Capitulo 5
Paseo por Inglaterra
-Contigo… al fin del mundo, sonrieron.
En el zoológico parecían dos niños con su padre sonreían, compraron algodones de azúcar, el abuelo sentía tal felicidad por verlos y que lo tomaran en cuenta, les fascinaban los animales jamás había ido a un zoológico ahora con su nieta por fin conocía uno.
De repente se quedaba pensativo recordaba a su hijo de niño, era una mezcla del joven Andrew y de su hija para verlo en vida, solo los observaba y lo recordaba, - Mi hijo, perdóname donde quiera que estés perdóname, siempre estuve orgulloso de tenerte como hijo. Que linda es mi nieta como me perdí su niñez, estoy disfrutando tanto de lo que no merezco hijo mío, no lo merezco.
Albert corría tras de Candy hacía mucho que no sonreía tanto, sus vidas tenían una marca de tristeza, pero entre los dos quien perdió más, ella sin padre, sin apellido y repudiada, el con todos los lujos sin familia, ella era lo que parecía ser cercano a una familia, su mejor amiga, como puedes tener en una amiga, una hermana, una… sonreía.
Regresaron a casa estaban en Inglaterra, pero se sentía estar en familia, pasaban el fin de semana los jóvenes salieron también pero estos se fueron a la casa de los Grandchester sin saber que Albert y Candy estaban ahí con su abuelo.
Regreso Candy a clases después de una tierna despedida para Albert y su abuelo, uno para América donde se escribirían cartas y otro para Escocia donde se visitarían en Navidad.
Terry, Alister y Candy se hicieron muy amigos, Archie frecuentaba a Tali separándose de su familia, Alister se encariñaba con Paty ambos coincidían en muchas cosas, haciendo un cuarteto dinámico entre Terry y Alister con las dos chicas.
Paso el tiempo Terry invito a Candy a pasar las fiestas navideñas con su familia, esta dijo no poder tenía el compromiso de ir con su abuelo, este lo entendía buscaba un espacio para pedirle ser novios lo haría de regreso de vacaciones.
Candy llegó con su abuelo este feliz tenía mil detalles para recibirla, el invierno ese año era muy frío, Laois le comentaba que veía muy feliz a su abuelo desde que ella llegó a su vida.
-Mi niña tengo algo que platicar contigo, sabes hace muchos años me comprometieron a tu padre con una escocesa muy hermosa, el no acepto y no lo obligue pero para que fuera dueño de mi fortuna tendría que ser Escocesa la dama, es por la descendencia de los Gordon, sin embargo el prefería perder la fortuna que a tu madre, bien que lo sé pague muy caro su perdida.
Hace una semana me entero que hay otro joven al que quieren hacerle lo mismo, quiero ayudarlo es muy importante para mí, tengo una oportunidad pero no sé como vaya a pasar las cosas, lo único es que tengo una sola posibilidad y quise comentártelo
- ¿De quién se trata abuelo?
-De tu amigo el joven Andrew, el está en la misma posición que tu padre, lo obligarán a casarse con una escocesa a como dé lugar, pero él ha sufrido mucho como para volverlo a ver sufrir quiero ayudarlo hija, pero la posibilidad que tengo es muy arriesgada
-Abuelo hazlo por mí, es mi mejor amigo no importa que sea muy arriesgada la posibilidad, no me gustaría ver infeliz a Albert, es como mi familia usted lo sabe, no es justo que esto ocurra precisamente a él como a mi padre, pero lo que sea hazlo abuelo.
-Podemos quedar mal con el consejo Candy, pero no me importaría si tú me dices que lo haga.
-Abuelo, Albert es mi mejor amigo te aprecia mucho, está muy contento con usted porque lo invito a pasar esta temporada, no creo que venga pero él estaba feliz por contar con nuestra amistad.
-Haré lo que pueda hija, de esto ni una palabra a nadie.
-No se preocupe abuelo, ni una palabra.
La navidad llegó el fin de año Candy y su abuelo la pasaron muy felices, fue la mejor Navidad la sorpresa fue ver a la Tía Elroy junto a ellos, eso la ponía muy feliz sentía que su familia estaba con ella. Albert no podía venir pero Candy compró regalos para sus amigos se los llevaría.
Regreso a las clases último año de Terry y Alister, estos felices por fin saldrían del instituto, para felicidad de Terry, se iban Niel, Elisa, Dave y todos los que molestaban a Candy, ahora se quedaban Annie, Tali, Paty y ella como amigas.
Terry invitaba a Candy a su graduación esta le dijo
-Por supuesto Terry seré la chica más envidiada del colegio, hasta Tali quería ir contigo, me eliges a mí es un honor.
-Candy me iré, pero vendré por ti cuando te gradúes y serás mi novia entonces
-Tengo mucho tiempo para pensarlo Terry, a ver si no me quedo con alguien aquí
- ¡Candy! Molesto Terry por lo que dijo
- Estoy bromeando si solo se queda Archie, ahora anda muy amigo de Annie, pues Tali quería darse la oportunidad de estar libre para ti.
-Solo quería que fueras tú mi pareja Candy, sabes muy bien que nos llevamos de maravilla, este último año ha sido fantástico.
-Si Terry nos hemos divertido mucho, que lastima que pronto te irás pero también es bueno, además mi abuelo desea sacarme antes de ser posible el quiere que siga mis estudios cerca de él.
-Ya quiero que sea mi graduación, estaré feliz de bailar con una dama tan hermosa como tú.
-Gracias Terry. No que era pecosa, como cambiamos Terry
- ¡Candy! Sigues siendo la mejor pecosa del mundo
-Era muy bonito para ser verdad, sigues tras mis pecas envidioso. Se retiro molesta, Terry se reía de verla solo la imaginaba de ser su mujer algún día, se imaginaba a sus hijos con pecas y se burlaba de pensarlo.
Pasaba el tiempo varias veces fue a visitarlo el padre de Terry. Candy veía que no traía a su hija, se devolvía como era posible que viniera a ver a su hijo sin su hermanita.
La graduación llegó el único que pudo asistir fue el padre de Terry, pues Albert no podía regresar de América, le enviaba un regalo enorme a su amigo del alma. Este le comentaba a Candy, ambos sonreían Candy recordó la graduación de Albert de todas las personas, que invito y que él no estuviera, que por trabajo lo tuvieran como preso, que diferente era ser estudiante a ser responsable de una familia.
Ahora Candy lucía un vestido con faldón ancho en verde esmeralda brillante precioso, su cabello todo recogido, lucía como una princesa Terry estaba muy alagado, ella lucía tan bella, ahora Terry se sentía el mas envidiado de la fiesta. Candy a pesar de no tener un cuerpazo de mujer, sus ojos y su cara lucían hermosos.
La velada fue fantástica, ese fin de semana saldrían a Escocia Paty y Candy a visitar a su abuelo, se despidió de Terry este iría más tarde a llevarle un ramo de rosas por haberlo acompañado, cuando la busco ella había salido junto al grupo a Escocia, que se adelantó para el buen clima de la región.
Desde el viernes por la tarde salieron Candy y Paty a casa de su abuelo, este estaba feliz, servían la cena ahora el anciano parecía tener vida nueva, pues al menos la jovencita era su nieta le daba alegría a sus años, no olvidaba a su hijo pero al menos sentía la tranquilidad de remediar en esa pequeña el daño cometido.
-Hija que bueno que vinieron tenía tantos deseos de verte
-Yo también abuelo, me gusta pasar los días a su lado, siento como si estuviera con mi papá.
El hombre suspiro, sonreía, ella no tenía un ápice de rencor hacia él, este lo sentía en sus palabras, solo de tenerla con él, quería sacarla del colegio, para que no se fuera más de su lado, sentía el ferviente anhelo de que ella estuviera con él.
Muy temprano saldrían a pasear pero el abuelo no se había levantado, su sirviente entró y Candy fue avisada, el hombre murió mientras dormía Candy entró lo vio en tranquilidad, su cara dejo caer lagrimas abundantes en silencio, la señora Laois la vio la trataba de sacar de la habitación pero ella dijo que no, ahora ella era la que mandaba así que John se hizo cargo de hablar a los administradores de Sir Gordon, estos al llegar vieron a Candy se daban cuenta que ella era la jovencita a quien le había dejado toda su fortuna quien había sido registrada y su documentación.
Ella seguía de pie viendo a su abuelo, Archie llegó después de enviar avisos a su familia, estaba con ella pues todos los demás se acababan de ir, la abrazó le dijo
-Tenemos que salir ven necesitas tomar algo, Paty la llevo a su habitación le ayudo a cambiarse, ambas ya habían pasado por funerales ahora esto,
Candy estaba sumergida en sus pensamientos, hasta que la Tía Elroy apareció, ambas al verse lloraron amargamente, apenas habían arreglado algo ahora otra vez estaba sola, ambas se abrazaron Candy le dijo
-Tal vez soy quien atrae la muerte Tía, no ves que lo he perdido,
-Hija el era muy grande, ya había sufrido mucho fuiste su alegría hija.
Los administradores querían hablar con ella, dijo
-Esta bien pero que la Tía Elroy esté a mi lado, ella le tomo la mano se asombro al decir que pasará con ella, ellos decían que en un mes habrían de rendir cuentas, leer el testamento de su abuelo quien dejo como única heredera a su nieta,
Con esa tranquilidad, Elroy salió se fueron a los funerales acompañando a Candy donde para sorpresa de Candy, Albert estaba ahí estos al verse se abrazaron lloraron juntos amargamente, ella valoró su asistencia.
-Venía a Irlanda me entere del suceso Candy. Alister y Terry están camino a América se acaban de enterar, pero no alcanzarán a venir Candy los comprendía dijo
-Aquí esta Archie, Paty, Annie y Tali, lo mejor es que mi mejor amigo llegó también.
-Candy sabes que cuentas conmigo, para lo que necesites.
- Lo sé también sabes que siempre contarás conmigo.
Candy era acompañada por la Tía Elroy y Paty, la abuela de Paty se entero envió una carta a Candy de sus condolencias en el colegio le dieron semanas libres mismas que Paty también tomaría a petición de Lady Elroy quien se lo solicitaba, ambas estaban en la mansión de los Gordon ella caminaba por el estudio vio fotos del padre de Candy, de su abuelo, de su abuela, vio unos documentos.
Eran un borrador del testamento, vio que decía que era su única heredera, sonrió, al final ya no necesitaba nada, ahora perdía a su única familia se quedaba sola. No termino de leer el testamento, se sentó en un sillón se quedó dormida. Elroy la vio lloraba
-Otra vez sola mi niña otra vez, porque Dios me la dejas otra vez sin nadie, pero aquí estoy contigo no te voy a dejar, ahora sé que no debo dejarte hija no debo hacerlo. Albert la escuchó hablar se le salían las lagrimas de ternura de la Tía de él también, pero que quisiera a Candy, que desde antes la haya cuidado le daba ternura, esa mujer tan estricta y que Candy hubiera vivido con ella.
Llegaban noticias de la guerra, los estudiantes del colegio eran evacuados Candy y Paty estaban en Escocia, no se habían dado cuenta de nada, pero en la mansión Andrew permanecían Archie y Albert, Terry se fue con su padre a New York y la lectura del testamento de Candy se daba. Candy no había dormido bien.
Candy estuvo en la lectura del testamento donde ella quedaba dueña de todo, fue una lista innumerable de propiedades, de inversiones y detalles, ella se fue en su mente a cuando estaba en el zoológico con su abuelo, en los helados con sus amigos, en el castillo de Urquhart y el lago Ness, en donde estuvo con él, sonreía ya sin escuchar más del testamento, termino el notario, esta firmaba de aceptación.
-Señorita Gordon quiere que sigan los administradores actuales o desea que los Andrew se encarguen para hacer pasar al joven Andrew está afuera esperando,
-Permítame hablar con el joven Andrew. Pasaba Albert este asombrado dijo
-Todo bien Candy, dice Tía Elroy que eres la única heredera de tu abuelo ¿hay algún problema?
-No Albert, solo me preguntan si deseo continuar con los mismos administradores o que los Andrew se hagan cargo, no sé qué decir, por eso te hable.
-Bueno Candy esa decisión es tuya, mi fortuna ya está conmigo, George me apoya en todo, ya me entregaron de forma condicionada pero es mía, ahora si deseas que me haga cargo de la tuya adelante.
- ¿Te condicionaron Albert?
-Si, en Escocia siempre condicionan las fortunas Candy, es asegurarse el futuro para los descendientes de Escocia.
-Entiendo pues a mí me dijeron que era la única dueña, que solo si decidía su administración, que mejor que contigo eres mi mejor amigo, ¿puedes aceptar?
- Por supuesto Candy, crees que me negaría tratándose de ti. Candy lo abrazo de forma efusiva, ambos se apoyaban el uno al otro. Después ambos decían al notario que William Albert Andrew se haría cargo de la administración de la fortuna Gordon. La tía Elroy entró, Candy le dio los papeles del testamento,
-Tía me cuida estos documentos por favor, si es posible y desea venir a vivir aquí conmigo en la casa de mi abuelo, con gusto para que ambas nos hagamos compañía, Elroy abrazaba cariñosamente a Candy dijo
-Gracias hija esta ya no es la casa de tu abuelo es la casa de Candy Gordon, gracias por aceptarme como tu tía hija, a Ross se la llevaron a Inglaterra ahora está en América, Archie pronto se irá a América, nos quedaremos las dos y viajaremos juntas ya verás, todo estará bien. Albert sonreía al ver tan emocionada a su Tía después de que le quitaron a Ross ella estaba muy sola ahora Candy quería que fuera su compañía.
-Tía usted me acepto desde niña a mi madre y a mí, sin apellido sin condiciones, como no he de quererla, si nadie puede quererme sinceramente como usted, que me conoce desde siempre
- ¡Hija! Soltó el llanto. Albert que las veía bajaba su cabeza al ver que ambas se querían, este dijo
-En América tengo gran parte de la fortuna, hay mansiones en varias partes, me encantaría que ambas consideren ir a visitarnos, quedarse con nosotros el tiempo que deseen, serán bienvenidas mi casa será la de ustedes, la tía Elroy sonrió dijo
-Gracias hijo me encantaría que nos lleváramos a Candy, ahora que regreses a América, quiero que este lugar sea agradable, de buenos recuerdos no de tristezas, con un tiempo fuera paseando un poco, ambas podremos volver tranquilas.
- Por supuesto que sí, tengo que viajar a Irlanda, finiquitar unas cosas después volveré por ustedes para llevarlas a América, allá están todos los que apreciamos a Candy, con esta guerra preanunciada, lo mejor es llevarlos fuera de aquí donde estén más seguras, Candy sonrió dijo
-Ahora podemos volver a ser una familia, Archie, Alister, Terry, el padre de Terry, Ross, Tía Elroy, tú y yo, seremos una gran familia. Albert sonrió ella no se sentía sola, ya estaba buscando unir a su familia.
