One shot.
Era muy temprano en la mañana en Nerima, dos años desde el fiasco de la boda, cuando vemos a Ranma Saotome, artista marcial extraordinario, salir temprano a una sita.
Si, ¡a una sita!
Resulta que Ranma perdió una apuesta con Nabiki y Akane, en donde si el por una semana lograba abstenerse de pelear por cualquier tontería, ganaría como premio un boleto a China, para curarse de su maldición, pero si no lograba eso siquiera, entonces su castigo sería una sita a ciegas con una chica, previamente escogida por Nabiki.
Entonces, emocionado por tener ya tan cerca la cura a su maldición, Ranma demostró paciencia y tolerancia más allá de lo humanamente posible. Pero, la astuta Nabiki urdio un plan perfecto, y atrapó a Ranma con una treta que consistía en usar al cerdo Ryoga y a Akane, los dos en una sita, para provocar un altercado de celos en Ranma, y ¡funcionó!
Ranma se puso medio loco, y Ryoga también, y total que al final Ryoga es golpeado por Akari y lo manda al hospital, y Ranma por pelearse pierde la apuesta y la oportunidad del boleto que terminó siendo subastado en Internet por dinero, la astuta Nabiki ya lo tenía todo planeado.
Para acabar, Ranma no pudo negarse al castigo impuesto por la tramposa de Nabiki. Y eso nos lleva al tiempo presente, en donde Ranma camina sin saber que le depara el cruel destino.
—Diablos Nabiki, cuando esto termine te voy a... Empezaba a decir Ranma murmurando consigo mismo, cuando al frente la vio, una chica vestida de blanco, con un sombrero blanco de alas anchas el sombrero, y un bolso de mano blanco, un listón blanco sujetaba el cabello púrpura de la chica, que al voltearse cautivo a Ranma con su mirada de ojos azules, ligeramente entrecerrados con una tenue sonrisa.
—Ranma, que sorpresa verte, te ves bien. Dijo Shampoo notando el traje de Ranma, azul marino con un cuello simple, manga larga y unas pulseras que parecían de oro, un pantalón de vestir blanco y unos mocasines blancos, y la larga trenza de Ranma bien recogida y perfectamente ordenada.
Shampoo se moría de ver a Ranma así vestido, pero al mismo tiempo estaba preocupada, este era el traje de Ranma para una sita, ¿o no? ¿Con quién? Esa era la pregunta, y Shampoo se moría por saberlo.
Ranma por su parte pensó exactamente lo mismo, pero con Shampoo, y la sola idea de algún tipo acercarse a ella así vestida, lo volvía loco. Ranma aclaro la garganta, y rápido hizo un comentario para romper el silencio. —Veo que estas muy bien vestida Shampoo, pero quisiera preguntar, ¿es para ir a una sita? Pregunta Ranma sin poder contener su expectación, y Shampoo asiente. —Efectivamente Ranma, mi abuelita me preparo una sita a ciegas, no se con quien pero, ¿tú también vas a una sita? Pregunta Shampoo con un ligero tono frío y amenazante, y Ranma asintió. —Así es, se supone que debo verme con una chica, yo llevo un sobre blanco y ella otro sobre blanco, y los dos sobres vienen cerrados con cera. Dijo Ranma revelando las condiciones de su sita. —Se supone que es aquí, pero, no la veo. Dijo Ranma tratando de observar a su posible sita entre la gente de la multitud en la plaza, y Shampoo al escuchar lo de los sobres, se sorprendió.
—¡¿Dijiste sobre blanco cerrado con cera?! ¿Como este Ranma? Dijo Shampoo y sacó de su bolso de mano un sobre blanco cerrado con un sello de cera, y Ranma al verlo se le cae la mandíbula. —¡Shampoo! ¿No me digas que tú eres mi sita? Pregunta Ranma impactado, y Shampoo despeja sus dudas y se acerca con una hermosa sonrisa. —Jijijiji, tal parece que si Ranma, me alegro mucho que tu seas mi sita Ranma. Dijo Shampoo encantada y sonriente, y Ranma en su mente unió los cabos sueltos, la abuela es una mujer con dinero, y Nabiki es la clase de chica que haría cualquier cosa por dinero, ambas se confabularon para engañarlos a los dos.
—Si, creo que si, Nabiki y la abuela se unieron para preparar esta sita. Dijo Ranma medio molesto, pero Shampoo se acercó y lo tomó del brazo, poniendo sus pechos en su brazo con una sonrisa astuta. —No importa Ranma, ven, ya estamos grandes para seguir negando lo que sentimos, ¿o no? Dijo Shampoo con una cálida sonrisa, y Ranma asiente. —Bueno, creo que una sita con Shampoo es mejor que una golpiza con Akane. Dijo Ranma admitiendo que era mejor idea salir con Shampoo que con Akane.
Shampoo se alegra, las palabras de Ranma la hicieron feliz, y los dos se van juntos a disfrutar de su sita, ese sábado de 2001.
Al regresar al dojo...
Ranma entró por la puerta, y de inmediato Nabiki sale y le pregunta. —Hola Ranma, ¿qué tal tu sita? ¿Como estuvo? Pregunta Nabiki con una sonrisa astuta, y atrás de ella espiando todo estaba Akane, arañando la pared de celos, esperando cualquier tontería de Ranma para hechársele encima.
Ranma la vio, y midió muy bien sus palabras, para no cometer una tontería. —Estuvo bien, era una chica muy tímida, pero no fue nada del otro mundo. Dijo Ranma calculadamente frío para no provocar a Akane, y Nabiki sonríe y se acerca. —¿Oh? ¿Enserió Ranma? Vaya, por fin una chica más tímida que tú, aleluya, parece que está vez no hubo un altercado ni nada, ¿verdad? Dijo Nabiki con un tono sensual de voz, y Akane estaba qué hecha humo del coraje de ver a Nabiki desvergonzadamente coqueteando con Ranma, y él sonrió ligeramente. —Jaja, muy graciosa Nabiki. Dijo Ranma medio molesto, y Nabiki se acerca, abraza a Ranma del cuello y lo besa en la mejilla. Akane al ver eso casi explota, y Soun y Genma, y hasta Happosai que la estaban viendo se pusieron blancos del miedo, Ranma en cambio no dejó de sonreír aún con el inesperado beso de Nabiki. —Más te vale haber guardado algo para mi, Ranma. Susurro Nabiki en el oído de Ranma, y luego muy quitada de la pena, riendo y casi tarareando, se retira escaleras arriba.
Ranma suspira, y Akane sale de su escondrijo y encara a Ranma. —¡Ranma baka! ¿qué se supone que paso en la sita? ¿Y ese beso? ¡Exijo una explicación! Exclama Akane muy molesta y celosa, y Ranma sin suspirar le responde a Akane. —No pasó nada en la sita. El beso solo fue una provocación de Nabiki, ya sabes como es ella, ahora me voy a retirar a mi habitación, antes de la cena. Dijo Ranma dejando bien claro que hace mucho ya no es aquel tonto que podía ser intimidado por Akane, y ella se quedó medio sorprendida y trabada.
Ranma sube las escaleras y se mete en la habitación sin hacer ruido, mientras en la sala sonaba el televisor, y él estaba pensativo en varias cosas. Primero si pasaron cosas con Shampoo, y segundo, Akane ni si quiera se imagina la clase de relación que él tiene con Nabiki, y tal vez sea mejor que ni lo sepa. Solo que Nabiki es muy imprudente y le gusta provocar, y por eso casi se mete en un problema.
—Cielos. ¿Que se supone que haga en esta situación? Se pregunta Ranma, sabiendo perfectamente que esta entre Shampoo y Nabiki, solo que ellas no compiten, trabajan en conjunto para conquistarlo.
—Ranma~ Dijo Nabiki asomada por la puerta, mostrando su pierna desnuda. —Ven. Te tomaste tu buen momento, con Shampie, ¿verdad? Ahora me toca a mí. Dijo Nabiki que se acerca, cierra la puerta sin hacer ruido, y se pone frente a Ranma, y lo abraza del cuello, mientras lo besa apasionadamente, igual a lo que hizo Shampoo, y ahora Ranma sabe el plan de ellas, Shampoo se lo reveló.
—Ranma, no sabes cuanto te deseo. Dijo Nabiki con un ronroneo sensual, y Ranma se cae en la cama de espaldas. —Ya se tu plan Nabiki, tuyo y de Shampoo, no voy a caer en su juego. Dijo Ranma muy serio, pero Nabiki lo mira con una sonrisa. —Muy tarde Ranma, amas a Shampoo, tanto como me amas a mí, ya ganamos, los tres juntos, por siempre. Dijo Nabiki con un sensual baby doll encima, y Ranma niega con la cabeza. —Siempre y nunca, así somos nosotros. Dijo Ranma y los dos se besan apasionadamente, en el ardor del amor y pasión secretas que los unen.
El secreto de su pasión indomable, el ardor de su romance prohibido, la pasión de los corazones que se aman y se unen para siempre.
Los tres juntos para siempre.
Fin.
