Caroline

Cd. Petalburgo, Región Hoenn… durante la noche en el gimnasio de dicha ciudad se estaba llevando una acalorada conversación entre el líder de gimnasio y su esposa. La razón, una infidelidad por parte de Norman quien fue descubierto y era encarado de manera rabiosa por su, al parecer futura ex esposa. Norman quería dialogar con ella pero la dama cegada por la ira no solo no quería escuchar razones (en especial cuando la prueba era contundente), sino que además cada cuando le arrojaba cosas o amenazaba con golpearlo con algún objeto contundente si se atrevía a acercarse.

-¡por favor Caroline, hablemos!-

-¡no hay nada de qué hablar, Norman!… ¡tus constantes ausencias, los constantes bombardeos de mensajes de tu celular!… ¡TE VI RECIBIENDO UNA MAMADA DE LA ENFERMERA JOY DETRÁS DEL CENTRO POKEMON, NORMAN!... ¡LOS VI A LOS DOS!… ¡TENIENDO SEXO ANAL COMO ANIMALES!-

-¡fue un momento de debilidad!-

-¡¿MOMENTO DE DEBILIDAD?!... ¡¿MOMENTO DE DEBILIDAD, DICES?!-

-es solo que… tengo mis necesidades…-

-¡PERO YO SOY TU ESPOSA, NORMAN!… ¡¿ACASO YA NO TE HAGO FELIZ?!-

-¡hace tiempo que tú y yo ya no intimamos, Caroline!-

-¡oh, ahora resulta que es mi culpa!-

-¡no quise decir eso!-

-¡yo creo que SI quisiste decir eso!-

-¿podrías bajar la voz? Los vecinos pueden estar escuchando-

-¡AL DIABLO CON LOS VECINOS, NORMAN! ¡Me importa un carajo si la gente se entera o no!-

-Caroline, a donde vas-

-¡Iré a empacar mis cosas, no pienso quedarme en esta casa ni un minuto más!

-¡Caroline, por favor recapacita!-

-¡no, Norman. Ya entendí!… ya no soy aquella jovencita sexy de antes y lo entiendo… así que te daré la libertad que quieres para buscar a alguien más joven, enérgica y de mente más abierta-

- Caroline, por favor. No hagas una locura-

-Gracias a Arceus que May está en Sinnoh y Max comenzó su viaje como entrenador pokémon. Pero eso si te digo, Norman. Y escúchame muy bien… vas a ser TU quien le diga a los niños lo que paso. A ver si tienes las bolas tan grandes como presumes para encarar a tus hijos-

-ya basta, Caroline- dijo algo frustrado aunque derrotado

-¡basta, mi culo!... pero eso sí, Norman. Y que te quede claro, esta figura aun es capaz de despertar pasiones en otros hombres aunque tú no lo creas… y en cuando me vaya, me acostare con el primer sujeto que encuentre… y hare cosas con él que nunca hice contigo en nuestro matrimonio. ¡¿Me escuchaste, idiota?!-

Y con esa amenaza Caroline abandono la casa arrastrando consigo una enorme maleta con ruedas que sostenía una más pequeña además de su bolso, Norman solamente llevo sus manos a la cabeza sabiendo que la había cagado en grande y no tenía ni la más mínima puta idea de cómo le iba a explicar esto a los niños. Por el otro lado ya a una distancia seguirá, Caroline ya no pudo soportarlo y finalmente dejo salir todo su dolor en llanto. Y como no iba a ser así, el hombre que una vez había amado la había traicionado y no entendía porque. Incluso creyó que también era culpa suya por no atender debidamente a su esposo… mucho dolor y confusión en ese momento.

La dama estaba sentada en una banca del parque central siendo iluminada por la lámpara sobre su cabeza, poco a poco su llanto había cesado aunque uno quisiera decir lo mismo de su dolor. Mientras seguía con su melancolía una mano fue extendida hacia ella ofreciéndole un pañuelo, la fémina alza la mirada algo ruborizada (mas por el llanto que por el acto), era nuestro protagonista quien le dio una dulce sonrisa.

-es triste ver a una bella dama llorar-

Palabras algo simples y quizás cursi pero para la herida alma de la milf fueron tan reconfortantes que no pudo mediar palabra alguna, solo pudo extender la mano apenada para agradecer tan lindo gesto tomando el ofrecido pañuelo con el cual seca sus lágrimas. Hecho eso volvió a ver al joven que le había dado consuelo y lo único que pudo hacer fue darle una sonrisa.

Tiempo después ambos estaban en una cafetería, cortesía del chico. Caroline aún se sentía un poco mal por la experiencia vivida hace un par de horas por lo que un poco de apoyo moral le venía bien, aunque fuera de un total desconocido.

-así que eso paso- dijo el chico

-así es… la verdad no sé cómo tomármelo… no creí que pudiera pasar esto-

-a veces las cosas pasan por que si… no es algo que podamos controlar nosotros-

-el hablo de sus necesidades. Creo que quiso decirme que fue mi culpa… dime, ¿crees que realmente fue mi culpa?-

-¿el hizo algún intento de arreglar las cosas?-

-no que yo recuerde-

-me atrevo a decir que él tuvo la culpa también. Al fin y al cabo, si no hay comunicación no hay arreglo-

-supongo que tienes razón… aunque no sé si hubiera funcionado. Sobre todo porque…-

El silencio se hizo presente en la plática, Caroline no sabía cómo explicar que su esposo quería tratar cosas fuera de lo conservador, después de todo, los temas de alcoba eran asuntos muy privados que no se pueden discutir a la ligera… aunque…

-¿problemas en la intimidad?-

El comentario saco de onda a la madurita causando vergüenza en ella, no sabía si debía tocar ese tema con alguien a quien apenas ha conocido, en especial a alguien joven. Aunque ella no tenía idea de que este muchacho estaba más que capacitado en dicho ámbito… pero lo sabría más adelante XD.

-es solo que… supongo que él quería experimentar… otras cosas- dijo apenada

-oh, ya veo-

-si… bueno… supongo que no quería hacerme sentir mal o…-

-se sintió aburrido-

El comentario fue un golpe bajo para ella, supongo que al fin y al cabo su esposo ya no se sentía atraído hacia ella como suele pasar muchas veces. Caroline recordó lo que le había gritado a su esposo cuando se fue, de que aún era capaz de despertar pasiones en otros hombres, aunque en ese momento lo dijo en su rabieta, la verdad dudaba de si aun podía hacer eso. En su momento más débil y aprovechando que estaba con un varón Caroline dejo caer la bomba.

-Eddy, dime algo-

-Sí, dime-

-tú crees… ¿crees que soy bella?

Eddy comprendió rápidamente lo que estaba pasando, no era la primera mujer despechada con la que había hablado, Caroline estaba en un momento de debilidad en la que solo quería sentirse bien, ella quería sentirse amada… deseada… el chico solo sonrió dulcemente -"más de lo que puedes imaginar"- fue la respuesta del joven a la madre de dos hijos quien se ruborizo por tan bellas palabras del muchacho que era más joven que ella. Aunque el gusto duro un poco pues volvió a ponerse algo triste

-entonces… ¿Por qué?-

-No caigas por amores, debes de levantarte- dijo el chico

-¿entonces?-

-cuenta con un servidor si lo que quieres es vengarte-

Caroline sintió esa frase muy directa, ¿acaso ese chico la miraba con deseo? ¿Aun podía despertar deseos en otros hombres? Volvió a recordar la discusión con Norman donde le dijo… -"me acostare con el primer sujeto que encuentre… y hare cosas con él que nunca hice contigo en nuestro matrimonio"- Caroline se abochorno por recordar eso, ¿realmente tenía el valor de hacerlo?... frente a ella tenía a un chico más joven que al parecer la miraba como mujer, un chico quien la miraba con una sonrisa traviesa invitándola a portarse mal, hacía tiempo que ella no se sentía traviesa, cosa que la verdad le gustaba… y le sonrió.

En la habitación de un hotel una mujer madura y un chico más joven que ella estaban besándose, la fémina estaba nerviosa como primeriza, no podía creer que estaba a punto de hacerlo con alguien que no era su esposo, pero no podía dar marcha atrás. Las manos del joven tocando sus muslos, besando su cuello… cuando fue la última vez que fue tocada de esa manera por su esposo. Pero ahora en ese momento ella se sentía joven, amada, deseada…

Eddy desabotona y abre el cierre de la falda dejándola caer, Caroline se sintió expuesta pero no dijo nada, sus pantaletas eran rojas de corte cachetero con encaje. Los besos se hicieron más lascivos, Eddy seguía manoseando las nalgas de la milf quien rodeaba su cuello y lo atrapo con una pierna. Caroline se despojó de su blusa revelando su sostén que hacia juego con las pantaletas, Eddy no perdió la oportunidad de meter su cara entre sus senos sacándole unas risas a la fémina por las cosquillas, ese dulce aroma del perfume y olor corporal femenino era intoxicarte, para ella que alguien jugase con sus senos era placentero. Eddy se sentó en la cama y la puso a horcajadas liberando esos senos de tamaño considerable (de algún lado May tenía que heredarlos XD) chupando sus pezones por un rato dando espacio y tiempo para que Caroline se despojara del sujetador.

Caroline ya no estaba en control, parecía una mujer diferente, una ninfómana. Eddy estaba recostado boca arriba mientras ella movía las caderas simulando el coito, desesperada comenzó a desabrochar los pantalones del chico hasta que pudo bajárselos con todo y boxers. Tomo el miembro del entrenador y haciendo a un lado las panties lo acomodo en su velludo chocho, rozaba sus humedecidos labios vaginales con la punta mientras seguía meneando las caderas, finalmente se lo mete de una haciéndola soltar un placentero gemido. Nuevamente sacude sus caderas infligiéndose placer soltando gemidos.

-¿puedes verme ahora, Norman? Dos pueden jugar el mismo juego-

Fueron los pensamientos de la fémina mientras seguía montando ese trozo de carne desesperadamente, sus senos rebotando con cada montada, los gemidos armonizando la habitación, su mente en blanco enfocándose solamente en el placer carnal. Caroline aumenta más su ritmo volviéndola aún más loca y frenética, embriagada de placer estando a punto de tener un orgasmo, algo que hacía tiempo no experimentaba. Finalmente ambos se vienen pareciendo que fueran a morir, ella cansada cae al seno de su amante y es recibida con un abrazo mientras recuperan el aliento, Caroline logra reincorporarse para darle un lascivo beso al joven quien solo se limitaba a acariciar sus nalgas.

Tiempo después era ella quien estaba recostaba boca arriba mientras Eddy le manoseaba la vagina y la besaba de lengua, ella por su parte lo masturbaba. Finalmente pasan nuevamente a la penetración, esta vez en un mating press, ambos abrazándose mientras Eddy le daba frenéticamente siendo del agrado de la fémina. Ella estaba nuevamente fuera de sí, apunto de tener otro delicioso orgasmo, cosa que pasa. Pasado un rato Eddy estaba sentado a orilla de la cama mientras Caroline lo volvía a montar esta vez de espalda mientras el chico jugueteaba con sus senos, ella mostraba un lindo ahegao mientras vuelve a tener otro increíble orgasmo… tras una buena sesión de sexo Caroline estaba satisfecha por esa noche por lo que se quedó dormida con una leve sonrisa en su rostro.

La luz del sol entraba en la habitación iluminando a una pareja, una mujer madurita y un varón ms joven que ella totalmente desnudos, ambos estaban despiertos pero seguían acurrucados en la cama, ella jugueteaba con sus dedos el pecho del muchacho de manera traviesilla, feliz y satisfecha por una buena dosis de diversión intima.

-¿lo disfrutaste?- pregunto juguetona

-cada bendito segundo- respondió travieso el chico -¿quieres ir a algún lado?

-la verdad… preferiría salir de la ciudad lo más pronto posible- dijo un poco deprimida

-¿estas segura? Una vez hecho no hay vuelta atrás-

-…para mí… ya no hay vuelta atrás-

Con algo de tristeza la fémina había tomado su decisión, permanecer en la ciudad con las altas posibilidades de encontrarse con aquel que le rompió el corazón no era opción. Ella se acurruco en el seno de su amante, quería llorar. Eddy simplemente acaricio su cabeza en señal de apoyo compadeciéndose de ella y preguntándose cómo es que alguien podía deshacerse de una mujer tan bella y fogosa como ella.

Tiempo después un autobús estaba llegando a una ciudad costera, esta era Cd. Slateport (Cd. Portual) en la misma región Hoenn. Caroline miraba por la ventana con nostalgia y algo de melancolía. Tiempo después ambos salían de la central de autobuses, Eddy como un caballero llevaba la maleta más grande, pero no podía evitar ver a Caroline sentirse herida.

-¿todo bien?-

-¿eh?... ah, si… todo bien- respondió con una fingida sonrisa-

-qué tal si buscamos donde guardar el equipaje y vamos a divertirnos un poco-

La sugerencia del joven fue inesperado para ella pero entendió que quería ayudarla, sobre todo por la dulce sonrisa que le ofrecía, para ella quien estaba en un momento de debilidad cualquier muestra de afecto era reconfortante, así que simplemente acepto. Aprovechando Caroline decidió cambiar sus vestimentas para ir acorde al clima por lo que el chico la esperaba fuera del baño, cuando salió quedo impresionado por la decisión de vestuario, era un vestido floreado cortito sin mangas y escote acompañado de un sombrero blanco y sandalias de tacón mediado con cinto al tobillo, ella solamente le lanzo una mirada libidinosa, ambos sabían cómo acabaría el día

Recorrieron las zonas más visitadas por las personas, especialmente para los viajeros que llegaban vía puerto, los centros comerciales, el mercado cerca de la costa donde ofrecían todo tipo de productos provenientes de tierra y mar y por supuesto la obligada parada a darse un chapuzón a la playa. Ambos decidieron pasar el rato en el agua, Eddy volvía de ponerse el traje de baño.

-tardaste mucho- dijo bromista la dama

-mucho tráfico-

-te hubieras cambiado aquí… que. ¿Temes que todos vean tu "Wishiwashi"?-

-ese privilegio te lo dejo a ti-

-*risitas* te tomare la palabra-

-y que hay de ti-

Caroline se puso de pie y el vestido se fue al aire mostrando que debajo llevaba un bikini de dos piezas parecido al que uso May en la película de Lucario pero un poco más sexy dejando anonadado no solo al chico sino a unos cuantos mirones que estaban ahí por casualidad y ella se dio cuenta, cosa que le gustaba pero como no quería llamar más la atención simplemente tomo al chico y le dijo "vamos" para posteriormente llevarlo al agua.

El agua estaba perfecta, el ambiente inmejorable, todo estaba bien (dentro de lo que cabe) Caroline estaba pasando un rato realmente agradable, su mente estaba despejada de todo el mal rato que había vivido, hacía tiempo que no se sentía joven y viva y quería disfrutar cada segundo de ello. Tras jugar como niños chiquitos ambos se quedaron en el agua para relajarse. De repente Eddy se puso juguetón y comenzó a meterle mano a su trasero por debajo del agua cosa que impacto a la fémina más lejos de enojarse solo se abochorno.

-Eddy, que haces-

-cariñito-

-pero… estamos en público- dijo un poco excitada

-no te preocupes, nadie nos ve-

A pesar de lo vergonzoso de la escena Caroline no opuso más resistencia sino que también se une al juego y comienza a masturbarlo mientras se besaban, se encontraban relativamente lejos de la gente por lo que nadie los veía y los que si solamente veían a una pareja de enamorados. Se estaba sintiendo rico el momento pero fue Caroline quien tuvo que parar el acto porque no quería meterse en problemas.

-lo siento- dijo el chico

-no, está bien… solo… vayamos a un lugar más apartado-

Ese lugar apartado era detrás de unas rocas un poco lejos del público. Ocultos entre las rocas y las sombras ambos estaban besándose nuevamente como si no hubiese un mañana. Ella logra sacar el pene del joven y lo restriega su punta sobre sus labios vaginales.

-*gemido* nunca he hecho esto al aire libre-

-¿jamás?-

-creo que soy de mente cerrada-

-entonces déjame mostrarte una o dos cosas-

Caroline estaba contra la pared dando las nalgas, Eddy desamarra la parte inferior del bikini dejándola expuesta y acto seguido llevo su lengua a los labios inferiores de la fémina quien comenzó a gemir gustosa, Eddy lengüeteaba y chupeteaba el clítoris volviéndola loca mientras ella tapaba su boca tratando de no hacer ruido. Llevaban un buen rato así entre lengua y dedos por lo que Caroline ya no pudo más y se vino. Las piernas le temblaban que no aguanto su peso y cae de rodillas. Respiraba agitadamente para recuperarse y cuando miro hacia arriba vio el erecto pene del chico muy cerca de ella, cosa que la puso nerviosa.

-ahora es tu turno de hacerme sentir bien-

-hacerte sentir… quieres decir que…-

-¿pasa algo malo?-

-no, bueno… es solo que… nunca he hecho eso- dijo apenada

Eddy simplemente rio entre dientes y le dio una caricia a su cabeza, no se explica por qué pero ese acto fue más que suficiente para convencerla de ceder a los deseos del chico. Supongo que el recordar también que le había dicho a su esposo que haría cosas que con él nunca hizo también influencio bastante, así que simplemente abrió la boca con un poco de desagrado pero decidida a hacerlo y comienza a chupar ese trozo de carne. Al principio era algo incómodo y un poco desagradable para ella pero motivada a no ser superada por la enfermera Joy puso más empeño en el acto y escuchar y saber que el joven lo estaba disfrutando era aún más motivante. Finalmente Eddy llega a su límite y se corre en su boca, una gran descarga de semen que casi la ahoga al grado de escupir gran parte de la carga manchando su boca y sus senos. Tratando de respirar recordó cuando Joy hizo lo mismo con Norman pero con la gran diferencia de que ella se lo había tragado y además tenía un libidinoso rostro después de haberlo hecho, como una puta sumisa. –"lo hare mejor a la siguiente"- fue su pensamiento. Vio que Eddy estaba echado en el suelo usando una roca como respaldo, también vio que su pene aun daba leves señales de vida por lo que como una perra hambrienta gateo hacia él poniéndose a horcajadas y comenzó a rozar su choco en el miembro revitalizándolo y una vez duro se la metió de una y comenzó a follar como si no hubiese un mañana.

El sol se estaba metiendo dando paso a la noche, en la playa un joven y una madura mujer caminaban abrazados a orilla del mar, había un silencio incomodo entre ellos pero era porque las palabras sobraban, no había mucho que decir en ese momento. Solamente se miraron a los ojos y se sonrieron mutuamente…

De vuelta en el hotel ambos estaban tomando una ducha juntos, momento apropiado para volver a tener sexo. Esta vez Caroline estaba recargada en la pared mientras era estimulada analmente con los dedos del muchacho, una mezcla de dolor y placer ya que el jabón ayudaba.

-¿estás segura de esto?- pregunto el chico

-a ella le gustaba. S-supongo que era por algo… es lo único virgen que me queda- dijo apenada

Con luz verde confirmado Eddy siguió dilatando manualmente ese ultimo orificio por un buen rato más, dos dedos y para el final un dedo más. Finalmente Eddy acomoda la punta en la entrada y va empujando poco a poco, sin prisa. En cierto momento Caroline se había arrepentido de dicha decisión pero recordó que lo mismo había pasado cuando se casó lo cual a su vez le hizo recordar la infidelidad por lo que no cedería, le demostraría a ese idiota que ella también era capaz de hacer estas cosas. El miembro finalmente había entrado en su totalidad pero siguió dándole despacio para que se acostumbrara, para ella era mezcla de dolor y placer… pero le gustaba. Arañaba las paredes y soltaba gemidos gustosa, sentía el aliento de su amante en su rostro y escuchaba sus deliciosos quejidos. La estaba poseyendo… y le gustaba. Se preguntaba si Joy sentía lo mismo en ese momento, o las veces que ha estado con su esposo pero algo era innegable, a ella le gustaba… las cosas se pusieron más rudas cuando Eddy aumento el ritmo de sus embestidas haciéndole sacar gemidos y quejidos, estrujaba sus senos con tal fuerza que era algo doloroso, pero no quería parar. Quería sentirse amada, deseada… poseída… satisfecha. Finalmente ambos se vienen de manera frenética, Eddy la estrujaba hacia el mientras soltaba toda su carga dentro de ella, la fémina lo sintió rico, tras terminar de inyectar todo su néctar ambos quedaron abrazados, Caroline aun tenia introducido el miembro de su amante pero no fue por mucho ya que este perdió fuerzas y salió por su cuenta, el dilatado ano de la fémina escurría semen y un poco de sangre… pero ella estaba feliz.

Casi las 10:00 pm. La pareja estaba en la cama haciendo un 69, Carolina en la parte de arriba le hacia una rusa y sexo oral al mismo tiempo mientras el joven saboreaba sus labios inferiores a su vez que abría y cerraba las nalgas jugando con su ano, Eddy se viene en la boca de la milf quien esta vez hizo un gran esfuerzo en tragárselo todo, un sabor agridulce pero de algún modo excitante. Luego vemos a Caroline cabalgar al chico vaginalmente mientras ambos se abrazaban, el chico tenía el rostro metido entre sus senos mientras la agarraba del trasero, la dama con el rostro al aire totalmente extasiada. Después ella siendo enculada con la cara boca abajo y el culo al aire, pero después el joven la levanta y la abraza por detrás abriéndole las piernas y siguió enculandola a su vez que manoseaba su vagina y una teta, ella simplemente tomo su cabeza y se besaban, tras un buen rato vuelven a venirse deliciosamente. Fue la última de ese día… la última noche que pasarían juntos.

-entonces… ¿iras a Unova?- pregunto la dama

-así es-

-ya veo… debes seguir tu camino, eres joven y con sueños que cumplir-

-¿y tú que harás?-

-*suspiro* todavía no lo decido… no quiero volver a casa… no después de todo lo que paso… supongo que viajare un poco para meditar todo esto-

-animo… aun eres joven y pasional-

-aw, que dulce… gracias por un buen rato agradable-

-a ti por tan bella experiencia inolvidable-

A pesar de que iban a separarse las palabras del joven la hacían sentir dicha, jamás creyó que volvería a experimentar pasiones incluso aún mayores, podríamos decir que estaba viviendo su segunda primavera, solamente se acurruco en su amante… y se durmió.

A la mañana siguiente el barco estaba saliendo del puerto, en la popa de este un joven entrenador pokémon de unos veintitantos años se despedía de una hermosa mujer madura, ambos con una dulce sonrisa de satisfacción por el pequeño pero bello momento que pasaron juntos. Incluso en esa mañana donde Caroline tenia los restos del mañanero saliendo de ambos orificios… y le gustaba.

¿Qué aventuras le espera al joven trotamundos? Ni el mismo lo sabe, de lo único que está seguro es de seguir su rumbo en busca de nuevos sitios que conocer, nuevos sabores que probar, nuevos pokémon que capturar y claro, nuevas mujeres que conquistar.