Prima
Es un nuevo y soleado día en la ciudad costera de Porta vista en kanto, en un alto edificio hotel resort con vista al mar, en una suite de lujo en la parte más alta de este, un joven viajero y entrenador pokémon de veintitantos años estaba incorporándose después de haber despertado con una ligera resaca, no estaba arreglado es más, estaba desnudo.
-finalmente despiertas-
Una sensual voz femenina le había hablado al cual voltea a ver, se trataba de la miembro del alto mando de kanto, especialista del tipo hielo, Prima (a.k.a Lorelei/Kanna). Usando una blusa roja escotada, un saco azul, una mini falda negra, zapatos de tacón y sus característicos anteojos (el diseño con el que debuto en el anime principal)
-llevas despierta un buen rato- pregunto el entrenador un poco adormilado
-casi una hora, nada especial. Tiempo suficiente para arreglarme… parece que alguien se divirtió mucho anoche- dijo burlona
-si… a costa mía- rio el chico entre dientes
-fue bueno… dentro de lo que cabe- respondió aún más burlona soltando una risilla
-gracias… es bueno saber que lo intente-
La fémina rio entre dientes para caminar hacia el con un contoneo muy seductor para luego sentarse a su lado y tomarlo del rostro dándole un beso en la mejilla que roso el labio.
-solo estoy jugando, estuviste maravilloso anoche. Me la pase bien contigo… contigo y con tu "Diglett"- dijo acariciando el miembro erecto del trotamundos – antes de irme ¿quieres llevarte un recuerdito de mí?
-si no es mucha molestia-
La alto mando volvió a reír entre dientes y dándole otro beso le dijo que por supuesto que no para acto seguido bajar donde su "Diglett" pasando sus labios y su lengua por todo ese trozo por un buen rato hasta que lo mete en su boca degustándolo lentamente.
-ok, se estarán preguntando ¿Cómo es que un pobre diablo como yo termino en la cama con una sexy diosa como la alto mando de kanto?... ¿suerte?... tal vez. Pero como dice el dicho "si la vida te da limones… no te quejes, haz limonada, cállate el ojete y goza cabrón". Todo comenzó justamente ayer por el medio dia…
Era el medio día de ayer cuando el chico estaba llegando a la ciudad, alegre de llegar a una playa pues eso significaría nenas en bikini y una buena oportunidad de "captura" para el mujeriego… desafortunadamente su fantasía seria interrumpida al escuchar ruidos de unos jóvenes, agresiones para ser más exacto. Vio en la orilla de la playa bajo el andador como 3 perdedores maltrataban a un pobre Dewgong que estaba mal herido, el pobre solo se cubría del miedo sin hacer nada.
-*suspiro* en serio, como odio a estos malditos- pensó furioso
Los malvivientes seguían de las suyas cuando un doble rayo les paso de cerca y los interrumpió, un Scizor apareció frente a ellos y vieron como el entrenador pokémon bajaba de las escaleras conservando la calma (para no romperles el orto)
-ese fue un disparo de advertencia… dejen al pokémon y lárguense o de aquí no salen vírgenes-
-¡que idioteces estas diciendo, quien carajos te crees que eres!- exclamo furioso uno de ellos
-tu papá, ve a casa y dile a tu madre que quiero pastel de carne para la cena-
-¡hijo de…!-
Uno llamo a un Houndur, otro un Ekans y el ultimo un Timburr, el del Houndur ordena lanzallamas pero Scizor lo esquiva con agilidad y lo golpea con tijera x causando daño considerable, el Timburr intenta golpear con su tronco pero Scizor lo detiene con puño bala mandándolo a golpear al Houndur, Ekans trata de morderlo y de hecho lo logra pero en las pinzas y al ser tipo acero no le afecta en nada, tanto así que Scisor simplemente lo golpea con la otra pinza para luego tomarlo de la cola y enviarlo a golpear tanto a los otros pokémon como sus entrenadores, técnicamente estaban vencidos.
-¿quieren seguir tratando? –pregunto el viajero
-¡eres un…! -
Sin embargo no pudo terminar su respuesta ya que un rayo hielo les dio de lleno congelándolos por completo, Eddy estaba sorprendido por lo que paso preguntándose quien había sido, su respuesta llego desde el mar en un Lapras que era montado por nada más y nada menos que Prima.
-fue entonces que apareció ella. Usando un traje de baño de surf oscuro de una sola pieza. Con las piernas descubiertas y resaltando su sensual cuerpo. Con el cierre frontal abierto mostrando su escote. Al llegar a la orilla lo primero que hizo fue acercarse al pokémon herido, tuve una gloriosa vista de su provocativo trasero que parecía querer salir de ese traje de baño-
-oh, pobre criatura. No te preocupes, esos tipos malos no te volverán a hacer daño. Por favor dame una mano- le dijo al cautivado chico
-sí, aquí tengo medicina- respondió el viajero saliendo de su trance mostrando el remedio
-eso servirá pero va a necesitar atención, ayúdame a subirlo a Lapras-
Sin tiempo que perder ambos subieron al pokémon y partieron rápidamente al centro pokémon más cercano. Ya en el mencionado la enfermera Joy no podía creer el estado en que se encontraba la pobre.
-pero que le paso a este pobre pokémon- pregunto horrorizada
-un grupo de pobres diablos- respondió algo asqueado el entrenador
-¿puedes ayudarlo?- pregunto la alto mando
-hare todo lo que pueda-
Rápidamente Joy lo ingreso a urgencias ante la preocupada vista de ambos, solo les quedaba esperar. Tras lanzar un suspiro Prima se dirigió al prota.
-gracias por la ayuda. Y por defender a Dewgong de esos malditos-
-lo hice gustoso, no me gusta que maltraten a los pokémon-
-veo que amas a los pokémon-
-si así es… mi nombre es Eddy-
-soy prima, mucho gusto-
-¿Prima? ¿Miembro de la elite 4 de Kanto?
-*risitas* la misma- dijo extendiendo su mano
-un verdadero honor conocerla en persona- dijo besando su mano
Ese caballeroso y cortes gesto fue del agrado de la fémina sintiéndose alagada, como una dama en una fiesta de gala. Eddy soltó su mano para no parecer tan descarado pero no pudo evitar sentir éxtasis por la gran oportunidad de estar con tan empoderada mujer.
-¿desea tomar algo mientras esperamos?- pregunto un poco nervioso
-me encantaría- respondió
-voy a ser honesto con ustedes. Si bien en una situación como esta no perdería la oportunidad para cortejarla y… salirme con la mía, lastimosamente debo admitir que hasta yo conozco mis limitaciones… o al menos eso creía en ese momento-
Ellos se encontraban en una mesa a orilla de la piscina perteneciente al centro pokémon degustando unos refrescantes jugos. Aunque para el trotamundos beber le era algo difícil porque primero, el simple hecho de haber aceptado su invitación era demasiado para pobre chico, y segundo la manera de beber de era algo sugestivo, muy provocativo al grado de preguntarse si eran sus nervios que lo hacían ver cosas o si era involuntario o intencional por parte de ella. Aun así Eddy lograba controlarse para no parecer un simp.
-y que trae a Porta vista a tan grande estrella-
-hace unos días tuvimos un reto del alto mando-
-¿pan comido?-
-al contrario, nos derroto a todos en una gran batalla… a todos menos a Lance-
-sí que era fuerte entonces-
-ni que lo digas. Después de eso decidimos tomarnos un descanso-
-¿pero alguien de tu nivel iría a un lugar aún más paradisiaco que Porta vista? Como Alola por ejemplo-
-ya he estado en Alola antes y aunque es un lugar realmente hermoso, la verdad es que quise ver los arrecifes de coral de Porta vista-
-tengo entendido que el arrecife estuvo en peligro en una ocasión-
-la dueña de un hotel trato de construir su edificio en ese lugar, pero unos pokémon marinos se enfadaron y ocasionaron destrozos en la ciudad. De no ser por un grupo de entrenadores pokémon, entre ellos la líder de Cd. Celeste, no se hubiera resuelto el problema. Desde entonces la gente ha hecho concientización de ello-
-el niño tenía que caer al pozo para que lo cerraran-
-tristemente- respondió burlona
El altavoz los llamo a ambos para darles la información acerca del estado del pokémon, ya en la sala de urgencias Dewgong reposaba con algunos vendajes.
-me complace anunciar que Dewgong se va a poner bien- afirmo la enfermera
-qué bueno… pobre criatura- dijo Prima haciéndole una caricia
-lo tendré en observación y cuando se encuentre mejor lo dejare ir a casa-
-se fuerte muchacho e iras a casa muy pronto- dijo el trotamundos
Eddy acariciaba su cabeza mientras le hablaba y le sonreía mientras el pokémon le respondía un poco adolorido, ese lindo gesto fue del agrado de la fémina. Tiempo después el astro solar brillaba en un tono naranja a la orilla del mar indicando que la noche no tardaría en aparecer. El joven y la entrenadora elite iban a despedirse.
-me gustaría agradecerte nuevamente por ayudar a Dewgong-
-no tienes que hacerlo, me gustan los pokémon, me gusta ayudar-
-¿hay alguna forma de poder agradecértelo?-
-¿una cita quizás?- dijo jugando el entrenador
Prima rio un poco por la sugerencia pero era algo que el chico esperaba pues no era cualquier mujer, era una famosa y poderosa entrenadora pokémon de elite, miembro de la crema y nata del deporte pokémon. Alguien de su clase no perdería el tiempo con un entrenador random… sin embargo.
-restaurante de Victoria Resorts, 8:00 pm-
-buena broma- dijo un poco burlón
-no es broma, hablo muy en serio-
-¿eh?-
Prima se acercó y le dio un tierno beso en la mejilla que para el casanova fue una eternidad para luego susurrarle "no llegues tarde", dio media vuelta no sin antes darle una sonrisa y se fue, Eddy quedo impactado con lo que había pasado, no podía creer que iba a cenar con tan grandiosa mujer, el chico estaba totalmente anonadado, no se movía. Solo podía ver a lo lejos el involuntario contoneo de las caderas al andar de tan hermosa diosa que se apiado de él.
-que fue todo eso-
En el cuarto de un hotel sencillo un nervioso Eddy se miraba al espejo, aun no superaba la gran sorpresa que se había llevado al saber que tendría una cita con tremendo mujeron del alto mando.
-en que putas estaban pensando, cabrón… tenías que hacerte el chulo, ¿verdad ojete? Tenías que tragar más de lo que podías masticar pero bueno, el daño está hecho y no hay marcha atrás. Además es solo una cena, lo hace como agradecimiento por haber salvado a ese pokémon, ve con las expectativas muy bajas, se tú mismo pero sin esperar que esto acabe con resultados sexuales y todo saldrá bien. Muy bien… es hora de hacer la putas chimichangas.
Y así comienza la secuela de transformación (inserte música equis de transición aquí), vemos a Eddy darse un regaderazo mientras tarareaba una canción moviendo los culetes, tras salir de la ducha era hora de echarle mano a la cara. Se rasuro el poco vello facial que tenía (a pesar de que siempre se rasura), se aplicó la loción, el desodorante, la colonia.
-por si me abraza, por si me besa, por si se deja… que no creo pero más vale prevenir que lamentar-
Echo su mochila a la cama y saco su mejor ropa, una camisa Beige manga larga, pantalón de vestir y zapatos negros. Le dio una rápida lustrada a los últimos, unos cuantos retoques aquí, revisiones de última hora y listo, Eddy se miró al espejo y estaba más puesto que un zapato… pero aun así no podía dejar de estar nervioso.
-bueno, ya es hora. Estas a punto de experimentar lo que es jugar en las grandes ligas… *suspiro* que Arceus nos ampare-
Era casi la hora marcada pero el chico logro llegar a tiempo, el hotel era realmente elegante, hasta se podía sentir que estaba gastando una fortuna solo por estar ahí parado, afortunadamente Eddy pasaba desapercibido y entro al hotel, al lado del lobby estaba el restaurante donde fue recibido por el camarero
-lo siento pero el restaurante está lleno, ¿tiene reservación?-
-¿Eddy? Vengo a una cena con la Srta. Prima-
-oh si, Sr. Eddy. La Srta. Prima hizo las reservaciones, mesa para dos con vista al mar… por aquí, por favor-
El lugar estaba realmente concurrido, aunque había pocas mesas vacías estas estaban reservadas, repleto de gente de clase alta y de edades variadas, hasta mujeres que incluso Eddy tenía la plena confianza de poder capturar, pero ahora estaba por ver si tenía lo necesario para darle pelea a una "especie legendaria". Finalmente llegan a la mesa pero sorpresivamente ella no estaba, aunque esto no sorprendió al chico.
-me temo que la Srta. No ha llegado-
-meh, mujeres… ya sabe cómo son-
-muy cierto… en seguida traeré la champaña-
-¿Champaña?-
-fue a petición de la Srta.-
-entiendo-
Pasarían 20 minutos de espera, una eternidad para el pobre muchacho. Los nervios aun le carcomían por dentro pero buscaba la manera de no parecer tan obvio, le dio unos cuantos sorbes a su copa buscando relajarse, pero él pensaba que ni la botella entera iba a ser suficiente. Para hacer más acalorada la situación la fémina finalmente llega pero uff papá, usaba un corto vestido negro con hendiduras de ambos lados, elegante escote profundo en V pronunciado, sin mangas y sin espalda y no usaba sujetador alguno aunado a los zapatos de tacón y plataforma ligera, toda esa combinación la hacía ver… apetecible. Algunos varones del lugar no pudieron evitar mirarla, las envidias de las féminas no se hizo esperar, el camarero acomodo su silla.
-lamento la demora-
-privilegios de mujer-
-¿has ordenado algo?-
-no, seria descortesía hacerlo en tu ausencia-
Todo eso le hacía gracia a la alto mando, aunque para el chico mostrar esa mascara de casanova era realmente duro. Para su fortuna las miradas envidiosas de los varones ayudo a darle un poco de confianza, todos preguntándose cómo es que ese "perdedor" estaba con semejante belleza.
-critiquen, culeros… estoy con una diosa, lo sé y lo saben… y está feliz conmigo, pinches envidiosos-
-brindemos por una inolvidable noche- dijo Prima sujetando su copa
-a salud de nuestro querido Dewgong-
-aw, que dulce. Un brindis por Dewgong-
El choque de copas dio por inicio lo que sería la noche más inolvidable de nuestro protagonista. Era momento de ordenar pero a la hora de ver el menú, solo porque no tenía sino Eddy se hubiera tragado el chicle, lo que prácticamente lo trajo de vuelta a la realidad dándose cuenta en lo que se había metido, así que será mejor no meter la pata para que no la deje colgado a lavar platos.
Afortunadamente para el mequetrefe la cena había progresado sin contratiempo alguno, platicaron de tonterías, de experiencias vividas, Eddy le saco varias risas durante la velada, algunas por su cuenta y otras a costa suya por parte de la fémina. El ambiente se había tranquilizado, ellos ya no eran el centro de atención especialmente porque varios clientes ya habían despejado después de acabada su cena. El postre había sido servido y la botella de champaña iba a la mitad pero ellos estaban lejos de sentirse mareados.
-Y entonces Bruno se puso agresivo y quería retar al campeón incluso en un mano a mano sin pokemon, Lance trataba de dominarlo pero no tenía la suficiente fuerza para hacerlo y yo me le puse enfrente tratando de hacerlo entrar en razón, tuvo que llegar Agatha a calmarlo de un bastonazo. Esa fue la última vez que toco una copa de alcohol- dijo mientras reía
-no pudo creerlo. Y yo que creía que era el más disciplinado del alto mando-
-creo que ese fue su problema, paso tanto tiempo entrenando en cuerpo y mente que esa fue la primera vez que probo el alcohol. Desde ese día prefirió no volver a tocar una copa más-
-¿más champaña, mi lady?-
-por favor… ¿ya estas ebrio?-
-no, como crees siapenas me cerve dos tomezas, todavía no estoy ebrio *hick* salud mija- dijo aparentando estar ebrio.
Quizás eran malos chistes pero a ella le hacían mucha gracia y eso era lo importante. El tiempo transcurrió y estaba a punto de ser media noche, ya casi no quedaba nadie en el lugar y la botella estaba debajo de la mitad vacía, aun así ellos seguían cuerdos.
-fue una hermosa velada- dijo Eddy
-me alegra que te haya gustado-
-agradezco que me hayas invitado-
-fue un placer, la verdad me la he pasado muy bien contigo. Hace tiempo que no salía con alguien-
-¿una dama tan bella como tú?
-bueno, cuando alguien es como… bueno, yo. Es difícil encontrar a alguien que no se sienta intimidado-
-como me siento yo ahora - pensó el chico
-pero soy una persona como cualquier otra que busca divertirse, incluso acompañada-
-entonces mi misión está cumplida-
-¿tan pronto?- dijo sonriente pero esa sonrisa parecía más un reto
-¿eh?-
-Qué tal si seguimos esta fiesta en mi habitación- dijo acariciando la botella en la champañera
Prima sonreía de manera provocativa pero a la vez maliciosa y retadora mientras jugueteaba la botella, como lanzándole una indirecta al chico. Eddy no era tonto, ya había recibido indirectas de otras féminas más alcanzables e incluso inexpertas en otras ocasiones, pero la que tenía aquí en frente estaba a su nivel, quizás aun superior y eso era aún más confuso para él ya que en realidad no sabía sus verdaderas intenciones… fuese valentía o impulso de idiotez…
-acepto el reto del alto mando-
Al final el orgullo como hombre le jugo en contra al muchacho, ¿sería para bien o para mal? Prima solamente llevo su dedo a la comisura de los labios sonriente por su "victoria", era todo o nada damas y caballos güeros. Tiempo después en la suite de lujo esa botella estaba totalmente vacía y tirada en la mesa, un joven y una hermosa mujer estaban abrazados y besándose apasionada y lascivamente. Prima acariciaba el bulto de los pantalones del muchacho, este decidió jugar un poco sucio y no solo levanto el vestido por la parte de atrás sino que hizo a un lado el hilo dental y comenzó a acariciar con sus yemas su esfínter, eso fue algo inesperado para la alto mando quien soltó un leve gemido dejando de besar al chico, mas este ocupo sus labios en atender su cuello, esa suave piel bañada en perfume era aún más embriagante que cualquier alcohol fino. Pero Prima no se iba a dar por vencida tan fácilmente, finalmente baja el cierre de los pantalones y saca el endurecido miembro para comenzar a masturbarlo, esto no era sexo, era una batalla de resistencia, de ver quien hacia correr primero al otro. Eddy ya tenía las manos en la mojada chocha de la fémina. Al final ambos desistieron de su intento de doblegar al otro no por haberse corrido, sino que el desgaste físico fue algo excesivo.
-¿empate?- pregunto la fémina
-ok-
Tras reír entre dientes nuevamente la fémina finalmente se abre el vestido de manera erótica dejando ver sus grandes y jugosos senos para después lentamente dejar caer su vestido mostrando el G-string que estaba usando. Eddy por otro lado se desabotona la camisa pero sin quitársela para después desabrocharles los pantalones y dejarlos caer, una bella vista para la bella.
-sin tocar-
Fue el reto impuesto por la miembro de la elite 4 quien se acercó al joven, lo tomo del rostro con ambas manos y volvió a besarlo lascivamente, el leve roce de los senos y los pezones desnudos al pecho del muchacho eran un deleite para él. Lentamente Prima comenzó a besarlo por todas partes, comenzando con el rostro y bajando hacia el cuello, baja un poco más hasta el pecho, pasando por el vientre, lentamente desciende más pasando su nariz en la leve depilada entrepierna del joven, ese desagradable olor tan enervante, finalmente se arrodilla ante ese falo pero antes prefirió lamer y chupar las bolas mientras el pene rozaba su rostro, comenzó a lamer desde el tronco hasta la punta y repetía, parecía una esclava… mas todos sabemos que ella era la ama.
Finalmente comienza a chupar la punta del pene, primero fue así un rato pero poco a poco fue metiendo todo, finalmente todo ese trozo estaba dentro de su boca, ella abrazaba los muslos del joven mientras mamaba y succionaba toda esa polla, Eddy hacia un esfuerzo para no tocarla tan siquiera de la cabeza. Prima decide jugar sucio (más bien vengarse) y juega con el esfínter del chico poniéndolo en una situación aún más difícil. Primero ella rozaba de arriba abajo la cavidad anal, después comenzó con estimulaciones circulares, todo esto aunado a la felación hacia enloquecer al chico, finalmente Prima decide ir por todo y logra meter un dedo dentro del ano del chico, una mezcla de placer y dolor que le hacía soltar quejidos al pobre muchacho. Finalmente Eddy se viene tanto como nunca lo había hecho y nunca creyó hacerlo o siquiera pensaba que podía hacerlo a ese nivel, Prima tenía pegado su nariz al vello del joven mientras se bebía esa espesa leche que había sacado. Tras esto Prima finalmente saca de su boca el pene de su amante, su sonriente rostro ahoge era señal que no había disfrutado mucho, sin mencionar como su entrepierna soltaba fluidos de tanta excitación.
-delicioso- exclamo ebria de placer
Eddy no soportaba las piernas, entre el desgaste y el alcohol hacían meya en él, derrotado se sienta en la cama esperando la burla de la mujer. Más grande fue su sorpresa al escuchar pequeños golpeteos, eran las rodillas de Prima al gatear y tratar de darse la vuelta para quedar boca abajo y nalgas arriba abriéndose los glúteos con sus dos manos mostrando su esfínter, ella también estaba algo afectada tanto por la lujuria como por el alcohol.
-vamos, Eddy… no me dejes así-
Fueron las lascivas palabras de la fémina quien jadeaba por el calor, Eddy toma aire y hace un último esfuerzo para salir de la cama y quedar de rodillas para tomar esas nalgas y comenzar a lengüetear el ano de la fémina. Esto prácticamente la puso en modo gemidos locos, era excitante escucharla soltar lujuriosos ruidos de su boca, esto hizo recuperar la salud al "Diglett" de Eddy, lo cual era bueno porque Prima le dijo que quería más.
Eddy se pone de pie acomodándose el nepe en el orificio de la joven, poco a poco lo va metiendo hasta que lo hace de a una, Eddy no se limita ni muestra piedad dándole rudo y duro, esto era placer puro para la alto mando. Eddy la toma de las muñecas y golpetea fuerte e inmisericorde con su pelvis, sus grandes senos ondeando como gelatina y brincando como pelotas al ritmo de cada golpe provocando ruidos lujuriosos por parte de ella. Finalmente Eddy vuelve a correrse dentro de ella provocándole un grandioso squirting a la dama, ella estaba fuera de sí.
Tiempo después ambos aún seguían en el piso, Eddy estaba sentado recargado en la cama mientras que Prima le hacia una rusa mientras se la mamaba. Luego Eddy estaba sentado en la cama mientras Prima montaba ese falo vaginalmente, Eddy vuelve a correrse dentro de ella dándole otro rico orgasmo. Después vemos como Prima estaba recostada boca arriba con las piernas abiertas mientras que Eddy lengüeteaba su clítoris, ella sujetaba su cabeza para no dejarlo ir, tras un rato ella vuelve a correrse haciendo que Eddy beba sus deliciosos fluidos. Finalmente Prima estaba en posición de vaquerita inversa metiéndose de nuevo vaginalmente el pito del joven a su vez que agarraba sus bolas, como si ella se metiese un consolador, una vez más ambos vuelve a correrse. Después de eso por fin sucumbieron al cansancio quedando dormidos, ella boca arriba encima del joven mientras sus entrepiernas soltaban mezclas de fluidos.
A la mañana siguiente, pasado el mediodía Eddy ya estaba tomando camino fuera de la ciudad, pero su mente trataba de analizar todo lo que había vivido anoche, por primera vez experimento lo que era estar con una mujer no solo experimentada, sino que también era sexualmente activa y abierta, una mujer que no cualquier hombre es capaz de llevarle el ritmo… mientras pensaba esto en un auto de lujo Prima era transportada a quien sabe dónde, sonreía satisfecha mientras miraba por la ventanilla con las piernas cruzadas, la razón… disfruto cada momento con el muchacho, incluso en la mañana antes de irse. De hecho, sus panties estaban manchadas de semen saliendo de su chocha por el último polvo que tuvo con el joven. Aun así, ella sabía que el muchacho aun necesitaba pulir sus habilidades como amante pero confiaba que una vez que lo hiciera, aquella que se quedase con el seria afortunada.
-muchos pueden pensar que esta fue una gran victoria para mí, pero la verdad es que no fue así… primero: no fui yo quien la sedujo, fue ella quien me sedujo a mí. Segundo: si no hubiese aguantado su ritmo, seguramente estaría por lo bajo de "solo fue una aventura más"… este encuentro me ha hecho entender que la mujeres son como las batallas pokémon, todas tienen distintos "estilos de combate".
