Oficial Jenny

Cd. Neon, un lugar lleno de luces cegadoras provenientes de todas partes cortesía de toda clase de recreativos nocturnos como antros, casinos, bares, etc. En esta ciudad es difícil encontrar un área que sea oculta entre las sombras, a pesar de eso increíblemente había publicidad concientizando a la gente de dormir de vez en cuando, graciosamente muchos de estos afiches tenían el dibujo de un Jigglypuff cantando.

-Cd. Neon. Mi papa decía que es como las vegas, el sueño de Ned Flanders. Creo que debería ponerme las gafas de sol en este lugar, hasta siento que podría broncearme de solo estar parado. Pero lo que me llama más la atención es esa publicidad de concientización para que la gente no se desvele, ¿Qué ocurrió aquí?

Eddy se adentra más en la ciudad buscando donde pasar la noche, por donde miraba no había mas que luces centellantes por todos lados para toda clase de servicios, desde tiendas hasta restaurantes, autos por todos lados, centros comerciales, hoteles y oficinas. El chico simplemente siguió su camino cuando de repente en la salida de un bar vemos como 3 malvivientes trataban, y recalco, trataban de golpear a una oficial Jenny, más los pobres infelices no solo no eran rival para los años de entrenamiento y experiencia que la representante del orden poseía, sino que también la oficial mostraba una típica furia de chica salvaje.

Un gamberro intenta golpearla con un palo pero logra agarrar el objeto contundente y le asesta un codazo en la nariz rompiéndosela y lo manda al suelo de una patada, otro trata de golpearla con una botella de vidrio casi lográndolo, y digo casi porque Jenny recibió el botellazo en la muñeca al cubrirse rompiéndose el objeto más lejos de lastimarla más bien la enfureció, al instante le da un golpe en la garganta y toma su cabeza con ambas manos dándole un rodillazo justo en la nariz y una patada izquierda que lo dejo inconsciente. El tercero quien de hecho ya había recibido unos golpes la amenaza con cuchillo en mano, más lejos de inmutarse su ceño se frunció aún más y como un Terminator camino hacia él, eso intimido al maleante quien trataba de hacerse el rudo apuntándola con el arma blanca advirtiéndole y todo eso. La oficial finalmente se acercó y tenía la punta del cuchillo justo entre sus ojos, se quedó ahí inmóvil pero con esa mirada asesina, el gamberro temblaba pero sintió algo de confianza y comenzó a burlarse diciendo que le cortaría las tetas pero en un rápido movimiento Jenny fácilmente le rompe el brazo con ambas manos haciéndolo gritar por el increíble dolor y soltando el cuchillo mas no había terminado, la oficial lo toma de la camisa y el agresor ve como un monstruoso puño se acercaba a su cara, no solo siendo golpeado sino que el golpe lo llevo al suelo quedando su cabeza entre ese poderoso puño y el concreto… aunque increíblemente el pobre sujeto vivió, bien noqueado pero aún vivo.

Todos los presentes estaban impresionados de la gran muestra de fuerza que habían presenciado, la oficial solo jadeaba del cansancio y aun se veía algo molesta, tanto así que solo escupió a un lado exclamando "maricas". En ese momento varios oficiales (hombres y mujeres) llegaron a apoyar, cosa que por lo visto nunca fue necesaria… al menos no desde el punto de vista del público.

-¿se encuentra bien, jefa? –pregunto un subordinado

-¡donde diablos estaban, el 2-20 fue hace 5 minutos!- respondió molesta

-lo sentimos mucho, el tráfico no nos dejaba pasar- respondió una oficial casi temerosa

-*suspiro* como sea, aquí ya está bajo control. Levántenlos y llévenselos-

-ahh… ¿a la estación o a hospital?- respondió la subordinada

-que quisiste decir con eso- respondió desafiante la oficial

-no, nada. Yo-

-solo… llévenselos de aquí- dijo tratando de no perder los estribos

Los oficiales respondieron a su orden de manera nerviosa y procedieron a obedecer, tomando a los custodiados y llevándoselos, Eddy logro ver el miedo en la cara de esos oficiales mientras se iban, volvió a ver a la oficial quien observaba a sus subordinados, en ese momento Jenny suspiro y su agresivo semblante cambio a uno de tristeza y arrepentimiento. Entre el cansancio y el remordimiento la oficial se sentó en una banca cercana extendiendo sus brazos y cabizbaja, tan pérdida estaba en sus cosas que no se fijó que había abierto las piernas dejando ver lo que había debajo de su minifalda, una linda panty de leopardo azul. Todo esto no pasó desapercibido por el mujeriego quien procedió a acercarse a la fémina. Jenny seguía perdida en sus pensamientos hasta que un termo de agua la saco de ahí.

-¿intentas hacer tu buena acción del día?- exclamo la oficial de manera sarcástica y un poco agresiva con una mirada intimidante que básicamente decía "vete al diablo"

-algo así- respondió estoico el chico sin sentirse intimidado

La oficial seguía tirando esa mirada agresiva pero por más que se quedaban viendo el chico no mostraba ni una pizca de temor o indicios de que iba a irse, resignada Jenny acepto la derrota suspirando, apartando la mirada del chico y aceptando el trago.

-otro día más en el paraíso-

-otro día otro pokepago- respondió un poco más relajada

-tu muñeca-

Jenny vio que estaba algo lastimada de la muñeca que uso para cubrirse del botellazo mas no le dio importancia haciendo un típico gesto corporal de Meh.

-Meh, nada grave. Todavía puedo golpearte con esta mano- dijo sonriéndole maliciosamente mostrando su puño

-no lo dudo- respondió con una risilla

Para Jenny esto era algo nuevo, era la primera vez que hablaba con alguien quien no se sentía intimidado por su mala actitud. Era una extraña sensación que no podía entender.

-*suspiro* sabes, pareciera que todo esto es mucho más que solo un simple acto altruista. ¿Acaso estas tratando de ligar conmigo o algo así?

-sí, no o tal vez- respondió en broma el chico

-hmph. Cuáles son tus intenciones, niño… acaso quieres bailar entre mis piernas, ¿eh? –respondió juguetona pero a la vez con algo de agresividad esperando intimidar al chico a quien creyó ser un pajero

-tentador- respondió juguetón el chico para luego beber de su termo

La simple, tranquila y rápida respuesta dejo a la agente del orden impresionada, porque este chico no se sentía intimidado como los demás. Sin darse cuenta Jenny estaba cayendo en los juegos mentales del chico.

-bueno, me retiro, te dejo trabajar en paz. Pero si quieres podemos tomar un café un día-

-¿eh?... ahh… claro- respondió Jenny algo nerviosa

-por cierto… lindas panties de leopardo. Muy sexy de tu parte- dijo mientras se iba sin prisa alguna

La reacción de la oficial fue la esperada al ver que estaba de piernas abierta, avergonzada cerrándolas y cubriéndose con las manos, una mezcla de vergüenza y enojo, pero en vez de ir a darle su merecido por atrevido por alguna extraña razón prefirió dejarlo ir. El chico solamente seguía su camino mientras sonreía de forma traviesa.

-Tsundere-

En la estación de policía la agente del orden realizaba los papeleos correspondientes a la detención, cabe mencionar que los detenidos pasarían la noche en el hospital por las heridas realizadas por la oficial, una de las oficiales se le acerca.

-termine con mis deberes, jefa. Me voy a casa-

-muy bien, que descanses- respondió secamente sin dejar de ver la computadora

-nos vemos pasado mañana-

-¿Por qué pasado mañana?- pregunto un poco asertiva

-eh es mi día libre- respondió nerviosa la subordinada

-oh… sí, es cierto. Es tu día libre, ya ha pasado una semana- dijo algo avergonzada por su actitud

-bueno, me retiro. Buenas noches- dijo la joven un poco apresurada

-igualmente-

La subordinada salió tranquila pero lo más apresuradamente posible, las luces de estación fueron apagadas siendo iluminada únicamente por las luces exteriores y un poco de la computadora de Jenny. Una enorme sensación de interminable vacío se sentía alrededor de la fémina, se sentía… sola.

Apago su pc y se dispuso a ir a dormir, a diferencia de los demás su hogar se encontraba justamente arriba de la estación. Subió las escaleras con unos ánimos y abrió la puerta con una apatía. Comenzó a preparar su cena, comida instantánea; como siempre. A veces sopa instantánea, a veces cena de microondas; en este caso macarrones, algunas veces órdenes de cualquier cosa. La cocina estaba algo descuidada, algunos platos no habían sido atendidos, la bolsa de basura no tardaba y se desbordaba. Jenny comía su cena sin prisa alguna, más bien como si estuviera en trance. Llenaba su estómago… mas no su alma.

Entro a su habitación donde se despojó de su uniforme quedando solo en ropa interior, el juego de lencería de leopardo era realmente sexy, las panties no era tanga pero si era corte brasileño, se miró en el espejo de su ropero lo que la hizo salir de su apatía por un momento, vio como lucia con esa lencería pero en vez de sentirse bien consigo misma simplemente suspiro y se dijo "no se ni para que las compre… no es como si alguien me fuera a ver así". En ese momento un flashback le vino a la mente, el de aquel chico que le ofreció agua después de despedazar a esos perdedores.

-por cierto… lindas panties de leopardo. Muy sexy de tu parte-

El recuerdo la hizo avergonzarse, enrojecerse y apartar la mirada del espejo estando estática por unos momentos, cuando logro reponerse echo otra miradita al espejo nuevamente. -"muy sexy"-, murmuro la solitaria oficial. Comenzó a posar levemente en su espejo, su trabajo la mantenía siempre en buena forma. Seguía con su faena viéndose en diferentes ángulos, incluso una sonrisa se dibujó en su rostro por lo bien que la estaba pasando hasta que finalmente se dio cuenta de lo que estaba haciendo. -"que estoy haciendo"- dijo sonriente apenada de una manera dulce, finalmente se alejó del espejo para meterse al baño y tomar una ducha. Una vez hecho esto se metió a su cama usando un camisón corto pero nada despampanante, apago las luces y encendió su televisor, cambiando de canales, de vez en cuando deteniéndose en uno por un contenido que le llamase la atención. En una de esas cambiaderas se topó con una porno explicita, una rubia de curvas pronunciadas en posición del misionero siento penetrada por un saco de músculos.

No era la primera vez que Jenny miraba esa clase de cine, no sentía vergüenza ni nada parecido, más bien sentía vacio, a veces ella deseaba ser la fémina de esas películas, estar en esa situación con alguien especial, incluso si era ocasional no le importaba pero el deseo de que alguien la viera como mujer y no como autoridad ahí estaba. Jenny hurga en su cajón y saca un pequeño vibrador cromado, le da una pequeña vista y suspira desanimada, otra noche sola con el juguete que compro en internet. La película seguía su curso mientras la oficial se estimulaba a sí misma, con el vibrador a media potencia era suficiente para relajarla y darle placer. Jenny casi tenía el mismo problema de la enfermera Joy en el capítulo pasado, con la diferencia de que ella si podía venirse, el problema radicaba en dos parte; la primera es que el aparato exigía cada vez más potencia para poder estimularla, cosa que estaba logrando. Aumenta la potencia casi al máximo, Jenny ya estaba llegando a su límite y finalmente tiene un orgasmo. Si bien eso la relajaba venia el segundo problema, la sensación de soledad nuevamente hacia acto de presencia, estaba cansada de depender de ese juguete, harta de ser virgen… de estar sola… terminado todo eso simplemente apago la tele, guardo el aparatito y se dispuso a dormir, algo difícil por las tensiones que ella sentía, ¿sería capaz de conocer a alguien? ¿Salir con alguien?... En ese momento las palabras de Eddy retumbaron en su mente.

-si quieres podemos tomar un café un día-

-alguien me invito a salir… ¿debí haber aceptado?- Fue el último pensamiento de Jenny antes de aceptar la invitación de Morfeo al reino de los sueños.

Un nuevo día había comenzado en Cd. Neón, desde temprano había movimiento de gente por los centros de comercios y la estación de policía no era ajena a esta situación. En la sala de reuniones la oficial Jenny terminaba de repartir los itinerarios del día (quien iba a patrullar en donde). Normalmente todas las mañanas boletinaba con su característica mano dura pero esta vez había sido de una manera tan apática. –"muy bien, eso es todo. Pueden retirarse"- exclamo viendo como todos se iban, uno de sus sequitos se le acerca con café en mano.

-¿todo en orden, jefa?-

-sí, todo en orden… solo otro día más en la extraordinaria vida de la oficial Jenny- respondió carente de alma mientras tomaba el café –vamos, hora de trabajar-

Se retiró de la sala dejando extrañado a su subordinado, fuera de la estación abordo su motocicleta. Lanzo un suspiro, encendió el vehículo y comenzó su monótono día de trabajo.

Las mañanas normalmente eran tranquilas, rara vez se suscitaba alguna emergencia que requiriera de sus servicios, mayormente las llamadas matutinas eran para situaciones fuera de la ciudad y de índole silvestre (pokémon), las noches por el contrario era donde se registraban más llamadas de emergencias en la ciudad por situaciones parecidas a la noche anterior. Esa mañana no tenía nada fuera de lo usual, Jenny solo se limitaba a hacer pequeños rondines en su zona, pasando lentamente en su vehículo por si algo se suscitaba más ese día parecía ser una de las más aburridas y largas que haya tenido.

Aun peor, todo eso alimentaba esa sensación de soledad y vacío que ultimadamente ha estado sintiendo desde hace más de un año, a veces lograba despejar esos pensamientos en especial gracias a su trabajo pero po razón siempre lograban volver… todo esto ocurrió por el hecho de que en realidad esa no era su ciudad, sino que había sido asignada desde que su prima Jenny (quien de hecho fue la Jenny del episodio la canción de Jigglypuff en la primera temporada) se casó y pidió su traslado al pueblo de su ahora esposo para poder sobrellevar su trabajo y su rol de esposa a la vez. Aún más recientemente nuestra Jenny se enteró que su prima estaba esperando a su primer hija (porque al final todas acaban siendo Jenny's). La ahora oficial de Cd. Neón siempre fue una chica de carácter fuerte, desde niña sabia el rol que desempeñaría al crecer y no perdió tiempo, toda su infancia y adolescencia las aprovecho para entrenar, básicamente se obsesiono con la idea de adoptar un día su papel como oficial Jenny.

Sin embargo dicha obsesión trajo consigo la grave consecuencia de no poder relacionarse con otros jóvenes de su edad, de vivir su adolescencia de manera saludable y de adoptar una actitud pedante y agresiva, o como muchos solían decirle de burla, era muy machorra y el hecho de golpear a los chicos que se burlaban de ella no ayudo mucho, en su baile de graduación de secundaria prefirió quedarse en casa a ver películas de acción, igual nunca consiguió pareja para ir y nadie tenía intención de invitarla. Al final su única meta siempre fue ser una oficial Jenny como toda su parientada.

Pero ahora su estilo de vida comenzaba a cobrar factura, siempre estaba a la defensiva, era asertiva con todos, tenía una mirada amenazante que podría hacer temblar a una manada de Primeape y se había vuelto adicta a su trabajo, suficiente razón para asignarle Cd. Neón a su cuidado, esta ciudad necesitaba mano dura y no había una más dura en toda la región que la suya. Más ahora que su prima y predecesora le había dado otra perspectiva de la vida de una oficial Jenny se preguntaba si ella podía tener una vida así. Todo eso rondaba en su cabeza mientras realizaba su rondines a pie por la zona centro de la ciudad, siguió su camino hasta topar con una tienda de ropa y se quedó viendo un hermoso vestido corto escotado sin mangas y de tirantes delgados de color vino.

-te verías bien con el- exclamo el trotamundos detrás de ella sorprendiéndola –haría juego con la lencería de leopardo de anoche-

-¿eh?... yo… bueno… oye, un momento. ¿Estas siguiéndome? ¿Acaso me estas acosando?

Fue la asertiva reacción de la oficial a pesar de contenerse un poco para no llamar la atención, más la respuesta del chico fue simplemente apuntar con el pulgar hacia atrás de él, donde resulta que estaba el centro pokémon. Básicamente le dijo que había salido de ahí lo cual tenía sentido. Esto nuevamente desmotivo a la oficial por mostrar de nueva cuenta su mal genio, estaba molesta pero consigo misma. Esperaba que el chico se fuera, era comprensible al fin y al cabo quien querría estar con una persona con mal carácter… sin embargo…

-tomemos ese café ahora- dijo de manera seria, casi autoritaria

-pero…-

-y ni se te ocurra discutir… ya es momento de sacarte de ese abismo. Llámalo "intervención"-

La siempre fuerte, ruda, agresiva, intimidante y dominante oficial del orden por primera vez en su vida había sido doblegada por un extraño viajero que apenas conoció hace un día pero que en ese corto lapso de tiempo la había apaciguado. La oficial simplemente hizo caso al chico y lo siguió.

Ambos estaban en un elegante pero nada costoso café, en la parte alta de este para ser preciso, sentados en una mesa del balcón. El café ya estaba servido, más la oficial evitaba ver al chico, estaba nerviosa como pequeña esperando ser regañada por portarse mal, así que Eddy tuvo que romper el hielo.

-¿quieres sacar lo que tienes dentro?-

-*suspiro* por donde empiezo-

-por el principio-

-no es gracioso- dijo nuevamente con su mal genio

-no lo dije en broma- respondió serio

De nuevo la reina de hielo mostraba sus frías garras y ella lo sabía, otra vez volvió a sentir vergüenza y rabia hacia ella misma, que le costaba ser más flexible. Pensando las cosas con más claridad se dio cuenta de que el muchacho tenía razón, debía empezar por el principio.

-supongo que… todo comenzó en la niñez… ¿sabes lo que se siente ser parte de una familia con una reputación que mantener?-

-más o menos- respondió tranquilo impresionando un poco a la oficial

-bueno, ese es mi caso. Sabía que un día portaría este uniforme… sabía de las responsabilidades que conllevaría usar esta placa. Por eso fue que decidí concentrar todo mi tiempo en aprender lo que se necesita para ser una oficial Jenny-

-¿Todo por tu cuenta? ¿Nadie te obligo?-

-contrario a lo que podría parecer, mi madre trato de regular mis entrenamientos al ver que me sobre esforzaba… como veras, nunca lo logro-

-entonces es cierto, se cuenta de que algunas oficiales Jenny suelen ser algo paranoicas en cuanto a su labor, obsesionándose con los casos, viendo pistas donde no las hay, acusando directamente… ella no es la excepción a esa regla, se sobre esforzó demasiado al querer cumplir con las expectativas que la familia requiere para con su labor que no le dedico tiempo a la diversión- pensó el chico mientras degustaba su café.

-básicamente toda mi adolescencia la pase sola, con poco o nulo contacto humano-

-¿sin amigos?... ¿pareja?-

-cuando no compartes los mismos gustos como la mayoría de la gente, en especial con las chicas, suelen tacharte de rara… y cuando superas en fuerza a los chicos automáticamente te tachan de machorra… y eso no suele ser muy atractivo para ustedes los chicos-

-depende de que a que chicos les preguntes-

El comentario saco de onda a la oficial, ¿era posible de que a algún hombre se sintiese atraído a una mujer como ella? ¿Acaso sería una especie de masoquista o algo así?

-dime algo… lo que dijiste acerca del vestido… y lo de la… lencería- pregunto avergonzada -¿era cierto?-

-totalmente- exclamo tranquilamente para degustar su café

-acaso no crees que sea… machorra-

-eres fuerte y ruda, porque tu trabajo así te lo exige, el problema es que confundes feminidad con debilidad. Durante tu infancia y adolescencia te enfocaste enteramente en tu entrenamiento aislándote de los demás por lo que no aprendiste a socializar, y una vez que intentaste hacerlo el daño ya estaba hecho. Tristemente, la etapa juvenil es la más difícil de lidiar por que los jóvenes suelen ser crueles e insensibles, así que desarrollaste una coraza emocional para poder sobrellevar todas esas burlas y al defenderte de manera física y ver que daba resultado lo tomaste como la única alternativa a tus problemas. El problema está en que ahora no conoces otra forma de interacción humana, por lo que siempre te mantienes en alerta, asertiva y tratas de imponer respeto y no solo como oficial de policía, más bien simplemente porque así tiene que ser, porque así lo quieres-

Jenny se dio cuenta de que el chico dio en el clavo con todo lo que dijo, cuantas veces provoco nervios y miedo no solo a sus subordinados sino también a la ciudadanía en algunas ocasiones, como podía la gente confiarle su seguridad si parecía que ella quería encerrarlos a la más mínima provocación. Lo que más le asustaba es que este viajero parecía conocerla más que ella misma.

-demos un paseo- dijo el chico

-¿un paseo?- pregunto extrañada

-sip. Eso nos ayudara a despejar la mente… vamos, anímate. Será como una cita- dijo moviéndole una ceja

¿Era una cita? Fue la duda que tenía la oficial Jenny, nunca había tenido una. Es más, nunca había salido con nadie de ninguna manera. Un conflicto surgió en su mente, por un lado estaba en servicio y no podía o más bien no quería descuidar sus deberes. Pero por otro lado era la primera vez que estaba conviviendo con alguien y de manera normal, estaba teniendo una cita… pensó posponerla para otro día, pero luego recordó que su día libre sería en 4 días y no quería perder una oportunidad como esta… al final opto por aceptar ya que su conclusión era que a fin y al cabo ella era la jefa y tenía ciertos privilegios, así que se aprovecharía de su posición.

4:11 pm. La pareja recorría las principales calles de la ciudad donde había toda clase de locales de lujo vendiendo cualquier clase de producto u ofreciendo algún servicio a precios exorbitantes, el lugar estaba concurrido, gente despilfarrando dinero, ya fueran ricos o no. Jenny estaba algo nerviosa por "la cita", era la primera vez que salía con alguien y además sentía que había roto alguna regla por descuidar su trabajo, Eddy estaba consciente de ello así que procedió a sacarle platica para entrar en confianza.

-oye una pregunta. Es algo que note al llegar a la ciudad

-ah. Si, dime- dijo saliendo de su trance

-¿Qué es esa campaña de concientización de ir a dormir?-

-oh, eso. Bueno… fue hace un par de años, cuando mi predecesora era la oficial Jenny de esta ciudad. Si crees que la ciudad es muy activa debiste verla en ese tiempo.-

-no entiendo-

-veras, antes la gente no podía dormir debido a la gran cantidad de luces que alberga en esta ciudad, eso debido a que los centros nocturnos siempre estaban abiertos, y siempre estaban abiertos porque siempre había gente divirtiéndose en esos lugares-

-básicamente un círculo vicioso-

-sí, exactamente. Todo eso ocasiono que la gente estuviera malhumorada por lo que siempre había peleas en todas partes y mi prima; la anterior Jenny, tenía que poner orden todo el tiempo-

-¿Cómo solucionaron todo eso?-

-unos entrenadores pokémon traían un Jigglypuff consigo, sabían que su canto pondría a dormir a toda la ciudad así que prepararon un escenario para que cantara. El resultado fue el esperado-

-eso explica el Jigglypuff en los afiches-

-desde entonces hemos tratado de concientizar a las personas de no desvelarse todo el tiempo y buscamos regular las emisiones de luz y los horarios de servicio, pero no es tan fácil, vamos a paso lento-

-más vale paso que dure y no trote que canse-

-supongo-

-y entonces porque tú prima dejo la ciudad-

-conoció a alguien en sus vacaciones, se enamoró de él, salieron y tiempo después se casaron… ella pidió su traslado al pueblo de su esposo para vivir con él y poder equilibrar su trabajo con su hogar… ahora mismo está esperando a su primer bebe

-otra oficial Jenny en camino-

-si podría decirse- respondió risueña por la broma

Jenny se había relajado, vio como Eddy sonreía y se la pasaba bien con su compañía, eso le dio algo de pena pero también la hizo sentir feliz. Por primera vez estaba conviviendo con alguien y la estaba pasando bien. Desgraciadamente algo tenía que arruinar ese bello momento y eso fue un idiota medio fornido que estaba arrastrando a una fémina fuera de un restaurante mientras ella gritaba que la dejara en paz, de repente un sujeto que se veía inferior en fuerza ante el agresor Y que tenía signos de haber sido golpeado corrió hacia el sujeto con una escoba en mano con intención de golpearlo mientras gritaba a todo pulmón que la soltara, por desgracia el malnacido logro atrapar la escoba con una mano, el chico de la escoba forcejeaba pero el fortachón logra jalarlo hacia el desequilibrándolo para darle una fuerte patada en el rostro mandándolo a la pared muy fuerte noqueándolo. El agresor continuaba arrastrando a la fémina incluso de los cabellos mientras la otra le gritaba al pobre sujeto quien parecía ser su pareja. Jenny estaba más que furiosa y lógicamente intervino

-¡muy bien, imbécil! ¡Suéltala o te dejare peor que a ese pobre muchacho!-

-¡no te metas, puta! ¡Esto es entre mi chica y yo!

-¡TE DIJE QUE NO QUERIA VOLVER A VERTE, POR ESTO ES QUE TERMINE CONTIGO, MALDITO!- grito la pobre victima

-¡CIERRA LA BOCA!- exclamo el desgraciado

-¡tú cierra la puta boca! ¡Ultima oportunidad o te hare cambio de sexo gratuito a golpes!

-¡Chúpasela a mi Houndur! ¡Sal y usa lanzallamas!

El perro salió de la pokebola y sin perder tiempo le dispara a la oficial, estuvo a punto de darle pero gracias a Eddy quien logró salvarla, sin embargo el sujeto no se iba a detener y ordena nuevamente lanzallamas hacia los dos pero Eddy ordena balón de fuego, una esfera de fuego cae del cielo y golpea justo en la cara del perro desorientándolo, efectivamente el pokémon era Cinderace quien caía del cielo, Eddy no pierde tiempo y ordena doble patada, el conejo le da una buena tunda al pobre perro y lo termina enviando con su entrenador totalmente derrotado quien por la sorpresa soltó a su ex quien corrió con el pobre chico que había sido golpeado.

-¿estás bien?- le pregunto Eddy a la oficial

-sí, gracias por la ayuda. Ahora voy por ese marica-

El sujeto enardecido se acercaba a la ex pero Cinderace se puso enfrente de él protegiendo a la pareja, la oficial Jenny le llamo a base de insultos, se le acerco imponente, empuñaba sus manos tan fuerte que tronaban, mostraba los dientes cual fiera enardecida, en resumen estaba furiosa, y no solo por el crimen, sino que primera vez que la estaba pasando bien, primera vez que convivía con alguien, primera vez que en su vida tenía una cita y viene este infeliz malnacido y lo arruina todo. Eddy se acerca para atender al pobre muchacho magullado.

-resiste amigo, la ayuda viene en camino-

-espero que lleguen pronto, la oficial Jenny no podrá con él, estuvo en el ejército- exclamo asustada la chica

-yo no me preocuparía- sonrió confiado el entrenador

El agresor no se contuvo y lanzo un primer golpe más fue detenido, Jenny intenta golpearlo pero su adversario lo detiene e intenta contraatacar con una patada sin embargo Jenny lo bloquea con el pie haciéndole daño, más el infeliz logra darle un cabezazo y golpearla con la derecha mandándola al suelo ante la mirada atónita de los presentes. El perdedor creyó que con eso la había puesto a raya, básicamente se confiaba porque era una mujer… un error que pagaría muy caro.

Jenny se limpia la sangre manchando su guante y al ver eso se enfada y vuelve a la acción. –"aun quieres más, eh perra"- exclamo el maleante para lanzarle una patada pero Jenny no solo la bloquea sino que le da un codazo fuerte que lo lastimo gravemente haciéndolo gritar, el tipo cojeaba tratando de mantener el equilibrio, lanza una derecha pero Jenny la esquiva y arremete con una fuerte patada en el estómago y un rodillazo en la nariz tirándolo al suelo, todos los presentes estaban impresionada, en especial la ex. El muy idiota se pone de pie (a duras penas) queriendo seguir luchando más por una cuestión de (típico) orgullo. –"a mí no me va a ganar ninguna pu…"- no pudo terminar la frase pues Jenny le dio un golpe en la garganta ahogándolo, le da una fuerte patada en los testículos haciendo que los presentes dijeran "¡UH!" y aprovechando que el infeliz estaba de rodillas por el inmenso dolor del puntapié castrante la oficial lo toma de la cabeza y dando un salto le da otro rodillazo en toda la cara. El tipo estaba acabado.

Tiempo después los servicios de emergencia ya habían llegado, el pobre chico que fue golpeado por el agresor era metido a una ambulancia mientras su pareja llorosa le suplicara que resistiera, el agresor quien aún seguía inconsciente estaba esposado y era cargado por un par de gendarmes para procesarlo, otros oficiales tomaban declaraciones de los testigos y un pobre Houndur con bozal lloraba lastimosamente (y grasiosamente) mientras era trasladado en una jaula. Jenny acompañado de Eddy estaba siendo atendida por sus heridas aunque ella insistía que estaba bien, un subordinado se le acerco.

-informe- ordeno la oficial

-el tipo es una ficha. Cargos por agresión, destrucción de propiedad y desorden público, falto a su declaración de libertad bajo palabra el mes pasado y la señorita levanto una orden de restricción en su contra hace 8 meses alegando violencia

-¿está en servicio?-

-de baja por indisciplina-

-una pena, me hubiera gustado llamar a nuestros colegas de las islas Decolora-

-¿se encuentra bien jefa?-

-viviré- respondió sarcástica

-porque no descansa el resto de la tarde-

Pregunto mientras otros oficiales se acercaban, Jenny vio a sus subordinado pensativa de la sugerencia, los oficiales se pusieron nerviosos creyendo que les iba a reprender, la fémina lo pensó un poco y luego vio a Eddy quien simplemente le sonrió de manera maliciosa moviéndole una ceja incitándola a aceptar, Jenny sonrió cabizbaja y suspiro para luego dirigirse a sus subordinados.

-¿podrán arreglárselas sin mí?- pregunto burlona

-eh, sí. Claro que podremos- respondió nervioso el oficial pero decidido a probar de que esta hecho

-para esto fuimos entrenados- respondió otro oficial

-cuente con nosotros- exclamo una fémina

Jenny vio cómo su equipo a pesar de los nervios y de ser tan ruda con ellos estaban dispuestos a tomar la responsabilidad por su bienestar, la jefa simplemente aparto la mirada y rio entre dientes. –"muy bien, cuento con ustedes. Demuestren de qué están hechos"- respondió con una sonrisa que saco de onda a los oficiales por la nueva actitud que estaba mostrando su jefa pero que a su vez denotaba confianza. Una vez que los agentes asintieron se retiraron, Jenny solo sonrió y exclamo para sí misma "fuerza muchachos". Eddy se puso de pie y extendió su mano invitando a la mujer a seguir con su cita, Jenny se sonrojo pero luego le sonrió para darle su mano aceptando seguir su paseo.

-¿quieres ir a algún lugar? Pregunto Eddy

Jenny pensó un poco, a donde sería bueno ir esta vez… El sol se estaba ocultando, las luces de la ciudad comenzaban a encenderse, algunas tintineando como árboles de navidad por los espectaculares, otra noche de diversión y desenfreno para los habitantes de esta ciudad. La pareja estaba en la terraza de un edificio mirando a la ciudad.

-vaya, la ciudad brilla como árbol de navidad- exclamo el muchacho

-si… me gusta venir aquí de vez en cuando. Aquí puedo relajarme… un poco- dijo un poco deprimida la oficial por lo último

-vaya día, ¿eh?-

-si… lamento las molestias-

-descuida, no fue tu culpa. Lo importante es que te la estés pasando bien-

-agradezco que me hayas invitado a salir… la verdad… no creí que fuera posible-

-¿Por qué no? Quien no querría invitar a salir a una bella dama como tú-

Esas palabras sacaron de onda a la oficial del orden, ¿en verdad que este chico creía que era bella? ¿Que era una dama? Los recuerdos de su dura niñez y adolescencia volvieron a su mente, aquellos chicos que se burlaban de ella por ser tan machorra, las crueles palabras de todos esos tontos que la hicieron sentir rara, los golpes que dio a varios chicos y chicas para hacer pagar su osadía, todo eso volvió a hacer hincapié en ella. Jenny finalmente se quiebra y comienza a soltar las primeras lágrimas desde hace mucho tiempo.

-¿Jenny?-

-lo siento… es que nadie me había dicho cosas tan lindas de mí… nadie había sentido interés en mí o se molestó en dirigirme la palabra. Siempre he estado sola y sé que es mi culpa, pero ya estoy harta. Estoy harta de que todos me vean con miedo, harta de ser tan asertiva con todos, harta de que me vean como una machorra, harta de estar sola, de comer sola, de dormir sola… ¡maldición, estoy harta de usar ese vibrador!

Lo último sí que saco de onda a Eddy pero se recompuso al ver como la fémina se había quebrado, el chico posa su mano en la mejilla de la dama mientras secaba sus lágrimas con el pulgar, Jenny impresionada ve como el joven le daba una dulce y cálida sonrisa. Finalmente se rinde y cae ante el joven en un cálido abrazo, el chico rodea su cintura y se quedan así por un tiempo mientras ella deja de llorar. Sus frentes se pegan, ella aun solloza pero está más tranquila y finalmente pasa, sus labios se juntan. Un tierno beso que dura, el primer beso de Jenny… y le gustaba, el beso se hizo más intenso, mas… lascivo. Finalmente ambos separan sus labios mas no sus cuerpos, solo se miraban sonreírse el uno al otro.

-mi primer beso- exclamo dulcemente la dama

-pero no tiene que ser el último (*risitas entre ambos*)… ¿vibrador?-

-no puedo creer que lo haya dicho- afirmo un poco avergonzada pero aun encantada

Eddy hace su última jugada tomándola del trasero, Jenny está sorprendida por dicha acción más lejos de molestarse se puso nerviosa mientras volvían a besarse, la situación se hizo más lasciva mientras el atrevido joven seguía masajeando los firmes glúteos de la oficial de policía. ¿Acaso esta cita acabaría en una situación sexual como aquellas películas que ella miraba? ¿Ella quería?... tenía miedo pero también temía perder una oportunidad como esta, además la situación se estaba poniendo más explícita, una mano estaba recorriendo su muslo y estaba levantando lentamente la mini falda. Aunque por más que le gustaba a la agente, tuvo que detener la faena.

-Eddy espera, por favor… estamos al aire libre. Esto es falta a algunas leyes… además, pueden vernos-

-perdón, me deje llevar… está bien si quieres golpearme-

-no, solo…- Jenny estaba apenada, no sabía cómo terminar la frase, como decirle lo que quería hacer… por suerte para ella el chico "había" entendido el mensaje.

El reloj casi marcaba las 9.00 pm. En la estación de policía algunos oficiales se preparaban para volver a casa, otros tendrían que montar guardia toda la noche, pero al final la oficina se quedaba sola y con las luces apagadas. Pero la verdadera acción ocurría en la parte de arriba de dicho lugar, en el apartamento de la jefa para ser más específicos. Tras la puerta se escucha de manera leve unos gemidos pues una oficial de policía y un entrenador pokémon se daban beso kalosiano (XD), la fémina atrapada en la pared ya tenía desabotonada su camisa y su falda levantada, mostraba una erótica lencería de sostén y panties corte bikini con encajes de color negro. Una mano masajeaba un seno mientras la otra sostenía el rostro de la mujer. La mano que jugueteaba el seno bajo hacia las panties, Eddy comenzó a juguetear la entrepierna de su nueva captura primero por encima de la ropa interior, Jenny sentía que las piernas le fallaban, Eddy besaba su cuello mientras seguía estimulando esta vez metiendo mano debajo de las panties volviéndola loca, siguió así por un breve momento hasta que se detuvo, Jenny no entendía por que se había detenido pero la respuesta le fue dada de inmediato.

Eddy había descendido a la altura de su entrepierna y lentamente baja las manchadas pantaletas de la oficial, ella estaba avergonzada pero no opuso resistencia alguna, de hecho coopero levantando las piernas para poder quitárselas por completo. El viajero pudo contemplar el hermoso depilado en triangulo –"muy sexy"- exclama el chico, Jenny estaba apenada más volvió a quitarse al sentir la lengua de su amante juguetear su clítoris haciéndola soltar lascivos gemidos, los dedos de la fémina rasgaban la pared por tan hermosa sensación, se sentía mejor que ese juguete que ella usaba, ya no podía más tuvo un delicioso orgasmo cayendo de rodillas. Jenny estaba recuperando el aliento cuando escucho y vio caer los pantalones de Eddy, al verlo vio que el chico ya tenía su miembro bien erecto, esto la asusto un poco sintiendo que esto se estaba saliendo de control, recordó esas películas para adultos donde la mujer le hacia una felación a su pareja. ¿Eso es lo que él quería?

Eddy no decía nada… al menos no directamente, Jenny sabía que él quería que le devolviera el favor por lo que estira su mano y toma el miembro haciéndole nerviosamente una manualidad, cosa que obviamente le estaba gustando al chico.

-¿lo hago bien?- pregunto apenada la mujer

-lo haces muy bien-

A pesar de la vergüenza eso la hizo sentir feliz, basándose en las películas que ha visto lleva de manera nerviosa ese miembro a su boca, por su puesto eso era una delicia para el muchacho. Una mano tomando ese miembro, otra aferrándose en la pierna de su amante, la dama de rodillas con las piernas entreabiertas y los labios comiéndose ese pedazo de carne. Eddy no hizo nada simplemente se quedó estático dejando que ella hiciera todo el trabajo. Jenny no podía creer que estuviera haciendo eso, pero algo le impedía detenerse… más bien, ella quería seguir, quería… más. Finalmente Eddy llega a su límite y suelta su semen dentro de la boca de ella ante la sorpresa de la oficial, al soltar ese miembro su reacción fue sacar todo ese esperma mientras tosía un poco.

-no puedo creer que haya hecho esto- dijo mirando al suelo. Eddy le pasa una servilleta para su sorpresa, algo apenada lo toma y se limpia la boca y el pecho además del suelo que también había manchado. –"¿quieres seguir?"- le pregunto el entrenador poniéndose a su altura, Jenny estaba sonrojada viendo como ese muchacho era dulce con ella, lo pensó un poco pero si ya había llegado hasta ese punto para que detenerse.

-está bien… vamos a mi habitación- dijo poniéndose de pie

-¿Por qué? Que tiene de malo aquí- dijo rodeándola de la cintura por detrás impidiendo que se fuera.

Su miembro se metió entre sus piernas y el comenzó a mover sus caderas simulando el coito, rosando los labios vaginales. Jenny no ofrecía resistencia alguna, no podía creer lo travieso que era este chico, pero le gustaba.

-sí que eres terrible- dijo entre gemidos la fémina

-y tu una niñita traviesa… a ver que ocultas-

Eddy la puso en la pared como ella lo haría normalmente en su trabajo, para ella el cambio de rol fue inesperado, ahora ella era la que estaba siendo registrada. Había leído sobre los juegos de rol en el sexo y nuevamente guiada por las películas y lecturas simplemente le siguió el juego. Eddy recorre lentamente cada centímetro de sus piernas con las yemas de los dedos, llegando a su trasero, sus muslos, su entrepierna. Todo eso era vergonzoso para la oficial pero lo estaba disfrutando, cuando Eddy llega a sus senos comienza a juguetear con ellos a la vez que su pene rosa la entrepierna de la joven mujer.

-que son estas bolsas ¿eh?-

-oficial, yo…- dijo siguiendo el juego excitada

-tendré que registrarte-

Eddy hace a un lado el sostén dejando al descubierto los grandes y hermosos senos de la agente y comenzó a masajearlos y juguetearlos suavemente al mismo tiempo que su miembro se humedecía con los fluidos vaginales, besaba su cuello y estimulaba su entrepierna con la mano. Eddy toma su falo y lo acomoda preparándose para penetrarla.

-¿estas lista?-

-*gemido*… hazlo con cuidado-

Con el permiso dado Eddy empuja lentamente forzando la entrada la cual en realidad fue un poco más fácil que cuando desvirgo a la enfermera Joy, para Eddy eso no era nuevo, sabía que por los rigurosos esfuerzos físicos que ella realizaba pudo haber roto el himen en alguna ocasión, sin embargo prefirió llevárselo leve mientras ella se acostumbraba.

-¿estás bien?-

-si. Estoy bien… puedo aguantarlo… por favor, prosigue- dijo algo adolorida

Lentamente Eddy comenzó a moverse, tomándola de las caderas poco a poco, lento y contento. Para Jenny dicha posición en la pared era algo vergonzoso pero a la vez excitante, soportaba el dolor así que le hizo saber a su aventura que podía hacerlo más rápido. Eddy hace caso y aumenta más el ritmo, los gemidos no se hicieron esperar, ella se contraía del placer. El chico la toma de los senos mientras le daba más rápido, la oficial se sostenía de las puntas de los pies para no caerse, estaba en las últimas y no era la única. Eddy finalmente suelta todo su esperma dentro de ella a la vez que la fémina volvía a tener otro delicioso orgasmo. Ambos aun pegados al otro respiraban agitados tratando de recuperar el aliento.

-*suspiro* ¿quieres continuar en tu habitación?-

-*gemidos* s-si- respondió extasiada.

Ya en la habitación la ropa de ambos yacía regada en el suelo, ambos estaban en la cama en un 69, ella encima de él, Jenny degustaba ese bastón de carne sin pena alguna hasta que lo suelta. Se acomoda para la posición de vaquerito y poco a poco se va metiendo el falo, finalmente lo hace y ella lleva el ritmo, no podía dejar de mover las caderas, era demasiado placentero y quería sentirlo así, sus hermosos senos rebotando, las manos del joven en su cintura, Jenny se deja caer al seno del joven sin dejar de mover sus caderas, el muchacho simplemente la toma del trasero con caricias. Después vemos como realizaban el acto en 4, con la parte superior de la oficial recostada en la cama pero con el trasero al aire. En otra escena vemos a Eddy detrás de ella y de lado penetrándola mientras volvía a juguetear con sus senos. Luego vemos a Jenny boca arriba con las piernas al aire siendo sujetadas de los tobillos por el trotamundos mientras ella se quedaba inmóvil recibiendo las envestidas de su amante. Tiempo después Eddy estaba sentado en la orilla de la cama y la oficial sentada dándole la espalda con las piernas abiertas y siendo penetrada mientras se besaban lascivamente, ella sosteniendo la cabeza del chico mientras el manoseaba su clítoris. Luego vemos como Eddy la tenía contra la ventana dándole de nueva cuenta desde atrás, esta posición era en verdad vergonzosa para ella, a pesar de estar tras la cortina y con las luces apagadas tenía miedo de que alguien la viera en esa posición tan comprometedora, incluso pensó que pasaría si sus subordinados la vieran así, para "empeorar las cosas" una patrulla estaba pasando cerca de la estación haciendo sus rondines, el pensamiento de que pasaría si su gente la viera así se hizo más fuerte pero eso parecía excitarla aún más, finalmente vuelve a tener un maravilloso orgasmo y lo había hecho casi enfrente de su equipo quien finalmente se había ido. Pero a pesar de todo eso ella estaba más que satisfecha… y feliz.

Un nuevo día había comenzado, la cama de la habitación estaba arreglada, el baño mostraba indicios de haber sido usado, un uniforme femenino de la policía estaba en el cesto de la ropa sucia. Y en la cocina un joven de veintitantos años y una oficial Jenny tomaban café.

-¿entonces, te iras?-

-si. No suelo quedarme mucho tiempo en un mismo lugar-

-¿Por qué? Que es lo que estás buscando realmente. Que es lo que quieres lograr-

-ese es justamente el problema. Ni yo sé lo que realmente estoy buscando… es por eso que viajo, para encontrar mi propósito en la vida

-es una pena- dijo algo decepcionada

-lamento en verdad todo… si te hace feliz, puedes golpearme-

La sugerencia impresiono a la fémina mas cuando lo vio noto verdadero arrepentimiento de su parte, algo le decía que a pesar de todo, ella no era la única con un vacío en su alma.

-podría… y debería… pero no lo hare… lo de anoche fue decisión mía y la verdad… no me arrepiento de ella. Más bien, te agradezco por darme la oportunidad y de enseñarme cosas nuevas. Ahora creo tener una idea como ser a partir de ahora-

-me alegro… mis mejores deseos-

-igualmente-

A pesar de todo ambos terminaron en buenos términos dándose un cálido abrazo. Tiempo después en la estación los oficiales se preparaban para enfrentar otro día hasta que entro Jenny con una sonrisa aunque aun imponiendo autoridad, se encontró con la oficial quien había tenido el día libre, ahora lista para retomar labores.

-buenos días-

-¿ah? Buenos días, jefa- respondió nervosa

-bienvenida… ¿todo bien anoche, muchachos? ¿Lograron ingeniárselas sin mí?-

-sin problema alguno, jefa- respondió otro

-¿y a ti que te paso?- pregunto viendo a un subordinado con el ojo morado

-eh, gajes del oficio jefa. Nada que no pueda manejar

-esos son mis chicos. Ve a casa y descansa, los demás prepárense para comenzar otro día, vamos a mantener el orden en esta ciudad-

Todos estaban extrañados del nuevo cambio de actitud de la jefa en especial la del descanso, lo que le haya pasado daban gracias a Arceus por ello, motivados comenzaron sus labores. Jenny se dirigía a su oficina cuando alguien la llama. Este era un joven de veintitantos años casi tirándole a los 30, piel azabache, cabello cenizo, cuerpo en forma, un poco más alto que ella y con una cara de pocos amigos, tenía consigo una maleta que dejo en el suelo.

-¿puedo ayudarte?-

-Nick Marshall, me reasignaron a Cd. Neon por orden de la delegada Jenny- dijo entregándole un folder

-¿de mi madre?... vaya. Muy bien, ponte tu uniforme y te veo en mi oficina-

Cuando el nuevo oficial se agacho para tomar su equipaje Jenny pudo notar un anillo de oro en una cadena en su cuello.

-lindo anillo. ¿Pero no debería ir en tu dedo?-

-no quiero hablar de eso-

Respondió casi groseramente pero con cierto tono de depresión lo que saco de onda a la jefa mientras veía como se retiraba. Tiempo después estaba realizando una video-llamada con otra Jenny que a pesar de verse como las demás ya daba indicios de sucumbir a la vejez.

-así que ya llego- exclamo la de la video llamada

-si. Es un encanto- dijo sarcástica

-UwU, así que te gustó- respondió burlona

-¿conoces el significado de la palabra sarcasmo?-

-solo digo… es solo que sabes que me preocupo por ti-

-no tienes que hacerlo mamá, estoy bien. Es más, ya tuve una cita

-¿en serio tuviste una cita?- pregunto impresionada –y que tal te fue, ¿son pareja?-

-no, pero es un buen comienzo… y no me arrepiento. La verdad fue una bella cita- dijo apenada

-bueno, aun así me alegro por ti. ¿Pero vez? Alguien se fijó en ti, no todos piensan que eres una machorra-

-supongo… cambiando de tema, no sé si esto funcione-

-es un buen elemento, el mejor de su generación. Fuerte, devoto, incorruptible…-

-pero al parecer con problemas de ira-

-ha pasado por mucho ultimamente y está muy cargado. Así que pensamos que tú podrías controlarlo, encaminarlo, ponerlo a raya… aunque sea a golpes-

-espero que no me dé problemas-

-suerte, hija-

Tras colgar Jenny hecho un ojo a los papeles del recién llegado, su historial laboral era excelente, mostraba ser un buen elemento más el reporte de su comportamiento manchaba tan buen historial, siguió leyendo hasta que parecía haber encontrado la raíz de sus problemas. En su estado civil se declaraba viudo. En ese momento alguien toca a su oficina, Jenny lo deja entrar, era el nuevo oficial.

-señora-

-estaba revisando tu historial y hable con la delegada, ¿no tendré problemas contigo, cierto?

-no prometo nada- dijo algo avergonzado sabiendo su posición

-pues tendrás que hacerlo, muñeco. Odiaría tener que lastimar a tan buen oficial- dijo sonriente

Al nuevo le extraño dicho comentario pero algo le decía que ella hablaba en serio por lo que mejor convenía no hacerla enojar a lo que simplemente respondió con un "si, señora". Jenny se levantó de su silla y se acercó a él.

-los primeros días estarás patrullando conmigo para que te familiarices con la ciudad-

-puedo arreglármelas solo, señora-

-no está a discusión, novato… muévete o te pateare tan fuerte en las bolas que te enviara al monte corona-

Lejos de hacerlo enojar el nuevo estaba realmente impresionado por esa "chispa" que emanaba de ella, simplemente no podía mostrar resistencia alguna, y la maliciosa sonrisa llena de confianza de la oficial Jenny no ayudaba en nada, por lo que no le quedo remedio que hacer caso a su superior. Mientras tanto Eddy ya estaba fuera de la ciudad continuando su camino por el mundo para encontrar su destino.

-que es lo que realmente estoy buscando. Cuál es mi propósito… *suspiro* no sé si realmente encuentre mi propósito. Después de todo… hace tiempo que perdí mi propósito.