Maretta: Después de tres meses desaparecida al fin pude regresar a escribir esta historia, se vienen cosas buenísimas se los prometo

Agradezco sus bonitos reviews a Lily Tendo y Sonrais :) ¡Gracias por seguir aqui!

Y ahora sí ¡Disfrúten!

Disclaimer: Miraculous: Las aventuras de Ladybug y Chat Noir no me pertenecen, si no Marinette y Adrien revelarían sus identidades y serian felices :c y Félix...Félix bueno ;-;


Advertencia: Puede tener menciones de sangre, desmembramientos y varías muertes.

Nino.

-Lo siento señora pero no puede pasar dije por última vez ahuyentando a otra insistente reportera.

Gracias a Madame Agreste había conseguido hacerme pasar por uno de sus guardias de seguridad con un buen disfraz, luego de llamar al número de un buen amigo médico que residía en la ciudad pudimos arreglar esta mentira. Pero a la vez algo más ocurrió pues según los chismes Tomoe Tsurugi tuvo algo que ver, esto aún no me queda muy claro.

Regresé a la habitación azotando la puerta e ingrese al compartimento conjunto, allí pude ver a la Doctora Coquerel con una jeringuilla y a Madame Agreste extendiendo su brazo.

-Que bien que llegas Nino es muy importante- comentó Madame Agreste.

-¿Que es eso?

-Le decía a Emilie que voy a pinchar su brazo para administrarle una potente droga para simular su muerte, hace efecto por un par de horas, en la morgue tengo unos amigos que podrán ayudarte, por lo que es importante que todo sea en ese tiempo.

-Entiendo.

-¿Has sabido algo de mi hijo?

-No, lo siento.

-Por favor Nino cualquier cosa necesito que me digas la verdad no importa que tan doloroso sea... Dios no puedo creer lo ciega y tonta que he sido

-No diga eso Madame, usted también fue una víctima.

-Pero yo pude hacer algo. ¡Debí ayudar a mi hijo y no apoyando a Gabriel con mi capital!

-¿Su capital?

-¿Acaso creíste que Gabriel era rico y poderoso porque si? Ni siquiera es por sus diseños, fue mi dinero lo que lo impulsó , fue el poder de los Lémaire lo que lo hizo grande y ahora es momento de quitarle todo lo que tiene.

Los tres nos sonreímos, empapándonos que la seguridad que Emilie Agreste había depositado en nosotros. Me dolía no tener noticias de Alya, pero algo de mi me dice que se encuentra viva.

La doctora dio la señal y yo regrese a mi posición en la puerta principal. Al salir pude ver por la ventana que la ambulancia había llegado,

Di un pequeño paseo para revisar que los paparazzi se hubieran esfumado, allí cuando fue un brazo largo que salía de una esquina, me acerqué al lugar sólo para observar el cuerpo sin vida de Laura Rossi.

...

Adrien.

¿Dónde demonios estaba Alya? ¿Qué había sucedido? El olor a humo había invadido mis fosas nasales, ¡Esto no estuviera tan mal si Mari ya se hubiese comunicado conmigo! ¡Se supone que ya tendría que tener noticias de ella!

Mi corazón latía como loco temiendo lo peor, los gritos de la gente en el piso inferior solo aumentaban el hueco en mi estómago.

-¿Qué pasa Adrien?¿Donde está mi hermana? - el tono de Bridgette era preocupación pura.

-No, lo sé, algo no anda bien...Necesitamos salir de aquí y ponerte a salvo.

-Pero... ¿Y Mari?

-Yo me encargaré de ella, pero primero debo sacarte de aquí, si no ella nunca me lo perdonará.

Cerré mi tablet, coloqué la máscara en mi rostro, y salimos de la habitación, pudimos observar a un par de figuras en verde y rojo, rápidamente los identificamos como parte de los niños encapuchados que fueron regalados hace rato, ambos lucían asustados e inmóviles. Obviamente sus compradores habían huido como lo que son: Cerdos cobardes y sin corazón.

-¡No podemos dejarlos! -exclamó Bridge acercándose a ellos

Tenía que ayudar a Mari, pero no podía dejar a estas pobres almas calcinarse sin piedad.

-De acuerdo, los llevaré a mi camioneta y los dejaré fuera del estacionamiento, no dejen que nadie los vea, por favor.

La joven azabache se acercó a sus compañeros de celda y les pidió que nos siguieran, ellos se veían notablemente sorprendidos ,pero accedieron a venir con nosotros, seguro que lo que estaban viviendo dentro de esas habitaciones no podía ser peor que lo que pensaban que estarían conmigo.

Caminamos rápidamente hacia las escaleras, viendo como la gente comenzaba a volverse loca, por unos momentos se olvidaron de los status, el dinero y de sus macabros deseos dejando ver su verdadera naturaleza, cadáveres aplastados de desparramaban por el suelo, incluso pude ver a un niño sin vida en el mismo..

Los claros signos de tortura marcaban su cuerpo, pero aunque claramente fue pisoteado en un intento desesperado por salir. Sentí la mano de Bridge tomar la mía con fuerza, realmente estaba asustada. Los otros niños estaban en un plano similar.

-Sigamos, no hay que llamar la atención.

Gracias al análisis del lugar hecho previamente por Marinette, buscamos algunas de las otras salidas, lo cual fue una tortura ya que se hallaban altamente aseguradas.

Luego de algunas vueltas que parecieron eternas, encontramos unos conductos que llevaban la basura al exterior, solo tenía que usar la correcta y...

-¡Hey!-ladró un sujeto con una máscara de lentejuelas parcialmente rasgada-¡Eso es mío!

El niño de la capucha verde tembló de terror al reconocer al sujeto.

-¡Rápido, métanse!-ordené.

Ni tarados y perezosos los chicos comenzaron a gatear por el extenso canal.

-Bridgette, tienes que llevarlos fuera.

-Pero...No puedo... Yo... Yo

-Yo sé que puedes hacerlo,Mari y yo confiamos en ti, encontraremos otra salida.

-¿Lo prometes? - susurró con los ojos llorosos.

-Lo promet... ¡Arghhh! - fue cuando la sensación de una punta afilada atravesando mi hombro hizo acto de presencia.

-¡Adrien!

-¡Solo vete!

-Maldito gato ladrón... - exclamó furioso el de máscara de lentejuelas- ¡Yo pagué por esa delicia! ¿Y te atreves a robármela?

Al ver que el niño se escapaba quiso jalarlo de vuelta, aprovechando a propinarle un zurdazo que no dejó desbalanceado.

-Ikari Gozen estará muy disgustada...

-Me importa una mierda lo que ella diga-dije con convicción

-Yo dudo eso... Adrien

El escuchar mi verdadero nombre me descolocó de inmediato.

-Veo que compartiste tanto con la niña que incluso le dijiste tu nombre, ¿Tanto le gustó lo que le hiciste?

-TU. NO. SABES. NADA

-Patético intento de gato ya sabia que tu no eras Landors, solo tuviste suerte que Simón nunca tuviese que estar en el mismo sitio que BlackKat hasta esa noche. El marica te hubiese reconocido de inmediato... Pero le tuviste que gustar.

Confirmado.

-¿Y que harás? ¿Acusarme?- No se de donde saqué la valentía para decir eso.

-Oh, claro que lo haré Adrien,.. Hasta tu nombre es patético, igual que el hijo de Agreste.

¡Concéntrate, concéntrate! ¡No demuestres debilidad!

-¿Y eso que?

-Así como acabó el muerto, así te pasara a ti, el perdedor lleva aquí tanto tiempo, quejándose de su obesa esposa y de su inútil hijo, pero Ikari lo premia siempre.

La conversación con Nino y Marinette en el chalet de Fu regresó a mi mente.

"Hay que considerar todas las posibilidades"

Mi cerebro se transportó a una época que ahora parecía lejana, donde un pequeño un niño sufría en silencio en su gran mansión , lleno siempre de tediosas actividades, idiomas, esgrima, ciencias, economía, historia, con una madre enferma y con un padre que ni siquiera me reconocía...

Nadie.. ¡Nadie... en el maldito Agreste Vanguard sabían que su maldito jefe tenía un hijo! Y... y... si quería hablar me amenazaba con mandarme a la "sucia América" tantas veces sufrí golpes, bastonazos, y humillaciones de su parte...

Pero nada dolía más que sus palabras...lloraba todas las noches, siempre le preguntaba a mi mamá

¿Por qué papá no me quiere?

"El té quiere a su manera" siempre fue su respuesta...Mentira, todo mentira...

¡Tanto que quería ser como él! ¡Tanto que quería dejar de ser su orgullo! ¡Tentó que deseaba que me reconociera como su hijo!

Y solo me confirmó lo que fue desde mi nacimiento..

Un enfermo abusador de menores...

Lagrima traicionera bajaron por mis ojos, solo para ver al individuo enmascarado tratar de atacarme de nuevo. A diferencia del primer cuchillazo, que me había tomado por sorpresa, los movimientos del imbécil este eran muy torpes, pudiendo esquivarlo esta vez con facilidad.

-Maldito hijo de puta... Ya verás cuando...

Tuve que callarlo..

Uno, dos, tres, cuatro no se en que golpe le rompí la boca al sujeto y no se en cual le arrebate la vida, lo úníco que podía ver era la siniestra sonrisa de Gabriel Agreste, burlándose de mi.

Vi mis puños sangrantes y temblorosos ante el cuerpo de esa pedazo de escoria humana.

Se que debería arrepentirme, debería estar horrorizado por haber matado a un ser humano, pero no lo estaba y ahora que sabía que Gabriel Agreste se encontraba en este infierno, una vez que saque a Mari de aquí no habrá lugar en el mundo donde que ese bastado pueda esconderse.

...

Gabriel.

Gritos y más gritos, incluso los mastodontes de Tomoe habían huido y yo aproveche para escapar del incendio que se había generado, definitivamente la suerte estaba de mi lado, no existía manera de que la perra Tsurugi sobreviviera a las llamas. Ahora que Emilie estaba muerta sólo faltaba encontrar a quien se había llevado a Bridgette y escapar de este lugar ¡No espere tanto para irme sin nada!

Conocía sus negocios, establecimientos, vías de escape e incluso los sobornos que daba al gobierno de este país para mantener su imagen de buena samaritana, además claro de otorgar presentes "de lujo" al primer ministro.

Las cerraduras especiales de este sitio estaban trabadas, alguien sin duda había orquestado todo esto... Tomoe tenía muchos enemigos, pero ninguno con los huevos suficientes para hacer algo a respecto. Era demasiado poderosa, muchos le tenían miedo.

Aquellos que podían hacerle frente se contaban con los dedos de una mano y sobraban dedos.

Uno de ellos era André Bourgeois, pero sigue tan devastado por la muerte de Audrey, además pensar en toda esta operación es darle demasiado crédito, el tipo no pensaba con ninguna de sus cabezas. También estaba Allastor Drake, odiaba a Tomoe pero odiaba más los pleitos, ¿Tal vez una fachada para dar el golpe final? Muy probable, pero eso me lleva a Wang Fu, otro pacifista. No obstante Marinette no era ninguna pacifista. .

Miré para todos lados como si alguien fuera a reparar en mi. No había visto a Ladybug en ningún lado, no fue invitada de hecho.

¿Entonces quien? ¿¡Quién!?

Oi un cristal romperse, distinguiendo a la lejos a un par de imbéciles tratando de escapar por una ventana, un río de sangre descendía de sus ropas manchando mis zapatos, las llamas empezaban acrecentarse, y el humo cada vez se hacía más denso.

"Brianna, mi amor te juro que nadie va a separarnos, cuando re tenga entre mis brazos no querrás irte nunca más"

Aun recordaba su hermoso cabello castaño, su manera tan fina de caminar en los pasillos del instituto, esa boquita bien formada que me moría por probar.

El amor de mi vida, renaciendo en un nuevo cuerpo... Una sonrisa de dibujó en mi rostro, Emilie ya nonreprentaba un problema, ahora si podría empezar a ser feliz...Y nadie va a quitarme esa oportunidad.

Seguí buscando por todas partes, no podía estar demasiado lejos... Tal vez las habitaciones del exterior, son más seguras...

Arribe al ala oeste donde podría estar mi hermoso tesoro, en los primeros cuartos no encontré nada interesante...Empero, el último de los compartimentos de aguardaba una horrible sorpresa.

La imagen de la elegante capa azul de mi niña tirada en medio de la habitación, parecía cubrir algo muy pequeño...

No, no puede ser... ¡No puede ser! Nadie pudo haberse la llevado ¡Nadie!

Me lancé a quitar de encima la capa y me horrorice al encontrar un brazo humano, pero no cualquier brazo, este traía un exquisito manicure y el reloj favorito de Anarka Couffaine.

Entonces fue cuando un fuerte golpe aterrizó en mi cabeza, lo último que alcance a ver fue a un extraño individuo con máscara blanca.

Estoy casi seguro que el es el culpable de todo...Él tiene a mi niña, él tiene a mi niña...

...

Marinette.

Las piernas me fallaban, el calor aumentaba a paso agigantados, mis manos dolían horrores, el humo invadía cada vez más...Todos estábamos desesperados, el cuarto era un desastre, habíamos rápido todo en busca de una salida, incluso uno de ellos se había fracturado un brazo intentando escalar el techo...Nada ha funcionado

Alya había fallado. Eso me aterraba de sobremanera, esto lo debió haber pasado, de supone que a este punto yo debería estar bailando sobre la tumba de Tomoe Tsurugi. No estaba segura de lo que había pasado con mi mejor amiga o con Adrien.

No quería pensar lo peor. ¡Y estas malditas nauseas no ayudaban en nada! Todo empeoraba a pasos agigantados. Gritos de terror inundaban el ambiente.

Algunos estaban desmayados y era triste pensar que nunca despertarían, morirían calcinados una vez que las llamas los alcanzaran. Pero yo estaría totalmente consiente.

Podía ver a mi familia, el olor de la panadería de mis padres, llevando a Bridge a su primer día de escuela, cuando Fu se apiadó de nosotras y quiso llevarnos a su casa, son esas las memorias que uno quiere llevarse al momento de su muere.

-¡Elise! ¡Elise!-gritó con fuerza una voz del otro lado d ella pesada puerta.

¡Es Adrien! Pero no se escuchaba muy bien, su voz sonaba vacía...

-¿Estás ahí?

-¡Aquí estoy!

-¿Qué fue lo que pasó?

-¡No se, simplemente no funcionó.!

Un pedazo de techo en llamas cayó entre la puerta y yo. Pronto supe que no me quedaba demasiado tiempo.

-Eso vi...Pero no te preocupes, te sacara de ahí.

-¿Cómo?

-¿De casualidad es una estatua roja con un dragón?

Eche un vistazo rápido a la sala, toda alas personas conscientes me observaban con claro desconcierto, obvio ninguno de sus amos habría intentado salvarlo de perecer en este basurero elegante. Entonces fue que a lo lejos vi un extraño dragon rojo de ojos dorados.

-¡Lo veo!

-Tienes que ir ahí, hay un interruptor y se abrirá una puerta por 60 segundos solamente.

-¿Cómo es que...?

-¡Después te cuento! ¡Sal de ahí ahora!

Corrí hacia la estatua y no fui la única, quienes alcanzaron a oír las indicaciones de Adrien me siguieron y empezaron a palpar desesperadamente a la enorme pieza.

"Vamos, vamos"

Un click se escuchó, la chica de Lady Arleth lo había encontrado, inmediatemante una puerta subterránea puerta se abrió y sólo aquellos que seguían en pleno uso de sus facultades nos siguieron. Me dolió en el alma dejar atrás a los demás, pero no había nada que hacer, no podíamos transportarlos a todos y no fui la única pues nadie articuló palabra en lo que iba nuestro trayecto a la mismísima nada.

Seguimos avanzando hasta llegar a unas especies de celdas. Estaban vacías, aparentemente aquí guardaban a los infantes secuestrados.

Oímos la puerta cerrada y todos bajamos la cabeza con solemnidad.

"Todos pudimos haber salido"

De repente sentí una mano jalar mi cabello violentamente.

-¿Donde está tu jefe, maldita petra?

Era Simón, lucia más que furioso.

Espera, ¿Que hacia ese idiota aquí?

-¡¿De qué hablas?!

-¡Chat Noir quién mas.!

-Seguro se fue ¿Acaso crees que le importa mi vida lo suficiente?- por algún motivo temía que esto fuera real.

-Ella tiene razón, no somos nada para nuestros dueños, seguro ya están en sus ratoneras bebiendo champagne-alegó el único hombre que escapó de nuestro grupo.

-¡No me hables así!-gritó soltándole una fuerte bofetada - Ustedes no son nadie, son menos que animales.

-Mira quién lo dice-se envalentono una chica-Unos seres asquerosos como ustedes no deberían de...

BANG!

Un certero balazo encajó en la cabeza de la muchacha, Simón era un buen tirador...

-Al próximo que hable, no respondo... Y tú-se giro hacia mí aprovechando mi debilidad y me jalo con mucha fuerza.¡Mas te vale que me digas donde está tu jefe!

-¿Pará qué?

-¡Eso no te incumbe!-su tono era muy amenazante- Patética mustia, no se como fue que, te eligió como su ayudante, alguien como él merece mucho más, yo podría ser su todo, su mundo...

Reí ante su comentario.

-¿En serio crees que tu le gustaría a alguien como él? Mi querido Simon, Él un sujeto con estándares, no sé conformaría con cualquier perro sarnoso de Tomoe Tsurugi-me burlé, aún sabiendo que en estos momentos no podría defenderme físicamente. Definitivamente no esperó tal respuesta por que sus ojos se abrieron sorprendidos.

-¡¿Quién eres tú?!

-¿En serio no lo sabes?

Molesto, jaló una vez más cabello, fue tan fuerte que pensé que me arrancaría el mechón,. Yo reí una vez más.

-Golpeándome no harás que Chat Noir te coja mi amigo.

Fue un deleite ver como su rostro se convulsionó en una ira e impotencia, odiaba a este tipo siempre lo he odiado, pero siempre debí ser amable con él para encontrar a Bridge, dándole dinero para sus perversos gustos, era tan malo como Tomoe y eso siempre lo supe.

Otra bofetada me tumbó al piso y yo grite a mis compañeros que escaparan, reteniendo a Simón los suficiente para que no disparara...

-¿Con que querías hacerte la heroína, eh gata?-el desprecio en su voz se volvía cada vez más real, seguido de eso coloco el arma en mi espalda para obligarme a avanzar-Si no me dices lo que quiero, estoy segura que Tomoe estará encantada de interrogarte personalmente.

...

Bueno, bueno, las cosas progresan de maneras muy extrañas. Adrien consiguió sacar a Bridge, pero se enteró de una nueva verdad, una que ha nublado completamente su juicio.

Otro que está ya en vías de la locura es Gabriel quien está desesperado por encontrar a su presa seguro de que ahora que Tomoe está muerta no molestará más, sin embargo la mala hierba es dura de matar y Simón lo ha confirmado capturando a Marinette en el proceso.

¿Qué pasará entonces?

Descúbranlo pronto.

Por cierto antes de todo. Quisiera avisar unas cosas.

Cielo tiene 30 capítulos incluyendo el epilogo y este es el 25, así que ya no hay más que contar. Solo quedan 5.

También si ustedes me permiten quisiera darles algunos procesos creativos y curiosidades de esta historia, llamada "Más allá del Cielo" sólo si les parece la idea, y también me gustaría insertarla al final o antes del epílogo.

Nos vemos en el próximo capítulo, los quiero

Xoxo, Maretta.