El aliento de la pelirrosa sobre su cuello hacia que su piel se erizara, su respiración acompasada, propia de alguien profundamente dormido, le hacían mirarla de vez en cuando para verificar el color en sus mejillas, señal de que su chakra comenzaba a estabilizarse. Los delgados brazos de la kunoichi se encontraban alrededor de su torso, aún abrazándolo, pero no la apartaría, ni loco lo haría.
Sakura había despertado hace unos minutos apenas y Sasuke, aún entre dormido y despierto, había reaccionado de una manera completamente ajena a lo que normalmente haría, la había abrazado como si fuese lo más valioso de su vida y después le hizo prometer que no se volvería a exponer así ¿Acaso el estar perdiendo chakra constantemente lo había vuelto blando como su contraparte adulta? ¿O esque acaso de verdad estaba empezando a enamorarse de la pelirrosa? Ya había aceptado que para él, ella era ese lazo que le unía a Konoha, ya había aceptado que ella significaba algo más que una simple ex-compañera de equipo, había sentido su mundo derrumbarse, cuando la vio pálida y a punto de desfallecer para caer inconsciente, había sentido la misma sensación de perdida y miedo que sintió cuando vio a sus padres en aquel suelo, muertos, aquella noche fatídica.
Ok, Sakura era más importante para el de lo que jamás podría aceptar. Esta bien, Sakura era su pareja destinada y tendrían una hija pronto, en unos cuantos años más y se notaba desde lejos, lo muy enamorado que estaba su contraparte adulta de la pelirrosa mayor. Pero ¿El estaba igual de enamorado y solo le hacía falta darse cuenta? No lo sabía.
Nunca fue bueno para expresar sus sentimientos, a menos que estos fuesen negativos, la irá, el dolor, eran algo que el sabía expresar muy bien y nunca de una manera agradable. Estaba seguro de que eso no se merecía la pelirrosa en lo absoluto. ¿Que pasaría si de pronto él se enojaba porque algo no salió como le gusta y deja salir el Chidori Nagashi muy cerca de ella? Era claro que aún era un peligro para la seguridad física y mental de Sakura. Eso era algo que debía solucionar antes de los 19 cuando, según sus cálculos, es cuando tendrían a Sarada.
¿Cómo lo había hecho su contraparte adulta? ¿Fue fácil? ¿Lo logro aún después de haber caído en ese profundo bache de dolor e irá que Naruto menciono después de matar a Itachi? ¿Itachi tenía que ver en ese cambio? ¿Si se lo pregunta, se lo diría todo?
Con todas esas preguntas en mente, el adolescente Uchiha miro hacia la, ya formada, familia Uchiha, aún con la adolescente pelirrosa dormida en sus brazos y comenzó a quedarse dormido poco a poco.
- ¡Despertaste, Sakura-chan! - el grito de Naruto lo alarmó haciendo que abriera los ojos de golpe.
El Uchiha adolescente noto como el Naruto adulto abrazaba emocionado a la adolescente pelirrosa. Un pequeño malestar se instaló en su pecho y ganas no le faltaron de ir a quitársela de los brazos. Afortunadamente Karin le quitó de encima al rubio y lo regaño por no dejarla levantarse por si misma.
- Ay, perdón - solto Naruto mientras se razcaba la cabeza - esque me emocioné - solto una risita.
- Gracias, Naruto - sonrió la adolescente pelirrosa antes de sentarse al lado de su contraparte adulta y recibir en brazos a una muy emocionada Sarada por verla al fin despierta - ¿Me extrañaste también, pequeña? - con un besito en la mejilla la pequeña pelinegra soltó una risita.
- También paa chiquito te estaño, maa - dijo la pequeña mientras señalaba al adolescente Uchiha que se quedó como piedra y sus mejillas comenzaban a colorearse poco a poco - te abasho todos los días, maa - soltó la chiquita mientras ambos adolescentes sentían sus mejillas rojas ante la mirada de los adultos que sonreían viendo la escena.
- Muy bien, Sarada - dijo el Sasuke adulto mientras la tomaba de los brazos de la adolescente con una sonrisa bailando en las comisuras de sus labios - a desayunar.
- Pero paa, dije la veda ¿Hishe bien? - pregunto la pequeña pensando que había hecho algo malo debido al silencio instalado en el lugar, miro con sus ojitos preocupados hacia los adolescentes que ahora miraban al suelo con sus rostros completamente rojos.
- Hiciste bien, pequeña - le dijo su padre mientras le daba un pequeño beso en la mejilla haciéndola reír y abrazarlo por el cuello en respuesta - a desayunar.
Poco a poco los Uzumaki se acercaron al círculo donde la Sakura adulta, con una sonrisa divertida, acomodaba la comida del desayuno para todos los platos.
La mirada de ambos adolescentes se alzó sobre el flequillo de ambos y se toparon entre si. Azabache con esmeralda. Perdidos en la mirada del otro, encontrando, tal ves y por fin, lo que sus contrapartes adultas encontraban al verse a los ojos. Un cosquilleo interno se desencadenó en los pechos de ambos, una sonrisa diminuta bailó en los labios de la pelirrosa y el pelinegro poco a poco correspondió, sintiendo aun más fuerte, el cosquilleo de su pecho.
- Ey, tórtolos - la voz de Karin hizo que sus sonrojos aumentarán - a desayunar que tenemos mucho que revisar en ese libro, hay que aprovechar que mini-Sakura despertó.
Ambos adolescentes se quedaron de piedra al escucharla y ante la risa de Naruto por sus reacciones, Sasuke se levantó, después de días, de aquel rincón donde había estado cuidando de la pelirrosa, para irse a sentar en el círculo, justo al lado de ella, haciendo que el sonrojo de está aumentará.
- Ay que lindo es el amor adolescente - sonrió Naruto al verlos ponerse nerviosos, no todos los días podía ver a la versión adolescente de sus mejores amigos, demostrar lo mucho que se atraían en forma de verlos nerviosos.
- Cállate, usuratonkachi - soltó el adolescente con las mejillas aún coloradas.
- WA! - el grito de Naruto alarmó a todos - ¡Al fin el mini-teme me dijo como el adulto! ¡Esta volviendo! - Y sin que nadie se lo esperara, se aventó de lleno hacia el adolescente en un abrazo que lo hizo caer de espalda.
- ¡QUITATE DE ENCIMA, IDIOTA! - Gritaba el joven mientras el rubio adulto frotaba su mejilla con la de el chico y este, inútilmente trataba de empujarlo para alejarlo de si mientras todos los demás reían y Sarada aplaudía gustosa de ver el espectáculo de su mini-papa siendo abrazado por su tío Naruto.
Ambas pelirrosas miraban el enorme libro negro atentamente. Ambas se habían dado a la tarea de ponerse a buscar respuestas en el mismo, mientras, los demás se encargaban de ir a conseguir provisiones, Karin se había negado rotundamente a ir sola y prácticamente arrastró a Naruto consigo mientras Sarada pedía ir también, su padre la llevo ante la insistencia de la pequeña y el menor se autoinvito con la excusa de que necesitaba estirar las piernas luego de días de estar sentado.
- Sakura - la menor alzó la mirada hacia la mayor, está hizo un sonido de estarla escuchando - yo... Me preguntaba... ¿Crees que sería buena idea que... No se... Alguien le diga a Sasuke-kun... Bueno, mi Sasuke-kun, digo, no... Este.. eh...
- Si, te entiendo - sonrió la adulta - ¿Que le digan que a mini-Sasuke-kun?
- ¿Mini-Sasuke? - pregunto la joven mirando casi riendo a su contraparte adulta.
- Fue Naruto quién los diferenció así - respondió la Sakura adulta haciendo que la joven torciera los ojos con una sonrisa.
- Bueno.. eso... ¿Crees que sea buena idea si alguien... Le dice a... Mini-Sasuke-kun... No se... La verdad... La verdad sobre Itachi? - dijo la joven mientras miraba el libro fijamente, sin atreverse a levantar la mirada.
- No lo se, Sakura - contestó la adulta después de un silencio largo en el que la joven pensó que había molestado a su yo adulta, está miraba al techo del lugar, perdida en sus pensamientos - Sasuke-kun es alguien demasiado volátil a esa edad y te consta... Honestamente me preocupa muchísimo que su reacción sea negativa.
- A mí también, pero... - la joven se cayó, no quería decir lo que había visto justo antes de que todos despertaran ese mismo día.
Ella durmió un poco luego de que despertó por primera vez, la luz de fuera, comenzaba a filtrarse un poco en el lugar, eso quería decir que ya estaba amaneciendo, el adolescente pelinegro aún la mantenía abrazada y ella estaba igual con el, su sonrojo se evidenció un poco y sonrió mientras se acomodaba sobre el pecho del joven que gruño un poco en respuesta y afianzó su agarre sobre ella. Podría acostumbrarse a esto, pensó la chica.
El sonido de unos gruñidos ajenos a los del adolescente junto a ella la alarmaron, no se escuchaban como los ronquidos de Naruto, eran más bien como unos quejidos. Con delicadeza, para no despertar al adolescente pelinegro, se volvió hacia atrás y miro a las contrapartes adultas. Sarada yacia en los brazos de su madre, quién la abrazaba como si fuese un oso de peluche, su mirada se dirigió hacia el Uchiha adulto, quién se había soltado de la mujer para estar, aún dormido, a unos metros de ellas, con pequeños gruñidos removía la cabeza de un lado al otro, estaba teniendo pesadillas.
La joven se había levantado poco a poco después de soltarse del agarre del Uchiha joven, quién, a pesar de sus quejas, la había soltado para acomodarse mejor. Poco a poco, la adolescente se acercó al Uchiha mayor y se hincó a su lado.
Sasuke seguía removiendose un poco, el gesto de dolor e incomodidad parecía permanente en su rostro, el flequillo se había pegado a este debido al sudor frío que emanaba su cuerpo.
- ¿Sasuke-kun? - susurro la joven preocupada, mirando como el Uchiha se quejaba - ¿Estás bien? - poco a poco acercó su mano a su rostro, pero antes de poder tocarlo, una exten ión diminuta del Chidori Nagashi llegó a las puntas de sus dedos haciéndola retroceder inmediatamente.
- I-Itachi - susurro Sasuke en una queja aún dormido - nii-san... Perdoname...
Sakura se sorprendió y una parte de su corazón se estrujó. Sasuke en verdad sufría a causa de lo que pasó con su hermano. De no saber la verdad, estaba segura de que jamás habría podido entender el porque el adulto ahora se lamentaba pidiendo perdón a un muerto con semejante gesto de dolor, soltando unas pocas lágrimas de las comisuras de sus ojos. Su pecho se estremecio y quiso abrazarlo, pero sabía que si se acercaba se electrocutaria por culpa del Chidori que salía del cuerpo del Uchiha.
- Sasuke-kun - susurro la chica acercando su rostro un poco más al del adulto - ¿Me escuchas? Sasuke-kun, solo es un sueño, Sasuke-kun..
Los ojos del Uchiha se abrieron de golpe demostrando su Mangekyou Sharingan y el Rinnegan en el otro, sorprendiendo en demasía a la joven, pero no tanto como el hecho de que el adulto, al verla, rápidamente se levantó y la abrazo, hundiendo su rostro en su cuello, aún temblando y respirando agitadamente. Sakura, casi por instinto, correspondió al abrazo enseguida, apretando su enorme cuerpo contra el suyo, tratando de brindarle un poco de consuelo.
- S-solo fue un sueño, Sasuke-kun - susurro la joven mientras sentía como el temblor de el mayor disminuía.
- Lo vi - susurro él - lo vi morir de nuevo - dijo casi en trance - me sonrió antes de irse... Yo lo mate, lo mate sin razón...
El corazón de la joven se estremecio al oír el quiebre en la última frase del mayor. Dios ¿Es que acaso no había nada que pudiese decir al escuchar eso? ¿Cómo hacia su contraparte adulta?
- Ya paso, Sasuke-kun - susurro la joven mientras pasaba su mano por la ancha espalda del adulto, tratando de darle consuelo - solo fue un sueño - poco a poco el temblor comenzó a disminuir al igual que su respiración se fue acompasando, Sakura creyó por un momento que el Sasuke adulto s había vuelto a dormir, teniéndola abrazada, cuando iba a cerciorarse, el Uchiha se movió por si mismo alejándose un poco.
- Tu no eres mi Sakura - sonrió de lado el Uchiha mirándola al rostro - lamento que vieras eso...
- N-no te preocupes - susurro ella mirando al suelo, sonrojada, aún no se acostumbraba a qué Sasuke le hablara con tanta soltura - y-yo, lo siento, es solo que te vi y no pude resistirme...
- Está bien - suspiro el Uchiha, miro como Sakura se frotaba los dedos de la mano casi inconscientemente, se veían rojos, quemados - dime qué no fui yo quién te hizo eso - susurro apesimbrado mientras se pasaba la mano por el rostro.
- Eh... Fue un accidente - respondió la joven - no es tu culpa... - Sasuke suspiro - yo... Me voy a dormir, no se cómo se ponga Sasuke-kun, o bueno, tu, no tu tu, tu yo menor si...
- Si, lo entiendo - dijo el Uchiha asintiendo, Sakura se levantó y se encamino hacia el joven quién apenas la sintió recostarse cerca, volvió a envolverla en un abrazo, provocándole un sonrojo.
- Sakura - la chica volvió la vista hacia el Sasuke adulto, este estaba de pie, sin su capa, la miraba con una sonrisa - me alegro de que despertarás, nos tenías preocupados - Sakura sintió como sus mejillas volvían a quemar y asintio como agradecimiento, el Uchiha volvió su vista hacia la puerta del templo y camino hacia allá ante la mirada de la joven pelirrosa que sintió como si sangre se iba a sus pies.
¿Sasuke había perdido el brazo? ¿Acaso lo perdió en la pelea contra Itachi?
- Solo... No quiero que sufra más - susurro la chica después de volver en si de sus recuerdos.
- Es lo mismo que yo deseo, Sakura - dijo la adulta - con toda mi alma. Pero no sabemos si decirle la verdad pueda ser bueno o malo para... Bueno, el presente...
- Lo se - respondió la chica - no quiero ver sufrir a Sasuke-kun, pero tampoco quiero arriesgar a Sarada.
- Ahora me entiendes - susurro la adulta apesumbrada - mejor dejemos eso y pongámonos manos a la obra para devolverlos a su tiempo, no quiero volver a desmayarme - sonrió la adulta y la menor se sonrojo avergonzada.
