Capitulo 2
El hijo de Candy
- Y este jovencito quien es Tom acaso es tu hijo, no sabía que estabas casado. Sonreía sutilmente Albert, Tom le respondió
-No, no estoy casado Albert, dirigiéndose al niño le dijo-Hijo quien es tu Padre,
-Hola, yo soy William Albert mi padre se llama como yo, mi mami es Candy, y él es mi Tío Tom. Muy tranquilo un niño rubio de cabellos rizados cortos, con ojitos azul celeste delgado, y alto.
En ese momento Albert, Alister y Archie se acercaron más viendo asombrados a Tom. Albert, cargo al niño bajándolo del caballo, lo abrazo muy fuerte asombrado y con los ojos aguardando las lagrimas,
-Entonces eres William Albert, ¿Cómo te dice tu mami? Dijo Albert quien lucía nervioso y notoriamente alterado.
-Willy, ella siempre me dice que mi Papá es como yo y cuando sea grande seré como él. Albert lloraba, se reía abrazando al pequeño que declaraba ser hijo de William Albert.
-Entonces yo soy tu Papá, le dijo Albert. El niño dijo,
- ¿Cuál es tu nombre?
-William Albert Andrew
-No lo sé, mi mami dice que cuando venga mi Papá, dirá mi nombre completo,
-Donde está tu mami, Willy
- En la casa… estoy con mi Tío Tom aprendiendo a montar, porque mi Papá es un gran jinete, y voy a ser como él ¿Sabes montar? Tom sonrió, dijo
-Willy el es tu papá William Albert Andrew deseaba conocerte, te vas a quedar con él, vendré por ti en la tarde para llevarte con mami.
-No tío quiero montar no te vayas
- Willy iremos a montar con tu tío Tom. El pequeño lo abrazo del cuello y le sonrió, al sonreír lo hacía muy abiertamente sorprendiendo a Albert. Los que estaban llorando eran Archie y Alister, ahí estaba el bebe que dijeron había muerto con su madre y después que sus cuerpos habían desaparecido.
Se fue Albert, Tom y el pequeño Willy mientras salía Anthony y las damas para montar, Alister y Archie subían a los caballos riéndose entre ellos, pues Candy estaba viva, Anthony no era culpable de su muerte no la había dejado morir su Tío tiene un hijo de Candy, lo vieron al sonreír, ambos estaba separándose para seguir solos con la felicidad que Tom les había traído.
Anthony a lo lejos vio a su tío, a un hombre y a un niño este de inmediato los alcanzo, las señoritas cabalgaron fuerte para seguirlo, Anthony dijo
-Hola Tom que milagro que estés en Lakewood, Tom sonrió
- El milagro es verte Anthony vengo muy seguido aquí están mis tierras y mi ganado, no tengo porque irme mucho tiempo,
-Y veo que ya tienes familia
-Lo dices por tu primo Willy, el es hijo de tu tío Albert yo sigo soltero y no tengo hijos. Anthony vio a Alister y Archie que sonreían, Albert hizo una sonrisa de medio lado se acercó a su hijo lo cargo, le dio la rienda a Tom del caballo que el niño traía y se llevo al pequeño Willy por el bosque alejándose de todos, no iba a permitir que le hicieran preguntas al niño, cuando era su padre el que debía hacerlas, el pequeño emocionado porque su padre cabalgaba bastante rápido, se reía agarrándose fuerte.
-Más, más recio, somos veloces, dale más, haciendo sonreír a Albert quien lo escuchaba, era su hijo, su hijo, estaba con él, cabalgo una larga distancia, el niño estiraba los bracitos, se estaba durmiendo, se giro en la silla, abrazo a su papá y se dormía. Albert bajo el ritmo del caballo, tomaba al pequeño, lloraba lo observaba… siempre me dice que Papá es como yo y cuando sea grande seré como él… No lo sé, mi mami dice que cuando venga mi Papá… Willy, es tu papá William Albert Andrew… te vas a quedar con él, vendré por ti en la tarde, para llevarte con mami… Llegaba a su cabaña lo bajaba, lo recostaba en una cama, colocó una silla, se sentó cerca de la ventana y vio dormir al niño.
Sentado recordó años atrás cuando besaba a la madre de ese pequeño, en esa misma parte de la casa
-Candy, eres muy hermosa pequeña
-Albert no me digas pequeña quiero ser tu mujer, decirme pequeña es que me quieres solo con cariño,
-No Candy eres una gran mujer, pero deja que te diga pequeña porque me atraes tanto, me vuelves loco mi amor, eres mi pequeña
-De vedad te vuelvo loco Albert, porque esta tarde haremos locuras. Ambos se entregaron a la pasión Albert recordaba las veces que estuvieron escapándose de todos en esa casa, muestra del amor que ambos se tuvieron, un amor que los unía separando de todo lo tradicional, lo convencional, las veces que de la nada hacían un juego grandioso de besos, de caricias, las veces que la añoró, que la tuvo desnuda muy segura de amarlo a pesar de todo de que no contaba con apellido, que era una recogida en casa de Tom que se veían solo en el bosque, que se atraían todo el tiempo el era muy joven ella apenas una señorita,
-Candy me encanta tenerte en mis brazos
-Albert quiero pedirte algo
- Lo que quieras Candy
-Pase lo que pase, jamás me dejarás de amar,
- ¿Porqué dejaría de hacerlo?
-Porque todos lo hacen, se separan y olvida el amor que un día fue maravilloso, lo olvidan
-Aunque quisiera no podría olvidarte Candy
- ¿Porqué Albert?
-Porque ambos tuvimos nuestro primer amor en nosotros. Te pertenezco y me perteneces.
-De verdad se oye muy hermoso Albert, si algún día muero en otra vida, te voy a seguir amando.
-Bueno, juro que si muero te buscare hasta quedar así abrazado a ti, unido de tal manera que ni nuestras almas se puedan separar Candy. Iniciando otra tarde de placer incontrolado, con caricias tiernas para volverse apasionadas y excitantes.
Después recordó a su Tía…
…Es el cuerpo de Candy, murió al querer dar a luz… es un castigo, por atreverse a amar a un hombre comprometido con los Andrew… Debe casarse con una dama no con una mocosa, y mira intentar amarrar a mi sobrino con un hijo para luego morir en el intento, niña atrevida…
…Señor Andrew, es de la policía, dicen que requieren ver el cuerpo de la señora Candy… Señor me temo que su tía cometió un grave delito al asegurar que esta señora era Candy White, esta mujer es Eloísa Branden de Woolf, madre de tres niños, fue golpeada brutalmente por su esposo y murió sin dar a luz al hijo que esperaba… Pero el doctor que estaba a cargo desapareció debió haber una confusión, tengo que llevarme el cuerpo, pues si la genética de ella coincide con la de sus hijos, esta no es de su familia, lo sentimos…
…Lo siento señor Andrew, Candy White desapareció de la faz de la tierra, es como si se la hubiera tragado, no hay nada que avale ese nombre, para colmo las personas que la conocieron, no quieren dar datos a los Andrew porque la señora Elroy hizo mucho daño a la joven…
- ¿Papá tengo hambre?
-Si hijo, que quieres comer, aquí tengo algo para merendar, vamos a la cocina, te hare algo rico.
- ¿Sabes cocinar?
-Un poco
-Entonces no seré como tú, porque a mí no me dejan cocinar.
-Cuando estés más grande, podrás hacerlo,
Albert le pidió al niño que le contará sobre él lo que él quisiera, el niño estaba feliz, que dibujaba muchos animales, que en la escuela era muy bueno, que con su tío Tom lo dejaba hablar para conocerse, que su mami era la más bonita de todas las mamis de la escuela, nadie es más inteligente, el día que se juntaron las mamis, la mía les ganaba a todas, ella cura niños, a John el hijo de la maestra Gloria, le puso una piernita dura que todos le escribimos nuestro nombre para que se curara pronto, a mi me cuida mucho, no me enfermo como los demás, dice que es que soy como mi papá, vas a vivir con nosotros verdad, te va a querer mucho el abuelo Peter y el tío David es muy bueno, quieren a mi mamá, pero mi mamá siempre te va a querer a ti, el tío Terry también la quiere, siempre se quiere quedar solo con mi mamá, pero mi abuelo se la lleva, dice que nadie debe ofender a mi mamá por ser madre. Mi mamá trabaja, íbamos a ir con el abuelo y el tío David, porque pronto se va a casar con Olivia, pero antes debo saber montar porque mi papá es un gran jinete y yo debo ser como tú, verdad.
-Quieres ser como yo, pero si no me conocías, como ibas a ser como yo
-Tengo muchas fotos tuyas, dice mi mami que mis ojos son como los tuyos, que gracias a Dios que no seque los de ella, porque si no te extrañaría más. Albert sonreía con todo lo que su hijo le decía, Candy está viva, a cuidado de su hijo, ahora está cerca, no la volverá a perder.
-Y donde vive tu abuelo, Willy
- En Inglaterra, mi abuelo Peter Robson es el abuelo más importante, soy su único nieto, pero sabes mi mamá me dijo que soy William Albert Robson, no Andrew como tú, como me voy a llamar papá. Albert tenía la boca abierta Robson era uno de los socios más importantes de Escocia, con quien la Abuela Elroy había peleado dejándolo en la ruina, para sacar a delante todo solo, ambos se odiaban porque el padre de Peter Robson, ofendió a la abuela Elroy y juro odiarlo hasta la muerte, ahora entendía porque no encontraba a Candy no es White es Robson.
-Willy tu abuelo se parece a tu mami
-No, mi mami se parece a mi abuelita pero está en el cielo, mi mami fue robada por una bruja porque no quiere a los Robson y por eso me protegen a mí de ella, es una bruja puede desaparecer a los niños.
-Willy y dónde está tu escuela.
-En Chicago, pero vinimos a Lakewood de vacaciones, porque voy a pasar a otro grado escolar, tendré maestras nuevas.
-Entonces tu mami se llama Candy Robson
-No. Estefanía Robson es doctora de niños, le decimos Candy porque come muchos dulces.
Albert sonreía tenía que ver a Candy, su hijo era el niño más bello e inteligente del mundo, no le importaba que su mujer fuera una Robson, el no odiaba a los Robson, ese lío era de su tía.
-Willy quiero que vivan conmigo tu madre y tú, quiero que seamos una familia, no quiero que estén lejos de mí, me gustaría hablar con tu mami.
-Bueno ella te quiere mucho, pero ya no te vas a ir a la otra parte, te quedarás con nosotros.
- ¿Otra parte?
- África está en la otra parte, si mi mami quiere, le diré que nos vayamos a vivir contigo.
- ¿Te gusto la comida?
-Tina me da pastel con leche antes de la cena, sabe más rico que esto. Sonreía pidiendo poste.
-Vamos a la casa te daré pastel con leche.
- ¿De verdad?
-Por supuesto hijo
-Que rico, vamos.
En la cabalgata de las damas, Susy conversaba muy feliz con Tom, Ross se separaba y Anthony conversaba con ella, mientras Alister y Archie su mente estaba en el niño, les hacían cabalgar duro a las otras tres damas para dejarlas bien cansadas, para que se fueran a dormir temprano según Archie.
Candy por su parte había llamado a sus amigas invitándolas a vacacionar, una de ellas la hermosa abogada Keira Mc Gregor, la otra Ingeniera aeronaval Paty O`Brien, Lic. Administrativa Annie Britter y la doctora Nieve Connery que gozaba de un carisma inigualable con la idea de que vinieran a ayudarla a que esas damas de sociedad, se quedaran con su interés y sobre todo lejos de Albert. Todas llegaban a la casa de campo rentada por Candy, ella ya había dejado de ser Melany estaba recibiéndolas, los ayudantes de la casa les llevaban su equipaje
-Candy te ves feliz, ¿Dónde está mi Willy? Dijo Keira una dama de cabello rubio liso, ojos grises y nariz recta.
- Está con su Padre y Tom. Paty y Annie la vieron muy tranquila, Paty dijo
- ¿Estará bien? Respondió Nieve
-Crees que estaría tan tranquila, por Dios que no la conoces. Nieve era una doctora fascinante de cabello negro intenso ojos azul cielo y un monumento de mujer. Annie era parecida a ella solo que más moderna, su cabello en una coleta alta, mientras Paty era castaña, con una coleta de cabello a los hombros, lista e ingeniosa.
-Bueno estaremos un poco ajustadas porque esta casa es pequeña, pero estaremos bien dijo Candy y Nieve agregó
-Hasta que llegue Willy estaremos bien.
En la mansión un padre feliz en la cocina veía a su hijito comiendo pastel de chocolate y leche,
- ¿Te gusta hijo?
- Mucho papá, aunque ya es tarde mi mami debe estar preocupada, mi tío Tom donde esta
-Vamos a ver si ya llegó
-George el grupo ya llego de cabalgar
-Si señor, dijo el señor Tom que le dirá a Candy que venga a recoger al pequeño porque se lleno de lodo con el caballo, así que estoy ansioso por verla, en tono emocionado George frente a Albert. El pequeño que estaba tras de este salió y dijo
- ¿Conoces a mi mami? La cara de George fue de sorpresa y felicidad, acercándose al pequeño le dijo
- Por supuesto que sí, sonreía y lo saludaba, - ¿Es su hijo señor William?, es su hijo… el niño dijo
-Si él es mi papá, el niño soltó de George y abrazo la pierna de Albert muy fuerte haciendo reír a este, George sonreía como nunca.
-Jovencito como se llama usted y qué edad tiene
-Mi nombre es William Albert… y tengo cuatro años, soy como mi papá. Albert lo levantó en sus brazos y le dijo
-Bien dicho eres mejor que tu padre,
- ¿De verdad? Y los tres sonreían
Todos bajaban para reunirse ya pasaban de las seis, llegaban a la puerta Candy y sus amigas
-Buenas noches, ¿se encuentra el señor William Andrew?
- Permítame. Y en eso se acercó el pequeño dijo
-Mami ya viniste por mí te esperaba salía a sus brazos y se daba la vuelta para irse cuando Albert dijo
