Aria.
Cd. Gloire, región Kalos. En unas oficinas un típico hombre de negocios de la farándula hacia berrinches mientras caminaba de un lado a otro sacudiendo un periódico en la mano diciendo que "eso era inaceptable" que "eso afectaría a su imagen" y esa clase de cosas. Sentado en una silla estaba la actual reina de kalos Aria, con una pose de adolecente regañada y recargada en la pared su antigua mentora, productora y antigua reina de kalos Palermo, en una pose y mirada estoica, con los ojos cerrados y los brazos cruzados.
-¿acaso tienes una idea… del problema en el que casi nos metiste?- exclamo el varón
-ahh… ¿no?- respondió nerviosa y un poco confusa
-¿ESTAS SEGURA?-
Dijo tirando el periódico en la mesa donde había un reportaje de la inauguración del club nocturno del episodio anterior, en la foto salían los altos mandos celebrando junto al resto de la multitud.
-ahm… sigo sin entender. Que hice de malo-
-¿Que qué hiciste?... mira… ¡ESTO!-
El dedo apunto a una parte de la foto justamente donde Aria salía en ella, en su faceta de Ariana y se notaba que se la estaba pasando en grande, la reina simplemente miro al sujeto y rio nerviosamente solo para ser mirado con una cara de enfado.
-¿Qué? No es que nadie se haya dado cuenta de que era yo-
-¿y crees que valía el RIESGO? ¿Sabes lo que pasaría si ESTO saliera a LA LUZ? ¡Eres la reina de kalos! ¡Tienes una imagen que cuidar!-
-uhg, ¿en serio tenemos que volver a discutir esto?
-¡Disculpa!-
Un carraspeo femenino interrumpió la conversación –yo me hare cargo desde aquí-
-pero…- el hombre intento discrepar, más la dama le lanzo una estoica aunque intimidante mirada como diciéndole que no estaba a discusión, el caballero entendiendo con quien estaba hablando, se disculpó y se retiró dejándolas solas. Aria se sintió aliviada, más el gusto no le duro mucho cuando su maestra se acercó a ella con esa misma mirada.
-Ahm… ¿sí?- dijo algo intimidada
-quiero saber en que estabas pensando- pregunto estoica
-ugh, está bien. Solo quería divertirme un poco, nada más… ¿es mucho pedir?-
-entiendo que quieras salir y disfrutar de tu juventud. Pero debes entender que tu título conlleva a una gran responsabilidad-
-¿quisiste citar al tío ben?- arqueo una ceja
-no soy tan estirada como tú crees- sonrió confiada -El punto es que debes tener cuidado con lo que haces. Eres una figura pública, una idol-
-y un deseo andante para un montón de pajeros- expreso irritada
-triste, pero cierto-
-y eso es lo que más me molesta. No he tenido una cita desde… de hecho, ni siquiera he tenido una cita en toda mi vida. ugh, Serena es muy afortunada, está al lado del chico que le gusta-
-hasta donde sé, ellos tomaron rumbos diferentes para seguir su sueño… aunque, quien sabe-
-aun así reafirmo lo que digo, por lo menos ella tiene a alguien esperándolo… que hay de mí. Si conociera a alguien la agencia no me dejaría salir con el-
-es triste pero es verdad, después de todo hay que darles "esperanza" a tus admiradores. Pero tienes el derecho de vivir tu juventud como una chica normal y sé que darte prohibiciones será inútil así que solo puedo decirte que tengas más cuidado, ¿ok?
-ok- respondió resignada
Aunque parecía que la había librado en realidad todo fue una especie de advertencia, tristemente Aria sabía que ellos tenían razón pero su juventud le pedía diversión, aventura, libertad… romance.
En su lujosa suite ella veía la televisión, un programa algo a lo sex and the city donde las jóvenes protagonistas llevaban vidas alocadas a pesar de sus prominentes carreras. Fiestas, amoríos, desventuras, sexo… la pobre reina solo devoraba helado triste.
-no sé qué tan real sea esto, ñam… a veces quisiera ser como ellas… bueno, creo que soy como ellas. Soy joven, lista, exitosa… aunque me falta algo de libertad. Me pregunto si Palermo pasó por esto cuando ella fue reina-
-sabes que, al demonio. He pasado gran parte de mi vida dedicándome a mi carrera y formando una reputación solo para complacer a otros, pero estoy harta ¡estoy rosando los 30 y sigo siendo virgen, por Arceus!- dijo un personaje de la tv
-te entiendo, hermana- asintió la reina
-entonces, vayamos a una noche de locura y desenfreno este fin de semana- hablo otro personaje
Ante la risa y los ánimos de la televisión la reina de kalos apago la tele, ya se había acabado todo el envase de helado por lo que se disponía ir a dormir… aunque…
-*suspiro* ojala fuera así de fácil… me pregunto si también podría hacer algo alocado… tal vez, ¿tener una cita? Me gustaría tener al menos una aventura… ay, pero que estoy diciendo- dijo sonrojada por pensar en eso.
Al día siguiente la joven aprovechaba el último día libre que tenía haciendo lo que le pareciese divertido. Paseos, días de compras, disfrutar de toda clase de golosinas, cualquier cosa que la distrajera del mundo de la farándula, ella era feliz… relativamente.
Su día la llevo a una fuente de sodas donde disfrutaba de un gran vaso de malteada cuando vio como una chica disfrutaba de una simple cita con su amado, cosa que le daba ternura y se sentía feliz por ellos… aunque también…
-conozco esa mirada- hablo el muchacho
-¿eh?-
A su lado estaba nuestro prota degustando una malteada, simplemente sonreía con los ojos cerrados mas no paso mucho para que la mirara y le sonriera causando sensaciones en la joven quien nunca había interactuado con alguien del sexo opuesto.
-ahm… ¿decías sobre "esa mirada"?-
-ya sabes. No tienes con quien pasar el día, a diferencia de ellos-
-wow, como lo…-
-se leer mentes- dijo haciéndose el místico
-wow, ¿en serio?- se la creyó
-nope- la troleo –pero más o menos sé cómo piensa la gente
-oh… y ahm… ¿tu estas solo también, no?- pregunto un poco apenada
-¿alguna razón para saber?-
La forma coqueta de hablarle hacia meya en ella, Aria al no haber tenido tanta interacción con el sexo opuesto debido a su carrera la hacía presa fácil de convencer, pero a pesar de todo le gustaba.
-soy Eddy-
-soy Ariana… encantada- dijo apenada y ruborizada
-¿quieres salir a algún lado?
-¿eh? Yo… bueno, eh… a-adonde iríamos-
-la tarde es joven y nosotros también. Iremos a donde el viento de la juventud nos lleve- dijo ofreciendo su mano
La forma de hablar y la frase llena de promesas de libertad fueron suficientes para aceptar pasar rato con este joven desconocido por lo que sin pensarlo dos veces tomo su mano y salieron a divertirse.
La primera parada fue por un hermoso parque donde Aria se deleitaba con el bello paisaje del lugar, luego fueron a una plaza donde dieron vueltas por todos lados viendo toda clase de tonterías, aprovechando fueron al árcade de la plaza donde no había juego que no haya pasado por las manos de la reina de kalos. Como uno de matar zombies en lo que por alguna razón Aria era demasiado buena en ello, no había ser grotesco que se salvara de su ojo de buey ante la mirada atónita del entrenador. En contra posición de un juego de carreras donde la pobre no podía mantener el control del vehículo virtual chocándolo cada cuanto ante la sonrisa burlona de su acompañante. Mostrando sus habilidades en el juego de encestar donde "Ariana" demostraba ser buena ganándole al muchacho por gran diferencia.
Vemos a la joven tratando de obtener un pequeño peluche de Pichu de un juego de gancho sin éxito alguno, fue el turno del trotamundos quien logro obtenerlo con gran relatividad para la felicidad de su cita, tan grande fue su alegría que no pudo evitar darle un gran abrazo para la ternura del viajero.
El sol comenzaba a ocultarse y ellos se encontraban en el mirador de la plaza el cual estaba algo concurrido, incluso con algunas parejas y ellos no eran la excepción. Aria estaba realmente agraciada por un hermoso día y por el pequeño premio, no recordaba cuando fue la última vez que había tenido un día tan divertido.
-gracias por el premio-
-fue un placer-
-realmente me la estoy pasando genial. No me acuerdo cuando fue la última vez que me divertía tanto-
-¿Qué quieres hacer ahora?-
-ahm… no lo sé… que sugieres-
-quieres ir de fiesta o…-
-hace un par de días que fui a una así que… prefería algo más tranquilo-
-¿una cena?-
-me encantaría- sonrió ruborizada
-compromiso- dijo tocando su nariz
Todo ese coqueteo provocaba sensaciones tan agradables para la reina que simplemente quería gritar, tenía una cita como una chica normal y no podía estar más feliz. Tras quedar de acuerdo ambos tomaron rumbos separados por ahora, ya suficientemente alejados Aria se pone a dar saltitos alegre como niña chiquita.
En su suite su alegría no había mermado para nada, por el contrario la emoción había provocado en ella algo de impaciencia aunque también algo de nerviosismo. Y como no, por primera vez en su vida iba a tener una cita por lo que como muchas chicas como ella no tenía idea de que ponerse. Algo formal, algo informal, elegante, juvenil, atrevido… cuando pensó en usar algo revelador y maduro se ruborizo de la pena.
-no, no, no, no, no. No puedo hacer eso así como así, es una primera cita. Además como reina de kalos tengo una reputación que…-
En ese instante parecía que su fantasía junto con su alegría habían terminado pues aún tenía el estigma de cómo debía comportarse la idol más popular de la región, se apresuró tanto en divertirse que no midió las posibles consecuencias de sus actos, incluso pensó en simplemente desistir.
-¡No! Que estoy pensando. Es la primera cita de mi vida y no voy a perder esta oportunidad. Yo también tengo derecho a ser feliz- Con sus ánimos de vuelta y con la mente un poco más despejada planeo mejor las cosas y se puso manos a la obra.
Esa misma noche el muchacho esperaba a la fémina en la fuente de un parque usando sus nuevas ropas elegantes de Unova. Finalmente su cita había llegado, ella usaba un blanco vestido corto de tirantes, no escotada aunque por poco. Zapatos de tacón bajo con cinto al tobillo, su sombrero blanco y los anteojos que usa de incognito.
-¿me veo bien?- pregunto ruborizada
-te vez increíble-
El alago fue demasiado para ella, parecía niña chiquita, quería gritar y saltar. El joven le extendió su mano la cual toma y caminaron juntos. No pasó mucho tiempo para llegar a su destino, un café que estaba entre lo común y lo lujoso y al parecer conocido pues había algo de gente, Aria estaba maravillada del lugar, si bien no era un lugar de ultra lujo tenía su encanto.
-es un bello lugar ¿Cómo lo encontraste?-
-internet-
-oh-
Aun con la simpleza era perfecto, un lugar bonito con poca gente como para que alguien la reconociera, ya colocados en una mesa y pedido su orden se dispusieron a platicar de tonterías y conocerse un poco más.
La cena estuvo sin contratiempo alguno y se la habían pasado bien platicando y bromeando y tonteando, extendieron su tiempo con un postre y café. Tristemente la velada en aquel café debía terminar, cosa que la fémina no quería pero el chico le dijo que aún podían ir por ahí a ver qué pasaba (y él sabía que pasaría… o al menos esa era la intención).
Antes de irse mientras el joven pagaba la cuenta su cita se excusó para ir al tocador, tiempo después mientras Aria salía deñantesy sensi sus nuevas ropas elegantes de Unovaoña chiquita este accidentalmente se golpeó con otra fémina como de su edad dejando caer sus gafas.
-auch… lo siento mucho –exclamo algo apenada… sin embargo…-
-OoO ¡LA REINA DE KALOS!-
Ante la gran sorpresa todo mundo le cayó a la pobre idol en el clásico intento de conocer, interactuar y obtener de ella fotos y/o autógrafos. Ante la algarabía el chico se fijó de que su cita efectivamente se trataba de la reina de kalos, no podía creerlo. La pobre Aria solo se limitaba a cumplir con sus fans más cuando sus miradas se cruzaron Eddy pudo ver que la de Aria le pedía ayuda. El chico pensó rápido y se alejó, por un momento Aria pensó que la había abandonado, que lo había asustado lo cual la hizo ponerse triste, más de repente las luces comenzaron a fallar no solo en el café sino en los alrededores hasta que se puso muy oscuro.
La gente no tenía idea de lo que estaba pasando, ni siquiera la propia reina quien también estaba confundida. De repente alguien la toma del brazo y la jala con ella sacándola del lugar, para su mala fortuna alguien logro ver que la reina se iba por lo que los fans buscaron seguirla.
Al ver que posiblemente les iban a dar alcance el muchacho opta por meterse en un callejón algo angosto aprovechando la oscuridad lograron esconderse donde había una abertura y la metió ahí juntando cuerpo con cuerpo. Para Aria esto era algo vergonzoso, especialmente porque sus tetas eran apretujadas por el pecho del joven causando "ciertas sensaciones".
Cuando la muchedumbre se alejó por fin pudieron salir tranquilamente, Aria estaba abochornada por lo sucedido y nerviosa por como termino la cena. Temió por lo siguiente que fuera a ocurrir más sin embargo…
-¿estás bien?- pregunto el entrenador
-ah… s-si… estoy bien- respondió algo nerviosa –que fue lo que pasó-
En ese momento las luces daban indicios de querer volver hasta que finalmente lo hace y de una lámpara sale un travieso Rotom el cual es felicitado por el entrenador, el pokémon chispita solo ríe para luego ser regresado a su pokebola.
-así que tu Rotom es el responsable-
-fue lo mejor que se me ocurrió- le sonrió
-gracias… supongo que… te debo una explicación-
Mientras caminaban por las calles de la ciudad hacia el lugar de descanso de la reina, la mencionada le conto todo lo que había pasado, se podía notar una leve tristeza en ella. y no era para menos, primera vez que tenía una cita y todo termino mal… al menos ese era su pensamiento inicial.
-no creo que todo haya sido tan malo-
-¿tú crees?- pregunto incrédula
-solo querías tener una salida como cualquier otra chica, es todo-
-no te incomoda que tu cita haya sido con… bueno, ¿yo?-
-no. Fue divertido… hasta cierto punto-
-realmente me sorprendes. A pesar de saber quién soy te lo tomas con tanta calma-
-bueno…- se puso nervioso –no es la primera vez que salgo con alguien tan famosa-
-¿eh?... oh- se sintió un poco decepcionada
-desilusionada ¿verdad?-
-bueno, yo… supongo que sí. Un poco-
-perdón, yo no… *suspiro* supongo que… quieres estar sola
Todo quedo en silencio, ella no respondía, ni siquiera lo miraba. Eddy tomo eso como un si por lo que se disponía a irse cuando fue tomado de la mano por su acompañante. Aria lo miro directamente a los ojos ruborizada pero no por los nervios (del todo) sino por las leves lagrimas que salían de sus bellos ojos.
-por favor… no te vayas-
El trotamundos empatizo con ella, a pesar de su fama la pobre no tenía mucho tiempo para sí misma, se sentía vacía… y sola. Eddy la jala hacia él y la atrapa entre sus brazos causándole bochorno mas no tardó mucho en sentir un calor que jamás había sentido y simplemente se acurruco en él sintiéndose… bien.
Ya en los aposentos de la fémina la mencionada estaba siendo comida de los labios a beso local (XD), por su puesto estaba nerviosa pero por alguna razón no quería parar. Pequeños gemidos salían de su boca cada cuánto.
Ella podía sentir el rose de los dedos de su amante subir por sus muslos creando sensaciones eléctricas que le causaba bochorno pero a la vez gusto. Ella enredo su pierna al sentir las manos del muchacho rosar su trasero.
Sin dejar de besarla el viajero la coloco en la cama sin resistencia alguna, comenzó a estimular la intimidad de la fémina sobre sus panties soltando bellos gemidos de su ahora liberada boca. Con los dientes logra liberar un pezón del vestido el cual comienza a lengüetear y junto con los dedos del joven en sus partes la ponían loca.
Claro que Aria tenía miedo, esta era en realidad su primera vez pero se sentía tan bien que simplemente no decía o hacia nada por detenerlo. Las cosas pasaron a mayores cuando su coño fue puesto al aire y sus piernas suspendidas. El joven hizo a un lado sus panties para ver sus labios inferiores mojados, Aria se cubría la cara de vergüenza.
-e-espera. Esto es vergonzoso… KYAAA!-
La lengua de Eddy degustaba su zona, ella le decía que no lo hiciera porque era un lugar sucio más el no hizo caso y siguió con su degustación, Aria estaba que se volvía loca y soltaba gemidos, se sentía avergonzada mas no podía evitar sentirse tan bien. No paso mucho tiempo para que ella se viniera y se retorciera por tal hermosa sensación. Tras lograr reponerse sintió la caricia de su amante en su rostro quien lo miraba con una dulce sonrisa, ella sabía que esto no había terminado.
Las prendas habían sido hechas de lado, la reina de kalos yacía desnuda aunque se cubría con sus manos lógicamente por sus miedos, en especial al ver a su cita en igual de condiciones que ella. Su mirada se posó en el endurecido miembro del joven lo que la puso aún más nerviosa y aparto la vista cubriéndose el rostro y quedando en posición fetal causando gracia al muchacho.
Eddy se recuesta a lado de ella abrazándola por detrás haciendo más bochornoso el momento para ella mas no dijo o hizo algo para detenerlo. Quedo atrapada en los brazos del joven por un buen rato para hacer que se acostumbrara y se relajara, aunque le era difícil especialmente porque podía sentir el miembro del joven rosando su trasero.
Para variar las manos del entrenador volvieron a meterse entre sus piernas haciéndola gemir más sus gemidos fueron silenciados por la boca y la lengua del muchacho. Estuvo así por un buen rato hasta que Aria aflojo un poco y lenta y cuidadosamente logra introducir su miembro dentro de ella tomando su primera vez.
Lentamente y sin prisa entraba y salía de ella para no lastimarla, Aria soportaba el dolor a su vez que soltaba gemidos y quejidos. Tras un buen rato el dolor apenas se sentía y las embestidas aumentaron su ritmo, Aria simplemente se dejaba hacer.
Eddy se acomoda de rodillas en la cama y pone una de las piernas de la joven en su hombro, siguió poseyendo a la reina de kalos quien seguía sin oponer resistencia alguna, sus senos copa B rebotando eran un deleite.
El trotamundos ya no se contiene y comienza a darle más fuerte enloqueciéndola aún más, Aria buscaba aferrarse a lo que tuviese a la mano siendo lo único sus sabanas, finalmente no pudo más y tuvo otro orgasmo, Eddy también llego a su límite y la lleno toda. Esa habia sido la primera vez de Aria… y le había gustado.
La habitación se llena de gemidos una vez más, Aria era nuevamente penetrada vaginalmente por detrás mientras era sostenida de sus muñecas. Tiempo después era ella quien montaba al muchacho en la clásica pose de vaquerita, Aria no podía dejar de moverse, se sentía tan bien.
Ahora la reina de kalos se sostenía en la cama con sus manos y sus pues fuera de ella mientras Eddy nuevamente le daba por detrás sosteniendo firme su cintura. Rato después Eddy le daba duro contra el muro mientras la fémina se aferraba en el con brazos y piernas. Aria estaba fuera de sí, solo quería sentirse bien, vuelve a tener otro rico orgasmo… estaba feliz.
Cd. Gloire, región Kalos. En unas oficinas un típico hombre de negocios de la farándula hacia berrinches mientras caminaba de un lado a otro sacudiendo un periódico en la mano diciendo que "eso era inaceptable" que "eso afectaría a su imagen" y esa clase de cosas. Sentado en una silla estaba la actual reina de kalos Aria, aunque a diferencia de la última vez su cara denotaba indiferencia, en especial con los lentes de sol, como diciendo "a qué hora se calla este viejo", giraba los ojos y esperaba que terminara de una buena vez. Recargada en la pared su antigua mentora, productora y antigua reina de kalos Palermo, en una pose y mirada estoica, con los ojos cerrados y los brazos cruzados.
-¿acaso tienes una idea… del problema en el que casi nos metiste?- exclamo el varón
-aja- respondió indiferente
-¿me estas poniendo atención?-
-si- respondió igual
-¿acaso te estas BURLANDO DE MI?
-¿podrías por favor DEJAR DE GRITARME?- la reacción impresiono tanto al ejecutivo como a la manager –¡tengo TODO el derecho de tener una vida privada como todos los demás! así que voy a pedirte que dejes de molestar con esas trivialidades, ¿TE QUEDO CLARO?-
-p-pero…-
Un carraspeo femenino interrumpió la conversación –yo me hare cargo desde aquí- Palermo había hablado, el hombre intento discrepar, más la dama le lanzo una estoica aunque intimidante mirada como diciéndole que no estaba a discusión, el caballero entendiendo con quien estaba hablando, se disculpó y se retiró dejándolas solas. Aria se había calmado un poco y su maestra se acercó a ella, más la reina seguía renuente.
-dilo de una buena vez. Terminemos con esto- desafío la reina
-podría… debería… pero no lo hare- ahora era la reina la sorprendida –tienes razón en algo, tienes derecho a una vida privada como todos los demás… solo que como reina de kalos debes tener más cuidado, pues no se trata de la reputación de la agencia sino de la tuya-
-*suspiro* entiendo… es solo que yo… bueno…- dijo algo apenada
-¿tuviste una aventura?-
-¿eh? ¿c-como es que…? ¿Quién te lo dijo?- se puso roja como un tomate
-linda, tengo muchos años encima. Conozco más el mundo que tu ¿Si supieras todo lo que he vivido?- sonrió confiada
-entonces tú también…- pregunto sorprendida
-recuerda que fui joven y antiguamente la reina de kalos- le guiño un ojo
-cielos-
-tendremos mucho para hablar en el almuerzo ¿Qué dices?-
-su-supongo-
Ambas salieron de la oficina como si nada, a pesar de todo ambas eran amigas y conocían lo que era ser una idol por lo que las cosas no pasaron a mayores. A su vez en el centro pokémon Eddy llevaba a revisión a sus criaturas cuando…
-disculpa ¿tu eres Eddy?-
-ehm… así es-
-tienes una llamada de la región Galar-
-de… ¿Galar?-
Por alguna extraña razón escuchar el nombre de la región fue sorpresivo para el… y no precisamente del bueno.
