Tu Regalo… soy yo

Por Mayra Exitosa

Capítulo III

Un Ángel regresa

Llegaba un auto con dos hombres Archie manejaba y otro traía lentes y barba, bastante serio observaba todo a su alrededor.

-Te dije que con esa barba me recuerdas a Albert.

-En serio, tengo unas cicatriz en la barbilla, otra en la frente… al menos ya puedo caminar… y llegar aquí, me trae demasiados recuerdos.

-Lo sé, fue una buena idea que tía Elroy decidiera hacer la fiesta en Lakewood, investigare donde está Candy y verás que pronto te sentirás mejor, la contrataremos como enfermera de planta.

- ¿Sabes algo de Paty?

- Si. Se convirtió en maestra, se rebeló con su padre y no dejo que la casaran con un hombre en Florida, se escapó con su abuela y me dijo que estaría de visita con Candy en este mes.

- La volveré a ver Archie.

-Sí. Al menos no fue como Annie, ella fue obligada a casarse, dejamos nuestro noviazgo porque querían que nos casáramos, pero cuando supe de ti y de la posibilidad de saberte vivo, no pude dejar de investigar, Albert me apoyó y no lo dude, al final el es el abuelo William

-Me lo dices y no lo creo, entonces Candy vivió con su Padre y como batallamos tanto para encontrarles departamento. Ambos sonrieron al recordar, Alister se veía diferente, el cabello largo, la barba y los lentes, apenas se veían sus labios.

En la mansión llegaba Tom, a saludar a Candy, ambos se abrazaban sonriendo, por como los dos ahora eran adultos.

-Si Candy, ella también es muy hermosa, si mi padre estuviera vivo se reiría de mi. Pero ahora ella se peleo con su padre y… me ama Candy.

-Bueno Tom, al menos ya no es una niña, y estaba comprometida contigo, ahora se corresponden.

- Su padre quiso ahora que el firmara de inmediato los papeles y nos caso sin pensarlo dos veces, dijo que no volvería a aceptar un rechazo. Ambos sonrieron en complicidad al recordar como Tom fue comprometido con una niña y ella ahora era una mujer… y bastante hermosa por como se la describía a Candy.

-Quien lo diría Tom, ya eres un hombre casado y estabas comprometido con ella desde que era una niña. Ambos sonreían y Albert que escuchaba lo último se le hizo extraño.

- ¿Te casaste Tom?

- ¡Albert!, si me case, ella es muy joven y su padre nos obligo a casarnos.

- ¿Por qué? Candy con una enorme sonrisa respondió.

-Porque cuando estuvo comprometido con ella, Tom la rechazó, dijo que yo era su prometida. Tom vio a Candy y soltaron las risas al recordarlo. Albert incrédulo agregó

- ¿Estuviste comprometida con Tom?

- Por supuesto que no Albert, tu serías el primero en saberlo, Tom es mi hermano, son cosas que pasaron hace años y ahora su esposa que sigue siendo mucho menor que él, está muy feliz casada con Tom.

- Me alegro Tom, muchas felicidades, permíteme hacerles un regalo a ti y a tu esposa.

-Por favor Albert, no es necesario, con que veas por Candy y que ella sea feliz es suficiente. Albert sonrió y Candy respondió abrazando a Albert por su cintura.

-Tom, le debo mi vida a Albert, sin él… hace mucho que no tendrías hermana. Tom sonrió al ver un brillo en los ojos de Candy al escucharla hablar de Albert y al abrazarlo con tanta confianza. Sonrió y en eso entraba Paty, mientras que Albert despedía a Tom, este le dijo

- Se ve que te ama, hazla muy feliz, se lo merece. Dio la vuelta dando la espalda a Albert dejándolo asombrado por lo que Tom mencionó, sin poder decir nada vio a Candy abrazando a Paty ambas brincando como dos niñas emocionadas porque tenían tanto de no verse

- ¡Paty! Te ves hermosa, mírate….Decía una Candy emocionada con una sonrisa efusiva y feliz, se veía aun más hermosa y Albert lo nota por mucho..

- Candy tu siempre tan linda conmigo, hasta en tus cartas sigues siendo igual, no cambias, por eso eres la única amiga que tengo. Esto último lo dijo en un tono tristeza, Candy comprendió, desde que se hizo maestra y su padre se molesto, las amigas de Paty ya no volvieron a dirigirle la palabra, Candy fue tratada igual pero esto fue por vivir con un hombre en un departamento sola.

-Paty sabes bien que te comprendo.

- Si somos dos chicas rebeldes Candy. Ambas se abrazaron, sonrieron animándose, Albert que las escuchaba, lo sabía pero eso que dijo Tom le dio una leve esperanza al tratarse de Candy.

Un auto llegaba y ambas chicas voltearon. Albert se acercó a ellas y vio el auto con una sonrisa dijo

- Es Archie, al parecer viene con un amigo. Pero Paty al ver quien venía con él, los lentes, la mirada en un suspiro mencionó

- ¡Stear! Albert vio a Candy al ver como Paty se desmayaba, de inmediato Albert la tomaba en sus brazos. Stear que vio la escena donde caía Paty corrió de inmediato por las escaleras, quitándole a Albert de sus brazos a Paty.

- ¡Perdóname! Paty, lo siento tanto. Candy estaba con los ojos desorbitados impresionada apretó el brazo de Albert, este al sentirla vio como estaba fría y la abrazó

-Tranquila Candy. Cálmate pequeña. Esta se refugió en el pecho de Albert con lagrimas ahogadas, mientras Archie caminaba viendo a Candy en los brazos de Albert llorando vio a la Tía Elroy que con cara de pocos amigos y asombrada ante tanto arrumaco gritó

- ¿Otra vez hijo? Esto no se queda así, ya se ha perdido mucho la decencia en esta casa, para ver escenas de este tipo, que no ves que ya se habla mal de Candy… y tu… de plano no respondes por ella… Albert asombrado y molesto alzo la voz…

- ¡Tía! Por favor, claro que respondo por ella, ella es mi vida, Candy se despego del pecho de Albert asustada por lo que escuchó y vio a la Tía Elroy recordó que Stear estaba ahí, ella no lo reconoció

-Tía perdóneme por ser tan ingrata con usted, venga tome asiento, Archie estaba asombrado al ver a Candy estaba tan cambiada y hermosa, pero escuchar que era la vida de Albert que ella se refugiaba en sus brazos y que la Tía le exigiera a Albert que respondiera por ella. Candy preocupada agregó - Por favor llamen a un médico, dijo Candy previniendo lo que Paty pasó y que su Tía ahora era mucho mayor para resistir esa impresión, de inmediato se movía el personal mientras Candy sentaba a la tía en un sillón, Elroy respondió

- ¿Un médico? ¿Hija te sientes mal?… ¿William que está pasando aquí?…. Albert entendiendo que Stear estaba sentado en un sillón tratando de hacer reaccionar a Paty, Candy previniendo que la Tía Elroy no reaccionara mal, esta al igual que Archie mal interpretando todo lo que pasaba en su alrededor. - ¿Archie, que no piensas saludarme?

-Perdone Tía, no sabía que estaban comprometidos Candy y Albert, estoy sorprendido. Albert levantó la cabeza, Candy volteo a ver a Archie y la Tía Elroy con una sonrisa dijo

-Vaya, esto sí es una gran sorpresa, por fin te decidiste, al menos Candy ahora es mi hija y quedará en buenas manos. Alister que sonreía por que Paty volvía en sí, le daba besos en su frente y esta le acariciaba la barba buscando a Stear entre ella.

- ¡Stear! Sonriendo con un suspiro decía Paty.

La tía Elroy al escucharla volteo a ver al hombre sentado con Paty en sus piernas, abrió enorme sus ojos y calló desmayada. En el sillón en el que Candy la había sentado.

Con todas las atenciones Elroy en su cama y un doctor revisándola, Alister abrazado a Patricia quien no dejaba de verlo porque no creía que fuera verdad. Candy desviviéndose por atender a su nueva madre, Albert sorprendido porque lo pensaron comprometido con Candy, recordaba a Tom, que ya estaba casado y que lo obligaron a casarse.

Con Candy no sería ningún sacrificio, pero estaba tan preocupada por su tía que no reaccionaba a todo lo que sucedía en esa casa, Archie comentaba a Albert como había dado con Stear y este solo pensaba en Candy…

- ¡Albert!

- Si Archie. Perdona estoy un poco distraído, hablaremos después necesito saber…

- Si, la tía Elroy ya sabe de Stear y el doctor esta con ella, dice que es un milagro y Paty está de acuerdo, Candy está feliz y mando por el peluquero para que le corte el cabello a Stear porque Paty no lo encuentra debajo de la barba.

- ¿Y Annie? Ya no piensas en ella.

- La obligaron a casarse. Y ella acepto.

- No acepto, ella está en New York.

- ¿Qué? ¿Cómo lo sabes? ¿Por qué no me dijiste nada?

- La estoy apoyando porque sus padres la repudiaron al negarse a casarse, ella está trabajando en una escuela de música, es pianista.

- Me dijo su madre que ya estaba casada y me devolvió las cartas que le envié.

- Si, pero no lo está. Se siente culpable por no revelarse antes de separarse de Candy, pero la madre de Annie manipulo su vida, la alejo de Candy, de Paty y hasta de ti, ella huyo y me pidió ayuda hace poco, no puedo negarme, es igual que Paty y que Candy, al menos defendió su decisión de no casarse.

- ¡Annie! Archie bajo la cabeza, no estaba casada. Albert lo vio, tomo un papel de un cajón, agregó

- Si quieres verla, esta es su dirección, vive sola y tiene una dama de compañía que trabajaba en la mansión de Chicago con nosotros, debes conocerla es Camila, la mande para que no hablaran mal de Annie, así al menos no pasaría por lo que Candy paso, por vivir cuidándome.

- ¡Albert!

- No estabas aquí, no sabía tus sentimientos por ella, pero si sé que Candy la ama y es como una hermana para ella.

- Iré por ella, la traeré aquí.

- Es tu decisión, si no la amas lo suficiente, déjala ser feliz.

- Necesito verla… hablar con ella.

- ¿Estás seguro?

- Siempre quise a Candy, pero verla en tus brazos y saberla feliz me da la alegría de que ella está bien, pero Annie… ella siempre me dio un amor que no valoré hasta que… me dijeron que se había casado… fue como una daga en el pecho… me di cuenta que… la amo.

- Adelante entonces, si estás seguro Archie, hazla feliz.

Después de horas, sentado en el estudio pensando en que Candy no se molestó por todo lo que se interpretó sonreía y vio a Candy en el jardín escondiéndose, se veía como corría para evadir la vigilancia de los empleados. Y recordó… ¡Puppe! Candy iba a ver a los pequeños de Puppe y con el doctor, Archie y Stear, olvido que tenía un par de pequeños esperándolo, pero alguien no los olvido… salió y con la misma pericia que Candy salía evadiéndola vigilancia pero alguien si lo observaba desde una ventana y Stear sonreía… Con que así es como los obligaron a comprometerse, bien que se escapaban.

Archie que vio a Stear comentó

- ¿Qué pasa Stear?

- El amor no se puede ocultar Archie, este vio como Albert desaparecía en el bosque y respondió

- ¿A dónde va Albert?

- A seguir a Candy…

Ambos hermanos sonrieron al saber que esa parejita ya no eran Padre e hija sino Albert y Candy, los que vivieron juntos en un departamento y eran juzgados por algunas personas gracias a los comentarios mal intencionados de Elisa.

- ¡Albert! Me asustaste…

- Lo siento, me imagino que vas a ver a los pequeños… te seguí al recordármelos…

- …Tía Elroy se quedo dormida y trajiste a otra enfermera…

- Candy… debes de dormir, ella estará cuidándola por la noche, no quiero que te desveles y…

- Gracias Albert. Tu siempre pensando ayudar a todos… Ya sabías que Stear estaba vivo…

- No Candy. Sabía que Archie fue a buscar sus restos, pero tenía la sensación de que su hermano lo necesitaba.

- Fue un milagro, ya vi algunas heridas, tiene cicatrices tan marcadas…

Albert la abrazo con cariño al ver que ella derramaba lagrimas, ambos dejaron de caminar y se quedaron abrazados ella se escondía en su abrazo y Albert besaba su cabello con ternura, un instante ambos se dejaron de pensar en todo lo que los rodeaba y ambos se sintieron tranquilos en ese instante, olvidaron por completo hasta que Candy soltó un suspiro, Albert sonrió la separo y comentó

- Vamos pequeña, nos esperan tus hijos…

- ¡Albert! Candy se sonrió al escucharlo decir que ella era una madre para los hijos de Puppé, este de inmediato tomo su mano y comenzó a caminar con ella, ambos con un sonrisa se fueron rumbo a la cabaña, donde se escuchaba los pequeños ruidos de las mofetas en espera, ambos sonrieron y como sincronizados tomaron a los dos dando su alimento y esta vez enseñándolos a comer un poco solos.

Después de un rato Albert quería tocar el tema de su compromiso y el mal entendido, pero no quería hacer incomodar a Candy. Mientras ella pensaba en lo mismo y sonreía después pensaba en Paty y su amor por Stear, olvidándose del mal entendido, al final eso tal vez ya lo aclaró con Archie cuando estuvieron en el estudio.

-Candy…

- ¿Si?

- Es mejor que nos vayamos a la casa, se nos puede hacer tarde…

- Si, Albert, esta pequeña ya se durmió…

-Sería bueno ponerles nombre….

- Si, ¿Cómo les pondrás?

- ¿Yo?, podríamos tomar los nombres juntos.

- ¿en serio? Es que son el regalo que Puppé te dejo por tu cumpleaños

- No lo sabía, que desconsiderado soy. Tendré que traerle pastel. Ambos sonrieron por la complicidad que se dio entre ambos.

- Ni siquiera sé si son hembras o machos.

- Esta que tengo aquí es una hembrita y la llamaremos…. Candy vio que no decía nada y mencionó…

- ¡Dolly! Albert al escucharla sonrió en señal de aceptación, tomo las manos de Candy y vio a la mofeta que tenía en sus manos y agregó

- Este es macho… como lo llamaremos

- Bueno… creo que te toca. Albert sonrió al ver que ella ya no mencionaba nada, hizo una mueca que Candy la hizo sonreír, guiñándole un ojo, haciendo que Albert se sintiera halagado.

- Lo llamaremos Bob.

- Es un nombre de persona Albert, que tal si Bobby se ofende.

-Tienes razón Candy, ¿Qué te parece Dummy?

- ¡Perfecto! Ambos se vieron sonriendo, Albert no podía evitar la atracción que ella le estaba provocando y Candy sentía lo mismo, sin decir más desvió la mirada recostó al pequeño y se preparo para salir, Albert como en sueño distraído la siguió sin decir ni una sola palabra hasta que la alcanzó en la puerta, tomó su mano para que ambos se dirigieran a la mansión, el camino era obscuro pero para ambos, era reconfortante su labor, un aire corría fresco y Candy se sobo los brazos, Albert la abrazo con cuidado y continuo su camino, en una ventana George los veía llegar abrazados. Sonriente noto que ese par eran más que solo amigos.