- ¡Yo duermo con Sakura-chan! - grito Naruto en alto aturdiendo a todos en el salón.
- Atrás idiota, no te acerques a mi esposa - gruño Sasuke tomando a Sakura quien tenía a Sarada en brazos, para colocarla detrás de si.
- Ay, teme, no seas envidioso - se quejo el rubio, miro a su alrededor y miro a la Sakura adolescente que se estaba estirándo mientras bostezaba, una sonrisa zorruna apareció en el rostro del Uzumaki - ¡Sakura-chan duerme conmigo! - grito mientras se lanzaba de lleno hacia la pelirosa que se quedó pasmada.
- Ni lo sueñes - soltó Sasuke adolescente mientras quitaba a la chica del trayecto de rubio haciendo que este cayera de lleno de cara al suelo - alejate de ella - farfullo celoso mientras colocaba a la joven detrás de si haciéndola sonrojar.
- Uy cuidado Naruto - rio Karin mientras el rubio se levantaba con la nariz roja por el golpe - que mini Sasuke-kun te meterá un chidori en el trasero como toques a mini Sakura.
- Desde chiquito envidioso y amargado - gruño el Uzumaki mientras se tallaba el rostro - ¿entonces quien dormirá conmigo? yo ya me acostumbré a dormir con Hinata-chan - lloriqueo.
- ¿HINATA? - la chica pelirosa se acercó de pronto al rubio haciéndolo retroceder un poco - ¿COMO QUE HINATA? ¿ESTAN JUNTOS? - interrogó la joven tomándolo de la chaqueta.
- Je! si, Sakura-chan - rio Naruto - Hinata-chan es mi esposa - dijo mientras le mostraba su mano izquierda donde brillaba su alianza de matrimonio en su dedo anular.
- ¡WAAAA! - grito de emoción la chica asustando al rubio - ¡Te casas con Hinata! ¡Que emoción! ¡Tienes que contarme todo!
El Uzumaki rio mientras veía de reojo como el Uchiha adolescente tomaba el saco de dormir de la chica frente a si para acomodarlo cerca del suyo.
- ¿Entonces fuiste a salvarla? - pregunto la adolescente pelirosa en susurros.
- Si, tu me acompañaste junto a Sai-baka y Shikamaru - respondió el rubio de la misma forma.
Estaban lado al lado en sus sacos de dormir, al final, el adolescente Uchiha no había podido evitar que el Uzumaki acercara su saco al de la pelirosa y que está quedará enmedio de ellos dos, se había dado la vuelta dándole la espalda a ambos mientras estos cuchicheaban y trataba de dormir sin éxito.
El rubio había contestado a gran escala las preguntas de la joven pelirosa, no le había contado todo con detalles de como sucedieron las cosas pues, aunque no entendia muy bien como funcionaban esos asuntos del viaje en el tiempo, sabía que no debía para nada dar detalles que pudiesen cambiar su pasado y que alterarán su presente.
- Que lindo - susurro Sakura - es tan romántico...
- Llegando a Konoha le pedí matrimonio y acepto - sonrío Naruto - tuvimos un pequeño - susurro mientras de su bolsillo sacaba una pequeña fotografía y se la entregaba a Sakura - se llama Boruto, es unos dias mayor que Sarada - la chica observó la fotografía a la escasa luz de la única antorcha encendida, un pequeño rubio de enormes ojos azulados aparecía en la foto, se parecía a su mejor amigo, solo que las marcas en sus mejillas no eran tres, si no dos.
- Es hermoso - susurro Sakura entregándole la foto al rubio - me alegro muchísimo de que ustedes terminarán juntos, Naruto... merecen ser felices.
- Y en gran parte fue gracias a ti, Sakura-chan - dijo Naruto guardando la fotografía - me ayudaste a ver y entender muchas cosas. Por eso voy a ayudarte a volver a tu época y que logres quedarte con este gruñón amargado - sonrío cómplice el ojiazul.
- ¿De verdad crees que valga la pena seguir esforzándose? - susurro más bajo la chica, el adolescente pelinegro, quien había estado escuchandoles tratando de ignorarlos, presto atención a eso - yo... veo difícil que se convierta mágicamente en el Sasuke-kun que duerme ahora con mi yo futura ¿sabes?
- Esque eso no pasa de la noche a la mañana, Sakura-chan - susurro Naruto tomando la mano de la joven en señal de apoyo - a Sasuke-teme le queda aún muchísimo que vivir, desgraciadamente... pasa por muchísimo dolor y sufrimiento - el Uzumaki miro hacia su amigo ya adulto quien dormía junto a su esposa e hija, usando su brazo como almohada de Sakura y Sarada y dormía con gesto tranquilo - se deja caer de lleno en la oscuridad y su alma se corrompe por completo... lo manipulan tanto al grado de hacerlo unirse a los Akatsuki - tanto Sakura como Sasuke jóvenes abrieron los ojos como platos, atónitos ¿unirse a Akatsuki? se pregunto el joven, de ninguna manera, ahí estaba Itachi, a menos que fuera después de matarlo y que le ofrecieran un lugar entre ellos... tal ves... - comete muchos crímenes e incluso llega a tratar de... - el rubio analizo los ojos atónitos y llenos de lágrimas de la pelirosa ¿sería buena idea decírselo? - llego a tratar de lastimarnos a nosotros, su equipo - susurro, si se estaba equivocando ya se haría cargo de tratar de arreglarlo luego - necesitará demasiada ayuda, comprensión, demasiada paciencia y esa luz en específico que tú significas para él - la pelirosa se sonrojo hasta la raíz del cabello - no te rindas con él, Sakura-chan, te necesitará demasiado... en especial cuando se entere de la verdad de Itachi...
- ¿La verdad de Itachi? - susurro Sakura mientras el pelinegro fruncia el seño ¿de que estaba hablando?
- Si... verás...
- Naruto, no dejas dormir a Sarada - dijo Karin de pronto, frenando la plática, el rubio miro a la peliroja y está le hizo un gesto hacia el pelinegro mayor quien ya se estaba reacomodando en su saco de dormir, la culpabilidad se vio clara en el rostro del Uzumaki, no esperaba que su amigo estuviera despierto - ya cállate.
- Si, tienes razón, lo siento - susurro Naruto - a dormir, Sakura-chan - le dijo a la joven y cerro los ojos enseguida.
La pelirosa por su parte, se quedó despierta unos segundos más junto al azabache a su lado.
¿A qué de refería Naruto con la verdad de Itachi?
- Si esto es un templo necesitamos encontrar la cámara de biblioteca - dijo Sasuke adulto después de haber tomado todos el desayuno.
- Buena idea, teme, necesitamos separarnos para ver qué podemos encontrar - afirmó Naruto.
- Bien, Sakura se quedará aquí con Sarada y... Sakura - seguía siendo extraño referirse a ambas pelirrosas en la misma frase - los demás nos dividiremos y volveremos aquí con lo que sea que hayan encontrado.
- Bien - dijeron tanto los Uzumaki como el Sasuke menor.
- ¿Estarás bien aquí? - le pregunto Sasuke a su esposa.
- Claro, cariño - le sonrió la ojijade - además no estaré sola, Sakura y Sarada me harán compañía ¿verdad, Sakura?
La joven, quien estaba ocupada sosteniendo a la pequeña pelinegra en brazos mientras le repetía "Shannaro" en voz baja para que ella lo dijera, alzó la mirada y después se sonrojo para luego asentir efusivamente.
- Bien, nos vemos en un rato - dijo Sasuke mientras daba media vuelta y se perdía por los corredores como los demás ya lo habían hecho.
- Sakura... - susurro la joven pelirosa mientras dejaba el suelo dónde Sarada jugaba con un pequeño dinosaurio de peluche, se acercó hasta donde su contraparte adulta estaba sentada enmedio de libros y pergaminos abiertos, con su cuaderno en las piernas, con apuntes que solo ellas dos entendían, está alzó la mirada interrogante - ¿puedo preguntarte algo acerca de Sasuke-kun?
- Mmm depende - respondió la ojijade.
- ¿De qué? - cuestionó la joven sentándose al lado de su contraparte.
- De que no sea de como me embarace de Sarada - la mayor lo dijo tan seriamente que la joven se sorprendió y sonrojo tan violentamente que la ojijade adulta soltó una carcajada - estoy jugando, Sakura - rio divertida, adelante, pregúntame lo que desees.
- Yo... - la pelirosa más joven no sabía cómo empezar a preguntar, la conversación con Naruto la noche anterior la había dejado con mas dudas que respuestas, necesitaba saber que era lo que había provocado a Sasuke unirse a una banda criminal tan peligrosa como Akatsuki, teniendo en cuenta lo poco que había convivido con el pelinegro estos días, no creía que fuese capaz de hacer lo que Naruto le dijo que iba a hacer, pero según él, Sasuke decaia al vacío luego de un suceso "saber la verdad sobre Itachi" y si ella iba a estar junto a él a pesar de todo lo malo que pudiese hacer o pasar, necesitaba estar preparada para lo que iba a escuchar el pelinegro que lo hiciese cometer tantos errores y pensaran en su alma en un futuro - ¿tu sabes cuál es la verdad sobre Itachi?
La Sakura adulta miro sorprendida a su contraparte.
- ¿Tú cómo sabes de eso? - pregunto sorprendida.
- Naruto menciono algo sobre eso - susurro la chica - porfavor, Sakura, te juro que no lo pregunto porque sea chismosa, solo que... solo que si voy a pasar el resto de mi vida junto a él, desearía poder evitar el dolor y culpa que embargan sus ojos cada que mencionan a Itachi... algo me dice que hay algo más profundo detrás además de la simple idea de que alguien como él asesino a todo su clan solo por probarse a si mismo y dejo a su hermano huérfano solo por diversión... necesito saber cómo ayudarle a Sasuke-kun, no quiero que sufra...
Los ojos esmeraldas vieron en su reflejo a sus similares inundados en lágrimas, sabía perfectamente de que estaba hablando, tantas veces deseo ella poder viajar en el tiempo y evitarle el dolor a su esposo, tantas veces que había llorado de impotencia cuando esté tenía pesadillas de vez en cuando en las que mencionaba a Itachi entre sollozos roncos ¿Debía tomar la oportunidad que se le estaba presentando ahora?
- Bien... - suspiro la adulta - primer que nada... Itachi no es un asesino.
Era la cuarta habitación en la que entraba y solo se topaba con lo que parecían ser estructuras de habitaciones, muebles más viejos que los cimientos de su extinto clan y olor a encierro era lo que se topaba al abrir las viejas puertas de madera, al parecer había ido a la sección de habitaciones.
Cerro la puerta y miro a un lado en el pasillo, iluminando con la antorcha que había tomado para ver por dónde iba, suspiro, era un largo pasillo.
- ¡Mini-teme! - la voz de Naruto lo hizo refunfuñar, lo que le faltaba - que bueno que te encuentro - rio el rubio cuando estuvo frente a él - me perdí hace un rato y llevo dando vueltas por más de una hora, grite como loco pero nadie me respondía, te juro que pensé que me quedaría aqui toda la vida y Hina-chan y Boruto se morirán de la preocupación mientras yo racionaba la única sopa de ramen que siempre cargo conmigo para subsistir y...
- ¿Cuál es la verdad de Itachi? - pregunto Sasuke interrumpiendo la cantaleta de Naruto, esté se quedó con la palabra en la boca, cambio su rostro a uno serio y miro al pelinegro frente a si.
- ¿De qué hablas? - pregunto el Uzumaki.
- Ayer te escuche - susurro Sasuke - dijiste que caigo en declive cuando me entero sobre la verdad de Itachi ¿porque? cumplo mi venganza, mi meta ¿porque me irá peor después de eso? dime.
- Sasuke, te lo e dicho muchas veces - respondió Naruto tratando de safarse por las ramas - la venganza al final no te dará la paz que buscas... siempre habrá alguien de quién vengarse y...
- Matandolo a él acabo con el mal del mundo - lo interrumpió el Uchiha - el mal de mi mundo. Sin el con vida, estaré a salvó y a quienes quiero tambien, ¿porque me irá peor después de matarlo?
- Sasuke...
- Dímelo - ordenó el chico.
Naruto suspiro, definitivamente no podía simplemente soltarle una información tan delicada a su amigo así como así, menos teniendo en cuenta lo inestable que era a esa edad, podría llegar a destruir el lugar si perdía el control y no quería tener que noquearlo o golpearlo para calmarlo.
- Mira, eso es algo que solo tú puedes hablar con... contigo mismo - dijo Naruto - yo podría decirte mi versión pero quién lo vivió al final fuiste tú y tendrás que conseguir respuestas en ti mismo.
El Uchiha menor entrecerró los ojos, frustrado, mirando a los ojos al rubio quien parecía más que decidido a no hablar.
- Bien, eso haré.
Y sin más el chico Uchiha comenzó a caminar de vuelta al salón donde las pelirrosas se encontraban mientras el rubio suspiraba de alivio y después miraba con extrema preocupación la espalda del chico alejarse.
