bridge me abrazó y yo acaricié levemente su cabello.

-Gracias... Eh, creo que no se como te llamas.

-Soy Adrien, un placer al fin conocerte cuñada.

-¿Cuñada? Ohhhh... Ohhhh... ¡¿Eres esposo de Mari?!

Suspiré ante la idea.

-Novio, pero saliendo de aquí te juro que empiezo a buscar el anillo.

Ella soltó una risita.

- Sé ella le gustan las amatistas más que los diamantes, el color rosa siempre fue su favorito.

-Lo tendré muy en cuenta te lo prometo, pero ahora hay que trabajar.

Me coloqué en la esquina para empezar a monitorear todo, puedo ver en la pantalla de mi tablet que el dispositivo en el cuarto de los ayudantes fue colocado, seguro la cámara que puse discretamente en el vestíbulo y en el salón principal ya ha grabado algo.

Debido a las medidas de seguridad no podía transmitir en vivo, debido a mi propio bloqueo de señales, por eso Alya debía ser precisa al ingresar al sistema, si no es así no podré recuperar las cámaras sin que se den cuenta. Además debe ser capaz de abrir la cerradura electrónica del cuarto de los ayudantes antes de provocar el corto.

Bridge se sentó a mi lado observando maravillada lo que estaba realizando, creo que todavía no cae en cuenta de que todo esto era real. Pensé en el infierno que está niña había pasado y como a pesar de todo sigue en pie de lucha, otra cosa en la que se parece a su hermana.

-Pues todo parece ir de manera correcta, en 10 minutos otra aliada hará su entrada pero todo desde el exterior.

-¿Y la persona que me mandó aquí?

Es cierto, la que tomo el lugar de Bridgette.

-No lo sé... ¿Al menos viste como era?

-No. Solo sé que no era muy alta y tenía una voz suave aunque firme, Danny estaba llorando no tengo idea a donde lo mandó, pero al final cambiamos de capa por esa muchacha, Ella vestía de negro y tenía una máscara blanca muy extraña por eso no pude ver su cara.

-¿Te diste cuenta por donde llegó?

-No, sólo vine con Aurore y el chófer, no puse demasiada atención a lo que pasaba dentro del auto... Sólo observaba maravillada con el paisaje, sabía cual era mi destino pero me alegraba ver otro sitio luego de pasar años encerrada en esa horrible casita.

-¿Qué casita?

-En el patio de la mansión Tsurugi hay una casa de muñecas bastante grande, pero solo es la fachada, realmente allí pasan cosas muy feas...

-¿Que? ¿La de la hija de Tsurugi?Osea... Pero si yo pase muchas veces cerca de ese lugar y...

-Seguramente no fuiste el único, en todo este tiempo nadie se ha dado cuenta.

No podía creerlo, la casita de muñecas de Kagami era una especie de prisión donde guardaban a los niños, años cerca de ese macabro lugar sin poder dimensionar todo lo que ocultaba.

-Entiendo como te sientes- hablo Bridgette cabizbaja- No es tú culpa, Madame Tsurugi es demasiado inteligente sobre todo cuando los ha estado engañando a todos mas de lo que piensas.

-¿De qué hablas?

-Hace un tiempo la descubrí... Revisando unos documentos, parecía molesta.

-¿Revisando papeles? Pero si ella no puede ver.

-Adrien, ella nunca estuvo ciega.

Un vez más me sentí el más idiota del mundo.


Marinette.

La cabeza me dolía horrores, el ambiente lo sentía cada vez mas pesado, todos en la habitación permanecimos en largos periodos de silencio pero no era para nada incómodo, nadie estaba feliz, nadie tenía ganas de conversar sobre todo por sus amos ya que son capaces de torturar los a la mínima de que han compartido información comprometedora con otras personas.

Un apenas audible "tic" me señaló que el dispositivo había sido activado, ahora dependía de mi rubio y mi mejor amiga. Una vez salga de aquí y todo esté a oscuras iré directo con Tomoe, ella cree que no se de su sitio secreto, estuve aquí el tiempo suficiente para ubicarlo, además la muy estúpida siempre tiene uno en el sótano de cada una de sus sucursales, le gustan los sitios tan bajos como ella.

También me irrita el hecho de toparme nuevamente a Alex., porque se que esta aquí en algún lugar de este infierno, no lo he visto desde ese fatídico día...

Toqué mi vientre por reflejo, los recuerdos de ese asqueroso cuarto ensangrentado regresan a mi como flashes, sentía unas ganas de llorar totalmente incontenibles, odiaba esto, odiaba a todos.

Detestaba no poder ver la hora, no se cuando tiempo ha pasado pero las fiestas en el Cielo no eran muy largas a menos que hagan reservaciones específicas, el hecho de pensar que mi hermanita estaba en una de esas horribles próxima a los brazos de Alex me me...

¡Ahhhh!

Unos segundos estaba agachada frente a una papelera vomitando

-¡¿Estás bien?- preguntó preocupada una muchacha quién rápidamente se acercó a sostener mi cabello devolvía todo.

-Yo...

Y nuevamente regrese mi cabeza frente al cubo, las náuseas eran insoportables.

¡Juro que te mataré con mis propias manos Alex Dumont! ¡Y si no te desmiembro te voy prender te fuego y quemarte vivo!

Mis pensamientos eran sádicos, ni yo misma me reconocía pero no creía que hubiera alguien que me juzgará por ello la basura merece ser eliminada.

-¿Oigan no huelen a quemado?

¿Qué?

-Es cierto... Dios ¡Se está quemando! Hay que hacer algo!

Esto no debería estar pasando,

Como pude me tambalee hasta la puerta que se supone que ya debió haber sido abierta por Alya, el alma se me cayó a los pies cuando la vi tan fuertemente cerrada como siempre.

Ay no...


Gabriel.

El cuarto de seguridad máxima de Tomoe era una maravilla, aquí solo podíamos acceder los privilegiados... Sin embargo no tendría porque estar aquí, ahorita debería estar camino a la posada que renté para pasar tiempo a solas con mi nueva adquisición, para después ir de vuelta a Ottawa y deshacerme de mi obesa esposa junto con mi estúpida amante ¿Qué pasó? ¿Por qué Tomoe me encerró aquí? ¿Por qué no puedo tocar a mi nubecilla?

Las puertas se abren y la perra de Tsurugi entra con dos hombres altos y fornidos .

-¿Que significa esto?-pregunté enojado.

-¿Que significa que? ¿Acaso creíste poder salirte con la tuya?

-¿De qué demonios estas hablando?

-¿Que es eso de dejar a Emilie en mi residencia? ¿No la ibas a dejar en otra parte para matarla?

Maldita sea...

-Cambio de planes simplemente.

-¿Tu? ¿Cambiar de planes? ¡No me hagas reír Gabriel! Tu no cambias planes, tu no deja hilos sueltos, tu siempre tienes todo fríamente calculado. Eso de 'ir por los médicos para salvar a tu dulce esposa" es ridículo hasta para ti, tenemos médicos especialistas fáciles de sobornar... Todos te vieron irte Gabriel.

-No es lo que tu crees.

-¿Ah no? Jajaja, te metiste con quien no debías Gabriel... ¡Agarrenlo!

Los enormes mastodontes corrieron hacia mí y me tomaron como muñeco de trapo.

-¡No puedes hacerme esto!

-Claro que puedo, a cualquiera que intente traicionarme le espera una larga y dolorosa muerte, ni te creas que eres la excepción. Por cierto no te preocupes por tu nubecilla está bien resguardada por gente en la que si confío y ya que no pudiste disfrutarla y no ha sido tocada nunca podré venderla a un precio muy alto, ya tengo varios clientes en mente.

-Ni te atrevas pura loca...

En eso me suena mi celular.

-Responde y que se oiga natural ¿Entendiste Gabs?- el triunfo en su voz era evidente.

-¿Diga?

-¡Mi amor te tengo grandes noticias!- No sé si es por la situación, pero la voz de Laura sonó diferente, no me pareció tan chillona en esta ocasión.

-¿Que fue cariño?

-¡Es oficial, tu mujercita ha muerto! Los reporteros están aquí y lo mejor de todo es que están sospechando de la huida de Tsurugi, como no aparece su hijita ni Anarka Couffaine piensan que tuvo algo que ver, incluso muchos de los Altos mandos lo piensan¿No es maravilloso?

Un alivio recorrió mi cuerpo, y ver el nada usual rostro aterrorizado de Tomoe fue un total deleite para mi.

-Es perfecto mi amor.

-Ahora si podremos casarnos, no puedo esperar a conocer a tu familia.

Reí internamente ante su declaración, era divertido pensar en lo tanto que odiaba a Emilie y que tendrá que hacerle pronta compañía.

-Ya verás que si, disculpa cariño tengo asuntos que atender nos vemos en la noche.

-Si claro hablamos mas tarde.

-Adiós.

Solamente al colgar esboce una burlona sonrisa y me dirigí a mi ahora peor enemiga.

-¡Lo sabía!

-Parece que tu ventaja sobre mi se ha esfumado mi querida Ikari.

-Ni te creas que me has vencido...

-¿Si sabias que el ministro Won está interesado en Anarka verdad? Ahora que sabe que su gran amiga Tomoe Tsurugi la mató, la que te caería encima y todos sus conocidos.

-¡Cállate Gabriel!

-Nunca estuviste a mi nivel Tsurugi, te creías la reina del tablero cuando solo eres un inútil peón, pero ahora las cosas serán diferentes pues yo...

De repente las luces del cuarto comenzaron a parpadear incesantemente hasta el sonido de una explosión retumbó dejándonos completamente a oscuras

.


Tardé, lo sé pero no hallaba hueco para terminar esto, siento si no es tan largo como esperábamos (me incluyo) Enero empezó con fuerza pero Febrero me viene una carga de trabajo peor y prefiero dejar aunque sea un nuevo capítulo. Pero bueno a lo importante.

Pues Adrien ha recibido el primer y segundo golpe de realidad no sólo al saber que la casa de muñecas de Kagami no es tan inocente como parecía sino que Tomoe Tsurugi no está nada ciega. Por otro lado le preocupan las intenciones de la persona que suplantó a Bridgette y sobre todo como fue que llegó allí.

Por otro lado tenemos a Marinette atrapada en el cuarto sin poder hacer nada y ya se dio cuenta de que algo no anda bien, y ese aroma a quemado bueno ya saben que sucede.

Finalmente la bomba explotó entre Gabriel y Tomoe quienes han roto por completo su relación y cuando creíamos que Tomoe llevaba la delantera una conveniente llamada entra para voltear momentáneamente las cosas, aunque bueno, aparentemente no fue por mucho tiempo. ¿Donde esta Anarka? ¿Que pasó realmente con Emilie, Alya y Kagami? Descubralo pronto.

Bueno sin nada más que decir me despido

Xoxo, Maretta.