Capítulo 4: Mercedes

Mercedes Marston

18 años

Distrito 6

"Y si me disparan más vale que muera. No tengo otra fe que ganar esta guerra. Imprescindible es el hecho de tener derecho a gobernar nuestra tierra"

Soy la última en entrar al vagón comedor para cenar. No me he cambiado de ropa. No pienso disfrazarme hasta que sea estrictamente necesario. Puede que me haya presentado voluntaria, pero no pienso seguirles el juego. Mi única razón para estar aquí es que mi hermana, Missy, salió cosechada en su tercer trimestre de embarazo y yo no pienso dejar que El Capitolio acabe con su vida ni con la de su bebé.

Los otros sí que se han cambiado. No puedo culpar a los chicos. Benjamin Bones tiene apenas doce años y Nate volvo parece una de esas personas que viven en las calles. Es normal que ambos se vean deslumbrados por la ropa bonita. Mi compañera de distrito es otro asunto.

Sé bien quién es Camila Rogers. Todo el mundo en el distrito ha oído alguna vez su nombre y el de su padrino, Hugo. Él llevaba un buen puñado de los negocios ilegales del distrito: apuestas, peleas, carreras y contrabando. La gente dice que al menos no se dedicaba a las drogas, pero a mí me da igual. Toda esa corrupción es lo que lleva este distrito a la ruina, además del Capitolio, claro.

Se dice que a él lo convirtieron en avox por rebelde, pero yo creo que es solo un rumor. Los que son como él y como Camila Rogers le siguen el juego al Capitolio haciendo que el distrito esté más alelado de lo que ya está.

Ella me pilla mirándola y me dedica una sonrisa fría que no le devuelvo. En lugar de eso me siento junto a Benjamin y escucho lo que dice Idylla Syddeley, que es la única vencedora presente.

–Los demás vendrán en un rato, pero ya que vosotros estais todos aquí podríamos empezar con la estrategia. Hemos pensado que podríamos aprovechar el número y montar una alianza de cuatro. ¿Qué os parece?

–Yo no estoy dispuesta a aliarme con cierta clase de personas –digo al instante.

Camila alza una ceja como si mi comportamiento la divirtiera. Es Nate quien responde en su lugar.

–ten cuidado. No te conviene ir haciendo enemigos antes de la Arena.

Imagino que él también sabe quién es ella y quiere ganársela. Lo clasifico mentalmente como un pelota patético.

–No digas tonterías, Nate. Nadie va a por su compañero de distrito. Somos todos de casa y yo respeto eso.

Sonríe cínica y yo aprieto los puños. Si de verdad respetara el distrito no haría lo que hace.

–Bueno –interviene Idylla–, podríamos hacer dos alianzas de dos entonces.

Eso está mejor. Prefiero ir con el niño que con cualquiera de esos dos perros falderos del Capitolio.

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Actualizo rápido. A ver cuánto me dura. Mercedes sale de El descenso de Afrodeija. He tenido que modificar un poco su historia también, pero en esencia es la misma rebelde y deslenguada. Tenía muchas ganas de llegar ya a esta parte porque los tributos empiezan a interactuar entre sí y eso me gusta mucho.

La canción es Muérdeles de La raíz.