"Bienvenidos a mi primer Fanfic, de MH. Situado en un AU que figure cuando tenía mi muñecas y jugaba con ellas en la lejana época en la que apenas si tenía 10 años, a los 14 quise darle más trasfondo y hoy en día es lo que ha resultado. Disfruten de está historia poco convencional dentro de cualquier parámetro, siéntense y no esperen mucho de mí, temo decir que tendrá actualizaciones muy distantes, pero trataré de mantener un ritmo. Sin más, sean pasen a historia que surgió en parte a la sub línea "Power Ghouls"
Disclaimer; Los conceptos de los personajes utilizados pertenecen a Mattel,Inc. Garrett Sander y también Lizzie Harrison, quienes en conjunto influyeron para la creación de la conocida franquicia de juguetes lanzada en 2010. La trama y nombres alternativos fueron figurado en base a un juego.
- Muy bien chicos, denle la bienvenida a la nueva alumna - El profesor desinteresado de anteojos extendía el brazo desde su escritorio para ceder la palabra.
- ¡Mucho gusto! Soy Franie Schofield, y acabo de llegar, soy nueva por aquí, espero hacer amigos pronto... ¡Mucho gusto! - Con notoria torpeza y nerviosismo la chica había hecho su presentación.
De inmediato tomó asiento mientras algunos compañeros observaban los pasos que amenazaban con llevarla al suelo.
La joven de cabello castaño y ojos verde tomaba notas con rapidez al igual que observaba a los lados, temía haber dejado una mala impresión ante su clase, y buscaba rastros que afirmaran su teoría.
El timbre la sacó de sus pensamientos, era hora del almuerzo. Debía apresurarse si no quería comer sola, pese a que no había entablado conversación con nadie tenía fe de poder unirse a alguien en la cafetería.
Entonces unas sombras se proyectaron sobre su escritorio, eran dos chicas frente a ella. Una de largo cabello rizado y piel morena, y la segunda de baja estatura y de tez pálida, sus rasgos la hacían ver casi como una infante.
Temerosa de que fuesen las chicas malas o populares del lugar intento hablarles.
- H-hola... Soy... - Fue interrumpida por la de corta estatura.
- ¡Hola! ¡Eres Franie! ¿verdad?
Yo soy Laura Lane, y ella es Christine Walmsley ¿Quieres almorzar con nosotras? - En un tono entusiasta la chica que llevaba un par de coletas se presentaba apoyándose en la mesa e inclinándose un poco hacía adelante.
- Lala, tranquilízate, la asustas - La morena la alejo tomándola del hombro.
- Descuida, no muerde, solo grita - Bromeó posando su mano en la cabeza de la otra y dándole palmaditas - Por cierto, el profesor Watkins nos pidió pasarte un par de notas, cosas de su clase que vimos antes de que llegaras y tu horario... Algo extraño que no te hayan entregado este último todavía - Arqueando una ceja le dio los papeles.
- Muchas gracias... Chrsiti... -
- Solo llámame Chris. Y ¿Qué esperas? ¿No tienes hambre? Vayamos a comer -
La mirada de la ojiverde se iluminó, estaba feliz de haber sido aceptada por ese par de chicas que la invitaban a comer.
Tomando sus cosas intento salir de su asiento pero su mochila se atoro, causando que cayera al suelo. Rápidamente las chicas la ayudaron a ponerse de pie mientras les agradecía apenada.
- ¿Qué es eso, Franie? - Chris jugaba con los vegetales de su plato después de haber terminado toda la carne con anterioridad.
- Ah, es una historieta... Una de mis favoritas. Es el número especial de la serie "Gears in chest" dónde el protagonista Jared tiene... -
- No, eso no - Rio bajando la cabeza - Lo otro que sobre sale de tu bolso -
- ¡Ah, si! Es una revista - La sacó y se la pasó a la de cabello rizado.
- "Sweet Secrets edición de abril", si, es lo que pensé. La ex de mi hermano solía leer está cosa, aún hay muchos números perdidos en mi casa que dejó cuando terminaron - Dejó a un lado el empastado con la portada de una modelo guiñando el ojo entre títulos de artículos de moda.
- Yo prefiero "Fashion D" - Añadió Laura.
- No voy a mentir, también sigo todas esas revistas de moda, mi favorita es "On Model", y la que menos leo es Sweet Secrets, tengo malos recuerdos con los artículos -
- ¿Malos recuerdos? - Franie sentía que debía sintonizar los mismos intereses antes que soltar palabras sobre los cómics.
- Clare Nabil, la ex de su hermano la hacía seguir cada número e intentar cada reto cuando estaba en su casa, era una chica pesada y exigente que quería que la obedecieran en todo - Respondió Laura señalando la revista que descansaba sobre la mesa.
- Gracias Laura ¿No quieres decirle también donde vivo? - Empuñando el tenedor Chris se encorvaba por la imprudencia de su amiga, retomando la compostura un poco más tarde para intentar hablar con Franie - De más está decir que muchas cosas de ahí son inexactas... Es más una revista amarillista -
- ¿De verdad? - La ojiverde observaba la revista pensando que la había comprado para poder hacer amigos en su nueva escuela y poder hablar, pues según había investigado era la más vendida entre las chicas.
- Pero, dejando eso de lado. Cuéntanos ¿Te gustan las historietas - Chris la observó con mucha curiosidad.
- Bueno... Si... A veces, e-en realidad es d-de mi hermano... - Torpemente intentaba negar su afición.
- ¡Eso es genial! - Las palabras de la de cabello rizado la hacían sentirse un poco aliviada.
- ¿E-en serio? -
- ¡Claro que si! ¿Podría ver? -
Franie buscó en su bolso mientras Chris mantenía el brazo extendido, una actitud inesperada ante toda expectativa de la castaña.
Hojeando el empastado y observando a detalle Chris y Laura tenían una expresión como si hubiesen encontrado algo que no pertenecía a ese mundo.
- Increíble, jamás había visto una a fondo. Lo más cercano es encontrarse a Georgine con un montón de éstas a lo lejos sentada bajo un árbol - Chris estaba atraída por los dibujos que más que ser infantiles tenían escenas de acción bien detalladas y hasta un poco de violencia.
- ¿Georgine? - Franie preguntaba por la enigmática descripción de la chica con intereses "frikis".
- Georgine Yates, va en la clase de junto, es la más inteligente de toda la escuela. Ha participado en varias competencias a nombre de la escuela, gramática, matemáticas, ciencias, etc. Ha ganado en todas, incluso en las estatales - Laura enumeraba los concursos con sus dedos.
Franie había quedado sorprendida.
- Pero se puede decir que tiene un "defecto", es algo... Rara. No habla con nadie, pocas personas han odio su voz, no tiene amigos en la escuela y siempre que termina la época de exámenes sale de la biblioteca y se sienta debajo del mismo árbol con un puñado de historietas, quedándose ahí día tras día hasta terminarlas todas.
Es inútil intentar preguntar que lee, pues ignora a todo aquel que se le acerca, incluso rechazó a los "nerds" que tienen un club de historietas en el sótano y querían que se uniera. Es una chica que se aísla de todos por voluntad propia y parece disfrutarlo - La de cabello negro había hecho una explicación impecable de lo que era la enigmática figura de la chica de los cómics, la más inteligente no solo del curso, sino de la escuela y quizá de la generación.
Justo después pasaron al pasillo donde se exhibían los trofeos que Gerorgine había ganado en nombre de la escuela. En medio de la repisa había una foto de la chica estrechando la mano con el director de la escuela, parecía alguien muy normal.
Largo cabello lacio en un negro cenizo, grandes ojos azules y anteojos capaces de cubrirlos. Su lenguaje corporal tampoco era destacable, una postura recta, los brazos pegados al cuerpo y las piernas juntas, nada extravagante, su rostro tenía una expresión neutral que ponía en duda aquello de que nadie la oía hablar dentro de la escuela.
- ¿Es ella? - Pese a que era muy obvio, Franie soltó la duda tras ver que su imagen mental no concordaba con la foto.
- Lo sé, parece alguien normal que encontrarías en la parada del autobús o en una tienda, pero no es así, en persona siempre se encorva al caminar, sus manos siempre están adheridas a algún libro, la mirada se pierde en las letras y pocas veces se deja ver la cara, y sus piernas se juntan al final, como con timidez o algo así - Chris terminaba una descripción basada en hechos reales.
Repentinamente las tres enmudecieron al ver que la susodicha estaba ante ellas sosteniendo el cómic que Franie había olvidado en la cafetería.
- Gran número ¿Cómo lo conseguiste? - Entonces presenciaron lo imposible, Georgine Yates abría sus labios para entablar una conversación de más de tres palabras.
- Mi padre me ayudó a comprarlo, yo estuve ahorrando por meses hasta que un día me llevo a San Diego y me dio el dinero que faltaba - Franie respondió con total naturalidad.
- ¿Es ese dónde Jared sale con Nyoko? - Con una voz curiosa, pero una expresión inmutable, Gerorgine se acercaba a ella.
- Si, justamente. También hace aparición Shoko -
- ¡No me lo creo! ¿Shoko y Nyoko de "Dark Storm"? -
Franie asentía mientras la conversación avanzaba, simultáneamente a lo lejos Chris y Laura estaba boquiabiertas y sin palabras.
- Sabes, si quieres puedo prestártelo - La ojiverde se sinceraba con gran alegría.
- ¿De verdad? - La de antojos finalmente mostraba una expresión efusiva.
Tras el intercambio de palabras y de haber entablado una posible amistad, Franie se despidió de Georgine, pasando el resto del día ante las dos chicas que seguían sin creer lo sucedido.
De regreso a casa la castaña volvía satisfecha, no solo había encontrado amigas dentro de clase, sino también una compañera que compartía su afición por las historias de super héroes sin juzgarla.
Pues, la chica había crecido sin ser aceptada por su torpeza, algunos decían que era inmadurez, orillándose a intentar asimilar los gustos de los demás para tener excusa de charlar. Ya que, toda su vida había enterrado el deseo infantil de algún día ser una heroína proveniente de una de las historias que adoraba leer, soñaba con tener super poderes y defender a los demás, aún si todos le decían que no podía y mucho menos por ser una chica.
Es por eso que la platica con Georgine le había devuelto su espíritu soñador, haciéndola pensar en tener una vida como una justiciera, que había abandonado hacía mucho.
Sin saber que un héroe se enfrenta más que defender a los demás, también luchan con el peligro, el mal y las amenazas mortales. Temas que ella ignoraba al momento.
- Pero que linda - Susurraba una voz juguetona que observaba a la chica a lo lejos.
- No hay duda, se contamino, estuvo en contacto con ella - Habló una voz a través del radio transmisor.
- ¿¡Qué!? - Rápidamente la voz se tronó violenta - ¡Esa perra! -
- ¡Felynna! - La voz llamó su atención para que se detuviera.
- ¿Por qué? Sabemos dónde está, sabemos lo que hace ¿Por qué no podemos atacar? - Temblando de irá apretaba los puños.
- Solo tenemos autorización para llamar la atención de las otras... Ni aunque fuera una declaración de guerra ella aparecería. Es muy astuta, además, tiene a su perro cuidando.
Si queremos que actúe, primero debemos esperar otra tragedia -
Sujetándose el brazo tras oír la palabra "tragedia" sabía lo que significaba, destruir otra vida.
- Entonces el plan es observar el nacimiento del fenómeno y luego pedir ayuda a la condesa -
- Así es, debemos esperar que lado querrá apoyar la chica cuando sea deforme. Y si no quiere unírsenos, aún así la condesa aparecerá, esperemos que ella si pueda vencer a ese demonio chupa sangre... -
- Parece que habrá una tormenta - Con algo de melancolía lanzó la mirada al cielo nublado.
Con palabras poco claras e inconsistentes para cualquier ajeno al tema, la persona que observaba se alejó tras lo que su acompañante le había dicho a través de su radio.
