Olivia.

Isla Akala, región Alola. Tras un primer día de vacaciones en la paradisiaca región donde tuvo un momento inolvidable con una bella mujer, nuestro atolondrado muchacho decide hacer algo de turismo por las otras islas, siendo Akala su elección por su selecta cantidad de pokémon. Eddy descendió del ferry en el puerto de Cd. Kantai. Su destino, la ruta 5.

La ruta 5 era una ruta montañosa con una geografía basada en abundantes desniveles, con lagunas y algunas zonas de hierba, básicamente era colina arriba lo cual el recorrido fue agotador para el muchacho, llegando a Pueblo Ohana decidió pasar un rato al centro pokémon para descansar un poco.

-vaya subida- dijo el muchacho

-pero el senderismo es parte de la atracción de la ruta- respondió la enfermera Joy

-bueno, eso sí… y ahora a la colina saltagua. Que dice, enfermera. Porque no me acompaña a refrescarnos un poco-

-ay, pero que cosas dices muchachito- aparto la mirada con una ruborizada sonrisa

Eddy simplemente sonrió un poco apenado, en ese entonces todavía no tenía toda la confianza para ligar como ahora, por lo que simplemente le sonrió, se despidió y se fue. Para la enfermera fue algo inesperado pero a la vez lindo l haber sido cortejada, aunque fuera por alguien un poco más joven.

Tras otra caminata más ligera el muchacho llego a su destino, un lugar plagado de cascadas con una abundante iluminación y zonas de hierba y lagos, Eddy estaba realmente admirado de tan hermoso paisaje que no dudo en tomarle una foto, sin embargo él quería tomarlo desde otro Angulo, por lo que se animó ir cuesta arriba fuera de la ruta.

Una vez en el lugar pudo admirar mucho mejor la zona, tan bello y brillante como para inmortalizarlo en pintura o cuando mucho en una fotografía, cosa que no tardó mucho en hacer. Tras eso se fijó en el riachuelo que tenía cerca y decidió explorar su afluente.

No paso mucho para llegar a otra pequeña cascada que alimentaba dicho afluente, se hico paso a través de toda la selvada hasta poder llegar al agua, pero durante el forcejeo logro avistar algo… hermoso.

Una mujer joven de piel morena y pelo oscuro que usaba una gabardina color arena la cual se despojó mostrando que llevaba muy poca ropa, unos shorts de color púrpura y una blusa rosa escotada y sin mangas. Unas curiosas sandalias rosas con tacones. Llevaba multitud de colgantes, pulseras y tobilleras decoradas con piedras, estos incluyen un collar y unos pendientes con sortijas similares a cristales Z.

La fémina no solo se despojó de la gabardina, tambien se estaba quitando los shorts forzando un poco por lo ajustado que estaba mostrando que llevaba un bikini de cordones, nada revelador pero si muy sexy. Tambien se despojó de su blusa mostrando un top rosa también de cordón que cubría debidamente esos jugosos senos.

El chico estaba encantado, la dama era realmente hermosa y lucia más así mientras ella hacía gestos y poses como si de una modelo se tratase. Camino hacia el agua casi posiblemente casi con toda seguridad a darse un chapuzón, su contoneo era seductor, su sonrisa un deleite, todo de ella era un deseo… hasta que accidentalmente se tropieza con una roca e inevitablemente se cae de boca (como en el anime). Ante esto el turista se abre paso de prisa de las plantas y va en su auxilio.

-¿está bien, Srta.?- pregunto con auténtica precaución

-agh… s-si… estoy bien- decía aun adolorida –ya estoy acostumbrada- aclaro algo abochornada

Lo único que pudieron hacer fue sonreírse con un poco de rubor en sus rostros. Pasado el susto ambos decidieron refrescarse un poco en las cristalinas y refrescantes aguas.

-así que estas de vacaciones. Que te parece Alola hasta ahora-

-será un buen lugar para cuando me retire-

-*risitas* es más común de lo que crees-

-a mí me sorprende que seas la Kahuna de la isla. Debes ser realmente fuerte-

-¿te gustaría disputar una batalla conmigo?-

-no gracias. No soy la clase de entrenador de batallas-

-una pena-

Tras un buen rato de chapoteo era hora de salir antes de convertirse en pasitas, una vez más el muchacho se sentía provocado por la hermosa y exuberante figura de la Kahuna, sobre todo por las gotas de agua en su moreno cuerpo que le daba un toque sensual, más se controló para no parecer tan obvio. Olivia simplemente se secaba sin prestarle atención al muchacho.

-que harás ahora- pregunto la dama

-volver a pueblo Ohana, supongo-

-deberías visitar mi Cuidad, Konikoni. Hay un restaurante que sirve un delicioso plato que hace no importa cuanto lo coma, nunca me canso de ella. El menú Z especial-

-suena bueno… creo que le hare una visita-

-no te arrepentirás- le sonrío algo exagerado

Se disponían a irse cuando nuevamente Olivia vuelve a ser víctima de su propia torpeza, Eddy se interpone para atraparla cosa que hace más o menos, aunque su rostro acabo entre las tetas de la morenaza y el peso y mal ángulo terminaron por derribarlos a ambos. Si bien el golpe no fue tan fuerte si fue algo doloroso para la entrenadora, esta se tallaba la frente y no fue sino hasta que se dio cuenta que tenía al muchacho entre sus tetas. Mas eso no fue lo que le preocupo, sino el hecho de que el chico estaba con los ojos desorbitados… Tras el inesperado revés ambos estaban yendo a Konikoni mediante la montura Stoutland.

-lamento los inconvenientes- decía graciosamente deprimida

-descuida… los accidentes pasan-

-creo que a mí me pasa más seguido- "bromeo"

-no te sientas mal-

-en verdad eres un pan dulce-

A pesar de todo el chico se comportaba dulcemente con ella, como un caballerito. Tal vez debido a su edad y al sentirse intimidado por ella, no solo por ser (en sus palabras) algo mayorcito a él, sino también por ser la Kahuna y por ende, una entrenadora fuerte.

Las luces de la ciudad comenzaron a encenderse, Cd. Konikoni es una ciudad de tamaño medio, próspera en ventas de enseres para Pokémon y humanos. Posee un agradable clima marítimo, donde se respira la paz. Cuenta con una hermosa vista desde el llamado Faro del Cabo, en el cual los turistas deleitan la vista. Tiene una gran influencia oriental, estando inspirada en una aldea china. Eddy estaba realmente maravillado por la estética del lugar.

-en verdad… es hermoso-

-verdad que si… y eso que no has visitado el faro. Tiene una hermosa viste-

-suena genial-

-por cierto, ¿recuerdas el restaurante que te mencione? No está lejos de aquí

-¿quieres acompañarme?-

-me encantaría- respondió con una enorme sonrisa

-entonces, adelante-

-maravilloso. Sígueme, es por aquí-

Pero solo dando un paso nuevamente es víctima de "su torpeza", con una nerviosa sonrisa simplemente resignada cae cual figura mal equilibrada boca abajo ante la mirada preocupante del turista quien no pudo intervenir para evitarlo. Solo pudo ver como la Kahuna se quejaba.

-esto no debe ser normal- pensó con un cringe face

Tras ese otro bochornoso momento finalmente se encontraban en el restaurante, el lugar no era de 5 estrellas pero tampoco era un basurero. Era un bonito lugar donde podrías llevar a tu pareja a una cita agradable, y el delicioso aroma proveniente de la cocina simplemente hacia más agradable la cosa.

*"una aclaración (por si acaso) en el juego este es el restaurante de Mallow/Lulu, pero esta historia se desarrolla más en el anime por lo que el café Aina (de la peliverde) está en melemele"*

-wow, este lugar es mejor de lo que imaginaba-

-me alegra que te gustara- sonreía dulcemente

-en verdad. Siempre me ha gustado ese toque hogareño en la comida-

-te hace recordar a tu hogar, me imagino-

-ahh. Más o menos- respondió algo nervioso, aunque ella no se dio cuenta

-y espera a probar la comida-

Esa actitud alegre y dicharachera, juguetona como niña pequeña aunado a lo sexy de su persona no podía evitar hacer sentir… ciertas reacciones naturales, especialmente para un muchachito como él, y más cuando ella se estiro resaltando el escote de su blusa. Afortunadamente ella no se dio cuenta y su cena había sido servida.

-y que van a tomar- pregunto la mesera

-yo quiero un Long island- dijo Olivia algo excéntrica

-me vendría bien uno también-

-ahm. Es té helado con alcohol- aclaro la mesera

-lo sé- dijo sin pena

-oh, así que ya hemos tenido algunas indiscreciones juveniles- dijo picara

-algo así- respondió algo confiado

-tráeselo-

-¿estas segura?-

-descuida, yo vigilare que no se pasa-

-d-de acuerdo-

El miedo de la mesera era evidente, el muchacho todavía no tenía la mayoría de edad para ingerir bebidas adulteradas por lo que metería en problemas al lugar si se supiera, pero como Olivia tomo la responsabilidad y ella siendo la Kahuna de la isla pues… el muchacho le dio una probada a la comida y…

-mmm, siento que hay una fiesta en mi boca y todo el mundo está invitado- exclamo el chico

-¿lo ves? Te lo dije-

Sobra decir que la cena fue agradable, mas a pesar de haber terminado su cena decidieron quedarse un rato más mientras charlaban y disfrutaban de su té helado con piquete, de hecho era el 4to. que ambos llevaban lo cual preocupaba a la mesera por lo antes mencionado.

-¿una más?- pregunto la Kahuna

-por qué no-

-una más, por favor-

-ah. ¿Otra?-

-descuida. Es la última, lo prometo-

A pesar de la preocupación de la mesera esta no tuvo más remedio que acceder lo que causo la pequeña burla de la parejita, un poco cruel supongo pero cuando te la estás pasando bien y mientras no dañe a nadie, supongo que está bien.

-cielos, creo que si debemos parar-

-está bien, no es que estemos haciendo nada malo *hick*- fingió estar ebrio

-ha ha ha ha… aguanta, muchachote. Que la noche es joven- dijo mientras le eran servidas la siguiente ronda- por una buena noche

-por una gran noche-

Dijeron chocando sus vasos y beber todo su contenido de un solo sorbo como si no fuera más que agua, fresco y picante ambos se sentían traviesillos (en el sentido infantil) por lo que haciendo ojitos Olivia le tiro una propuesta a lo que el chico simplemente accedió de la misma manera.

-¿nos traes otra por favor?-

-¡¿EHHHHH?!-

-es broma, es broma- manoteaba –la cuenta por favor-

Aun no repuesta del susto simplemente hizo caso, al final simplemente ambos aguantaron las ganas de reírse a costa de la pobre. Tras un rato de diversión Olivia llevo a nuestro muchacho al faro, la gran estructura iluminaba los mares para orientar a los barcos a la deriva, podía verse un navío a lo lejos, un crucero al parecer… una vista realmente hermosa.

-tenías razón, esta vista es simplemente increíble-

-te lo dije… a veces me gusta venir aquí a contemplar el paisaje. Es tan… relajante-

-si… además el viento es refrescante-

-la verdad, si… creo que debería quitarme esto un rato-

Diciendo esto se despojó de su abrigo e incluso se soplaba con su blusa donde el escote para refrescarse, muy sexy; especialmente porque desde que regresaron desde la punta calagua Olivia no llevaba nada debajo de esta. Incluso en ese jugueteo se pudo ver casi con claridad la aureola de su seno, el muchacho simplemente aparto la mirada antes de que ella se diese cuenta.

-hace frio, ¿verdad?- Una mala broma, sí. Pero de algún modo funciono al sacarle una risilla a la chica

-creo que es momento de volver a casa-

-yo supongo que pasare la noche en el centro pokémon-

-¿no tienes los gastos pagados? Podías pasar la noche en el resort Hanohano-

-igual esta algo distanciado para ir a esta hora-

-bueno… al menos déjame acompañarte al centro pokémon. Vamos-

-ok-

Tristemente una vez más Olivia tropieza e iba a caer pero esta vez el chico logro interponerse evitando la caída, aunque debido al peso de la caída aunado a una mala posición una vez más su rostro quedo atrapado entre las hermosas tetas de la dama a su vez que la entrepierna de esta rosaba la pierna del muchacho. Olivia estaba realmente abochornada por la incómoda posición en la que estaba.

Las cosa se puso un poco más "bochornosa" debido al aliento etílico que rosaba el pezón de la dama por debajo de la blusa, aunado al intento de poder librarse de esa incómoda posición involuntariamente estimulaba a la Kahuna haciéndole sentir "esas" sensaciones que prácticamente la hicieron calentarse. Cuando finalmente ambos lograron incorporarse la morena respiraba un poco agitada.

-ahh, lo siento… yo, bueno…- trataba de disculparse el muchacho

-ah. No… no es tu culpa- respondió abochornada

Un silencio incomodo, nadie sabía que decir… no había nada que decir… ambos caminaba por las solitarias calles de la ciudad, Olivia tenia ciertas sensaciones que por alguna razón no podia controlar. ¿Sería por el alcohol? ¿Tal vez estaba reprimida? Era secreto que cuando ella era aún más joven hizo travesuras pero hace tiempo que no ha tenido aventuras, tampoco es que estuviera reprimida… o eso parecía. En fin era casi media noche por lo que era lógico que no hubiera nadie en las calles y no hubiera nada abierto… eso incluye tristemente el centro pokémon.

-¡ah, carajo! ¿Pero qué hora es?-

-ahm… es casi media noche- dijo mirando su reloj aun no superando lo sucedido

-y el centro pokémon cierra a las 11:00. Podría intentar ir al resort pero… o tendré que pagar una posada aquí-

Era obvio que el muchacho estaba algo frustrado y Olivia sentía un poco de culpa pues fue por ella que descuidaron el tiempo, se le vino la idea de llevarla a su casa pero aún no se le quitaba el susto donde su espacio personal fue invadido.

-pero en que estás pensando, Olivia… el chico necesita ayuda y "eso" fue un accidente. Además, no es que vayas a dormir con el ¿verdad?... ¿verdad?-

El muchacho seguía pensante y frustrado, Olivia seguía pensante más se molestó consigo misma por actuar así, aquí había un joven con un predicamento y ella no actuaba acorde a cómo debería hacerlo un Kahuna.

-Ahm. Eddy… si gusta, puedes quedarte conmigo esta noche-

-¿Olivia?-

-¡ahhh, me refiero a que puedes quedarte a dormir en mi casa! ¡No a quedarte a dormir conmigo, digo…!- se aclaraba de manera graciosamente nerviosa

El Eddy de ese entonces no era tan activo con las mujeres como lo era actualmente, el Eddy de ahora no perdería la oportunidad de tomar a esta bella mujer, en ese entonces no había sostenido tantas relaciones y mucho menos con mujeres más mayorcitas a él por lo que no le dio importancia.

-¿segura de que no es una molestia?-

-en Alola cuando alguien necesita ayuda, se le da una mano- dijo un poco más tranquila aunque un poco ruborizada

No fue la oportunidad de ligar, no fue el hecho de que ella era sexy, fue la dulce y cálida sonrisa que le dio una luz de esperanza y de cobijo, como de una hermana mayor hacia su pequeño hermano.

La casa de Olivia no estaba lejos del centro pokémon, de hecho esta era una tienda de Suvenires en la que resaltaba joyas hechas con rocas exóticas. Aun no se habían ido a dormir por lo que decidieron tomar té y charlar un poco.

-primero alcohol y luego té- dijo el muchacho

-hay que equilibrar- añadió risueña

-supongo-

Nuevamente había silencio entre ellos, al parecer la última metida de pata aun seguía afectando a ambos al grado de que se sentían avergonzados… -lo siento- el chico había roto el silencio.

-¿eh?-

-me disculpo por los momentos… incomodos que te hice pasar-

-y-yo, bueno… no tienes que disculparte. Solo fue un accidente, he he he he…- rio nerviosa

-lo sé pero… bueno…-

-es… la primera vez que tocas a una chica, ¿cierto?- pregunto apenada

-ah… la verdad es que… bueno. No-

Olivia abrió los ojos de par en par al escuchar que este muchacho joven al parecer ya había tenido tacto íntimo con el sexo opuesto… pero hasta qué grado, ¿ya no era virgen? Esas eran sus dudas en ese momento.

-creo que no debí decir eso-

-ah. Bueno, es que… vaya, los chicos de ahora-

-si. Somos más precoces cada día, he he he…- bromeo

-y… ¿te gusto?- pregunto en una mezcla de bochorno, chisme y morbo

-pues…- respondió ruborizado aunque con algo de tristeza, con una falsa sonrisa

Olivia no se dio cuenta de ello debido a que el morbo le estaba queriendo saber más, quizás jugar con el ¿Por qué? Ni ella mismo sabia, vanidad de mujer quizás… solo quería saber que tanto aguantaría el muchacho. Como lo lamentaría… o tal vez no.

-entonces…- dijo cruzando las piernas esperando que el chico hablara

-lo siento. Pero un caballero no cuenta eso- busco excusarse

-oh, así que tienes principios… o será que solo me estas mintiendo- tiro un golpe bajo

El orgullo de hombre de Eddy reacciono tras esas palabras pues no era la primera vez que alguien le tiraba ese anzuelo, no era la primera vez que alguien cuestionaba su vida sexual, en ese momento se acordó de una rubia quien reía burlona.

-¿crees que estoy mintiendo?- pregunto desafiante y seductora, tal como lo haría el actual

Olivia sintió que de algún modo había metido un poco la pata, esa mirada parecía hablar en serio… o será que simplemente estaba alardeando. Sea cual fuera la respuesta Olivia buscaría desenmascararlo, ella también tenía cierto orgullo aunque ni ella misma lo supiere.

-¿puedes probarlo?- pregunto coquetamente pero en su interior dudaba

-solo si me das el si- no se inmuto

Ahora Olivia sudaba frio, estaba entre la espada y la pared, parecía que el chico hablaba en serio y debía parar antes de cometer una estupidez… por desgracia dicha estupidez estaba por ocurrir pues por alguna extraña razón ella prefirió acercarse a su rostro en un último intento de derrotar al muchacho.

-tienes luz verde- exclamo

Ni ella mismo sabía porque lo había hecho, estaba nerviosa y sentía que sus piernas le temblaban, esperaba que el muchacho simplemente desistiera. Para su sorpresa el chico tomo su rostro y le dio un beso, pero no un beso torpe o inexperto, era un beso de adultos, uno que hacia un tiempo que no sentía.

Peor aún el beso se estaba volviendo más lascivo, podía sentir la lengua del muchacho luchar con la suya. Más la situación no hizo más que aumentar cuando sintió la mano del joven juguetear con uno de sus senos.

Ella sabía que esto estaba mal y debía detener todo… pero su cuerpo parecía no reaccionar, al contrario sentía deseos de más, su cabeza le daba vueltas y su entrepierna le picaba. Para aumentar el calor el joven la hizo sentarse encima de el al tomarla de su trasero el cual acaricia y hace mover sus caderas simulando el coito.

Debido a la ropa ligera que ambos llevaban era imposible que Olivia no pudiera sentir la erección del turista, también había liberado sus pezones fácilmente al no tener sujetador. Ella no entendía por qué lo hacía, ¿era frustración por no haber tenido acción hace tiempo? ¿El alcohol quizás? O es que el chico realmente sabía como lidiar con las mujeres… tal vez todas juntas.

Finalmente dejaron de besarse y Olivia respiraba agitada y extasiada mas el muchacho no le daría tregua al llevarse uno de sus pezones a la boca provocándola de nuevo. A pesar de las ahogadas suplicas de Kahuna de que se detuviera el chico hizo caso omiso y prosiguió con lo suyo, incluso le dio un leve aunque si algo doloroso mordisco a su Pezón que la enloqueció un poco más.

La bajo y la recostó en el sofá para descubrir su intimidad bajando sus shorts y panties y con las piernas levantadas pudiendo mirar su levemente velluda entrepierna mojada. –"e-espera… que es lo que planeas ha ¡Ah!"-

No pudo terminar la frase ya que sintió la lengua del muchacho saborear su intimidad desquiciándola un poco más. Soltaba gemidos al grado de que se llevó un dedo a los labios para silenciarse, Olivia no podía mas, se sentía tan bien. Hacía tiempo que no gozaba los privilegios de ser mujer de esa manera, no aguanto más y tuvo un delicioso orgasmo.

Olivia respiraba agitadamente, no podía creer que se hubiese venido de esa manera y por un infante, no sabía si sentirse humillada o complacida… o tal vez culpable tanto de provocar a ese joven como de ceder ante él. Para su desgracia el trotamundos estaba lejos de terminar pues sintió como el miembro de ese joven buscaba entrar en ella.

-¡no! ¡Espera, por favor! ¡Espera!- suplicaba nerviosa mientras buscaba en vano alcanzarlo con su mano y detenerlo más tarde fue cuando ambos se hicieron uno y el chico realizo el clásico mete-saca. Olivia estaba sensible y juntaba los dientes para soportar, ya no oponía resistencia, solo se dejaba y esperaba que el muchacho terminase mientas buscaba ocultar sus gemidos, cosa que le era imposible, el acto se sentía tan bien que creía que iba a morir y más cuando tras un buen rato el chico aumento la intensidad de las embestidas hasta que lo inevitable paso, Eddy suelta toda su semilla dentro de ella a su vez que le vuelve a dar el segundo orgasmo de la noche.

Olivia estaba tan fuera de sí que no se fijó que el chico finalmente le había apartado sus ropas inferiores dejándola totalmente expuesta y con su intimidad soltando semen. No fue hasta que sintió al pequeño casanova encima de ella entre sus piernas mientras manoseaba un seno y besaba su cuello, si bien su calentura había bajado un poco Olivia no podía negar que esa atención por parte del muchacho se sentía también.

-¿quieres seguir?- pregunto meloso el muchacho cual experto amante, Olivia apenas y podía procesar lo que había hecho, acababa de tener relaciones con un menor de edad lo cual obviamente es un delito y quizás peor aún, le había gustado…

-porque no- afirmo la morenaza como si estuviera en trance, al fin y al cabo lo hecho, hecho esta. Porque no gozar al menos… no había marcha atrás…

En la habitación de la Kahuna, un joven turista se encontraba reposado en una cama a orilla de esta y con las piernas abiertas mientras una joven mujer de piel oscura estaba de cuclillas haciéndole una felación a su vez que se autoexploraba ella misma. Tras un rato de degustar ese trozo de carne el muchacho suelta todo dentro de su boca y ella no deja escapar ni una sola gota, incluso se la trago cual bebida exótica –"mmm. Delicioso"- exclamo gustosa totalmente perdida.

Se escuchaban los gemidos femeninos de placer provenientes de la dueña de esa habitación, Olivia montaba extasiada el miembro del pequeño casanova mientras lo rodeaba de la cabeza y colocaba su rostro en sus hermosos senos mientras Eddy simplemente la tomaba del trasero, tras un buen rato vuelve a llenarla con sus fluidos para gusto de la morenaza.

Olivia estaba recostada en su cama boca arriba siendo tomada por el pequeño travieso en la clásica posición del misionero sin oponer resistencia alguna, solo una sonrisa de satisfacción mientras soltaba eróticos gemidos. La cosa se puso más fuerte cuando el chico le hizo un pile driver dándole sin piedad alguna volviéndola loca hasta que una vez más se corrió dentro de ella para el deleite de la Kahuna.

-ah, no tan brusco ¡ah!- ahora la tenia de perrito penetrándola por detrás, aunque aquí era más complicado pues hace tiempo que no tenía sexo anal más soporto el dolor sabiendo que al final lo disfrutaría. Entonces Eddy la toma de las muñecas y la jala hacia el haciendo más intenso el sometimiento.

Ahora la tenía recargada y enculada sobre la ventana, solo la cortina semitransparente se interponía entre el exterior y su oscura habitación de la planta alta, pero ella estaba tan gustosa que casi no le importaba… al menos así fue hasta que avisto a la oficial Jenny haciendo su guardia nocturna, sabía que si la veía en esa posición comprometedora se metería en graves problemas, pero el morbo de ser atrapada in fraganti solo hacía más placentero el momento.

-no me mire… no me mire- suplicaba mentalmente para no ser descubierta. Afortunadamente la cosa no paso a mayores cuando la oficial siguió de largo, aun así el chico no mostro piedad alguna y aumento el ritmo de sus embestidas hasta que una vez más le lleno las entrañas provocándole otro maravilloso orgasmo… Olivia simplemente se recargaba en su ventana respirando agitadamente con su ano dilatado soltando fluidos y con una sonrisa de felicidad y satisfacción.

En un cafe una hermosa mujer morena mostraba algunos malestares mientras buscaba sentarse, lo cual le resultaba difícil pues tenía el cuerpo algo maltrecho debido a la "actividad nocturna que había realizado"

-cielos. Te vez terrible… estas bien- pregunto una fémina del restaurante, una conocida

-s-sí. Estoy bien- asintió un poco en la shit

-parece que trabajaste toda la noche… que paso-

-eh, nada importante la verdad… solo, cosas de Kahunas, he he he he…

La del café tenía sus dudas pero no quiso darle tanta importancia al tema por lo que simplemente se fue a preparar su desayuno. Olivia aún se sentía incomoda y algo adolorida. "-esto me pasa por caliente. Debí haberlo detenido, pero nooo. Tenías que ponerte a jugar, ¿verdad guarra?... aunque a estas alturas… no puedo mentirme a mí misma. Lo disfrute… ¡así que nunca lo volveré a hacer!... espero-

Un simple suspiro de resignación y un vistazo al mar donde en un ferry un turista regresaba a Melemele para tomar el avión que lo llevaría de vuelta a casa, con la hermosa experiencia vivida en esta hermosa y paradisiaca región… de vuelta a la actualidad…

-y eso fue lo que paso. Lo sé, no puedo mantener los pantalones abajo… aunque… creo que esta vez va a tener que ser la excepción- exclamo serio

-su atención por favor. El vuelo 702 con destino a Galar, está a punto de despegar por el andén #9-

-*sigh* acabemos con esto de una vez-

Y una vez más nuestro mujeriego protagonista se dirige a otra región, pero al parecer esta vez no será como las otras veces donde disfrutaba de los pokémon, la comida, viajar y por supuesto, las mujeres…