Capítulo 14
—¿Qué conseguiste? — toma el sobre blanco y lo abre.
—Las pruebas suficientes—ríe bajo la máscara.
—Buen trabajo Kakashi— no puede evitar la ironía al mirar el contenido.
El hombre se queda parado frente al escritorio con la mirada insistente sobre el—¿Quién es?
—Oh no, ni lo pienses… Noalimentaré tu morbo— niega vehemente.
—Vaya… entonces es importante—se sienta sobre su escritorio confianzudo.
—No te lo diré.
—No te cobre por el trabajo, merezco al menos saber quién fue capaz de hacer a Uchiha Itachi retirar su palabra.
—No es nadie— contesta frío—Solo no quiero continuar con una farsa que a la larga igual acabaría.
—No te creo—bufa burlón—Pero no insistiré.
Siempre se supo guapo. La palabra que escucho en su mayoría para referirse a él, era "hermoso". No era ciego, por supuesto que cuando se veía en el espejo lo podía notar, pero nunca fue tan relevante como en ese momento. Es la primera vez en su vida que se siente inseguro y definitivamente no le agrada la sensación. Naruto es tan atractivo y ese evento estaría plagado de modelos hombres y mujeres. Se mira una vez más en el espejo y el traje azul rey de corte italiano, le sienta de maravilla, está seguro que su pequeño trasero levantado luce fenomenal en ese pantalón, ríe al pensar en que los ojos azules no se despegaran de él, pronto se da cuenta de lo que está pensando y se avergüenza de sí mismo. Tan solo hace poco tiempo no sabía nada sobre atracción sexual y ahora quisiera tener al rubio como consolador personal de por vida.
—Qué guapo luces hermanito.
—Lo sé— sonríe altivo.
—¿Estás nervioso? — posa su mano sobre el hombro contrario.
Duda en responder y le lastima el orgullo decir que sí, pero sabe que cuando se trata de Itachi, nunca puede ocultar nada. —Sí.
—Este año comienzas la universidad—lo mira con ternura—Y si la reacción de nuestro padre llega a ser mala—aprieta el agarre —Yo me haré cargo de todos tus gastos y dividiré mis acciones de Akatsuki contigo.
—Itachi…
—Seré sincero Sasuke — la seriedad lo asustó más de que ya estaba— No creo que padre acepte esa relación por ahora… pero si hablan con él, lo más seguro es que a la larga lo termine asimilando.
—Gracias por todo Itachi.
—Basta de sentimentalismos o llegaremos tarde hermanito.
—Calma cariño… calma— acaricia sus brazos con paciencia, y luego desliza sus manos a la ajustada cintura del vestido rojo intenso.
—Tengo miedo Minato— se frota las manos angustiada.
—La empresa está protegida, nada pasará— sonríe conciliador.
—¡Eso es lo que menos me importa dattebane! — se exalta— Tengo miedo de las consecuencias para Naruto y por supuesto para Sasuke.
—Yo estaré ahí cariño, yo intercederé si es necesario.
—Abrázame— le exige.
—Mi amor— le murmura al oído.
Abraza a su esposa con entrega y devoción, y se sorprende de amarla cada día más, entonces entiende que, si Naruto siente por Sasuke lo que él siente por Kushina, la preocupación de su peli roja está más que justificada.
—Paren por favor— hace mueca de asco— habemos gente por aquí hmm.
—Oh cariño que guapo estas.
Los pantalones de piel se amoldan de manera estética a sus piernas mientras la negra gabardina larga aumenta su usual aire de excentricidad, un par de botas negras de plataforma retumban a cada paso que da, meciendo los rubios cabellos atados en una coleta alta bastante prolija.
—Estoy listo.
—Hora de irnos.
—Mamá, papá —aclara la garganta— Después de la cena hay algo que quiero decirles.
—Yo no quiero ir bruja— reclama mientras se cruza de brazos con su ceño fruncido.
—Iras quieras o no piraña estúpida— tira de su oreja—Le daremos nuestro apoyo a Sasuke-kun.
—Karin tiene razón, Sasuke nos necesitará— el más calmo de los tres hablo.
—Oi Karin…—dudo en continuar, pero finalmente se animó— ¿Tú ya no estás enamorada del Uchiha? — su tono no es de burla, por primera vez el Hozuki lucia preocupado, pues, aunque no pareciera, su cariño por Karin era grande y a pesar de todo no quería ver a su amiga sufrir en serio.
La bonita peli roja, que en ese momento luce un hermoso vestido oscuro, cola de sirena a juego con un par de guantes negros largos, mira a su amigo con ternura porque puede sentir su preocupación. —No baka—hace una pausa para pensar lo que dirá a continuación —A mí me gusta Sasuke, me gusta como le gusta a todas las chicas del instituto, sé que lo molesto constantemente, pero si soy sincera… jamás me podría ver como su pareja, le tengo tanto cariño como le tengo a Jugo e incluso a ti.
—Con que la bruja ha madurado— ríe provocador solo para recibir un golpe seco en su cabeza.
Entra a su habitación sin tocar —Ino puerca tu madre me dejo entrar, vine por ti…— quiere disimular la sorpresa, pero no puede.
El vestido color vino es infinitamente largo, la blanca espalda está descubierta hasta la parte baja y luce tan bella porque su cabello rubio está recogido en un arreglo formal y elegante. Dos largos aretes de plata caen de una manera sublime a juego con un collar que llega y se pierde en un escote pronunciado que no llega a ser vulgar. El maquillaje es discreto y los ojos verdes se pierden en los labios pintados del mismo color que el vestido.
Ino es tan bonita.
—¡Wow Sakura frentona! —se tapa la boca sorprendida—Estás increíble, ese color esmeralda es idéntico a tus ojos.
El corto vestido verde y brillante de corsé, resalta la diminuta cintura de la muchacha, dándole desde la perspectiva de la rubia un aura delicadeza, su hermoso cabello rosado, está suelto y bien peinado cayendo hasta sus pechos de manera sensual. Siempre vio a Sakura bastante acomplejada por el tamaño de sus pechos, pero siendo sincera, aquella vez que la miro cambiarse para la clase de deportes, sus redondos pechos pequeños no eran para nada feos, todo lo contrario, y ni hablar de los diminutos pezones rosas. Caer en cuenta de lo que está pensando, la hace sonrojarse.
Dios bendito ¿Qué estoy pensando?
—Oh gra… Gracias—No puede creerlo, por primera vez se siente nerviosa por el alago de su amiga Ino.
—Pues es hora de irnos— tomo su bolso—Me quedaré durante el desfile y a la mitad de la cena ¿De acuerdo? Quede de ir a casa de Ten Ten después.
—Oh… Ok.
—Dios que problema—se pasa la mano por la frente en señal de frustración— Puedes calmarte, le harás un hoyo al suelo.
El rubio que caminaba sobre el largo tapete de la oficina una y otra vez volteo a verlo con cara de angustia—Estoy muy nervioso Shikamaru.
—Eres un adulto independiente Naruto… por dios te vi marcharte de Konoha con 20 años y sin un peso en la bolsa para vivir viajando— clamo desesperado—Y ahora tienes miedo de decirle a tu suegro que tienes una relación con su hijo.
—No me da miedo nada de eso'ttebayo—explico serio—Me da miedo que Fugaku rompa emocionalmente a Sasuke y él decida alejarse de mí por su propia voluntad—El aniñado rostro de tristeza conmueve al peli piña.
—Naruto… ese mocoso es todo menos manipulable—alienta.
—Lo sé… Es tan teme—sonríe enamorado.
—Ahora, señor presidente, es hora de irnos—se incorpora y arregla su corbata.
—Al mal paso dale prisa— murmura con pesar.
—¡Muchacho! —se dirige a Naruto quien entra primero a la gran recepción del evento— Que bueno que vinieron, todo esto es posible gracias a ustedes también—sonríe mientras se acerca a Minato—Hombre, tu hijo te ha superado.
—No esperaba menos de mi primogénito—da un abrazo afectuoso a Fugaku.
—Kushina qué gusto verte—besa el dorso de su mano caballerosamente—Pero más gusto le va a dar a mi esposa … Aún no llega—tuerce la boca—Ya saben cosas de mujeres.
—Gracias por invitarnos Fugaku'ttebane— sonríe amable—Deidara también entrará en un momento, se quedó afuera fumando un cigarrillo.
—Pasemos, adelante ya pronto comenzara el desfile.
—¿Te quedarás parado ahí? ¿Te gusta verme fumar hmm? —sonríe altivo sin mirarlo.
—Me gusta verte ciertamente— se acerca lento—Verte fumar no tanto.
—Al parecer este desfile será bastante grande, ¿no? —trata de controlar los nervios.
—Lo es—se acerca más—Me gusta tu ropa… a decir verdad, siempre me gusto tu manera de vestir— lo mira descarado de arriba abajo.
—A mí la tuya no tanto—miente, tira el cigarro y lo aplasta con su bota—Siempre tan formal hmm.
—¿Ah, sí? —toma uno de los mechones de la coleta y desliza sus dedos desde arriba hasta abajo—Antes te agradaba.
—Tu prometida desfilará ¿no? —cambia el tema y se tironea para que suelte su cabello.
—Si— el tono se vuelve frío— Deidara cuando acabe la cena, quiero hablar contigo.
—¿Sobre qué? —cuestiona indiferente.
—No te lo puedo decir ahora, pero realmente es importante.
—De acuerdo—espeta sencillo.
Un aliento cálido rosa su cuello con disimulo por detrás y ríe porque el aroma delata al otro.
—Mmm tu trasero luce fenomenal—susurra en su oído con discreción— Todo tú luces tan apetecible.
—Naruto-san—ríe travieso—Estamos en público.
—No me lo recuerdes—se frota el entrecejo—Al final de este día… salgan las cosas bien o salgan mal… te voy a llevar conmigo.
—Usuratonkashi— le mira profundamente.
—Teme…
—Abrázame cariño—pasa los delgados brazos por el cuello contrario—Todos los medios están aquí, y ¿No queremos que piensen que no quieres ver a tu amada prometida desfilar verdad?
—Por supuesto que no amor mío— la toma por la cintura — Hoy todos sabrán lo preciosa que es nuestra relación— ríe tétrico.
—Me alegra tanto que hayas reflexionado honey—suspira aliviada.
—No te preocupes, hoy durante la cena hablarépersonalmente con tu padre para fijar la fecha.
—Oh me alegro tanto—sonríe satisfecha—Me voy a camerinos— deja un beso en la comisura de sus labios.
La luz del lugar se apaga siendo sustituida por la música estridente y luces de colores alumbrando el escenario. Dos hermosas mujeres de ascendencia afroamericana abren el desfile con sus preciosos cabellos chinos, enfundadas en vestidos blancos cortos de playa que las hacen ver más altas.
Y así, durante un largo rato, una gran cantidad de modelos tanto femeninos como masculinos se ganan la atención de todos los presentes ahí, de todos, claro, menos uno, que no pierde de vista a cierto adolescente y que cada que lo ve le gusta más.
Y Sasuke lo sabe, sabe que Naruto lo mira y lo enaltece, porque si tenía inseguridades ahora ya no las tiene.
—Sasuke-kun— le habla la pelirroja quien está sentada atrás de él, junto con los otros dos—Tu rubio te está mirando.
—Lo sé— masculla.
—Hay por dios— se emociona— Te mira con tanto amor.
—Bruja cállate, Uchiha sabe que lo están mirando, solo se hace el interesante.
—Guarden silencio— los mira feo—No me hagan arrepentirme de dejarlos venir, aprendan a Jugo.
—Oi… espera un momento— susurro el Hozuki— ¿Esas no son Haruno y Yamanaka? —Los cuatro miran hacia la dirección señalada y se sorprenden de que Sakura no este sobre el pelinegro, incluso Sasuke le extraña, pero le alegra.
—Seguro la pelos de chicle vino a incomodar a Sasuke-kun— un puchero adorno el rostro de la chica— Pero no te preocupes Sasuke-kun ¡Yo defenderé tu amor! —el grito causa que las personas alrededor los miren mal, haciendo a Sasuke hundirse en su asiento.
El evento se da por finalizado y las personas comienzan a dispersarse, quedando únicamente los socios más importantes, quienes se dirigen a la recepción de un hotel cercano, donde les espera una elegante cena, para celebrar el éxito del lanzamiento.
Una vez sentados todos los invitados, el estómago de Sasuke se comienza a revolver debido a los nervios, se siente mareado y tiene unas enormes ganas de vomitar. Naruto y él hablarán al final de la cena con su padre y no se arrepiente en lo absoluto, pero eso no ayuda a que se sienta más tranquilo, por lo que decide incorporarse y dirigirse discretamente al sanitario. Una vez dentro, abre el grifo y enjuaga su rostro. Se recarga con sus dos manos sobre el mármol del lavabo y se mira en el espejo tratando de serenar su respiración mientras cierra los ojos para relajarse. Una calidez lo envuelve en un abrazo y ya sabe quién es.
—Relájate, ¿sí? — besa sus cabellos con cariño—Todo saldrá bien, y si no sale bien… le daremos tiempo.
—Naruto…
—Mmm
—Te amo.
—Oww mi mimoso gatito—levanta su mentón con suavidad—Te amo tanto, tanto… Tanto— el beso que le da, es carente de lujuria, es con entrega y con la más profunda de las devociones—No sé qué tan mal está lo que siento, pero no me importa. Te has convertido en todo Sasuke, todo en mi vida, actualmente se reduce a ti.
—Dobe—lo mira sonrojado—Quiero vivir contigo—baja la mirada con pena—Para siempre.
Y su corazón salta de alegría, se siente vivo, y quiere reír y quiere gritar, quiere hacer todo lo anterior al mismo tiempo. Le besa, le besa tierno y apasionado, no quiere dejarlo ir, ni ahora, ni nunca. Se imagina viviendo con él, llenando sus días de alegría con su carácter cambiante y sus muecas de disgusto y no quiere que sea de otra forma. Le ama en todas sus maneras, incluso cuando lo ignora, cuando le pega, pero también le ama cuando lo besa, y cuando lo mira de esa manera en la que hace sentir a Naruto el hombre más fuerte del mundo. El beso se hace intenso y no lo pueden evitar, olvidan donde están y lo peligroso que sería ser descubiertos sin haber dicho la verdad antes.
Desde la puerta del sanitario Naruto sale disparado y cae de culo al suelo, se toca el labio inferior y se da cuenta de que este partido y está sangrando profusamente. Se comienzan a escuchar gritos de los empleados del lugar que hacen que las personas de la mesa se acerquen a la raíz del problema.
—¡TE VOY A MATAR DESGRACIADO!
Continuará….
