Hola!
No se la van a creer xD… Tienen que leer para saber :*
Sasuke la sintió llegar, se le estaba haciendo costumbre el pararse a ver a través de esa ventana como justo ahora lo hacía, pero esa era la única forma que tenía ahora de sentir que respiraba aire puro, no podía concebir el quedarse más tiempo en esa habitación de hospital. Un par de suaves golpes contra su puerta tuvieron el efecto de hacerlo sonreír, al fin alguien se dignaba a tocar. No dijo nada, solo se acercó a abrir la puerta él mismo. —Ohayou. —
—Ohayou, Sasuke-kun. —Hinata le regreso el buen día. La chica estaba realmente animada y Sasuke enarco una ceja al notarlo.
—Pasa. —El Uchiha se hizo a un lado y Hinata entro algo cohibida al pasar por su lado. —¿Sucedió algo? —no pudo evitar preguntar justo después de cerrar la puerta una vez Hinata había entrado.
—¿Po… Por qué lo pregunta? —
Sasuke se alzó de hombros. —Pareces muy entusiasmada. —
La comprensión brillo en los ojos de Hinata al escuchar a Sasuke. —¡Oh, eso! Mmm… Bueno, es que…—¿Cómo le decía que estaba animada por la misión?
El día anterior cuando había salido del hospital y sintió el fresco viento golpeando contra ella, al fin tuvo la oportunidad de pensar en lo que había pasado en ese día. Pensó en la misión que Kakashi le había encomendado, y sobre todo en lo que paso antes de que Kakashi hubiese aparecido, en él te necesito que Sasuke le había dicho. En el momento no pudo hacer más que sonrojarse por lo que el Uchiha le decía, aun ahora se sonrojaba, así como también podía pensar con más claridad al estar sola.
Pudo pensar más en lo dicho por él. ¿Sasuke la necesitaba? ¿A ella? Seguir pensando buscando respuestas a sus preguntas le había hecho llegar a una especie de conclusión y/o revelación. Sasuke no parecía tener muchos amigos (estos se podían contar con los dedos de una de sus manos y aun así le sobrarían dedos para contar (que triste T-T)). Los que tenía, su equipo siete, estaban verdaderamente ocupados, Sasuke no tenía muchas personas a quien recurrir. El Uchiha le había dicho que la necesitaba, no sabía exactamente qué necesitaba de ella, pero si el necesitaba de ella, entonces ella, Hinata Hyuga ayudaría a Sasuke Uchiha en todo lo que pudiera y como pudiera. Ralamente, justo ahora, viendo esos ojos negros que la miraban expectantes por una respuesta, Sasuke no parecía ser una mala persona y parecía que en pocos días ambos se habían convertido en amigos. Una sonrisa adorno la cara de Hinata ante la idea.
El día anterior, Hinata había salido del hospital preocupada y nerviosa por la misión que Kakashi le había dado. Pero después de habérselo pensado en el camino, Hinata había llegado a su casa saludando con un "¡Tadaima!" Quizá algo un poco demasiado alegre. Se había calmado, se había animado a sí misma, ya no sentía nervios e incluso estaba ansiosa por empezar la misión. Si ella podía ayudar a Sasuke, si ella podía serle de utilidad al Uchiha, entonces le ayudaría, en lo que fuera.
La sonrisa burlona de lado que esbozo Sasuke paso completamente desapercibida para Hinata al estar tan metida en lo suyo.—Es que te entusiasma la idea de que estaremos juntos.—Sasuke lanzo una burla para ella sin prestar realmente atención a lo que él mismo decía. El mismo se sorprendió de que ese día parecía haberse levantado muy hablador, pero lo atribuía al hecho de estar días en esa habitación sin salir y aburrido por no estar haciendo nada. Era normal que quisiera distraerse aunque fuese hablando un poco.
Los dedos índices se juntaron a la vez que las mejillas de Hinata se colorearon de rosa ante el comentario del último Uchiha.
Sasuke alzo una ceja y cruzo los brazos al ver el extraño gesto que la chica hacia—¿Tengo razón? —esta vez Sasuke pregunto, el comentario que había hecho antes había sido lanzado al azar con todo el afán de molestarla.
Y sin que Hinata lo pudiera ver, Sasuke abrió sus ojos algo más de lo normal al ver como la chica había asentido con la cabeza baja. —Yo… quiero ayudar a Sasuke-kun.—Hinata dejo de mirar al piso, se obligó a si misma a dejar de hacer ese gesto que era tan característico suyo y dejo caer ambos brazos a sus costados, alzo la mirada, y observo al Uchiha directamente a los ojos. Quería dejar la timidez de lado y comenzar a hablar cuando tenía que hablar, comenzar a decir lo que tenía que decir. La guerra la había cambiado más de lo que parecía, y la había cambiado para bien. —Yo…—trago saliva, aunque estuviera intentando ser valiente se sentía nerviosa. —voy a cumplir mi misión, vigilare a Sasuke-kun. Pero… también quiero convertirme en su amiga, no por la misión, sino… porque quiero ser una de las personas en las que Sasuke-kun pueda confiar. —
Sasuke no interrumpió a la chica, la dejo hablar. Fue mudo testigo del valor que ella había tomado para hablar con él, de la determinación que había brillado en los ojos de ella cuando lo miro directamente. Ella no sabía lo que le había hecho sentir, un estremecimiento en el cuerpo ante lo último que la Hyuga había dicho.
Hinata vio con sorpresa el cómo Sasuke sonreía. Observo cautivada ese gesto y lo que salió de los labios de Sasuke hizo que ella también sonriera y que el nerviosismo se fuera:
—Ya estoy comenzando a confiar en ti. —
Distinta, así era ella, muy diferente de las personas que había conocido antes, parecía limpia e inocente, sin dobles intenciones para con él. Se veía pequeña y frágil (lo que para Sasuke era lo mismo que decir patética). Pero daba una sorpresa cuando adquiría valor y se veía grande y fuerte. Otra buena palabra que podría describirla era: rara, tal como a Naruto. Naruto era raro, igual que Itachi, porque Itachi era una rareza de entre los miembros de su clan. Alguien sin la maldición de odio entre los Uchiha era raro. Al parecer, las personas raras iban con él.
Justo cuando Sasuke dio un paso para acercarse a ella la puerta se abrió de sopetón y una vena salto en la frente de Sasuke ¡¿Por qué carajos nadie se dignaba a tocar?!
—¿Hinata-chan que haces aquí ttebayou? — pregunto un Naruto parado en medio de la habitación de Sasuke. En cuanto Naruto había sentido a Hinata se había alegrado y había sonreído, espero en su habitación a que llegara para saludarla, grande fue su sorpresa al comprender que Hinata no se había dirigido para con él, había esperado por ella, a que tocara y entrara por la puerta de su habitación, en el momento en que su cerebro capto que ella no entraría, en el momento en que entendió que Hinata estaba en la habitación de Sasuke, pudo sentir como un escalofrió nada agradable le recorría el cuerpo.
La mirada de Sasuke para con Naruto era una especie de mirada asesina, ¿Por qué Naruto siempre tenía que interrumpir? Se ahorró un bufido e intento calmarse. —¿Qué quieres aquí dobe? Dime, ¿nadie te enseño a tocar? —el asunto de que nadie tocaba estaba comenzando a exasperarlo.
La cara de Naruto se volvió azul en cuanto pudo ver la forma en que Sasuke lo miraba, trago saliva y carraspeo—Sabes que yo no toco puertas. —
Hinata miro a los dos chicos que tenía a cada lado de ella, comprendiendo esa mirada por parte de Sasuke solo pudo sonreír con algo de nerviosismo pensando que lo mejor sería intervenir por el bien de Naruto. —Naruto-kun. —Naruto regreso a ver a la chica que lo había llamado. Sasuke chasqueo la lengua aun molesta con el rubio y al igual que Naruto miro a la Hyuga. —Yo vine por Sasuke-kun. —
Esas palabras pronunciadas por Hinata fueron como un balde de agua fría cayendo sobre Naruto, la última oración que Hinata había dicho se repitió un par de veces más en la mente del Uzumaki—Por… Por el teme. —
Hinata asintió al tartamudeo incrédulo del chico rubio.
Sasuke sonrió de lado por la reacción de su amigo pensando que se lo merecía por la manera que este tenía de exasperarlo. —Ya te contesto, ahora lárgate de mi habitación. —
—Pero… Pero… ¿A qué vienes por Sasuke-teme ttebayou? —
Una vena salto de la frente de Sasuke no solo por la terquedad del Uzumaki en no querer irse, sino también por la forma en que este lo había llamado.
—Tengo que vigilar a Sasuke-kun. —le contesto Hinata aun sin comprender la forma en que Naruto reaccionaba, parecía como si el rubio estuviera sudando frio.
—¿Cómo? —la cara de Naruto cambio demasiado rápido a una confundida, incluso las gotas de sudor que se habían asomado por la frente del rubio habían desaparecido tan rápido como habían aparecido. —¿Vigilarlo? —
—Hai. —Hinata miro a Sasuke y este solamente los ignoro y camino a la puerta de su habitación para ver si Sakura estaba en camino a decirles que al fin podían irse. —Es mi misión. —
—Ahora si no entiendo ttebayou. —Naruto se rasco la barbilla completamente confundido. —Sasuke no la abras metido en un genjutsu ¿verdad? —
—Mph—no iba a ser partícipe de las tonterías de Naruto. El de cabellos negros siguió asomándose por la puerta.
—Te explicare Naruto-kun. —Naruto asintió a la Hyuga, por alguna razón el estómago se le estaba revolviendo, algo le decía que lo que Hinata tenía para decir no le iba a gustar en nada. —Kakashi-san me dio la misión de vigilar a Sasuke-kun durante un tiempo. Por eso vine por él. —una explicación muy sencilla de parte de Hinata, la chica había pensado que sería mejor ahorrarse algunas cuantas explicaciones, algunas como por ejemplo que tenían que vivir juntos.
La expresión de Naruto cambio a una de las que tenía cuando era niño, esas donde sus ojos se convertían en una fina línea recta y fruncía los labios. —Por eso se quedaron ayer aquí ttebayou—Lo que Naruto había dicho no podría definirse como una pregunta o una afirmación.
Y aun sin saber si Naruto estaba preguntando Hinata asintió.
—Sakura viene en camino. —soltó Sasuke adentrándose en su habitación.
Justo cuando Sasuke paro a un lado de Hinata, Sakura entro con una sonrisa al lugar.
—¡Ohayou! —les saludo a los tres chicos de la habitación que le respondieron de la misma manera. Sakura miro la ansiedad en los ojos de Naruto y la mirada de fastidio que Sasuke tenía, reprimió las ganas de negar con la cabeza ante el comportamiento de sus compañeros y solo sonrió con sus ojos verdes brillando. —Ya pueden irse. —al fin anuncio.
—¡Genial ttebayou!—exclamo Naruto con gran jubilo en su voz, el rubio no había gritado pero no por eso su alegría se vio opacada.
Hinata sonrió por la alegría que Naruto desbordaba y por la forma en que Sakura miraba a sus dos compañeros, la mirada de Sakura desprendía gran ternura y cariño hacia ambos.
Sasuke no dijo nada, pero no tenía que decirlo, tanto Hyuga como Haruno fueron conscientes de como el cuerpo del Uchiha y su expresión parecieron haberse relajado.
—Vámonos. —Sasuke se dirigió a Hinata y esta apenas alcanzo a asentir.
—Naruto-kun, Sakura-san…—Hinata hizo una breve reverencia a ambos y salió por la puerta donde Sasuke la esperaba de pie.
Sakura parpadeo un par de veces, había sentido una especie de dolor dentro al verlos irse juntos, pero ese dolor había sido alcanzado por una pregunta que había rondado en su cabeza. —¿Por qué se fueron juntos? —
—Misión—respondió Naruto, las manos las mantenía hechas puño y antes de que Sakura se diera cuenta del estado de su compañero o de que pudiera preguntar a que se refería Naruto con esa palabra este salió corriendo desapareciendo por la puerta y despidiéndose con un grito de su compañera. —¡Adiós Sakura-chan, te veo luego ttebayou! —
Una vena salto de la frente de Sakura ¿Cuándo aprendería Naruto que no debía de gritar en los hospitales? Se tomó el puente de la nariz con los dedos y negó algo cansada con la cabeza.
-..-..-
Sasuke frunció el ceño al sentirlo.
—¡Sasuke-teme! —fue el grito de Naruto que Sasuke había anticipado. —¡Hinata-chan, espérenme! —
—Tsk. —Sasuke solo pudo chasquear la lengua al sentir como Naruto ya estaba a un lado de ellos.
—Na-Naruto-kun—soltó Hinata impresionada por la velocidad de su compañero mientras lo miraba ahora caminando a un lado de ellos con una gran sonrisa.
—Vámonos juntos ttebayou. Tenemos que celebrar que ya salimos.—Naruto se veía feliz, alegre y contento, y lo estaba, pero aun así, esa pequeña espinita le calaba en el pensamiento, no solo le decía "¡No los dejes solos!" Sino que también le hacía sentir una especie de incomodidad ante la idea de que estarían cerca, Hinata y Sasuke, no le gustaba ni como se escuchaban ambos nombres juntos. Saber que era lo que estaba sintiendo lo tenía borroso, no lo tenía claro, pero justo ahora no tenía tiempo para pararse a pensarlo, así que como siempre, como había sido Uzumaki Naruto desde un comienzo, hizo caso de su instinto.
—No. —antes de que Hinata pudiera responder ya fuese de forma negativa o afirmativa Sasuke se adelantó soltando la negativa respuesta con gran indiferencia.
—¿Pero por qué ttebayou?—
—No estoy con ganas de estarte aguantando. —Lo que había dicho Sasuke no había sido otra cosa que nada más que la pura verdad.
La cara de Naruto se volvió un puchero algo infantil que hizo sonreír a Hinata. —Tu si quieres ¿verdad Hinata-chan? —preguntó Naruto a la Hyuga que lo miro con las mejillas comenzando a sonrojarse, la forma en que Hinata había comenzado a sonrojarse había hecho a Naruto sonreír, porque esa era la Hinata que el recordaba.
Sasuke se preguntaba internamente ¿Qué le pasaba a Naruto? Sabía que Naruto ya era idiota de nacimiento pero justo en ese momento se estaba comportando más desesperante que en otras ocasiones.—Si yo no voy tampoco ella. —soltó Sasuke quebrando los desvaríos de Naruto que recordaba a la Hinata sonrojada que siempre había visto.
Antes de que Naruto pudiera quejarse por lo dicho por Sasuke, Hinata negó con la cabeza.—Naruto-kun, Sasuke-kun y yo tenemos algunas cosas que hacer. —Hinata de verdad estaba lamentándose el tener que negarse a la invitación de Naruto. Después de todo el ir a comer ramen a solas con Naruto había sido uno de sus sueños. Pero Sasuke tenía razón, su misión había comenzado, en la mañana antes de pasar a ver a Sasuke había ido a ver a Kakashi por petición de este, y Kakashi le había dado todos los datos para cumplir con éxito esa misión, y una de las ordenes que Kakashi había dado había sido que por nada del mundo podía dejar solo a Sasuke. No había de otra, tenía que negarse.
Naruto paro su andar mirando incrédulo el cómo Hinata nuevamente prefería quedarse al lado de Sasuke, el estómago volvió a revolvérsele y nuevamente sentía un escalofrió recorriéndole el cuerpo.—Pero… Pero…—
—No vengas Naruto.— soltó Sasuke mientras seguía caminando al lado de la Hyuga siendo guiado por esta al lugar donde se quedaría.
Hinata regreso a ver a Naruto y se despidió con un gesto de su mano diciendo adiós.
Naruto se llevó una mano al pecho, la sensación que le recorría no le gustaba. No pudo seguir pensando en lo que comenzaba a pasarle porque su estómago había gruñido pidiéndole comida, inmediatamente pensó en una sola cosa al sentir hambre. —Ichiraku. — de un salto se dirigió a su restaurante favorito, pero aun con el hambre, el pensamiento de que tenía que pensar en lo que le estaba pasando no le abandono.
-..-..-
—¿No fuimos malos con Naruto-kun—pregunto Hinata sintiéndose mal por el rubio.
—No. Se le pasara comiendo ramen. —
Hinata sonrió ante lo dicho por Sasuke, no había ni como negar eso, así era Naruto después de todo.
Mientras más avanzaban y se alejaban del hospital, mientras más se adentraban a la zona centro de Konoha, más personas había y más aldeanos los veian. La incomodidad llego a Hinata al sentir las miradas de los aldeanos puestas sobre ella.
Sasuke apretó los puños al sentir como lo miraban, esa gente hacia que se le revolviera el estómago, parecía que a pesar de todo no podía olvidar, no podía dejar de sentir rencor hacia ellos. —¿Qué ten lejos está? —pregunto el Uchiha intentando ser indiferente ante lo que decían sobre él, no importaba si lo que digieran fuese bueno o malo, nada de lo que saliera de la boca de esas personas podía hacer otra cosa más que molestarle.
—Sera mejor que corramos. —Sugirió Hinata no aguantando la atención puesta sobre ella, era peor que cuando decían los chismes de ella con lo de Naruto.
Sasuke asintió, y justo después que asintió ambos brincaron a lo alto de un techo y comenzaron a correr por sobre los tejados.
Hinata sabía que Sasuke estaba bien de salud, el esfuerzo de correr no sería contraproducente para el Uchiha, o al menos eso esperaba. Casi llegando a las afueras de Konoha, por donde estaban los bosques y las casas eran escasas, Hinata detuvo su andar y salto al suelo, el Uchiha la imito y ambos continuaron caminando.
—Es ahí. —apunto Hinata una casa pequeña de un piso.
Sasuke alzo una ceja. "No estaba mal" fue el primer pensamiento del Uchiha. Una casa casi a las afueras de Konoha, alejado de los civiles que tanto le molestaban. Parecía que Kakashi estaba pensando en todo por él.
Ambos llegaron a la entrada y Hinata abrió la puerta.
El pensamiento de que Kakashi pensaba en todo despareció de la mente de Sasuke al verla por dentro. La casa estaba intacta, tenía buena estructura, incluso había muebles ¡Pero era una verdadera pocilga!
El rostro de Hinata se volvió azul.
—Creí que tendrías todo preparado. —replico Sasuke sin poder dejar de mirar el lugar.
—Yo… Fui a ver a Kakashi-san, él no me dijo nada de esto. —No que Hinata intentara justificarse, pero era la verdad, Kakshi le había dicho prácticamente que estaba todo listo, incluso el asunto de su padre Hiashi, le había dicho que su papá estaba de acuerdo con su misión, que tenía todo listo. Pero nunca le hablo sobre lo que estaba viendo. Sasuke dio media vuelta y comenzó a alejarse. —¡Sa-Sasuke-kun ¿A dónde va? —
—Al bosque. —
—¡¿Qué?! —Se alarmo Hinata.
—Prefiero quedarme en el bosque. —Sí, Sasuke estaba actuando como un niño, pero nadie sabía lo molesto que se encontraba.
—Sasuke-kun, espere… Yo puedo…—Hinata siguió al Uchiha detrás de él.
—No duermo en basureros. —le contesto y siguió caminando, parecía que Sasuke estaba verdaderamente indignado.
—Lo limpiaremos. —
Sasuke se detuvo, no tanto por lo que ella había dicho, sino más bien por el hecho de que ella lo estaba sujetando por la parte de atrás de su camisa. Eso debió molestarle, pero se retuvo a sí mismo y regreso a verla quedando quizá algo demasiado cerca. —Esperas que yo limpie—el tono de Sasuke había sido uno intimidante, ya lo había visto muchas veces, pero quería verlo una vez más, quería ver como la chica delante del él tomaba valor y lo enfrentaba. Sasuke sabía que eso pasaría, la conocía, en tan poco tiempo ya la conocía como si la conociera de años.
Hinata inhalo una gran bocanada de aire y alzo el rostro, miro al Uchiha a los ojos, sus blancas perlas brillando en determinación. —Sí. —Una vena apareció en la frente de Sasuke al escucharla. —Espero, que lo hagamos los dos. —la vena en la frente del Uchiha comenzó a desaparecer. —Se… que no es lo que esperaba, pero podemos hacerlo. —Ambos casi dentro del bosque, con árboles casi pelones por el otoño y el invierno entrante rodeándolos, estaban demasiado cerca, y aun así Hinata se acercó un corto paso aún más. Difícil saber si Sasuke fue consiente o no de la forma en que había bajado el rostro un par de centímetros. Con el corazón latiendo acelerado Hinata continuo, así como era difícil el saber si el Uchiha tenía conciencia de lo que pasaba, también era muy difícil saber si Hinata era consciente de lo que hacía.—Podemos convertirlo en un hogar. —Antes de que Hinata pudiera terminar de decir "En un hogar para Sasuke-kun" Sasuke se adelantó y corto las palabras de ella con un beso, no fue rápido, Hinata lo había visto acercarse a ella de una forma algo peligrosa, había sentido su mano posarse en su cintura, el como la acercaba, sus sentidos habían estado tan despiertos, y su cerebro tan apagado, seguramente si Hinata estuviera pensando con claridad se habría desmayado ante los ojos del Uchiha, pero afortunada o desafortunadamente no era el caso.
Sasuke la beso, estaba entre consiente e inconsciente de lo que hacía, la acerco aún más a él tomándola por la nuca con su mano libre, un choque de labios que le estaba dando lo que quería: sentir calor, sentirse tranquilo, dormido y despierto a la vez.
El Uchiha tenía un suspiro atorado en el pecho. Podía sentir a la chica tan pegada a él. Y justo en ese momento lo supo, no era cursi, no estaba admitiendo ante sí mismo que la amaba, pero sí que la necesitaba como nunca había necesitado de otra persona. Quizá había necesitado de Naruto, de Itachi o de Sakura y Kakashi. Pero nunca nada parecido a lo que quería de ella. Quería el calor que desprendía y el aura que la envolvía.
El beso termino cuando ambos necesitaron respirar, Sasuke se alejó poco a poco, centímetro a centímetro de su rostro, pero no así de su cuerpo.
Hinata lo miraba asombrada, consiente ahora de que no se había alejado, de que ella había movido sus labios sobre los de él, de que ella mantenía la camisa del Uchiha bien sujeta con sus manos. Y a pesar de todo solo pudo pronunciar una cosa: —Mi primer beso. —
Sasuke sonrió. —No será el último. —volvió a besarla. Y Hinata un sintiéndose dormida y más caliente de lo normal, con sus mofletes más rojos que nunca, cerró los ojos permitiéndole tener contacto con sus labios nuevamente.
O.o ¡Me quede así!
WTF!? ¡¿Qué paso ahí?! ¡Oh por dios lo ame! Me encanto z4
Espero que a ustedes también les haya gustado y muchas gracias por comentar xD
Saben cómo soy, digo: hay se queda, y después me da un no sé que que me hace querer traer otro cap.
No sé ni que decirles con este cap, mientras lo escribía ni yo me creía lo que estaba escribiendo, hasta siento a Sasuke OoC pero no lo voy a cambiar porque me gustó tanto la última escena que pffff te quedas así Sasuki xd.
Por fa díganme que les parece el como actúa Sasuke porque eso si es algo que me interesa demasiado, es que no se, como que lo veo en su personaje pero a la vez rarito.
Perdón por mi desastre de ortografía TOT
Nos vemos!
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