El único sonido que se podía escuchar en el pequeño campamento era el de la fogata.
A su alrededor solo tres personas que se miraban entre si, espectantes, incómodos, mudos.
- ¿Cuántos años tienen? - pregunto la adolescente pelirosa ya harta del silencio incómodo.
- 20 - respondió su contraparte adulta.
- ¿Y Sa.. la pequeña?
- Va a cumplir un año el siguiente mes - respondió el Uchiha mientras miraba a su pequeña dormir entre sábanas.
La mente de ambos adolescentes viajo de inmediato con el dato, eso quería decir que en 4 años estarían juntos y tendrían a Sarada ¿que tanto paso para que de un momento a otro ambos terminarán juntos?
La mente del joven pelinegro se cuestionaba muchas cosas ¿Entonces Sakura había dejado Konoha para ir con él? ¿él la había aceptado así como así? porque era claro que jamás volvería a Konoha, sus delitos estaban claros y sabía que no le dejarían volver sin pedir su cabeza a cambio, después de analizar todo, una parte de su ser se alegro por saber que una de sus metas de habían cumplido, había comenzado a restaurar el clan con éxito, le sorprendida un poco que fuese Sakura la elegida al final, pero muy en el fondo aceptaba que ella habrá sido la primera opción desde el principio, era la única en la que confiaba remotamente para dejarle a sus herederos. Pero lo más importante era que había por fin cumplido con su venganza ¿verdad? porque de no ser así, esa pequeña niña, que aún se negaba a mirar, corría peligro inminente.
- ¿Itachi está muerto? - pregunto el joven sin más.
La pelirosa adulta miro enseguida al Sasuke adulto, con más preocupación y tristeza de la que el adolescente habría esperado. Un suspiro salió de la boca del adulto después de un momento de silencio.
- Si - respondió escuetamente.
La comisura de los labios del joven bailo incrédula sin creer lo que le había dicho su contraparte. Entonces si logro su venganza, consiguió su objetivo, por fin se vengo y era libre de hacer su vida a su gusto, entonces ¿porque el rostro de su contraparte adulta mostraba más desdicha y tristeza que alegría?
- Entonces consume mi venganza - sonrío el adolescente, reafirmando su pensamiento - cumplí mi venganza.
El mayor solo suspiro, se levantó del donde estaba sentado al lado de su esposa y la miro.
- Voy a conseguir más leña - le informo con voz suave - no me alejaré mucho, si pasa algo solo eleva tu chakra ¿de acuerdo?
- Si, está bien - respondió la mujer mirándolo con preocupación en el rostro.
Y sin más, el Sasuke adulto comenzó a caminar hacia la oscuridad del bosque en completo silencio.
- ¿Él está bien? - susurro la Sakura joven después de un tiempo de silencio.
- Si - la pelirosa adulta comenzaba a acomodar el saco dónde dormiría al lado de su pequeña - es solo que... - miro de reojo al oji negro que miraba el fuego con gesto ausente - el asunto de su venganza es un tema delicado para él, eso es todo.
- Si conseguí la meta de mi vida no entiendo porque se pone así - soltó el joven de golpe sin dejar de mirar las llamas del fuego.
- No todo es como lo crees, Sasuke-kun - suspiro la pelirosa adulta - hay cosas que no entienden aún y creeme que cuando las sepan... será muy tarde para muchas cosas.
- ¿De qué hablas? - eso último preocupo a la joven ojijade - ¿porque tarde? ¿que va a pasar?
- ¿Cómo está Jiraya-sama? - pregunto de pronto la adulta cambiando el tema drásticamente.
- ¿Eh? él... está bien, supongo - respondió extrañada la chica - llegó a Konoha hace unos días, estaba ayudando a Naruto con... - miro a Sasuke de reojo y aclaro su garganta - con algo de su entrenamiento.
La pelirosa adulta sonrío, evidentemente noto el recelo de su contraparte más joven al revelar asuntos de Konoha en presencia del Uchiha joven. Eso le dejaba en claro que ellos venían de la época en la que recién acababan de encontrar al Uchiha en compañía de Orochimaru, el que Jiraya estuviera aun con vida y la compostura de su yo adolescente en presencia del joven Uchiha le decía que venían de la época en la que ella se decidió a ver al pelinegro como un enemigo más, tal ves incluso recién Sasuke había reunido a Taka.
- ¿Mataste a Orochimaru, Sasuke-kun? - pregunto la adulta.
- Si - respondió este escuetamente.
- Que bien, aún tienes la marca sobre tu hombro ¿ya no te molesta? - sabía, por palabras de su esposo, que la marca de maldición que aquel ninja le implantó, le molestaba incluso después de haberlo creído muerto, haciendo incluso que algunas noches no pudiese dormir por el dolor.
- No - el joven Uchiha miro a la pelirosa adulta, su mirada le decía que sabía que mentía, claro, era pareja de su yo adulto, no sabía cuántas cosas le había confesado ¿tan blando se volverá en el futuro? - algunas veces.
- Si molesta esta noche dímelo ¿si?
- HMP - el joven aparto la mirada incómodo, la seguridad de esa Sakura al hablarle y mirarlo a la cara lo intimida a en cierta forma, incluso la Sakura hostil y desconfiada de él le agradaba más que la gentil y confiada que lo miraba casi con ternura.
- ¿P-puedo preguntar cuando active... activamos.. actívaste...? ¡diablos!.. - la voz de la joven Sakura se atropellaba así misma, definitivamente no sabía cómo tratar con el asunto de estar hablando con su yo del futuro, se aclaró la garganta avergonzada - el Byakugou-no-in - soltó incómoda.
- Fue durante una batalla - sonrío la adulta - varios oponentes, mucho en juego, no queriamos quedarnos atrás, y despertó así sin más - a grandes escalas fue lo que pasó, tampoco podía dar detalles sobre la Gran Guerra, ni la tregua con Sasuke ni la alianza shinobi, no quería hechar a perder su presente alterando el pasado.
- ¿Naruto estuvo ahí para verlo? - pregunto la chica emocionada.
El azabache presente frunció el seño un poco ¿porque tanta emoción por saber eso? ¿Y a él que le importaba? ¿porque le molestaba?
- Claro que estuvo - la pelirosa adulta no perdia detalle de los gestos del Uchiha adolescente, después de años de estar con su contraparte adulta, había aprendido a reconocer y descifrar sus gestos, miradas y señas, lo que le ayudo a leer las expresiones del joven, era como un libro abierto para ella - su orgullo fue tal que nos abrazo con fuerza y nos beso en la mejilla completamente emocionado diciendo lo genial que éramos - la pelirosa menor se sonrojo, el seño del Uchiha se frunció más y la adulta sonrío abiertamente.
- Pero tu eres mi pareja ¿no? - soltó el Uchiha adolescente - ¿porque te emocionas por el dobe de Naruto?
Ambos pares de ojos esmeralda miraron al azabache que deseo meterse bajo tres metros de tierra y no salir de ahí ¿porque su boca hablo sin pedir permiso? ¿Que rayos le estaba pasando?
- ¿Estás celoso, Sasuke-kun? - pregunto la Sakura mayor con una sonrisa pícara mientras la adolescente enrojecia hasta la punta del cabello.
- Claro que no - dijo el joven apartando la vista hacia la oscuridad - es solo que si ya es claro que eres la mujer de mi yo adulto entonces no entiendo que te emociona de un abrazo del tonto de Naruto.
- Bueno - si, iba a molestar a su Sasuke-kun adolescente un poco porque si no lo hacía ahora moriría deseando haberlo hecho - sus abrazos son cálidos, tiene unos brazos muy fuertes, después de que entreno hasta músculos desarrollo y su pecho varonil - la cara del joven era un poema, las mandíbulas se habían apretado una contra otra sin su consentimiento y su ceja derecha comenzaba a temblar mientras apretaba los ojos cerrados fuertemente igual que sus puños - si no me crees a mi, pregúntale a Sakura, después de todo, lo hemos visto mil veces sin camisa ¿verdad, Sakura?
La cabeza del azabache se volvió tan rápido hacia su versión adolescente que la adulta creyó que se rompería el cuello si volvía a realizar la azaña, los ojos del Uchiha relampageaban de molestia mientras la joven ojijade miraba a su versión adulta completamente atónita como avergonzada.
- Claro, mientras lo sanamos porque es medio torpe - rio Sakura adulta mientras sentía como su esposo comenzaba a acercarse al campamento.
Cuando él Uchiha mayor llegó con los demás se topo con su versión joven fulminando con la mirada a la Sakura adolescente quien miraba el fuego como si fuese la cosa más interesante del mundo y su rostro pasaba del rosado al rojo tomate en un segundo, miro a su esposa que reia disimuladamente mirando a ambos adolescentes.
- ¿Que paso? - pregunto sin entender muy bien el contexto y dejando la leña que recolectó a un lado de la fogata.
- Oh nada cariño - respondió Sakura - le contaba a tu yo más joven de cuando tenía que sanar a Naruto porque se heria en misiones o entrenamientos.
- ¿Dónde estabas cuando Sakura activo el Byakugou-no se que? - pregunto el Sasuke más joven a su versión adulta.
El mayor miro a su esposa interrogante y ella le sonrió mientras le decía con la mirada que respondiera.
- Junto a ella, luchando - respondió con simpleza mientras se sentaba de nuevo al lado de la pelirosa.
- ¿Y permitiste que Naruto tocará lo nuestro? - reclamo el joven.
- ¿Nuestro? - el seño de ambas pelirosa se frunció ante esa pregunta, el pelinegro mayor solo miraba a su yo más joven mientras hablaba - Sakura es mi pareja, pero no es de mi propiedad, Sasuke.
- Entonces cualquiera puede tocarla porque no es tuya ¿no? - si, ya se había molestado. No entendía porque, hasta hace unas horas la pelirosa pasaba de su memoria como un lazo más que lo unia a Konoha, un lazo que debía erradicar a como fuera, pero ahora que sabía que le daría una hija en un futuro y ya había visto a dicha niña, había desarrollado un sentimiento de propiedad sobre la pelirosa completamente extraño, debía conservar a la joven y así asegurar la existencia de su hija. Su hija, aún sentía un cosquilleo cuando pensaba en esas palabras - ¿o entonces solo la tienes para restaurar el clan? porque yo no comparto mis cosas.
- Basta, Sasuke - le advirtió el mayor.
- Yo no soy una cosa - dijo molesta la adulta.
- ¿Porque debería parar? - cuestionó el joven molesto - si permites que cualquiera la toque, incluso un idiota como Uzumaki entonces ¿que te asegura que esa hija sea tuy...?
El sonido de un golpe y el ardor en su mejilla interrumpió lo que iba a decir, atonito se llevó la mano a la mejilla, le ardía, volvió la vista hacia donde vino el golpe y vio a Sakura de 15 años mirarlo con los ojos llenos de lágrimas y los labios apretados.
- No e vivido lo que ella, pero se bien que esa hija es tuya... o de él. Yo no soy un objeto de tu propiedad y menos una cualquiera - mascullo la pelirosa mirando con coraje al Uchiha.
- ¿Y me lo garantizas tu? - escupió el joven.
- ¡ERES UN IDIOTA, SASUKE UCHIHA! - grito la joven empujando con su hombro al azabache haciéndolo retroceder mientras ella corría hacia la oscuridad del bosque.
El llanto de Sarada se hizo escuchar enseguida, el grito la había despertado. Sakura y Sasuke adultos se miraron entre sí, Sasuke asintió y la pelirosa corrió tras su versión más joven perdiéndose en la oscuridad mientras el azabache tomaba en su brazo a la pequeña Sarada para calmarla.
- Si tus acciones afectan mi presente con ella - dijo el adulto después de un rato de silencio - te daré la paliza de tu vida y te haré vivir un infierno.
Y el joven Sasuke pudo ver, en el Sharingan de su versión adulta, que no estaba bromeando al respecto.
