Wicke.
¿Qué ha pasado con varias de las féminas que han pasado por la "montura" del prota? Bueno, Delia ha estado algo indecisa con vivir un poco más su vida, le picaba ese deseo de volverse a sentir joven, bella y deseada al grado de subir un poco sus faldas y sus tacones… para empezar. La enfermera Joy de Cd. Plateada planeaba si tomar sus vacaciones en Johto o las islas naranjas. La oficial Jenny se compró ese vestido que había visto y tenía una cita con el nuevo oficial asignado, algo que les sentaba bien a ambos. En Hoenn Caroline vivía libre teniendo citas y relaciones casuales cada cuanto como una forma de relajarse para los procesos de divorcio, especialmente porque Norman aun intentaba apelar a los sentimientos pero... bueno, para estas alturas sus hijos aun no sabían nada de la separación de sus padres. En Unova la prof. Juniper y Bianca comenzaron a frecuentar fiestas locas (If you know what I mean) algunas planeadas por Elesa. Y en el aeropuerto de Kalos un joven entrenador de veintitantos años esperaba su vuelo para a Galar, aunque por alguna extraña razón parecía no querer ir.
Mientras esperaba miraba por todos lados aburrido cuando un publicitario le llamo la atención, era básicamente un letrero que decía "visita Alola, un auténtico paraíso pokémon". Eso le devolvió un poco la sonrisa.
-Como desearía volver a Alola. Sol, surf y lindas chicas en bikini… me pregunto si podre encontrarme con ellas otra vez… ¿Qué de quienes estoy hablando? Oh, es una larga y triste historia, mientras esperamos mi vuelo, déjenme contarles lo que paso hace muchos años.
Región Alola. Años atrás…
(Tema de Cd. Hauoli en la noche) sol, mar, arena, comida, pokémon y hermosas damas en pequeñas prendas ajustadas, sin duda un paraíso para vivir y recordar. Del aeropuerto un poco más joven Eddy descendía de su avión.
-cuando era un poco más joven gane un viaje de 3 días y dos noches con los gastos pagados a la paradisiaca región de Alola, una oportunidad como esta no se da todos los días-
Eddy se hospedaba en el mismo hotel donde Ash y su madre pasaron sus vacaciones al principio de la temporada sol y luna, se encontraba en una quizás no muy lujosa pero si hermosa habitación equipada en un piso alto y con vista al mar.
El sol dominaba el cielo por lo que nuestro muchacho se dispuso a disfrutar de las bellezas que la región tenia por ofrecer… y con bellezas me refiero a las féminas que estaban a diestra y siniestra.
-en ese entonces no llevaba tanta experiencia en el sexo. habia estado con chicas de mi edad o un poco más grandecitas… solo que me era mas difícil encontrar a alguien que estuviera sola y peor aún, no tenía la confianza que tengo ahora al momento de congeniar… pero de algún modo el destino parecía abrirme siempre las puertas. Ahí fue donde la conocí… a ella-
De repente fue golpeado por alguien haciéndolo caer junto al contenido de una bolsa de compras, se trataba de una bella mujer de un tono de piel muy pálido, ojos verdes y un pelo de una tonalidad púrpura. Usaba un vestido de playa blanco transparente y debajo de este un traje de baño de una sola pieza escotado con un aro en forma de corazón, de color rosa en la parte superior y blanca en la parte inferior, usaba un sombrero de playa. Era del tipo llenita, tenía unas lindas piernas, un bello trasero y unos grandes senos.
-auch. Que ranazo- se quejo
-ah, mis anteojos, donde están mis anteojos- suplicaba mientras manoteaba en el piso tratando de encontrarlos. Eddy logro verlos, unas gafas anchas y sin patillas de color rosa las cuales tomo y se los puso en la cara.
-¿se encuentra bien, Srta.?-
-ah. Si, muchas gracias- sonrió dulcemente –lo lamento, iba saturada y no podía ver a donde iba-
-no se preocupe, fue un accidente… déjeme ayudarle con sus cosas-
-gracias, eres un amor-
Wicke le da una dulce sonrisa que se consideraría algo materno aunque también tenía algo provocador, pero no le dio importancia y cumplió con lo prometido, ayudarla con sus cosas. Una vez todo empacado…
-muchas gracias. A pesar de que fue mi culpa te molestaste en ayudarme-
-al contrario. Hice lo que haría un caballero-
-eres tan dulce… no eres de por aquí, ¿verdad?-
-¿se nota?-
-podría decirte… ¿te gustaría venir conmigo y conocer un poco Alola?
-ahm… ¿no será mucha molestia?-
-por el contrario, es mi forma de compensarte por los inconvenientes-
Dicen que la gente de Alora es muy calida y amistosa, pero esa sonrisa, esa dulce sonrisa... El chico no sabía que era pero esa sonrisa le invitaba a ir con ella. No… le retaba a estar con ella… tiempo después ambos iban en un auto compacto blanco de diseño clásico pero bien equipado, incluyendo estéreo y aire acondicionado.
-así que es tu día libre- pregunto el turista
-así es. Me gusta trabajar en la fundación Aether, pero un descanso de vez en cuando no está mal-
-pero no preferirías pasarlo con amigos… pareja, tal vez-
-la verdad es que no tengo muchos amigos. Y en cuanto al tema de pareja, hace mucho que no he salido con alguien… aunque no es algo que me moleste en realidad-
La forma tan ligera de tocar ese tema aunado a su sonrisa daba a entender que lo que decía era la verdad, al parecer era un espíritu libre que gustaba de hacer lo que quisiese, lo que para el entonces no tan experimentado muchacho no era entendible.
Wicke lo había llevado a un área no tan alejada de la civilización pero donde no había un alma cerca, básicamente un pedazo de playa privado para los dos. Con vestido fuera, una tumbona y una sombrilla la fémina se dispuso a relajarse.
-hermoso lugar- exclamo el joven
-me gusta venir aquí. Es raro que haya gente-
-es tu playa privada, podríamos decir-
-algo así-
Wicke se puso de lado en una pose muy sensual aunque no se podía decir si era involuntario o adrede debido a su sonrisa, eso incomodaba un poco al muchacho, especialmente allá abajo pero de algún modo logro ingeniárselas.
-¿podrías pasarme el bloqueador, por favor?-
-ah. Claro-
Con producto en mano Wicke se dispuso a ponérselo por todo su cuerpo, mas no lo hacía de manera sugestiva, sino juguetona y tarareando, nada que no se pudiera controlar… al menos hasta que comenzó a ponérselo en las piernas y más aún en los senos incluso metiendo un poco los dedos en el traje de baño y sobre esas hermosas tetas…
-¿serias tan amable de ponerme bloqueador?
El chico salió de su trance ante la petición, afortunadamente parecía que Wicke no lo noto y le hizo el favor. La parte de atrás del traje de baño era de espalda descubierta hasta la parte baja de esta. La aplicación causaba leves cosquillas y algo de relajación a la dama, como si de un masaje se tratara.
Ahora fue el turno del chico en aplicárselo, nada destacable hasta aquí. Pasaron un rato hablando de todo, conociéndose mejor y pasándosela bien. Era destacable esa actitud algo inocente tirando a infantil pero sin perder nunca la postura de una mujer adulta.
Tras mucho blis blas y him ham ambos se dispusieron a ir a nadar un poco, el agua estaba perfecta. Cristalina, fresca, agradable… parecían niños chiquitos jugueteando en el agua. Aunque también era un deleite ver el cuerpo mojado de la empleada de la fundación, muy sexy por decirlo de un modo.
Sin embargo algo se acercaba a ellos casi oculto del agua, una especie de esfera de color azul con dos mas pequeñas color rojo. Accidentalmente la dama posa su retaguardia en dicha esfera haciendo que esta se levante mostrando que era un Tentacool que al parecer se molestó por dicha acción (que ¿eres gay?) por lo que quiso arremeter contra ella con sus tentáculos.
Asustada intenta salir del agua pero lógicamente no podía moverse tan rápido, el joven cual caballero busca ayudarla, afortunadamente Wicke logra llegar a más tierra más la criatura logra poner sus tentáculos en ella aunque no logra sujetarla y en el forcejeo logra romper un poco el traje de baño dejándola expuesta, por el jaloneo cae encima del muchacho a horcajadas y con sus tetas en la cara.
Tentacool decide irse así como así mientras ambos se recuperaban del golpe, cuando logran incorporarse un poco se quedaron inmóviles por un tiempo viendo en la incómoda posición en la que estaba, los grandes y hermosos senos y el leve pero no estilizado vello púbico de la fémina expuestos aunado a la reacción fisiológica del joven que rosaba la intimidad de la dama, parecía una escena romántica explicita, aunque… un poderoso grito rompió dicha tensión.
El cielo se tiño de naranja, el astro luminoso se ocultaba en el mar. Un joven y una bella mujer volvían a la ciudad, un silencioso viaje muy incómodo para ambos tras el momento bochornoso que vivieron. Wicke iba envuelta con su toalla al no tener otro conjunto y el vestido de playa era transparente, Eddy evitaba mirarla con la vista a la ventana del auto, la mirada de Wicke era inexpresiva (con el efecto las gafas blanqueadadas cubriendo los ojos).
El viaje llego a su fin en el mismo lugar donde se encontraron, aún seguían en el auto pero el silencio seguía dominante… Wicke se negaba a mirar al joven, por el contrario, el muchacho buscaba romper la tensión.
-vaya día, ¿eh?- no hubo respuesta, ni siquiera reacción –ahm… lo siento. No quise incomodarte en tu día libre-
-s-sé que no fue tu intención- finalmente hablo pero seguía evitando mirarlo- es solo que…
-lo se… invadí tu espacio personal sin tu consentimiento y fue vergonzoso para ti-
-¡ah, no! ¡No fue por eso!– exclamo por fin mirándola algo seria pero abochornada –no fue porque me sintiese ofendida, ¡fue porque estoy segura de que te hice sentir un momento incomodo!- dijo apartando la mirada cubriendo su rostro con sus manos
-¿Cómo?- estaba confundido
-estoy segura de que querías que tu primer encuentro con una mujer fuera más… romántico-
El pobre chico se sentía un poco ofendido, al parecer la dama creía que el muchacho aún era virgen… aunque quien podría culparla, se notaba que era algo inocentona y el turista aun no rosaba la mayoría de edad dando ese aspecto de chico bueno por lo que en parte era entendible.
-ahm… a riesgo de terminar mal… debo decir que… ya he estado con un par de chicas antes-
-¿eh?-
Eddy rio avergonzado por la confesión mientras se rascaba la nuca, Wicke estaba sorprendida de que este joven ya haya tenido la dicha de experimentar los placeres mundanos de la carne.
-cielos, los jóvenes de ahora… son cada vez más maduros-
-¿decepcionada?-
-ah, no. Por supuesto que no… al contrario, me alegra de que hayas tenido la dicha de experimentar tu primera vez… estoy segura de que fue un momento romántico- exclamo encantada y ruborizada-
-ah, si… lo fue-
Eddy afirmo apático lo que sorprendió a la dama, al parecer fue todo lo contrario a lo que ella creía, se sentía mal por al parecer abrir una vieja herida… sentía que debía tomar hacer algo…
-lo siento. no quise...-
-descuida... no pasa nada- respondió aun apatico
-¿tienes planes para esta noche?- pregunto la dama
-ahm. No-
-te gustaría cenar conmigo esta noche-
-¿ah?-
-como una forma de compensar el inconveniente del día-
-no es necesario- respondió abochornado
-vamos, será divertido- sonrió dulcemente
Esa sonrisa, esa dulce sonrisa tenía algo que cautivaba de muchas formas al muchacho, como decirle no a esa sonrisa, como decirle no a esa belleza de mujer… sobre todo al verla casi expuesta. Afortunadamente logro contenerse.
-acepto-
-¡maravilloso!- simplemente aplaudía
Con todo dicho y con planes para esa noche el auto se aleja dejando al muchacho, el aún no se la creía pero no se hacía ilusiones. Aun asi debía prepararse para verse presentable para el compromiso.
Era la hora acordada, la cita por sugerencia del muchacho seria en el restaurante del hotel donde se hospedaba, una mesa para dos con vista a la piscina. El chico usaba una guayabera azul manga corta, unos pantalones blancos y mocasines negros.
Un poco pasado de la hora citada ella hizo su aparición, usaba un vestido jersey rosa corto muy parecido al que lleva con su traje blanco de la fundación con la leve diferencia del corte escotado y zapatillas blancas stiletto.
-siento la demora- se disculpó con una ruborizada sonrisa
-no te preocupes, no es para tanto-
La noche había sido perfecta, una deliciosa cena aunado a un momento de agrado entre los dos contándose cosas y haciéndose reír, una hermosa cita como cualquier otra en la que en palabras de la dama seria… romántico.
-entonces. Ganaste un viaje todo pagado a Alola
-yup-
-y realizas el viaje del entrenador- pregunto la fémina-
-yup-
-y dime… cuál es tu propósito en la vida- pregunto inconscientemente coqueta mientras jugueteaba con su bebida
-la verdad no tengo una meta definida… por eso es que estoy aprovechando este viaje. Para encontrar eso que me defina, eso me que llame la atención-
-un viaje de auto descubrimiento. ¡Que romántico!-
Esa dulce sonrisa una vez más, debe ser pecado profanar esa dulce sonrisa… por supuesto el muchacho tenia deseos de estar con ella, no tanto por su naturaleza de mujeriego pues en ese momento… digamos que aún no lo había desarrollado del todo.
-¿quieres dar un paseo en la playa?-
El chico solamente levanta una ceja en señal de incógnita, esto hasta cierto punto ya daba miedo… tiempo después ambos daban el dichoso paseo por la playa. Había que admitir que el momento se prestaba romántico. La luna llena en el cielo despejado rodeado de estrellas, su reflejo en el mar, el bello sonido de este… aunque…
-así que… esta no fue tu primera cita- dijo sonriente
-he tenido mis aventurillas- afirmo apenado
-*risitas* suertudo. Eres todo un rompe corazones- dijo burlona
-see- respondió con una sonrisa fingida
Al parecer había algo en todo esto que no era cómodo para el muchacho. Wicke sintió que se había pasado un poco, al parecer no había nada que pudiera decir que lo animara por lo que su única opción fue abrazarlo y acurrucarlo en su seno. Eddy estaba impresionado por la acción de su acompañante, más se dejó llevar porque se sentía reconfortante, tanto que soltó un par de lágrimas…
Una habitación de hotel era armonizado por ruidos lascivos de un joven y una mujer, Eddy & Wicke se comían los labios mientras las manos del muchacho acariciaba tosca e inexpertamente el bello trasero de la dama, a su vez ella acariciaba el bulto del pantalón.
Finalmente se separan creando una leve línea de saliva, Wicke ríe entre dientes más nadie dice nada. Entonces la dama baja a la altura del miembro del muchacho y lo despoja de sus vestiduras inferiores dejando su masculinidad erecta expuesta lo que causo más risitas a la dama.
Comenzo a darle pequeños y traviesos besitos en toda el área marcándolos con su labial, ella lo saboreaba sin prisa alguna, sobra decir que el muchacho gozaba. La lengua prueba ese trozo de carne por un buen rato, besos y lengua en intervalos irregulares.
-folla mis tetas- dijo de forma lasciva metiendo la polla en su escote (aun no tenía las tetas de fuera) el chico accede y mueve sus caderas metiendo y sacando su polla, esas tetas eran realmente suaves, una delicia… tras un buen rato el chico se viene dentro de esas grandes glándulas mamarias para el gozo de la miembro de la fundación.
Las ropas yacían en el suelo y una hermosa mujer estaba recostada en la cama desvestida con excepción de las pantaletas, un pequeño bikini de encaje. Yacía dispuesta a entregarse a ese muchacho quien se puso casi encima de ella y comenzó a acariciar esos jugosos senos causando deleite en ella.
-toca aquí también- dijo haciendo a un lado sus bragas
El muchacho obedece y con la guía de su amante comienza a tocar sus partes más sensibles aumentando el placer. Una mano en un seno y la otra en su entrepierna Wicke se sentía a gusto, tanto que la hace venirse deliciosamente.
Respiraba agitadamente para recuperarse, sonreía complacida. Entonces siente como es despojada de su última prenda, ella sabía lo que iba a seguía por lo que voluntariamente lo recibe con los brazos y las piernas abiertas.
De a una Eddy entra en ella y toscamente mueve sus caderas mas Wicke gemía levemente disfrutando de la follada del muchacho. Sus grandes senos sacudiéndose como gelatinas, la sonrisa de la fémina en señal de gozo, sus manos agarradas. El chico era brusco, se notaba aun la falta de experiencia a pesar de que no era su primera vez, Wicke simplemente dejaba que el chico hiciera lo que quisiese con ella… tras un buen rato de embestidas Eddy se viene dentro de ella quien lo recibe gustosa, algo cansado el turista se recuesta en las almohadas de Wicke siendo acariciado en la cabeza por la agraciada dama.
Pero la noche era joven y todavía había mucho por hacer, la habitación nuevamente se llena de ruidos lujuriosos. Wicke estaba encima del chico devorando nuevamente el miembro de su joven amante, a su vez el entrenador lengüeteaba la entrepierna humedecida, siguieron así hasta que ambos se provocaron venirse en la boca del otro, una delicia.
Mas ruidos lujuriosos pero esta vez más fuertes, Wicke cabalgaba al muchacho totalmente desenfrenada, de una manera tosca como primeriza. Aumenta más el ritmo de sus sentones haciendo que el trotamundos llegara a su límite y la llena toda una vez más.
Wicke estaba recostada boca abajo pero con el trasero al aire mientras era penetrada de a perrito de manera salvaje pero le gustaba, sentía como toscamente la agarraba del poco exceso de grasa de su trasero haciéndole sentir un poco de dolor pero soportable y más que nada excitable, una vez más es llenada.
Wicke nuevamente toma la batuta dando sentones mientras abrazaba al muchacho colocando su rostro entre sus grandes senos. El chico lleva un pezón a su boca a su vez que masajea el esfínter de la fémina a pesar de la "negativa" de esta sobre tal acto, sin embargo no hacía nada para detenerla.
Ya por último el acto fue llevado a la ventana del hotel donde Eddy la enculaba contra la pared, los pechos presionando el cristal mientras ella "rogaba" que no fuera tan brusco más el chico hacia oídos sordos, estaba gozando y ella también. Finalmente ambos se vienen, el llenando sus entrañas con su carga y ella mojando el cristal con sus fluidos vaginales. Ambos respiraban agitadamente, estaban cansados… y satisfechos. Ambos se miraron y sonrieron, Wicke toma la cabeza de su joven amante y se besan lascivamente.
A la mañana siguiente en la fundación Aether Wicke demostraba tener dificultades para caminar, no solo debido al cansancio por la pequeña desvelada de anoche, sino que al parecer su pequeña aventura fue algo ruda con ella.
-¿todo bien, Wicke?- pregunto la presidenta de la fundación
-ahh. Si, jefa… solo una noche agitada- respondió algo apenada
-oh, así que alguien se divirtió anoche- exclamo burlona con una sonrisa picara
-¡eehh! ¡b-bueno!... ¡yo…!-
Lusamines simplemente sonreía burlona, Wicke no sabía cómo zafarse de esa mas ciertamente había tenido una increíble noche que jamás olvidaría. Y el chico con quien paso dicha noche tampoco.
Y hablando de ese mozalbete, este se dirigía en un bote turístico rumbo a la isla Akala para disfrutar de sus vacaciones. ¿Qué le depara esta exótica isla de esta bella región?...
