Capitulo 25

Athena estaba a punto de avisarle a Alex que ya estaba la cena cuando escucho que hablaba con alguien por teléfono, se escucha enojado, la puerta de la biblioteca estaba semi abierta y entro, Alex estaba en el balcón como de costumbre cuando habla por teléfono sin darse cuenta de la presencia de Athena.

" Dijiste que no recordaría nada ¿Cómo es que sueña con Iori Yagami?"

Al escuchar ese nombre ella quedo sorprendida ¿De que estaba hablando?

"¡No me importa si son solo sueños, Misty! Le suministro las pastillas todos los dias.. ¿Cómo es que aún lo recuerda?"

¿Pastillas? Se refiere a esas pastillas que dejo de tomar cuando quedo embarazada porque temia dañar al bebé ¿El seguia dandole a escondidas? Alex estaba por darse vuelta.

" Esta bien, es que.. " - Alex dejo de hablar cuando vio a Athena parada justo detrás de el ¿Habra escuchado algo? " Luego hablamos. " y en ese momento corto la llamada.

—Hey, hermosa ¿Qué haces aquí? - le dijo el un poco nervioso a la cara de interrogación de Athena.

— Alex, Tu.. ¿Me estuviste dando el medicamento a mis espaldas?

— ¿Que? - el se hizo el sorprendido tomando de su mano. — ¿De que hablas?

— Acabo de oírte.. Hablabas con Misty, mi doctora - le confirmó Athena y Alex apretó un poco más la mano de Athena, no sabia que decirle. Pero en el siguiente segundo ella se deshizo de su mano y preguntó con firmeza: — ¿Qué me estás ocultando? ¡Habla! ¿Porqué me das esos medicamentos? ¡No digas que es para recuperarme!

— Athena..

— ¿Athena? - repitió ella confundida. ¿Porqué la llamó asi? Iori también le habia llamado asi. — Oh por dios ¿Quién soy?

Alex se dio cuenta qué ya no podia mentirle mas y Athena estaba comenzando a alterarse.

— Eres Athena Asamiya.. - le respondió el con sinceridad.

Ella en ese momento ella tomó la portátil y busco ese nombre por Internet.. si habia alguna información lo sabria y vio una imagen de ella con Iori Yagami, descubrió que es su esposa y una cantante de pop reconocida de Japón y que se habia retirado, habia fotos con personas que no conocía. No habia nada sobre Alex, entonces el nunca fue su novio.

— Todo lo que me dijiste es mentira. - susurró ella sin poder creer lo que veía. — ¿Cómo llegué aquí? ¿Cómo fue que en verdad perdí la memoria? - Alex se quedo sin habla ¿Como iba a decirle que la secuestro y le quito sus recuerdos?, ya ella perdió la paciencia — ¡Eres un maldito psicópata!

— No, Athena, no me hables asi. -Ahora Alex no podía explicar, además ella no iba a perdonarlo ¿Cómo podría explicar esto?

—¡No me toques! ¡Mentiroso! - Resultó que habia sido engañada todo este tiempo. — Alex, no finjas más. Tu supuesto amor es una mentira.

¿Supuesto amor? Sacudiendo la cabeza, Alex dijo:

— Athena quiero decirte la verdad, no fue mi intención lastimarte yo.. al principio me acerqué a ti porque buscaba una aventura, pero no esperaba enamorarme de ti. - Alex recordó el pasado y pensó que todo era culpa suya. Si no se había enamorado de ella, no habría hecho algo tan cobarde.— Athena, ¿y si te digo que puedo cuidarte? y darte una vida feliz a ti y a Hana ¿Te quedas conmigo?

— No es tan fácil, Hana ya tiene un padre y se llama Iori Yagami- le recordó ella con amargura.

Alex sabía que no podia tener el corazón de Athena, pero todavía queria mantenla a tu lado.

— Por favor no te vayas.. - el quería que ella quedarse voluntariamente con él. Pero Athena negó con la cabeza:

— Mañana me iré de esta casa. Ya no quiero volver a verte.

Alex en un momento de desesperación la abraza con fuerza pero ella lo empujó y gritó:

— ¡No me toques! - Athena lo miro con recelo. No sabia quien era Alex y como llego a vivir con el en Texas pero ya no lo quería cerca.

— Esta bien, no te tocaré más - Alex bajó la cabeza para esconder su rostro herido y dijo: —Simplemente no quiero que te vayas de la casa.

Athena apretó los puños aguantando las ganas de golpearlo por haberle visto la cara de tonta todo este tiempo jugando a la familia feliz.

— ¡Hipócrita! ¡Lo que haga ahora no es de tu incumbencia! - Athena salió apurada de la biblioteca y se encerro en su habitación mientras las lágrimas caian sobre su rostro.

La única persona que conocía en su mundo de olvido la habia engañado, habia confiado en Alex pensando que era una buena persona, Athena se dejo caer sobre la cama mientras recordó algunos momentos..

Ella se encontraba parada frente al mar mientras la fria brisa de la noche la abrazaba, estaba contenta, ya faltaba poco para que su niña nazca y sentia que ella iba a llenarla de alegria y podria olvidar a ese hombre extraño que aparece en algunos sueños y eso le habia afectado bastante ya que no lograba recordarlo pensando que el no existia pero su corazón decía lo contrario.

Athena se cruzó de brazos mientras contemplaba el mar, se sentia extraña, con miedo, y dentro de ella todo era un desastre por culpa de aquel pelirrojo lo cual no lograba sacarlo de la cabeza.

— Min - Alex se quitó su abrigo para colocárselo a ella. — Podrías resfriarte

— ¿Eres feliz, Alex? - Hubo un largo silencio antes de que Athena tomara el valor suficiente de preguntarle — Antes de perder la memoria ¿Éramos felices?

— Por supuesto.. - Alex bajo su mirada, odiaba tener que mentirle, por su tono de voz, Athena se escuchaba triste y eso le rompia el corazón.

— Ya veo.. - murmuró casualmente ella y Alex la miro y dijo:

— Min no importa que no recuerdes nada tu pasado porque voy a hacer que vivas bien de aquí en adelante. Lo prometo ¿Confias en mi?

Athena sonrió:

— Tengo mucha suerte por haberte conocido, estoy segura que seré muy feliz contigo. - ella sentia que no era una buena mujer ya que soñaba involuntariamente con otro hombre. Sentía que no lo merecía.

— Pero para mi eres lo que más me hace feliz en la vida. No puedo amar a alguien aparte de ti - Incluso no se creía capaz de enamorarse de otra mujer. Tenía muy en claro que ella no deseaba aún ser su esposa y sabia que ella era muy diferente de todas las mujeres que había conocido..

Así que a Alex solo podía ofrecerle su gratitud y amistad por el momento. Athena extendió sus brazos.

— Me temo que no podre recordar nunca -dijo ella un poco desanimada, así que no podía prometerle que a él que lo iba a amar

— Puedo esperar. Esperaré hasta que finalmente haya un espacio para mi en tu corazón y formes nuevos recuerdos juntos, ¿de acuerdo? -No la podía obligar a nada. Quizás asi el llegaría a su corazón y cambiara ese amor que sentía por el otro hombre hacia él.

Se abrazaron fuertemente bajo la luz de la luna. La iluminación hizo que sus sombras se extendieran en la arena.

Por otro lado Iori Yagami estaba en pleno vuelo hacia América, Akira estaba enfrente junto con Liam, ambos dormian profundamente y habia traido a varios de sus hombres, no sabia bien a que número de hombres se iba a enfrentar pero tenia decidido buscar a Athena y volver con ella a Japón, después de lo que confesó Hinako era lo menos que podía hacer por ella ya que fue llevaba a ese continente sin su consentimiento y la drogaron con un farmaco que hacia olvidar sus recuerdos, ese madito de Igniz a pesar de estar muerto aún seguía fastidiando con sus experimentos, lo que mas le preocupaba era su reacción ¿Y si se negaba a irse con el? ¿Y si se enamoró de Alex? Iori llevaba un abrigo negro. Apretó los labios con fuerza, con una expresión severa.

Todos esos pensamientos le comían la cabeza pero de todas maneras no iba a dejarla para que ese infeliz la siga confundiendo.

— Todo va a estar bien. Ya deja esa preocupación- le dijo Liam aún con los ojos cerrados, conocia muy bien al pelirrojo lo cual Iori solo miro hacia la ventanilla dudando.

Ya habia amanecido y Athena no habia logrado pegar un ojo en toda la noche, se levanto de la cama, fue al baño, se ducho, lavo sus dientes y se puso un vestido color lila, se peino pero no se maquillo, no queria tapar su dolor, sus ojos estaban rojos e hinchados por las lágrimas que derramó anoche. Tomo su maleta y comenzó a empacar sus cosas, Alex entro en ese instante y ella siguió guardando sus cosas ignorado la presencia de Alex quien solo miro impotente.

— Athena, no puedes irte piensa en Hana .. - Alex quiso detenerla pero ella lo apartó con todas sus fuerzas.

— ¡No te acerques! - le gritó ella decepcionada. — ¿Porque lo hiciste? ¿Porque me mentiste? ¿Porque!? -le gritó a Alexander con todas sus fuerza.

— No actúes como una niña, Athena. En verdad lamento haberte secuestrado pero era algo que debia hacer para que estes conmigo.

¿Eso era todo? ¿La secuestro? ¿Qué mas hizo? Tampoco se iba a quedar para averiguar.

—Quiero salir de aqui. Solo quiero dejar este maldito lugar

Alex la miró y pregunto:

— ¿Tienes tantas ganas de ir a buscar a Yagami? Pero no lo permitiré. -Como él ¿Podrías dejarla ir? Incluso si tuviera que obligarla a quedarse, él haría todo lo que pudiera solo para mantenerla a su lado, aunque tenga que viajar a otro pais.

— ¡No! Quiero irme y ¡Me iré! - le aclaró ella, era lo correcto —A partir de ahora viviremos nuestras propias vidas.

Alex se acerco a ella paso a paso paso, y Athena tuvo que dar un paso atrás. Su repentino acercamiento la hizo incapaz esquivar.

— ¿No nos divertimos mucho en estos meces? - Alex no podria imaginar cómo esta mujer podria olvidalo tan fácilmente, la tenia acorralada contra la pared. Athena suspiró era mejor dejar las cosas en paz.

— Todo ha terminado. No importa lo que me has hecho, bueno o malo, decidi dejarlo aun lado. No te preocupes no pienso denunciarte. - hablo ella como si ya todo le hubiera dado igual.

— ¿Quieres volver con Yagami? ¿No es asi? - Alex pensaba que ese era el motivo de que ella decidiera irse. — ¡El ya se olvidó de ti Asamiya! Esta comprometido con Nina.

— No necesitas recordármelo, no tienes porque preocuparte por mi. ¿Planeas controlarme con drogas?

— ¿Cómo puedes decir eso? Yo hice todo esto por ti. -le dijo Alex, poniéndole las manos sobre sus hombros, la miró como si queria verse a sí mismo en sus ojos. Sin embargo, todava haba frialdad en los brillantes ojos de Athena. ¿Porqué Iori Yagami siempre ganaba? — ¿Todo es por él?

Alex no entendia nada.. el también tenía estatus, dinero y era el soltero mas codiciado de toda América ¿Cómo es que no pudo conquistar a la mujer que quería?

— No lo sé.. pero de algo estoy segura, no siento amor por ti. - Athena quizo irse con su maleta e ir a buscar a su hija pero el la detuvo tomando fuerte de la cintura. Athena lo miró incrédula. — Suéltame - luchó con el golpeando y pateando a Alex pero este no iba a dejarla ir, ella en un momento le rascó la cara con las uñas y aparecieron marcas de sangre en un destello.

— Athena ¡Basta! - Alex la solto y la abofeteó con fuerza y como resultado ella perdió equilibrio y golpeó su cabeza contra la pared, al instante su frente se hinchó, ella se calmó un poco y se tocó la cara, descubrió la sangre corriendo por la comisura de su boca. El dio un fuerte golpe.

—¿Qué diablos quieres? ¿Matarme?- preguntó Athena a la ligera.

Luego se escucharon disparos cerca de la entrada de la casa a lo lejos, era como si una batalla campal con gritos y golpes.

— No puedes irte con él.. - Alex lo presentía tomo su teléfono e indicó a sus guardias reforzar la seguridad de la casa. Athena se percató del miedo en sus ojos ¿Acaso Iori era alguien peligroso? ¿Y si de verdad el viene por ella?

— Si eres lo suficientemente inteligente déjame ir de lo contrario, Iori Yagami no lo hará ¡No te perdonará! - Athena se puso en pie, se enderezó y se paró frente a él.

Alex escuchó las palabras de Athena. Ella tenia razón, por supuesto que él sabia que Iori no era un hombre estúpido para no darse cuenta del cambio y vino a América por ella.

—Tú eres mi felicidad. Sin ti, no sería feliz el resto de mi vida.

Sacudiendo la cabeza, Athena le dijo:

— Alex ¿aún no lo has entendido? Por mas que no recuerde mi pasado y me retengas a tu lado no puedo estar contigo incluso si Iori no existiera. -miró a Alex y le dijo palabra por palabra. Lo hecho no podía deshacerse, y no volverían a estar juntos, ni ahora ni en el futuro.

El miró a Athena, la mujer a la que tanto amaba y no quería estar con él. Podía sacrificarlo todo por ella, pero ella no lo quería.

Los ruidos de lucha se escuchaban aun mas fuertes y Athena se acordó de Hana que estaba con Cyndy en la habitación, quizo correr a proteger a su hija pero ella fue atraída a de vuelta por Alex y tropezó con la alfombra. Los dos cayeron sobre la cama y Athena se acostó en el arcón de Alex.

Sus posturas eran muy intimas y ambiguas. Alex esbozó una sonrisa amarga, a ella no le gustó.

— ¡Déjame!

Athena quiso levantarse pero no pudo porque sus brazos agarraron su cintura con fuerza.

— ¿Porqué no? - el la miró y le preguntó: — ¿Porqué el maldito de Yagami?

— ¡No lo sé!

Simplemente le gustaba tan solo verlo en sus sueños, no habia razón, Athena puso una mano en su pecho y otro en el colchón. La postura la inquietaba. Es cierto que le gustaba Iori sin ninguna razón.

— ¿Todavia quieres ir? ¿no? - Alex la miró y preguntó: —¿No soy lo suficientemente bueno para ti ? - Alex besó su frente, sus párpados, su cejas, nariz y finalmente sus labios. Pero Athena frunció los labios con fuerza, negándose a recibir más besos de él. — ¿Me odias? ¿Pero qué puedo hacer? Te amo. Te amo tanto, Athena-Él sabia que ella no quería su beso, pero no podía dejarla ir como ella deseaba.

El debería hacerla sufrir por haberle roto el corazón. Si tiene que dejarla ir lo hara sin problemas pero no antes de hacer lo que siempre habia deseado jugandose la última carta, la deseaba ansiosamente, durante los últimos meces se ha mantenido a cierta distancia de ella por respeto a ella pero ahora todo era diferente ya no quieria ser decente y considerado, realmente quería acostarse con ella ahora mismo a pesar del peligro que corría.

Athena y Alex estaban cara a cara en un callejón sin salida. Al mirar a Athena, el no pudo dejar de pensar que por qué esta mujer debería haberle pertenecido desde el principio. Pero no importa lo que Alex le hiciera, ella no respondió. No queria hacerlo ¿Porque la obligaba? abajo de el Athena todavía no ha dado ninguna respuesta, ella yacia en la cama como un pez muerto siendo sacrificado.

—¿Me odias por tocarte? ¿Por qué no me respondes? ¡Habla! - Alex la miró y le gritó. Pero Athena se movió un poco, no podia sentirse intimidada, solo había una razón por lo que lo rechaza.

— Porque no te amo. Si lo que quieres es mi cuerpo estoy dispuesta a dártelo, pero no tengo la obligación de cooperar contigo cuando quieras - Ella no podia estar con él de ninguna manera. Ni siquiera podia aceptar la idea.

Pero Alex de repente se levantó y la miró fijamente, el no pudo, no queria hacerlo ¿No fue lo suficientemente cruel? Hasta que ahora, no importaba si Athena lo amaba o no, Alex todavía no podia renunciar a su sentimientos por ella. Todo lo que le había hecho parecia que la odiaba, pero en realidad, detrás estaba su amor por ella, al que no podia renunciar.

— ¡Vete a la mierda! ¡Fuera de aqui! -Alex le gritó. Se giró y golpeó la pared con el puño con fuerza y los nudillos del los dedos instantáneamente se pusieron rojos.

Al escuchar esto, Athena sintió que estaba rescatada. Inmediatamente se levantó de la cama.

— No hagas eso - ella tomo un pañuelo de papel de la mesa y le limpió las manchas de sangre de sus manos.

— Así que solo te preocupas por mi cuando me lastimó, ¿verdad? Si muero, Athena, si un dia muero, tu me ¿Recordarás? que hubo alguien que te amo tan profundamente en el pasado.

— Aún es pronto para pensar en la muerte- Ella no quería que muriera, a pesar de todo el hizo todo por verla feliz hasta trato y cuido de Hana como si fuera su propia hija— Hana esta sola en cuarto ¡Debo ir por ella!

Mirando el rostro pálido de ella, Alex contuvo su ira porque no podría descargar sobre ella. Alex retiró a mano y le gritó:

— ¡Fuera! Sal de aquí ¡Sal!

Athena conocía lo suficiente para saber a que se refería.. le estaba dando su libertad. Alex si tenía un corazón, ella le sonrió levemente mientras caminaba hacia la puerta sin llevar nada. Era mejor salir de inmediato antes que el se arrepienta.

— Gracias.. - murmuró ella lo cual Alex escucho y apretó sus manos con impotencia ¡ Tenía que dejarla ir! Cuando ella desapareció él golpeó fuerte en la pared de nuevo, que hizo que los nudillos de tu mano sangraran aun mas, de alguna manera tenía que descargar su derrota.

Continuará..