Descargo de responsabilidad: Highschool DxD no me pertenece, sin más que decir espero que les guste.
Bajo el cielo artificial del Inframundo y en frente de una mansión casi tan grande como el Templo, se encontraba nuestro pintoresco grupo de Dragones híbridos, Pura Sangre y las damas del mismo Sekiryuutei de Dragon Truth. Como se los había prometido el Patriarca Gremory, Dragon Truth entero vino a la misma mansión de la familia de la peli roja para poder ofrecerles un banquete espectacular en forma de agradecimiento por haber detenido el comportamiento infantil de su hija. Sin mencionar que también en forma de disculpa por esta misma.
-¿Saben? Siempre me sorprendía de ver lo enorme que era la mansión de Rias… y ahora que vivo en el templo se me hace un poco Emm…-
-¿Pequeño?- el rubio tratando de completar lo que iba a decir.
-…creo que no era necesario que lo dijera ¿Verdad?- Issei se rasco la nuca por los nervios.
-No te preocupes, al fin y al cabo es lo que todos pensamos.- continuo Delta-Xis.
-En cualquier caso, Issei-sama. Por ahora lo único que podemos hacer ahora es disfrutar la cena que nos preparó la Familia Gremory en compensación por la actitud de Rias-sama.- dijo Le Fay en tono formal.
-Si, por ahora lo mejor será pasar y disfrutar de la cena, pero antes… no quiero ser grosero pero… ¿Por qué vinieron también?- el castaño preguntando a las tres Sitri.
Así es, Sona, Tsubaki y Serafall también acompañaban a Dragon Truth a la mansión de los Gremory con el mismo fin que todos: Participar de la cena, sin mencionar que venían formales… a diferencia de Dragon Truth.
-Quiero asegurarme de que las cosas salgan bien, de que no hagas ninguna cosa indebida o tonta.- dijo Sona arreglándose los lentes.
-Además, queremos saber si podemos hablar con Rias un rato… tenemos que hacerle algunas preguntas con respecto a la situación ya que hay algunas cosas que no nos terminan de encajar.- prosiguió Tsubaki.
-En mi caso… solo quiero acompañar a Issei-chan y de paso pasar un tiempo de calidad con mi linda hermanita Sona-chan, pero también vine por el mismo asunto que ellas así… además de que soy una Dragon Truth también.- tomando el brazo del castaño y haciendo sonrojar a la pelinegra con lentes y celar a las Nekomatas y a la Maga rubia.
-En todo caso, es lindo de su parte que nos acompañaran para la cena… parece que la competencia no te lo dejara fácil Le Fay.- Decía Hollow en tono de burla y poniéndola nerviosa.
-¡Cállate Hollow!- mientras este reía de forma baja mientras su hermano mayor le acariciaba la cabeza.
-Issei-Sempai.- le hablo la hermana pequeña de Kuroka.
-¿?... ¿Qué ocurre Koneko-chan?- dirigiéndose a ella
-¿Realmente está bien… que los haya acompañado?- un poco tímida y dudosa.
-… Je… claro que sí, además que así podrás pasar más tiempo con tu hermana para conocerse. Especialmente por ella quiero que te quedes. ¿Comprendes?- poniendo sus manos sobre los hombros de la Loli peli platina.
-… Si, lo hare- con una leve sonrisa.
-Ese es el espíritu, ahora ve con tu hermana. Que el tiempo es oro.- dijo este mientras ella acertaba alegre.
-(Pero también, también quiero pasar tiempo contigo Sempai… también hare eso).- pensó Koneko con gran confianza y sonrojo en sus mejillas.
-En todo caso, quiero pedirles que se comporten de la mejor manera, sé que esto es una cena de disculpa pero quiero causar una buena impresión y que no nos vea como animales salvajes y sin modales… te estoy viendo Roku.- el rubio le lanzo una mirada con la máscara.
-¡Oye, eso es ofensivo!- se defendió este.
-¿Acaso miento?- con tono represivo.
-… No te preocupes mí querido amigo Ronin, seré más bueno que el pan... Mmm… que buena idea, un Sándwich de…-
-Roku, vamos a comer no pienses en comida… *Suspiro*, bueno… aquí vamos.- volteando hacia la puerta.
A pesar de que Samurái dijo eso, el primero en dirigirse a la puerta fue el castaño. Justo cuando estaba a punto de tocarla, el mismo Sirzechs abre la puerta con un traje formal y al ver Issei este sonríe y decide darle la bienvenida.
-Ahh, Issei-kun. Bienvenido a nue…-
*PUNCH*
Pero fue interrumpido por un golpe.
El mismo castaño le había enterrado el puño en toda la cara en frente de los sirvientes y de todo Dragon Truth, lo más sorprendente fue que derribo y noqueo al mismo Maou Peli rojo. Al caer al suelo se podía ver que tenía los ojos como espirales y le sangraba la nariz hasta el suelo.
-Disculpa… fue un desliz.- pasando al lado de él como sin nada.
-… y dices que yo soy un animal salvaje.- comento Rokufen al ver aquella tontería.
-¡Solo entremos y punto final!- comento Samurái.
Todos entraron e ignoraron al inconsciente Maou peli rojo, Serafall fue la única que saludo de manera "amable" a su compañero. Mientras que el último en pasar que fue Hollow dijo:
-Lo siento… no realmente.- y se va con sus amigos, en eso llega Su esposa Grayfia y su hijo Milicas y lo levantan.
-Ugh… parece que Issei-kun todavía me odia.- acariciándose la parte donde el castaño lo golpeo que es toda la cara.
-… ¿Parece?- pregunto con sarcasmo.
-No te preocupes Otou-sama, Seguro que Issei-Onii-Sama te perdonara y todo volverá a ser como antes.- Dijo Milicas con una sonrisa alegre y optimista.
-Eso espero Milicas… realmente lo espero.- Mirando a Dragon Truth que va hacia el comedor.
(Cambio de escenario: Comedor de la Familia Gremory).
Dragon Truth estaba en la puerta, era como si esperaran que alguien abriera la puerta. Pero al momento que Samurái le había hecho una señal a Issei (Quien estaba en frente de la puerta) para que la abriera, Aparece el mismísimo patriarca de la familia de la peli roja: Zeoticus Gremory.
-Ahh, Issei-kun, Dragon Truth. Es un placer tenerlos aquí.- con una sonrisa muy amable.
-El placer es nuestro señor.- dijo el castaño inclinando la cabeza ligeramente.
-Ya te dije que no es necesario que me digas señor, a pesar de todo lo que paso aun te veo como un hijo.- posando su mano sobre su hombro de forma simpática.
-Emm… no quiero ser grosero pero... ¿Dónde está el banquete?- Pregunto Rokufen un tanto impaciente y emocionado.
-¡Rokufen!- lo regaño el rubio.
-Jajajajajaja, no se preocupe. Ya que el banquete… está aquí.- abriendo más la puerta que lo tapaba.
Al mostrar el comedor, este se vio a relucir con platillos exóticos y de buen aspecto, comida de la más alta calidad y por si fuera poco. Muchos platos rellenos de carne, dulces, entremeses y todo lo demás que se pudiera hallar en una gran mesa para un banquete, Dragon Truth como las Sitri estaban completamente sorprendidos y Rokufen… bueno. Literalmente estaba babeando la ver toda esa cantidad exagerada de comida.
-Todos los alimentos fueron cocinados y preparados de la manera más profesional y con las mejores especias e ingredientes que se pudieron encontrar, espero que esto pueda compensar en parte el desastroso comportamiento de nuestra hija.- con el tono más formal posible.
-¡Disculpa aceptada! ¡AHORA A TRAGAR!- el pelinegro intento ir de golpe a la mesa pero fue detenido siendo jalado del cabello por Samurái ocasionando que callera de espaldas.
-Rokufen… no estamos en casa, muestra algo de conciencia.- volvió a regañarlo el rubio.
-… Ups.- sintiéndose avergonzado por un momento.
-Pero que grosero.- agrego Koneko.
-Jajajajajajajaja, veo que Dragon Truth es un grupo muy particular. Parece que has hecho buenos amigos Issei-Kun.- sonriéndole de manera amable.
-Bueno, creo que soy muy afortunado de tenerlos y a muchas personas que me aman.- viendo a las chicas que se sonrojan.
-Si, en estos tiempos hay que tener cerca a los amigos y a los seres queridos… Y hablando de amigos. Es un gusto tenerlas aquí, Jovencitas Sitri.- hablándoles de forma cortes.
-El honor es nuestro, Lord Gremory. Le agradecemos que nos dejara participar en la cena junto con Dragon Truth.- Inclinando la cabeza al igual que su reina y su hermana mayor.
-No, no. El honor es mío. Al menos podemos fortalecer los lazos de amistad que tenemos entre Sitri y Gremory.-
-(A través de nosotros, por lo que veo).- Pensó el pelinegro gótico.
-Pero bueno, dejando las formalidades de lado… ¿Seria mucha molestia si pudiéramos hablar con Rias?- Pregunto la misma Sona.
En ese momento la sonrisa del patriarca peli rojo tambaleo por un segundo, pero fue tiempo suficiente para que no lo notaran las chicas Sitri. Pero Issei quien estaba mirando la escena y fue el único que noto ese tambaleo.
-Por su puesto. Son las amigas de Rias y los demás ¿Qué clase de anfitrión seria si no las dejara ir a verla?- juntando las manos de forma amigable.
-Gracias Lord Gremory.- Entonces las tres se fueron dejando a Dragon Truth con la familia de la peli roja.
-(Ddraig… ¿Lo viste?).-
[Dudo por un momento, parece que la situación fue más delicada de lo que habíamos presentido].
-(¿Deberíamos pedirle si podemos ver a Rias También?).-
[¿Crees que es una buena idea después de la gran batalla con ella?].
-(…).-
[Socio, ya lo dijo tu novia. Lo único que podemos hacer es disfrutar de la cena y ver como alguno de tus desquiciados amigos hace un escándalo, además. Aun si tuviéramos su permiso para ir a verla, ella no accedería por la vergüenza que paso].
-(¿Entonces qué podemos hacer?).-
[Te lo resumiré de esta manera: Nada].
Issei se sentía impotente, no era que de verdad quería ver a Rias pero algo en su subconsciente no paraba de decirle que algo andaba mal. Por su puesto solo dos personajes notaron esto: Naozen y Samurái.
-Bueno, me alegra que pudieran venir Guerreros de Dragon Truth. Ahora les invito a tener la más abundante cena de compensación que pudieran tener. Puede comer con libertad.- haciendo una reverencia con el brazo.
-¡Si señor!- Todo Dragon Truth excepto.
-¡ESO EEEEEEEEEEEEEEEEEEES!- bueno, tú ya sabes.
Rokufen se iba a abalanzar contra la comida otra vez, pero al igual que la vez anterior. Aparece Samurái quien logra agarrarlo de su propio cabello y lo lanza hacia atrás haciéndolo chocar contra el suelo.
-Roku… ¿Qué te dije?- con voz autoritaria.
-… que me controle.- dijo avergonzado.
-Pues contrólate mejor porque no estás haciendo ningún avance.- ofreciéndole la mano para levantarse y este la acepta y se levanta.
-… Perdón.- luego casi todo el mundo ríe.
(Unas horas después).
Ya era medio día, y todos los presentes la estaban pasando muy bien conversando, comiendo y conviviendo entre ellos. Así como Lord y Lady Gremory conversando con Samurái, Naozen comiendo solo (Aun con su máscara), Marcus Delta-Xis y Hollow conversando entre ellos alegremente, Issei pasando el rato con sus chicas. Era una buena velada, sin mencionar que Rokufen en el fondo comía como si se le fuera el alma en ello, además compartía de vez en cuando su comida con una que otra persona (Según Samurái algo muy raro en el peli negro Fénix). Los que le ponían atención al peli negro eran Issei, Kuroka, Le Fay y Koneko.
-Es un ser muy salvaje Nyan.- dijo sonriente y divertida.
-Si… y de muy pocos modales.- siguió la maga rubia con una sonrisa forzada.
-Es un poco grosero.- la Nekomata menor comiendo un dulce poco a poco.
-No lo sé, como que yo ya me acostumbre a verlos comer sin parar.- dijo Issei apoyando su rostro sobre su mano.
-Pero hoy día parece que no todos están comiendo sin parar.- menciono la maga rubia viendo al trio de amigos conversando alegremente.
-Ese sujeto paso de ser un idiota a un idiota amable ¿Qué le habrá pasado para que tenga ese cambio tan repentino?- se cuestionó la Nekomata peli negra.
-Cierto, ese hombre generalmente es odioso y con las Nekomatas es un peligro viviente. Pero con nosotras… se ha vuelto muy amable.- prosiguió Koneko.
Es verdad, Delta-Xis. Quien se supone odiaba a los Nekomatas por la muerte de sus padres. Empezó a portarse educado con ellas, era amable con ellas y se servía un desayuno decente, en pocas palabras. Era como si las trataba como parte de la familia.
-Fue porque se lo pedí.- el castaño sorprendiendo a las chicas.
-¿Usted?- Empezó Le Fay.
-Si, en el viaje a Nueva York le pedí a Delta-Xis que dejara de ser tan malo contigo. No puedo creer que cambiara de tal forma que las acepte como un miembro más de Dragon Truth, Delta-Xis es un buen amigo al fin y al cabo.- con una sonrisa
-Nyan, Issei-san eres el mejor.- levantándose de su silla y acercándose para darle un beso en los labios a Issei.
-¿Cómo?- Celosa y enojada.
-¡Kuroka-nee-sama!- de la misma forma.
-Ohh, Nyan, perdón se me olvido Nyajajaja.- riendo alegre mientras las demás miraban con celos al a Nekomata peli negra y desvían la mirada. El castaño nota esto y dice.
-Te lo compensare cuando llegamos a casa… lo prometo Le Fay.- llamando la atención de esta.
-Ugh… bueno, Si Issei-sama quiere… no tengo problemas.- con un sonrojo.
Koneko tenía la cabeza baja con un semblante de tristeza, Issei al notar esto decide acariciar la cabeza de la Loli como si fuera la cabeza de un lindo gatito. Haciendo que esta se sonroje y se alegre.
-Además, parece que Samurái causo la buena impresión que quería.- agrego Le Fay haciendo que todos vieran hacia él.
Parece que estaba muy animado hablando con Zeoticus y Venelana. Los tres reían y parecían muy alegres. Aunque en Samurái era difícil ya que aún tenía puesta su máscara.
-que buena suerte que lo lograra.- dijo Issei.
-Sí, lo logro Nyan.- siguió Kuroka.
-… Oye, eso se ve delicioso.- el castaño viendo un plato de carne.
-Yo le sirvo Issei-sama.- se adelantó la maga Rubia
Y justo cuando la maga iba a darle el plato, otra mano aparece agarrándolo al mismo tiempo que Le Fay. Aquella mano pertenecía a su mejor amiga y rival en el amor Kuroka, las dos cruzaron sus miradas y saltaron chispas en ellas.
-No te preocupes Kuroka, yo le daré el plato a Issei-sama.- tratando de contener sus celos.
-Pero Le Fay, tú ya mimaste demasiado a Issei-san. Incluso hasta le diste de comer.- rebatiendo y sosteniendo con fuerza el plato.
-Pero yo dije que se lo daría.- replico esta.
-Pero ahora me toca.- y esta hizo lo mismo.
-Claro que no.- siguió Le Fay.
-Claro que si.- Luego Kuroka.
Ambas empezaron a discutir quien le daría el plato a Issei, pero sin darse cuenta el plato había desaparecido de la mano de las dos. Al darse cuenta vieron por todas partes y al ver al castaño vieron que Koneko se lo estaba dando.
-Aquí tienes Sempai.- ofreciéndole la comida a Sekiryuutei de Dragon Truth.
-Gracias, Koneko-chan.- tratando de agarrar el plato pero esta se adelanta y toma el tenedor con una pequeña Proción de carne y dice:
-Sempai… di ahh~.- con un sonrojo en sus mejillas.
-… ahh~.- este sin dudarlo obedece y acepta la comida.
-¿Esta rico?- con una sonrisa.
-Mmm… delicioso… ¿Quieres probar?- ofreció este a modo de cortesía.
-Ugh… claro, me encantaría.- dijo ella mientras las dos ardían en celos.
-Ahora tu di, ahh~.- tomando un trozo de carne con el tenedor.
-Ahh~.- imita al castaño y acepta la comida.
-¿Te gusta?- pregunto este.
-Sí, esta delicioso.- con una pequeña sonrisa.
-Me alegra mucho.- le devuelve la sonrisa.
Entonces ella de reojo a las dos de reojo con una sensación que les dice a las dos "Les gane", haciendo que ambas se empezaran a enojar y a celar mucho más.
-(¡ME GANO MI PROPIA HERMANA!)- Pensó Kuroka enojada.
-(NO ES JUSTO, YO DEBIA HACER ESO)- prosiguió Le Fay.
-Oigan- se oye la voz de Hollow.
-¿?- Las dos se voltean a mirarlo.
-¡Están celosas! ¡Están Celosas!- Dijo cantando el peli platino.
-¡CIERRA LA BOCA!-
Las dos le lanzaron dos platos de pastel pero este los esquiva, mientras Que los hermanos Fell con sus rápidos reflejos atrapan y se los comen. Mientras que Hollow ríe bajo y el peli azul le acarician la cabeza del hibrido. Mientras tanto en la otra parte de la mesa se ven a los patriarcas Gremory platicando con el líder de Dragon Truth.
-Son muy animados.- dijo el patriarca.
-Me alegro de tenerlos, le dan vida al templo.- prosiguió Samurái.
-También debe ser difícil mantener a tantos jovencitos usted solo.- después la matriarca.
-Bueno, no lo niego… sobre todo por Rokufen. Pero hay veces en las que de verdad me alegra de haberlo recogido y conocerlos cuando eran niños y en algunos casos, haber ayudado a los grandes. Es una sensación muy agradable ayudar a los que tanto quieres y considerarlos amigos, o mejor aún… una familia.- con un tono muy acogedor.
-Es usted un gran hombre Samurái, me alegra de que Issei-kun tiene a alguien que si lo proteja y lo oriente.- Lady Gremory muy agradable.
-Muchos necesitamos a alguien que nos guie en la vida ¿No creen?- levantando una copa de jugo de durazno.
-Por su puesto.- y él una de vino.
-Por la juventud de hoy.- el rubio propuso el brindis.
-Salud.- los tres al unísono.
Entonces chocaron las copas y empezaron a beber de ellas, Samurái que tenía la boca de su máscara abierta no tuvo ningún problema en beber el líquido. Se podría decir que esta noche terminaría con broche de oro y de manera agradable y que la cena fue un total éxito y todos se irían ya a casa a descansar.
Pero no todo es tan sencillo.
-Escuchen.- entonces aparece una tercera voz, La de Naozen.
-¡!- los tres dirigen su atención hacia el peli negro.
-Lamento interrumpir este momento pero tengo algo que preguntar… Lord Gremory… ¿Podríamos hablar un rato en privado?- mirando al patriarca con seriedad.
Al escuchar ese tono, Lord Gremory sabía que ese algo del que iba a hablar sería algo serio. Pero al mismo tiempo por el contexto de la situación, el patriarca sabía lo que se avecinaba.
-… por su puesto.- levantándose de la mesa y se van los dos.
Se van por la puerta que estaba en un principio detrás del peli negro gótico. Al parecer el único que noto esto fueron Venelana, Samurái e Issei, los demás estaban conversando, comiendo o discutiendo. Pero de un momento a otro…
-¡BANZAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAI!- Rokufen a la comida sin previo aviso.
Pero no tan previo porque Samurái salta y agarra a Rokufen del cabello y lo lanza hacia la pared con mucha fuerza. Momentos después se ve a un Rokufen atado y amordazado tratando de luchar contra su voluntad.
-Te dije que te controlaras ¡Pero nunca me haces caso! Ahora te vas a quedar aquí sin nada que comer.- haciendo que Rokufen llorara cómicamente.
-MMMMMMMMMM, mmm, mmm, mmm, mm, mm, m, mm, m- como estaba amordazado no se le entendía nada.
-¿Qué fue lo que dijo?- pregunto Le Fay.
-Dijo: Solo quiera probar un poco, no seas malo.- Tradujo Marcus.
-¿Cómo sabes lo que dice Nyan?- pregunto esta.
-He pasado tiempo con Rokufen, lo conozco mejor que nadie ya que compartimos el mismo gusto por la comida.- rascándose la barbilla con la mano.
-Ya lo dije, no vas a comer más. Te quedas castigado.- haciendo que llore más.
Todos estaban dispuestos a regresar a sus puestos, pero entonces Issei toma la manga del rubio enmascarado y le pregunta.
-¿Podrías venir conmigo?- le pregunto susurrando.
-¿Mmm? ¿Por qué?- pregunto este.
-Necesito tu ayuda… quiero saber de qué están hablando Naozen y Lord Gremory.- pidió este.
-Mmm… ¿En verdad quieres saberlo?-
[Mi Socio y yo estamos un poco intrigados sobre la situación actual de la niña Gremory, Samurái. Además, estoy seguro de que tú también quieres saber lo que está pasando.]
Es verdad, Naozen y Samurái tenían cierta intriga con respecto a saber lo que le iba a pasar a la actual heredera de la casa Gremory. Por eso le agradecían a Issei esta oportunidad y Samurái no quería perderse ningún detalle también.
-… Está bien, vamos a verlos.- moviendo la cabeza en señal de positividad.
Entonces los dos siguieron el rastro del patriarca y el peli negro gótico, no antes de que Samurái le dijera a Venelana que tenía que hacer algo y que regresaría pronto. Ya en el pasillo los dos estaban tratando de ser sigilosos para que los dos hombres no los descubrieran.
-¿Crees que puedas esconder tu presencia?- le pregunto el rubio.
-Si es tan fácil como detectar el poder de otros creo que podre.- dando una respuesta lógica pero positiva.
-Entonces adelante.- con eso ya estaba conforme.
El rubio y el castaño siguieron recto por un pasillo muy bien decorado, hasta que llegaron al fondo de este y al parecer había una bifurcación. Pero antes de llegar a ella en su totalidad…
-…Entonces eso paso.- se escucha la voz de Naozen y los dos se sorprenden.
-Si… así es.- luego la voz de Zeoticus.
Aquel par de Dragones se ponen lo suficientemente en la orilla para escuchar con más claridad la conversación que tenían el patriarca Gremory y el hermano del líder de Dragon Truth. El peli rojo tenía una expresión seria, pero el peli negro llevaba su máscara así que no se sabía si estaba igual o enojado.
-Entonces, no hay nada que se pueda hacer ya.- prosiguió Naozen.
-No… no es una opción que me enorgullece, pero si es por mi hija creo que no tengo otra opción.- Zeoticus apretando fuerte los puños.
-Comprendo… no es fácil tomar una decisión así.- cruzando los brazos.
-… ¿No habría algún otro modo? ¿Que ustedes intervengan? o ¿Que intenten convencer a los ancianos? ¿O algo?- casi se oía desesperado, despertando dudas en Issei.
-No… nosotros no podemos intervenir en los asuntos de otras facciones, es una regla que llevamos desde la fundación de Dragon Truth y ya hemos roto esa regla un sinfín de veces después de todo lo ocurrido… lo siento.- con un tono de pesar.
-Entiendo… le agradezco la intención, Naozen-san.- tratando de ser formal.
-Solo llámeme Naozen… odio los formalismos y honoríficos.-
Issei y Samurái estaban muy intrigados con la conversación que estaban teniendo el patriarca Gremory y el Dragon Pura Sangre ¿De que estaban hablando? ¿De qué querían convencer a los ancianos? ¿Acaso Rias había cometido otra estupidez? Las dudas rondaban en la cabeza de nuestro protagonista y de su amigo, pero entonces aquellas dudas fueron interrumpidas cuando…
-Tal parece que tendrá que avisarle a su hermano sobre la situación.- continuo el patriarca.
-Si… tendré que avisarle sobre esto.- bajando un poco la cabeza.
-Entonces… ¿Quiere que le ayude a decírselo?- ofreciendo su ayuda de forma muy agradable.
-No se preocupe…No será necesario.- sorprendiendo a todos los presentes.
-¿Por qué?- Pregunto creando un momento de silencio.
-… Sal de ahí Alba… Y tú también Issei, puedo sentir el Aura de Ddraig así que no tiene sentido seguir ocultándose.- Zeoticus estaba sorprendido al escuchar eso del aura, y de un momento a otro.
Los dos salen de su escondite.
Issei, el Sekiryuutei de Dragon Truth el cual estaba un poco enojado con Ddraig por no ocultar su aura y Samurái quien ahora se conoce su nombre real como Alba.
-¿Te llamas Alba?- le pregunto al rubio.
-… Es una larga historia.- evadiendo el tema con la mítica frase.
[Lo siento Socio… pero yo nunca aprendí a sentir o a disminuir mi aura.]
-Ok… eso me generara problemas a largo plazo seguro.- hablando como si eso lo molestara.
-Me sorprende que hayan sido tan osados para escuchar la conversación de otra persona a hurtadillas.- la voz del peli negro detonaba cierto tono de decepción.
-… Lo siento Zen, pero yo también tenía cierta intriga de lo que paso con Rias.- respondió Alba con vergüenza.
-… Aunque en cualquier caso, yo ya les iba a decir lo que está pasando.- llamando la atención de los dos.
-Entonces díganme… ¿Qué paso con Rias después de todo esto?- la mirada de Issei detonaba mucha determinación pero preocupo un poco al patriarca Gremory.
-Dime Issei-kun… ¿En verdad quieres saber lo que le paso a Rias?- pregunto en forma de advertencia.
-Si… quiero saberlo.- un si lleno de decisión, entonces vio la gema en la mano que brillaba en la mano izquierda de Issei.
[Dígalo Lord Gremory… Aunque usted se niegue mi Socio no aceptara un "No" como respuesta… y créame que no lo convencerá de lo contrario].
-*Suspiro* Esta bien… entonces, prepárate Issei-kun… por que dudo mucho que te vaya a gustar lo que vas a escuchar ahora.- cerro los ojos preparándose mentalmente también.
Había un silencio sepulcral, era tan tanto que cualquier cosa podría romperlo. Naozen estaba estático, como una estatua observando todo, Alba o Samurái. Tenía impaciencia, también quería saber que estaba pasando, e Issei, estaba determinado a saber lo que estaba ocurriendo. Quiera saber la verdad ya que no quería más mentiras de nadie.
Pero la verdad… no siempre nos tranquiliza.
-… Rias… Fue desheredada.-
Los dos reaccionaron sorprendidos y Naozen bajo un poco más la cabeza. Gracias al silencio otorgado hace unos momentos, pudieron escuchar con toda claridad el mensaje "Rias fue desheredada" Ni Issei ni Alba podía creerlo, parece que el daño fue tal. Que Rias lo perdió todo.
-¿Es en serio?... ¿Rias fue desheredada?- dijo Issei incrédulo.
-Así es… ya no puede heredar la casa Gremory… ni ser la siguiente Matriarca… ni tener un sequito.- eso ultimo los dejo fríos.
-¿Quiere decir que le van a quitar su sequito a Rias?- continuo el rubio enmascarado.
-Exacto… temo que todos ellos volverán a mundo humano, sin ninguna protección del Clan.-incluso al patriarca se le notaba el pesar.
-… ¡! Espere un segundo. Creí que este incidente iba a quedar en secreto y que ningún otro ser a parte de nosotros podría saber sobre esto ¡Todos juraron! ¡Eso significa que alguien rompió el juramento!- Entonces Issei empezó a mostrar enojo.
-No fuimos nosotros, lo Juro Issei-kun.- tratando de calmarlo.
-¡NO ME MIENTA!- sorprendiendo a todos.
-Issei.- el rubio preocupado.
-… Seguro fue alguien de su facción… cualquiera pudo haber hablado del incidente. Dígame ¡QUIEN FUE!- empezando a alterarse.
-No pudieron haber sido los Demonios.- interrumpió Naozen.
-¡! ¿Por qué no?- fijándose en lo que dijo.
-Lo Demonios no hablarían de algo que los llevaría a la ruina… no tendría sentido alguno, además son buenos guardando secretos ya que usualmente los guardan de manera muy celosa. Los Ángeles no romperían un juramento ni aun que sus vidas dependieran de ello… son muy fieles a sus convicciones y los Ángeles Caídos están siendo seriamente advertidos por sus Líderes en Grygori como para revelar los detalles.-
-… Entonces… ¿Quién fue?- pregunto el castaño con esa gran duda.
-Solo se me ocurre un ser capaz de traicionar de esa manera- Siguió Alba enojado.
-…¡! No me digas que…- Issei ya estaba empezando a ver por dónde iba la conversación.
-Exacto, Crom Cruach… solo él pudo ser o uno de sus secuaces.- el peli negro llamando la atención de Issei otra vez.
-Debí imaginarlo… esa sucia sabandija es capaz de arruinar la vida de quien sea para cumplir con su horrible objetivo.- el tono del rubio empezó a escucharse enojado.
-… ¡! Entonces, esa barrera fue obra de Crom Cruach.- empezando a enojarse.
-Por su puesto… solo él podría hacer algo así para que nadie estorbe en sus planes.- continuo el rubio.
Los tres estaban enojados al enterarse de la situación y de su posible pero muy probable autor. Zeoticus enterándose de la situación con un shock en conjunto, trato de mantener la calma para no verse afectado al enterarse del autor de este crimen. Entonces el castaño mira al peli rojo con determinación y este ya entiende lo que quiere preguntar.
-Dígame… ¿Por qué llegaron a ese extremo? Creí que iban solo a castigar a Rias, no tenían por qué llegar a ese extremo.- como si estuviera regañando al patriarca.
-… Créeme Issei-kun, que yo no quería que ocurriera esto… pero no tuve elección.- llamando la atención de Issei y Alba.
-¿Ehh?... ¿Qué quiere decir?- pregunto El rubio desconcertado.
-No me diga… ¿Lo han extorsionado para eso?- respondió Issei.
-… Fue horrible.- poniéndose una mano en la frente.
-…- todos esperaron para que prosiguiera.
-Tenía que hacer algo… si no la desheredaba, la pondrían a juicio y la declararían culpable a como dé lugar.- Dijo el Patriarca Gremory.
-¿Cómo?- era lo único que el castaño podía responder.
-Creo que debí decírtelo Issei-kun, aquí todo el mundo Sabe de la traición a la que fuiste victima.- esto les llego como balde de agua helada.
-¿Qué? ¿Lo saben?-
-Así es… de hecho, debido a eso. Muchos contratos y pactos que teníamos con otras casas se han roto… y el prestigio que nos tenían se ha visto manchado por la decisión de Rias… te seré honesto Issei-kun, el clan jamás se había visto en una situación tan terrible como la que estamos pasando ahora.- sacándose la mano de la frente.
-Tal parece que Crom Cruach estuvo de boquiflojo por todo el inframundo… esa sabandija.- parecía que Alba iba a perder el control.
-Alba, contrólate… no es momento para perder los estribos.- su hermano, impotente por hacer algo. Solo acato su orden.
-Después de esta situación… los ancianos nos llamaron por la situación de Rias, para avisarnos de que la iban a enjuiciar… Sirzech… estaba desesperado… Venelana… estaba llorando… y yo… no sabía qué hacer, pregunte si había alguna forma de evitar el juicio. Me dijeron que solo había una solución…-
-Desheredar a Rias y quitarle su nobleza… pero… eso crearía mucha más confusión y daría hueco a investigaciones y eventualmente todos se enterarían de la verdad ¿Por qué todo el mundo actúa como si pasaran de alto todo?- dedujo Issei.
El patriarca estaba sorprendido de la deducción de Issei, en todo el tiempo que estaba aquí. No lo había visto deducir de esa manera tan calculadora y precisa, quería elogiarlo… pero eso debía quedar para otro momento.
-…Por qué nadie sabe lo que pasó.- respondió el patriarca.
-¡!- Respondió el castaño.
-Todo está en las sombras y está prohibido hablar de ello con otra persona que no esté involucrada. De hecho, hemos estado buscando a alguien que sea el siguiente sucesor del clan pero no ha dado frutos, todos buscan poder o están buscando a mi hija… esto no está llegando a ninguna parte. Básicamente nadie salió ileso de esto Issei-kun, aun cuando juramos guardar silencio todo se fue a la basura… y ahora estamos en grandes problemas.- su voz denotaba pesar y angustia.
Issei no podía creerlo. Pero gracias a Crom Cruach mucha gente estaba sufriendo pérdidas enormes, Issei perdió su antigua vida, mucha gente inocente perdió la vida, Dragon Truth perdió casi todo su hogar, el secreto del pueblo estaba en un gigantesco peligro de ser descubierto y por último: Rias lo había perdido todo. Naozen y Alba tenían razón, Crom Cruach era un ser despreciable y malévolo que no le importaría arruinar vidas en masa con tal de llevar sus objetivos al éxito, el castaño solo podía pensar en una única solución para que todo esto diera fin de una vez por todas.
Eliminar a Crom Cruach y al Dragón que quiere sanar.
Pero aun así, no se sentía capaz. A pesar de haber derrotado a la peli roja en su propio juego el Dragón Maligno estaba en una liga totalmente diferente al de Rias y tal vez la de Naozen o Alba, sin embargo. No podía dejar que se perdieran más vidas inocentes así que tenía que enfrentar a este mal de raíz y eliminar a Crom Cruach sin importar el que.
-… ¿Y no hay nada que pueda hacer?- pregunto un poco.
-No… La decisión ya está tomada. Ya no hay nada que podamos hacer.- mirándolos con preocupación.
-Samurái, no… Alba… Dime que hay algo que podemos hacer.- llamando toda la atención del rubio.
Generalmente Samurái tiene un gran corazón, quería darle a Issei una respuesta positiva que le diera esperanzas. Pero a veces no se pueden hacer ciertas cosas.
-… Issei… no podemos hacer nada.- con mucho pesar.
-¿Ehh? ¿Por qué no?- totalmente decepcionado.
-Eso es asunto de los Demonios y solo de los Demonios… nosotros no tenemos ni poder, ni jurisdicción, ni nada para cambiar las decisiones de otras facciones… al fin y al cabo… no somos una facción, solo un grupo pequeño.- haciendo que el castaño perdiera esperanza más y más.
-¡! Es quiere decir que…-
-Lo lamento… pero no hay nada que podamos hacer.-Alba tomando su hombro con mucho pesar.
Alba también quería ayudar a Rias y a su sequito, él no la odiaba ni le tenía rencor alguno. Sin mencionar que ella era solo otra víctima de las atrocidades de Crom Cruach. Naozen estaba en las mismas, también quería ayudar pero no podía. Pero Issei era el que se sentía más mal, no solo mal. Si no culpable en el interior porque pensaba que todo esto era debido a él.
-No te sientas culpable…-Dijo Naozen.
-¡!- miro hacia el peli negro
-No es tu culpa, es de Crom Cruach.- continuo este.
-Es cierto, lo único que hiciste fue detener a Rias antes de que hiciera algo irremediable… eso ya es mucho decir.- después siguió Alba.
Al menos, esas palabras lo tranquilizaban un poco más.
-Por lo menos dígame… ¿Qué está haciendo Rias ahora?- esperando algo bueno pero…
-Mmm… solo está en su cuarto, sollozando tu nombre, Issei-kun.- pero no podía serlo.
La situación era peor de lo que había creído, lo único que hizo Issei era hacer fuerza con los puños. Sin embargo de un momento a otro, este se va corriendo pasando por Lord Gremory sorprendiendo a todos.
-Issei.- Exclama Alba mientras va por él.
Zeoticus también intenta ir, pero es detenido por el peli negro gótico el cual tomo su hombro para evitar que lo haga.
-Déjelos, no harán nada loco… lo prometo.- soltando su hombro.
Lo único que hicieron: Observar cómo se iban.
(Cambio de escena: Habitación de Rias).
Issei y Alba habían llegado a la habitación de la peli roja, como ninguna de ellas sabia como detectar la energía espiritual era seguro estar ahí sin que los detecten. El castaño quien vio la puerta entre abierta, decide asomarse y observar la escena que se está desarrollando.
Rias sollozante hablando con sus amigas.
Las chicas trataban de hablar con ella de manera amable pero Rias parecía que se reusaba a cooperar con ellas. Alba solo decide escuchar por lo que se queda detrás del castaño, mientras que Issei decide ver la escena que se desarrolla la cual no es muy agradable que digamos.
-Por favor Rias, dinos que paso.- Sona es escuchaba preocupada.
-No quiero… hablar de eso *sniff*.- entre lágrimas y sollozos.
-Por favor Rias-Sempai, si no nos dice no podemos ayudar.- de pronto siguió Tsubaki.
-Dije que no quiero hablar del tema.- ya empezando a perder los estribos.
-Pero Rias-chan, si no sabemos qué ocurre no podemos ayudar a Issei-chan a…-
-¡QUE YA BASTA!- grito enojada y triste.
-¡!- Sorprendiendo a los cinco presentes.
-No quiero hablar del tema *Sniff*…no puedo… no puedo hacerlo.- empezó a llorar con la cara en la almohada y poniendo tristes a todas.
-Rias…- Sona estaba sorprendida y preocupada por su amiga.
Entonces las tres se acercaron más a Rias para "Consolarla" además de hablar con ella, pero el castaño había dejado de prestar atención a la conversación. Ya que el junto a Alba habían visto suficiente, Issei ahora tenía sentimientos encontrados los cuales algunos eran confusos y otros eran bastante molestos. Alba quería tomar su hombro pero este se va en dirección contraria a la habitación de la peli roja dejando al rubio enmascarado un poco triste. Rato después este lo sigue para evitar que los atrapen y generar problemas innecesarios.
(Ya en la noche)
Todo Dragon Truth ya estaba afuera de la mansión con todos listos para regresar al templo, Rokufen ya había sido desatado y se lamentaba no haber comido lo suficiente. Mientras que los demás estaban felices y bastante satisfechos con la comida.
-Ahh, que mala suerte… no pude comer todo lo que quería.- Se lamentaba el Hibrido Fénix.
-Bueno, hubieras comido más si no te hubieras abalanzado hacia la mesa como si tu vida hubiera dependido de ello.- le respondió Marcus.
-Nunca había visto a alguien tan desesperado por la comida Nyan, fue muy divertido.- riendo al final.
-No para él, al final no comió nada el muy pobre.- prosiguió Delta-Xis.
-Siento cierta lastima por Rokufen, pero creo que esto le ayudara a comportarse en la mesa.- prosiguió Hollow.
-Y… ¿Aprendiste?- pregunto Le Fay a Rokufen.
-Emm… Si~.- desviando la mirada.
-… Me lo imagine.- término Alba.
Entonces todos empezaron a Reír, menos Issei. Se encontraba con la mirada perdida y un cierto rostro de preocupación. El rubio y su hermano fueron los únicos que lo notaron, pero al momento de ver que el patriarca Gremory iba a dirigirles la palabra todos lo vieron.
-Bueno, me alegra que las cosas hayan salido como esperábamos. Ojala esto haya podido compensar en parte el gran destrozo de Rias.- Decía Zeoticus con un gran carisma.
-Otra cenita lo compensara el do…- Alba le agarra la lengua
-Por supuesto, agradecemos su hospitalidad y su deseo de compensarlo todo.- agrego el líder de Dragon Truth.
-No hay problema. Y si necesita ayuda, pueden contar nosotros cuando lo necesiten.- extendiendo su mano al rubio.
-Sera un placer, señor.- extendiendo la mano también.
Después de ese apretón de manos y la despedida de parte suya. Dragon Truth y el Clan Sitri se marcharon a sus hogares mientras conversaban, reían y bromeaban. Pero Issei no estaba concentrado preocupando al rubio ya que el también presencio la caída a la locura de Rias, ahora todo lo que daba claro a Samurái.
Tenía que hablar con Issei.
Fin del capítulo 49
Capitulo cuarenta y nueve terminado.
Sin más que decir se despide SamuraiDelta.
