Nessa.
Era una sesión de fotografías en un estudio random, una hermosa joven era bombardeada por los flashes de las cámaras mientras hacía poses (nada sugestivos). Una chica alta y esbelta, de piel morena y pelo oscuro con mechas azules. Era Nessa, líder de gimnasio de tipo agua de pueblo Amura y famosa modelo.
Toda clase de poses, de cambios de guardarropa, de escenario, pero la rutina era la misma. Y al parecer era algo tan rutinario para la joven que todo lo hacía, no tanto con naturalidad… sino más bien de manera inconsciente, un tanto robotizada, como por cumplir. Pero mientras hiciera bien su trabajo, al parecer o nadie se daba cuenta o a nadie le importaba.
-excelente sesión de fotos, linda- dijo el retratista, un estereotipo de dicha profesión –terminamos por hoy-
-Gracias- respondió la morena con poca chispa, pero al parecer nadie se había dado cuenta de ello.
Ella simplemente saco un suspiro, era otro día más de trabajo. De repente su rotomphone suena, era un mensaje de su mejor amiga, preguntándole si ya estaba libre. Nessa creyó que quizás eso era lo que necesitaba, un momento de relajación y de soltarlo todo con su mejor amiga.
La joven en cuestión era Sonia, la nieta de la profesora Magnolia, erudita pokémon de la región de Galar. Ambas estaban en una pastelería, Sonia degustaba un pastel y té con una sonrisa mientras Nessa, quien iba de incógnita con una camisa manga larga azul de hombros descubiertos, pantalones de mezclilla y un sombrero seguía pensante.
-¿otro buen día en los reflectores?- pregunto la pelirroja sin dejar de devorar pasteles
-algo así- respondió un poco apática
-cielos, jamás te había visto así- presto un poco más de atención
-no se… no sé lo que me pasa… últimamente, he sentido una especie de… vacío-
-creo que terminaste siendo víctima de la rutina-
-¿tú crees?- pregunto un poco atenta
-deberías relajarte, tomar un día libre… porque no vas a la playa o algo. Quien sabe, tal vez conozcas a alguien- dijo esto de una manera picara mientras le movía una ceja.
Esto último causo un poco de bochorno a la entrenadora de tipo agua, la verdad es que en las cosas de temas amorosos ella era totalmente ignorante, no tanto por su estatus de modelo, sino que al estar concentrada en sus dos carreras no le ha dado tiempo siquiera de salir con alguien… si es que alguien pudiera salir con una persona de tal nivel como ella.
-creo que no es mala idea. Ahora que las cosas están calmadas en la liga por el campeonato mundial y después de las sesiones de esta semana tengo algunos días libres-
-esa es la actitud- apoyo la amiga
-¿vendrías conmigo?-
-ah. La verdad quisiera- dijo un poco avergonzada –pero mi abuela me obligo a ayudarla a ordenar el laboratorio… *sigh* cielos-
-creo que no soy la única con problemas-
-estarás bien. Eres linda, lista y fuerte. Y que chico no querría salir con una modelo-
-ese… no es el punto- dijo un poco avergonzada por el comentario –si quiero salir con alguien, quiero que sea por lo que soy por dentro, no por fuera-
-y por eso tienes que usar tu "poder" para saber quién te conviene y quien no-
Había veces que su amiga parecía haberse estancado en la pre adolescencia, en especial con esa clase de comentarios, pero en parte tenía algo de razón. Necesitaba relajarse y salir de la rutina de una forma u otra. Y quien sabe, tal vez podría… conocer a alguien. Esa misma tarde la modelo se estaba despidiendo de su amiga en un estacionamiento junto al auto de Sonia.
-y bien. Que harás- pregunto la pelirroja
-aun no lo sé… quizás iré a mi lugar secreto-
-no sé si eso ayude. A como luces lo mejor es que no estés sola-
-no es como si me fuera a suicidar- dijo algo indignada
-no estoy bromeando- respondió algo preocupada
-descuida. Estaré bien-
Tras un fuerte abrazo ambas chicas se despidieron, un momento emotivo que tristemente fue arruinado un poco por la frenética manera de conducir de la investigadora, aunque claro ésta siempre le echa la culpa a su auto. Aun así eso fue suficiente para sacarle una sonrisa a la modelo, tristemente la sonrisa no le duro mucho, no tanto por esa "depresión", sino porque en parte pensaba lo que había charlado con ella.
Esa misma tarde un tren había llegado a la ciudad y de el desciende nuestro protagonista, esa no era su parada, pero ya estaba algo cansado de su viaje por lo que quería estirar las piernas… aunque si por el fuera no realizaría ese viaje.
-7 horas de viaje, que locura. Y todavía no llego… aunque honestamente quisiera no llegar nunca. Pero bueno… pueblo amura. No es demasiado grande, pero tiene una cantidad muy buena de población, un lugar con grandes recursos, sin mencionar su bella ubicación junto al mar, lo cual lo hace un pueblo con una gran industria pesquera y gastronomía exquisita. El estilo pintoresco y colorido lo hace un pueblo de mucha belleza, además de ser una perfecta opción para vivir debido a lo pacífico y tranquilo que es y tener un clima muy variado y cálido, sin dudas una localización destacable en muchos sentidos.-
-además es sede del gimnasio pokémon de tipo agua, donde se encuentra la líder Y famosa modelo, Nessa… uff, lo que daría por poner mis manos sobre esa hermosa diosa… oh, si… ya se me paro XD, pero bueno. Primero lo primero… es la primera vez que vengo a esta famosa ciudad, por lo que una parada obligatoria es el famoso restaurante "El espigón"-
Y ahí estaba, el famoso restaurant conocido como El espigón, solamente desde afuera ya se notaba ese delicioso sazón que le caracteriza. No aguantando más "la llamada de las sirenas" el trotamundos se dirigió a la puerta, pero al intentar abrir la puerta su mano casi choca con la delicada y femenina mano morena de una joven, esa joven era Nessa.
-oh, lo siento- hablo Nessa apenada que causaba cierta dulzura
-no, mi culpa… permítame- dijo abriéndole la puerta
-muchas gracias-
Si bien no era la primera vez por ser quien era para Nessa ese gesto de caballerosidad le pareció lindo, solamente pudo esbozar una dulce sonrisa y entro. Eddy por otro lado no la había reconocido pero eso no lo detuvo de admirar su belleza, puede que incluso tal vez; y solo tal vez, Franco pueda ingerir sus sagrados alimentos (XD).
Increíblemente el lugar estaba abarrotado al grado de que parecía que no habría lugar y eso era lo que más temían ambos, especialmente cuando el mesero se les acerco con carta en mano y se dirigió a ellos.
-buenas tardes. ¿Mesa para dos?-
-¿ah? No. Nosotros en realidad…- se excusó la joven
-tristemente no. Mesa para uno- aclaro el chico
-oh, lo siento. Me temo que solamente me queda una mesa-
-oh… bueno… que dilema- dijo Nessa
-ya que. Dele la mesa a la dama, no hay problema-
-¿Qué? no, no hay problema, adelante- dijo algo nerviosa pues se sentía mal de que alguien perdiera la maravillosa experiencia culinaria que ofrecía el lugar.
-no, no sería caballeroso de mi parte. Adelante, insisto- aclaro el trotamundos
-no, no, no, insisto. Adelante- se excusaba un poco avergonzada
-si me permiten sugerir… podrían compartir la mesa-
La sugerencia le cayó muy sorpresivamente a la modelo, además de gente conocida de su mundo con la única que había compartido una mesa de manera informal fue con su amiga Sonia. ¿Ahora debía compartir la mesa con un joven desconocido?
-no se sienta obligada- dijo el chico
Nessa sintió vergüenza en ese momento, tanto por la idea de compartir la mesa con alguien que no conocía como por verse tan egoísta por no permitirle al joven el disfrutar del lugar, después de todo es posible que fuera su primera vez en el restaurante a diferencia de ella que llega de vez en cuando.
Al final paso lo que todos pensábamos que pasaría, Nessa accedió a compartir mesa con un joven, era algo que la ponía nerviosa en muchos aspectos, pues en primera al ser una celebridad, si era descubierta por los medios compartiendo mesa con alguien sería un escándalo mediático. Pero más importante, era la primera vez que interactuaba con alguien del sexo opuesto más allá de su trabajo de líder de gimnasio como de modelo.
-al final accediste- dijo un poco avergonzado
-y-yo, no podía dejar que te perdieras de esta experiencia culinaria. A diferencia de mí que frecuento este lugar cada cuanto- dijo algo apenada
-te lo agradezco en verdad… mi nombre es Eddy-
-mucho gusto, mi nombre es Ness…- muchas veces ella prefería usar un alias para pasar desapercibida
-curioso nombre. Suena casi idéntico al de la líder de gimnasio de la ciudad-
-s-sí, suelen decírmelo todo el tiempo- "disimulo"
-bueno, siendo que ya tienes experiencia… que me recomiendas-
-¿ah? Pues…-
La noche cayo y la cena había sido todo un éxito, el lugar una vez más hizo honor a su fama culinaria para el trotamundos. A su vez la velada había sido más que agradable para ambos, en especial para Nessa… por primera vez en mucho tiempo sintió que la estaba pasando bien, incluso sin su mejor amiga.
-delicioso, en verdad delicioso. No, creo que decir eso es quedarse corto pero no se me ocurre otra mejor manera de describirlo-
-lo sé, es en verdad un deleite. Por eso no puedo evitar venir aquí de vez en cuando-
-te envidio, tú tienes la dicha de hacer eso cuando quieras-
-pero tú has tenido la oportunidad de probar otros sabores alrededor del mundo-
-supongo. Pero bueno, ese soy yo. Un trotamundos al que le gustan 4 cosas. Los pokémon, la comida, viajar…-
-¿y la cuarta?- pregunto dudosa
-¿realmente quieres saber?-
Y como siempre el chico no pierde la oportunidad de tirar las pokebolas inmisericordemente cuando tiene a una bella fémina que puede llevar a la cama, y tristemente Nessa había caído en su juego, al fin y al cabo era una dama que muy en el fondo deseaba ser cortejada (como muchas)… y le gustaba.
La luna reflejada en el mar, una bella vista que era disfrutada por ambos al salir a dar un paseo, como si de una cita se tratara… y esa era una idea que Nessa no podía quitarse de la cabeza.
-hermosa vista… no importa cuántas veces lo vea, aun desde diferentes partes me sigue pareciendo hermosa- exclamo el joven con emotividad
-lo sé, yo tampoco me canso de deleitarme con tan bella escena… a veces, vengo aquí para relajarme, para liberar mi mente- secundo de igual modo la joven
…Silencio…
-y… que harás ahora- pregunto Nessa con un leve rubor en su rostro
-bueno… pensaba seguir mi camino, tomar el tren y partir mañana-
-¿tan pronto?... supongo que, debes tener mucha prisa-
-no mucha, en realidad- dijo con algo de melancolía, lo que le pareció curioso y extraño a la modelo… como si ella no fuera la única con un dilema emocional, por lo que se animó.
-pues. Si no tienes prisa… tenía planeado una salida al campo… si no es mucha molestia pues…- le costaba mucho hablar y era lógico… estaba invitando a un chico a salir por primera vez. Eso animo al chico, había retomado un poco ese semblante suyo de mujeriego.
-¿segura… de que no es mucha molestia?
-n-no, de ninguna manera. Al contrario, siempre es divertido hacer cosas con más personas, he he…- parecía colegiala
-pues… Si no hay problema alguno…-
-será divertido- dijo un poco más animada pero aun levemente ruborizada –conozco un hermoso lugar, y para alguien a quien le gusta viajar como tú, se te encantara-
-muero de la emoción- se sinceró
-excelente. Pasare por ti mañana en el centro a las 9:00-
-compromiso- dijo tocándole la nariz causándole una leve risilla
-bueno, hasta pronto- y sin darle tiempo a despedirse al muchacho, se fue
-hasta pronto…- susurro –Nessa-
Sip, el chico supo todo este tiempo quien era la joven que lo había estado acompañando, supuso que como celebridad no quería llamar la atención y por eso le siguió el juego. Simplemente sonrió y miro a la luna sonriente preguntándose qué es lo que sucederá mañana.
Mientras tanto Nessa había llegado a su hogar y entro lo más rápido posible, una vez detrás de su puerta recobraba el aliento tras la carrera que se había dado para llegar a casa, una vez recobrado el aliento…
-invite… a un chico… a salir-
Tras salir de su trance su única reacción fue tomar su sombrero y ponérselo en la cara para ahogar sus gritos de emoción, justo como una quinceañera que por fin consiguió tener una cita con aquel chico que le gusta… simplemente kawaii desu nee.
Al día siguiente el muchacho esperaba a su cita, llevaba unos minutos de retraso pero bueno, cosas que pasan. De repente un auto azul descapotable se estaciono frente a él y tras el volante se encontraba la joven. Nessa usaba su vestido blanco de su carta de liga rara del juego, junto con sus zapatillas rojas, tenía puesto un pañuelo en la cabeza y usaba lentes oscuros para ir de incógnita una vez más.
-lamento el retraso. Había algo de tráfico-
-no hay problema-
-¿listo para divertirte?
-nena…- dijo saltando al auto -yo nací listo-
Eso fue suficiente para sacarle una risa entre dientes a la modelo y simplemente echó a andar el auto directo a la aventura. Viento en su cara, música agradable y hermosos paisajes en su camino hacían el paseo más agradable, y para el trotamundos el tener a una bella dama a su lado es un extra.
Tras una hora y media de viaje finalmente llegaron a su destino, un hermoso lago cristalino lejos de la nada, lleno de naturaleza y pokémon. En verdad hermoso, tanto que casi olvida su verdadero objetivo… casi. Pues al parecer el viento estaba a su favor pues cuando Nessa buscaba sacar algunas cosas del maletero el viento levanto un poco su vestido, lo suficiente para dejar ver lo que había debajo de esta, panties negras de encaje tipo bikini, increíblemente aunque sentía el viento Nessa no se había percatado de ello. Tras un buen taco de ojo el mañosito se volvió a comportar como un caballero y le ayudo a descargar las cosas.
-es en verdad un lindo lugar-
-este es mi lugar secreto, aquí vengo cuando quiero despejarme… salvo por mi amiga, eres la primera persona a la que traigo aquí-
-oh, qué gran honor… probare ser digno de tu confianza-
-*risitas* basta. Mejor ayúdame a acomodar las cosas y comenzaremos a divertirnos
Básicamente lo que prepararon fue una mesa plegable donde colocaron los víveres que Nessa había llevado para la ocasión. Una vez puesto todo lo primero que decidieron fue que nadarían un poco, Eddy ya estaba listo pero faltaba la dama quien lógicamente busco un lugar apartado para cambiarse.
Tras una breve espera ella volvió, nada despampanante que resaltar, era prácticamente el traje de baño que uso en alas del crepúsculo con el sarong negro incluido, un poco matapasiones tristemente pero bueno, era una dama y debía respetarse como tal. Lo curioso es que aun había conservado el pañuelo en la cabeza para "seguir pasando desapercibida".
-y… como me veo- pregunto con un leve rubor mirando a otra parte
-si tuviera una cámara te bombardearía de fotos cual modelo. Click, click, click- dijo haciendo como que la fotografiara, cosa que le hizo gracia a la fémina por la ironía al grado de seguirle el juego y comenzó a posar aunque no de la manera profesionalmente como suele hacerlo sino por las risas.
Ambos ya se encontraban nadando en las profundidades del lago, el chico se deleitaba con la belleza del ecosistema y con la enorme cantidad de pokémon de agua que, o huían de ellos o pasaban de su persona, algo que no se podía negar era que Nessa parecía una bella sirena que se comportaba en el agua como si fuera lo más natural de su vida, y eso era algo que la hacía ver bella como una diosa, Nessa volteo a ver a su acompañante y al notar como la miraba no pudo evitar ruborizarse. Pero el momento duro poco pues era momento de salir a tomar aire.
Al salir a la superficie se quedaron quietos relajándose flotando en el agua, mirando al cielo, perdiéndose en sus pensamientos.
-siento flotar en las nubes- dijo casi fumado el chico
-lo se… es una hermosa sensación que solo el agua puede ofrecerte-
-si… solo hay algo que el agua no puede controlarme-
-que es- pregunto confusa la dama
En ese momento el estimado del chico ruge dando a entender que tenía hambre por lo que rio burlona de manera dulce, aunque el karma suele ser una perra y en su caso no fue la excepción cuando su estómago le traiciono. El chico solo le sonrió traviesamente mientras ella solo sonreía apenada por haber quedado en ridículo.
Increíblemente Nessa parecía haberse tomado la salida en serio porque había si bien no gran cantidad, si abundante y deliciosa comida. El chico literalmente babeaba encantado pues no sabía por dónde comenzar. –Adelante, come lo que quieras- dijo la joven dulcemente, por Arceus esta chica derramaba miel.
El cielo comenzaba a teñirse de naranja y la pareja había dejado limpia la mesa, sobre todo el trotamundos quien tenía hinchado el estómago (XD), satisfecho por una deliciosa comida casera hecha con amor.
-ahh, nada como la comida echa en casa… tiene ese toque emocional que te hace desear más… *hick*-
-*risitas* me alegra que te gustara-
Tras una buena comida ambos reposaban a la orilla del lago, no se mojaban los pies a pesar de que aún seguían con sus prendas de baño. Mataban el tiempo mientras el sol lentamente se iba ocultando.
-fue un día agradable, ¿no?- dijo el chico
-realmente… la verdad me hacía falta- dijo un poco melancólica
-¿problemas en el paraíso?-
-¿ah? No, no, para nada. Solo… bueno…-
Nessa no sabía realmente que decir en ese momento, la había pasado tan bien que había olvidado su dilema principal pero ahora dicho dilema volvía a hacer eco en su mente. Afortunadamente esta vez no estaba sola, sobre todo cuando sintió la mano del joven tocar la suya.
Eso fue inesperado para ella, no sabía cómo reaccionar. Subio la mirada hacia su rostro y vio como le sonreía dulcemente, estaba empanizando con ella. Nessa se ruborizo, estaba estupefacta, era como esas historias románticas que tanto había leído o visto en proyectos audiovisuales, ¿Qué debía hacer? ¿Corresponderle?
De repente un Gyarados salto cerca de ellos sin mala intención, a como apareció se fue. Pero eso fue más que suficiente para asustar a la chica cuya reacción fue buscar refugio en el chico quien la recibió pero por lo inesperado cayó al suelo amortiguando la caída de la modelo.
Cuando ambos se recuperaron del susto grande fue la sorpresa al ver que Nessa estaba encima del muchacho, a horcajadas y con sus rostros cerca del otro. Mas lejos de escandalizarse la joven estaba en trance.
-¿estás bien?- pregunto el joven
-si… estoy bien-
-que bien-
A pesar de lo bochornoso de la situación solamente se limitaron a reír entre dientes, y entonces paso. Nessa no pudo resistir querer probar los labios del joven, no importaba la comprometedora situación en la que se encontraba, solo quería hacerlo y ya.
La noche había caído pero ellos no se habían ido, al contrario se encontraban en la parte trasera del auto aun comiéndose a besos, más extremo aun ambos estaban desnudos. ¿Cómo llegaron a esto tan pronto? (es un fic lemon, no le busques lógica. Calla y goza, perra).
Pero si tenemos que buscar una explicación, en uno de sus viajes de modelaje Nessa fue a una fiesta donde también estaba Elesa, accidentalmente la encontró teniendo delicioso sexo no con uno, sino con dos varones. A pesar de todo ella no pudo evitar seguir mirando como su compañera de profesión era tomada de esa manera y gozar en el proceso. Pero llego un punto en que no pudo más y simplemente se fue.
Para hacer más vergonzoso el asunto, en el viaje de regreso Elesa le dijo que la había descubierto y que hubiera sido divertido si se les hubiera unido. Claro que eso abochorno mucho a la morena y se excusó diciendo que no podía hacer eso hasta después de casarse, a lo que Elesa burlona le dijo que no fuera tan puritana, que el sexo podía ser divertido y además era una buena forma de liberar tensión. Por ultimo para cerrar el tema le dijo que de tener una oportunidad que lo intentase y entendería lo que quería decirle, esa fue la razón por la que accedió en ese momento con el chico que acababa de conocer.
Mientras seguían comiéndose a besos kalosianos, la mano del entrenador estimulaba la intimidad de la joven sacándoles gemidos medio ahogados por los labios de su amante, a su vez ella le hacía un trabajo manual en su endurecido miembro. Tras mucho beso y provocación era hora de pasar a la acción.
-¿lista?-
-ah… solo… se amable… por favor-
El chico solo le sonrió y se acomodó en ella, la joven estaba sentada con las piernas abiertas y recibió a su amante quien acomodaba su endurecido miembro en la húmeda caverna de la joven, listo para ser explorada. Poco a poco fue abriéndose paso causando naturalmente incomodidad en la entrenadora tipo agua.
Ella solamente se aferraba a la espalda del joven soportando el leve dolor que sentía, su pureza había sido tomada pero no había arrepentimiento alguno. Tras un buen rato y mucha paciencia el dolor había cesado dando paso al placer, Eddy iba a un ritmo lento tanto para que ella se acostumbrara como para disfrutar cada momento de ella.
El ritmo de las penetraciones había aumentado, conforme más tiempo pasaba, más placentero era para la modelo, ahora entendía lo que Elea le había dicho, el por qué lo hacía, simplemente era una sensación única que, incluso con la autoexploración no podía igualarse.
El entrenador aumento el ritmo y la fuerza de sus arremetidas, estaba a punto de correrse y Nessa también estaba en las ultimas. Finalmente el trotamundos suelta todo dentro de ella causando sensaciones agradables en la joven, teniendo su primer orgasmo de la noche. Ella seguía abrazándolo, incluso aún más al venirse, se miraron a los ojos mientras recuperaban el aliento, no dijeron nada, solo se sonrieron y posteriormente, se besaron.
Ahora era Nessa quien montaba al semental, moviendo sus caderas cual exótica danzante de vientre, sus hermosos senos, no tan grandes pero si de buen tamaño moviéndose libres, una vista excitante, invitando a ser tocados, cosa que hace el chico mientras ella no deja de moverse.
Ahora hacían el 69 de costado, ella succionando el miembro del muchacho a su vez que lo tenía atrapado entre sus piernas cual encuentro de lucha. Eddy degustaba esos labios inferiores, la mezcla de sudor y feminidad era realmente intoxicante. Tras mucho lengüeteo ambos terminan llenando la boca del otro con sus fluidos.
Nessa estaba contra la ventana de su auto mientras era tomada vaginalmente por detrás sin piedad alguna, perdiendo el control de todo, estaba a punto de enloquecer. Lo último fue un leve grito orgásmico bajo la luna en la oscuridad del lago.
Era una sesión de fotografías en un estudio random, una hermosa joven era bombardeada por los flashes de las cámaras mientras hacía poses… algo sugestivos. Una chica alta y esbelta, de piel morena y pelo oscuro con mechas azules. Era Nessa, líder de gimnasio de tipo agua de pueblo Amura y famosa modelo.
-excelente sesión de fotos, linda- dijo el retratista –ahora sí que-te-lu-cis-te-
-Gracias- respondió la morena con mucha chispa
–Bien, terminamos por hoy-
-nada mal, amiga- exclamo Sonia, quien había ido a buscarla
-Gracias, Sonia-
-no sé qué te pasó en estos días que te ha puesto de buenas pero doy gracias a Arceus por eso-
Nessa solo se limitó a sonreír, estaba satisfecha y con mucha razón, había tenido la más bella experiencia de su vida y le había gustado y esperaba volver a repetir algún día. Sonia por su parte no entendía que era lo que había pasado con ella para que estuviera así y le sacaría la respuesta de una manera u otra.
Mientras tanto un tren se dirigía rumbo a destino desconocido, nuestro héroe continuaba su desagradable viaje. El rato con Nessa le hizo disipar su cabeza y liberar tensión pero la cosa al parecer era inevitable… tanto que se estrujaba el pecho como si de un problema del corazón se tratase… y tal vez era asi.
