Capitulo 11

Condicionados

-Bueno si lo dices compruébalo verás que él no tiene ese brillo en sus ojos con nadie, solo contigo y tú con él.

-Gracias Annie la verdad me importa mucho que estemos bien, gracias por comentarlo conmigo, no se lo digas a nadie más tal vez solo es una etapa de juventud, pero es mi amigo y no me ha dicho otra cosa sé que está condicionado en su testamento y es feliz.

Bajaban a cenar comentaban más detalles sobre el evento haciéndolos felices a los jóvenes por tomarlos en cuenta.

Por la mañana mucho antes del amanecer salían Albert y Candy, pues quería mostrarle un lugar especial cabalgaron un rato, vieron un riachuelo que bajaba en medio de dos colinas hermosas,

-Aquí es Albert mira salía el alba anunciando el amanecer con el agua del río las copas de los arboles parecía magia Albert sonreía, bajo del caballo lo amarro y ayudo a Candy a bajar, ambos estaban abrazados viendo el amanecer hermoso, Albert dio un giro tomo el mentón de Candy le dio un beso tiernamente, ella se dejo llevar por los suaves labios de Albert entonces, se movió un poco, pensaba tranquila, que ellos se querían con un cariño desde hace tiempo, y que él estaría condicionado a alguien, eso no podía ser pero ella no deseaba una relación con nadie, no le molestaba que él le diera un beso, cuando el pronto se casaría con alguien más, tal vez entonces el ya no sintiera lo mismo por ella, y amará profundamente a su esposa.

- ¡Candy!

- ¡Albert! ella se enternecía ante ese beso que recibió por Dios era un beso hermoso Candy sonreía separándose no quería que se sintiera comprometido con ella, solo fue la magia del momento, ese lugar inspira a todo pero ella bien sabía que él era para alguien más, quería quedarse ahí.

-Debemos irnos Candy

-Si Albert, sonrió apenada.

Llegaban a la casa se cambiaban para el desayuno, Candy pensaba que Annie tenía razón, Albert estaba enamorado de ella pero fue solo algo que surgió. El temor de perderlo ahora se tornaba mayor.

Paty conversaba con Alister, Candy y Annie apuntaban sobre los planes para el día del evento estaban separadas en el despacho de Albert, quien se encontraba con Archie en sus oficinas

-Annie ayer vi que recibiste un sobre, acaso tu padre te mando llamar

-No Candy fueron otros los detalles que me dice para estar enterada,

-Todo bien con tu familia, no hay ningún problema porque te noto triste

-Mi madre nos abandono Candy, ella se fue dejo a mi Padre ya no desea estar con él.

- ¡Annie! No lo sabía lo siento tanto

-Ella lo hacía sufrir mucho tomo su dinero se fue, lo abandono, me envió la carta que me quede contigo, que no hay problema que me quiere mucho, que él siempre será mi padre que si deseo volver a la casa de campo están dos sirvientes a mi disposición, que el volverá pronto. Ella se caso con el por su dinero Candy, lo hizo sufrir mucho uno de los empleados dijo que se sospechaba que ella se había deshecho de mi hermanita porque era muy parecida a mi padre.

- ¡Annie! La cara de Candy era de pánico y asombro trato de calmarse dijo -cuenta conmigo, no lo sabía. Annie le dio un abrazo se salió para ir a su habitación. Candy se quedo pensando en las palabras de Annie y si una mujer así se casaba con sus amigos, eso no lo podía permitir, ellos no soportarían una mujer así, si Albert está condicionado, significa que mi abuelo no le quito la condición a Albert ¿no es libre? ahora tengo que cuidar de quien se casa con él, pues Terry tiene a su Padre, pero Albert solo me tiene a mí.

Bajaron a la cena todo estuvo muy tranquilo, la primera en retirarse fue la tía Elroy, poco a poco todos se retiraban, Candy salió al jardín Albert la vio desde el estudio la alcanzó

-Candy estas afuera vamos esta refrescando, entraban a la casa Candy lucía muy preocupada hasta que dijo,

-Albert puedo conversar contigo

-Si pasemos al estudio ahí está menos frio. Candy le conto lo del padre de Annie, ambos estaban preocupados por Annie pero Candy tomo la plática dijo

-Albert ¿Estas condicionado en tu testamento? Albert la vio sorprendido solo atino a decir

-Sí.

- ¿La condición es que te cases con alguien? pregunto Candy, dudosa por meterse en la privacidad de Albert.

-Sí. Albert noto que Candy no sabía que estaban condicionados en su testamento, seguía contestando con cautela.

-Albert si estas condicionado, no quiero que te toque una dama como la madre de Annie y tengas la suerte de su padre.

-Candy, ¿Por qué me dices esto?

-Estoy muy preocupada se sospecha que esa mujer se deshizo de su hija porque se parecía al padre de Annie, no quiero que te casen con una mujer así, cuando eso pase quiero conocerla por favor Albert, no te cases con una mujer sin saber cómo es, no aceptes tan pronto déjame tratarla y ver que no matará a tus hijos.

Albert estaba asustado, ella no sabía que estaba comprometida con él, no lo sabía estaba preocupada por una mujer que fuera a resultar como la madre de Annie, ahora estaba más angustiada por que no le fueran a matar a los hijos que él tuviera.

-Candy eso no es posible te lo aseguro ¿puedo preguntarte algo?

-Si, dime

- ¿Quedaste condicionada en el testamento de tu abuelo?

-No, me dijeron que era su única heredera.

-Estas segura porque la fortuna Gordon no podía ser entregada sin condición.

-Albert acababa de perder a mi abuelo, lo único que traía en mente era a él, recuerdo que ese día mi mente solo pensaba cuando ambos estábamos con él, lo recuerdas.

-Si… ya veo, se quedo con una sonrisa en los labios no era el único ingenuo, ella no estaba escuchando por completo el testamento, bajo su cabeza se sonrió.

-Albert no te da miedo que te pase eso que le paso al señor Britter.

-Antes si, hace poco deje de tener miedo, pensé que algún día tendría a mi lado a una mujer como tu Candy.

- ¡Albert! Desearía con todo mi corazón que tuvieras la bendición de una dama que le guste el campo, que le agrade tu forma de ser y porque no que sean buenos juntos

- ¿Como nosotros Candy?

-Si Albert quiero alguien bueno para ti, no me gustaría estar preocupada de cuidar a tus hijos de su propia madre.

-Bueno puedo solucionar eso, pero necesito de tu ayuda

-Lo que sea Albert, eres lo mejor que tengo no vamos a permitir que te pongan a un diablo de esposa.

-Diré que estoy comprometido contigo Candy, así nadie podrá comprometerme con nadie.

- ¿Se puede hacer eso Albert?

-Porque no, si estoy comprometido nadie podrá acercarse a mí, tal vez deseas estar libre para conocer a otras personas Candy.

- No Albert… está bien, si alguien te quiere comprometer con un diablo, le dirás que ya tienes a uno en casa, ambos saltaron las risas.

Albert no podía creerlo era su amiga, ella sigue siendo su amiga. Lo protege tanto como él a ella. El beso que se dieron en la cascada fue libre, sin pensar que estaba comprometida, como no se dijeron nada, ambos lo dieron como un beso de cariño, lo cierto es que ella me quiere, sin saber del compromiso, me quiere. Albert sonreía, no podía ser más feliz, pero ahora sabe que estoy condicionado, solo que no sabe a quien, por eso ella se separa de mi, solo sigue siendo mi amiga, tal vez por eso el beso lo trata de ignorar, para que cuando llegue mi prometida, no le afecte, sonreía. Albert se puso de pie, la tomo de los hombros, le dijo

-Candy entonces estoy comprometido contigo, lo dijo en tono juguetón, ella sonrió bajo su cara apenada, Albert levantó su mentón, la beso intensamente, probando los labios, ambos en un beso Candy se dejo llevar por el beso de Albert este la abrazo uniéndola más a él, soltó poco a poco el beso, le dijo - No puedo casarme con un diablo de mujer, si hay a mi lado un bello ángel, Candy se enterneció salieron algunas lagrimas, Albert las beso, no llores amor mío, acaso no me quieres, Candy movió su cabeza diciendo si, sin poder hablar cuando logro por fin dijo

-Mucho Albert… más de lo que me imagine querer a alguien,

-Entonces, ¿Por qué estás triste?

-Porque cuando tengas que cumplir tu condición, no podré hacer nada para ayudarte.

-Podrás decir que me amas.

- ¡Albert! Candy lo dijo con tristeza, como si él no supiera lo que decía

-Candy estoy condicionado a casarme con una Escocesa, tu naciste en Escocia, eres una Gordon, pudiera ser posible que me ayudaras a cumplir mi condición.

-Albert, yo… se ponía ruborizada, apenada, ante lo que ambos se decían

-Solo dime que si te gustaría Candy

-Sabes bien que si Albert, no quiero que te pase nada malo.

-Entonces no hay nada más que decir, se alejo al librero, saco una cajita que estaba guardada en unos cajoncitos, se colocó en una rodilla, le dijo - Quieres compartir conmigo tu vida por completo. Candy se asombro, sonrió movió su cabeza diciendo si, este le coloco el anillo poniéndose de pie, la abrazó besándola con mayor intensidad, después de un tiempo de besos y pequeñas caricias. Candy lo vio a los ojos le dijo

-Tengo miedo perder a quien esté a mi lado, mis padres, mi abuelo, no quería perder a quienes amo, pero tengo mayor temor de pensar que alguien te haga sufrir y no pueda hacer nada para evitarlo. Albert al ver la ternura con la que lo apreciaba le dijo

-Candy tu abuelo te condicionó en el testamento al verse obligado a dejar su herencia, te condiciona a casarte conmigo, firme sin leer el testamento porque pensé que deseabas que cuidara tus bienes, veo que firmaste sin estar atenta a esa condición pero tu abuelo tal vez vio lo bien que ambos nos llevamos, por eso fue fácil para él unirte conmigo.

-Albert antes de navidad mi abuelo dijo que estabas en una situación igual a la de mi padre, que te comprometerían que deseaba ayudarte, pero que era muy arriesgado, no me dijo de que se trataba, dije que contara conmigo que eras muy apreciado para mí.

Albert abrazo con cariño a Candy ambos sonreían, este le contaba como se había enterado del compromiso ambos se reían, burlándose de no estar atentos en lo que firmaban, como Albert se sentía tan tonto que todos a su alrededor lo sabían menos ellos, pero que eso no iba a sucederle a Candy pues el ya la había puesto al tanto, lo que le intrigaba a Albert era eso del secreto, pues al no saber los que firmaron dedujeron que era un secreto entre ambos, como siempre nos vieron lo bien que nos llevamos, fue fácil creer que lo ocultábamos de los demás aunado al cariño que Terry siempre te ha manifestado pues pensaban que si se molestaban no nos dejarían ver a Ros.

-Albert todo esto a nuestro alrededor y nosotros ignorando la situación.

-Si Candy pero es que pensé que tu lo sabías, así que cuando me hiciste preguntas y luego ese temor de que un diablo en mi casa, ¡por Dios! no eres un diablo princesa, te amo, como crees que entonces rescataste a Jesús, ambos sonreían por la situación.

-Eso quiere decir que estamos comprometidos en secreto que mi tía lo sabe y George, eso es bueno la ultima en saberlo fui yo que preocupada por ti me di cuenta que eres muy importante para mí.

- ¡Candy! Albert la vio a sus ojos esperando que ella terminara de decir algo, pero a la vez no lucía molesta simplemente lo ignoraba.

-Albert… Alister ya es novio de Paty, Archie ha andado con varias chicas es un romántico, no creo que no tarde en sentar cabeza es muy listo, Terry tiene a su padre en cambio tu… solo me tienes a mí, quien podía cuidar de ti si realmente me importas.

-Mi vida te amo, me haces el hombre más feliz, no puedo creer que te preocupe tanto, me tienes a mi Candy a tía Elroy y a George, que por cierto fue el que planeo dejarnos solos en Chicago, para que estuviera con mi prometida sin saberlo ambos soltaron a reír.

En New York Richard estaba preocupado por unos negocios, con los que estaba pendiente

- ¿Que sucede Padre?

-Nada hijo que esto se quiere salir fuera de control

- ¿Puedo ayudarle?

- Sabías que los Lennox son familia del clan Andrew

- No. No lo sabía pero sé que son escoceses

-Cuando me case con Rosemary, nunca me imagine que todo se saldría de control, que cuando ella murió me dijeron que Ros pertenecía a los Andrew, que me la quitarían, así fue que la recogí de con la tía Elroy, pero William no hizo nada por el contrario, la dejo les dijo que esa era su forma de proteger a sus sobrina, dejándola a mi lado el consejo se molestó, pero William hizo negocios conmigo, se mantuvo ecuánime no ha dejado de apoyarme, al contrario del consejo me ayuda mientras que le escondo a Ross, pensando que él es el único que puede quitármela.

-Papá Albert no haría eso

-Lo sé hijo pero el temor surgió por el consejo, mismo que no dejo que cuidáramos de los bienes de William porque desconfiaban de mi.