Enfermera Joy

Eddy aún seguía en Cd. Plateada cansado por la travesía en el bosque verde, tras encontrarse con una "vieja amiga" siguió su camino hacia la zona de descanso, el centro pokémon.

-Bueno, después de todo un calvario en el bosque verde y de recordar viejos tiempos… es hora de relajarse y descansar un poco en el centro pokémon-

Pero al llegar grande fue su sorpresa al ver que había mucha actividad, varios médicos iban de aquí para allá con camillas y pokémon heridos, todos con daños físicos considerables a simple vista, la enfermera Joy dirigía la operación dando órdenes a diestra y siniestra de manera desesperada. Eddy se acerca a ella algo nervioso.

-ahh… ¿llegue en mal momento?-

-¡no podía ser en el peor momento, todos estos pokémon fueron capturados por cazadores que fueron atrapados in fraganti, pero durante su huida volcaron su camión y ahora todas esta pobres criaturas terminaron aquí heridas!

-entiendo-

-¿tus pokémon tienen algo grave?-

-revisión rutinaria, nada grave-

-tendré que pedirte de favor que esperes mientras todo esto termine-

-¿puedo ayudar en algo?-

-me vendría bien una mano extra, ve en que puedes ayudar a los demás… ¡que alguien consiga collarines para ese Doduo!– dijo yéndose corriendo

-qué remedio… pero bueno, como dije anteriormente me gustan los pokémon, me gusta ayudar. Y en serio odio a los cazadores, pero bueno los pokémon son primero. A trabajar.-

Eddy se dispuso manos a la obra, en una escena vemos como está atendiendo la herida de la pata de un Ponyta, en otra atendía el ala de un Pidgeotto, en otra la rodilla de una Nidoqueen triste. En otra parte la enfermera Joy analizaba un huevo que iba con ellos, los médicos de apoyo iban y venían atendiendo a cada criatura, poco a poco el número disminuía, la noche había caído, Eddy atendía a un Cubone llorón por su brazo pero el chico lo consolaba hasta que este dejo de llorar, después fue llevado a revisión junto a los demás por un médico random.

Tras toda la algarabía los auxiliares comenzaban a irse, las ambulancias partían, era hora de ir a casa. Eddy se despidió de algunos de ellos en especial con las chicas (no tengo que explicar sus intenciones), una vez calmada las cosas el entrenador fue con la enfermera quien seguía monitoreando un huevo en una incubadora.

-¿todo en orden?- pregunto el chico

-sí, ya todo está bien, este pequeñito esta fuera de peligro-

-qué bueno- exclamo alegre el muchacho-

Pero la alegría le duro mucho pues la Joy mostraba fatiga, casi no podía con su alma, aun así su dedicación a su trabajo le motivaba a continuar.

-linda, debes descansar-

-lo sé pero… aún tengo que revisar a los pokémon-

-descuida, ellos están bien. Todos fueron revisados y fichados, aquí está la lista… todos los auxiliares se han idos, solo estamos tu y yo… y Chansey, claro-

Joy le dio una checada a la lista, todo parecía estar en orden. Aun así no dejaba de estar algo preocupada, solo miro el huevo y suspiro un poco, Chansey estaba preocupada por su compañera, Eddy sabía que debía hacer algo pues ha conocido algunas Joy algo obsesionadas con su trabajo.

-¿quieres ordenar algo de comida? Yo invito-

La enfermera estaba sorprendida de la repentina invitación del chico, el mencionado solo le daba una sonrisa de confianza, ella "sabía" que lo hacía por su bien así que simplemente rio entre dientes apartando la mirada con una sonrisa vigilando el huevo.

-vale… por que no-

Eddy simplemente se retira dejando a la chica seguir con su trabajo, tiempo después Joy junto con Chansey salía del ala médica suspirando por el cansancio, Eddy esperaba sentado en un asiento cerca de la recepción.

-te vez molida-

-estoy hecha un desastre… después de todo esto quiero descansar-

-ordene comida con sazón de la región de Johto, espero que te guste-

-hace tiempo que no probaba la comida de Johto- dijo alegre

-honestamente si bien aquí tiene ese sabor, no se compara con el original… deben ser los ingredientes-

-¿has estado en Johto?

-sí, hermosa región-

-siempre he querido conocer otros lugares, pero mi trabajo es muy exigente. Casi no tengo tiempo para nada-

-cuando fue la última vez que tomaste vacaciones-

-la verdad nunca he tomado vacaciones desde que fui asignada- dijo algo apenada

-¿Qué rayos?... ¿al menos tienes tiempo libre?-

-sí, una vez cada 2 semanas… irónicamente fue ayer- dijo nerviosa rascándose la mejilla

-que locura, si bien las enfermeras Joy son muy solicitadas por su eficacia y son muy dedicadas a su labor, siento que esto es explotación laboral. Se vea por donde se vea-

La orden había llegado, el tiempo paso y el reloj marcaba las 9:34 de la noche, el centro pokémon estaba vacío, siendo ambos los únicos (humanos) en el lugar. En una mesa de la recepción se encontraban los envoltorios de comida ya usados, ambos estaban satisfechos y Chansey simplemente se limitó a recoger toda esa basura y llevárselo.

-ahh, eso estuvo delicioso- dijo satisfecha la enfermera

-nada mal, nada mal- asintió el muchacho-

-después de esto, necesito una ducha y mi cama… pero aún falta para cerrar-

-sí que te exiges demasiado-

-sí, esta profesión es muy laboriosa. Pero es muy satisfactorio- afirmo con una sonrisa

-¿alguna vez has tomado vacaciones?-

-ahora que lo mencionas… nunca he hecho uso de mi permiso especial. Se supone que tenemos derecho a un periodo de vacaciones al menos una vez al año-

-un buen cambio de ambiente no te caería mal, podrías ir a Johto y probar el verdadero sazón. Visitar Cd. Iris y ver la torre quemada, tal vez ver un show de las danzantes en kimono-

-no es mala idea- exclamo la joven

-o si quieres algo paradisiaco podrías ir a la isla Kumquat en el archipiélago naranja. Sol, mar, arena… imagínate, tu recostada en la playa tomando el sol, bebiendo un matecito Chillin' killin' disfrutando de la belleza playera que ofrece el lugar-

-*suspiro* suena maravilloso- dijo Joy perdida en sus pensamientos

-te hospedas en un hotel 5 estrellas y ordenas servicio a la habitación. Podrías ordenar un masaje-

-me vendría bien uno en este instante- dijo aun en sus fantasías

-tal vez… ¿con final feliz?- dijo de manera picara el chico

-¡oh, cielos!- dijo sonrojada la joven saliendo de su fantasía

-perdón, no pude evitar hacer ese chiste-

-no, es solo que me tomo por sorpresa, es todo- dijo apenada apartando la mirada- no es algo que pase por mi cabeza porque, bueno…-

-ya veo… aun eres virgen-

Ese último comentario calo en ella, después de todo era una verdad absoluta, la joven simplemente aparto la mirada avergonzada y asintió con la cabeza.

-descuida, todo tiene su tiempo. Solo tienes que salir más- afirmo el chico

Un silencio incomodo se apodero del lugar pero este no se asentó por mucho tiempo, Joy se excusa diciendo que iba a volver a revisar a los pokémon. Eddy simplemente vio cómo se iba con una mirada casi maquiavélica.

-adicción al trabajo menos tiempo libre igual a frustración… creo que esta noche habrá "batalla"-

En el ala médica Joy había terminado de checar a los pokémon en las incubadoras, pero las palabras de Eddy seguían haciendo eco en su cerebro. De repente el ambiente se sintió raro, parecía que las paredes estaban más distanciadas de lo normal. Ahora que lo pensaba bien, toda su adolescencia se la paso detrás de libros y ordenadores, se podían contar con las manos las veces que fue a algún evento social. Aun peor, había tenido apenas un par de pretendientes a los cuales declino por dar prioridad a sus estudios, nunca tuvo novio, nunca fue a fiestas. Y aun peor el único acercamiento con el sexo fue la clásica autoexploración, cosa que incluso había quedado en el olvido pues había pasado tiempo desde la última vez desde que lo intento, y al decir intentar es que esa última vez no pudo ni siquiera excitarse. Ahora la sensación de distancia de las paredes había cambiado por una de presión en el ambiente, sintiéndose aplastada, solo quería irse a descansar. Normalmente el centro pokémon cerraba a las 11 en punto, en caso de que algún viajero llegara de repente, pero siento las 10:14 de la noche Joy por primera vez decidió hacer una excepción, las ventanas y la puerta estaban siendo cerradas por las cortinas metálicas.

-¿tan pronto?-

-la verdad me siento cansada, además dudo que alguien venga ahora. Te asignare una habitación-

La enfermera mostraba una inexplicable apatía como si quisiera que el día terminase, como dijo le asigno una habitación al trotamundos, era un cuarto pequeño con una cama individual exclusivamente para una sola persona, un simple cuarto d sin baño y con una ventana. Eddy nuevamente intenta entablar una conversación con ella.

-el cuarto es perfecto-

-me alegra que te guste. Dijo aun apática

-¿todo en orden?-

-si… estoy bien -respondió aun carente de vida- creo que simplemente estoy cansada… hoy fue un día muy agitado

-sí, lo entiendo… pero, si necesitas hablar… estoy para ti-

Al decir eso puso sus manos sobre sus hombros haciéndola reaccionar levemente y ruborizarse un poco, tras desearse buenas noches mutuamente Joy se retiró a su habitación mientras era observada por el mujeriego, si bien su intención era llevarla a la cama su preocupación hacia la enfermera era legitima.

En los aposentos de la fémina esta tomaba una ducha caliente, pero tristemente la sensación de presión aún persistía en ella, no pudo evitar pensar en todo lo que tuvo que sacrificar para llegar a donde estaba. Recordaba las palabras del chico que se hospedaba en el centro pokémon, sobre las vacaciones, lo de la playa, el masaje… el final feliz… eso ultimo hizo retumbar una única frase del chico.

-ya veo… aun eres virgen-

Como mencione antes lo más cercano al sexo que Joy ha tenido ha sido la auto exploración, y a última instancia ni eso le ha servido. De repente mientras seguía duchándose comenzó a tocarse, acariciaba uno de sus senos y estimulaba su entrepierna. En un principio parecía que estaba funcionando y siguió pero finalmente llego a un punto del que no pudo pasar, siguió intentado pero en vez de lograr romper ese límite más bien estaba retrocediendo, esto la lleno de frustración al grado de querer forzar el acto pero finalmente se rinde, no hubo reacción alguna de su cuerpo. Joy cayó de rodillas en la tina cansada pero no por la excitación sino por el esfuerzo físico al intentar estimularse. Joy se frustro y se sintió como una tonta por creer que conseguiría algo.

10:59 pm… 11:00 pm… Joy estaba recostada en su cama usando solamente su pequeña bata de baño mirando al techo, la presión finalmente se fue, pero solo para darle la batuta a la sensación de vacío que había experimentado anteriormente, la habitación se sentía más grande de lo habitual. Joy extendió sus brazos y piernas todo lo que podía para abarcar todo el espacio posible, pero ese vacío seguía ahí, punzando constantemente… comenzó a sentir calor pero del ambiental, lo cual era raro pues tenía el aire acondicionado puesto. Rápidamente abrió su bata dejando que el aire frio corriera por su desnudo cuerpo, senos medianos y firmes, cintura delgada y vello púbico rasurado por cuestiones de higiene. Había funcionado, su cuerpo comenzaba a enfriarse lo que hizo que se relajara un poco, tanto así que por algún motivo hizo otro intento de auto complacerse.

Comenzó lento, con una sola mano en su entrepierna, un par de dedos rosando sus labios inferiores, humedeciéndolo. Parecía que esta vez sí estaba dando resultado pero para no confiarse continuo con ese mismo ritmo, esta vez sí podía sentir algo, podía sentir que funcionaba… pero por alguna razón las palabras del entrenador pokémon hacían eco en su cabeza, mas lejos de arruinar el momento parecía que aumentaban más esa placentera sensación.

Recordó cuando le dijo lo de ir a la playa, se imaginó a ella misma en esa situación, caminando por la playa como una bella supermodelo usando un bikini algo revelador (nada extremo pero tampoco desapercibido), haciendo que los varones la mirasen. Se imaginó tomando el sol untándose protector solar en todo su cuerpecito, de una manera tan provocadora, en la vida real todos esos pensamientos alimentaban esa hermosa sensación que estaba sintiendo en su sesión privada. Recordó cuando le dijo sobre el masaje, se imaginó estando boca abajo mientras algún galán le estaba dando masajes, en medio de su fantasía comenzó a escuchar la voz de Eddy, de hecho el masajista era el chico, más Joy se perdió en su fantasía.

-estas muy tensa. Has estado bajo mucho estrés últimamente- decía el chico

Mmm, si… realmente necesitaba esto- afirmo relajada

En el sueño, el trotamundos recorría todo el cuerpo de la joven sin escrúpulo alguno, mas esta solo se dejaba porque le gustaba. Los hombros, la espalda, las piernas… el trasero… este último le hizo soltar un leve gemido, tanto en la fantasía como en la vida real.

-¿lista para el final feliz?-

-¿tan pronto?- pregunto un poco extasiada-

En la fantasía Eddy la voltea dejándola expuesta, de alguna manera él ya estaba desnudo y lentamente se le subió encima a la enfermera, Joy se puso nerviosa y le pedía que se detuviera afirmando que era su primera vez pero el chico no le hacía caso, la fantasía parecía haberse vuelto una pesadilla, el Eddy de su mente iba en serio a lo que Joy se desespera y comienza a gritar como si realmente se encontrara siendo atacada sexualmente.

Finalmente la joven despierta y se da cuenta de que todo había sido un mal sueño, respiraba agitadamente y su corazón estaba acelerado, poco a poco recobraba el aliento y se estaba calmando, sin embargo volvió ponerse nerviosa al escuchar tocar su puerta, se trataba de Eddy quien la llamaba junto a Chansey, aun nerviosa por la fantasía con el chico y al ver que estaba prácticamente desnuda se cubrió lo más rápido posible con la bata, tomando algo de valor entreabrió la puerta para ver al chico y al pokémon de tipo normal.

-¿todo bien allá dentro?- pregunto el entrenador

-s-sí, todo en orden- respondió aun nerviosa

-¿segura? Te oímos gritar-

-sí, segura. Solo… un pequeño susto en la oscuridad, he he he- respondió apenada por esa infantil excusa

-ok, de acuerdo…-

Chansey no estaba muy segura a lo que le pregunta una vez más si está bien respondiendo esta que si, a pesar de las preocupaciones Chansey opta por irse y la deja. Joy por otro lado seguía mirando a Eddy pensando en todo lo que pasó… y el chico parecía no querer irse.

-estoy bien, en serio-

-linda, seré un tonto… estúpido en algunas ocasiones, pero no soy un idiota… se cuando algo no va mal-

Joy se sintió atrapada ante la interrogante del muchacho, buscaba formas de idear por salir de esta pero no encontraba ninguna, así que simplemente opto por "la verdad"… algo vergonzoso pero si con eso la dejaba en paz…

-mira, fue algo de asunto… personal- dijo avergonzada

-¿personal?-

-s-sí, ya sabes… muy personal-

-¿eh?- Eddy comenzaba a divagar

-muuuy personal-

Joy evitaba el contacto visual al decir esa última frase, cerraba las piernas lo más que podía y su mano buscaba ocultar su entrepierna con la bata, pero eso solamente dio a conocer su situación actual al seductor chico gracias a su alta experiencia. Además debido al bajo Angulo en que la enfermera posaba daba un vistazo a su escote, incluso podía visualizarse un pezón, todo esto fue percibido por el mequetrefe.

-oh… esa "clase de asunto personal"- dijo casi de forma picara moviendo una ceja riendo entre dientes

-¡moh, eres un…!-

Una muy avergonzada y molesta Joy comenzó a darle pequeños y afeminados golpes al entrenador quien trataba de aguantarse la risa y el dolor a pesar de lo leve de los golpes, el "ataque" de la enfermera no dio mucho efecto y tuvo como efecto secundario su cansancio, Eddy aprovecho ese momento de debilidad para atraparla entre sus brazos. Joy estaba apenada, el chico lo estaba tocando y debajo de su bata no tenía nada, ni siquiera ropa interior, pero a pesar de eso, a pesar de lo vergonzoso de la situación, ese abrazo la hacía sentir tranquila… -"eres un idiota"- fue lo único que pudo decir mientras resignada y vencida se acurrucaba en el seno del chico a la vez que este le acariciaba la cabeza. Nuevamente el chico había tenido otra "captura" exitosa.

11:34 pm. Dentro de una privada habitación refrescada por el aire acondicionado una joven de cabello rosado y un entrenador pokémon se estaban besando, pero la situación no se limitaba a eso, debido a lo acontecido con la joven esta aún se encontraba algo excitada por lo que estaba vulnerable, cosa que no fue desaprovechado por el experimentado viajero. Los labios se separaron más los del chico siguieron jugando en el cuello de la fémina estimulándola aún más pero no era suficiente. Aprovechando que la bata era corta logra levantarla por detrás para con sus dedos comenzar a jugar con su entrepierna haciendo que Joy comenzara a perder en control, ella "trataba" de detener al chico pero sus fuerzas habían sido mermadas por las "habilidades" de mujeriego quien siguió con su ataque pero lejos de hacerla correrse la dejo caer a su cama boca arriba, Joy trata de recuperar su aliento mas no se percató del siguiente movimiento de su huésped.

Eddy logra abrir las piernas de su nueva "victima", lo áspero de sus yemas acariciando la suave parte interna de los muslos de la joven mientras se acercaba a los labios inferiores, Joy estaba tensa y nerviosa pero no hizo nada para detenerlo, la sensación era aún más placentera de lo que ella misma había podido experimentar y la cosa se puso más intensa aun cuando Eddy besa esos labios vaginales, su lengua lamia su clítoris, sus labios los succionaba, Joy solo se retorcía resultado de los placeres del acto, estaba llegando a su límite, se mordía un dedo evitando hacer ruido, finalmente exploto en un ahogado orgasmo apretando los dientes evitando gritar… Joy buscaba recobrar el aire tras fuerte y placentera sensación que no había experimentado en mucho tiempo… no. Esta vez fue aún más intensa que las veces que ella lo hizo por cuenta propia, pero esto no había terminado, la noche era joven y ellos también. Joy no se percató de que Eddy ya se había despojado de sus vestiduras he iba por todo, abrió la bata de la joven dejándola expuesta, sus pezones endurecidos fueron tocados y pellizcados por el chico mientras se colocaba encima de ella, entre sus piernas.

-Eddy- expreso la joven con nerviosismo

-relájate, todo estará bien-

-tengo miedo-

-no te mentiré, te dolerá al principio… pero te prometo que será una experiencia maravillosa

Si bien la enfermera tenía sus dudas lo único que hizo fue dejarse y esperar a que todo saliera bien, Eddy simplemente vuelve a pasar sus dedos en la humedecida vagina de la chica, usando sus fluidos lubrica un poco su pene el cual toma y comienza a ponerlo dentro, primero leves roces, que Joy se fuera acostumbrando a esa nueva sensación. Así fue por un breve rato para entrar en confianza. Finalmente pasan al siguiente punto, Joy comenzaba a sentir el forcejeo, el dolor. Eddy iba de a poco, no era la primera vez que tomaba la virginidad de una joven, así que sabía qué hacer. Paso a paso, poco a poco, lento pero seguro. Joy soportaba el dolor, apretaba sus sabanas mientras el órgano masculino se abría paso rompiendo su himen hasta que por fin logra pasar, todo el miembro del chico estaba dentro de ella, Eddy se detuvo un momento para darle tiempo.

-¿te duele mucho?- pregunto el chico

-dame un momento, por favor- dijo entre dolor y nerviosismo

El chico simplemente sonrió, se acercó a ella y le dio un dulce beso en la mejilla, gesto que la enfermera considero dulce de su parte, un poco más confiada solo le dijo que fuera cuidadoso, Eddy comenzó a moverse muy lentamente mientras el rostro de la peli rosa hacia muecas de dolor y placer mezclado, soltando de vez en cuando uno que otro quejido. El ritmo fue largo y lento pero todo con tal de que Joy no solo no sufriera, sino que gozara, pero el acto no se limitaba solamente al dentro-fuera, Eddy buscaba los puntos débiles de la fémina para hacer más placentero el momento. Besaba su cuello, acariciaba sus senos, mordisqueaba sus pezones, todo eso hacía que el dolor fuese perdiendo ante el placer del acto carnal que estaba experimentando por primera vez en su joven vida.

Entrando en confianza el entrenador comenzó a aumentar la intensidad de su penetrada, haciendo que la fémina soltara sonidos orgásmicos de su boca, tras un rato Eddy toma sus piernas y las pone en sus hombros básicamente poniéndose encima de ella, esta vez le estaba dando sin piedad alguna, la enfermera solo gemía por lo placentero del momento, sentía que estaba por llegar a su límite, cosa que le hizo saber al chico mencionando su nombre en algunas ocasiones de manera orgásmica hasta que finalmente el trotamundos se corre dentro a la vez que Joy sentía el orgasmo más placentero que jamás ha experimentado en su joven vida. Eddy se quedó encima de ella mientras ambos jadeaban cansados, su pene finalmente sale de la vagina manchado en rojo por la sangre de himen roto. Aun con falta de aire ambos se miraron al rostro, Eddy pasa su mano en la mejilla de la joven quien solo pudo pronunciar su nombre por el cansancio, este solo le sonrió y se acercó para darle un beso que fue recibido sin problema alguno.

12:19 am, un Chansey yacía dormida en la enfermería en una de las camas vacías, en una habitación el aire acondicionado seguía enfriando pero los ocupantes de dicho lugar aún estaban en calor, ambos de rodilla en la cama, el chico por detrás acariciaba un seno mientras la otra mano estimulaba su entrepierna y besaba su cuello, la chica inconscientemente movía su trasero rosando el miembro de su amante entre sus nalgas, vergonzoso pero a la vez estimulante. La joven se deja caer boca abajo pero con su trasero levantado, una invitación a entrar nuevamente en ella, invitación que el chico acepto sin pensarlo alguno. Tomándola de sus caderas metió su miembro nuevamente haciéndola sentir bien nuevamente, Joy estaba en 4 dejando que el chico siguiera con su faena, sus no tan grandes senos se movían de adelante hacia atrás al ritmo de las embestidas de su amante. Sin detenerse Eddy se pega en la espalda de ella tomando sus senos mientras aún continuaba penetrándola, siguieron así un rato hasta que vuelven a correrse. 12:59 am, ahora era Joy la que llevaba el ritmo, moviendo sus caderas de arriba abajo, mientras abrazaba al chico quien solo agarraba su trasero, la enfermera aumenta su ritmo pues estaba por venirse, nuevamente volvió a sentir un placentero orgasmo, pero increíblemente Eddy no, así que se echa encima de ella y comienza a penetrarla sin piedad alguna, Joy solo abrazaba al chico tratando de no enloquecer, incluso clavando sus uñas en la espalda del chico, dolor que Eddy ya había sentido antes con otras féminas pero que en vez de detenerlo solamente alimentaba a la lujuriosa bestia dentro de él, finalmente Eddy suelta todo su semen dentro de la joven quien parecía desfallecer de tan brutal arremetida. Cansados ya no pudieron hacer más que quedarse quietos, el encima de ella. El reloj marcaba las 1:23 am.

Un nuevo día había comenzado, dentro de una ducha privada una figura femenina oculta detrás del cristal tomaba un baño caliente, en otra habitación un joven trotamundos terminaba los preparativos para continuar su viaje, de repente alguien llama a la puerta y el chico da permiso de entrar, era la enfermera ya preparada para su nuevo día de trabajo, más se mostraba algo avergonzada Eddy conocía esa mirada, no era la primera ni sería la última vez que observaría dicha mirada.

-¿estás bien?- pregunto el chico

-si… estoy bien- respondió apenada –entonces, ¿te vas?-

-si- respondió del mismo modo –viajar es un vicio que no he podido contener-

-entiendo- exclamo la joven apartando la mirada

-¿molesta?- pregunto el chico

-ah, n-no. Bueno… no sé, estoy algo-

-confundida-

-si- respondió resignada

-lo de anoche fue algo realmente maravilloso. ¿No crees?

-la verdad… me gusto- sonrió apenada

-y eso es bueno… no debes avergonzarte de nada. Ahora tienes una nueva percepción de la vida, y depende de ti tomar lo bueno de esta experiencia… trata de relajarte un poco de vez en cuando y dedícate tiempo a ti misma. ¿Ok?-

Joy estaba encantada por las palabras del chico, por más que desease que se quedara simplemente no tenía el valor para decírselo. Solo le quedo asentir con la cabeza para luego lanzarse a los brazos del joven que la hizo mujer, un cálido y reconfortante abrazo que la hizo sentir mejor.

Tiempo después Joy realizaba su trabajo como siempre… o más bien como nunca, se veía más alegre y dicharachera, más relajada, con más chispa. Eddy por otra parte ya estaba saliendo de ciudad plateada, miro hacia el cielo pensando en las nuevas posibilidades que le traería un nuevo día en su travesía por el mundo, cuando el pensamiento de la enfermera Joy le vino a su mente, él sabía que ella esperaba que se quedase con ella, no era la primera y no sería la única. Simplemente sonrió con los ojos cerrados.

-lo siento Joy… pero no soy esa clase de chico- dijo para cambiar su sonrisa a un semblante más serio –no desde ese día-

Eddy simplemente continúa su camino sin mirar atrás, a donde los caminos le lleven, conociendo lugares, probando exquisiteces, atrapando pokémon… y claro, cortejar mujeres.