Como una flor
.
.
Habían llegado a destino. La aldea era pequeña, pero muy llena de vida. Eso podía decirse por la escena frente a sus ojos, de gente corriendo de un lado a otro, mientras el ambiente se llenaba de risas o tarareos alegres. ¿Quizás llegaron en una fecha importante de celebración?
-¿Segura que este es el lugar?
Casi dejó escapar una breve risa cuando escuchó a sus espaldas el tono desconcertado. Era evidente que él debía tener su misma duda al contemplar el humor de todos en la aldea. Se suponía que su misión era actuar como apoyo en la reorganización del territorio, que había sufrido muy poco daño en los meses pasados. Una de las primeras cosas que el Hokage le dijo fue que era una misión de rango genin, y que la paga era más bien escasa, pero eso no le importó y aceptó sin dudarlo. Después de todo, lo único que sería gratificante de esto, sería el poder alejarse.
Sin embargo, no esperaba llegar y encontrar con que casi todo el trabajo ya había sido hecho por los pobladores. Apenas podían observarse algunas ruinas y restos de materiales ya utilizados. Prácticamente, no sabía qué hacer.
Se acercó a algunas personas para preguntar por el líder de la aldea, quienes la recibieron con sonrisas y más alegría. ¿Qué lugar era este? Al reunirse con el líder de la aldea, supo entonces el porqué de tanta algarabía, y era que en unos días celebrarían un festival. Como los habitantes parecían muy decididos en preparar el territorio antes de la fecha esperada, ella se dispuso a comenzar con la poca ayuda que necesitaban.
Tras haber finalizado su reunión, salió en busca de la posada que le habían preparado. Uchiha Sasuke se encontraba a un lado de la calle, observando a varias personas ir de aquí para allá. Se paró a su lado, creyendo que quizás estuviera pensando en algo, pero él negó su suposición cuando volteó a verla.
-¿Tiene en mente su próximo destino?
Estaban caminando hacia su lugar de hospedaje cuando ella preguntó. Pensaba que, ya que había llegado a otro de los lugares que pretendía ver, no se quedaría mucho tiempo y partiría de inmediato. En las casi dos semanas juntos, él nunca mencionó los planes que tenía para después de que se separaran. Quizás no tenía un rumbo específico.
-¿Ya me estás echando?
-¿Qué? No... ¡N-no! Lo siento, yo pensé... -
Entre los ademanes con sus brazos, su mirada dirigida a él, y los pasos nerviosos que dio, no vio la piedra que la hizo tropezar. La reacción rápida del Uchiha previno que cayera, al tomarla del brazo antes del impacto.
-Gracias... - se interrumpió cuando notó que aún seguía sujeta. Al observarlo, vio cómo sus ojos se enfocaban en el agarre; su rostro serio - ¿Sucede algo? ¿U-uchiha-san?
Como si esas palabras rompieran un hechizo, la miró con lo que parecía un interrogante en su semblante. Sutilmente, sacudió su cabeza y la soltó, para seguir camino, diciendo algo que ella no pudo oír por quedarse detrás.
-¿Cómo? - se acercó hasta estar a la par.
-Que... era una broma, lo de echarme - no podía negar que la expresión en su rostro lo hacía ver algo... ¿frustrado? - Pero, supongo que no ha sido gracioso.
Sonrió para sus adentros. Era la primera vez en todo su tiempo juntos que él intentaba no mostrarse tan serio. Asimismo, esa sonrisa se volvió una risa cuando lo escuchó murmurar por lo bajo:
-Ser agradable es difícil.
.
.
Cuando fue informada que el festival estaba a unos días de llevarse a cabo, seguro debió haber preguntado la fecha exacta, para no estar como ahora sorprendida de que en realidad esos "dentro de unos días" en realidad significaban dos días.
Quizás debió interpretar las corridas de los aldeanos más como "Nos queda poco tiempo" y no como "Estamos felices y por eso corremos y reímos".
A pesar de su asombro, no podía quejarse. Es más, se sentía casi inútil con solo ayudar a transportar algunos materiales y, de vez en cuando, entretener a los niños que pretendían correr, jugar y entorpecer el trabajo de los adultos. Si lo pensaba bien, no estaba tan ocupada como el resto, ni siquiera como Sasuke, a quien podía ver en esos momentos transportando unas maderas para fabricar un puesto de comida.
Todavía la acompañaba. Había dejado en claro que quería saber por lo menos de qué se trataba la celebración, ya que nadie pensaba detenerse un segundo de sus tareas para hablarles sobre eso, y ellos tampoco habían querido preguntar.
Aunque esa duda estaba a punto de ser contestada...
Sasuke dejó con un hombre las maderas y regresó a su lado. El calor del día y del constante movimiento en que estaba, había hecho que se deshiciera de la capa de viaje que nunca se quitaba, y que atara su cabello (más bien, que ella se lo atara, mientras sufría un ataque de nervios por estar tocando tan libremente la cabeza de alguien del sexo opuesto).
-Hanami.
-¿Qué?
Se sentó junto a ella, quien hacía una hora que estaba esperando encontrar algo nuevo que hacer, a la sombra del toldo de un local cerrado. Al ver cómo se limpiaba la frente sudada, le alcanzó una botella de agua y una toalla que había traído en caso de necesitarlas.
-Hanami. De eso trata todo esto.
Así que era un festival de flores. Nunca se le habría ocurrido que ya era esa época del año... Parecía casi inverosímil que hubiera viajado tanto para solo llegar y ver que casi todo su trabajo ya estaba hecho, y que solo restaba sentarse a disfrutar ver florecer los árboles de cerezo. Si bien esta era una misión, ver un lindo evento podría ser gratificante.
.
.
En serio, era hermoso.
No había persona de la aldea que no hubiera asistido en este día. Familias, amigos, parejas, todos la estaban pasando de maravillas, mientras a su alrededor las flores de cerezo colmaban el paisaje. Algunos reían, otros promocionaban sus puestos en el festival de la noche. Era una imagen que contenía paz y alegría a la vez.
Un poco alejada del resto, se sentaba al lado de un árbol que, al contrario de los demás, apenas estaba floreciendo. Le causó un poco de pena ver cómo la gente pasaba de él para sentarse cerca de los que estaban en su mayor esplendor. Que tuviera algunos pimpollos cerrados, no significaba que no tenía el potencial de ser tan bello como los otros.
Estaba bastante concentrada en sus pensamientos que se sobresaltó cuando sintió una caricia en su cabeza. Miró a quien estaba a su lado, solo para verlo quitar de ella una flor.
-Se había enredado, lamento asustarte.
-N-no... No fue eso. No lo sentí... - le ofreció la pequeña flor rosada, la cual tomó con una sonrisa y acarició sus pétalos - Gracias.
Habían estado en silencio todo este tiempo, ni una palabra, movimiento o indicio de la presencia del otro que podía hacerles olvidar que no estaban solos.
-Sonríes más seguido. Desde que estás aquí.
Detuvo su contemplación ante esas palabras y lo miró, él le devolvía la mirada. Sonaba extraño recibir un comentario así de forma tan repentina. Tampoco era que pudiera rememorar hacer tales acciones como sonreír en este tiempo, puesto que no habría podido pensar en qué cosas hacía y qué no.
-Yo... sonreía antes, creo...-
-Pero ahora es más genuino.
Extendió su brazo para quitarle de forma suave la flor y posicionarla frente a sus ojos. Era como si pensara cuidadosamente lo que diría a continuación.
-Esta eres tú - de soslayo, observó el seño de confusión que apareció en ella -. Hay varias leyendas sobre el origen de estas flores. Una de ellas dice que solían ser de color blanco, pero los sacrificios realizados frente a los árboles, con el tiempo. fueron tornándolas en lo que ves ahora. A lo que refiero... - iba a devolverle la flor en las manos, pero antes de soltarla, cambió de dirección y la situó en su cabello, sobre oreja -. Atravesar el dolor y transformarse en una mejor versión de sí mismas, al punto de no dejarse marchitar.
.
.
.
Nota:
He vuelto... más tarde de lo esperado.
Bueno, mi idea era incluir los temas de los días 4, 5 y 6 en este capítulo, pero no he podido. Es difícil pensar en tan poco tiempo una trama y, si bien tenía una idea, no se dio, sobre todo porque me gustó dónde lo terminé, y agregarle algo más capaz le restaría.
Ya veremos cómo sigue...
Así que... bueno... en este día 8 de agosto, les dejo la temática del día... 4. Jajajajaja. Decidí que ya no me voy a estresar por no dar con los días, me llevará más tiempo, pero quiero hacer las cosas bien y no a las apuradas, porque quiero que lean algo lindo.
Hoy tocó "Spring Hanami: The Flowers of the Season". Tuve que googlearlo porque no sabía de qué trataba, y resultó ser esa época del año en que la gente se junta a observar los árboles de cerezo. (Creo que lo expliqué un poco tarde, porque capaz lo dedujeron por el capítulo, o ya lo sabían, pero igual quería decirlo).
Espero que les haya gustado, yo por mi parte, iré a descansar la cabeza para mañana ver qué temática usar para el siguiente.
Gracias por leerme,
Besitos,
KonohaaGirl.
