Loss ojos le ardían, las lágrimas llevaban ya un buen rato derramándose por sus mejillas, la nariz estaba roja por el llanto y su pecho dolía más de lo que ella jamás podrá creer.

- Porfavor... dime qué haces para soportar verlo sufrir después de todo esto - susurro la Sakura adolescente mientras se secaba las lágrimas con la palma de las manos.

- Es difícil - susurro la adulta con un nudo en la garganta.

Habían pasado la última hora hablando acerca de la verdad del clan Uchiha y del consejo de Konoha, enfrascandose de lleno en la verdadera historia de Itachi y su relación con Sasuke.

La adolescente no podía procesar el daño y sufrimiento del que Sasuke había sido víctima debido a la maldad de los ancianos de Konoha, había llegado a odiar a Itachi por su egoísmo, pero también había llegado a empatizar con él y compadecerse de su espíritu y alma, ahora solo deseaba abrazar fuerte a Sasuke y prometerle que nunca más sufriría ningún mal.

- Suele tener pesadillas... - susurro la adulta - a veces desearía poder viajar en el tiempo y cambiar su muerte para conseguir que Sasuke sea feliz de nuevo...

La pelirosa menor sollozo.

- ¡ESQUE NO PUEDO CREER LO GENIAL QUE SOY! - la voz de Karin hizo eco en el lugar, despertando a Sarada quien comenzó a llorar mientras su madrina entraba al salón corriendo con un libro en una mano en alto, miro a la pequeña y a las ojijade y sonrío apenada - lo siento... ¿Sakura estás bien?

- S-si, Karin-san - respondió la adolescente mientras se limpiaba la cara - solo es alergia por el polvo.

- ¿Desde cuándo tienes..?

- ¿Encontraste algo, Karin? - pregunto la Sakura mayor mientras levantaba a Sarada en brazos para arrullarla.

- Oh, ¡Si! - dijo mientras alzaba de nuevo el libro en su mano.

- Escucha, mini-teme, de verdad no creo que sea buena idea que se lo preguntes - la voz de Naruto se hizo presente mientras entraba el Sasuke adolescente seguido del rubio.

- No te importa, Naruto - soltó el pequeño azabache - el asunto es entre yo y mi yo adulto ¿entiendes?

- Pero...

- ¿Que es entre tu y yo, Sasuke? - pregunto el Uchiha adulto entrando al lugar por la puerta en la que se había ido, con una antorcha en mano.

- ¡Ah, perfecto! - mascullo el menor - contigo quería hablar.

- Sasuke - susurro Naruto queriendo detener al menor, este se safo del agarre del rubio con brusquedad.

- Tu me vas a decir ahora mismo que fue lo que pasó con Itachi - dijo el adolescente acercándose agresivamente a su contraparte adulta.

- Murió, lo sabes - dijo el mayor con simpleza.

- No, algo más paso - mascullo el menor - algo paso entre tu y él para que a ti te provoque aflicción hablar sobre el asesino de nuestro clan - la irá comenzaba a fluir por las venas del joven, no entendía cómo era posible que incluso después de muerto, Itachi siguiese manipulando su vida y afectandolo.

- No paso nada - respondió el adulto mirando a su esposa quien lo observaba con preocupación.

- Lo mataste - dijo Sasuke - mataste al asesino del clan, te vengaste ¿no es cierto? - el mayor asintió con la cabeza - ¿Entonces porque carajo pareciera que lloras su muerte? ¿Acaso ella te convenció de que lo que hiciste fue malo? ¿tan débil te volvió?

- Basta, Sasuke - advirtió el rubio comenzando a temer por dónde iban los ataques del adolescente.

- No te metas, Naruto - gruño el joven - no entiendo cómo te pego de su falsa moralidad, solo es una...

Antes de que pudiese decir cualquier tontería, un golpe fuerte en su estómago le saco el aire y lo lanzo hasta una pared del salón, dejándole un dolor indescriptible en el torso, sabía que el crujido que sintió habían Sido sus costillas.

- Lo lamento, Sasuke-kun - dijo con voz casi angelical la pelirosa adulta mientras se enderezaba luego de haber lanzado de un golpe a la versión irreverente de su esposo a la pared - pero no podía quedarme con las ganas de callarte yo misma si llegabas a insultarme, lamento no dejar que dijeras eso último - y con una sonrisa la pelirosa se dió medio vuelta hacia su contraparte menor que miraba casi con asombro como el azabache se movía lentamente para cubrir su torso con un brazo mientras que Sarada en sus brazos aplaudía emocionada.

- Es la primera vez que veo a Sakura-chan golpear al teme - susurro Naruto - mi sueño hecho realidad - dijo mientras se limpiaba una lágrima imaginaria y el Sasuke adulto lo fulminaba con la mirada - ¿que? es agradable no ser el que es azotado contra la pared.

- Deja de moverte niño - gruño Karin mientras vendaba el torso del pelinegro, la pelirosa adulta se había negado a sanarlo así como había prohibido a su contraparte menor sanar sus huesos rotos.

"Debe aprender a respetarnos, Sakura" había dicho la adulta con gesto orgulloso " no puede insultarnos y después asumir que vamos a ayudarle".

Un chasquido de dientes de escuchó por parte de adolescente mientras fulminaba con la mirada a la pelirosa adulta a la distancia.

- Ella ya no es la niña que dejaba que la despreciaras, Sasuke - le dijo Karin.

- No es posible que tú sepas cómo interactuamos, ni la conoces en mi época - mascullo el chico entre dientes.

- No, pero después de que intentas mata... - la peliroja se interrumpió a si misma - estoy presente en una ocasión en que la lastimas... de no ser por Kakashi y Naruto seguro acabas con ella...

Los ojos del Uchiha miraron con impresión a la peliroja ¿que había dicho?

- ¿Que? - pregunto atónito ¿de verdad trataba de asesinarla?

- Nada - susurro la mujer - cuando Sarada nace, tu la llevas conmigo y soy su partera, terminamos conviviendo tanto que termine agarrándole cariño a ella y a Sarada-chan - los ojos de la mujer enfocaron a la pelirosa adulta que alimentaba a la pequeña pelinegra mientras charlaba con Naruto que se quejaba de no poderle dar papilla a Sarada sin terminar con el producto hasta en el cabello - es una gran persona, Sasuke-kun y desde que te conocí nunca te Vi tan feliz como cuando Sakura llegó contigo a aquella guarida dónde nació Sarada - los ojos de la peliroja miraron de nuevo al azabache que la miraba atónito - cuida de ella ¿quieres? deja de ser estúpido y de amenazar con la felicidad de ella y existencia de Sarada con tus estupideces. No tienes idea de cómo te arrepentirás si tu destino con ellas cambia solo por un berrinche.

Y sin más, Karin se levantó para ir con la pelirosa adolescente que revisaba sus insumos médicos, dejando al adolescente Uchiha con una mirada ausente mientras analizaba las palabras de la peliroja.

- Perdona, teme - susurro Naruto a su mejor amigo una vez se acercó a donde estaba parado - abrí la boca de más y el mini-teme se enteró del asunto sobre Itachi.

- HMP, ya decía yo que era raro que supiera sobre lo de Itachi - susurro el Uchiha suspirando profundo - no hay problema, es algo de lo que se enterará a la larga.

- Pero no es momento.

- No - susurro Sasuke - no es momento.

- ¡Sasuke-kun! - grito Sakura haciendo que ambos azabaches y el rubio mirarán hacia Sakura adulta.

La pelirosa tenía sus manos tratando de detener a Sarada quien hacia equilibrio en sus dos pies, con una gritito de emoción, la pelinegra dió unos pasos vacilantes alzando sus manitas en dirección a su padre quien se inclino enseguida a la altura de la pequeña y alzó la mano invitando a su pequeña a caminar hacia él.

Paso a paso Sarada se acercó a su papá mientras la pelirosa se cubría la boca con emoción igual que a la pelirosa adolescente a la cual se le llenaban los ojos de lágrimas emocionadas.

- Pa-pa - sonrío Sarada a dos pasos de llegar hasta Sasuke, se tambaleó un poco y cayó hacia adelante, directo al brazo de su padre quien la tomo y la abrazó fuertemente contra su pecho.

- Bien hecho, Sarada - le susurro con una sonrisa de orgullo ante la mirada de su mejor amigo quien sentía sus ojos llenarse de lágrimas emocionadas que no soltaría porque Sasuke nunca lo dejaría de molestar - vuelve con Sakura - le dijo el pelinegro a su pequeña mientras la ayudaba a mantener de nuevo el equilibrio en sus dos pies.

Sarada se tambaleó un poco antes de dar tres pasitos seguidos soltando una risa y quedarse parada, miro hacia el azabache adolescente que la miraba a la distancia, aún sentado, tratando de no mostrar la emoción y orgullo internos que sentía por ver a la pequeña dar sus primeros pasos. Sarada miro de nuevo a su madre quien le extendía los brazos emocionada y luego de nuevo al adolescente, sin más se volvió hacia él y comenzó a dar pasitos apresurados cada vez más decididos.

- Sara... - dijo la Sakura adolescente pero la mano de la pelirosa adulta la detuvo.

Ante la vista de todos, la pequeña comenzaba a llegar hasta el Uchiha quien cambió su rostro arisco por uno tranquilo y se enderezaba poco a poco.

- Paaa - dijo la pequeña mientras alzaba sus manitas hacia el chico, Sasuke alzó sus manos para recibir a la niña y está llegó a él soltando una carcajada - camine paa - le dijo Sarada al pelinegro con una sonrisa mientras se sentaba en sus piernas.

- Si, Sarada - susurro el joven mientras acomodaba un mechón del cabello azabache como el suyo - bien hecho, estoy orgulloso.

Y con una sonrisa, ambos Uzumaki y las pelirrosas pudieron comprobar cómo Sasuke podía cambiar con la persona correcta, solo hacia falta que el mismo lo viera.