Profesora Juniper

Pueblo Arcilla, región Unova… la científica de renombre de la región Aurea Juniper, estaba preparando algunas cosas para una salida de campo, a su vez estaba teniendo una video llamada con su padre, el Prof. Juniper… o al menos escuchándolo mientras seguía empacando sus cosas.

-Papá, ya lo hemos discutido antes. No he tenido tiempo- decía la científica sin dejar de hacer sus cosas

-pero hija, en verdad me preocupas… si sigues así no podrás encontrar a alguien con quien compartir tu vida- exclamo su padre en el ordenador

-lo dices como si fuera el fin del mundo-

-cuando fue la última vez que tuviste una cita-

-mmm… la verdad no me acuerdo del todo… creo que desde la… universidad- dijo pensante

-aha- exclamo el padre recriminando

-pero bueno no es el fin del mundo- respondió nerviosa. Aun soy joven, solo tengo… oh-

-si- volvió a recriminar el padre

-bueno aun soy lo suficientemente joven para tener citas. Solo dame algo de tiempo y lo arreglare. Por ahora no puedo hablar, tengo que prepararme para mi investigación en el bosque verde ¿ok?-

-*suspiro* muy bien querida, te dejo seguir con tus cosas… pero solo recuerda, la carrera no te dará calor en las noches-

-ay papa- dijo algo asqueada con la mano en la cara –eso es algo que Mamá debería decirme-

-sí, pero mamá esta con Arceus. Así que me guste o no ese es mi trabajo ahora… bueno, te dejo trabajar-

-nos vemos, Papá-

Y así termino la comunicación, a pesar de lo bochornoso de la plática eso hizo pensar a la científica, hacía tiempo que no había salido a divertirse o conocido a alguien o incluso… bueno. Trato de olvidar el asunto siguiendo con su trabajo.

En la noche y con todo planificado simplemente se dedicó a relajarse viendo televisión, una cena de microondas y una película, como cualquier soltera. La película era romántica y estaba una escena de besos que se estaba poniendo muy para adúlteros (XD), con la protagonista siendo desvestida poco a poco aunque la escena estaba moderada pues no era porno.

-típico- pensó la científica mientras se llevaba un bocado a la boca. Sin embargo todo eso fue suficiente para recordar la "bochornosa" plática que tuvo con su padre, sobre todo la famosa frase del "calor en las noches". Todo eso la hizo meditar sobre su soltería y hasta cierto punto deprimirse. Era verdad, hace tiempo que no salía con alguien, ni siquiera con amigas y no ha tenido pretendientes salvo el prof. Sycamore a quien le da cosas cada vez que se le acerca con esa actitud de "don juan" en cada ocasión que sus oficios de científico los hace encontrarse.

Recordó cuando había salido con un chico en la universidad, un recuerdo agridulce pues a pesar de que la relación parecía ir por buen camino al final no funciono debido a que sus caminos se habían separado por circunstancias que los hizo distanciarse no solo física sino emocionalmente. Pero podría decirse que fue su primer amor y hasta su primera vez, cosa que en realidad no lamentaba… pero desde entonces se enfocó tanto en su trabajo que todo ese asunto había quedado en el olvido… hasta el día de hoy.

Fue a dormir y el sentimiento de vacío en esa cama grande se hacía presente, pensó en todo el asunto y su mente daba mil vueltas… de repente recordó a su vieja compañera de estudios, la Prof. Ivy. Hace más de un año cuando se volvieron a encontrar por cuestiones de investigación la oriunda de las islas naranja le conto sobre la aventura que tuvo con un entrenador viajero. Recordó lo abochornada que estaba por escuchar cada detalle de dicha aventura y de como lo había disfrutado. En ese momento Aurea se preguntó si podría tener una oportunidad como esa, pero luego se abochorno recriminándose a sí misma "que estoy pensando"… con eso último se dispuso a tratar de dormir, ya que el viaje seria largo.

Mucho tiempo después tras un largo y agotador viaje finalmente estaba en el bosque blanco, lugar conocido por tener gran abundancia de pokémon. La razón de su investigación era para estudiar el entorno de las criaturas de bolsillo en ese afamado lugar. Tras haber levantado su campamento, con su equipo listo y la luz del día aun abundante se dispuso a comenzar su investigación.

Descubriendo a una pareja de Nidoran, anotando el comportamiento de unos alegres Oddish, tomando fotos a unos Pidgey, siendo asustada por un Gastly y así sustantivamente durante todo el día y hasta la tarde. Ya con la noche comenzando y la fogata encendida la científica registraba todo lo recopilado en su ordenador, todo parecía ir bien, parecía ser alegría mientras pensaba en voz alta.

Una vez todo terminado y tras una rápida cena todo fue silencio, solo el crujido de la fogata y el canto de los kricketune, no había mucho que hacer y el sueño aun no hacia mella en ella por lo que decidió darle un vistazo rápido a sus recientes apuntes por si había olvidado o escrito algo mal, eso la distrajo lo suficiente para despejar su mente. Sin embargo cuando ya había corregido y añadido más cosas busco distraerse en la lectura de un libro, de nueva cuenta logro distraerse. Cuando el sueño comenzó a manifestarse finalmente suelta el libro y se mete a su tienda donde se despojó de su característico atuendo para cambiarlo por un top blanco y unos shorts celestes, quitándose también el sostén para mayor comodidad. Aun así a la erudita pokémon le costaba todavía consumar el sueño y nuevamente el tema de la soledad le llego a la mente.

-ojala Bianca estuviera conmigo- fue el pensamiento de la fémina.

A la mañana siguiente la profesora continuaba con su investigación sin problema alguno, estaba grabando a un Rhyhorn que se alimentaba y mantenía su cautela por precaución sin ser visto por la criatura, el problema vino cuando un insistente y necio Bagon intentaba como siempre tratar de volar, saltando al vacio. Aurea escucho el ruido y vio como el pokémon casi la golpea, por fortuna la científica logro atraparlo aunque haciéndola caer al piso, por desgracia el Rhyhorn los vio y se puso furioso por lo que arremetió contra ellos haciéndolos correr, cabe señalar que Bagon abandono a su suerte a su salvadora. Las cosas parecían ir de mal en peor para la científica al ser el único objetivo del rinoceronte, pero las cosas pasan de peor a ultra súper jodida cuando aurea llega a una enorme pared de roca sin lugar a donde ir. Rhydon la tenía acorralada y tras raspar el suelo se dispuso a embestir a la fémina quien simplemente se cubrió y grito esperando su inevitable final.

-¡Swampert, Demolición!-

Un poderoso Swampert arremetió de un golpe al rinoceronte derribándolo y salvando a la señorita, la criatura estaba maleado y aun no se recuperaba, perfecta oportunidad para que una pokebola lo atrapara. La científica volteo a ver quién fue su rescatista encontrándose nada más y nada menos que con el más grande, el más fuerte, el más guapo y sexy… nah, es broma. No es Leon, es el wey de Eddy.

-¡y tú mama es hombre!-

Ahem… el chico tomo la pokebola ante la mirada atónita de la erudita para luego ser observada por su héroe, el joven se le acercó y le extendió su mano solidariamente, la profesora apenas salía del shock y acepto la mano del muchacho.

-¿se encuentra bien?-

-sí, estoy bien… gracias por la ayuda-

-suerte que andaba cerca… que fue lo que pasó-

-agh, una larga historia… soy Aurea Juniper, científica pokémon

-¿la erudita de la región Unova?-

-la misma-

-un honor conocerla. Mi nombre es Eddy-

-¿eh?-

La joven científica se sorprendió al escuchar el nombre. Y no era para menos, en ese momento recordó aquella intima conversación que había tenido con su amiga y colega de ciencias, la profesora Ivy.

Flashback:

Era un hotel 5 estrellas en una ciudad random en la noche, ambas científicas compartían habitación por el simple hecho de ser grandes amiguis. Aurea estaba lista para dormir usando la ropa descrita anteriormente cuando Ivy salió del baño totalmente desnuda mientras se secaba la cabeza. Para la oriunda de Unova no era novedad pero aun así…

-suerte que estamos en el onceavo piso, sino la gente podría mirarte- expreso la de Unova

-podría modelar para ellos- dijo la kantones haciendo poses algo sugerentes

-sí, ya me imagino los titulares. "científica pokémon expuesta"-

-hasta podría tener otra aventura-

-¿otra? A que te refieres… ¿saliste con alguien?-

-no, no salí con alguien… solo dormí con el- dijo de forma traviesa

-¿en serio dormiste con alguien?- pregunto sorprendida

-era un entrenador viajero que conocí en una de mis investigaciones allá en casa… un lindo joven llamado Eddy *eco*

Fin.

Aurea aún estaba perdida en sus pensamientos, cosa que incomodo al entrenador viajero quien comenzó a llamar su atención para traerla de vuelta. Finalmente la profesora reacciona para ver directamente al joven.

-¿todo está bien?- pregunto confuso el joven

-ahh. S-sí, todo está bien… sin problemas- respondió nerviosa

-¿segura? Parece que aún sigue en shock-

-sí, eso ha de ser. Digo, un Rhyhorn estuvo a punto de aplastarme, he he he…

La científica estaba hecha un mar de nervios, cosa que le era extraña al joven. Aurea buscaba actuar lo más normal y tranquilamente posible, más parecía que estuviera haciendo todo lo contrario, cosa que el joven noto.

-bueno… supongo que no necesita más atención… la dejare seguir con sus asuntos-

El pensamiento de la profesora fue de culpabilidad, el joven la había salvado y ella se comportaba indebida, por no decir malagradecidamente. El joven ya se iba cuando titubeante le pidió que esperara un momento.

-espera, por favor. Lamento mi reacción, es solo que… bueno, supongo que aún no recobro la compostura después de lo que paso-

-¿segura? No quiero incomodarla-

-n-no, no es eso… solo quiero demostrar mi gratitud como es debido-

-no es necesario que lo haga-

-por favor… insisto-

La extraña, nerviosa pero sincera expresión fue más que suficiente para convencer al entrenador de hacerle caso, de manera cortes acepto la invitación. Quien sabe, viendo a la profesora se dio cuenta de que era un buen partido (If you know what I mean) y tal vez; solo tal vez, esta noche franco pueda ingerir sus sagrados alimentos… por otro lado la profesora pokémon pensaba en que posibilidades este joven podía ser el mismo del cual su amiga le había contado sobre su aventurilla. Si fuera así, ¿ella también tendría una aventura?... o más importante aún ¿ella quería?

Volvieron al campamento de la científica, pero los nervios de la fémina no habían disminuido mucho aunque trataba de disimularlo, el nombre y la historia habían hecho meya en ella. Eddy por su parte podía sentir su incomodidad pero ya había aceptado su invitación. Buscando disipar las tensiones trato de sacar conversación.

-y que hace en el bosque blanco, profesora-

-ahh, trabajo de investigación. Busco documentar el comportamiento de los pokémon en libertad-

-algo interesante-

-la verdad nada fuera de lo normal- respondió más confiada –a pesar de la existencia e influencia humana, los pokémon aún viven bajo su propia filosofía-

-la verdad eso es bueno-

-¿tú crees?- preguntó curiosa

-los pokémon son las criaturas más puras del mundo. Por el contrario, la naturaleza del ser humano tiende a ser egoísta, siendo en grados extremos hasta inhumanas-

-como los criminales- exclamo

-exacto-

-aun así hay buenas personas en el mundo que conviven en armonía con los pokémon-

-gracias a Arceus por ello- dijo el joven –y por eso es responsabilidad nuestra buscar y preservar esa armonía con ellos-

La intención había funcionado, las tensiones se habían disipado, al menos en su mayoría ya que todo esto provoco cierto bochorno en Aurea, podíamos decir que le gusto la actitud del chico. En ese momento el estómago del trotamundos hace ruido cosa que le provoca gracia a la científica, el chico simplemente ríe entre dientes apenado.

-no te preocupes, preparare algo de comer- dijo Aurea

-no quiero causar molestias-

-oh no, no es ninguna molestia. Es mi forma de agradecerte por salvarme-

Una dulce y ruborizada sonrisa se dibujó en el rostro de la fémina, como realmente queriendo complacer a su salvador, se alejó del joven y busco todo lo necesario para preparar la comida, cosa que le dio cierto aire de nostalgia hogareña al muchacho… con la comida calentándose en la olla la profesora le contó lo sucedido con Bagon y Rhyhorn.

-y eso fue lo que pasó-

-Bagon tratando de volar como siempre sin medir las consecuencias-

-Pero creo que esa fue la razón por la que al final logra hacerlo al evolucionar a Salamence-

-su recompensa por su gran esfuerzo-

-podría decirse-

-aunque hay algo que no entiendo… si al final va a evolucionar a Salamence, por que pasar por la fase de Shelgon-

-muy buena pregunta. Algunos asumen que su metamorfosis es equiparable a los tipo insecto… incluso se dice que pudo haberse influenciado en estos para lograr su objetivo-

-¿pokémon imitando a otros pokémon?

-el mundo pokémon es tan vasto y maravilloso. ¿No lo crees así?-

-en lo absoluto-

Ambos se la estaban pasando bien con su charla, en especial la profesora Juniper quien ya no sentía esa sensación de soledad que había sentido antes, ahora todo era alegría y buenos momentos. Aunque al mirar al chico no pudo sentir algo de bochorno por lo sabido, aún tenía la duda de que si realmente era ese joven del que su amiga le había contado, viéndolo detenidamente llego a la conclusión de que era buen partido, cosa que le daba pena… en especial cuando el joven la miro fijamente.

-¿pasa algo malo?-

-¿eh? N-no, nada…- exclamo algo apenada –voy a servir la comida-

El comportamiento de la joven científica le había quedado claro que su presencia la ponía nerviosa, la duda era ¿Por qué? Aunque no le gustaba incomodarla, su curiosidad le hizo buscar la razón de dicho comportamiento. Sus intenciones de ligue habían pasado a segundo plano pues no quería dejar una mala impresión en ella.

Las cosas se habían vuelto a calmar entre ellos, una caliente y deliciosa comida acompañado de otra alegre platica fue suficiente para estar tranquilos de nueva cuenta. Básicamente como un lindo día de campo en pareja. Eddy estaba con el estómago inflado por haber comido mucho.

-ay, creo que exagere-

-comiste como un Munchlax- dijo burlona la dama

-creo que me comí uno-

-ha ha ha… estás loco-

-y bien loco-

Momentos agradables que ambos disfrutaban, aunque todo esto causaba cierto bochorno en la profesora, mas había aprendido a controlarse disipando las tensiones entre los dos, era bueno divertirse con alguien de vez en cuando.

El tiempo pasó y lentamente el cielo comenzó a oscurecerse, ambos seguían entablando una conversación que poco a poco se estaba haciendo cada vez más personal, no llegando a lo íntimo, pero faltaba poco para tocar esos temas.

-entonces solo viajas sin rumbo fijo- pregunto la erudita

-yeap-

-que es lo que realmente buscas… que aspiras en la vida-

-la verdad… no tengo aspiración alguna, no tengo una motivación o meta fija-

-¿nada por qué luchar? ¿Por qué esforzarte?-

-honestamente… llevo viajando tanto tiempo que incluso ya olvide porque salí de mi hogar en primer lugar-

-suena muy triste-

-no es tan malo… atrapo nuevos pokémon, visito nuevos lugares, pruebo nuevos sabores…-

-conoces gente nueva-

La forma en la que la profesora dijo eso fue de manera algo intencionada, como una interrogante hacia el joven y él lo sabía, Eddy maquino mucho en su cabeza y llego a la conclusión de que ella sabía algo de él… simplemente le siguió el juego para ver de qué se trataba.

-si… mucha gente interesante- respondió el joven

-gente con quien pasarla bien…-

-con quien divertirse…-

-tener aventuras…-

Eddy volteo a verla y ella aparto la mirada algo avergonzada, sonrojada. El silencio se apodero del lugar mientras el sol se ocultaba por completo, el campamento siendo iluminado por la fogata y las luces del cielo nocturno, incluyendo una luna llena-

-Eddy… has tenido aventuras- pregunto un poco abochornada la científica

Eddy había interpretado la pregunta debidamente, mas no quería tener mal entendidos y arruinarlo todo, por lo que su respuesta fue…

-como todo entrenador, por ejemplo una vez conduciendo una moto acuática un Wailord salió de la nada y me tiro- dijo excusándose de la verdadera intención de la pregunta

-sí, entiendo… aunque yo… bueno…-

Ella buscaba la forma de reinterpretar la pregunta pero no quería mal entendidos… ¿o si quería? Su mente daba mil vuelta para buscar la forma de tocar "ese tema", pero por más que trataba no lograba encontrar una manera sutil para hacerlo. Al final simplemente…

-¿pasa algo?- pregunto el joven

-no, nada… voy a cambiarme de ropa, me gustaría están más fresca y cómoda- dijo retirándose

-adelante-

Aurea se retiró muy apenada, y la excusa que puso para hacerlo era de lo más ridículo y ella lo sabía. Eddy por otro lado se dio cuenta de que si jugaba bien sus cartas, esta noche pasaría algo, solo se dibujó una sonrisa en su rostro.

Dentro de la tienda la profesora Juniper se había puesto su ropa ligera de la otra noche, más se dio cuenta de que no llevaba el sujetador debajo por lo que tendría las tetas "casi expuesta". Eso le provoco ciertas sensaciones que no había sentido desde sus días en la universidad. La anécdota de su colega aun yacía en su mente y de como ella lo había disfrutado, además de la conversación que tuvo con su padre… pero aún más importante, ¿porque pensaba en eso? Apenas y había conocido al joven, porque terminar durmiendo con él, que necesidad había… o es que ella realmente quería… culpo a su padre por haber tocado el tema de la soledad y vulnerarla, pero luego recapacito y se dio cuenta de que con o sin su padre la realidad tarde o temprano le llegaría.

Afuera el chico estaba relajado pensando en sus cosas cuando la científica apareció provocando al joven por las prendas que llevaba encima, la mencionada apartaba la mirada con las manos atrás resaltando involuntariamente sus senos.

-como me veo- pregunto nerviosa

-mmm… pues-

Eddy fingió desinterés a modo de burla causándole molestia a la erudita pokémon en un clásico "moh", Eddy burlonamente le decía que era broma y que se veía sexy. Al escuchar esa palabra le causo bochorno al grado de arrepentirse de haber salido así. Su joven acompañante solo hizo ademan de siéntate golpeando el piso, invitación que a pesar de sus nervio acepto.

El concierto de los Kricketot y Kricketune, el crujido de la fogata y el cielo oscurecido tapizado con estrellas… todo eso creaba un armónico, casi romántico ambiente para estar con amigos… o pareja. Afortunadamente para ambos estaban acompañados del otro por lo que todo puede pasar (y créanme, va a pasar. He he he he…).

-las estrellas… son tan hermosas, ¿verdad?- pregunto Aurea de manera emotiva

-si… esto es lo que me gusta de viajar- respondió el joven de la misma manera

-a veces me gusta tomarme un descanso y contemplar las maravillas de la naturaleza-

-lo sé, he tenido la dicha de ver los milagros del mundo en mis viajes-

-te envidio… la dicha de ser entrenador pokémon que te permite recorrer el mundo, conocer nuevos pokémon, lugares… personas-

-como ahora-

-si-

Ambos disfrutaban de la compañía del otro… el, un entrenador trotamundos que pasa la mayor parte de su tiempo viajando solo. Ella, una científica pokémon atrapada en la monotonía de su profesión, ambos compartiendo un poco de su tiempo con el otro. Ambos se miraron y se sonrieron… No había nada más que decir, las palabras sobraban…

El fuego comenzaba a perder vigor, una nube cubría la luna llena… y dentro de una tienda de campaña un joven entrenador y una bella científica pokémon probaban los labios del otro, probaban la lengua del otro. Los dedos del joven invaden por detrás de la fémina, tocando la suave piel femenina, donde la raya de su trasero. La científica tiembla, placenteras corrientes recorren todo su cuerpo, sensación que hace tiempo que no sentía… y quería más.

La mano del joven se mete debajo del top acariciando un seno a su vez que la otra seguían en el trasero de la dama, el seno ahora está al aire y Eddy chupa el pezón como un bebe sacándole pequeños gemidos. Su mano baja donde el miembro acariciando el endurecido paquete, no paso mucho para bajar el cierre y sacarlo para estimularlo a pelo. Nuevamente sus bocas se juntan mientras sus manos juegan con el otro, así fue un buen rato hasta que se separaron… solo una traviesa sonrisa, no había nada que decir…

Aurea baja donde el erecto miembro del joven donde olfateo ese aroma que hacía tiempo no reconocía, comenzó a lamerlo como caramelo sin tocarlo, cosa que le gustaba a su antigua pareja y al parecer a Eddy también. Como un cuadrúpedo tomando agua Juniper degustaba ese trozo de carne, finalmente se lo mete en la boca y a puro tacto oral lo estimulaba, sin meter mano, Eddy simplemente se reclina hacia atrás gozando de la atención. Tras un buen rato Eddy suelta todo su esperma en la boca, un sabor que hacía tiempo no probaba, simplemente se lo trago gustosa a la agradable vista de su amante.

La fogata estaba en las últimas, la nube que cubría la luna se había ido y dentro de la tienda una bella mujer tirada boca arriba era despojada de sus prendas inferiores quedando solamente con su top con un seno al aire. Vio a su amante totalmente desnudo y con el miembro aun erecto, cosa que le dio algo de pena. Mas no era momento para abochornarse, era momento de gozar, cosa que el joven le hizo saber cuándo su lengua comenzó a degustar su entrepierna, gustoso placer que no había experimentado hace mucho, ni siquiera había hecho uso de la auto exploración, nunca lo necesito… o por lo menos nunca lo tuvo en mente debido a su apretada agenda, pero eso ahora no importaba, estaba disfrutando como en sus días de colegio… y aun quería más.

La fogata se había apagado, pero otra estaba encendida, se escuchaban los gritos de placer de una fémina proveniente de la tienda, Aurea era penetrada vaginalmente boca arriba mientras su "captor" le abría las piernas al aire sujetaba sus tobillos, ella simplemente yacía ahí dejándose hacer lo que el joven quisiese hacer con ella, sus bellos senos rebotando con cada embestida, un aun cubierto por su prenda mientras la otra estaba al aire.

Una pareja de Nidoran dormía juntitos y bien acurrucados, pero otra pareja de humanos estaba copulando libremente, Aurea estaba montando y abrazando a su amante mientras este la tomaba del trasero abriendo y cerrando su ano y con su cara metido entre las tetas, finalmente ambos se corren. Después vemos a la profesora en cuatro siendo follada oralmente mientras ella se sostenía en las piernas de su amante, luego vemos a Eddy follarla vaginalmente por detrás mientras la tomaba de sus muñecas, Aurea estaba totalmente concentrada en el placer el cual se estaba haciendo más intensa porque Eddy hizo más intensa las embestidas hasta que finalmente se corre dentro de ella ocasionándole un delicioso orgasmo. El cansancio hizo caer a la erudita pokémon boca abajo desconectándose del pene de su amante, su entrepierna manchada con el semen del joven quien cae encima de ella, ambos agitados y cansados. Aun así lograron verse a los ojos y se sonrieron mientras se tomaban de la mano.

Pasado unos días la profesora había vuelto a su hogar en pueblo arcilla, mientras acomodaba las cosas una conocida voz femenina llego diciendo knock knock, se trataba de Bianca, la chica rubia que siempre tiraba a Ash a cualquier cumulo de agua que había cerca, usaba su atuendo de BW2.

-Buen día, Prof. Juniper-

-buen día Bianca- respondió alegre

-lamento no haber venido desde hace tiempo-

-descuida, sé que pasar tiempo con Elesa es algo agotador-

-sí, realmente la vida de una supermodelo es agotador-

-apuesto a que conociste a alguien interesante, ¿eh?- pregunto pícaramente

Al hacer mención de ello por alguna razón Bianca se puso nerviosa y sonrojada, casi sudando, por lo que simplemente se puso a negar de manera graciosa y exagerada.

-no, no, no, no, no, no, no no, no. No pasó nada de eso-

-¿en serio?- pregunto extrañada la científica

-si, en serio…- dijo un poco más tranquila -*suspiro* oh, cielos… y que me dice usted- pregunto más tranquila

La profesora simplemente miro hacia la ventana, recordando que hace un par de días, por primera vez pudo disfrutar los placeres de ser una mujer, los placeres de estar con alguien… mientras tanto vemos a nuestro mujeriego protagonista entrando a una ciudad, esa era justamente Cd. Negra.

-saliendo de una jungla… para entrar a otra… espero tener más capturas aquí, he he he he-