Lola

Ha pasado unos días desde que Eddy estuvo en pueblo paleta, finalmente logro salir del espeso bosque verde. Mostraba cansancio, su ropa estaba sucia y su cara mostraba una graciosa mueca de no poder más.

-joder, viejo… 5 días vagando por el bosque tratando de encontrar la salida, bien dicen que el bosque verde es muy vasto… pero no igual la población pokémon. Muchos pokémon insecto y no de los buenos, solo pude atrapar un Beedrill y un pidgeotto… *suspiro* necesito ir al centro pokémon, mis chicos necesitan atención de la enfermera Joy… y a ver si de paso me atiende a mí también. Guiño, guiño.

De repente los ruidos de unos niños le llaman la atención, se trataban ni más ni menos de los hermanos de nuestro querido y amado entrenador tipo roca y mujeriego el brokas. Toda la camada con excepción del mencionado Brock y el segundo hijo Forrest quien ahora fungía como líder de gimnasio de ciudad plateada sustituyendo a su hermano quien estudiaba para ser doctor pokémon, cada enano llevaba al menos una bolsa de mandado, haciendo escandalo como cualquier otro niño, con ellos iba su padre Flint malabareando la carga de más que llevaba y justo al lado apenas llevando unas cosas, su esposa y madre de Brock. Lola.

-a ha haa. Con que aquí estabas, desgraciada… cuanto tiempo ha pasado, así que decidiste retomar tu vida de ama de casa, esposa y madre ¿eh, pillina?... ¿uh?... ¿que como la conozco?... esa, es una excelente pregunta. Verán fue hace un par de años… en ese entonces yo me encontraba viajando por las islas naranja. La conocí justamente en la isla Kumquat en el archipiélago naranja, lo recuerdo como si hubiese sido ayer.

Isla Kumquat, Archipiélago Naranja.

-Era un día como cualquier otro en la isla, el puerto recibiendo barcos llenos de turistas, voceros de hoteles ofreciendo sus servicios, gente de todas las edades yendo de aquí para allá, haciendo parrillada, jugando vóleibol, tomando sol, bebidas. Algunos en el agua, otros en botes o similares, uno que otro paracaídas; lo normal. Yo me encontraba relajando en una de las tantas barras tomando un matecito chillin' killin' contemplando las bellezas de la naturaleza… y al decir bellezas yo creo que saben a qué me refiero. Soy muy fetichista, adoro ver a las mujeres utilizando alguna prenda que resalte su hermosura, y la playa es un buen lugar para eso. Bellas damas en provocativos y/o diminutos atuendos de baño. Yo como siempre estaba de captura… fue entonces que apareció… ella.-

Lola caminaba en la acera utilizando un bikini de dos piezas siendo la parte superior un sujetador rojo de lazos y la parte inferior un bikini blanco de lazos rojos que apenas se podía ver solo con el caminar pues llevaba puesto un sarong cortito también blanco con flores rojas, iba de sandalias blancas, lentes oscuros, un sombrero blanco y una sonrisa de "estoy viviendo la buena vida"

-Madurita, caderas anchas, cierto exceso de vientre; tuvo hijos. Bikini poco conservador, actitud dicharachera; posiblemente divorciada o en el menor de los casos separada. Su semblante grita disponibilidad por todas partes… básicamente, de piel flojita-

Lola llego a la barra donde estaba Eddy y se sentó justo al lado del chico pidiendo un Skitolatte, se quitó el sombrero y se sentó dándole la espalda a la barra mientras cruzaba las piernas mirando al mar, aún mantenía su sonrisa de oreja a oreja.

-Veo que alguien se está divirtiendo- el chico rompió el hielo pero sin mirarla

-Sí, la verdad mucho- respondió la milf de manera dicharachera

-Vacaciones familiares, supongo-

-Ay no- dijo moviendo una mano- en realidad ando sola, hace tiempo que salí de casa para viajar por el mundo y divertirme… de hecho hace tiempo que no veo a mi familia- dijo sin vergüenza alguna.

-madre desmadrosa e irresponsable… un clásico- pensó mientras tomaba su bebida

-además sé que ellos están bien. Mis chicos están en manos de mi hijo mayor quien es líder de gimnasio en Cd. Plateada-

-uy, líder de gimnasio… mejor irse con cuidado. Esos tipos no son para tomarlo a chiste, no quiero que me pateen el trasero- pensó dudoso –pero no me gustaría perder una oportunidad como esta-

Fueron sus pensamientos mientras contemplaba a la fémina que tenía en frente quien no tenía idea de nada porque degustaba su bebida, parecía niña chiquita tomando malteada alegremente pataleando. Eddy se dispuso a decirle algo para engancharla pero…

-¡AHH, MIRA ESO!- gritó Lola de la nada de manera infantil apuntando al mar, o para ser más preciso a un par de chicos que iban en moto acuática.

-¿los de las motos acuáticas?- pregunto el chico

-sí, así es. Yo también quisiera subirme a una de esas- dijo muy extrovertidamente

-bueno, si quieres yo podría ayudarte a montar una- dijo algo nervioso el muchacho

-¿En serio? ¿Harías eso por mí? Gracias, gracias, gracias, gracias- expreso la inmadura mujer

Eddy se mostraba nervioso porque no tenía idea en lo que se había metido pero el daño ya estaba hecho. Tiempo después en el muelle la pareja se preparaba para montar la moto acuática colocándose los salvavidas. El arrendador les daba las indicaciones de uso, las reglas y el tiempo del que disponían por el precio, Eddy fue quien pago la renta tanto por ser un caballero para quedar bien como porque Lola definitivamente no soltaría un centavo si no viniera sola. Hablando de ella insistió en ser la primera en conducir, Eddy sabía que eso no acabaría bien; en especial para él, pero bueno sin dolor no hay ganancia.

-¡estoy muy emocionada!- exclamó la milf

-sí, yo también- respondió nervioso el chico mientras la sujetaba de la cintura –bueno, recuerda que es tu primera vez… acelera despacio y vamos poco a poco ¿ok?

-ok… bueno, ¡aquí vamos! –dijo emocionada

Lola comienza a acelerar pero jaloneo unas cuantas veces porque casi lo pone al máximo y decía cosas como ok, ya lo tengo y cosas así. Finalmente encuentra el ritmo y se pone en marcha, al principio lento pero no tardó en emocionarse e ir más rápido casi provocando que Eddy casi se cayera.

Una vez agarrado el ritmo Lola iba rápido alejándose poco a poco de la playa pero sin perderla de vista, estaba emocionada y feliz, no dejaba de gritar y reír como niña chiquita. Eddy seguía aferrada a ella aun con nervios, mas por su actitud infantil pero poco a poco se le iba quitando, mas por sentir el tacto de su nuevo ligue.

-¡ESTO ES DIVERTIDO!- afirmó la mujer

-¡ME ALEGRA QUE TE ESTES DIVIRTIENDO!-

-¡SI, ESTO ES GENIAL!… ¡MIRA!-

Lola se detuvo, había visto un pequeño grupo de pokémon de agua yendo mar adentro y se lo hizo saber a su acompañante, estuvieron detenidos un momento para observarlos, era un espectáculo impresionante. Todo iba bien hasta que a Lola se le ocurrió la brillante idea de ir a verlos más de cerca, después de advertirle al entrenador que se sujetara bien volvió a acelerar de golpe, Eddy casi se cae de no haberse sujetado bien rodeando la cintura de la mujer pegándose más a ella. Lola al sentir el roce del chico se enrojeció, un chico la había tocado y casi no tenía nada puesto, solo sonrió y siguió hacia donde los pokémon. Los problemas comenzaron cuando al acercarse Lola les grito diciéndoles que iba a atraparlos mientras graciosamente giraba su brazo con pokebola en mano, los pequeños monstruos se asustaron haciendo que algunos se sumergieran mientras otros nadaban lejos de ella, Lola fue siguiendo a estos últimos a pesar de las advertencias de Eddy pero ya era tarde, de repente un gran Wailord salió de las profundidades y debido a su enorme tamaño provoco olas que sacudieron la moto hasta que una grande la puso de cabeza haciendo que ambos cayeran, Lola aún estaba consiente pero por alguna extraña razón no podía salir a la superficie, manoseaba y pataleaba de manera graciosa, Eddy tuvo que ayudarla. Una vez fuera la puso a sostenerse del vehículo.

-*jadeo* ¿estás bien?- pregunto el chico

-*jadeo* si… estoy bien… gracias-

-creo que… esta vez… conduciré yo- dijo extasiado

Eddy toma los controles y con cuidado busca tierra firme, no volvieron al puerto pues encontraron un islote empedrado, una vez en tierra Lola se acerca a la sombra, se deshace de su salvavidas y se tira boca arriba encima de ella como almohada tratando de recuperar el aliento.

-creo que esta fue una gran aventura, ¿no crees?- pregunto el chico

-aun con lo del Wailord… si, la verdad si- respondió agitada

-¿estás bien?-

-si… gracias por ayudarme- respondió con una dulce sonrisa

-descansemos un poco aquí, aún tenemos tiempo antes de regresar-

-sí, necesito recuperar el aliento-

-¿necesitas respiración boca a boca?- bromeo el chico

-eso quisieras ¿verdad?- respondió alegre

-¿puedes culparme?-

Lola soltó unas risitas por el comentario y luego se levanta, camino directamente hacia su salvador mientras el viento levantó su sarong, al llegar con él puso sus manos en el pecho del chico –"tendrás que conformarte con esto"- dijo con una dulce sonrisa, para posteriormente darle un tierno beso en la mejilla que duro un poco, aun cuando dejo de besarlo siguió ahí pegado a él.

-¿no podía ser algo más que eso?- dijo rodeando su cintura

-*risitas* no, no se puede- dijo cabizbaja sonrojada-

-¿segura?-

-no me tientes- dijo juguetona

-si- dijo pegando su frente a la de ella

-¡no!-

-si-

-no- dijo alegre cayendo en su juego

Finalmente Lola cedió y ambos se besaron, Eddy la rodeó aún más y la pegó a él. Ella no oponía ninguna clase de resistencia, al contrario se soltaba cada vez más, los besos eran más lascivos, había lengua. Eddy llevo una mano a su trasero y comenzó a acariciarlo, ella simplemente subió una pierna abriéndose aún más, el chico mete mano debajo del bikini y comienza a estimular los labios inferiores, Lola no se queda atrás y acaricia el miembro erecto de su amante por encima del traje de baño. Finalmente sus labios se despegan dejando una línea de saliva.

-veo que tienes un Ónix contigo- dijo juguetona sin dejar de acariciarlo

-¿quieres verlo más de cerca?-

-*risitas* me encantaría-

La milf baja lentamente y acerca su cara a la entrepierna del chico, lentamente retira el traje de baño quedando asombrada de lo que se había encontrado. "-oh es hermoso… tan duro como un tipo roca"- exclamo excitada. Sin tocarlo comenzó a lamerlo todo, desde el tronco hasta la punta y las bolas, estas últimas a veces las chupaba. Siguió así por un rato pero no tardó mucho en ponerlo dentro de su boca, lentamente lo metía todo y lo sacaba y comenzó a variar su felación, a veces rápida, a veces lenta pero sin llegar a tomarlo con sus manos, pura boca. Siguió así por un buen rato hasta que Eddy toma su cabeza y comienza a follarla por la boca, Lola en lugar de ofrecer resistencia no solo se dejó, sino que llevo sus manos a su vagina y comenzó a estimularse ella misma, La fémina soltaba ahogados gemidos de placer. Finalmente ambos llegan a su límite, Eddy se corre en la garganta de la madurita a la vez que ella moja la arena con sus fluidos tras bello orgasmo. El chico finalmente la suelta pero Lola se quedó un rato con el trozo de carne dentro de su boca hasta que finalmente logra tener fuerzas para despegarse de él. Con la lengua de fuera y una lasciva sonrisa Lola jadeaba, increíblemente el pene de Eddy aun tenia fuerzas lo que la volvió a prender. El sarong y la parte inferior del bikini caen al suelo, Lola le había dado la espalda al muchacho apoyándose en la pared de roca con las piernas entreabiertas dándole las nalgas.

-hazlo, Eddy… es lo que querías ¿no?- dijo excitada

Nuevamente el miembro del chico uso endurecimiento, se acerca a ella y la toma del trasero, comienza a restregar su pene entre sus nalgas y a veces en su mojada vagina. Lola se estaba volviendo loca y le pidió a Eddy dejar de jugar, el chico hace caso y finalmente la penetra vaginalmente haciéndola gemir, el chico siguió su faena, su miembro entraba y salía fácilmente no solo por lo bien lubricado que estaba, parecía que ella no llevaba mucho tiempo de haber tenido sexo, pero eso lo le importo. Se pegó a ella y metió sus manos bajo el sujetador apretando sus senos mientras seguía dándole duro y rudo, pellizcaba sus pezones, le daba cada vez con más fuerza, suelta sus senos y la toma de las caderas dándole aún más fuerte haciendo que sus senos víctimas de la gravedad se movieran como gelatinas. Lola ya estaba llegando a su límite hasta que finalmente Eddy suelta todo dentro de ella con todas sus fuerzas, la milf también se vino dando un orgásmico grito. Eddy se quedó pegado a su espalda tratando de recuperar el aliento al igual que ella, su pene una vez perdido su rigidez sale de la concha de la dama, estuvieron así por un buen rato.

La tarde había caído y era hora de volver, esta vez fue Eddy quien tomo los controles del vehículo para un regreso seguro, Lola por otra parte se encontraba recostada en la espalda de su acompañante algo cansada, pero con una bella sonrisa dibujada en su rostro. Finalmente llegaron a la playa donde los esperaba el encargado de las motos acuáticas.

-Lamento haber llegado tan tarde- dijo apenado

-Por el contrario, llegaron con unos minutos de sobra- dijo el encargado tranquilamente

Eddy baja y ayuda a Lola a salir del vehículo sin problema alguno, la playa comenzaba a despejarse, la gente tomaba sus cosas y se iba pero el movimiento aún seguía en el andador de la ciudad, y nuestra pareja caminaba enganchados del brazo como amados.

-Gracias por darme un momento divertido- dijo la fémina de manera dulce

-me alegra que te la hayas pasado bien-

-lamento los problemas que te cause-

-descuida, me ha ido mucho peor durante mis viajes-

Ambos solo sonrieron sabiendo que a pesar de todo se habían divertido en grande… las luces de las lámparas comenzaban a encenderse, el sol se ocultaba en el mar, ambos se quedaron un rato más para contemplar el atardecer hasta que finalmente el astro brillante desapareció.

-tengo hambre- dijo la fémina con un tono infantil

-sí, yo también… oye tengo una idea-

-sí, ¿Cuál?- pregunto confundida

-cena y baile-

-algo así… ¿Cómo una cita?

-si quieres llamarlo así-

-*risitas* eres terrible… una hora, Hotel Corsola, habitación 303-

-hecho-

Lola se despidió del chico con un beso en la mejilla pero esta vez rosando sus labios, suelta al chico y se va corriendo mientras se despide, Eddy simplemente se queda ahí despidiéndose también, cuando la pierde de vista simplemente suspira, se rasca la cabeza y sonríe algo nervioso preguntándose si todo irá bien.

Era la hora pactada, Eddy iba con una camisa azul marino, unos pantalones blancos y mocasines del mismo color, el mencionado hotel no era la gran cosa, ni siquiera tenía piscina, pero tampoco era un lugar feo, estaba bien cuidado y algunas habitaciones tenían vista al mar, Eddy sube al 3er piso llegando a su destino, toca la puerta y una dulce voz le responde con cantico "voy". Tras esperar uno 2 o tres minutos la puerta finalmente abre mostrando una hermosa escena, Lola usaba un ajustado y corto vestido negro corte lápiz escotado, ilusión de cinturón con hebilla de oro, sin tiras y con pequeñas hendiduras en cada pierna, usaba zapatillas de tacón alto con punta descubierta y cinto en el tobillo y tenía puesto un saco rosa manga corta. Además usaba brazaletes de oro y aretes de diamantes (bisutería), un pequeño bolso negro con imitación cadena de oro y un leve maquillaje. Al verla Eddy no pudo evitar la reacción natural de su entrepierna.

-¿no podría mejor entrar yo?- dijo el chico algo nervioso

-ah ah aah- exclamo negando con un dedo y guiñando un ojo- me prometiste cena y baile… postre después *risitas*-

Eddy suspiro resignado mientras se rascaba la cabeza con una sonrisa, simplemente extendió su mano a lo que gustosa ella toma y parten a su cita. Ya en las calles de la ciudad ambos iban con los brazos entrecruzados de manera tierna como una verdadera pareja, casi sin llamar la atención… y digo casi pues la decisión de vestimenta de Lola llamaba la atención de algunos varones, Eddy lo sabía pero solo se pavoneaba de la privilegiada situación en la que estaba. Tras caminar un poco llegaron a un restaurant en un muelle, tomando una mesa con vista al mar.

-es una hermosa vista- exclamo la fémina

-sí, realmente hermosa- respondió el chico

-dime Eddy, tras lo que pasó hoy… algo me dice que no he sido la primera-

-oh cielos- dijo nervioso

-*risitas* tranquila no estoy molesta. Al contrario, lo disfrute-

-qué bueno… eso creo- respondió aun nervioso

-Dime Eddy- dijo jugando con su copa- que buscas en una mujer

-no tengo fijación alguna en una mujer… solo, me gustan… es todo-

-así que eres de gustos mixtos, ¿eh?... todo un casanova-

-Touche, querida… y que hay de ti, ¿Por qué te fuiste de casa?-

-bueno, supongo que sentí que estaba desaprovechando el tiempo… uno no es joven eternamente ¿sabes?, con el tiempo las responsabilidades te absorben y antes de que te des cuenta, caíste en la monotonía-

-lo contrario a una ama de casa dedicada al 100%, ella prácticamente estallo un día y dijo "al carajo, me voy de aquí"… ¿pero y tu familia?-

-ellos están bien… hasta siento que están mejor sin mí. No te lo voy a negar, los extraño… pero, después de lo que hice… aun no tengo valor para dar la cara- dijo algo nostálgica –pero mientras eso pasa trato de pasarla bien- exclamo como si no hubiera dicho lo último.

-cielos, pero que madre tan rara-

Por fortuna (por así decirlo) su orden había llegado y se dispusieron a comer, la velada transcurrió sin problema alguno a pesar de la actitud infantil de la madurita, todo perfecto incluso hasta la cuenta que si bien no costo un ojo y una pierna tampoco es que fuera barata, pero eso no importaba ahora.

Para hacer tiempo y digestión siguieron caminando por todo el andador como cuando salieron del hotel, y del mismo modo Lola llamaba la atención de algunos presentes varones pero nada que destacar. Tiempo después fueron a uno de los tantos clubes nocturnos de la isla, el lugar estaba totalmente abarrotado tanto de turistas como de lugareños, ahí Lola pasaba desapercibida pues tenía que compartir atenciones con las demás féminas del lugar que también atraían las miradas de los varones, independientemente de ello la pareja se la estaba pasando genial, ambos estaban en la barra tomando alcohol y hablando de tonterías.

-¿en serio eso paso?- preguntaba la fémina

-¡sí, así es… por más que trataba ese Noctowl Shiny nunca me daba una de poder atraparlo!-

-¡que locura… oye, vamos a bailar!-

-¡ok!-

Ambos se dirigieron a la pista y se adentraron lo más al centro posible, la música era rítmica y candente, se podía percibir la lascivia en el aire, y Lola no era ajeno a ello, a pesar de ya no ser una adolescente sus movimientos eran tan provocativos que Eddy no pudo evitar bailar pegado a ella, a pesar de todo seguían pasando desapercibidos pues muchos de los que estaban bailando estaban en la misma situación.

2:06 am. La fiesta seguía en el antro pero para la pareja era suficiente, Lola comenzaba a sentir los efectos del alcohol, pero no estaba realmente ebria, se había contenido al beber gracias a su experiencia, caminaron nuevamente pegados disfrutando la vista del mar nocturno hablando de tonterías, la calle ya no estaba tan abarrotada, con pocos negocios abiertos y todos ellos de diversión nocturna ya solo deambulaban los parranderos y esos contados con una mano. Tardaron casi una hora para llegar al hotel de Lola, directo a su habitación. Ambos sabían cómo terminaría esa noche.

En el Hotel Corsola, en la habitación 303 del tercer piso, mientras un saco rosa yacía en el piso, un joven de veintitantos años y una mujer treintañera se besaban apasionadamente de pie, ella lo rodeaba de la nuca mientras él la acariciaba del trasero sobre su vestido, ambos soltaban pequeños gemidos ahogados por el beso, Eddy levanta el vestido de la fémina para sentir las carnes de su retaguardia. Oh sorpresa, la milf usaba una tanga, ambos dejan de besarse.

-niña traviesa-

-la ocasión lo ameritaba-

Lola le da un pequeño empujón a su amante haciéndolo sentarse en la cama para después llevarse sus manos a su espalda al cierre del vestido, lentamente va deslizándolo hacia abajo hasta que finalmente el vestido cae al suelo y lo hace a un lado con el pie dejando sus tetas al aire (no usaba sujetador), la tanga era negra, con encajes en forma de flores, de liga delgada, transparente en la parte del vello pero cubierto en la vagina. Lola da media vuelta para mostrar su trasero mientras ella se inclina tocándose las piernas como una stripper, la tanga era transparente en la parte del triángulo también con diseño de flores, nuevamente se pone derecha pero aun dándole la espalda al chico mientras se agarraba las nalgas. Miro al chico quien ya estaba desvestido, más precisamente su miembro endurecido, ella solo se llevó los dedos en los labios saboreando ese trozo de carne, se acercó al joven y se inclinó hacia su polla y la tomo con su mano.

-¿esto es para mí?- pregunto lascivamente la milf

-solo si tú lo quieres- respondió seductor el chico

-*risitas* si… lo quiero todo-

Lola comenzó a chuparlo y a manosearlo lentamente mientras su trasero subía y bajaba, pero no tardo en ponerse de cuclillas y siguió degustando esa carne un buen rato, esta vez no había prisa, una mano masturbaba al chico, su boca chupaba y la otra mano acariciaba sus bolas. Siguió así un rato hasta que suelta a ese Onix.

-te gusta como lo hago-

-me encanta-

-pues esto te gustara más-

Lola se aferra a las piernas del chico y mete su pene dentro de sus senos, se movía adelante y atrás masturbándolo con sus tetas, la fémina las agarro y frotaba y jugueteaba con ellos, poco tiempo después volvió a metérselo en la boca a la vez que le hacia una rusa, Eddy puso su mano en la cabeza de su amante pero dejo que ella siguiera con su ritmo. La tanga comenzaba a mojarse, ella acelero más el ritmo, Eddy estaba llegando a su límite y se lo hizo saber, Lola continua con su faena hasta que finalmente el entrenador se corre en su boca, ella intenta tragarse todo lo que pueda, casi lo logra pero al final por la falta de aire suelta esa carne y un poco de semen cae en sus tetas. Aun así ella estaba feliz, con semen en su boca que le mostro a su amante para posteriormente tragárselo cual dulce néctar.

Acto seguido Lola se tira a la cama boca arriba con las piernas abiertas, Eddy se acerca a su entrepierna y hace a un lado la tanga para comenzar a lengüetear su mojada vagina, Lola suelta gemidos por el placer ejercido por su amante, el chico sabía dónde y cómo atacar, ella simplemente se limitaba a acariciarse los pechos. Tras un rato de estimularla con la lengua era hora de metérsela, tomo su tanga y la deslizo por las piernas hacia arriba con ayuda de la fémina quien las deja abiertas en el aire invitándolo a "entrar", Eddy simplemente se acomoda, la toma de las piernas y se la mete de una haciéndola gritar de placer. El chico empezó a golpearla brusca pero lentamente, ella solo se mantenía quieta recibiendo las embestidas, de poco en poco Eddy comenzaba a darle cada vez más rápido, de vez en cuando bajaba el ritmo y la fuerza de su penetración, ella solo se limitaba a gemir y soltar lujuriosas palabras como actriz porno. Finalmente Eddy comenzó a darle rudo y duro, Lola solo apretaba las sabanas porque estaba a punto de estallar, finalmente Eddy se corre dentro de ella quien suelta un grito de éxtasis orgásmico. Estaban cansados y sudorosos, trataban de recuperar el aliento, sus miradas se cruzaron y vieron como el otro mantenía una sonrisa de satisfacción. Sin embargo, ambos sabían que esto estaba lejos de terminar.

La luna llena se reflejaba en el mar y su luz aunada al de la calle entraba tenue por las cortinas dentro de una habitación donde se escuchaban ruidos de placer puro. Lola montaba el Onix de su amante de forma frenética, estaba totalmente perdida en el éxtasis, nuevamente el chico se corre dentro de ella provocándole otro orgasmo, sin embargo la batalla no terminaba. Tiempo después Lola estaba boca abajo pero con la pelvis al aire mientras era penetrada analmente por el chico, su rostro mostraba estar ebria de éxtasis, totalmente perdida. Por ultimo Eddy la tenía contra el cristal de la ventana dándole de nuevo analmente, apretando un seno, jugando con su clítoris y besando su nuca, el rostro de Lola básicamente era un ahegao, corrompida totalmente. Finalmente ambos vuelven a orgasmearse de forma casi exagerada… la batalla había terminado.

La luz del sol iluminaba tenuemente la habitación por las cortinas, en la cama un chico de unos veintitantos años dormía plácidamente hasta que comenzó a despertarse de a poco, al abrir sus ojos se encontró con una gran sorpresa, Lola no estaba. Eddy confuso comenzó a llamarla pero no había respuesta, incluso fue al baño por si la encontraba pero no estaba ahí, ¿se habrá ido?... la respuesta, para su desgracia llegaría en forma de nota en el tocador.

"gracias por el rato chico, realmente me la pase genial contigo. Lamento irme sin despedirme pero te veías tan lindo durmiendo que no quería despertarte, y mi barco salía a las 10:30. Nos vemos, bye bye…

XXOO Lola.

Ps. La habitación vence al medio día"

-¡espera, ¿medio día?!- O.O

Desesperado Eddy busco su reloj entre su ropa tirada en el piso solo para percatarse de que ya había pasado la hora por tan solo 7 minutos, lo que Eddy quería ahorrarse durmiendo en el centro pokémon lo había perdido prácticamente ahí, su única reacción fue la de suspirar resignado con una sonrisa.

-creo que al que se la metieron al final, fue a mi-

Presente.

-y esa es básicamente mi historia con ella… si, al final tuve que pagar esa habitación pero bueno, no negare que esa fue una gran noche… mmm, tal vez debería hacerle una visita. Ya saben, sacarle provecho a esta situación… ¡Nah!, ese no es mi estilo… solo le deseo lo mejor… a ella y a su familia… valóralos, nena. Que la vida te ha dado una oportunidad con ellos-

Eddy sigue observando como la fémina seguía teniendo momentos agradables con su familia y coqueteaba con su esposo quien simplemente caía por el amor ciego que le tenía, después de eso simplemente da media vuelta y se va… a seguir con sus capturas y continuar sus aventuras.