La raíz del problema estaba lejos de ser expuesta. Luciani estaba consciente de que la resolución dejaría al descubierto la ineficiencia de la organización o que estaban a nada de entrar en la cueva del lobo para ser carne de cañón de nueva cuenta. Pero hasta no tener pruebas o una línea temporal de rastreo para la bitácora de Chris, no tenían nada.
El intercomunicador molestaba el oído de Parker debido a la estática y el sonido agudo proveniente de la interferencia ininterrumpida.
–Parker, he enviado los datos de Chris y las investigaciones previas para poder entender lo que sucedió aquí. –Dijo Valentine al ver entrar al capitán de la misión.
–Debe ser difícil para ti el tener que evidenciar a tu equipo y créeme, lamento el que estés en esta situación. –Dijo al llevar a cuestas el equipo de grabación del avión de la BSAA –Agradezco tu responsabilidad y compromiso para encontrar la verdad.
Ambos ofrecieron complicidad silenciosa en una mirada. El haber trabajado juntos con anterioridad les daba esa confianza de poder mantener confianza plena en el otro.
–Comenzaré con la lectura del disco duro, capitán. –Dijo Fergie al buscar entre sus pertenencias todo aquello que le facilitara la extracción de información de las diferentes plataformas en las que se encontraban encriptadas las grabaciones de la BSAA.
Luciani asintió dándole unas palmadas en la espalda al joven experto en informática.
Por unos instantes el panorama daba la promesa de comenzar a descifrar el misterio de aquella villa.
El ruido blanco parecía empeorar y aumentar entre más tiempo pasaba. Era inevitable el que esta característica del ambiente no causara incomodidad y sensación vulnerabilidad en un equipo cuya organización estaba algo disipada e inconclusa al tratarse de agentes de diferentes áreas de la BSAA.
–Equipo BEP ¿Pueden dar un reporte de su ubicación? –Preguntó esperando a que el ruido no interfiriera con la comunicación, alzando la ceja al no recibir respuesta inmediata dejando en claro que la misión no dejaría de complicarse.
Keith notaba la expresión de su superior. Estaba al tanto de la importancia de descubrir las intenciones del escuadrón de la BSAA y salir lo antes posible de esas montañas para evitar un conflicto político entre naciones. Era una cuenta regresiva en su contra.
–Capitán. –Se escuchó entre tanta interferencia.
– .app, diga su reporte. –Exigió con disimulo para evitar alterar a Fergie ya Valentine quien se encontraba leyendo el expediente hecho por Tundra.
Un zumbido parecido al sonar de un radar aunado a la interferencia eran la combinación perfecta para alterar la serenidad del líder experimentado.
–Capitan, tiene que ver esto.
Apenas había llegado a la base y Fergie comenzaba a descifrar las contraseñas para liberar la bitácora de vuelo.
–Estamos iniciando la lectura del FDR, tendrán que esperar. –Respondió intrigado con el contenido de las grabaciónes encriptada como si llevara el secreto de la vida misma.
–Esto tardará, no es como en las películas de Hollywood. –Respondió Fergie sumergido en su trabajo. Conflictuado con las múltiples barreras y protecciones que los archivos mantenian a pesar terminar siendo simples grabaciones rutinarias de vuelo. –Dígale a ese bastardo que esto no son vacaciones, unos si venimos a trabajar y no a pasear como si fuera una hacienda turística para degustar vinos finos.
Parker masajeó su nuca antes de seguir con la conversación entrecortada por la interferencia.
–Capitán, necesita venir y dar órdenes. –Expresó el agente quien comenzaba a salir del área donde la criatura de metal ocasiona la falla auditiva.
–¿Qué es lo que pasa, soldado? – dijo el líder, teniendo demasiadas dudas por el requerimiento de su presencia dentro de aquí inmenso cráter.
El pulsar en el canal de radio y el ruido blanco descendieron de decibeles dando anotar el que Errol estaba acercándose a la base.
–Hay algo con vida dentro del cráter. –el australiano expresó en una frase imposible de malentender.
Recuerdos fugaces del Queen Zenoibia flashearon momentáneamente al experto soldado. El estar vulnerables ante BOWS desconocidas y el inevitable peligro en que sus vidas estarían de ahora en adelante.
–Mierda.–Dijo para sí mismo, dejando de lado la petición de cuidar el vocabulario poco profesional.
–¿Todo bien, capitán? –Preguntó Keith al notar la postura de Luciani, como si la conversación hubiera avivado las viejas heridas de guerra que aún pesaban sobre su cuerpo.
–Iré en seguida, manténganse alerta y no traten de hacerse los héroes. –Contestó ignorando momentaneamente a su antiguo colega mientras tomaba el equipo para descender dentro de la zanja. –No dejes de tenerme al tanto sobre lo que consigas. –Habló al momento de salir de la carpa.
La respiración de ambos era lo único reconocible en el ambiente, hablar era superfluo cuando la acción estaba dentro del acantilado y el sonido del latido junto a la interferencia volvía a apoderarse de la señal de radio.
Luciani estaba cansado, le costaba seguir el paso de los jóvenes bajo su guia, tomó las cuerdas y equipo para escalar, para poder llegar donde parte de los BEP esperaban. Atravesó la pila de cadáveres calcinados y las toneladas de chatarra para terminar siendo ayudado por el agente Wil. quien entendía de las viejas lesiones de Parker debido a la investigación previa a cada uno de sus compañeros de equipo.
–¿Es una BOW o es Ethan Winters? –Cuestionó el italiano al comenzar a escalar la pendiente de metales. Era dificultoso salir victorioso de una zanja a medio llenar debido a la tempestad de la cascada y no sentir el daño en las heridas que con anterioridad habían requerido terapia física.
–No lo sabemos,capitán. –Se sinceró en agente.
Parker se adelantó con cautela desenfundando su arma siendo custodiado por sus agentes.
–¿Es un latido? Quizás es algún reflejo post mortem o rastro del cadou. –Expresó al estar frente a la masa amorfa. Incluso llegó a creer que la interferencia se trataba de algún artefacto debajo de los escombros, posible radiación o cualquier otro experimento, menos un ser vivo.
El movimiento casi a modo de reflejo se apreciaba entre los tejidos y la chatarra.
– Habló y fue como un susurro.–Dijo Taboo desde el otro lado de la forma humanoide. – Es imposible que sea un sobreviviente, una explosion de tal magnitud, el haber soportado tantos días a la intemperie del clima árido y no ser una BOW es imposible.
Ser parte de la BSAA había mermado en su capacidad para sorprenderse, Parker ni siquiera cuestionó el hecho de que el agente mencionara que la cosa que permanecía dentro del capullo hubiera pronunciado palabras.
–Debe estar agonizando o a nada de morir, de lo contrario ya nos hubiera atacado. –Aunó desde la posición de francotirador Will. . Había un plan para contener cualquier peligro que emergiera de los restos de la villa; él era quien efectuaba las alineaciones y tácticas de ataque.
Luciani caminó junto al latino para ver una mano rasguñando la tierra, las uñas quebradizas incrustadas entre los metales y varias falanges rotas. –Es imposible.– Se puso en cuclillas para tomar la muñeca de aquello que agonizaba debajo los metales.
El Queen zenobia le aleccionó sobre cómo se veía un cuerpo sin vida podía conservar movimiento para atacar y no tener conciencia, pero aun usando guantes, podía sentir los latidos débiles de aquella mano con cicatrices marcadas.
–Tiene pulso. –Sentenció.
El silencio incómodo se apodero de la escena dantesca. Nadie tenía el valor de pronunciarse ante Luciani.
–Debo… –La voz masculina proveniente del capullo se hizo presente mientras la extremidad libre persistía en escarbar con sus uñas. –matarla.
Todos los presentes dirigieron la mirada a su líder. Necesitaban órdenes para proceder de manera adecuada.
–¿Cuáles son las instrucciones a seguir, capitán? –Cuestionó Will. .
Parker solo podía pensar en los problemas venideros. Sin desearlo su subconsciente regresaba a los años donde la BSAA trabajaba en conjunto a la FBC y la maldición de las traiciones dentro de la organización.
–Necesito unos segundos para pensar. –Dijo Luciani incorporándose para acomodar su cabello. Estaban frente a un portador del cadou o una mutación del moho cuya existencia era un secreto a voces entre los líderes de la BSAA.
Cualquier organización estaría interesada en adquirir tan ejemplar, ya fuera para ayudar a erradicar el bioterrorismo o para usarlo y crear nuevas armas biológicas. Aun sin saber los planes de la BSAA de Estados Unidos, estaban obligados a mantener el secreto del hallazgo.
–Lleven al sujeto al fuerte, debemos hacer una evaluación urgente para saber si es portador de la mutomiceta y si eso los ataca, tendremos que llevar el ejemplar sin vida. –Declaró. –Cualquier herida que sufran los hará merecedores de ser puestos en cuarentena. –Se acercó al latino extendiendo la mano. –Necesito que me den las radios, no podemos dejar que nos rastreen. Jin Hyeon marca el perímetro necesario para convertirlo en zona de fuego a discreción.
Estaban ante una situación delicada.
Luciani debía asegurarse de que el ejemplar no cayera en manos inadecuadas debido a la traición de algún miembro del escuadrón, del mismo modo debía resguardar la vida de sus subordinados ahora al saber que, aun habían bows entre los escombros, estaban en la obligación de defenderse.
–Si, Capitan. –Respondió el asiatico para levantar el auricular previamente lanzado para dárselo a Luciani, luego tomar el radio del líder y caminar lejos del monolito amorfo. –¡Her, Fergie! Deja de estar viendo porno, junta el equipo de arneses y trae tu trasero holgazán.
–¿Qué haces usando la radio de Parker? –Cuestionó frustrado.
–Él te lo explicará, pero primero sigue mis ordenes y alista lo que te estoy pidiendo. Es la ultima vez que escucharas mi voz por radio. –Exclamó esperando a Luciani para custodiar su camino a la base. –Cambio y fuera.
El camino de regreso solo hizo sentir contrariado al italiano, trataba de encontrar las palabras correctas para Jill y como la misión los haría estancarse en un lugar solitario y poco seguro.
El tratar de mover aquel monolito era toda una hazaña.
La incertidumbre de lo que aguardaba en las entrañas del capullo mecánico era una constante fuente de ansia y adrenalina dentro de los sistemas de cada soldado presente.
Taboo fue el primero en intentar aligerar las toneladas de chatarra que estaban a punto de transportar, descubriendo que el cristal se desquebrajaba dejando expuestas zonas de tejido, era carne viva del ser que viviera en el interior. Podía notar el pulso en las arterias y venas de la estructura sin forma.
–¿Eso es… ¿Aceite de motor?– Preguntó el latino al ver como una de las heridas comenzaba a destilar un líquido de alta densidad y de tono negruzco que al diluirse con el agua dejaba un efecto iridiscente.
Antes de que alguno de sus compañeros pudiera contestar a la interrogante, fueron interrumpidos: –Madre… Miranda. –Balbuceó con tono apagado.
La mutación que moraba dentro del capullo de cristal, metal y tejido vivo. Su debilidad se podía apreciar en el latido, en cómo perdía sangre y el tono de voz de la criatura.
–¿Pero qué mierda? –Dijo sorprendido el asiatico sin dejar de apuntar con el arma.
Luciani necesitaba un descanso aun a sabiendas que no podía permitírselo, había pasado el límite en sus lesiones y el cuerpo lo resentia.
–Jill. –Fueron las primeras palabras del líder militar. –Nunca fue mi intención ponerte de nuevo en peligro. –Declaró el italiano al estar frente al fuerte.
Valentine parecía haber terminado de usar su radio antes de la llegada de Luciani, por lo que ambos podían platicar a solas sobre lo pasado en Kijuju.
–Somos un equipo, estamos aquí para ayudarnos mutuamente. –Expresó la rubia. –¿Qué ha pasado? ¿Cómo puedo ayudar? Debemos ocuparnos en lugar de preocuparnos.
Parker la invitó a terminar la charla adentrados en el bosque.
–Hay algo vivo dentro de la zanja, se encuentra lo suficientemente débil como para trasladarlo a la base. Pero tenerlo significa que personas peligrosas estarán interesadas en nuestro descubrimiento. –Titubeó para masajear torpemente la lesión de su espalda.
Jill le dedicó una mirada fija para después ayudar con el dolor.
–Eres un necio y viejo lobo de mar, debiste parar en cuanto tu hombro comenzó a molestar. –Hizo una pausa para abordar la información con la que segundos antes había sido bombardeada. Comenzó a masajear el omóplato donde el dolor era punzante en la espalda del italiano. – Gracias por la explicación. No has fallado, todos sabíamos los riesgos al aceptar esta misión sin pies o cabeza.
–En este momento no confío en nadie y eso me está volviendo loco. –Declaró tenso. –Leí parte del reporte y no sé en qué pensaba Chris, mucha gente en este lugar estaba libre del agente fúngico o el cadou, pudo pedir ayuda y ser socorrido por la unidad de Europa ¿por que llegó la BSAA de Estados Unidos?
–Chris no los llamó.
Los ex compañeros de misión fueron interrumpidos por Keith llevando las bolsas con el equipo, los arneses y la precaria camilla parecía ser lo menos adecuado para llevar al acantilado y extraer el monolito.
–Lumley ¿Qué tal has avanzado en tu trabajo? –Preguntó Parker tomando distancia de Jill y así cortar el contacto físico.
–Capitán, esto ha avanzado y complicado más rápido de lo que creí. –Dijo al arrastrar las bolsas
Conforme avanzaban dejaban rastros de chatarra. –La memoria de las grabaciones estaba vacía. Nunca iniciaron la bitácora de vuelo.
Parker y Valentine se miraron al mismo tiempo. Era justo como años atrás donde la BSAA casi es disuelta en su totalidad.
–Revisaremos las otras herramientas de información en cuanto terminen la recolección del espécimen. –Fue la única respuesta que pudo dar el líder al sentirse abrumado.
Fergie asintió para despues retirarse de la base. No podia hacer esperar a sus compañeros y menos al saber el motivo por el cual él debía parar su trabajo.
–¿Te sientes mejor? –Preguntó Jill tratando de hacer que su compañero se distrajera.
Lo cierto era que, estaba armando todo lo necesario para cuando el cadou estuviera en la base. Pero debía ser cautelosa con Parker, su ex compañero se mostraba a la defensiva y con la duda de encontrar algún traidor en su equipo.
–Si, lo que hiciste en verdad hizo la diferencia ¿Como sabias donde ejercer presión?–Dijo al comenzar a mover el hombro y a hacer círculos sin ser detenido por la neuralgia ocasionada por su lesión.
–Hace unos años me disloqué la clavícula y ahora el hombro me molesta cada vez que la temperatura desciende.
–¿Cuándo pasó eso? Nunca lo vi en los reportes o expedientes.
La expresión de Valentine cambió a una abatida.
–No… –Hizo una pausa para meditar las palabras que diría –No fue durante mis años en servicio.
Parker entendió en ese momento. Se sentia como el idiota más grande al tocar un tema delicado para la rubia.
–Debes pensar que soy el mayor imbécil.
–Esta disculpa lleva alargándose desde hace minutos . –Respondió dando una palmada en el hombro del italiano. –Era mínimo el dolor comparado con todo el que provoqué. Y por eso le debía lealtad a la BSAA junto a años de trabajo. –El hueso no soldó bien y en fisioterapia me enseñaron dos o tres trucos.
Sonrieron de lado.
–¿Necesitas algo más para abrigarte? –Cuestionó Luciani al tratar de llevar a Jill dentro de la carpa donde podría protegerse del agu nieve.
Jill negó en silencio al estar frente al líder de misión.
–¿Confías en mí?
Valentine hizo una pregunta.
Pasar a través del terreno árido donde los escombros de diferentes tamaños y materiales obstaculizaban el transitar, la corriente del rio entorpecia el caminar, los destrozos que había dejado la explosion, cuidarse de los rastros de metal y tratar de transportar ese cristal era una hazaña digna de admirar.
–Estén alerta. –Ordenó Jin Heon. –No sabemos que clase de Bow se encuentre dentro o si los restos que desprende están contaminados.
–Entonces ¿Qué hacemos aquí un contrabandista de armas, un militar experto en hablar varios idiomas, un ingeniero en computadoras y un mercenario retirado?– preguntó sarcástico Gibson.
–Cuando lo dices así haces que nos veamos como unos idiotas. –Se quejó Keith, siendo el más afectado por los comentarios.
–Y la situación no mejora. Nuestro capitán es un lisiado y su comandante es una asesina. –Agregó Taboo quien comenzaba a desenterrar la base del monolito. –Estadísticamente somos los peores de la organización, pero los más leales dentro de la misma.
Restos de metal se resquebrajaba con el simple roce de los guantes de los militares, era imposible que la estructura del capullo permaneciera intacta mientras la criatura seguía perdiendo líquidos de extraña procedencia.
–Era una misión de reconocimiento, no veníamos por una medalla por nuestro récord de puntualidad. –Recriminó El asiatico sin dejar de apuntar la mira láser en dirección del capullo. –Solo debíamos recolectar muestras donde nadie aseguraba que hubiera sobrevivientes.
–Esta mierda es muy turbia. –Dijo Errol al quitar una gran geoda de la cual era color de los cientos de cristales que rodeaban el afrrea de la gran zanja.
El seguro del arma de Keith hizo que todos voltear donde Gibson había quitado el cristal.
–No puede ser. –Expresó con sorpresa Fergie.
–Santa mierda. –Aunó el australiano al percatarse de lo que habia dejado al descubierto.
En cuánto más retiraron el material la masa amorfa dejó ver por fin su rostro con la expresión dolorida.
–Madre Miranda –Repitió el hombre a medio mutar dentro del acorazado hecho por el cadou. –Debo matarla.
Una imagen dantesca para quien no estuviera familiarizado con la lucha contra el bioterrorismo. Hombre de mediana edad atrapado o resguardandose dentro del monolito, su cuerpo mostraba tantas laceraciones como quemaduras, varias mangueras llegaban a su boca y de las cuales emanaba aceite de motor quemado, ojo derecho posiblemente cercenado, bujias incrustadas en todo el tórax. Y aun así permanecía con vida.
.ap se quitó de enfrente dejando que la luz natural del lugar diera directo al rostro del ser sin identificar. Haciendo que la criatura herida se retorciera por la sensibilidad en sus pupilas y de un movimiento brusco se rompiera gran parte de la cúpula de metal y tejido vivo.
–Eres la única persona en quien podría confiar mi vida. –Respondió Luciani. –¿Y tú confías en mí?
–Debo hacerlo, no se a quien más recurrir y como lo dijiste hace rato, no se sabe quien es honesto. –Jill lo vió directo a los ojos, como si esa acción lograra que el italiano leyera su mente.–Está pasando de nuevo.
Parker no entendió en un inicio.
¿Ella comenzaba a ser controlada de nuevo por Tricell? ¿Lo ocurrido en la casa Baker?
¿Cual era el acontecimiento que volvía a ocurrir?
–No estamos luchando contra un solo problema. –Expusó como si llevara guardando ese pesar durante bastante tiempo. –Por desgracia tengo la sospecha de que Chris ha sido infectado y no sé dónde está.
El rostro de Jill lo decía todo, el enojo, la frustración y la preocupación que la abatía.
–¿Estás segura de lo que dices? ¿Sabes el daño que le haría a tu departamento?–Dudó en una serie de preguntas. Valentine estaba enterrando a su propio equipo con tal de salvar la reputación de Redfield.
–No me interesa encubrir lo que desencadenaría acontecimientos como los que hemos vivido. –Exclamó al bajar el cierre de la chamarra y dejar expuestas las cicatrices hechas por el artefacto que Wesker había implantado en su cuerpo. –Tengo una marca que me recuerda cada error que cometí.
–¿Quien fue la persona que te envió el expediente de la casa Baker?
–La única en quien puedo confiar sobre el estado de salud del sobreviviente. –Respondió.
Luciani se sintió burlado, ella jamás había tenido contacto directo con Redfield.
–¿Se puede saber quien es? –Temía involucrar más gente en una misión tan delicada.
–La consultora de la BSAA de Norteamérica y de la DSO, profesora de la universidad Benford. – Mostró su móvil para mostrar la información resguardada sobre el paradero de Chris Redfield y el equipo Hound Wolf –Rebecca Chambers es quien puede orientarnos en qué dirección tomar ahora que hay un espécimen viviendo en síntesis con el parásito y el hongo.
–Lo sé, he leído un poco el reporte. –Respondió leyendo las notas hechas por las ex STARS. –¿Redfield está siendo controlado por la nueva mutomiceta?
–Si
–¿Él lo sabe?
–Dependiendo del grado de infección en su sistema.
–Mierda, debemos avisar a la BSAA.
–Viste la poca información que pudo obtener Lumley. –Dijo Jill al percatarse de que su compañero no entendía el panorama general de la encrucijada .–No tenía idea de que la unidad de Estados Unidos mandaría a su propio escuadrón.
–Estaban y estarán tras de Chris.
–No solo de él.
–No digas nada, no quiero que te comprometas al insinuar algo sobre su paradero.
–Yo no sé dónde está Redfield, Parker. –Contestó con sinceridad –Ni su esposa lo sabe.
Los pasos del escuadrón se escuchaban entre la maleza y las rocas del lugar.
–Te ofrezco todo el resguardo que mi grupo pueda ofrecerte mientras estés aquí. –Dijo el líder de misión al subir la cremallera de la sudadera de la rubia. –Pero la primera regla será, no guardar más secretos.
Los hombres estaban llenos de aceite de motor quemado, sangre y anticongelante.
–Capitan, La BOW es un hombre, está en condición crítica, no va a sobrevivir si lo mantenemos aquí y no podemos trasladarlo en los vehículos. No serán lo suficientemente rápidos, debemos pedir ayuda a la BSAA.
–No podemos seguir en este lugar, es obvio que vendrán a hacer lo mismo que nosotros. –Interrumpió Jill.
–No tenemos donde ir. –Expuso Luciani.
–¿Confías en mí?–Preguntó Jill.
