Klara
Cd. Puntera, región Galar. El avión finalmente había aterrizado pero a diferencia de la última vez en esta ocasión el prota no se "comió" a las azafatas, básicamente no estaba nada contento con haber llegado a tierras Galarianas.
-*suspiro* esperaba no tener que volver después de un tiempo. Como quizás… nunca-
Siguió su recorrido en el aeropuerto que más bien parecía una plaza comercial con todos los establecimientos, incluso una enorme pantalla en donde mostraba el campeonato mundial pokémon con los 8 mejores del mundo, pero poco y nada de eso le importaba al trotamundos.
Finalmente salió del aeropuerto y prosiguió a pie con rumbo desconocido a pesar del ofrecimiento de los Corvitaxis el chico rechazo el servicio amablemente excusando que quería caminar, aunque más bien era perder todo el tiempo posible antes de llegar a su destino.
Su camino lo llevo por las iluminadas calles de la ciudad, llena de luces y vida. Una mezcla armonizada de tradiciones y avances, con lugares elegantes ofreciendo toda clase de servicios y/o productos para lo que quisieras, pero poco y nada de eso le importaba al entrenador, solo iba pensante y casi cabizbajo. Necesitaba relajarse, deseaba relajarse -¿un trago, quizás? - pensó –o tal vez una "captura"… aunque no sé si tenga los ánimos para esto último-
A su vez y viniendo por otro camino se encontraba una chica linda y delgada de piel clara, ojos azules y cabello rosado. Con lápiz labial rosa, sombra de ojos y un lunar debajo de la boca. Lleva un atuendo único y salvaje con muchos accesorios, incluidos un abrigo de piel blanco, un lazo blanco y azul parecido a una polilla con círculos rosas y un uniforme de color púrpura oscuro y verde. Su uniforme consiste en una camisa de cuello multicolor y pantalones cortos azul oscuro con el número 881 en ellos. Tanto su camisa como sus pantalones cortos también tienen bastantes diseños y estampados únicos.
Como accesorios, usa un brazalete blanco en su muñeca izquierda, una muñequera Dinamax en su muñeca derecha, un guante morado y negro sin pulgar en su mano derecha y un anillo blanco en su mano izquierda. Usa zapatos rosas y blancos con tacones azules y medias hasta las rodillas que tienen los mismos colores que su ropa.
Efectivamente se trataba de Klara (o Sófora) la rival de la isla de la armadura en pokémon espada quien caminaba refunfuñando ya que sus objetivos no habían sido logrado como ella hubiese querido. Originalmente comenzó como una cantante de pop en la escena indie con la ternura y la virulencia del veneno donde buscaba hacerse un hueco con su imagen "tan mona como venenosa". En los eventos y conciertos en directo exponía su propio merchandising, pero solo fue capaz de vender ocho copias de su primer single, titulado "Esta nena te envenena". Decidió emprender la carrera como Entrenadora de Gimnasio al considerarlo como una forma de fomentar su popularidad.
Eligió el tipo Veneno por afinidad con su perfil y porque supuso que la escasez de rivales le allanaría el camino a la cúspide de la fama. La rigurosidad del entrenamiento en el Gimnasio de tipo Veneno, superior a lo que esperaba, le hizo arrojar la toalla tras tan solo dos días. Buscando otra manera más fácil de hacerse con la fama se le ocurrió la "brillante" idea de participar en el campeonato mundial pokémon mas sobra decir que no logro sobresalir ni en la clase normal.
Toda esa racha de fracasos no hacía más que frustrarla y con mucha razón, sin embargo la autocrítica era raro en ella, culpaba a todo lo que se pudiese culpar, pero ahora tenía un nuevo plan. Recientemente se enteró del Dojo Maestro gracias a un programa de televisión nocturno. Después de ver lo amable que se veía el maestro Mustard en el comercial, Sófora decidió ir a la Isla de la Armadura para entrenar, creyendo que se volvería más fuerte sin esforzarse demasiado. Pero había un problema… no tenía dinero suficiente para realizar el viaje.
Ahora se veía estancada para lograr su objetivo y para colmo tenía hambre, ha estado subsistiendo a base recolectas en el campo y ganando dinero realizando toda clase de trabajos en los que incluía interpretar canciones con su voz, tristemente su actitud aunado a su necedad de realizar su sueño no la mantenía fija en cualquier sitio. Sus ahorros mermaban de a poco y últimamente ha estado recurriendo a dormir en la intemperie, de vez en cuando un centro pokémon ayudaba pero cuando no estaba disponible uno pues…
Además otra forma en la que ha estado subsistiendo fue mediante el uso de sus encantos, especialmente con pobres entrenadores Simps que buscaban algo de aprobación o contacto femenino y fueron pocos los afortunados de recibir tan siquiera un simple beso en las mejillas… incluso en una ocasión tuvo que recurrir al "bolseo" con uno de ellos (if you know what I mean). Pensaba usar esas estrategias una vez más para financiar su viaje de ser necesario.
Mientras ambos seguían navegando en sus pensamientos no se dieron cuenta de que poco a poco iba acercándose al otro hasta que finalmente paso lo esperado. Ambos chocaron provocando en el caso de la fémina el caer de nalgas (XD)
-auch… eso me dolió-
-lo siento mucho, Srta.- dijo ofreciendo su mano para ayudarla
-cielos. Debes tener más cuidado, chico. Casi lastimas a una pobre dama-
-perdón… es que iba perdido en mis pensamientos-
-deberías compensármelo-
-ahm… bueno, yo…-
Eddy no era idiota, sabía lo que la chica buscaba, no era la primera vez que lidiaba con alguien manipuladora y en muchos casos la que terminaba siendo follada era ella… algunas veces de manera literal (XD). Sin embargo el gran rugir del estómago de la chica y la vergüenza de esta le hizo sentir algo de empatía… solo un poco.
-¿quieres comer algo?-
Dichas palabras le cayeron como bendición del cielo, podría sacar ventaja de la situación y en más de una forma… Y con algo de suerte, ayudarla con su predicamento. Así que puso manos a la obra, su primer movimiento fue llevar sus manos atrás de ella con la intención de resaltas sus no tan grandes senos mientras se movía como péndulo. –Bueno… si tú insistes- respondió "indiferente" e "indignada". Para Eddy su actitud daba cierto cringe que era gracioso, simplemente jugaba con ella, casi le hacía olvidar la razón de la que había vuelto a Galar… casi.
Tiempo después el chico llevo a la entrenadora a un lugar que si bien no era sumamente elegante tampoco era un basurero, el sitio tenía su encanto. Eddy siendo un caballero de dijo que ordenara lo que quisiera lo que para Klara fue luz verde para darse el gusto que desease, básicamente lo bolsearía todo lo que pudiera pero era algo que el chico esperaba, más adelante se lo cobraría (XD).
-y… que te trae a la gran ciudad- busco sacar conversación
-oh, nada importante- respondió a secas mientras comía –solo pasaba por aquí-
-¿vienes de un gimnasio?- eso llamo la atención de la joven –lo digo porque llevas un uniforme-
-oh, esto. Bueno… no, solo es mi uniforme deportivo-
Eddy pudo sentir como buscaba ocultar su vergüenza por debajo de su falsa confianza, sabía que esta chica no estaba pasando una buena racha, prácticamente tenia tatuado en su frente "mala suerte", se compadecía de la chica.
–problemas en el paraíso ¿no?-
-ahh… no, claro que no. Todo va genial- intento disimular con una falsa seguridad pero ni ella se lo creía. Peor aún, no podía creer que este muchacho la estaba descubriendo… Tal vez lo había subestimado, quería irse pero su orgullo (o más bien su terquedad) no la dejaba irse así como así.
-y, ahm… que hay de ti, que haces en Cd. Puntera-
-solo de paso, nada importante-
-¿así como así?-
-meh. Solo soy un viajero al que le gustan 4 cosas. Los pokémon, la comida, viajar…-
-y la cuarta…-
-¿realmente quieres saber?-
¿Le tiro los Houndurr? Así parecía. Klara llego a la conclusión de que este chico ya tenía experiencia con otras chicas y quería sumarla a ella a su lista negra, eso básicamente arruina todos sus planes de poder manipularlo con sus encantos… ¿o tal vez no?
Se compadeció de ella al saber que tenía hambre, le saco una costosa cena sin rechistar, posiblemente podría ayudarlo con su predicamento si jugaba muy bien sus cartas. Podría recurrir al "bolseo" nuevamente si era necesario
-sabes, no eres tan mal chico después de todo- dijo un poco coqueta
-me apalearon bien-
-*risitas* se nota… entonces, ¿tienes planes para esta noche?
-¿Qué planeas en esa cabecita tuya?-
-¿yo? Nada. Por favor, me ofende de que pienses así de mi– se "indigno"
-ha ha ha. Perdón… y bien ¿quieres ir a algún lado?
Klara sonrió victoriosa, solo tenía que ver como resultaba y esperar la oportunidad… o eso era lo que ella pensaba. Lo primero que hicieron fue simplemente pasear por las calles de la ciudad donde se detenían muy a menudo porque Klara no podía evitar ver cuanta tienda le llamase la atención, un clásico.
Pasaron por el estadio de Puntera donde las pantallas y los afiches promocionaban el combate de los 8 mejores que se llevaría a cabo, un trago amargo para la chica quien no logro su propósito en el campeonato. Eddy se dio cuenta pero no quiso indagar mucho en ello.
Siguieron su recorrido hasta llegar a la gran estación donde por sugerencia de Klara abordaron el tren para dar un paseo por la ciudad hasta su nuevo destino, la torre batalla. Para Eddy le fue raro que la torre Rose cambiara de nombre.
-¿Por qué ahora se llama "la torre de batalla?"-
-surgió una serie de ataques de pokémon dinamaxizados por toda la región y al parecer fue culpa del presidente Rose quien sigue prófugo junto a su asistente. La liga tomo posesión del lugar y lo rebautizaron como la torre de batalla donde, como su nombre lo indica puedes realizar batallas ahí-
-ya veo-
-aunque también es una atracción turística. Tiene una estupenda vista de la ciudad desde lo más alto-
-suena bien-
Klara solto una pequeña y dulce risilla, aunque ella más bien pensaba que su plan estaba dando resultado. Una vez llegado a su destino observaron que la torre estaba dividido entre los rangos principiante, normal, alto, avanzado y maestro, siendo este en el último piso donde también estaban los miradores.
La vista era realmente hermosa, las luces de la ciudad tintineando como si fuera navidad, solo falta una pequeña nevada para dar ese aire festivo. Incluso Klara olvido sus intenciones por un momento y disfrutaba de dicho espectáculo, aunque a su manera. Pensaba que esas luces eran del público que coreaban su nombre, estar perdida en sus pensamientos le dio cierto aire de carisma que, en palabras de Eddy la hacían ver hermosa.
Klara volteo a ver a su acompañante para percatarse de que la estaba mirando lo que la hizo volver a la realidad totalmente apenada, para gracia del chico que tuvo que aguantarse las ganas de reír por ello. Afortunadamente para ella la explosión de un intercambio de movimientos interrumpió el bochornoso momento, pero esto le dio una idea a la venenosa para completar su plan.
-oye, que te parece si tú y yo tenemos una batalla pokémon-
-ahm, no lo sé… no soy muy dado a las batallas-
-mejor para mí- pensó con una malvadilla sonrisa –vamos, anímate… ¿quieres un incentivo?-
-¿eh?-
-que tal esto. Si me ganas… pasare la noche contigo-
Dijo con una leve sonrisa ruborizada mientras nuevamente hacia la pose de resaltar sus senos, Eddy no estaba seguro de esto pues si bien no negaba que quería "jugar" con ella, jamás le ha gustado forzar a la fémina de tener relaciones con él, y la apuesta era básicamente eso.
-No estoy seguro de eso-
-vamos, es una buena oferta-
-y por casualidad… que pasa si tu ganas-
-cuanto traes-
-que necesitas- pregunto un poco molesto al confirmar sus intenciones
-solo un boleto a pueblo parr-
-¿un boleto de tren?-
-tengo mis motivos, no me juzgues- se indignó –bueno, te animas o no-
A pesar de todo al chico no le gustaba la idea de que ella apostara su cuerpo pero parecía estar algo desesperada, aunque también confiada por lo que podía indicar que ella posiblemente era una entrenadora competente por lo que simplemente podría dejarse ganar para ayudarla.
Pero nada más lejos de la realidad, por más estratégico que fueran sus movimientos y por más fácil que se lo haya puesto al final el chico acabo con los 3 pokémon reglamentados de la fémina sin perder ni uno solo, Eddy prácticamente no lo podía creer… lo único que hizo fue acercarse a la cabizbaja chica.
-ahm… ¿estás bien?-
-*sniff* dijiste que no se te daban los combates- dijo aun cabizbaja
-ahm… bueno, dije que no soy mucho de combatir… no que fuera tan malo-
Klara lo miro con esa misma cara de Aqua de konosuba cuando perdió en el piedra, papel o tijeras, intentando no romper en llanto. Eso fue el colmo para Eddy y ya no lo pudo soportar más -*sigh* vamos- fue lo único que dijo el chico mientras se le adelantaba. Klara sabía que había metido la pata y en grande, quería huir pero temía que Eddy se pusiera agresivo y la cosa pasara a mayores por lo que resignada hizo caso.
Más grande fue su sorpresa cuando Eddy la llevo a la estación del tren ¿a pesar de todo iba a ayudarle? Klara no sabía cómo sentirse en ese momento. Ambos entraron a la estación y se acercaron a la taquilla.
-un boleto para pueblo parr, por favor-
Si, lo había hecho, definitivamente lo había hecho. A pesar de todo Eddy le consiguió el boleto que necesitaba para ir a pueblo parr y eso en cierta forma la hizo sentir mal consigo misma, se sentía tan patética y quizás peor aún, había juzgado mal al chico por pensar que la lastimaría.
Eddy se acercó y le dio su pase con un ligero toque de reprimenda.
-el tren sale mañana a las 10:30-
Como si estuviera en trances la chica toma el boleto, aun no se lo creía. Una vez en mano el muchacho simplemente continúa con su camino dejándola ahí. Cuando recobro la compostura rápidamente volteo a verlo y le pregunto…
-¿Por qué lo hiciste?
-parecía que querías con desesperación ese boleto-
-pero… ¿Por qué?... yo perdí la apuesta. ¿Por qué lo hiciste?
-se llama hacer lo correcto… nos vemos-
Que bien, la había librado. Obtuvo lo que quería, como quería y logro conservar su integridad… pero por alguna razón ella se sentía mal, porque… no era la primera vez que se aprovechaba de un chico, porque ahora ¿tal vez porque lo venció en su propio juego?... -¡espera!- no supo que más hacer en ese momento además de correr y ponerse en su camino.
-ah. Oye…- estaba nerviosa, evitaba mirarlo y con razón –sobre… esa apuesta-
Dijo totalmente nerviosa, ni ella misma se creía que estaba dispuesta a cumplirla, evitaba mirar al chico por la vergüenza… pero entonces sintió unos dedos en su mentón, el chico la hizo mirarlo a los ojos.
-no tienes que hacerlo- le sonrió dulcemente
Para clara era la primera vez que se sentía así, como esas chicas de telenovelas y películas cursis que usualmente no ve porque no le gustan, pero ahora era muy diferente… y de ahí pasamos a un hotel de cierto nivel, o más específicamente a la tina dentro del baño con unas cuantas velas donde Eddy donde Eddy ya se encontraba relajado y en espera de ella.
Entonces la fémina apareció cubriendo su bello cuerpo con la toalla y sus manos, lo único que conservaba de sus vestiduras era el lazo en la cabeza. Obviamente se sentía avergonzada pues estaba a punto de exponerse por primera vez a alguien, sobre todo a un varón. El chico solo reía entre dientes…
-no te burles. Es mi primera vez- dijo abochornada
-lo sé, perdón… no te preocupes-
Claro que estaba molesta y abochornada pero al mal paso darle prisa, así que abrió la toalla para dejarla caer mostrando su hermosa figura de piel clara al muchacho, senos de buen tamaño, caderas seductoras y vello púbico estilizado. En resumen… Nice.
El chico soltó un silbido de admiración incomodándola aún más –"basta"- murmuro la chica quien buscaba cubrirse con sus brazos, una vez más se disculpó y la invito a entras, ella lo pensó un poco pero no por mucho y con nervios se metió con ayuda para recostarse pegado al muchacho, milagro no se puso roja como tomate.
-y ahora que- pregunto aun abochornada
-tranquila. Tú relájate y deja que tu cuerpo se acostumbre al tacto-
-se nota que no es la primera vez que haces esto- dijo "burlona" –¿me dolerá?- pregunto un poco más seria y preocupada-
-algo… pero después se sentirá bien… lo prometo-
Ya no dijeron nada más. Ella solo busco relajarse como se lo había sugerido el muchacho más le era difícil al sentir la piel del joven rosando la suya. Para hacer más difícil la situación el chico la atrapo entre sus brazos pero no dijo nada, ya estaba metido en esto y llegaría lo más lejos posible.
Llevaron un buen rato dentro de la tina, de vez en cuando hablando cuando surgía un tema y Eddy la hizo reír un par de veces lo que ayudo a relajarla, ya no se sentía tan tensa. Entonces cuando tuvo la guardia baja sintió los labios del joven besar su cuello, fue inesperado pero por alguna razón se sentía bien al grado de que simplemente lo dejo seguir.
Los dedos comenzaron a rosar su suave piel aunado a los labios causando sensaciones que solo había sentido cuando se había auto explorado en algunas ocasiones. El tacto se hacía cada vez más meloso e íntimo más ella se dejaba.
Entonces el chico junta sus labios con los de ella robándole su primer beso, fue inesperado para ella más simplemente se dejó y no solo disfruto del contacto del varón sino que termino uniéndose por su cuenta, si se sentía bien porque no ir hasta el final.
Se le subió encima al chico y pudo sentir como su intimidad rosaba con la suya mientras seguían besándose, el chico masajeaba uno de sus hermosos senos y el otro la llevo a su intimidad a la que comenzó a estimular sacándole hermosos gemidos.
La estimulación tanto de su mano como de su miembro ya la tenía algo loca y por más increíble que pareciera quería probarlo ya. Aunque claro, aún tenía sus dudas y nervios –tomate tú tiempo- dijo el chico.
Con esas palabras Klara se tomó su tiempecito, lo pensó un poco más le era algo difícil pues ya estaba algo prendida. Pues al mal paso, darle prisa… puso el pene en la entrada de su intimidad y de a poco lo fue metiendo, era algo doloroso pero… bueno.
Tras batallar un poco finalmente logra meterlo todo, dolía realmente pero ya no había marcha atrás. Eddy a arropo entre sus brazos para apoyo y eso ayudo, Klara no podía creer que lo haya hecho. Estuvieron así un rato.
-¿estás bien?-
-si… estoy bien-
-¿quieres detenerte?-
Ella niega con la cabeza y dice que puede seguir, con un poco de valor comenzó a moverse de a poco. Si, era doloroso… pero también había algo de placer entre toda esa molestia. Eddy no hizo absolutamente nada, dejo que ella se acostumbrara a su ritmo.
Tras un buen tiempo aumento el ritmo de sus sentadas soltando hermosos y eróticos gemidos, sentía las manos de su amante agarrando su trasero. Eddy lleva uno de sus pezones a su boca haciendo el acto más agradable, el dolor había cesado, ahora solo era placer. Klara busco complacerse y satisfacerse totalmente perdida.
Tras un buen rato de sentones la venenosa finalmente logra sacarle "el veneno" al muchacho provocándose un rico orgasmo en el proceso, cansada se recostó en el pecho del chico para recuperar energías, algos se miraron a los ojos y… se sonrieron.
En la habitación se escuchaban los gemidos de placer de una fémina, Klara estaba recibiendo en la clásica pose del misionero, ahora se había puesto sus mallas y su abrigo blanco a petición de su amante, fetiches suyos.
Tiempo después era Klara quien lo montaba en la clásica posición de vaquerita, sus hermosos senos rebotando cual gelatinas mientras ella se perdia en el placer… ahora ella estaba con el culo al aire mientras era penetrada salvajemente sin piedad y volviéndola loca dándole un hermoso orgasmo.
Un clásico 69, ella encima de él. Era la primea vez que se llevaba el miembro de un chico a la boca por lo que no sabía cómo hacerlo más eso no lo hacía menos placentero. Ahora ambos estaban sentados a la orilla de la cama, o mejor dicho era el varón sentado en la orilla y ella sentada en el miembro del chico mientras le masajeaban los senos.
-ah. Espera… ¡qué haces!... ¡ah!-
Eddy la levanto en un full Nelson y la penetro sin piedad. Y para hacerlo más orgásmico la llevo a la ventana que a pesar de la oscuridad de la habitación y las cortinas ella se sentía apenada, tenía miedo de que la vieran expuesta de esa manera y suplico un poco pero por mas vergüenza que tuviera no quería parar, ya estaba llegando a su límite hasta que soltó un chorro de su intimidad humedeciendo la cortina. Eso se había sentido mucho mejor que la autoexploración, Klara básicamente tenía frito el cerebro.
Un tren realizaba su viaje y en el asiento de uno de los vagones una chica de piel clara, traje deportivo y abrigo blanco meditaba lo que había pasado la noche anterior. Conoció a un chico que la hizo experimentar cosas que nunca creyó que pudiera hacer. Eddy la había ayudado no solo con el boleto, sino que le dio un poco de dinero extra y le compro un poco de víveres, lo suficiente para llegar a su destino final.
-*suspiro* no sé cómo sentirme al respecto… aun no puedo creer que lo haya hecho… en parte me siento sucia, pero… al final, me gusto… y eso es bueno ¿no?-
-supongo que este fue mi castigo por aprovecharme de todos esos chicos usando mis encantos…- *suspiro* todo esto me tiene la cabeza loca-
Y mientras ella seguía debatiéndose sobre si lo que hizo estuvo bien o no, nuestro protagonista estaba por abandonar Cd. Puntera cuando avisto a una chica de piel morena, ojos de color gris y pelo del mismo tono. Tenía una mirada analítica al ver a una pareja azabache y pelimiel en lo que parecía ser una cita. El chico simplemente sonrió sabedor de lo que cruzaba la mente de esa chica por lo que hizo lo que mejor sabe hacer… ir de "captura".
