Capitulo 4

Generación Andrew

Candy se encontraba en Lakewood, mientras Albert estaba en una discusión por la informalidad de Stear por pedir en matrimonio sin consentimientos de los Andrew, a Patricia O`Brien.

- Lo siento, no estoy de acuerdo en ese matrimonio, señor O´Brien. Molesta y seria negaba Elroy ante el consejo en una reunión con el padre de Patricia. Este indignado sentía el rechazo de Elroy hacia su Paty.

- Su sobrino nieto pidió formalmente la mano de Paty, al parecer hay algo que desconozco entre ambos, y no voy a permitir que este en duda la reputación de mi familia. Albert estaba de espaldas sin ser visto, escuchaba la discusión en silencio.

- Oiga bien, desheredaré a Alister si se une en matrimonio con su hija. Un golpe en el escritorio ensordeció la reunión. Albert indignado por la decisión de su Tía, dio el golpe con la mano en escritorio y se puso de pie comentando.

- Sr. O´Brien, mi sobrino Stear no será perjudicado de ninguna manera, para su información es el mayor de su familia y su padre lo dejo como heredero principal al cumplir la mayoría de edad, por tanto sus decisiones no pueden ser cuestionadas, por nadie. Será un honor para mi, si usted me permite ser el padrino de la boda.

- ¿Quién es usted?

- William Albert Andrew. No me presentaron e ignoraba el consejo que estuviera aquí, solo que al escuchar cómo se estaba entorpeciendo lo que mi sobrino Stear ya había solicitado con anticipación directamente conmigo, es que estoy aquí para apoyar en el matrimonio de su hija y mi sobrino.

- Muchas gracias, Señor Andrew, como sea mi hija es la heredera única y cuenta con una dote no despreciable, la cual rechazó mi futuro yerno, la cual forma parte ahora de mi regalo de bodas, las inversiones en el sur de país son mayores ya que contamos con una flota de navíos y ahora pertenecen a mi futuro hijo Alister Cornwall.

En ese momento el consejo murmuraba, sabían de la flota O´Brien en Florida era bastante grande y con la guerra por terminar eso sería una inversión bastante buena para los Andrew, con el rechazo de Elroy esto se había entorpecido sin embargo con la aparición de Albert en el consejo sin aviso, salvo dicha unión y futura inversión.

Al salir llegaba un telegrama de que Anthony regresaba con el cuerpo de su padre para unirlo a la tumba de su madre, este serio se marchaba dejando a Elroy sin poderse disculpar.

Albert se fue a Lakewood y Candy se encontraba ahí, aprovecho para pedirle matrimonio pero al pasear todo salía mal, llovía y ellos se encontraban en el bosque, empapados llegaban a la cabaña donde Albert y Candy se quedaron por varios días, esto aceleró la propuesta de matrimonio con una boda legal, ya que con el regreso de Anthony, el fallecimiento de su padre, la boda de Stear y Paty en puerta, pasarían unos meses para organizar las cosas y que estos se casaran ante la sociedad.

- ¿No te arrepientes Candy?

- No. Te amo Albert, soy muy feliz de ser tu mujer. ¿Crees que realmente pueda ser una buena esposa?

- Por supuesto. Albert le tomo el rostro, ambos se habían entregado a ese amor que habían tenido guardado en ellos, así fue que Candy se sentía feliz de saber que Albert realmente era aquel niño que conoció en la colina y este le recordaba como se había quedado su imagen gravada en su memoria ese día.

- Albert. No imaginaba que este emblema fuera tuyo, lo pense de los Andrew, pero no te ligaba a ellos.

- Candy la libertad que disfrutaba, ahora se convierte en responsabilidad, pero a tu lado eso será mucho mejor.

Algo estaba pasando en una dimensión diferente, el joven viajero era encapsulado sin poder oír ni hablar pero observaba como un fantasma las cosas que estaban cambiando, el regreso de Anthony fue un suceso impresionante para todos los Andrew que lo dieron por muerto.

George se llevó a Candy a Chicago para evitar rumores sobre ella al pasar una semana completa con Albert en la cabaña del bosque, ya que las lluvias desbordaron el río y ambos quedaron atrapados, al rescatarlos este notó que Candy estaba cambiada, que había aceptado a Albert como su futuro esposo y que definitivamente había algo entre ellos.

- Candy, regresó Anthony, una joven viene con él, creo que es su novia.

- Me alegro mucho, no me dejarás ir al sepelio formal de su padre.

- No es prudente, Madame Elroy fue amonestada por un problema en el consejo y… no quiero que Elisa o Niel quieran hacer algo extra para molestarla y se desquite contigo, hija.

- Me siento extraña al saber que es mi Padre.

- Bueno en eso nos sentimos igual, solo que estoy muy orgulloso de ti, ya me había conformado por ser un solterón sin hijos, y que William fuera lo más cercano a un hijo para mí.

- Ahora lo será.

- Cierto. Ya lo es, legalmente eres su esposa Candy.

- Si. Aunque tengo miedo a que se niegue el consejo o tía Elroy.

- Eso no podrá ser, ya se negó a una boda y salió perdiendo ante el consejo y ante William, no creo que quiera arriesgarse a perder el cariño de tu marido.

- ¿Qué boda rechazó?

- Hija, desde que te aleje de todos, incluyendo de Annie y Paty, no te he informado, pero Stear se casó con Paty en Florida.

- ¡Cómo!

- Lo que oyes. Archie y Annie están ahora en Florida, celebrando la boda de su hermano, tu esposo no pudo ir, porque Anthony viene para acá. Esto también atrasa la boda de ustedes.

- No importa, Albert y yo, somos de gustos sencillos, queríamos casarnos en Lakewood.

- Si me lo comentó. Será en unos meses más.

- ¿Meses?

- Si.

Candy se mordió los labios, algo estaba pasando ahí y George lo supo. Candy estaba embarazada. Fue entonces que después del sepelio formal de Vicente, Albert viajó a Escocia, donde ya la guerra había terminado, ahí se caso en una boda muy discreta ante el consejo, sin muchos invitados.

- Los declaro marido y mujer.

Un beso lleno de amor y sonrisas, para que Candy conociera ahora las costumbres del Clan Andrew.

Cuando regresaban. Supieron que Archie y Annie estaban comprometidos y que contraerían nupcias, después. Paty estaba embarazada y a punto de dar a luz. Cuando llegó Albert ya traía a un bebe en brazos, un pequeño rubio sonriente nacido en Escocia.

Anthony ahora estaba a cargo de las negociaciones en Chicago, viajó a new York con Helen, cuando se topó con Candy.

- ¡Candy!

- ¡Anthony!

De una manera bastante emotiva ambos llorando emocionados se abrazaban frente a quienes se encontraban ahí. Su prometida Helen, se quedó asombrada, pues Anthony jamás le había faltado de esa forma, pero ella sintió una mano en su hombro quien le dijo

- Ella es mi esposa Candy y tiene mucho de no ver a Anthony, soy William Albert Andrew.

- Señor Andrew, disculpe al no reconocerle.

Anthony giro para presentar a su prometida pero vio a Albert y ambos se abrazaron despertando al pequeño que traía en brazos Albert, Candy de inmediato lo tomó para tranquilizarlo, pues su rostro tenía lagrimas y con la misma mantilla de su hijo limpiaba sus ojos.

- Disculpe señorita, que abrace a su prometido.

- No se preocupe. Me permite. Helen tomó al pequeño de los brazos de Candy, para hacerlo sonreír.

Ambas parejas viajarían a Chicago, al nacimiento del futuro Cornwall hijo de Stear y Paty, quien resultó ser una pequeña bebita, a la que Stear besaba enamorado porque solo habían sido varones en su hogar.

- Candy, nos complacería mucho a Paty y a mi que Albert y tu fueran los padrinos de nuestra bebita Jane Cornwall. Albert estaba feliz, Candy estaba emocionada abrazaba a Paty en su cama aun, por elegirla a ella como la madrina de su hija.

Los meses pasaban y la boda de Archie y Annie llegó, con ello emociones enormes, con el anuncio de la boda de Anthony y Helen.

La boda fue en Chicago ante la alta sociedad, mientras que Stear se había casado en Florida, y Albert en Escocia. Anthony y Helen para que la familia de ella llegara a tiempo, se casarían en New York.

Los tiempos eran diferentes y el viajero (Stear del futuro) vivió agonizante al pensar que no sería el ahora el hijo de Archie y Annie, pero esto por asares del destino si lo fue, en una pelea por la vida, sonriente ante la probabilidad de ganar, el viajero ahora era engendrado en el vientre de su madre.

- ¡Archie! ¡Archie! Estamos esperando un bebe, mi amor. Archie abría los ojos en sorpresa, en ese momento tenía a su sobrina Jane en los brazos, a quien de inmediato paso a los brazos de Stear para abrazar y besar amoroso a Annie, quien le daba tan agradable noticia.

En Lakewood, Candy descubría la noticia de estar embarazada de nuevo, esta vez George era quien la abrazaba emocionado. Albert se había marchado a Chicago y New York, para ver unos negocios que requerían de su firma en esto se llevaba meses, al volver Candy tenía su vientre abultado, sin decir nada reía efusivo, emocionado al ver a Candy siendo madre de nuevo.

Anthony llegaba a Lakewood, anunciando un posible viaje a Australia, pero por asares el viaje no podía ser ya que Helen se sintió mal, y él doctor le prohibió viajar.

En el cumpleaños de Candy todos estaban en Lakewood. Stear bajaba a ver la máquina del tiempo recordando aquel que lo conmovió para que no se fuera como soldado, y darse cuenta ahora que Albert era la cabeza de la familia, que lo había apoyado en todo dejándolo como representante de los negocios y elevando sus ingresos al hacerlo socio mayoritario de los Andrew. Recordaba una y otra vez, como cuidaría de Archie para que no le pasará nada malo, así lo incluía en todos los negocios a él.

- ¿Qué haces aquí Stear?

- Solo recordaba algo del pasado.

- Vamos hermano, no te pongas triste, Annie y yo hemos hablado y si tenemos un hijo varón, le pondremos Alister Cornwall, y serás su padrino.

Ambos se abrazaron, Stear lloraba emocionado, si ese joven fue el hijo de su hermano y el parecido con él, llamarse con el mismo nombre, lo hacía sentir nostálgico y con la esperanza de que aunque no recordará en el futuro nada, en su mente y en su corazón siempre lo llevaría, ahora era padre de Jane, esposo de Paty y había vuelto a la vida Anthony.

Albert reunido junto a todos en Lakewood anunciaba la compra de inversiones en Texas, ya que con la guerra, se habían perdido muchos ingresos, era justo que ese negocio lo llevará Anthony y su esposa Helen.

- Tío para mi será un honor, mi esposa está esperando un hijo, y no podremos viajar por un buen tiempo. Todos se acercaron a felicitar a Anthony, mientras las mujeres felicitaban a Helen, con la coincidencia de que Annie, Candy y Helen se aliviarían el mismo mes. Solo que para Candy era su segundo embarazo. Archie brindó

- Por mi esposa y nuestro bebe, que si es un niño llevará el nombre de mi hermano Alister Cornwall.

- ¡Salud! Albert agregó

- ¿Y si es una niña? Annie con una sonrisa respondió

- Se llamará Candy, como mi hermana.

Candy comenzó a llorar enternecida, ambas se habían apoyado tanto. Ahora se originaba eso de porque Candy y Annie eran hermanas.