Unas manitas en su rostro la hizo despertar poco a poco.
- Mmma - sonrío la pequeña Sarada que la miraba sentada frente a ella, con el cabello revuelto y los ojos brillosos.
- Buenos días, Sarada-chan - sonrío Sakura tallandose los ojos, miro detrás de Sarada y se topo con las mantas y futón del Uchiha perfectamente doblados, como siempre, impecable y madrugador - ¿y Sasuke-kun?
- Paaaa - respondió la pequeña apuntando con su manita la puerta del baño de donde salía el ruido de la ducha.
- Ya veo - susurro la joven antes de levantarse para doblar su futón después de que Sarada se apartará de las mantas.
- Mmmaaa - la voz de Sarada hizo que la joven la mirara, estaba gateando hacia la puerta de la habitación, al parecer quería salir para ir con la Sakura adulta.
El sonido de unos nudillos contra la puerta sorprendieron a la joven, quien tomo a Sarada del suelo antes de abrir la puerta, encontrándose con su contraparte adulta sonriendo.
- Buenos días, Sakura - saludo la adulta mientras recibía en sus brazos a su pequeña que sonreia feliz por verla.
- B-bu-buenos días - respondió la chica sonrojandose y mirando al suelo.
- ¿Que tal dormiste? - El sonrojo de la chica aumento al recordar lo que pasó y escucho la noche anterior - ¿Sakura? ¿todo bien?
La puerta del baño se abrió dejando ver a un pelinegro que salía ya vestido tras un suspiro.
- Buenos días, Sasuke-kun ¿que tal dormiste? - saludo la adulta haciendo que el chico detuviera su paso enseguida y se sonrojara hasta la raíz del cabello - ¿chicos, que les pasa?
- Sakura, ¿nos vamos? - la voz del Sasuke adulto hizo que la adolescente se estremeciera al recordar sus gruñidos de placer de los que fue testigo.
- Si, pero... - la pelirosa adulta miro extrañada a los jóvenes antes de mirar de nuevo a su esposo quien se acercó al umbral de la puerta y miro a ambos chicos rojos como tomates mientras apartaban las miradas incómodos.
- ¿Paso algo? - pregunto extrañado.
La chica negó con la cabeza y paso enmedio de ambos adultos saliendo de la habitación.
- ¿Se pelearon, Sasuke-kun? - pregunto Sakura ya preocupada por el comportamiento de ambos.
El chico camino hacia ellos sin decir palabra mientras negaba con la cabeza, paso por enmedio de ambos y se detuvo después de unos pasos.
- Si gritan como anoche cuando estén en el bosque, los descubrirán algún día - dijo el chico antes de caminar tras la pelirosa adolescente quien ya había cambiado su apariencia de nuevo y él seguía sus acciones.
Ambos adultos sintieron como su rostro se ponía rojo de la vergüenza.
- ¡Buen provecho! - dijeron ambas chicas mientras agradecían por la comida.
- ¡Ben pochecho! - decía la pequeña pelinegra imitando a su madre, haciendo que ambas sonrieran.
Los cinco comenzaron a comer tranquilamente, habían llegado al restaurante del día anterior antes de comenzar a investigar, el Uchiha mayor creía que en ese lugar podrían obtener respuestas respecto a aquella cueva que trajo a sus yo adolescentes al presente.
- Dudo que te den respuestas en este lugar - comento el Uchiha menor - posiblemente ni sepan de qué les hablas si les preguntas.
- Te sorprendería de cuánta información puedes obtener con una simple pregunta, Sasuke - respondió el adulto con simpleza.
- Nosotros recaudaremos información por el pueblo ¿podrían cuidar de Sarada mientras tanto? - dijo la mujer viendo a la chica rubia quien daba un bocado a la pequeña Sarada en la boca.
- Claro - respondió ella con una sonrisa.
- También necesitamos provisiones para los 5 - dijo Sasuke al chico pelinaranja frente a si - ¿pueden conseguirlas?
El chico solo asintió recibiendo del mayor un pequeño saco con dinero.
Terminaron de comer tranquilamente y salieron del lugar.
- Cuando terminen nos encontraremos aquí, nos iremos enseguida - dijo el pelinegro para después caminar hacia un lado del camino principal seguido de su esposa que se despidió con la mano de ambos chicos.
- ¿Y ma y pa? - pregunto Sarada viendo a Sakura directamente pues no entendía porque sus padres la dejaban de nuevo.
- Volverán enseguida - respondió Sasuke antes que Sakura - vamos.
Y acto seguido comenzó a caminar por el lado opuesto a dónde los adultos se habían ido. Sakura lo siguió después de unos segundos.
- ¿Crees que estén bien, Sasuke-kun? - pregunto Sakura mirando a su esposo.
- Si - respondió con simpleza - Se que él no dejará que les pase nada.
- ¿Porque estás tan seguro? - dijo la mujer con preocupación - esque...
- Yo sé que a esa edad lo último que me dejarías en confianza sería a Sarada - dijo Sasuke - de hecho yo tampoco lo haría, pero si confío en ti, a esa edad y a cualquiera. Se que no dejarás que le pase nada a ella.
- Sasuke-kun...
- Me aterraba pensar que si dejábamos que avanzará su acercamiento, mi yo pasado cometería una estupidez tarde o temprano que te alejara completamente, pero después de aquel ataque - los ojos del pelinegro se alzaron al cielo, a lo lejos, su halcón se acercaba, la respuesta de Konoha fue inmediata al parecer - verlo dispuesto a recibir el daño en lugar tuyo, me recordó a cuando era gennin y me aterraba que salieras lastimada - el halcón se poso en su hombro - se que aún no estoy tan manipulado como para no darme cuenta de que eres importante para mí - dijo con simpleza mientras tomaba el pergamino de la pata del halcón y le daba un bocadillo mientras la pelirosa lo miraba con ojos brillosos y un sonrojo evidente.
De improviso ella tomo el rostro de su esposo entre sus manos y lo guío hacia el suyo para darle un casto beso en los labios.
- ¿Y eso porque fue? - pregunto él cuando ella se alejo un poco, mirándola a los ojos esmeralda.
- Nada, solo que te amo demasiado - sonrío ella cerrando los ojos.
Sasuke se alejo un poco mientras se aclaraba la garganta un tanto avergonzado y sonrojado. Abrió el pergamino para leer lo que contenía y frunció el seño un poco.
- ¿Paso algo? - pregunto Sakura al ver su gesto.
- Konoha enviara a alguien que de apoyo - susurro.
- ¿Enserio? ¿a quien? - pregunto la mujer - ¿Algún compañero?
- No es precisamente de Konoha - respondió él mientras cerraba el pergamino, tomaba la mano de su esposa y se giraba para tratar de sentir el chakra de los adolescentes y encontrarlos lo más pronto posible.
- Mira, Sarada-chan - decía Sakura mostrándole a la niña un broche brillante de color rojizo que tenía al lado un brazalete en conjunto con el broche - es hermoso.
- Billa, mmaa - decía la pequeña agitando su manita hacia el broche - Billa.
- Es un lirio escarlata - explico la mujer que atendía el puesto - quedaría hermoso con la pequeña.
- No lo dude - sonrío Sakura mientras ponía el broche sobre la cabecita de la pequeña haciendo que ella agitará la cabeza inquieta mientras reía - muchas gracias - sonrío la chica mientras devolvía a su lugar el broche y se alejaba del puesto.
- ¿Cuánto pide por ellos? - pregunto Sasuke acercándose con algunas bolsas en brazos, la mujer le dió el precio y el chico sin mostrar emoción en el rostro saco de su propio dinero lo requerido para entregárselo a la mujer.
- Será un lindo obsequio - le comento la mujer mientras envolvía el broche y el brazalete en papel y lo colocaba en una bolsa - espero le gusten, se ve que es buena chica.
- HMP - respondió Sasuke tomando el paquete, lo guardo en su bolsillo y siguió a la chica rubia que ya estaba en otro puesto de fruta viendo las manzanas con la pequeña.
- ¿Ya acabamos Sasuke-kun? - pregunto Sakura mientras se estiraba un poco luego de dejar a Sarada sentada en la banca de afuera del restaurante del punto de encuentro con los adultos.
- Si - respondió él mientras guardaba las provisiones en las mochilas que el Uchiha mayor les había dejado.
- paaa - la vocecita de Sarada se escuchaba un poco necia - paaa - alzaba sus manitas hacia Sasuke quien no se había dado cuenta que la niña lo llamaba - ¡Papá!
Un escalofrío recorrió el cuerpo del Uchiha quien se congelo en su sitio, la piel se le erizo y el cosquilleo interior volvió con fuerza. Volvió la vista hacia la pequeña que alzaba sus bracitos hacia el, el joven dejo lo que estaba haciendo y con manos temblorosas tomo a la pequeña en sus brazos para cargarla por primera vez en lo que llevaba desde que la vio.
- Si Sarada - susurro mientras la acercaba a su pecho - yo.. yo soy tu papá - termino sintiendo como su voz se rompía en la última frase.
Sakura se había cubierto la boca a causa de la impresión desde que escucho a la pequeña decirle papá al pelinegro, ahora se la cubría para evitar soltar un chillido de ternura o dejar escapar un sollozo ya que sus lágrimas inundaban sus ojos, conmovida.
- Aquí están - la voz de la Sakura adulta los saco de su trance, volvieron la vista hacia ellos y ambos se quedaron sorprendidos de ver al joven Sasuke sostener con tanto cuidado a la pequeña Sarada.
- ¡Papá! - dijo la niña emocionada viendo a su padre mientras estiraba sus brazos hacia el.
Sasuke de inmediato la tomo con su brazo y le apretó contra su pecho, aún sentía emoción cuando la escuchaba decirle papá como cuando lo hizo por primera vez.
- Tenemos que irnos - dijo la adulta tomando su mochila ya llena de provisiones - Konoha enviara refuerzos para ayudarnos a regresarlos a su tiempo.
- ¿Refuerzos? - susurro la joven - ¿a quienes?
La pelirosa adulta miro a su esposo primero, luego al Uchiha menor y después a la rubia que la miraba dudosa.
- A Karin Uzumaki - respondió.
Sasuke alzó una ceja extrañado ¿cómo que a Karin? ¿Porque Konoha enviaria a Karin? ella no es parte de Konoha ¿o si?
- No lo entiendo - susurro el Uchiha menor.
- Lo entenderás cuando nos encuentre - respondió el Uchiha adulto mientras le daba a su hija a Sakura y se hechaba al hombro su mochila para caminar al lado de la pelirosa.
La joven Sakura miro al joven, ahora pelinaranja, antes de seguirle el paso pues comenzó a caminar hacia los adultos con gesto ausente.
- ¿Quien es Karin Uzumaki? - susurro la chica para sus adentros.
