Roxanne
Cd. Rustboro, región Hoenn… en el gimnasio de la ciudad la líder de Gimnasio y educadora pokémon estaba teniendo una batalla oficial por la medalla, ella estaba usando a su Nosepass mientras que su rival; un chico random un poco más joven que ella, estaba usando a Warturtle. Nosepass había usado tormenta de arena cegando al pokémon de agua, el entrenador astutamente ordena hidrobomba deshaciéndose de la tormenta y de paso golpear a Nosepass… o eso creía ya que Nosepass había usado tumba rocas y se cubrió en una de ellas, aprovechando la confusión Roxanne ordena onda trueno paralizando a su rival y lo remata con electrocañón, la batalla había terminado.
Los niños, testigos de la batalla estaban alegres por la victoria de su tutora, el retador algo frustrado como suele pasar, ambos entrenadores regresan a sus pokémon siendo Roxanne quien se acerca al retador.
-fue una buena jugada el usar hidrobomba para disipar la tormenta de arena y golpear a mi Nosepass en el proceso-
-aunque no funciono del todo-
-quizás fue algo de suerte-
-tratare la próxima vez-
-estaré esperando hasta entonces-
Tras un apretón de manos como muestra de espíritu deportivo el chico se retira mientras los niños seguían vitoreando a su profesora quien solamente se limitó a saludarlos. Poco tiempo después ella se estaba despidiendo de sus alumnos.
-bueno niños, no olviden lo aprendido en la batalla de hoy, improvisar y aprovechar el campo de batalla a tu favor-
-¡Siiiiii!- gritaron todos al unísono
-muy bien, que tengan un buen fin de semana-
Con las clases terminadas el alumnado se retiró felizmente a disfrutar de los merecidos días libres, para Roxanne las clases eran agotadoras al grado que soltó un suspiro aliviada, aunque tristemente aun tenía obligaciones académicas que hacer.
La tarde de ese mismo día en una oficina Roxanne calificaba las tareas impuestas, algo considerablemente tedioso si tienes que comparar respuestas y buscar anomalías como respuestas similares o con la misma letra. Una vez terminado todo era momento de ir a casa.
Las luces de la ciudad finalmente encendidas, primera noche del fin de semana lo que significa noche de fiestas, desenfrenos, diversión… ya sea pasando tiempo con la familia, amigos o incluso pareja. Pero ella no, era otro fin de semana donde al parecer la pasaría sola… que planes tenía la educadora para este fin de semana, quedarse en casa a ver películas y comer helado o alguna otra comida chatarra. Ella era la maestra más joven de la escuela por lo que no tenía amigas de su edad y no conocía a nadie más fuera de su círculo laboral. Simplemente vio al parque central viendo a los niños jugar a gusto, a padres pasando tiempo de caridad con ellos, a amigos pasándola bien y a parejas compartiendo bellos momentos juntos. Un simple y lamentable suspiro salió de ella.
-conozco ese sentimiento- fue la voz de nuestro protagonista quien se encontraba recargado en un árbol
-¿disculpa?- pregunto dudosa
-ya sabes, ese sentimiento de "es viernes en la noche. No tengo pareja, pero si una botella de gaseosa y mi cinta de música mezclada-
-*risitas* entendí esa referencia- dijo alegre –me imagino que tu también estas en las mismas-
-más o menos, pero cuando eres un trotamundos como yo estás acostumbrado-
-ah, eres entrenador pokémon. Vienes por una batalla de gimnasio-
-no, no soy de participar en batallas. Solo soy un viajero al que le gustan cuatro cosas, Los pokémon, la comida, viajar…-
-y la cuarta- pregunto algo confundida-
-¿quieres averiguarlo? Acompáñame a tomar un café-
Una invitación repentina para alguien a quien acaba de conocer, de hecho ella nunca había tenido nada parecido a una cita, pero sin querer había caído en los encantos del trotamundos. ¿Debía aceptar? ¿Quería hacer algo diferente en otro fin de semana? La simple sonrisa del chico fue suficiente para aceptar la invitación-
-vale… por que no- dijo algo apenada
-entonces… ¿quieres ir a un lugar en específico?-
No muy lejos de ahí fueron a tomar un café, el lugar estaba concurrido y ellos pasaban desapercibidos a pesar de que la líder de gimnasio de su ciudad estaba presente y en compañía de alguien.
-así que eres la líder de gimnasio de esta ciudad-
-¿sorprendido?
-podría decirse-
-aunque no solo me dedico a eso, también soy maestra. Doy clases en el mismo lugar que funge como gimnasio-
-le enseñas a las futuras generaciones todo acerca de las batallas pokémon-
-no solo en batallas, sino también en cuidado y crianza. Después de todo se entrenador pokémon es más que solo llamar a tu pokémon a pelear. Tú más que nadie debes saberlo-
-cierto-
Roxanne estaba pasando un rato realmente agradable, no recordaba cuando la había pasado muy bien antes, siempre dedico su tiempo de manera productiva y beneficiosa para la comunidad que básicamente no se dio tiempo a sí misma, salvo las vacaciones quizás pero siempre sola, aunque eso era algo que no le molestase.
El reloj marcaba 9:43 pm. Si bien era algo temprano para irse a la cama en pleno fin de semana para la educadora que jamás había vivido la vida nocturna era tarde, ambos caminaban por las calles de la ciudad, el joven mujeriego la estaba acompañando a su hogar aunque parecía no gustarle la idea, *If you know what I mean*.
-estas segura de que no quieres ir a otra parte-
-lo siento, es que no suelo ir a fiestas y centros nocturnos… aunque no voy a negar que muero de curiosidad-
-entonces anímate-
-*risitas* sí que eres insistente… que perversos planes tienes para mí-
-planes maquiavélico, ñaca ñaca. Sentes meyo- dijo jugando moviendo los dedos como el Sr. Burns
-*risas* estás loco… ¿quieres ir a nadar mañana?-
-por qué no-
-muy bien, te veré mañana a las 11:00-
-ahí estaré-
Tras desearse buenas noches Roxanne entro a su edificio mientras se despedían, aunque una sonrisa traviesa se dibujó en el rostro del trotamundos… al día siguiente en la playa no muy lejos de la ciudad había mucha gente concurrida por ser sábado. Roxanne estaba usando un traje de baño de una sola pieza en color morado que lo único que tenia de sexy era como resaltaba las curvas de la fémina, eso aunado a que tenía puesto un Sarong azul cielo floreado, en cierto modo mata pasiones. También llevaba puesto un sombrero y gafas de sol.
-sol, mar y lindas chicas en traje de baño- dijo siendo observado feo por la educadora quien le hacía pucheros –que. Eso te incluye a ti-
-no sé si creerte o golpearte-
-si quieres ambos-
-bueno- dijo golpeándolo en el hombro
-auch… oye, era puro pedo-
-tu dijiste, así que te jodes- dijo jugando
Fuera de bromas ambos la estaba pasando muy bien, comenzaron con un simple chapuzón arrojándose agua cual niños chiquitos, pasando a montar un Mantine que Eddy recién había atrapado dándole un paseo a la fémina, ella por delante y el chico "cuidándola" todo el tiempo. En un momento se puso algo turbio por las olas haciendo que Roxanne casi se cayera pero fue atrapado por Eddy quien al sentir la cercanía del muchacho y no llevar casi nada encima se sintió apenada, jamás había salido con un chico y ahora que lo hacía por primera vez la cercanía la ponía incomoda.
-¿estás bien?-
-ahh, si… estoy bien- dijo apenada tratando de ocultarlo-
Roxanne prefirió dejar de lado ese bochorno y se concentró en el paseo, cosa que fue relativamente fácil. Poco después ellos habían regresado a la playa y Eddy regresaba a Mantine a su pokebola.
-¿quieres ir a comer algo?-
-claro, muero de hambre. Conozco un buen lugar-
El lugar era un pequeño aunque lindo restaurante a orilla de la carretera cerca de la costa, ambos disfrutaban su comida y platicaban de tonterías. De vez en cuando Eddy soltaba sus bombas para hacer caer a la fémina, cosa que era relativamente fácil para alguien experimentado como él.
La tarde había llegado, era momento de irse a casa, una buena caminata para pasar el tiempo y hacer digestión era todo lo que necesitaban. Eddy le daba momentos bochornosos a la fémina quien sin darse cuenta estaba cayendo en los encantos del muchacho.
-tener que lidiar con tantos enanos sí que debe ser difícil-
-es cuestión de paciencia y disciplina. No es por presumir pero no es algo que cualquiera puede hacer-
-eso no lo discuto… y a eso añádele tener que educar a los tuyos-
-solo pensar en eso me pone la piel de gallina- dijo penosa apartando la mirada
-¿y ahora que, iras a casa a dormir?-
-sabes… creo que por primera vez debo experimentar la vida nocturna, ¿cierto?-
-¿cena y baile?-
-por que no. te veo a las 8:00 pm en el parque-
-ahí estaré-
Tras una pequeña despedida era momento de poner manos a la obra. Roxanne por ejemplo estaba lidiando con que ponerse, era su primera cita y salida de noche en toda su vida y estaba nerviosa. Eddy por otro lado ya preparaba sus mejores ropas de siempre. Roxanne por otro lado sentía que no tenía nada adecuado para una salida, todas sus ropas eran algo conservadoras y algo mata pasiones, resignada tomo su mejor vestido y espero lo mejor.
Era la hora pactada y Eddy esperaba en el lugar tranquilamente, solo era otra cita más para el mujeriego trotamundos. Finalmente llega la dama esperada, Roxanne usaba un vestido corto purpura un poco infantil con cuello descubierto pero sin escote y sin mangas, sus características pantimedias y zapatos de tacones medianos con cinto al tobillo.
-¿me veo bien?- pegunto apenada
-te vez radiante- respondió a modo de cortejo –un poco infantil, pero meh…- pensó
La joven no sabía si creerle, sabía que su vestido no era exactamente algo sumamente elegante pero era todo lo que tenía, "tendré que ir de compras un día", pensó. Aun así su cita le extendió la mano lo que la hizo sentir alagada, cortejada como una dama en una película romántica, ella simplemente le dio su mano apenada y continuaron con su cita.
Tras un pequeño paseo por el centro primero fueron a un elegante pero accesible restaurante donde disfrutaron de una agradable cena con deliciosa comida y hablando de tonterías. Tiempo después dieron otro paseo por el centro que, a pesar de ser algo tarde aún había negocios abiertos. No solo de comida, sino también tiendas de todas clases… ellos continuaban su paseo hablando de todo y mirando las tiendas, todo tranqui.
Su camino los llevo a uno de los más afamados centros nocturnos de Cd. Rustboro, "El Spinda Bailarín"… claramente una burla al pobre pokémon, de hecho el espectacular era un Spinda "bailando" de un lado a otro. Dentro el ambiente estaba que arde, luces parpadeantes en cielo y tierra, máquinas de humo y jóvenes con las hormonas alborotadas bailando al ritmo del Eurobeat. Para la líder de gimnasio era un ambiente totalmente nuevo… y deseaba participar.
-¡quieres ir por unos tragos primero o ir directo a la pista!- le grito el chico
-¡no sé, me da cosa bailar!- respondió nerviosa
-¡vamos por un par de copas entonces, para estimular el valor!-
Roxanne se sentía un poco avergonzada por haber dicho que le daba pena bailar, pero al ser inexperta en este mundo dejo que el experimentado joven le enseñase poco a poco lo que era la vida nocturna. En la barra Eddy ordeno la bebida para dama más liviana para ella, él no era de embriagar a las féminas para llevarlas a la cama, siempre procuraba su consentimiento y placer, al fin y al cabo qué sentido tenia follarse a una muñeca de carne que no se movía ni hablaba, para el escuchar los dulces sonidos de placer y lujuria de una mujer eran música para sus oídos.
Casi media noche y 3 copas después Roxanne comenzaba a sentir los primeros síntomas del alcohol, no estaba ebria pero quizás repitiendo 2 o tres veces más ya comenzaría a sentirse mareadita, estaba entrando en calor. Básicamente estaba risueña, más relajada.
-¿todo bien?- pregunto el chico-
-perfectamente- respondió alegre
-¿lista para mover el bote?-
Roxanne rio un poco por el comentario para luego ver a los demás bailar, terminando su última copa como de la mano al muchacho y le dijo "vamos". Ambos se adentraron a la pista y comenzaron a "bailar" al ritmo de Crazy Sexy Baby de Ace. Claro, no es que supieran bailar pero casi nadie del antro tampoco sabía y en realidad a nadie le importaba, todos querían beber, ligar, divertirse y punto.
Pasada la una de la mañana y después de mover el esqueleto volvieron a la barra por un par de tragos más y después de un poco de blis blas y him ham Roxanne ya estaba resintiendo los alcoholitos, señal de que era hora de irse. Fuera del antro Roxanne andaba toda risueña, más las bebidas comenzaban a cobrar factura y una de ellas fue que quería vomitar por lo que se metió al callejón del antro y soltó todo.
-oh cielos- dijo la pobre chica
-¿estás bien?-
-creo que jamás me había divertido tanto- dijo un poco sarcástica y risueña
De repente se escucharon ruidos "extraños" al fondo del callejón, ruidos con los cuales Eddy estaba familiarizado, Roxanne curiosa fue a ver que eran a pesar de las advertencias del chico, al acercarse un poco vio detrás de unos contenedores donde la salida de emergencia a una chica pelirroja con las manos en la pared con las tetas al aire y siendo penetrada vaginalmente por su pareja quien rompió sus pantimedias e hizo a un lado la tanga, Roxanne estaba anonadada por lo que vio hasta que Eddy llego y colocando su mano en el hombro de la chica seriamente se indicó irse dejándolos solos en sus asuntos… en las solitarias calles de Cd. Rustboro reino un incómodo silencio para la pareja el cual tuvo que ser roto por el entrenador.
-¿estás bien?-
-este, yo. Bueno…-
-lo sé. Fue algo inesperado-
-no pareces sorprendido-
-no es la primera vez que veo eso al irme de fiesta-
-¿es más común de lo que parece?-
-oh si-
-cielos. Jamás lo hubiera imaginado… por lo menos hubieran ido a un motel-
-a veces lo hacen por la emoción de ser atrapados, otras porque algunas veces no tienen dinero para pagar uno… o la mayoría de las veces simplemente lo hacen por hacerlo y ya-
-… alguna vez… tú lo hiciste- pregunto apenada
-wow… ¿realmente quieres saber?-
-cielos, creo que eso me da una respuesta- respondió algo avergonzada
-¿decepcionada?-
-no. Bueno, yo… este… oh…-
Roxanne miro al suelo nerviosa por todo lo vivido, el incómodo silencio se hizo presente de nuevo, Eddy no tenía idea de cómo se lo tomaría pero aceptaría la decisión de la joven fuera cual fuera, al fin y al cabo estaba en su derecho… finalmente Roxanne hablo.
-Eddy… dime… que se siente- pregunto aun cabizbaja
-¿Cómo?-
-que se siente… hacer eso-
-hablas de… tener sexo-
Roxanne evitaba verlo por lo bochornoso de la plática, no solo miraba al suelo, también de lado. Lo único que hizo fue asentir con la cabeza esperando la respuesta.
-bueno… es algo difícil de explicar. Al fin y al cabo el sexo es como las batallas pokémon-
-¿cómo las batallas?- pregunto dudosa viendo al chico
-los entrenadores tienen diferentes estilos de batalla. El sexo es igual, cada persona tiene sus fetiches y su manera de tenerlo… al final, el sexo al igual que las batallas pokémon son divertidas-
-pero… que hay de los sentimientos- pregunto la chica
-al final, la decisión de tener sexo es individual… si tú quieres tener sexo solamente con el amor de tu vida o con alguien a quien conociste hace unos momentos, en lo que a mí concierne personalmente, la última palabra la tienes tú. Yo no voy a obligarte a hacer algo que no quieras hacer, nadie tiene por que obligarte a hacerlo-
Con esas palabras Roxanne se dio cuenta de que el tema es más extenso de lo que se habla o pinta. Lo poco que ella sabía era por anécdotas de gente cercana a su círculo, artículos de lectura e incluso películas para adultos que el alguna ocasión llego a ver, ella no fue ajena a la autoexploración pero no era algo a lo que recurría, no lo necesitaba realmente.
-creo que es hora de llevarte a casa-
-¿eh?-
-ya has tenido suficientes emociones por el día de hoy-
-oh… vale-
Con todo dicho nuevamente retomaron su silenciosa caminata, el viaje básicamente duro una eternidad hasta el departamento de la líder de gimnasio. Una vez llegados era hora de despedirse… aunque parecía que no querían hacerlo. Roxanne seguía cabizbaja sin decir una palabra.
-bueno… fue divertido, a pesar de todo- dijo el chico, pero ella ni lo miraba- ¿todo bien?-
-Eddy, dime algo…- pregunto nerviosa
-¿si?-
Roxanne no sabía cómo soltar la pregunta, era algo realmente bochornoso y estaba hecha un mar de nervios. Tras un breve periodo de incomodo silencio trago saliva y lo dejo salir de forma directa, sin tapujos.
-¿me dolerá?-
Ahora Eddy era el sorprendido, solo pudo ver a la joven quien seguía evitando mirarlo a los ojos. El chico tomo el rostro de la abochornada joven para mirarla a los ojos y sincerarse con ella.
-no tienes que hacerlo si no quieres. Pero no voy a mentirte… si, te dolerá al principio… pero puedo asegurarte, de que será una de las experiencias más placenteras que jamás hayas experimentado-
Mas bochorno por parte de la líder de gimnasio, por un lado su curiosidad y leve deseo la instigaba a ceder, por el otro los prejuicios hacia el tema de practicar el sexo fuera del matrimonio. Eddy solamente posa su mano en su rostro sin forzarla a verlo, fue ella quien se animó a mirarlo aun apenada.
En la habitación de una chica refrescado por el aire acondicionado e iluminado por la lámpara de lectura, un joven entrenador y una joven líder de gimnasio se estaban besando de manera lasciva. La joven estaba completamente nerviosa mientras sentía la lengua de su amante. Temblaba, tenía miedo, en especial cuando sitio el cierre de su vestido abrirse, mas no hizo nada para detener el acto. Dejaron de besarse para dejar caer el vestido mostrando un sencillo juego de sostén y pantaletas lila. Roxanne apenada se acurruco en el seno del chico, el mencionado comenzó a recorrer con sus yemas los muslos envueltos en las medias de la joven, una eléctrica sensación de cosquilleo recorrió el cuerpo de la fémina, y la situación se hizo aún más bochornosa cuando los dedos del chico tocaron sus nalgas haciéndola soltar un leve quejido, Eddy seguía recorriendo dichas carnes hasta que de un leve brusco movimiento las apretó haciéndola soltar un pequeño gemido que fue ahogado por otro beso de lengua del joven. Eddy seguía masajeando bruscamente los glúteos de la joven mientras ella soltaba gemidos ahogados por la boca del muchacho, estaba nerviosa y asustada pero a pesar de eso no opuso resistencia alguna. Una mano suelta una nalga para desabrochar el sostén de la joven más no dejo sus senos al aire todavía y esta vez masajea entre las piernas sobre sus vestiduras, las pantaletas se estaban mojando y Roxanne liberada del beso del joven soltaba gemidos, sentía que estaba a punto de venirse pero Eddy deja de jugar con ella y la suelta haciéndola caer boca abajo en su cama.
Roxanne respiraba agitadamente, le había gustado pero no se sentía satisfecha, por suerte para ella el experimentado muchacho lo sabía por lo que acomodo su trasero y aparto las pantimedias junto con las pantaletas dejando expuesto su velluda y mojada vagina. Ella no sabía que era lo que iba a hacer pero la respuesta le llego rápidamente al sentir nuevamente los dedos del joven, esta vez rosando su intimidad a pelo. Roxanne nuevamente comienza a soltar gemidos mientras los dedos del chico jugaban con ella, no paso mucho para que los dedos fueran reemplazados por la lengua, ella simplemente se estaba volviendo loca. Finalmente no aguanto y tuvo un orgasmo que la hizo retorcerse y lanzar quejidos de placer, se puso boca arriba buscando recuperarse.
Cuando logro incorporarse un poco pudo ver a su amante completamente desnudo y con el falo bien erecto, cosa que la abochorno y aparto la mirada recostándose de lado. Eddy llega y la abraza por detrás rosando su pene entre sus muslos tocando su humedecida vagina.
-quieres seguir-
-e-eso… va a entrar… ¿d-dentro, de m?-
-podemos detenernos si quieres-
Roxanne lo pensó mucho. Tenía miedo, si… pero sentir el calor corporal del chico despertaba en ellas sensaciones que ni la autoexploración la hicieron sentir en su momento. Sintiendo que había llegado lejos su única respuesta fue…
-por favor… se gentil-
Con las medias uniéndose a las zapatillas y al sostén en el suelo Roxanne estaba recostada boca arriba apartando la mirada al joven, cubriendo sus senos con las manos y cerrando con todas sus fuerzas sus piernas. Eddy le cae encima logrando abrir sus piernas mientras las suaves manos de la fémina tocaban su atlético cuerpo. El joven comienza a rozar su pene en la entrada de la joven y poco a poco empieza a meterla, ella hacia muecas por el dolor pero era soportable. Poco a poco y lentamente sacaba y metía, sacaba y metía. No había prisa, tenían toda la noche… al logran introducir todo Eddy hizo una pausa.
-¿estás bien?-
-duele un poco-
-descuida… se pondrá mejor. Lo prometo-
Eddy acaricia el rostro de la fémina otorgándole una dulce sonrisa que le dio algo de confianza a la fémina, luego la beso en los labios por un rato y lentamente comenzó a mover sus caderas en el clásico mete-saca. Roxanne apretaba los brazos del chico por el dolor que sentía más poco a poco ese dolor estaba siendo reemplazado por el placer. Roxanne nuevamente gemía del gusto a la vez que la penetrada era poco a poco cada vez más frenética. Los brazos de la joven pasaron a la espalda del muchacho a la vez que él la hacía suya, el ritmo era fuerte y la joven sentía morirse más no quería parar hasta sentirse satisfecha, finalmente ambos tienen un orgasmo, la mejor sensación que Roxanne jamás había experimentado en la vida… ambos solo se miraron el uno al otro y se sonrieron. Ambos sabían que esto estaba lejos de terminar.
Tiempo después vemos a Roxanne montando el miembro de Eddy mientras era tomada de sus muslos de manera frenética, buscándose sentir bien. Eddy simplemente dejo que ella lo hiciese a su propio ritmo, que disfrutara. Después la estaba penetrando de lado detrás de ella mientras acariciaba uno de sus pequeños senos y sus lenguas luchaban entre sí. Luego vemos a Eddy darle sexo oral nuevamente pero esta vez en un piledriver y finalmente Eddy le estaba haciendo un Full Nelson en la cama dándole el ultimo orgasmo de la noche. Cansados la joven quedo atrapada y dormida en los brazos de su amante con una bella sonrisa de satisfacciónalgasrgasmo, el .
A la mañana siguiente mientras Eddy se daba un baño en la cocina usando solamente un delantal Roxanne preparaba el desayuno, al haberse bañado no hace mucho tenía suelto el cabello, Eddy había terminado y solamente tenía puesto una toalla, Roxanne sonrió apenada por estar expuesta y ser mirada fijamente por el chico además de que él estaba en las mismas, pero ya se habían visto desnudos así que, qué rayos…
-el desayudo está listo- dijo con una dulce sonrisa ruborizada
-como te siente-
-con resaca-
-se te pasara-
Ambos simplemente rieron entre dientes dejando claro que la habían pasado bien, las palabras en ese momento sobraban. Tras un buen desayuno los platos fueron llevados al fregadero donde estarían sucios un buen rato porque la pareja estaba teniendo sexo nuevamente en la cocina, Eddy sostenía una pierna mientras la penetraba y besaba, a su vez Roxanne rodeaba su cuello para sostenerse aunque estaba pegada a la pared. Básicamente se la pasaron teniendo sexo todo el domingo, pasado el mediodía Eddy le estaba dando rudo y duro de frente en el sillón, el reloj marcaba las 4:39 y la pareja había vuelto a la habitación donde Roxanne estaba de rodillas dándole sexo oral al chico. La noche recién comenzaba y ambos estaban en la ducha limpiándose mutuamente, Roxanne tenía el pene del chico atrapado entre sus piernas a la vez que se besaban. Era la hora de dormir y nuevamente ambos compartirían la cama, solo que esta vez…
-entonces… te iras mañana-
-me temo que si… debo seguir mi camino-
-que es lo que estas buscando-
-realmente no lo sé… por ese motivo es que continuo viajando. Solo sé que cuando lo encuentre… lo sabré-
-entiendo- dijo un poco triste
-¿decepcionada?-
-… un poco… -
-lo lamento… en verdad-
-… solo… hazme un favor-
-lo que desees-
-… haz nuestra última noche memorable-
Eddy simplemente le sonrió para posteriormente ponerse encima de ella darle un beso, una vez más le estaba haciendo el amor abrazados… a la mañana siguiente en la escuela Roxanne mostraba algo de cansancio, se había desvelado por tener sexo con el chico, bostezaba y andaba un poco adormilada. Una de sus compañeras docentes le hablo.
-cielos querida. ¿No dormiste bien anoche?-
-fue solo un desvelo- respondió sin pensar
-¿desvelo?... que hiciste anoche-
La pregunta le quito el sueño en ese momento, no sabía que responder. Apenada aparto la mirada viendo por la ventana, para luego sonreír recordando que ese fin de semana había experimentado cosas que jamás creyó experimentar en su vida… y esperaba algún día volver a repetir, quizás esta vez con el indicado… mientras tanto el amante trotamundos continuaba su viaje en busca de quien sabe que a quien sabe dónde. Simplemente dio un último vistazo a Cd. Rustboro, suspiro… y se fue.
