Aquel cuerpo inerte en el suelo comenzó a presentar temblores involuntarios retorciéndose en el lugar en el que había sido abatido.

Para Jill no le causaba sorpresa la fuerza con la que actuaba la BOW y su habilidad para regenerarse debido a su tiempo al servicio de la BSAA y el haber sido conejillo de indias de Albert Wesker. Pero era difícil de procesar era que esas BOWS estuvieran bajo el mando de la organización que había sido creada para erradicar el bioterrorismo.

Las convulsiones del soldado le hacían recordar a los holomorfos captados por la cámara de Chris en las minas de sal en Luisiana. Los reflejos eran erráticos pero con una simple tendencia y esa era atacar para proliferar la infección.

–Dispara al rostro. –Ordenó la rubia al notar que las balas del arma de Duncan fueron dirigidas al torso del atacante.

La mirada perdida de Liv era una clara señal de que la joven estaba en el límite de sus capacidades en el campo de batalla.

–No lo dudes. –Exclamó Karl al alzar la mano extrayendo la máscara del soldado con sus habilidades y dejar ver las facciones del atacante. –Ahí tienes para que veas claro.

Los disparos y el sonido de pasos a las afueras hicieron eco en la habitación en la que ambas mujeres quedaron atónitas ante ese rostro ensangrentado con piel en tono grisáceo, debajo de la mascarilla había un sujeto con la apariencia de Chris Redfield a diferencia de ciertos detalles como lo era el corte de cabello o la falta de vello facial.

–Mierda. –Murmuró la rubia al tener más dudas que respuestas.

La seguridad en la postura en Duncan cambió.

–No puede ser –Balbuceó la castaña apuntando al soldado el cual tenía una herida prácticamente letal en la cuenca ocular y aun así seguía adelante en sus ataques. –¿Cómo es posible?

El titubeo en el proceder de Valentine y el que Liv estuviera congelada en su lugar era un mal augurio.

–¿Conocen al pobre bastardo? –Preguntó el jerarca al alzar el cuchillo con sus habilidades para mantenerlo flotando en el aire.

La rubia sabía que era juzgada en silencio, había dudado cuando minutos atrás acaba de dar una paliza al hombre de cabello cano.

–Lo dudo. –Dijo Jill pasando de largo a los civiles.

Tomó el arma punzocortante para derribar a la BOW sin darle oportunidad e incorporarse en un nuevo ataque sintiendo una mezcla de emociones al notar el rostro de su amigo y esos ojos carentes de alma.

–Podría jurar que te es familiar. –Declaró a espaldas de la segunda al mando en el escuadrón de Luciani.

–No estás en posición de juzgar a alguien ¿No lo crees? –Respondió Valentine al reincorporarse. –Tus manos están tan llenas de sangre como las mías.

–Yo no trabajo en la organización que se supone que es la de los buenos.

Jill sonrió para después limpiar el karambit y regresarlo a Heisenberg como muestra de cortesía.

–No puedo hablar por todos en la BSAA pero, es bueno que nos conocieramos mientras trabajo para este equipo.

Heisenberg alzó la ceja y mostrando ambas manos en señal de paz con la agente. Prefería tenerla de aliada a que lo viera como el próximo objetivo a derribar y más al haber sido testigo de las habilidades de Valentine.

–Sé que te debe ser difícil el confiar y entiendo tus razones, haremos el mayor esfuerzo para sacarte de aquí con vida y puedas ayudar a resolver tantas incógnitas médicas con referencia lo que Madre Miranda hizo en ti para que nadie más pase por lo mismo. –Declaró la castaña sirviendo como mediador entre ambas BOWS. –Espero sus instrucciones.–Dirigió sus palabras a Jill.

Valentine fue la primera en ceder, entendía la manera de jugar en las palabras de Karl y no era el momento para detenerse por una discusión superflua. Había vidas por proteger y explicaciones que exigir a la BSAA.

–Dejen que Richter los lleve hasta el helicóptero y salgan de aquí. –Ordenó por la radio mientras subía las escaleras y enfundaba sus armas en los arneses de su traje. –Les daré una oportunidad para evitar ser perseguidos.

En cada paso que daba sentía la fragilidad de las vigas y lo tostado de la madera al crujir. El aire helado golpeó con fuerza entrando por la pared derribada en la habitación donde las mujeres residían.

–¿Pudieron identificar cuántos atacantes tenemos rodeando el perímetro? –Preguntó por la radio dando un vistazo al panorama.

El humo dificultaba la vista como respirar de manera adecuada y eso no era impedimento para entorpecer la tarea de la rubia.

–Tenemos la nave atacante y eso debe significar que hay un piloto, el bastardo que derribó parte de la cabaña, dos merodeando la entrada, dos por el lateral izquierdo y tres escondidos estratégicamente en la nieve. Los muy imbéciles usan el uniforme oscuro. –Respondió Azar. –Eso nos deja con nueve hijos de puta creyendo que Estados Unidos no debe seguir las reglas.

El latino resguardaba la entrada al sótano para dar una salida rápida a los vehículos a sus compañeros atrapados en la precaria bóveda.

–Las detonaciones de hace unos momentos –Cuestionó. –¿Qué pasó?

–Habían otros dos agentes en el lateral del garaje y fueron abatidos, por lo que podemos considerar que el escuadrón era grande liderados por dos SOU.

Pocos agentes en la organización podían darse la tarea de manejar un grupo tan grande sin ser descubiertos y más aún tomando deliberadamente el ir en contra de otros compañeros.

–¿Cortaron la unión neurológica para evitar que vuelvan en sí?

–Les disparamos en la cabeza al notar que eran BOWS. –Respondió el artillero al descubrir la resistencia a los impactos de bala y como el tejido de los agentes se regenera a gran velocidad. –¿Habrá repercusiones por no seguir el protocolo?

El pleito entre naciones y la BSAA no verían bien el como entre agentes se atacaban entre sí.

–Hicieron bien.

Valentine se dejó ver en la planta alta identificando a sus primeros objetivos quienes no luchaban por evitar ser vistos entre la nieve. Los láseres se dirigieron a ella y la rubia se limitó a dar unos pasos atrás, respiró profundo para después tomar posición de salida como los atletas de alto rendimiento alzando las caderas antes de impulsarse con la energía explosiva en las piernas. A pocos centímetros de llegar al fuego y el área donde las vigas no soportarian; dió un salto alcanzando una gran distancia.

La rafaga de detonaciones no se hizo esperar siendo la señal para Luciani y dar la orden de desalojar la residencia.

Al caer sobre la nieve la rubia comenzó a correr en zigzag hasta llegar al primer objetivo quien trataba de disparar fallando en el intento debido a la velocidad con la que la agente se movía, siendo desarmado por la rubia quien no dudó en imposibilitar dando un golpe certero en la tráquea del atacante. Giró el cuerpo para disparar con el rifle de francotirador a corta distancia dando en el casco del agente quien cayó dejando ver a través de la herida hecha.

Los agentes quienes estaban a pasos de adentrarse en el pórtico de la cabaña fueron atraídos por los disparos por lo que decidieron rodear la cabaña por el lado derecho siendo emboscados por el resto del equipo BEP.

Richter al ver una oportunidad de huida hizo señas a Heisenberg y Duncan. La mujer portaba con recelo la computadora portátil donde guardaba la investigación acerca del Cadou. La misión principal del equipo liderado por Chambers era investigar el Cadou y la única manera de hacerlo era salvaguardando la seguridad de Heisenberg.

–Voy a cubrirlos, no duden al avanzar. –Declaró Luciani apuntando con el rifle antimateria. –Los veré pronto en la HQ, así que no se pongan cómodos sin mí.–Habló directamente con el jerarca. –Lo digo por ti, Heisenberg. Espero que la plática entre ambos aún resuene en tu cabeza.

El hombre de cabello cano bajó del rostro la bufanda que cubría sus vías aéreas.

–Soy un hombre de palabra, Pastrami. –Dijo al italiano.

Parker se limitó a dar munición a los agentes antes de que salieran de la frágil edificación. Cada uno tenia indicaciones precisas de como lidiar con el jerarca si su comportamiento llegaba a tornarse impertinente.

Richter tomó la delantera haciendo señales con la mano para ser seguido por Karl y dejar a la científica al final como apoyo del piloto.

–¿Esperaban invernar dentro del sótano todo el invierno? –Preguntó Osvaldo al dar armas a cada uno de los agentes que salían de la cabaña. –¿Gustan un poco de cocoa en lugar de mover el culo para irnos de puto lugar?

Jane se limitó a sostener la nueve milímetros evitando apuntar debido a su pulso errático escudriñando tras los soldados quienes fueron emboscados por los dos agentes más quienes comenzaron a disparar sin dar tregua.

–¡Cuidado! –Advirtió Chambers al quitarse el inhalador de los labios.

El latinó sonrió de lado sirviendo de escudo para sus compañeras.

–Ustedes decidan, hijos de perra –Dijo Azar al responder el ataque mientras Keith resguardaba a las científicas. –¿Plata o plomo?

Errol acompañó al centroamericano en el contraataque obligado a responder inmediatamente al escuchar los disparos dejando ir a Jane junto al experto en tecnología.

Al llegar al garage Lumley comenzó a disparara haciendo que los agentes retrocedieran momentáneamente para quitarse los guantes y mostrar parte de sus extremidades mutiladas.

–Capitán, tenemos problemas. –Dijo por la radio el guardián de las doctoras.

–Todos los tenemos. –Respondió el italiano al disparar contra un agente quien comenzaba a seguir al equipo de Richter.

–Pueden mutar a voluntad.

El italiano pensó inmediatamente en el interior de la cabaña y la incertidumbre se apoderó de sus pensamientos. Al ver como el hombre de la BSAA Estados Unidos caía al suelo, Luciani giró el cuerpo para encontrarse al agente abatido por Jill hincado frente al cuerpo de Heon dejando caer una mucosidad negruzca sobre la herida mortal de este.

Tenía la cavidad ocular izquierda destrozada, más de tres disparos en el torso y Jill había cortado casi por completo el cuello de aquel hombre. Y así seguía andando con movimientos aletargados pero persistentes, carentes de humanidad y lógica. La cabeza parecía estar conectada al cuerpo únicamente por las vértebras y un poco de piel. Aun así el capitán de la misión disparó al rostro cuya mirada no tenía vida, eliminando gran parte del cráneo.

¿Cómo era posible que aun así ese cuerpo siguiera arrastrándose por inercia?

Del cadáver de Jin brotó una tela suave que se esparcía desde el agujero hecho por la bala que le había quitado la vida, más bien aquella descripción era lo que vulgarmente se le llama al moho que prolifera sobre tejido orgánico en descomposición.

–No dejen de avanzar. –Exclamó el piloto mientras trotaba sin bajar el ritmo. La tarea difícil no era llegar hasta el helicóptero, lo sería cuando tuvieran que quitar el camuflaje de la nave antes de iniciar el despegue.

Heisenberg meditaba sobre el mejor momento para usar sus habilidades y liberarse de la BSAA ahora que solo tenía a dos agentes con él. Duncan era el punto débil pero, Richter era un soldado experimentado experto en combate.

La castaña asintió en silencio al notar como el capitán del equipo había abatido a un agente, comenzó a trotar tomando del antebrazo a Heisenberg y darle una señal para apresurar el paso.

La actitud de la castaña había cambiado como si la personalidad de la científica fuese la de una liebre aterrorizada buscando sobrevivir a una jauría de lobos.

–Todos deben seguir avanzando y alejarse lo más que puedan de la base, es una maldita orden. –Exclamó el italiano al hablar por la radio.

Luciani acomodó su cabello echando hacia atrás los mechones que bloqueban su vista y caminó en dirección de la antigua habitación donde Heisenberg había estado bajo supervisión médica y sin dudar comenzó a abrir las llaves de los tanques de oxigeno sin dejar de apartar la vista en los movimientos metódicos de aquel cascarón usado por el mold.

Era como si el cuerpo del agente únicamente tratara de inocular cualquier tejido próspero con el agente fúngico.

Había leído el informe completo de las científicas, así como la investigación de Redfield. Por lo cual tenía entendido que a pesar de que las toxinas fueran termo resistentes, los cuerpos serían incapaces de seguir si eran calcinados y así dar tiempo a la HQ para asegurar el lugar.

Estando frente al cuerpo de Jin abrió la llave del tanque de gas LP que habían usado para poder cocinar en la precaria base y se dió cuenta que el agente de la BSAA solo seguis una tarea simple y mecánica, avanzar e infectar.

–Jill, debo quedarme y servir de apoyo a nuestros agentes. –Habló por la radio. –Reúnete con la doctora Chambers, deben ponerse a salvo.

No hubo respuesta inmediata, por lo que el italiano tomó una granada incendiaria activándola cerca de la BOW y así salir de la cabaña por la puerta principal para seguir cubriendo a Richter adentrándose entre los árboles.

Quejidos de lucha se escucharon en el canal de transmisión.

–Mierda, Luciani. –dijo con dificultad. –¿Quién te dió permiso de hacerte el héroe?–La rafaga de la 9 milimetros hizo presencia en la radio– No harás esa jugada por segunda ocasión. –El quejido ahogado de la rubia pausó su hablar.

La implosion causada por el conjunto de químicos arraigados derribó el segundo piso de la edificación y el estruendo ensordeció momentáneamente a todos los presentes.

–Pero… ¿Qué mierda? –Exclamó Heisenberg al alejarse entre los árboles y ver la torre de humo.

–No pares el paso, no te detengas. –Dijo la castaña. –No falta mucho para llegar al helicóptero.

La joven estaba al tanto de la conversación entre sus superiores y solo podía tratar de unir aquella información sobre las mutaciones ligadas a investigaciones previas. Estaba aterrada con la nueva cepa y las pocas opciones para combatir esa amenaza.

La explosion no se hizo esperar desperdigando toda clase de objetos como proyectiles, el calor intenso debido al incendio y el aumento de temperatura en el área afectó directamente a las BOWS.

Los agentes comenzaron a tener espasmos mostrando movimientos erráticos, haciendo ruidos agudos mientras se retorcían debajo de los residuos del mold.

–No bajen la guardia y avancen en los vehículos. –Declaró Azar sin dejar de apuntar.

El resto del escuadrón comenzó a alistarse para huir dentro del vehículo previamente usado por las científicas y así rescatar parte de su investigación.

En un arrebato las BOWS corrieron a gran velocidad haciendo imposible la acción de apuntar, dejando como segunda opción de defenderse cuerpo a cuerpo.

Osvaldo estaba listo con karambit en mano cuando fue pasado de lado por esa criatura que se arrastraba en cuatro patas. El tiempo se detuvo para el artillero al ver como aquella figura quien antes tenía identidad y humanidad en la mirada.

El sonido de rasguños sobre metal dejaron a Keith y a Rebecca desconcertados.

Jane había sido el objetivo siendo atravesada en el área del tórax con una extremidad mutada alargada y filosa.

–¡No! –Gritó hastiado el australiano. –Mierda, mierda, mierda. –Dijo al cortar con su cuchillo de combate la extremidad del atacante.

Rebecca corrió a revisar la gravedad de la herida mientras trataba de separar el cuerpo de la zoóloga del vehículo, pero la reacción del moho se hizo presente desplegando una red fúngica sobre la herida de la mujer. Antes de que pudiera acercarse más fue interceptada por Lumley quien bajo órdenes de Luciani y consejo de Duncan resguardo a la virologa.

–No podemos hacer nada por Attenborough. –Declaró Keith al interponerse entre la mujer de cabello corto y el escenario catastrófico. –Tenemos órdenes que seguir.

Gibson comenzó a lanzar estocadas al atacante de la mujer quien parecía inmutarse ante Errol. Pero al ser pateado siendo lanzado cerca de la cabaña La BOW se vió afectada por el fuego.

Quizá era una debilidad recién descubierta o un acelerador de la mutación genética del moho. Pero era un hecho que afectaba a los infectados.