"Saludos estimados lectores, aquí nos encontramos con el podría considerarse oficialmente el primer chapter de esta historia, espero os guste lo que voy a escribir, nos leemos como siempre al final."

Capitulo 1: ¿Un quinto miembro? la nueva recluta

La noche se cernía sobre el mundo, en un bosque cercano a una gran urbe la calma era engañosa, pues en esos momentos se estaba librando una batalla entre los arboles, viéndose como varias siluetas delgadas y frágiles corrían hacia delante, cuando sin previo aviso varios proyectiles de color amarillo golpearon sus cabezas, destruyéndolas al instante pasando sus cuerpos a convertirse en polvo, otro grupo de aquellas criaturas se encontraba rodeando a una persona, pero esta no parecía estar intimidada en absoluto, en su lugar saco un bastón y empezó a girar y a golpear a aquellos enemigos, cuando varias flechas de luz pasaron silbantes demasiado cerca de el para su gusto.

- Eso lo tenia controlado - dijo el que se encontraba rodeado revelándose por su tono de voz que debía tratarse de un varón joven, posiblemente en un adolescente, cuando de repente una corriente de polvo y arena lo cegó y lanzo volando por los aires, así como a otras tres personas, todas ellas uniformadas, siendo en esos momentos imposible reconocer sus rasgos físicos.

- Tenemos que librarnos del grande - dijo uno de ellos, notándose que debía ser una chica por el tono utilizado, escuchándose el sonido de una cuerda tensándose antes de salir mas flechas de luz hacia el interior de aquel bosque, bloqueando un par de, ¿escobas? aquellos proyectiles, revelando a aquella criatura en toda su bizarra apariencia, debía medir entorno a los dos metros, tenia dos patas de gallina ropas, una camisa blanca con cuello en "V", dos escobas de madera por brazos y un pez con orejas de burro como cabeza, un mal chiste de monstruo estaba dándole una paliza a aquel grupo de jóvenes héroes, escuchándose como dos de ellos discutían mientras otros dos permanecían en guardia.

Ahora podemos ver al fin como eran los cuatro jóvenes, todos ellos llevaban trajes de cuerpo entero con botas y guantes, mas cada uno de ellos tenia rasgos distintos.

Los dos jóvenes que discutían eran un chico y una chica, el joven llevaba un traje verde con detalles de lianas en los brazos, piernas y el torso, llevaba un cinturón de color dorado con varios pequeños compartimentos de múltiples colores, sus botas eran blancas con lineas horizontales doradas en la parte alta, así mismo sus guantes también eran blancos, pero tenían lo que parecían ser unas pequeñas garras de bronce al final de cada dedo, llevando un brazalete de plata en su brazo izquierdo con unas cinco esferas de cristal, sobre el pecho donde estaría el corazón podía verse un emblema, una especie de esfera partida por la mitad horizontalmente translucida de color celeste con dos rayos cruzados detrás de esta, por ultimo su casco parecía la cabeza de una serpiente, alargada y elegante con un visor en forma de "X".

El traje de la chica era similar, en el sentido de que también tenia el mismo emblema, guantes, brazalete, cinturón y botas, con las siguientes diferencias, para empezar su traje era en su totalidad de color rosa excepto por lo indicado antes, ademas tenia múltiples cintas y listones por todo el torso, siendo estos de un tono rosa pastel, también disponía de una falda sencilla hasta un poco por debajo de los glúteos, mas conocido como minifalda, su casco por contra parecía emular al de algún mamífero, teniendo unas grandes orejas parecidas a las de un zorro, así como un visor también en forma de "X".

Los otros dos héroes eran varones, compartiendo los rasgos comunes a aquel equipo, botas blancas, guantes con garras en los dedos, brazalete, cinturón, emblema y visor en forma de "X", son embargo no podían ser mas distintos, el mas alto levaba un traje completamente negro con varios círculos amarillos, concretamente en los muslos y los brazos, así como un casco también similar a los de un mamífero, con grandes orejas negras con un anillos amarillos en cada una y un circulo del mismo color en la frente.

El ultimo miembro de aquel disparejo grupo llevaba un traje naranja bastante sencillo, nada de detalles extraños, al menos hasta llegar a la cabeza, pues el casco que llevaba parecía emular a alguna especie de reptil, llevando también una especie de poncho de color negro que llegaba hasta la mitad de los pectorales, mirando el de color naranja al de negro, mientras sacaba un par de pistolas.

- ¿Usamos el clásico tu delante yo detrás? - le indico viendo a sus compañeros continuar con aquella discusión, asintiendo el héroe de negro antes de sacar un par de cuchillos curvos.

- Vamos - fue lo único que dijo empezando a correr contra aquel enemigo, el cual pareció olerse lo que iba a pasar pues no tardo en soltar un grito de terror ante lo que se le venia encima, decidiendo hacer honor a parte de su anatomía, corriendo cual gallina sin cabeza para huir del peligro, demostrando ser mas veloz que su perseguidor, el cual se detuvo para tocar la parte izquierda de su casco - Le he perdido - dijo a través de un comunicador oculto en este, escuchándose a alguien decir.

- Habéis repelido la mayor amenaza, volved a la base - escucharon todos decir a través de aquellos comunicadores, tocando sus brazaletes desapareciendo en un haz de luz hacia arriba.

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Nos encontramos en el interior de una sala circular escalonada, sus paredes y suelos, grises con extraños grabados antiguos contrastan con los ordenadores y aparatos electrónicos que había en aquella estancia, centrándonos en el centro de esta, donde en un circulo escrito en el suelo con runas de color blanco aparecieron aquellos cuatro héroes, volviendo a discutir el chico de verde con la heroína rosa.

- Haber si eres un poco mas recatada, porque lo único que haces es lucirte, todo el tiempo - bramo este respondiendo ella casi por resorte.

- ¿Que yo me luzco? tu te has visto combatir, tus movimientos son tan llamativos que es increíble que no estemos saliendo en las noticias - le contesto molesta mirándose los otros dos, posiblemente la madurez o el desinterés por meterse en aquel pleito era lo único que los mantenía callados.

- Se nota que ambos son estrellas en alza, tienen el ego mas grande que esta sala - le susurro el de negro a su compañero, el cual solo asintió un poco alicaído, mirando hacia la única chica del grupo.

- Desde que le venció hace unos meses en aquel gran festival los dos no son capaces de combatir en equipo - le comento recordando el otro haberles escuchado discutir por eso en el pasado.

- ¿Orgullos masculino roto? - cuestiono negando el de naranja.

- No, tiene una novia que también lo ha vencido en alguna ocasión, creo que es mas bien que a ella la fama se le ha subido un pelin a la cabeza - contesto haciendo sido escuchado por aquellos dos.

- A mi no se me ha subido nada a la cabeza, lo que pasa es que no es capaz de comprenderme - expreso encogiéndose de hombros el de verde.

- ¿Queréis saber por que no podemos llevarnos bien? - le cuestiono a ambos asintiendo los dos - Resulta que esta señorita esta enamorada de un chico que tiene la cualidad de no fijarse de manera romántica en nadie, y lo digo porque lo conozco y he intentado sonsacarle algo sobre ese tema con resultados negativos - expreso comprendiendo la razón de la disputa que llevaban desde hace meses, un choque sobre como veían a una persona, la joven veía a un chico valiente e ideal, mientras que el otro solo veía a alguien sin interés alguno en el amor.

- Calmaos un momento chicos - escucharon todos decir volteando hacia la dirección de aquella voz, una mujer joven, de alrededor de veinte años, complexión delgada, estatura media, pelo largo y negro recogido en una cola de caballo, su piel era blanca como la nieve y sus ojos de un tono turquesa, sus ropas consistían en una blusa blanca que remarcaba su busto, así como una falda ajustada de color negro que llegaba hasta las pantorrillas, sosteniendo en su mano derecha una tablet - Se que tenéis problemas en vuestra vida civil, pero lo que ocurra en esta por favor mantenedlo al margen cuando estáis combatiendo a nuestro enemigo - pidió la joven andando con pasos delicados hacia el frente, meneando ligeramente sus caderas con cada escalón que bajaba, estremeciéndose los héroes de naranja y negro antes tanta sensualidad.

- Lo sentimos Shizuru - se disculparon los cuatro ante aquella mujer joven, hablando el de negro.

- ¿Has descubierto al fin quien dirige los ataques? - cuestiono negando esta con un balanceo de cabeza, mirando a los héroes allí reunidos, antes de echarle un vistazo a la tablet.

- Me temo que no, quien quiera que los dirija es precavido y se mueve de forma que no podamos rastrearlo, que haya podido traer a un monstruo es la prueba que necesitamos para temer lo peor por desgracia - dijo apareciendo una pantalla detrás de todos ellos, girándose para mirarla, viendo lo que parecía ser un mapa del mundo, fijándose en como había varios puntos que se encontraban en color negro, resaltando un par de regiones - Las defensas que coloco maese[1] Exodus por vuestro mundo se han debilitado mas de lo que temíamos, si esto continua así ... - expuso deteniendo a meditar lo que decir a continuación, hablando el héroe verde.

- Nuestro mundo podría encontrarse con un grave peligro, si tan solo tuviésemos a los dos miembros restantes de nuestro equipo - expreso este mirando de nuevo la tablet Shizuru, sonriendo ligeramente ante las lecturas que mostraba el aparato.

- Es verdad que muchos obeliscos han sido destruidos por vuestros ancestros en el pasado, así como en el ultimo año varios mas lo han sido por nuestro desconocido enemigo, pero parece que la fortuna nos sonríe, las lecturas muestran que la persona indicada para convertirse en ranger azul se encuentra en algún lugar de Kanto - le explico a los cuatro rangers allí reunidos.

- ¿Cuanto tardaras en dar con esa persona? - inquirió el ranger negro cruzándose de brazos, mirando los escáneres que estaba realizando su aparato aquella mujer joven.

- A lo sumo veinticuatro horas, seguramente menos - expreso mirando a los allí reunidos - Ahora idos a descansar, tengo mucho que preparar - le dijo a los cuatro tocando la tablet enviándolos de vuelta a donde estaban en un haz de luz irisado - Vuestro líder destinado llegara pronto - se dijo volviendo a su trabajo.

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El amanecer, el momento del día en el que todo comienza, escuchándose sonar un despertador de fondo, nos encontramos en una habitación de unos veinticinco metros cuadrados, las paredes son de un color azul marino con algunos posters colgados en estas, un par de armarios descansan a un lado de la habitación, en el extremo opuesto hay un escritorio con un ordenador de sobremesa y varios libros sobre física, biología, literatura, el material propio de alguien que realiza los estudios superiores, en el centro de la habitación, justo debajo de una ventana se encontraba una cama cubierta por sabanas de color rosa con detalles de burbujas bordados en esta, moviéndose alguien debajo de esta, a la derecha había una mesita de noche, sobre esta estaba un despertador con forma de pelota de fútbol roja, volviendo a sonar aquel fastidioso artilugio.

- Cinco minutos mas Daisy - se escucho gruñir a alguien debajo de esas sabanas, mientras aquel artefacto seguía con su infernal cacofonía, saliendo una mano de debajo de las sabanas y con gran fuerza y precisión lo arrojo hacia una canasta que había en el otro extremo de la habitación, justo al lado de la puerta, sonando otro artilugio en ese preciso instante, un politono de llamada, levantándose una maraña de cabellos anaranjados debajo de aquellas sabanas, mirando hacia el teléfono móvil que descansaba también sobre aquel mueble, decidiendo quien se encontraba durmiendo salir de debajo de las sabanas, una adolescente en todos los sentidos, de complexión delgada y piel blanca, sus ojos en esos momentos se encontraban entreabiertos, pudiendo verse que eran de un color verde a pesar de esto, lo único que cubría su torso era un top sin mangas de color negro que se encontraba completamente ceñido a su generoso busto copa C - ¿Quien podrá ser un domingo? - se cuestiono molesta la joven de cabellos rojizos, cogiendo aquel aparato viendo el nombre que ponía, May Balance, pudiendo también fijarse en la hora, las 8:47 de la mañana, decidiendo contestar de una vez, llevándose el aparato a la oreja.

- Al fin contestas, ¿es que no madrugáis allí? - le cuestiono alguien al otro lado de la linea, una voz femenina y molesta, recordando la pelirroja que no había puesto en ningún momento la alarma del reloj, solo esperaba no haberlo roto.

- Es domingo, mi único día de descanso, no veo el problema de dormir hasta tarde - se quejo la de cabellos anaranjados mientras terminaba de levantarse, viéndose que sus piernas, esbeltas, largas y torneadas solo las cubría un short azul marino con lineas amarillas.

- Perdona Misty pero la preocupación no me deja dormir - le contesto desde la otra linea su amiga, suspirando la pelirroja mientras se ponía unas pantuflas rosas con flores amarillas, ya se imaginaba lo que le ocurría a su amiga.

- ¿Drew otra vez? - pregunto aunque era realmente una afirmación, pudiendo escuchar en medio del galimatias que soltaba su amiga a través de aquel aparato que otra vez había llegado tarde al centro pokemon para dormir, y no había salido precisamente a entrenar pues sus pokemons estaban ya descansando en aquel edificio.

- ¿Crees que piensa dejarme? - le pregunto ahora preocupada a Misty, suspirando la pelirroja, si algo sabia sobre esos dos es que podían ponerse tan melosos que eran capaces de provocarle una subida de azúcar, aunque era cierto que Drew estaba dejando mucho que desear desde hacia unas semanas, algo extraño en el.

- No lo se, con suerte te esta preparando una sorpresa, si no recuerdo mal - le comento la pelirroja llegando a aquel canasto viendo aquel despertador con forma de pelota en medio, un regalo que le hicieron muy útil, seguramente a alguien que ella conocía con problemas para despertar y que solía romper despertadores le resultaría útil, volviendo a su hilo de pensamiento anterior - En un mes es vuestro tercer aniversario, ¿no? - le expuso escuchando un grito de terror, a veces su amiga era muy despistada, como parecía ser el caso.

- Y Sakura diciéndome que podría ser un doble - o si, Sakura, la menor de las hermanas kimono y reportera en potencia, que estuviese pasando por una etapa de obsesión con la ufologia[2] era otra historia.

- Creeré que existen los marcianos cuando uno de ellos este apuntándome con un arma u otra cosa - le contesto riendo un poco la pelirroja, sabia que su amiga no cogería jamas un comentario con doble sentido, continuando la conversación mientras cogía algo de ropa limpia para cambiarse - Voy para la ducha, continuamos hablando mas tarde, ¿vale? - le pidió a su amiga escuchándola replicar por el otro lado de la linea - No voy a poner el manos libres May, necesito relajarme y esa es una de las pocas ocasiones al día que tengo para ello - le contesto cortando la comunicación, empezando a desvestirse, intentando pensar en otra cosa, desde hacia días tenia la manía de despertarse bañada en sudor, alterada, alguna pesadilla recurrente que tenia la mala costumbre de olvidar nada mas despertaba, pensando en llamar a sus hermanas para saber si vendrían de visita, aunque seguramente no seria el caso, pasando sus pensamientos por sus continuas obligaciones como líder del gimnasio Cerulean, así como sus estudios en casa, terminando aquella ducha relajante secándose y vistiéndose en modo automático.

Ahora vestía unas ropas mas deportivas, un top azul claro con mangas negras, así como un pantalón de deporte negro, terminando todo con sus pantuflas rosas, empezando a andar por los pasillos de aquella casa, notándose que era bastante amplia y relativamente lujosa, recordando como vivía hacia solo ocho años, esa pequeña mansión fue propiedad de su abuelo, pero a su muerte quedo abandonada, ella no estaba acostumbrada a tanto espacio y lujos, la historia de su familia estaba llena de altibajos, fortunas que se formaban y esfumaban en dos generaciones, llegando a una espaciosa cocina de estilo occidental, una de las malas costumbres de sus ancestro fue cambiar el estilo del edificio cada vez que cambiaba la propiedad de uno a otro, suspirando al recordar ese detalle de la historia, cogiendo algunas cosas poniéndose a cocinar.

- ¿Estará bien la señora Ketchum? - se pregunto Misty recordando como el único hijo de esta había empezado a trabajar como ayudante de un investigador de ciudad Vermillion, era una buena persona, pero este tenia la mala costumbre de atraer los problemas como la luz a los pokemon bicho, estremeciéndose ante esa comparación, a pesar de todos sus esfuerzos aun no superaba su fobia, quizás si recordase porque le daban miedo podría superarlo con mayor facilidad, tomándose sus tostadas con mermelada y su batido de bayas meloc, dulce, pero sin pasarse, le llevo mucho conseguir el toque exacto de dulzor.

Tras esto llego al recibidor, mirándose al espejo que sus queridas hermanas habían colocado allí, viendo su pelo lizo llegar hasta los hombros, tendría que cortárselo en un par de meses si seguía a ese ritmo, cogiendo su coletero para terminar de arreglarse, no podía estar todo listo sin su coleta característica, recordando que todavía iba en pantuflas, sacando unas deportivas rosas con detalles de rayos en color amarillo y un cánido negro como imagen de marca, pasando a coger el móvil y pasar la playlist que tenia preparada para la ocasión, saliendo del edificio viéndose que por fuera tenia un aspecto de mansión japonesa tradicional con un pequeño jardín delantero, cerrando el cercado pasando al lado del buzón que ponía "Residencia Hanada, un trozo de la historia local".

Misty iba trotando por las calles de la ciudad, llegando rápidamente a los bosques que había al norte de esta, corriendo mientras con unos auriculares escuchaba "Sweet Dreams", pasando por debajo de un par de robles bastante grandes, recordando cuando fue por primera vez a aquel lugar al que se dirigía, un pequeño acantilado oculto por la vegetación con una vistas magnificas del océano, cuando de repente un haz de luz azul la envolvió, como si de un rayo tractor se tratase, desapareciendo en medio de un grito, quizás su amiga tenia razón y existían los extraterrestres.

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Cuando pudo abrir los ojos se encontró a si misma en el centro de una estancia circular de paredes grises, el suelo se encontraba escalonado, fijándose que a pesar de parecer alguna especie de templo o edificación similar estaba llena de aparatos de ultima tecnología, escuchando la joven algunos pasos, girándose para encontrarse con una mujer joven, posiblemente de unos veinte años y cabellos negros.

- ¿Veo que estas mejor? - le cuestiono aquella señorita manteniéndose la pelirroja a la defensiva, tantos años siendo engañada por el Team Rocket en disfraces ridículos la habían hecho mas cauta.

- ¿Quien eres? - le pregunto Misty levantándose analizando su alrededor, si algo había aprendido de las series policíacas es que lo primero que había que hacer en un secuestro era intentar mantener la calma, lo segundo analizar la situación y tercero si había algún medio para escapar con seguridad usarlo, escuchando el sonido como de una alarma.

- Me llamo Shizuru, soy una de las personas encargadas de estas instalaciones - se presento en un tono cortes la joven, fijándose Misty su esta llevaba algo que pudiese ser un arma o si llevaba alguna pokeball, recordando que ella había dejado las suyas en casa, dándose una palmada en la frente - No voy a hacerte daño - le expuso sin embargo la joven no bajo la guardia en ningún momento, poniéndose en una postura que había visto varias veces a numerosos pokemon lucha.

- ¿Por que debería creerte? - pregunto en un tono agresivo - Por como lo veo me has secuestrado - explico suspirando la de cabellos negros, mirando a los ojos a la adolescente enfrente suya.

- Al menos eres lo bastante inteligente para mantenerte alerta, eso es bueno, creo que entiendo por que te eligió - esas palabras hicieron que Misty bajase la guardia por unos segundos, cuando de repente volvió a sonar esa alarma - Tenemos poco tiempo, ellos necesitan a su líder - expreso moviéndose hacia un lado mientras revisaba algo en la tablet que llevaba consigo, objeto en el que no había reparado la pelirroja, decidiendo seguirla con cierto recelo, viendo como dejaba aquel aparato electrónico en una mesa para coger algo, un estuche negro con el símbolo de una pokemon de color celeste translucido con un par de rayos cruzados detrás, abriéndola revelando dos extrañas pulseras, eras eran de color plateado y tenia lo que parecían vetas recorriendolas, clavándose sus ojos en una de ellas, las vetas eran de color celeste pero lo mas llamativo era lo que tenia incrustado, una especie de cristal en forma de rombo azul marino con lo que parecía la silueta de alguna bestia marina, un Gyarados si le preguntaban en su interior, saliendo aquel objeto volando hasta con delicadeza ajustarse en su muñeca izquierda - Increíble, ninguno de los otros cristales acepto a sus portadores tan deprisa, es, como si hubieses nacido para usarlo - exclamo aquella joven impresionada, ahora Misty tenia todavía mas preguntas, cuando la alarma volvió a escucharse.

- Mira, si me has traído para regalarme una joya, podrías haber ido a mi casa en vez de traerme a la fuerza - le expuso un tanto molesta la pelirroja, pero por otro lado, se sentía intrigada por aquel objeto, negando Shizuru.

- Aun no entiendes lo que ocurre, eso que tienes en la muñeca es un aural morpher - le explico quedándose aun mas confusa la pelirroja - ¿Ves ese cristal? - le pregunto asintiendo - Ese cristal es la materialización del alma de un conjunto de pokemons fallecidos hace eones, el dispositivo en el que esta engarzado sirve para poder canalizar sus poderes - le explico no pudiendo evitar preguntar.

- ¿Que poderes? - cuestiono un tanto dudosa Misty, planteándose que podría haberse tomado la chica que tenia enfrente.

- Los poderes del power ranger azul, líder de facto de los Power rangers poder aural - le explico Shizuru sintiendo algo la pelirroja, un hormigueo que tenia su origen en aquel aparato, viendo como empezaba a brillar - Solo tienes que decir espíritu Gyarados, despierta para activarlo - vale aquello ya empezaba a parecer un videojuego, volviendo a escucharse aquella alarma.

- ¿Vale? Espíritu Gyarados, ¡despierta! - grito lo ultimo viendo como una luz la envolvía, sintiendo un poder inmenso recorrer cada partícula de su ser.

En medio de las profundidades del mar Misty se encontraba flotando, cuando de repente la silueta de una sierpe marina atroz la envolvió, transformando sus ropas en algo completamente distinto, ahora llevaba un traje de cuerpo entero de color azul marino, llevaba botas blancas con anillos dorados cerca del final de estas, así mismo unos guantes blancos cubrían sus brazos, teniendo estos unas pequeñas garras de bronce al final de cada dedo, una falda con pliegues un poco mas oscura que el resto de las prendas cubrían sus piernas hasta la altura de las rodillas, un cinturón dorado con varios compartimentos cubría su cintura, por ultimo ese mismo espíritu fue hacia ella y se transformo en un casco que acabo en sus manos, este tenia la forma de la cabeza de un Gyarados, incluyendo una serie de crestas en la parte de atrás, viendo el visor con forma de "X", poniéndoselo sin sentir en ningún momento que este le molestase al cabello.

Cuando aquel destello azul dejo de envolver la estancia Shizuru no daba crédito a sus ojos, la joven era mas que adecuada, mirando la nueva ranger azul la pulsera de plata con cinco cristales en su muñeca izquierda, decidiendo hacer lo primero que se le paso por la cabeza.

- ¿Guía, manual de uso? - pregunto esperando que ocurriese algo, viendo como empezaba a aparecer un listado en la esquina superior izquierda de aquel visor la ranger, armamento y movimientos asociados, poderes básicos, normas, escuchándose de nuevo aquella alarma.

- Me temo que tendrás que aprender sobre la marcha, como te decía el resto de tu equipo te necesita - le expuso Shizuru sintiéndose la joven un poco nerviosa, yendo de vuelta al centro de aquella sala mientras leía algunas indicaciones sobre sus poderes, podía usar movimientos de un Gyarados, necesitaba veinte segundos para recargar la energía de estos tras cada uso, así como que podría respirar bajo el agua, eso ultimo le gustaba, recordando cierto detalle.

- ¡¿Espera ni siquiera se que tengo que hacer?! - cuestiono nerviosa al recordar ese diminuto detalle.

- Destruye todo lo que no sea un ranger o un pokemon y evita que destruyan el obelisco - le explico a la carrera viendo la ranger azul información en su casco.

- "Un obelisco es una construcción mística que obtiene su poder de la naturaleza colindante para bloquear el acceso de seres de otros universos" - escucho decir la joven, era una voz masculina y joven la que la decía, pero sin embargo llena de sabiduría y experiencia, llegando al centro de la sala, siendo succionada por un haz de luz irisado, desapareciendo de nuevo.

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En otra parte los rangers Naranja, Verde, Rosa y Negro se encontraban luchando en alguna montaña, viéndose como eran rodeados por un grupo de enemigos, estos tenían la apariencia de esqueletos humanoides con un cuerno bifurcado de forma vertical en la frente, así como espadas de color cobrizo y escudos circulares del mismo color.

- ¿Alguno mas esta cansado de enfrentar siempre a los stalfos? - cuestiono el ranger negro asintiendo sus compañeros, viendo como estos iban a hacer montón sobre ellos.

- Electro-pistolas - dijo el ranger naranja materializándose en sus manos un par de pistolas y unas fundas adecuadas en su cinturón, naranjas con la cabeza de Heliolisk como cañón y un cristal naranja cerca del gatillo, empezando a disparar contra aquellos enemigos, apuntando directo a sus cabezas, pulverizandolos.

- Bastón forestal - dijo el ranger verde materializando un enorme bastón en su mano diestra, verde con detalles de lianas y cristales de ese mismo color en cara extremo, empezando a girarlo para bloquear los ataques de sus enemigos.

- Kukris[3] nocturnos - dijo el ranger negro materializando en sus manos un par de cuchillos curvos similares a unas alas, con detalles de las fases de la luna en el filo, teniendo un cristal en la base de la empuñadura en cada una, empezando a luchar contra aquellos enemigos, usando aquella doble empuñadura contra sus adversarios.

- Arco de Selene[4] - conjuro la ranger rosa apareciendo un arco en su mano zurda, este era bastante sencillo siendo predominantemente rosa, teniendo algunas cintas un par de cristales rosas cerca de la empuñadura de aquella arma de tiro, tensándolo para proceder a disparar sobre sus enemigos, diezmandolos con esa acción, cuando un haz de luz se materializo delante de todos ellos, viendo una silueta, femenina, con un traje completamente azul - Al fin refuerzos, entre cuatro estábamos empezando a tardar demasiado - se quejo la ranger rosa suspirando sus compañeros, mirando la nueva integrante del grupo a aquel grupo tan colorido, casi se sentía en una serie para niños.

- ¿En serio me veo así? - cuestiono la ranger azul mirando a los demás, cuando los vio ponerse en guardia, girando viendo a un grupo de stalfos ir hacia ellos, debía haber unos veinte por lo menos, recordando las instrucciones de uso - Hacha trituradora - conjuro tocando el cristal azul marino de su morpher, apareciendo una inmensa hacha en su mano diestra, de un solo filo, en su gran mayoría era negra, con una pequeña cabeza de Gyarados en la base del arma así como un filo de cristal azul claro, notando el peso de aquella arma apareciendo información sobre sus enemigos en el visor del casco, procediendo a leerlo - Stalfos, espíritus malignos nacidos del miedo - ahora comprendía lo que pasaba, esas criaturas estaban llegando a su mundo debido a que lo único que evitaba eso debía estar dañándose, una especie de muro creado con la ayuda de unas estructuras conocidas como obeliscos, cogiendo aquella arma con las dos manos intentando blandirla contra aquellos enemigos, teniendo dificultades para acertar un golpe, mientras los demás la veía intentar luchar y empezar a ser rodeada.

- Deberíamos ayudarla - expreso el ranger negro viendo como la ranger azul conseguía conectar un golpe contra uno de aquellos enemigos, el cual quedo despedazado por el impacto, pensando Misty algún plan para vencerlos, recordando cierto detalle de sus poderes que había podido descubrir en este corto lapso de tiempo, en esos segundos de lucha había podido descubrir que sus enemigos eran totalmente insensibles al dolor, así como que eran bastante estúpidos, así que empezó a correr fuera de aquel circulo con el claro objetivo de agruparlos, viendo esos los demás, empezando el ranger naranja a apuntar a aquella masa con sus pistolas.

- Hidro- ariete - conjuro la ranger azul echando su brazo izquierdo ligeramente hacia atrás, brillando este y acumulándose una gran cantidad de agua en la extremidad, golpeando hacia el frente con ella destruyendo a todos de un solo golpe.

- ¿Como has hecho eso? - cuestiono el ranger verde totalmente impactado por aquella demostración de poder, sin embargo Shizuru se contacto con todos.

- Rangers una concentración de energía maligna mas hacia delante, podría ser el monstruo de la otra noche - explico la mujer apareciendo en los visores de todos la ubicación de su objetivo, peligrosamente cerca del obelisco.

- Podemos usar los movimientos, esto incluye una guía - contesto la ranger azul colgando su hacha en el cinturón antes de empezar a correr hacia donde indicaban las coordenadas, el momento de dejarse llevar por la impresión inicial había pasado, de momento se centraría en lo que tenia que hacer, proteger el obelisco, luego podría recibir las respuestas que quería, mientras tanto el resto del grupo iba un tanto distraído, la novata había descubierto mas sobre como funcionaban sus poderes en un par de minutos que ellos en meses, viendo el listado de movimientos que podían usar, podría resultar muy útil a partir de ese momento.

El obelisco era una estructura de gran tamaño, de unos seis metros de alto, hecha de piedra negra con runas inscritas en su superficie, las cuales resplandecían con un misterioso fulgor esmeralda, a su alrededor numerosos stalfos se encontraban golpeándolo con sus armas, intentando dañarlo todo lo posible, viéndose bajar por un camino a los power rangers, fijándose en el gran numero de enemigos, sonriendo la ranger rosa.

- Es hora de acortar drásticamente el combate - dijo mientras corría hacia su objetivo, habiendo sido escuchada por todos, comprendiendo cual era su plan.

- ¡No lo hagas/fuerza lunar! - grito el ranger naranja al mismo tiempo que la ranger rosa creaba una esfera de color rosado en su mano y la arrojaba contra aquellos enemigos, detonando aquel ataque en medio del grupo destruyendo a gran parte de ellos, viendo todos como el ataque también había tenido el efecto adverso de dañar aquello que debían proteger.

- Sabemos que no te gustan las batallas largas, pero deberías haber pensado un poco lo posibles daños colaterales - expreso el ranger verde pareciendo que estallaría otra pelea en cualquier momento, viendo como los stalfos supervivientes iban hacia ellos olvidándose del obelisco.

- ¡Pulso umbrío! - grito el ranger negro disparando un haz de energía oscura hacia el frente, impactando contra aquella marea de criaturas malignas, pulverizandolas.

- Deberíamos comprobar los daños - expreso el ranger naranja andando hacia el obelisco, mientras el resto del equipo empezaba a comprobar que no hubiese mas enemigos, palpando el ranger aquella estructura pétrea, surcando con sus dedos las pequeñas grietas que recorrían este.

- ¿Es grave? - cuestiono la ranger azul un tanto ansiosa, pues lo ultimo que quería era cometer un error fatal en su primer día de trabajo, un extraño pensamiento, aunque en su mayoría no le incomodaba la idea de ser una power ranger, no se veía adecuada para el cargo de líder.

- Solo son superficiales, los obeliscos poseen sistemas de auto-reparación, en un mes sera como si no hubiese pasado nada - explico sintiéndose mas tranquila, mirando a los componentes de aquel grupo, si estaba obligada a dirigirlos lo mejor seria conocerlos, cuando escucharon sus comunicadores sonar.

- Ranger los escáneres demuestran que toda presencia maligna se ha desvanecido, el enemigo ha huido - le indico Shizuru a los rangers notando la nueva integrante la tensión entre ellos, no tardando mucho en vislumbrar en que pensaban.

- Ha sido demasiado fácil, ¿me equivoco? - le pregunto esta a los integrantes del grupo, negando el ranger verde.

- En absoluto, lo normal es que aparezcan mas, quizás las defensas aun son muy solidas por aquí - expreso sintiendo algo extraño la ranger azul, esa voz se le hacia familiar por alguna razón que no comprendía.

- Os voy a enviar de vuelta a donde estabais, no seria bueno que alguien sospechase sobre vosotros - le comento a todos siendo envueltos en una extraña luz irisada, cerrando los ojos la joven.

Cuando volvió a abrirlos se encontraba de pie en medio de aquel camino forestal, no parecía que hubiese pasado mucho tiempo, cogiendo su móvil para comprobar la hora, apenas había pasado una hora, planteándose si todo eso fue real, antes de fijarse en un reloj de pulsera, las manecillas parecían estar hechas de zafiro, mientras que la correa azul marino parecía ser de muy buena calidad, seria mejor volver a casa, necesitaba pensar con mas tranquilidad.

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Mientras tanto, en un infinito vació lleno de asteroides y basura una silueta se encontraba sentada en lo que parecía ser una especie de trono, estando otra silueta humanoide arrodillada delante de este.

- Debo decir que ha sido fortuito descubrir que el era uno de los siete - dijo el que se encontraba inclinado sosteniendo algo en sus manos, poniéndolo hacia el frente - Aquí esta - indico ofreciendo lo que llevaba en las manos, una especie de daga ritual con un extraño brillo rojizo en el filo, saliendo de este una luz de ese mismo color hacia el trono, introduciéndose en un extraño cristal no mas grande que un puño, formándose una pequeña grieta en su superficie, escuchándose resonar una voz por todo aquel lugar.

- Has hecho un trabajo magnifico mi leal sirviente - le dijo aquella voz, grave y profunda como salida de lo mas profundo de una cueva - La fortuna nos ha sonreído, ahora que una parte de mi poder esta libre podremos empezar la fase dos - dijo esa voz levantándose quien se encontraba sentado en el trono, mientras una silueta detrás del trono se mostraba.

- Thrax, cumple con la voluntad de nuestro dios - dijo quien se encontraba sentado mostrándose la verdadera identidad de quien estaba detrás, el hijo del infame y legendario Lord Zedd.

Durante tres milenios el mal estuvo cautivo, la oscuridad se cierne sobre el mundo.

CONTINUARA

Saludos a todos los que hayan leído esta historia, como habréis podido comprobar hay muchas diferencias respecto a la versión original, y muchas mas que están por verse estimados lectores.

Maese: termino arcaico para decir maestro.

Ufologia: campo de estudio de los extraterrestres, como imagináis no es muy fiable.

Kukri: cuchillo curvo de origen nepali.

Selene: mitología griega, antigua deidad lunar femenina, confundida a veces con Artemisa.

Muchas gracias a todos por leer, hasta luego pecadores.

También me gustaría preguntados algo, ¿queréis que os recomiende algún fic que leer? si os gusta la idea pondré cada chapter múltiplo de 3 alguna historia que en mi opinión merece ser leída, ahora si, Amo del vacío cambio y corto.