¡Regresé! Después de años de no publicar nada por fin he vuelto…

Disfruten el drabble


"Inudrabbles"

XXIV. Marcando territorio

Las puertas del ascensor se abrieron, indicándole a Sesshōmaru que ya había descendido directo al estacionamiento de la empresa. Caminó con parsimonia y se dirigió a su Audi negro. La verdad estaba de un relativo buen humor, o eso creía hasta que vio a una persona cuya constante presencia realmente le comenzaba a desagradar. Recargado de un sencillo y algo desgastado auto azul, se encontraba un jovencito bien parecido, quizá de unos 25 años, de tez apiñonada y cabello castaño, siempre recogido en una desordenada cola de caballo alta.

−Hola, buenas tardes −saludó amable el joven al sentir una mirada dorada muy clavada en su persona.

Sesshōmaru se detuvo para escudriñarlo. Frunció el ceño. Desde hacía un par de semanas de que lo había visto por ahí rondando a cierta jovencita, su asistente, y eso, por alguna razón lo ponía muy de malas.

−¿Tienes autorización para estar aquí? −dijo el mayor, pronunciando cada palabra con un tono grave, sólo para darse el gusto de intimidarlo.

−No exactamente, estoy esperando a una persona

−Buscas a Rin −Sesshōmaru afirmó. Últimamente Rin estaba distraída en su trabajo, la había descubierto varias veces texteando y sonriéndole al celular, y además la semana anterior, la encontró subiéndose al maltratado auto de ese joven, viéndolo todo desde la ventana de su oficina que curiosamente, daba al aparcamiento y tenía la suficiente altura para percatarse de cada detalle.

−Si, así es −dijo el chico algo extrañado, pero luego dedujo todo −Ahh ya veo, usted debe ser el señor Taishō, el jefe de Rin, ella me ha hablado mucho de usted.

−Dime tu nombre

−Soy Kohaku Taijiya… Es un gusto conocer…

−No tienes permitido estar aquí, retírate.

−¿Cómo dice? −Kohaku alzó las cejas ante el tono tan brusco y poco amigable que empleó aquel sujeto. Él también lo observó, Sesshōmaru Taishō era un hombre joven también, quizá unos cinco o seis años mayor que él mismo, vestía un costoso traje sastre negro y tenía una mirada tan arrogante y dorada que, de alguna forma lo estaba retando, como si tratara de marcar territorio en su propia empresa. De cualquier manera, Kohaku decidió no dejarse intimidar, no estaba haciendo nada malo, así que con la cabeza en alto, le respondió de una manera firme −No se preocupe, me iré en cuanto Rin salga, vine por ella.

−No es necesario −volvió a emplear una voz gélida y avanzó un par de pasos hacia adelante, observándolo con evidente superioridad −Ella se irá conmigo, como siempre

El joven resopló ante Sesshōmaru, ¿quién demonios se creía ese tipo?, cuanta soberbia había en sus ojos, es decir, Rin ya le había comentado que su jefe le hacía el favor de llevarla a casa después del trabajo de vez en cuando, pero ahora, parecía como si el mayor de los Taishō le estuviera restregando en la cara una atribución que, según Kohaku, no le correspondía.

−¿Kohaku? −la voz de Rin apareció de repente a espaldas de Sesshōmaru. Ambos hombres voltearon y la vieron dirigirse hacia ellos con total naturalidad pues era claro que, ella en su espontaneidad, no se había dado cuenta del tenso momento que acababa de romper −¿Qué haces aquí?, no me dijiste que vendrías.

Sesshōmaru se tranquilizó un poco al verla y se hizo ligeramente a un lado para dejarla avanzar a su costado, pero aún así, no suavizó su expresión mortífera dirigida hacia el otro joven.

−Hola Rin, discúlpame por no avisar −Kohaku le sonrió ampliamente y Sesshomaru resopló fastidiado −Estaba cerca de aquí y se me ocurrió pasar por ti, pensé que quizá podríamos ir a tomar un café o algo antes de llevarte a casa, ¿qué dices?

−Te agradezco mucho Kohaku, pero… −Rin le devolvió el gesto con dulzura y luego dirigió sus ojos hacia su jefe, quien la mirada con paciencia. En ese momento Kohaku pudo jurar que la jovencita que tanto le gustaba, se había sonrojado ante aquel vistazo ambarino que la recorría de pies a cabeza en espera de su respuesta −Temo que hoy tengo la tarde ocupada, hay pendientes de trabajo por resolver aún y bueno… ¿Te parece si lo dejamos para otro día?

Kohaku se tensó ante la negativa, y para su disgusto vio perfectamente como Sesshōmaru emitía una ligerísima sonrisa de satisfacción mientras se alejaba con dirección a su vehículo.

−Ahh si, si, no hay problema, otro día será −el jovencito trató de no sonar tan decepcionado, pero aún así, Kohaku no pensaba darse por vencido tan fácil −Oye Rin… ¿Crees que te pueda llamar más tarde?

−Rin −la llamó Sesshōmaru nuevamente, esperándola con la puerta abierta del copiloto.

−Ehh no sé a qué hora estaré libre, pero…

−Rin, es hora de irnos −pero cuánta necedad había en ese chiquillo idiota, realmente lo estaba cansando. Rin ya le había dicho que no iría con él, ¿por qué demonios no se largaba de una vez y la dejaba en paz?

−¡Ya voy, señor Sesshōmaru!... Kohaku, ¿te parece si mejor hablamos luego?.−Rin se acomodó el abrigo y su bolsa, caminó rápidamente hacia su jefe, subió al auto y Sesshōmaru cerró la puerta, para luego darse la vuelta y abordar elegantemente al vehículo también.

Al joven no le dio tiempo de decir nada más, pues en menos de un minuto, aquel hombre arrogante y serio, había arrancado el Audi y había salido del estacionamiento con una Rin muy alegre y sonriente a su lado.

Kohaku suspiró con aires de frustración, subió igualmente a su auto y se fue, ya lo intentaría otro día. Ya había quedado claro que al igual que a él, a Sesshōmaru Taishō le gustaba Rin, era más que evidente ese asunto, y sí, efectivamente había encontrado un rival importante, pero Kohaku era persistente, Rin valía la pena, y en definitiva esa no sería la última vez que se encontraría con ese soberbio sujeto, pero ésta vez estaría preparado para ser él quien marcara territorio.

FIN DEL DRABBLE 24


Qué gusto volver a los Inudrabbles, de verdad. Por fin puedo decir, después de años poniendo en orden mi vida, que estoy dispuesta a volver al mundo del fanfiction y retomar los fics que he dejado pendientes; y más ahora que la historia de Inuyasha ya tiene una continuación y hay más material para sacar jugo.

Espero sus comentarios, extraño recibir sus reviews tan bonitos, díganme si les gustó éste AU, seguramente encontraré nuevos lectores y espero poder recuperar a los seguidores que ya tenía, ojalá no los haya decepcionado mucho con tanta ausencia.

Muchas gracias, saludos a todos.

Nabiki-san