Capitulo 24
Alex mientras fumaba su cigarrillo en el jardin recordó el momento que apareció esa noche Minerva en su departamento en Tokio, habia creído que habia visto un fantasma pero se trato de la misma Minerva, su bello rostro tenia un semblante peligroso. Ella le contó que fingió su muerte y que una tan Saiko la ayudaba, le hablo sobre la muchacha que queria vengarse de los que mataron a Igniz y que ella accedió a ayudarla a cambio de recuperar su vida no como Minerva sino como Athena Asamiya, su hermana gemela debía sacrificarse por ella.
Al principio Alex no estuvo de acuerdo pero ella le hablo de una nueva vida con Athena, sin recuerdos del pasado donde solo el existe, después de pensarlo accedió ayudarla a secuestrar a Athena y llevarla lejos de Japón, si Minerva tuvo la astucia de fingir su muerte y la crueldad de matar de la peor manera a una pobre mujer el dia de su boda ¿Qué le esperaba a Athena? Su deber era protegerla de su propia sangre, no pudo evitar preocuparse por la psíquica.
— ¿Que dices tenemos un trato? -Después de escuchar las palabras de Minerva, Alex suspira por la crueldad de la mujer.
— No hay problema, pero tienes que prometerme que nunca volverás a América y que no molestaras a Athena -. Alex, naturalmente no quería errores en el asunto y que se mantuviera alejada de su amada.
—Trato. - Minerva sonríe en lugar de enojarse, con una voz aguda se acerco a el y le susurró sensual sobre su oído —Espero que puedas ser feliz con mi hermanita.
Tokio...
— ¿Qué estás haciendo aquí? - le pregunto Minerva a la rubia apenas entro al departamento de Kyo. Cuando notó que Hinako la ignoraba, apretó el puño mientras la iracruzaba brevemente su rostro mirando por si aparecía Kyo.
— El no está, pero tranquila el esta por llegar. - le respondió con una sonrisa.
— ¿Que pretendes? - la miro fríamente
— El juego se acabo Minerva, llego la hora de que pagues.
En ese momento Kyo sale de su habitación y mira con atención a "Athena " Kyo ignoró su hermoso vestido de seda rojo, su maquillaje hermosamente aplicado y podía sentir su exquisito perfume, era el habitual de la verdadera Athena.
— Ya es hora de que me digan la verdad ¿Dónde esta, Athena? - le pregunto Kyo a Minerva con ojos expectantes.
— ¿De que hablas, Kyo? yo soy Athena - responde Minerva esbozando una sonrisa en su hermoso rostro.
Kyo ignora ahora a Minerva y mira Hinako esperando a que ella dijera la verdad
— Ella es Minerva, no es Athena. - respondió Hinako un poco apenada. — Athena esta en Texas con Alex, yo lo ayude a secuestrarla.
Tan pronto como se escuchan las palabras de Hinako, Minerva se sorprende. ¡Qué rayos esta haciendo! ¡Ella también estuvo involucrada!
— Hinako deja de decir tonterias nadie me secuestro ¡Estoy aqui!
Por miedo a lo que Hinako dijera algo que no debería decir, Minerva quiere detener este tema a toda prisa. Pero eso solo hizo sospechar a Kyo aun mas.
Hinako mirando a Minerva dijo:
— Ya deja de fingir ¡Kyo debe saber la verdad! Por mas que quieras vivir la vida de tu hermana jamás seras feliz.
— ¡Maldita! -le grita a Minerva a Hinako y se pone pálida. Luego mira a Kyo y explica — Kyo, no creas lo que dice, ella enamorada de ti y dice esas mentiras para perjudicarme..
— ¡Cállate! -Sin rugidos, sin ira, Kyo miró a Minerva. — Nos has estado engañando todo este tiempo.. tu mataste a Hana
— Kyo, escúchame ¡Hinako se volvió loca! - Minerva está completamente perdida y solo puede replicar en voz alta.
— Dile la verdad ¡Tu eres la asesina de Hana! - le grita la rubia.
— ¡Tu también fuiste parte del plan! - exclamó Minerva cansada de que siga hablando. — ¡Tu fuiste la que me entrego a Hana!
Esas palabras que salieron de la boca de Minerva estaba a punto de estallar un volcán en Kyo y estaba a punto de hacer erupción e incapaz de reprimirlo. Ya Minerva habia confesado no ser Athena.
— No eres Athena sino la asesina de Hana. - hablo Kyo mirando a Minerva como si pudiera ver a través de su alma.
¿Cómo pudo enamorarse alguna vez de una mujer tan cruel? ¿Como fingió estar muerta y ocupar el lugar de Athena como si nada? ¡Ella le hizo esas cosas horribles a su amada! Si no fuera por ella, el estaria felizmente casado con Hana.
Por primera vez, Kyo no sabía enfrentarse nada.
Las imágenes del pasado le vienen a la mente en este momento. Hana lo abraza y le dice que lo ama, luego cuando él le pide que fuera su esposa, nunca la habia visto mas feliz y hermosa, estas mujeres han cooperado para matarla en cuerpo y alma.
— Kyo, yo estoy arrepentida por todo lo que hice ...
Sin esperar a que Hinako terminara, el rugido de Kyo interrumpió.
— ¡Sal de aquí! -Kyo finalmente estalló, esas tres palabras hicieron saltar a la rubia del susto. — Ya hablare contigo mas tarde.
Minerva miro con burla a Hinako mientras salía del departamento con lágrimas en los ojos, solo quedan Kyo y Minerva en la sala pero la atmósfera es muy diferente a la de antes.
Kyo no ha hablado desde el brote hace un momento, y ni siquiera mira a Minerva. Simplemente se sienta en silencio, con la cabeza gacha. Este comportamiento de Kyo solo la asusta aun mas, ¿Es esta la paz antes de la tormenta? ¡El ya esta convencido que no es Athena!
¡No, no puedo perder a Kyo!
Ahora ya no es Athena lo único que le espera es la cárcel. ¡No es justo!
¡Todo fue por Kyo! Ella ha renunciado a todo, su libertad, su identidad, su vida original para recuperarlo!
¿Estaba dispuesta a pasar años en la cárcel? Cuando pensó en esto, tembló de miedo. Rápidamente se acercó a Kyo y se arrodilló frente a Kyo. Minerva nunca mostró una actitud tan humilde, pero en este momento se ignoró por completo
— Kyo, por favor escúchame.. mi hermana esta bien ella es feliz con Alex.. yo solo ocupé su lugar para estar cerca de ti..
Cualquier cosa que diga Minerva era en vano, Kyo por mucho tiempo se sintió con culpa porque esta mujer viciosa frente a él ha lastimando a Hana, debido a él.
Si tan solo no la hubiera conocido.. recordó cuando Minerva volvió de América y él le dijo que se casaría con Hana, ella tenía un semblante frio y aterrador, ya no era tan dulce y gentil que había conocido. Kyo sonríe amargamente en su corazón. Si tan solo lo hubiera previsto Hana estaría viva.
Hace unos dias Benimaru le habia dicho que "Athena " le pidió que usara Playback en el concierto en Tokio Summer Sonic a cambio de ser su amante y el no le creyo ni una sola palabra porque esa no era la Athena que conocia, a pesar que su amigo rubio decia la verdad su curriculum de mujeriego lo hacia desconfiar y además que en el pasado le habia confesado sentir algo por la psíquica lo hizo dudar ya que el rubio solo quería lastimarla por haberse interesado en el pelirrojo y no en él.
Resultó ser cierto, habia sigo engañado todo este tiempo ¡Es el idiota más grande del mundo!
Mira a Minerva y la voz de Kyo era tan fría que parecía congelar a la gente hasta la muerte.
— Solo dime una cosa.. ¿Mataste a Hana por mi?
— Yo ... yo ... -Los ojos de Minerva se lanzaron a todas partes mientras luchaba por hablar.
— ¡Responde! - La voz de Kyo se hizo más fuerte cuando hizo su pregunta por segunda vez. Su cuerpo emitió un aura masiva que llenó la habitación.
Al mirar la ira incontrolable de Kyo en sus ojos, Minerva se da cuenta en este momento de que es inútil decir nada. Debia confesar ya que si seguía mintiendo solo hará que la odie aun más.
— Sí, lo hice - Entonces Minerva rompió a llorar. — Pero lo hice porque te amo, Kyo. Te amo demasiado y tengo demasiado miedo de perderte. ¿Podrías perdonarme?
— ¿Perdonarte? - Kyo repitió sarcásticamente. — ¿Cómo te atreves a decir que me amas?
— ¡Me atrevo porque es cierto! Solo yo puedo darte ese amor que mereces y hacerte feliz - Los ojos de Minerva están fuera de si. — Esta claro que te conocí antes que ella y que te enamoraste de mí primero. ¿Cómo puedes dejarme y después de un tiempo decirme que amas a otra mujer y que te vas a casar? ¿Qué esperabas que hiciera?
— Que me dejaras ser feliz y hacerte aun lado como cualquier persona normal, ¿Cuando cambiaste tanto? ¿Cómo te convertiste en un monstruo? -El tono enojado de Kyo se mezcló con decepción.
Al escucharlo Minerva tiene miedo de perder a Kyo para siempre.
— No, Kyo, no puedes llamarme monstruo, los celos me cegaron por un momento, así que hice eso, estoy muy arrepentida, por favor Perdóname- Minerva quiere tomar mano él de el pero este la rechaza.
— Entonces, ¿Quien te dijo que ocuparas el lugar de Athena?- Las cejas de Kyo se crisparon cuando su rostro se llenó de ira.
— Lo hice por ti - dijo Minerva entre lágrimas. — Despues de que me dispararan fui llevada a la morge porque me dieron por muerta pero fue ahi que reaccione y Saiko trabajaba esa noche, le conte todo y ella accedió ayudarme cuando mencioné tu nombre y el de Iori.. Saiko fue la que organizó todo los papeles y darme por muerta porque ella también los odiaba ¡No todo fue mi culpa! -Como no pudo descifrar las expresiones de Kyo, Minerva se le ocurrió una serie de excusas. Antes de que pudiera seguir explicando, Kyo la interrumpió.
— ¡Sigue hablando! - Kyo exclamó con impaciencia mientras su tono subía.
— Por mas que quise me fue imposible olvidarte.. a lo largo de todos estos meces, te he estado vigilando. Tan pronto cuando supe del interés que tenia Alex por mi hermana y ese farmaco que Saiko me hablo que tenia Misty mis esperanzas de estar contigo crecieron, y volví. -Minerva extendió la mano para tirar de Kyo pero él la esquivó. Entonces, ella comenzó a llorar más ferozmente. — Realmente te amo, Kyo. A pesar de que han pasado tiempo, todavía te amo y siempre estarás en mi corazón. Te amo mil veces más que la buscona de Hana, sin ti no puedo vivir en absoluto.
— ¡Cállate! No vuelvas hablar mal de Hana. - Kyo dijo fríamente mientras ignoraba la explicación inútil de Minerva
— Kyo no puedes permitir que me encierren.. no puedo vivir una vida tan miserable ¡No puedes! - Minerva no se rinde y se acerca otra vez a Kyo y vuelve a llorar pero ni asi Kyo cambio su expresión de enfado.
— Ese va a ser tu castigo y créeme es mejor estar en la cárcel que en manos de Yagami.
— Kyo, lo siento, todo es mi culpa, yo ... - Minerva habló, pero no sabía cómo continuar. Ha dicho demasiadas palabras de disculpa, pero ¿qué se puede cambiar?
— No necesito tus disculpas, ya haz hecho demaciado daño.
Al escuchar que Kyo trazo una línea clara entre ellos el corazón de Minerva se rompió.
— Por favor, prometo que voy a cambiar y que no habra otro hombre mas que tu en mi vida, solo dame otra oportunidad y seremos felices..
La culpa renació en el corazón de Kyo al saber que por su causa Hana estaba muerta lo que le hizo difícil respirar, las lágrimas de Kyo no pueden evitar caer pero con su mano borro las lágrimas y luego darle la espalda a Minerva.
— Estas mal si crees que voy a perdonarte que hayas matado a la única mujer que he amado, si por mi fuera te prendia fuego en este mismo instante por lo que hiciste pero a diferencia de ti yo no soy un asesino.
"¿Realmente puedo vivir sin Kyo? ¿Separada de el? No, puedo dejarlo ir. ¡No puedo!"
— Esta de mas decir que ya no quiero volver a verte en mi vida.
— No hagas eso, Kyo. Hablemos de eso. Voy a...
— Voy a llamar a la policía
— ¡No puedes hacerme esto, Kyo, no puedes dejar que me encierren! -Minerva quiere agarrar a Kyo, pero este la ignoraba mientras iba por su celular que estaba en la mesa de noche de la habitación, el estado de ánimo de Minerva está fuera de control. —¡Tu me amas!
Kyo se detuvo y la miró a los ojos, sin sonreírle, sin mostrar gestos de tristeza. Sólo mirándola fijamente.
— Yo nunca te dije que te amaba... -Y era cierto, ni en ningún momento.. en ningún lugar, nunca lo hizo. — y jamás lo haré...
Las palabras de Kyo fueron firmes, tal determinación fue demostrada al decir que nunca la amo, ese amor que había estado presente en cada acción que ella daba nunca fue correspondida y ese fue el detonante que la llevó a pensar en una forma de hacer que se case con ella, algo que nunca permitiría que se alejara de ella, con lo que haga que Kyo este con ella ya sea por voluntad o fuerza.
Un motivo por el cual se quede con ella para siempre, queria ser su llanto, su vida.. su razón.. ser todo. Conduciendo su mano hacia el nacimiento de sus pechos y sacó el recipiente que llevo por emergencia y este lo era, destapó la pequeña botella y contuvo el líquido dentro de su boca... sin beberlo, apresurándose por alcanzarlo antes que llame por teléfono. Kyo que estaba a punto de llamar a la policia, fue sujetado del brazo y volteado bruscamente.
"Pero.. que"
Sus ojos se abrieron de par en par viendo a Minerva mirándolo fijamente mientras lo besaba, con su lengua jugueteaba y empujaba el líquido que traía en la boca, haciendo que Kyo lo bebiera poco a poco, con pequeñas gotas que se desbordaban de las comisuras de sus labios, había pasado todo muy rápido y cuando él reaccionó ya el líquido había sido consumido por él.
Kyo la empujó y corrió al baño al mismo tiempo en que se limpiaba los labios, cerró la puerta y comenzó a lavarse el rostro y tratar de inducir el vómito pero solo logro toser repetidas veces.
"¿Qué cosa me dio?" "Tengo que salir de aquí "
Comenzo a sentir calor y mojó su rostro con abundante agua para refrescarse y mantenerse lúcido, seco su rostro, abrió la puerta del baño y se dirigió hacia la puerta de la habitación, viendo a Minerva parada en el medio de su camino.
Kyo chistó sus dientes y la empujo aún lado.
—¡Cómo te atreves...!
Trato de salir del departamento pero su cuerpo empezó a sentirse extraño, sintiendo molestias en el estómago y un leve ardor, se encorvó un poco, sobando su abdomen por el ardor, lo que hizo una notable molestia,
—Maldita seas Minerva -El ardor se intensificó, tanto que le era imposible moverse, los ojos le pesaban y tenía leves mareos, su visión se le nublaba y no paraba de sudar.
— Te amo Kyo Kusanagi
Escucho que le decia y vista de Kyo se le nubló por completo, su fuerza disminuía cada vez más y los ojos le dolían, lagrimeando como si estuviera viendo fijamente el sol, frotó sus ojos creyendo que podría ver bien, pero estaba equivocado. Volvio de nuevo a caminar pero dando pequeños tropezones con sus propios pies.
Sin darse cuenta sus piernas perdían movilidad, y deteniéndose, Kyo ya no aguantaba, las gotas de sudor caian por su rostro y sintió escalofríos que recorrían su cuerpo y perdiendo su lucidez, su cuerpo tambaleó estando por caerse de frente, siendo incapaz de mantenerse en pie o siquiera de saber qué le ocurría, perdiendo parte de su conciencia... antes de caer alguien lo abrazo con fuerza sosteniendolo firmemente.
— Te atrapé
Dijo aquella mujer que no lo soltó.
—Vete.. - susurro él con parte de su cuerpo inamovible. El líquido hizo efecto.
Minerva lo llevo de nuevo a la habitación y lo dejo tendido sobre el colchón, Kyo sudaba a mares y se aferraba a su estómago.
— Pensé que me darías una oportunidad pero no fue asi.. te juro que intenté olvidarte pero simplemente la sola idea de imaginarlo, me hace perder la cabeza.
Lo que le pasó a Athena fue su culpa, nadie la obligó a volver loco a mi ex novio con su "amistad "
Lo de Hana.. no pensé nunca en matarla hasta que se fijo en ti.. No importa quién salga herido, con tal que seas mio.
Kyo se quejaba y trataba de soportar el dolor en el estómago, jadeaba con pesadez mientras la cabeza le daba vueltas y pronto descubriría... que el hablar... se estaba volviendo complicado.
— Estás... empeorando... todo... Minerva.. todavía tienes... la oportunidad... de arreglarlo...
La mujer se quitó el vestido rojo y reveló su sexy camisón de gasa en el interior.
— Disfrutemos juntos esta noche. -Minerva se acercó a sus labios y lo besó, pegando su cuerpo con el de Kyo.
— Minerva... déjame...
Sus manos empezaron a tocar su cuerpo con suavidad, sintiendo el calor de su piel, con sus dedos fue desabrochando cada botón de la camisa azul que llevaba Kyo revelando sus macados abdominales y luego el botón de su pantalón jean, Kyo la empujaba, pero poco o nada era la fuerza que tenía en ese momento.
—Deja... de hacer eso... Para...
Ella continuó besándolo hasta terminar su respiración, separándose con un delgado hilo de saliva uniéndolos.
— No sabes cuanto te deseo. - lentamente fue quitándole la camisa dejandolo solo con el pantalón puesto y ahora ella besaba el pecho de Kyo con pasión.
— No te atrevas... quítate...
— En pocos minutos me necesitarás y me amaras..
El cuerpo de Kyo comenzó a arder haciendo que su cuerpo reaccionará y sentía que la necesitaba mas cerca de el.. era algo queno podía controlar..
— Si la única manera que te cases conmigo... es teniendo un hijo tuyo.. no dudaré.
— ¡No!
Con los ojos cerrados y el rostro pálido, Kyo se sintió inútil, no pudia hacer nada.. y apretó sus dientes resistiendose, no podia dejar que esa malvada mujer se saliera con la suya. En ese momento la puerta se abrió de una patada con un golpe..
— Pero que rayos.. - Minerva miró a la puerta de la habitación y vio entrar a cuatro hombres vestidos con trajes negros al cual uno de ellos era Akira y por último alguien que conocía a la perfección. —¿Señor... señor Yagami? -De repente, la ira de Minerva se debilitó. Su vibra había desaparecido tan pronto como vio el rostro sombrío y los ojos fríos del pelirrojo.
Iori al mirar a Kyo que yacía casi inconsciente en la cama, semi desnudo Iori sintió asco de aquella mujer. ¿Qué demonios le hizo a Kyo? lo estaba ¿Ultrajando?
El Kusanagi al ver a Iori, se alivió y murmuró debil.
— Yagami.. ella es Minerva..
Sin decir una palabra, Iori caminó hacia Minerva paso a paso y se paro frente a ella que con ese camisón parecia una mujersuela, la miro con repugnancia y preguntó.
—¿Dónde esta mi esposa?
— Señor Yagami, ¿de qué está hablando? ¡Yo soy su esposa! - le respondió ella con burla mientras intenta querer besarlo lo cual Iori la toma del cuello y la mira con furia. Minerva gime de dolor y no puedo evitar sentir un escalofrio por todo su cuerpo.
— ¡Dilo! - le exigió Iori temiendo perder la paciencia y estrangularla aún mas fuerte.
— ¡Vete al diablo Yagami! - balbucio ella lo cual Iori la arrojó al suelo con fuerza.
— Yagami, yo se dónde esta Athena. - le dijo Hinako apareciendo en escena y correr hacia Kyo para ayudarlo, toco su frente estaba muy caliente. —Por favor llévalo al hospital y te doy mi palabra que contaré todo. - le dijo la rubia tranquilizando al pelirrojo mientras se preocupaba por el Kusanagi. Algo le dió esa mujer para dejarlo en ese estado.
Iori acepto su trato y mando a llamar una ambulancia.
— ¡Suelta a mi Kyo! El me ama y vamos a tener un hijo- gritó Minerva a Hinako y trato de golpearla pero se olvidó que la rubia era una luchadora sumo de joven y de un golpe en el rostro la dejo casi inconsciente en el suelo.
— ¡Estas loca, Minerva! - le grito Hinako a Minerva que parecio un poco confundida.
— ¡Sueño, debo estar soñando!- Pensando en esto, el rostro de Minerva flotaba con un rastro de alegría, golpeándose con fuerza la cabeza contra el suelo. — ¡Despierta, despierta! ¡No quiero un sueño así, no quiero!
Todos la miraban con atención, en el suelo ella llorando de dolor. Debería haber sido una escena de dolor, pero nadie sintió pena por ella.
¡Una mujer así debería haber sido castigada hace mucho tiempo!
— Pero siento el dolor de mi cuerpo. - Minerva se derrumbó y gritó: — ¿Cómo puede ser así? ¿Acaso los sueños duelen? ¡Todos ustedes me están mintiendo!
—Llévalatela - ordeno Iori a Akira quien obedeció de inmediato, el y otro hombre mas se llevaron a rastras a Minerva.
Las sirena de ambulancia se escuchaban cada vez mas cerca.
Continuará...
