Descargo de responsabilidad: Highschool DxD No me pertenece, Sin más que decir. Espero que les guste.

Luego de aquella cena que termino de manera muy amarga para nuestro protagonista, este estaba en su lugar favorito que es la azotea del templo. En donde se dedica a contemplar el paisaje en frente de aquella gigantesca estatua de la Serpiente y el Dragon. Los pensamientos de Issei eran un desastre, tenía sentimientos encontrados con respecto a la situación de Rias, por una parte. Él sabía las consecuencias de los actos de la pelirroja, pero por otro lado ¿Realmente se merecía esto? El ya no sentía nada romántico por ella, pero no podía evitar sentir lastima por ella.

-*Suspiro*… que complicado.- se lleva las manos a la cara y se recuesta en el suelo.

Al quitarse las manos del rostro, vio el cielo azul que tenía unas cuantas nubes, las cuales no ayudan a calmar los pensamientos de nuestro protagonista. En ese momento, este siente que alguien se acerca, se levanta sin dejar de sentarse y ve que es el mismísimo Samurái, quien ahora es conocido como Alba.

-Hola.- saludo este con la mano.

-Ohh… hola.- devolviendo el saludo.

-¿Aun preocupado?- caminando hacia él.

-… más o menos.- regresando a ver el pueblo.

-Créeme, yo también me sorprendí mucho al escuchar lo que le paso a Rias. En verdad lamento no poder hacer nada para ayudar pero… así son las cosas.- sentándose al lado suyo.

-No te preocupes, nadie te está culpando por eso ni nada… es solo que tengo ciertos sentimientos encontrados, nada más.- llamando la atención del rubio.

-¿? ¿A qué te refieres?- pregunto algo confundido.

A pesar de ver el aura de las personas y saber varias cosas de ellos, había cosas que no podía ver como los pensamientos de las personas, Dragon Truth habían demostrado ser de confianza y de mucha ayuda para Issei y este no dudaba en contar lo que le pasaba y ellos darle un consejo o a lo mínimo oído a sus problemas, por lo cual el castaño no dudo en hacerlo otra vez.

-Es que… ahh… tengo ciertos dilemas con respecto a Rias, sigo sintiendo cierto resentimiento por lo que ocurrió… pero siento tanto pena como culpa por todo esto.- esto tomo por sorpresa a Alba.

-¿? ¿Pena y culpa?-

-Pena… porque Rias fue manipulada y engañada más de una vez por el miserable de Crom Cruach, y culpa… por que no pude hacer mucho para prevenir todo esto.- soltando un poco el peso que tenía.

-…- el solo se disponía a escuchar atentamente lo que su amigo tenía que decir.

-No actué de la mejor manera con ella tampoco, es cierto que ella tiene la culpa de que haya ocurrido todo esto pero… creo que hubieron cosas que pude haber hecho o dicho de mejor manera que a lo mejor pudieron evitar ciertos sucesos.- mirando hacia abajo.

-No te culpes por algo que no fue tu culpa, Rias fue la que ocasiono todos estos desastres como tú dices, y fue su propio egoísmo y desesperación la que la indujo a hacer esto. Tú simplemente reaccionaste de la manera que creíste correcta aun si no lo fue.- tratando de hacer que Issei viera las cosas de otra manera.

-Tal vez, pero aun así… no puedo dejar de sentirme de esta forma de que hice ciertas cosas mal también.- apretando ligeramente los puños.

-Issei, créeme que si hubieras hecho todo bien. Esto habría sucedido de todos modos. Seguro ya te lo han dicho, pero no tienes que cargar con un peso que no es tuyo. Eso solo te hará sentir mal de puro gusto y no podrás vivir una buena vida.- mirando hacia el cielo.

-Entonces ¿Qué debo hacer para dejar de sentirme así?- pregunto el castaño.

[Por muy difícil que sea… dejarlo ir].

-Él tiene razón, no puedes aferrarte a la idea de que eso fue tu culpa y atormentarte por que sí. Ya que lo único que haces, es hacerte daño… escucha, no es fácil ni instantáneo, ni siquiera es bonito. Pero créeme que cuando lo dejes ir, te sentirás mucho mejor. Te lo prometo.- revolviendo el cabello de Issei.

-Gracias Samurái, Digo Alba, es decir…- corrigiéndose.

-Jajajajajaja, no te preocupes llámame como tu desees. Al fin y al cabo, aun somos amigos ¿No?- con un tono gentil.

-Si… amigos.- con una sonrisa mirando al horizonte.

-Es una hermosa vista… veo por qué te gusta tanto.- comento el rubio.

-Si… de verdad es una hermosa vista.- Dijo Issei un poco más relajado.

-¿Sabes? … hace tiempo no hago esto, pero quiero ver el paisaje un poco mejor.-

-¿Ehh? ¿A qué te…?- No pudo terminar la frase.

Ya que Samurái, se quitó su máscara.

Dejo su máscara detrás de su espalda, casi a la altura de la nuca, revelando a un hombre de apariencia de treinta años, escamas cerca del rabillo de los ojos, facciones suaves y unos hermosos y prismáticos ojos morados rasgados que parecían hermosas amatistas. Este le ofreció una sonrisa, dejando sorprendido a Issei por el aspecto verdadero que tenía el líder de Dragon Truth.

-Impresionante… te ves muy bien.- alago con sorpresa.

-Hace mucho tiempo que no me quito la máscara… debieron haber pasado unos cuantos siglos que no me la quito.- sorprendiendo a Issei.

-¿Tenias puesta esa mascara desde hacer siglos?- pregunto este.

-Literalmente… digamos que tenía cierta vergüenza de mostrar mi rostro en público.- rascándose la nuca.

-¿Ehh? ¿Por qué tendrías vergüenza por eso?- ahora pregunto incrédulo.

-Es una larga historia que honestamente no me siento muy cómodo al contarla… quizá cuando pase el tiempo, te la contare.-

-No te preocupes, no te forzare si no quieres contarme.- sonriendo ligeramente.

-Gracias por entenderlo.- y él le sonrió abiertamente.

-Sabes, hablando de historia… tengo una duda.- tomando seriedad.

-¿Mmm? ¿Qué sucede?- prestando atención.

-Siempre me he preguntado… ¿Qué significa esa estatua del Dragon y la Serpiente de ahí atrás? ¿Cuál es su historia y eso?- ambos voltearon hacia la estatua.

En el fondo, Alba estaba sorprendido. Sin embargo la sorpresa se le pasó ya que… bueno, estar en un pueblo lleno de Dragones y bestias de todos los tipos, uno tarde o temprano despertaría la curiosidad de ciertas cosas.

-¿Por qué te interesa saber? Si puedo saberlo yo.- pregunto el rubio.

-Honestamente… por mera curiosidad.- respondió sinceramente mientras que Alba sonreía ligeramente.

-Jeje, te contare. Veras, esa estatua cuenta la historia del nombre de este pueblo.- señalándola con la palma.

-Creo que era obvio pero… continúa.- ya esperándose esa respuesta.

-Veras. La historia se remonta hace más de mil doscientos años, durante una terrible guerra. Dos Dragones pelearon por el destino de este pueblo y posiblemente del mundo entero.- esta vez sorprendiendo a Issei.

-¿Qué? ¿De verdad?-

[¿Hablas en serio? ¿Entonces por qué nunca escuche sobre eso?]

-¿Por qué no escuchaste sobre el pueblo hasta ahora?- con una sonrisa confiada.

[…]

-Hay varias cosas que ni los mismos Maou saben, probablemente cosas que escapan del entendimiento de los Dioses Dragones… por algo ellos no sabían de nosotros hasta ahora.- explicándole al Dragon.

-…- Issei solo prestaba atención.

-Regresando con la historia… esta pelea seria clave para la supervivencia del pueblo a manos de estos dos Dragones, Houke y Alba.- señalando primero al Dragon y luego a la Serpiente.

-¿?... se llama igual a ti.-

-Probablemente mi padre me puso ese nombre en honor al Dragon Serpiente, Debió de ser un ser bastante agradable para ponerme Alba como nombre.- eso volvió a sorprender a Issei ¿Alba tenía un padre?

-¡! Increíble.- era lo único que podía decir.

-Nunca se supo la razón por la que estos Dragones se enfrentaron, solo se sabe que fue una batalla bastante peligrosa, que incluso otros seres participaron en esta… El Dragon Alba, logro alzarse en la victoria Derrotando al Dragon maligno Houke. Pero por alguna razón no lo destruyo, sino que lo sello, con un sello bastante único… o mejor dicho, una enfermedad que le quitaría todo su poder espiritual y poder en general.-

-… Ese Dragon… es el que intenta Reanimar Crom Cruach ¿Verdad?- Esa parte era bastante obvia en relación a los sucesos actuales.

-Exacto, es por eso que estoy tratando de evitar que lo reanime, porque si lo hace lo más probable es que los sucesos de esa batalla se vuelvan a repetir… o peor.- cruzando los brazos.

-…- solo espero a que prosiguiera.

-Luego de aquella batalla, el pueblo gozo de más de mil doscientos años de paz y tranquilidad, el Dragon Maligno desapareció, y la tranquilidad regreso al mundo y al pueblo. Así que, en conmemoración de ese suceso, se creó esta estatua de oro puro. Para recordar al valiente Dragon que se alzó contra oscuridad, y trajo su luz al pueblo donde ahora residimos.- dijo terminando la historia.

-Vaya… bueno, creo que tiene mucho sentido de que el pueblo se llame así.- mirando la estatua de forma diferente.

-Antes, el pueblo no se llamaba así. Hace mucho tiempo tenía otro nombre, uno que se perdió al pasar el tiempo.- comento el rubio Dragon.

-¿Y tú lo sabes?- pregunto curioso.

-Desafortunadamente no… eso es historia de antes de mi llegada al pueblo, incluso de antes de que yo naciera.- respondió algo avergonzado.

-Que lastima, me hubiera gustado saber más.- mirando a la estatua dorada.

-Ohh, la verdad es que me hubiera encantado saber el nombre original del pueblo, pero ya no importa. Además, él no es el único héroe de este pueblo.- llamando otra vez la atención del castaño.

-¿? ¿De qué hablas?- las sorpresas no paraban.

-… Acompáñame.- se levanta y se va por la puerta.

Al igual que lo hizo el rubio, Issei se levanta de su asiento con una mirada de intriga bastante grande. ¿De que hablaba Samurái exactamente? ¿Cómo que no era el único héroe? El solamente se dispuso a seguir a su amigo a donde él iba.

(Cambio de escenario: El Otro lado del Pueblo).

Issei ya había estado en esta parte del pueblo antes, ya que en esta parte se encontraba la herrería de Delta-Xis. La herrería Escama Roja, incluso había personas rondando por la herrería y algunas hablando con el peli azul que trabajaba, pero tenía otras cosas que hacer.

-Supongo que ya viste esta parte de la ciudad.- comento Samurái.

-Sí, vine aquí para dejarle su almuerzo a Delta-Xis, pero ¿A que venimos aquí?- pregunto el castaño curioso.

-Veras Issei…Como te dije antes, La Serpiente Alba no es el único héroe. Aquella Serpiente no lucho sola contra ese Dragon, hubieron otras personas más involucradas en la pelea hace mucho tiempo.-con las manos entrelazadas

-¿Más gente involucrada?- exclamo sorprendido.

-Sí, y ayudaron activamente a detener esta pelea y que la Serpiente ganara… por así decirlo. Son los héroes de nuestro pueblo.- mirando a Issei quien tenía detrás.

-¿Y quiénes son?- mirándolo curioso

-… ¿Por qué no lo averiguas por ti mismo?- dándole una sonrisa.

-¿Ehh?- confundiéndolo, y ya al rato de caminar.

-… Llegamos.- mirando hacia arriba.

Issei se sorprende enormemente al ver que había un enorme campo circular rodeando el Pueblo, y en el centro de este. Una estatua que parecía ya muy antigua, en esta estatua había cinco seres; Uno grande y fornido, otro delgado y con larguísima cabellera, seguido de otro con gran cabellera muy parecido al anterior, luego uno de un extraño aspecto Draconico y por último, un joven de cabellera extremadamente larga, enmascarado y con una extraña espada doble, sin mencionar que tenía un extraño brazo de armadura.

Uno que Issei reconocía muy bien.

Era el brazo de aquel ser que lo ayudo a detener a Rias de destruir el pueblo. Estaba impresionado, un ser de hace varios siglos había venido a salvar el pueblo como un fantasma que resguarda un tesoro antiguo. El castaño poso su mano sobre la pierna de la estatua y al bajar la mirada, este logra notar una placa con una inscripción muy curiosa.

Monumento al Dragon Hunter. Junto con los poderosos Rulers y los grandes guerreros de Terrenal, Gracias a su valentía, Nuestro hogar seguirá viviendo.

-¿Dragon…Hunter?- pregunto bastante intrigado

-No estoy muy seguro de quien fue, ya que la información de los tiempos de la Serpiente Dorada Alba se ha perdido con el pasar del tiempo. Pero debió de ser alguien muy importante… sin mencionar que me recuerda mucho a Zen.- decía Alba nostálgico.

Issei decide volver a ver la placa de aquel Dragon Hunter. Al lado de esta, había otra placa en forma de una lista, eran los nombres de los guerreros que estaban al lado del Dragon Hunter.

En memoria de los héroes de Terrenal:

Valdreim CrystalBlood.

Ace SnowFox.

Saurian Fell.

Giotha Voidheart.

Esa parte de la placa, estaba ilegible.

-¡!... estos nombres.- menciono Issei algo inquieto

-Son los nombres de los héroes que salvaron el pueblo y el lugar de donde vienen… y el nombre de nuestros padres; Saurian Fell, el padre de Marcus y Delta-Xis, y Giotha Voidheart… mi padre.- Este dato, tomo por sorpresa por completo al castaño.

-¿Ehh? ¿Sus…padres?- con una mirada de estupefacción bastante notoria.

-Honestamente, nunca pude conocerlo… sin embargo, me alegra mucho de que mi padre fue un héroe que salvo a miles de personas. Me consuela saber que no era un Dragon Maligno.- con una sonrisa calmada.

-Vaya…es… increíble, pero hay algo que me inquieta todo esto… este nombre. Está ilegible. Alguien lo borro.- Señalando aquel nombre incompleto.

-Lo dudo mucho, Esta estatua lleva aquí bastantes años, probablemente fue el tiempo el que borro ese nombre.- tratando de dar la razón más lógica.

-Este nombre… ¿No será Naozen?- Pensando en el peli negro gótico como la respuesta más probable.

-No lo creo… el no pudo nacer en la misma época, ya que Naozen y yo somos mellizos.- E Issei pensó que no tendría más sorpresas. Esto provoco que moviera la cabeza fuertemente para aclarar sus ideas.

-Espera, Si no es Naozen… entonces ¿Quién es?- mirando en específico al Dragon Hunter.

-No lo sé… es uno de los muchos enigmas que oculta este pueblo desde hace mucho, pero tengo el presentimiento de que vamos a averiguarlo dentro de poco.- tomando el hombro del castaño.

-… Tengo tantas preguntas, pero hay tan pocas pistas… ¿Qué debo hacer?- bajando la mirada hacia la placa.-

-Por ahora no vale pena sobre pensar las cosas, lo único que nos queda es seguir adelante y no temer, estoy seguro de que algún día… la respuesta llegara. Espero haberte ayudado.- Entonces el Samurái se retira… pero.

-Alba.- haciendo que este volteara hacia él.

-¿?- esperando a que hable.

-Gracias por hablar conmigo, siento que me he quitado un cierto peso de encima al hablar contigo, de verdad sirvió mucho… gracias.- el Samurái solo sonrió y dijo…

-No hay problema… recuerda que siempre que necesites oído o un consejo puedes recurrir a nosotros, al fin y al cabo. Para eso estamos aquí… para ayudarnos entre nosotros.- poniendo sus manos en las caderas.

Entonces Alba se retira hacia el templo dejando a Issei con el monumento, el castaño lo contempla por última vez pensando en el enigma que le va a quedar el nombre del Dragon Hunter, puso las manos en sus bolsillos y procede a retirarse, sin embargo. Sin pensarlo muy detenidamente da la vuelta, ve la estatua del ser Draconico y dice:

-Tu amigo Dragon Hunter manda saludos.-

No sabía si algún día se encontraría con el verdadero Giotha o no. O si alguna vez volvería a ver a ese Dragon Hunter, pero si llega ese día. Se aseguraría de preguntarle si el paso lo mismo por lo que el paso. Por si tuvo que pasar por el mismo sendero que pasaba Issei. Aun si no se encontraba con el verdadero Giotha no importaba.

Ya que en cierto modo, el mensaje fue entregado.

(Cambio de escena: Cocina del Templo).

Todos estaban reunidos en la mesa de la cocina degustando su cena… aunque no realmente, ya que todos veían con una notoria cara de estupefacción hacia un punto en específico, y era que estaban viendo a Alba que estaba comiendo como siempre lo hace, pero esta vez sin su máscara. Al notar las miradas de sorpresa que tenían sus amigos, este levanta la cabeza para ver a todos excepto Issei quien ya vio al Samurái sin mascara previamente.

-¿Qué?- Pregunto inocentemente.

-Uhh… te ves… diferente Samurái.- dijo Le Fay.

-¿Diferente?- metiéndose comida a la boca.

-Si… te ves… muy distinto.- Siguió Serafall con una sonrisa.

-¿En serio?-

-Si Nyan… te ves…-

-Ya no tienes tu mascara Samurái.- Hollow Interrumpió a Kuroka.

Entonces un silencio incomodo apareció en la mesa, el único que no estaba prestando atención a toda esta escena era Issei. Quien estaba cenando tranquilamente sin molestar a nadie. De repente el Samurái empieza a reír desconcertando a la mayoría.

-Jajajajajaja, ¿Recién lo mencionan?- dijo con una sonrisa mientras comía.

-Amigo, en todos mis años jamás había visto tu rostro, y eso que he estado a tu lado como por casi seiscientos años.- decía Rokufen.

-¿Qué te motivo a sacarte la máscara?- luego pregunto Delta-Xis.

-… Honestamente, ya llevo mucho tiempo llevando esta mascara… creo que ya era hora de sacarla de mi cara.- siguió comiendo así como si nada.

-Debo admitir que es un poco extraño… no es malo pero es extraño.- comento la maga rubia.

-En todo caso ¿Está seguro de quitarte la máscara así como así?- Serafall con cierta preocupación.

-No te preocupes, solo me quite la máscara. Además, es muy cómodo ver las cosas tal y como son.- dijo despreocupado.

-Entonces ¿Te la vas a quitar para siempre?- pregunto Issei.

-Mmm… quizá la use para la batalla, pero mientras no esté en servicio. Creo que me quedare así ¿Qué les parece?-

-Por mi está bien.- Dijo Delta-Xis.

-Te ves bien.- luego Hollow.

-Tienes mi apoyo.- después Marcus.

-El mío también.- siguió Rokufen.

-También tienes mi apoyo Samurái.- entonces Le Fay.

-También creo que te vez bien Nyan.- continuo Kuroka.

-¡Te vez genial Samurái!- Y por último Serafall levantando el puño con energía.

-Creo que todos te apoyan, es genial tener buenos amigos ¿Verdad?- Entonces continuo Issei imitándolo y haciéndole gracia.

-Je… si… sí que lo es.- sonriendo calmadamente.

Entonces todos siguieron con la cena, todo fue risas y diversión. Rokufen y Marcus comiendo como bestias. Delta-Xis y Hollow dialogando entre ellos, Le Fay, Kuroka y Serafall conviviendo como buenas amigas e Issei y Alba observando esta situación muy felices. Ambos querían que las cosas siempre fueran así, paz y tranquilidad muchas veces y así… tener la vida que ellos siempre quisieron…

Pero como todos saben, la paz siempre es momentánea.

(¿?)

Mientras tanto, en un lugar donde solo reina la oscuridad. Dentro de una extraña torre en forma de rosa, se puede observar a un ser encapuchado con dos orbes en sus manos, uno negro y otro blanco. Este ser se dirigía hacia una enorme habitación la cual lo más destacable era un enorme cristal color ámbar pegado a la pared junto con dos pedestales. Y en medio, con las manos sobre aquel cristal se podía observar a una mujer.

Una mujer peli platina.

Llevaba un hermoso vestido blanco con toques celeste. Su cabello era largo y atado en la punta, sus facciones eran finas y delicadas. Además de tener unos preciosos ojos azules como bellos zafiros prismáticos. Pero lo más llamativo, era que tenía orejas de zorro y nueve colas.

-¿Cómo vas…Hinami?- pregunto el encapuchado hacia la mujer llamada Hinami.

-… Ya casi.- dijo algo agotada.

-Perfecto… por que hoy terminaremos el trabajo.- mostrando ambas esferas y asustando a Hinami.

-… Crom Cruach, es en serio… no sabes el mal que le ocasionaras a este mundo si liberas a Houke, te pido que por favor recapacites y te retractes de esto... Aun no es tarde para terminar con esta insensatez.- tratando de razonar con el Dragon.

-… Hinami… debes de entender que esto lo hago por el bien de nuestra Raza, finalmente nos libraremos de los humanos que solo hacen mal y contaminan tan precioso mundo… por no decir la ofensa que hacen al negar nuestra existencia. Podremos ver un mundo, donde solo estén los Dragones.- pero por supuesto. Razonar con un Dragon Maligno nunca funciona.

-¡!... por lo menos me dejaras ver a mi hijo ¿verdad? ¡Tú lo prometiste!- casi enojada.

-Yo cumplo con mi palabra Hinami… no soy ninguna clase de desalmado, no le haría eso a Ace. Te prometo que cuando todo esto termine, podrás estar con tu hijo… si es que no lo mato primero.- susurrando esa última parte lo más bajo posible.

Crom Cruach estaba a punto de colocar las esferas en los pedestales, hasta que se detuvo por que sintió un par de presencias a sus espaldas y una de ellas empezó a hablarle.

-Veo que conseguiste el otro fragmento del alma… buen trabajo.- hablo otro encapuchado.

-Apophis… me alegra verte de nuevo.- saludando a su subordinado.

-No iba a quedarme de brazos cruzados mientras reanimabas al Dragon que tanto caos causo a lo largo de mil doscientos años… no podría perdérmelo.- dijo Apophis de forma elegante.

-Finalmente podremos dar fin a esta lucha… Nuestros problemas con Dragon Truth finalmente desaparecerán en un santiamén… por cierto ¿Tienes lo que te pedí?- viendo de reojo al otro encapuchado.

-El anciano y la niña eran muy hábiles… pero lo suficiente.- este tenía algo en la mano.

Sephiroth Graal.

-Ahh… Sephiroth Graal, mejor conocido como el Santo Grial. Un tesoro codiciado por todo el mundo durante miles de años y también una de las famosas Longinus… por fin las cosas están saliendo como quería ¿No te alegra eso…Kurame?- refiriéndose a la segunda entidad.

En la cima de la puerta, se puede ver una silueta de una mujer, no se podía ver muy bien su ropa o algún rastro característico, solo se sabía que lleva un Kimono japonés. Aunque también se lograban destacar unas orejas y colas de gato.

En pocas palabras, era una Nekomata.

-… Te odio.- con una gran cantidad de veneno en su voz.

-Tal parece que nuestra compañera no nos tiene mucho aprecio.- Dijo Apophis.

-No soy tu compañera… y él es mi enemigo, ojala mueras y recibas tu merecido… Crom Cruach.- saltando de la puerta y retirándose de la sala.

Ambos Dragones Malignos solo vieron como la Nekomata salió del cuarto, momentos después Hinami decide acompañarla para no ver aquel terrible suceso. Sin que ambos Dragones se dieran cuenta. La habitación empezó a llenarse de una gran cantidad Dark Wings.

-Tal parece, que ellos tampoco querían perderse el regreso de su líder.- el segundo encapuchado.

-No los juzgo, también estaría igual de emocionado si yo estuviera en su lugar… ¡Dark Wings!-

Todos prestaron atención al Encapuchado fornido.

-Ha llegado el momento. Gracias a la familia Gremory y nuestros esfuerzos, logramos conseguir la última pieza que curara a su líder, finalmente… tendremos el poder para deshacernos de los odiosos Dragon Truth… y crear un nuevo mundo donde puedan reinar Dragones y seres oscuros por el mundo en total libertad.- levantando las dos esferas.

Todos los Dark Wings, se sorprendieron de gran manera al ver las dos esferas. Todo parecía emocionados y bastante impacientes. Finalmente verían a aquel Dragon de las leyendas del Pueblo de la Serpiente Dorada. Crom Cruach solo se acerca a los pedestales con ambas esferas y una pequeña botella entre ambos.

-(Cometí un error con el Sekiryuutei, no debí mandar al inútil de Yamato a destruirlo. Subestime su suerte y a él en general… pero no importa. Ya que sé que te encargaras de él, de todos ¿Verdad?... ¿Viejo amigo?- hablándole al cristal.

Entonces, el cristal empieza a notarse una extraña figura humanoide que posa su mano sobre el cristal haciéndola notar. De repente una voz se escucha, una voz que el Dragon Maligno reconoce bien.

-Adelante amigo… libérame por favor.-

-(… Como gustes).-

Entonces Crom Cruach procede a poner las esferas en su pedestal, estas empezaron a brillar y también a agrietarse. Unos hilos de energía iban bajando por los pedestales hacia el cristal. Los Dark Wings, al igual que Apophis, no alejaron la vista del Dragon Maligno ni del cristal. Este mismo empezó a emitir una extraña luz que enceguecía a los Dark Wings además de agrietarse. Fue entonces cuando Crom Cruach toma la botella de Panacea y la destapa caminando en frente.

-Conoce el mundo… Ruler Houke.-

El Dragon vertió el líquido sobre el cristal haciendo que se agrietara mucho más. Sin mencionar que un poderoso rugido que se escuchó por toda la torre estremeciendo a quien sea que lo escuchara. La luz se iba intensificando más y más, el cristal se estaba agrietando mucho más y los rugidos se hacían mucho más fuertes… hasta que…

CRUSH.

El cristal y los orbes se habían roto.

(Cambio de escena: Kyoto)

En el santuario de los Youkai, Yasaka parecía tranquila y sin que nada la molestara. Hasta que de repente su expresión cambia a una de sorpresa y luego de horror al sentir una enorme presencia a lo lejos del mundo. Era oscura y dominante, sin mencionar que despedía un poder indómito, tanto que apenas podía sentirlo. Momentos después, su hija Kunou aparece detrás de su madre.

-Okaa-sama.- dijo la pequeña Youkai.

-¿Pero qué?- pregunto la Kitsune confundida.

-Okaa-sama ¿Qué clase de poder es este?- abrazando a su madre con miedo.

-Yo… no lo sé… es una presión que… que jamás había sentido.- trataba de mantenerse serena, pero estaba tan asustada como Kunou.

Esta, termina cargando a su hija con mucha delicadez y con mucho miedo al sentir tan enorme poder, estaba temerosa y muy asustada, sin mencionar que la mayoría de los Youkai de Kyoto también sintieron esta aterradora presencia.

(Cambio de escena: ¿?)

En una zona rocosa, La misma Dragona del Infinito conocida como Ophis estaba simplemente paseando por aquella zona sin preocupación alguna… pero esa paz fue perturbada por sentir la misma sensación que Yasaka. Una gran cantidad de poder inmensurable y aterrador. No podía describir esto, Ni siquiera ella. Quien había vivido miles de años. Había sentido un poder tan grande y aterrador como esta. Para ella, esto era algo nuevo y bastante enigmático.

-¿Pero… que…?- pregunto confundida.

No entendía nada. ¿Cómo era posible que existiera un ser tan poderoso como este? ¿De dónde salió? ¿Qué clase de poder era ese? Había demasiadas preguntas las cuales eran difíciles de contestar. Por primera vez en toda su vida, sentía que corría un verdadero peligro.

(Cambio de escena: Grygori)

Tanto Azazel, como Baraqiel y Shemhazai estaban afuera de la cede de Grygori, los cuales estaban muy confundidos al sentir aquel poder tan aterrador y devastador, tal parece que la líder de los Youkai y Khaos Brigade no fueron las únicas en sentir esta presencia.

-¿Pero qué Rayos es eso?- Dijo Azazel tratando de parecer calmado.

-Es increíble, no puedo sentir su energía con exactitud. Pero siento una gigantesca presión viniendo de un lugar desconocido.- siguió Baraqiel.

-No cabe duda de que es un gran poder… es inmensurable y bastante aterrador… probablemente… sea más poderoso que Great Red.- teorizo Shemhazai.

Ante esa teoría, Ambos Ángeles Caídos observaron a su colega con una mirada de impacto total ¿Un ser más poderoso que Great Red? Eso era imposible, se supone que es el Dragon más poderoso de todos ¿Era posible que existiera un Dragon más poderoso que él?

-Oye, oye. No te pongas a decir tonterías ¿Realmente crees posible que exista un ser así?- el líder de los Caídos tratando de poner lógica a esto.

-Bueno… lo estamos presenciando… ¿No?- menciono el mismo.

No cabía duda, una presión así ni siquiera podía generarla Great Red y que seres poderosos la sintieran como si nada. Lo peor de todo es que se sentía como una presencia hostil, Si ellos lo sentían. Probablemente también el Cielo y el Inframundo sintieron esa misma presencia. No podía ser Rizevim, ni ningún otro ser de la Khaos Brigade o la Facción de los héroes… esta presencia era oscura y hostil… no auguraba nada bueno.

(Cambio de escena: Cueva del Lobo de Plata).

Volviendo al Pueblo, en la Cueva del Lobo de Plata en específico. La estatua del lobo se rompe de golpe liberando a Silverwolf haciendo que también sienta aquella presencia tan indómita haciéndolo preocupar. Este mismo sale de la cueva con una gran señal de preocupación y al salir, siente mejor la energía haciendo que sus peores temores se confirmen.

-No puede ser… llegamos tarde.- dijo con enojo.

Las cosas ya no se podían poner peor según él, esa presencia era bastante reconocible. Nadie con dos dedos de frente negaría que la situación no podría estar peor. Uno de los seres más poderosos que podrían existir ahora anda suelto y está curado, ya que aquella enfermedad que lo mantenía a raya ahora había desaparecido. Desesperado, el Lobo Plateado corrió lo más que pudo alrededor del bosque en busca de su amigo Naozen para advertir a los demás. Si el también sintió la presencia entonces él sabía lo que significaba.

Se aproximaba… una gran calamidad.

(¿?)

Del cristal, sale un extraño ser de tez increíblemente pálida, casi llegando al blanco, un cabello verde claro que le llegaba hasta los tobillos, un enorme traje negro elegante que llegaba a los tobillos también, sin mencionar que iba completamente descalzo. Este hombre tenía los ojos cerrados y al abrirlos, muestra unos aterradores ojos de iris roja rasgados con una esclerótica negra.

El Dragon que atormento el Pueblo de la Serpiente Dorada hace más de mil años.

Los Dark Wings empezaron a gritar de la emoción y hasta saltar de ella, tal parece que esperaron demasiado tiempo para ver a su líder de regreso. A este no le pareció importarle el bullicio, solo se dedicó a ver analíticamente el entorno. Entonces el Dragon ve a ambos encapuchados y reconoce a uno de ellos por su energía.

-Houke… me alegra de verte al fin en persona.- Crom Cruach se pone en frente de él, y este lo observa detenidamente.

-… El placer es todo mío… Crom Cruach.- Dijo de forma cordial y le ofrece la mano que el acepta.

-También es un placer conocerte Houke, bienvenido al nuevo milenio.- de forma respetuosa y elegante como el mismo Peli verde.

-Igualmente… Apophis.- Haciendo una reverencia.

-Ya habrá tiempo para presentaciones… hora tenemos trabajo que hacer.- interrumpió el actual líder de los Dark Wings.

-¿Qué es lo que necesitas?- dirigiéndose al encapuchado.

-Veras Houke… sucede que hay unos Dragones que me están molestando… unos seres llamados Dragon Truth.- llamando la atención de este.

-¿Dragon Truth?- pregunto curioso.

-Así es… necesito que te deshagas de ellos… así podremos darle a tu gente un mundo en donde Dark Wings y Dragones existan solamente aquí.-

-… De acuerdo… pero será a mi modo ¿Esta bien?- poniendo feliz al Dragon Maligno.

-No podría estar más de acuerdo.- accediendo a su petición.

-Excelente, vamos a iniciar con los preparativos de nuestro siguiente movimien…-

-De hecho… tengo un plan.- Interrumpiendo a Apophis y llamando la atención de los dos.

-…Muy bien… te escuchamos.- dijo el mismo encapuchado.

-… Síganme… al trono de Gin' Gleas.- ordeno este.

Al salir de la habitación, los Dark Wings gritaron de emoción y extendieron sus alas dejando caer varias plumas negras, todos salieron del castillo en forma de flor para esparcir la noticia por toda la ciudad de que el así llamado Ruler había vuelto al mundo. Un mundo que intentarían sumergir en la oscuridad total.

Un mundo… que conocería la calamidad.

(Cambio de escena: Bosque)

El mismo Naozen Voidheart quien estaba en un árbol en medio de un bosque. Al igual que los demás, este sintió la enorme presencia del Dragon Maligno Houke. Ante esto, dedujo que todo el mundo estaba preocupado y temeroso. Decir que no lo estaba era mentir descaradamente. El peli negro gótico era un ser vivo que sentía como cualquier otro, sin embargo aprendió a no dejar que el miedo lo domine, el solo podía permanecer estoico y tratar de mantener la calma para salvar el mundo.

-Aún hay esperanza… no podemos flaquear.- mirando al cielo.

Entonces, este desaparece en un agujero negro como es la costumbre. Todo el mundo lo sabía con tan solo notar esa presencia. Una gran batalla se avecinaba la cual no solo definiría la vida de millones de seres vivos alrededor del globo, sino que también mostrara al a luz… la verdad. O mejor dicho varias verdades.

Tanto agradables… como desagradables.

Fin del Capítulo 50

Y el capítulo cincuenta está terminado. Finalmente pude escribir esta parte, la verdad es que la ansiaba mucho, el monumento al Dragon Hunter es una obvia referencia al monumento al Hollow Knight del mismo juego. Por último, esto es algo así como el prólogo del último arco de esta historia, prometo que no serán tantos capítulos porque ya se está alargando demasiado y tampoco queremos eso. Pero quiero terminar esta historia, ya que prometí que la terminaría y eso es lo que hare. Espero que les haya gustado y recuerden dejar sus reviews para decir si les gusto la historia.

Sin más que decir, se despide SamuraiDelta.