"Saludos estimados lectores, espero les haya gustado el fic que recomendé en el anterior capitulo, sin embargo ahora nos compete otra cosa, advertencia, monstruo repulsivo en el presente chapter, quedan advertidos."
Capitulo 4: Plaga de desesperación
El encapuchado, el misterioso líder del culto a un dios desconocido, se encontraba en esos momentos reunido con uno de sus comandantes, el infame espectro brujo conocido como Wizzro.
- El pergamino esta traducido - indico el encapuchado asintiendo su leal sirviente, que no tardo en hablar.
- En efecto oh mi señor, este pergamino contiene las instrucciones para invocar a un poderoso demonio de plaga y someterlo a nuestra voluntad - indico el espectro cíclope mientras escuchaba como se acercaban pasos por detrás, desvaneciéndose en el suelo como una mancha sombría, entrando en esos momentos otro sujeto, alto, al menos los dos metros, cubierto por una sobrevesta de color rojo con detalles en forma de ovalo de color azul oscuro, siendo imposible reconocer sus rasgos faciales en este momento, hablando el encapuchado al verlo.
- Comandante Rubicante, ¿nuestro dios a caso le ha pedido que venga? - cuestiono este recibiendo respuesta con gran velocidad.
- En efecto, vengo a informar que la fase dos ha sido un éxito, la hemos conseguido, esos dos guardianes no han sido rivales para los cuatro lores elementales - expreso Rubicante mirando a quien estaba allí - Se que estas aquí Wizzro, grandisimo cobarde, no te ocultes - indico el ser de rojo materializándose de nuevo el espectro cíclope.
- Te crees muy importante por ser el preboste del fuego, pero olvidas que ni siquiera tu fuego podría ... - no pudo hablar cuando una hoja hecha de puro fuego se detuvo a escasos milímetros de su ojo, sintiendo el calor de aquel ataque de puro poder elemental.
- Recuerda tu lugar gusano, tu solo existe porque nuestro máximo señor te libero de ese anillo, yo por contra soy uno de sus siervos mas poderosos y eficientes - dijo Rubicante mirando fijamente a aquel espectro, desvaneciendo su ataque antes de irse, murmurando - No existe nadie digno de enfrentarse a mi poder - sentencio saliendo de aquella estancia, mientras el encapuchado esbozaba una ligera sonrisa bajo aquella capucha, mostrándose una especie de barba roja debajo de esta.
Base Ranger
Shizuru se encontraba un tanto agotada, por suerte había conseguido contactar con el nuevo integrante del grupo, el chico era contrario a la violencia, pero tras asegurarle que era imposible negociar con sus enemigos la paz, que eso mismo se había intentado milenios atrás sin éxito fue suficiente para que aceptase, ahora tocaba esperar que no hiciese falta su intervención hasta que se acostumbrase a esos poderes, ya habían pasado un par de días, así que estaría preparado.
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En un lugar desconocido nos encontramos viendo lo que son una serie de pasillos, pasando por allí un joven, este no tendría mas de 17 años, pelo negro y ojos oscuros como la cueva mas profunda, llevaba una camisa negra de manga corta y pantalones de color gris oscuro, todo adornado con un brazalete Z en su brazo derecho y una piedra llave en forma de media luna en un colgante, llegando hasta su lugar de destino, el despacho de su superior, Lance Watare, líder de los hombre G pokemon.
- Señor Lance - saludo llevándose el puño derecho al corazón, relajando sus facciones al ver como su superior le indicaba que se acercase - ¿Para que quería verme? - pregunto recibiendo respuesta.
- Eso es algo que siempre me ha agradado de usted joven, directo al grano, necesito que nos ayude a investigar a esos power rangers - le indico recordando el joven a esos misteriosos héroes con trajes de colores que parecían sacados de alguna serie juvenil, la verdad es que les ayudaron mucho deteniendo a esos monstruos, ademas estaba el incidente de ciudad Castelia.
- ¿Que desea saber? - le pregunto temeroso de la respuesta, pues no creía buena idea acceder a su tecnología, algo así podría llevar a la cuarta guerra mundial, las tres ultimas ya fueron en su opinión demasiado para su mundo, escuchando como hablaba su superior.
- Tu objetivo es saber si son una amenaza y desde cuando están activos - le indico pensando el joven en aquello, el temor a que estuviesen en medio de una invasión o algo peor resultaría complicado de descubrir, lo único que sabían es que esos esqueletos resultaban estúpidos, predecibles e insensibles al dolor - Dejo el como procedas a tu parecer Samael - indico el líder de aquella organización benigna pensando en como empezar, quizás lo mejor seria ir primero a donde fue el ultimo incidente, o comprobar todos los vídeos que hubiese sobre ese tema.
Ciudad Vermillion
El profesor Cerise no sabia muy como salir de aquella extraña situación, hacia solo unos días que esa joven de Kalos estaba descansando en sus instalaciones y ya se había hecho amiga de todos, excepto Yamper y su hija, la joven era inteligente, pero creía que el problema no era de actitud, sino mas bien que su hija estaba acomplejada por la de cabellos color miel, al mismo tiempo tener a la celebre Misty Hanada era una oportunidad única para ver en primicia a un pokemon mega-evolucionado, Goh desde luego estaba entusiasmado, quizás eso era lo que mas alterada tenia a Chloe.
- Si las volteas así no se pegaran tanto - indico la kalosiana a Misty mientras hacían unas crepes para el desayuno, el olor resultaba embriagador en muchos sentidos, dulce, pero sin exagerar, poniendo la pelirroja la ultima que estaba haciendo en el plato, llegando justamente en esos momentos su ayudante, o mas bien bajo corriendo al oler las crepes, saltando Raboot ante el olor a comida, en cierto modo eso le recordó a Ash, el cual aun seguía en el hospital, hacia un día que había recuperado la consciencia, sin embargo aun seguía algo, disperso, esas serian las palabras que usaría para definir como estaba el de campo.
- Se nota que falta Ash - indico Misty al ver comer al chico de ojos azules con mechas rojas, pensando que incluso a sus quince el chico se veía mas maduro que Ash, ese día iría a verlo, y en como mucho tres mas volvería a ciudad Cerulean, no podía descuidar sus labores como líder de gimnasio durante mucho tiempo, viendo al chico comer mientras su pokemon, Raboot, se encontraba degustando su propia comida, viendo al Yamper de la hija del investigador local también, la chica seguía con sus estudios y eso era bueno, podía estudiar con alguien para variar, viendo también a su propio Marill también degustando su comida, conseguir la receta de Brock había resultado en sobornarlo con galletas, dulces y fotos de sus hermanas en bikini, pero bien que había valido la pena, hablándole el profesor.
- Misty hay una cosa que necesito pedirte - le dijo el investigador captando su atención - Se que tu gimnasio es celebre por sus pokemons de agua, sobretodo tu Gyarados - le dijo sacudiendo la joven ligeramente su cabello, revelando la piedra activadora oculta en su coletero - Me gustaría que me ayudases a investigar la mega-evolución - le pidió pensando la joven hablando Goh.
- Solo he visto una vez ese fenómeno, pero es espectacular, ademas, Ash dijo que querías convertirte en la mayor experta en pokemon de agua del mundo, ¿como vas a lograrlo? - le pregunto pensando la pelirroja como darle la respuesta.
- Bueno, ser líder de gimnasio me ayuda a ganarme el reconocimiento necesario - empezó a decir antes de continuar - También estoy estudiando para poder estudiar biología marina en la universidad Celadon y acompañar mi experiencia en combate con conocimientos teóricos - le expuso hablando el profesor Cerise.
- Debo decir que si lo consigues pide aquí las practicas de laboratorio, de momento puedo conseguir algo para ti, suponiendo que puedas hacerte responsable - le expuso intuyendo la pelirroja a que se refería, contestando.
- No necesito ningún pago por ayudarlo, ahora si me disculpa - se excuso saliendo de la estancia, mientras Serena pensaba en lo que había dicho Misty, ella ya tenia planeado su futuro profesional, pero ella por contra no tenia claro que hacer en su futuro cercano, a parte de conseguir que Ash se enamorase de ella claro, quizás seria buena idea ir ver que se le daba bien.
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Gladio se encontraba descansando en la cubierta de un barco mientras miraba el atardecer, pensando ligeramente en su vida y como haber conocido a Ash Ketchum pareció darle un mejor punto de esta, para empezar si no hubiese ido a Alola posiblemente todavía seguiría enfadado con su madre, Lilia no habría podido superar su fobia a los pokemons, y seguramente nunca habrían imaginado que su padre todavía seguía vivo, en esos momentos iban hacia Galar, parecía que Magearna los estaba guiando allí por algún motivo, viendo el reloj de pulsera negro en su muñeca, recordando que esa era una de las pocas regiones que nunca habían sido atacadas, solo esperaba que no hubiese problemas en esos momentos, seria difícil engañar a su madre y hermana en caso de tener que intervenir por alguna emergencia.
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En alguna ciudad del mundo pokemon Wizzro se encontraba oculto entre las sombras, vigilando los alrededores, viendo lo que sin duda alguna era un obelisco, había decidido lanzar allí a aquel ser infernal debido a su elevada población, ese pináculo de poder sagrado era sin duda alguna un aditivo a todo, cogiendo de entre su túnica morada aquel pergamino.
- Aquí invocaremos a Inmundicia, el demonio de Nurgle, señor de todas las plagas - explico el ser de un solo ojo a la nada, aunque realmente era a su señor - Pobres mortales, no saben lo que les acera encima - dijo antes de abrir el pergamino y empezar a recitar el conjuro que había en este.
Base Ranger
Shizuru se encontraba arreglando algunos asuntos, revisando datos en su tablet, cuando la alarma de la base se activo, comprobando rápidamente lo que ocurría, aquello era un problema muy serio, decidiendo llamar al equipo, a los seis miembros del equipo.
En algún lugar del mar
Gladio había terminado su cena algo nervioso, en solo dos días arribarían puerto y proseguirían con aquella odisea por tierra, en búsqueda de su padre, cuando sonó la alarma de su reloj, eso solo significaba problemas, entrando a su camerino para evitar levantar sospechas, cerrando por dentro.
- ¿Donde es la emergencia? - cuestiono transformándose aquel reloj en su morpher, esperando a recibir respuesta por parte de la encargada de la base.
- Hay un ataque en ciudad LaRousse, el ranger verde ya esta allí, pero necesitara de tu ayuda - le comunico Shizuru asintiendo este antes de comprobar que nadie pudiese entrar en aquel dormitorio, suspirando aliviado dejando sus pokeballs antes de transportarse a la base, la situación debía ser solucionada cuanto antes.
Ciudad LaRousse
La urbe ubicada en pleno Hoenn era famosa por su alto nivel de vida y su gran tecnología, pero nada eso resultaba útil en esos precisos instantes, pues una plaga se estaba extendiendo cual incendio fuera de control, viendo el ranger negro como la gente tosía a su alrededor, incapaces de levantarse debido a la terrible enfermedad que debía estarles aquejando, fijándose como mas hacia delante múltiples stalfos se dirigían a por una madre y su hija.
- Eso si que no calaveras, kukris nocturnos - dijo activando sus armas, antes de empezar a correr contra aquellos seres hechos de hueso, viendo como uno estaba a punto de dar un golpe fatal sobre ambas - ¡Ataque rápido! - grito propulsándose a gran velocidad contra los huesos animados, clavando su arma en el cráneo del que estaba mas cerca de la niña, pulverizándose al instante aquel enemigo, moviéndose con gran agilidad alrededor de la familia en cuestión, librándose de aquellos indeseados - ¡Váyanse! - ordeno a ambas corriendo la madre con la pequeña en brazos, pudiendo escuchar como la niña daba las gracias, sintiendo algo hinchándose en su interior, su orgullo, antes de buscar la fuente de todos esos problemas, cosa que no le llevo mucho al ver como una inmensa columna de humo se formaba mas hacia delante, corriendo para encontrarse con el ranger verde ayudando a una entrenadora pokemon, pelo castaño con dos mechones a los lados, bien proporcionada en su opinión, dando ordenes a un Blaziken, el cual destrozo a varios stalfos con sus ataques de fuego, mirando la joven a su compañero de misiones.
- ¿Seguro que el esta bien? - le pregunto asintiendo el ranger verde, mirando la escena Gladio con interés, por alguna razón esto seria interesante.
- Por supuesto señorita, pero necesito que se aleje, el ser que lidera a los stalfos es muy peligroso, mi traje me protege de esa enfermedad que esta propagando, no quiero que la infecte - le expuso notando el ranger negro un tono de preocupación especial, ese que se usaba con un ser querido, escuchando bufar a la chica, mejor ayudarlo.
- Mi compañero tiene razón señorita - dijo Gladio acercándose al ranger verde - Nosotros tenemos poderes especiales diseñados para estas situaciones, respecto a su novio seguro la esta buscando muerto de miedo - expuso mirando a la joven a sus ojos azul zafiro, haciendo un mohin la castaña escuchando ambos rangers pasos, viendo con alivio que eran las rangers rosa y azul.
- Debería hacerle caso a mis subalternos - expreso la ranger azul sintiendo los dos chicos un golpe a su ego y hombría, mirando la joven a ambas rangers, antes de suspirar molesta.
- ¡Esta bien! - grito yéndose de allí siendo seguida por aquel pokemon fuego, suspirando aliviada la ranger azul mientras el ranger verde se acercaba.
- Gracias por ayudarme a alejarla del peligro - dijo este recibiendo respuesta por parte de su líder.
- Es mi amiga, no puedo permitir que le pase algo malo - indico a sus compañeros decidiendo los cuatro adelantarse para encontrar al monstruo, los stalfos podían ser detenidos por la policía y cualquier entrenador pokemon medianamente competente.
Los ranger siguieron su camino hasta que llegaron a la fuente de toda esa energía maligna, agradeciendo el casco para no tener que olerlo, era un ser repulsivo sin duda alguna, de unos cinco metros, su cuerpo era muy ancho, obeso y en un terrible estado de descomposición, girándose aquella criatura sintiendo Serena ganas de vomitar al ver como las vísceras de aquel monstruo estaban expuestas, usándolas casi como un taparrabos, sin embargo Gladio al igual que Drew estaban mas atentos a sus ojos, pequeños y amarillos, así como su boca llena de dientes afilados como los de un tiburón, mientras Misty observaba el cuchillo que llevaba en su mano zurda, grande, curvo y oxidado, mientras en la otra llevaba un mangual, era mejor empezar con algo potente.
- Hidrobomba - conjuro la ranger azul disparando un chorro de agua a presión sobre aquella repugnante abominación, viendo como esta descendía por el cuerpo de aquel monstruo como si nada, al menos habría mitigado el olor que despedía aquella cosa.
- Eso no sera suficiente, niña - se burlo aquel demonio con una voz grave y gutural, antes de empezar a hacer girar su mangual con el fin de aplastar a los rangers, rodando estos por el suelo en grupos de dos, decidiéndose por un ataque por los flancos, disparando la ranger rosa una seria de flechas sobre el cuerpo de aquel ser maligno, al mismo tiempo que Gladio y Drew combinaban "rayo solar" y "pulso umbrío" en un devastador ataque, sin embargo aunque se sacudió ligeramente aquel monstruo no parecía haber sido afectado, poniendo la ranger azul su arma en posición de rifle para disparar sobre aquel ser - ¿Estáis intentando vencerme con esos juguetes? - cuestiono burlón aquel ser infernal antes de recibir un disparo justo entre los ojos, girándose todos para encontrarse con el ranger naranja, el cual se notaba que había estado corriendo por como recuperaba el aliento.
- Perdonad es que he tenido que ayudar por hay atrás - se disculpo antes de esquivar el mangual de aquel enemigo, habían notado que era un enemigo bastante lento y grande, con numerosos puntos ciegos, pero lo que le faltaba de agilidad lo compensaba con fuerza y resistencia, pues a pesar de haberle estado atacando durante unos minutos este no parecía haber notado los ataques, quizás el que estuviese en un avanzado estado de descomposición ayudaba a tener menos nervios, acabando con la paciencia de Serena.
- ¡Fuerza lunar! - grito la kalosiana disparando aquella esfera rosada de poder feerico, girando el monstruo aquel pesado mangual para impactar sobre su ataque y desviarlo hacia los demás rangers, teniendo estos que correr para evitarlo, ahora sabían que si había algo que podía herirlo.
- Chicos proteged a la ranger rosa a la vez que lo distraéis - indico la ranger azul a sus compañeros antes de mirar a Serena - Cuando no te vea dispara - le indico a la kalosiana asintiendo esta, dando inicio a aquel plan.
Desde las sombras Wizzro se había quedado para ver como iban las cosas, esos rangers estaban demostrando ser una peste, y lo peor es que se estaban adaptando mas deprisa de lo que le gustaba, no quería tener que exponerse al peligro con esa mocosa de traje cursi cerca, sus ataques de luz eran lo mas devastador para los seres infernales como el, así que decidió la opción mas obvia, cambiar los números, chasqueando los dedos haciendo que múltiples stalfos apareciesen, rodeando a los rangers, los cuales no solo tenían que enfrentar ahora a aquel demonio de tamaño desproporcionado, sino que ademas debían enfrentarse a sus lacayos, aprovechando eso Wizzro para intervenir, levitando hasta la parte superior de un edificio, buscando a cual de ellos atacar, viendo justo a la mas problemática, concentrando energía malévola en sus manos hasta convertirla en una esfera de color negro, continuando con aquello hasta que alcanzo un tamaño aceptable, arrojandola contra los rangers, viendo Gladio algo por el rabillo del ojo, una esfera de oscuridad yendo directo hacia Serena, que se encontraba de espaldas lidiando a corta distancia con dos stalfos, debía protegerla.
- Ataque rápido - dijo de nuevo corriendo el ranger negro hasta llegar a su compañera, empujándola evitando ambos el impacto de aquella esfera, pero no la onda expansiva, quedando los dos aturdidos, al mismo tiempo los demás rangers mostraban dificultades para luchar con los stalfos y esquivar la bola de demolición que era el mangual de Inmundicia, siendo Misty impactada por la bola con pinchos cayendo al suelo adolorida.
- Es hora de destruir a esos dos - dijo el demonio mirando a los rangers rosa y negro - Oleada virulenta - conjuro lanzando bilis y líquidos de todos los tonos de amarillo y verde en un circulo a su alrededor, impactando sobre los rangers verde, negro y rosa así como a los stalfos, viendo como aquel cieno no parecía afectar a los esqueletos, sino que los hacia mas letales a portar quien sabe que mortíferas enfermedades encima, siendo el equipo teletransportado por Shizuru.
Base Ranger
Aquella era una situación desastrosa, la mitad del equipo se encontraba recostado en el suelo, mostrando problemas para respirar, así como por las noticias de todo Hoenn estaban pasando lo ocurrido en esa ciudad, cientos de personas contagiadas de una enfermedad desconocida y posiblemente mortal durante un ataque de mayor magnitud que el sufrido ciudad Castelia, pensando Shizuru que hacer, mientras Misty ayudaba a atender a sus amigos.
- Si hubiese llegado unos segundos antes - se lamentaba Clemont en un rincón cuando la encargada de la base escucho al fin activarse el teletransportador, apareciendo el ultimo integrante del grupo, un joven de cabello largo verde claro, piel blanca, alto, llevando un pijama verde oscuro con detalles blancos, notando la pelirroja que debajo de aquella holgadas ropas había un cuerpo tonificado, pensando unos instantes en quien se podría tratar.
- Nada de eso habría cambiado nada - expreso el desconocido mirando a ambos jóvenes, notando los dos que este debía rondar la veintena, hablando Shizuru.
- N tiene razón - expreso la joven mirando al chico en cuestión, notándose que era mas alto que ella - Os presento al sexto integrante del equipo - dijo mirando los dos que aun estaban en condiciones de luchar al recién llegado, el cual parecía aun algo adormilado, sus ropas debían ser una prueba de ello, hablando la pelirroja.
- Es bueno ver al ultimo integrante del grupo - dijo Misty antes de levantarse - Misty Hanada, ranger azul - se presento estrechándole la mano, notando los dos la fuerza del agarre del otro, viendo la joven aquellos ojos, cargados de una extraña melancolía, mientras N veía en los de la joven anhelos, deseos de algo que no era correspondido, decidiendo hablar el tercer miembro del grupo en pie, no sin antes acercarse a su nuevo compañero.
- Clemont Voltaire, el ranger naranja, espero hagamos un buen equipo - le dijo notando ambos la mirada del otro, viendo el kalosiano una gran sabiduría interior en el joven, mientras que el de cabellos blanquecinos veía inteligencia y curiosidad en los ojos del otro, cuando una voz los puso en alerta.
- Es agradable saber que el equipo no tendrá problemas para llevarse bien - escucharon decir a una voz masculina la cual parecía proceder de todas parte, materializándose una proyección holografica, un hombre en su treintena de cabellos largos y ropas sencillas - Shizuru hay una cura para el mal que eles aqueja, sección B, tercer cajón del muro sur - indico yendo la joven hacia una de las paredes, revelando una especie de cajonera oculta, extrayendo un frasco con un liquido en su interior - El néctar de la flor del tiempo es una medicina contra los males sobrenaturales increíblemente efectiva, por desgracia me encuentro impedido a poder entrar en vuestro universo, lo que me impide recolectar mas y poder elaborar suficiente medicina para todas las victimas - explico aquel ser holografico recibiendo miradas de los tres, mientras Shizuru administraba el tratamiento al resto del equipo, hablando la líder del equipo.
- ¿Quien eres? - cuestiono la ranger azul preparándose por si tenia que luchar, aunque intuía podía confiar en el, sintiendo algo extraño, como si lo hubiese visto antes.
- Podéis llamarme Exodus - dijo mirando a aquellos tres jóvenes - Una joven con un brillante futuro por delante, un prodigio de la tecnología y un joven que busca aprender del pasado para poder conseguir un mejor futuro - señalo entendiendo cada uno de ellos a cual se refería - Así mismo hay un artista, una joven estrella en alza y un chico que no conoce cual es su futuro, pues lo siente ya trazado - expreso sintiéndose incómodos, hablando N.
- Muy bien Exodus, ¿como sabes todo eso? - cuestiono intentando entender quien era, posiblemente fuese alguien cercano a Shizuru, posiblemente un pariente.
- Eso es sencillo, desde el mismo momento en el que los aural morphers os eligieron pude acceder a una enorme cantidad de información sobre vosotros, por eso os conozco - contesto escuchando todos una tos, girándose para ver como Drew empezaba a recuperar la consciencia, mirando a su alrededor, haciendo memoria, recordando que ese monstruo estaba atacando su ciudad, así como que ella estaba allí expuesta al peligro.
- Debo salvar a May - expreso intentando levantarse sintiéndose mareado el de cabellos verdes ante aquel movimiento brusco, estando a punto de caer al suelo, pudiendo sentarse en la cama que habían puesto por poco, poniéndose Shizuru a su lado ayudándolo a poyarse.
- Entiendo que estés preocupada por tu novia - le dijo antes de mirarlo a los ojos - Pero ahora mismo debes descansar, cuando estés recuperado podrás intervenir - le expuso escuchando como los otros miembros del grupo empezaban a toser, recuperando el sentido.
- Debemos elaborar un plan de acción - expreso Misty mirando a sus compañeros, así como a Shiziru y a Exodus, habían podido comprobar que su enemigo era muy poderoso, sus ataques no habían resultado eficaces, y lo peor era que los stalfos estaban reforzados por este haciendo que también transmitiesen esa extraña enfermedad, hablando Clemont.
- Debemos administrar la medicina a todos los afectados - expuso asintiendo la ranger azul, hablando Gladio aun algo cansado.
- Eso no servida de nada si no nos libramos de la fuente - expuso el ranger negro mirando hacia el lado, intentando recuperar la coordinación poco a poco, continuando Serena.
- Nuestros ataques no parecen afectarle - explico la joven de cabellos color miel viendo a N, no sabia quien era, pero seguro no era un enemigo, hablando Drew.
- Quizás si usamos el cañón poder aural y le disparamos varias veces podamos lograrlo - expreso el de cabellos verdes negando Shizuru así como Exodus, hablando el holograma.
- Me temo que eso no es razonable, hacerlo os dejaría al limite en muy poco tiempo, y aun tendríais que librados de los stalfos - expuso bajando ligeramente la moral del grupo, estaban acorralados a pesar de ser seis, hablando Shizuru.
- Yo destruiré a ese demonio - expreso la joven mirándola todos - Mientras tanto vosotros os dividiréis para destruir a los stalfos y también reunir toda la flor del tiempo posible para elaborar la medicina - expuso meditando ese plan los allí reunidos, hablando Misty.
- No es por ser pesimista pero, ¿seguro que es buena idea? - pregunto un tanto intranquila, no sabia como haría la chica para destruir a ese demonio, cuando la vio sacar una pulsera y ponérsela, tocando algo en ella viendo como su vestimenta cambiaba, llevando ahora una armadura ligera, botas de combate azul oscuro, pantalón de campaña con motivo de camuflaje en tonos grises, una cota de mallas ajustada a su figura protegía el torso, con un chaleco sin mangas con motivos de camuflaje de tonos grises, viendo un arco corto con una inusual curvatura a su espalda así como un carcaj lleno de flechas, ademas de unos brazales con garfios en cada muñeca y una espada corta de curvatura pronunciada en un cinturón con varias herramientas, por ultimo una mascara con la forma del rostro de un zorro negro cubría su rostro, dejando ver sus ojos.
- Creo que eso responde a vuestra pregunta - expreso Exodus asintiendo la ranger azul, al menos ahora parecía que podría luchar junto a ellos, pensando en como dividirse, al final quedaron en que N iría junto a Gladio y Clemont a buscar las flores del tiempo, mientras el resto volvía a la ciudad.
Guarida
El encapuchado andaba por aquel despacho sintiendo que algo se le escapaba, cuando sintió una punzada en la cabeza.
- No olvides que existe una manera de neutralizar nuestra plaga, asegúrate de eliminarla - le dijo alguien a través de telepatía, una voz profunda y siniestra, teniendo varias imágenes de la planta que podría cambiar todo a favor de su enemigo, por suerte sabia donde crecía, podría enviar stalfos a hacer ese sencillo trabajo.
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Los rangers naranja y negro se encontraban andando por el campo, viendo numerosas plantas crecer a su alrededor, no sin poder evitar echarle algún vistazo al sexto miembro del equipo, su traje era de color blanco, botas blancas con anillos dorados cerca del final, así mismo unos guantes blancos cubrían sus brazos, teniendo estos unas pequeñas garras de bronce al final de cada dedo, un cinturón dorado con varios compartimentos cubría su cintura, por ultimo su casco tenia un visor con forma de "X" y la apariencia de la cabeza de un dragón anciano, posiblemente un Drampa, notando también su arma, un cetro blanco con un cristal en el mango y con la cabeza de dicho dragón como punto de impacto, buscando las dichosas flores, cuando sin previo aviso varios stalfos aparecieron delante de ellos, mientras otros empezaban a patear cuanta planta encontraban en su camino.
- Ranger naranja destruyelos - indico Gladio a su compañero, el cual no tardo en desenfundar sus pistolas y empezar a disparar sobre las cabezas de sus enemigos, viendo N como dos de ellos se le acercaban, no era alguien proclive a la violencia, pero en esta situación no le quedaba otra, mirando los ojos de aquellos seres, fríos y sin alma, aquello aumento su resolución para destruirlo.
- Draco-cetro - dijo alzando su arma golpeando el cráneo de uno de aquellos seres, pulverizandolo de un solo impacto, su arma no era muy rápida, pero su potencia era devastadora, sin embargo agradecía no haber ido a la ciudad, pues no tenia los conocimientos necesarios ni la experiencia para vencer a un monstruo todavía, estos serian unos buenos sparring.
- Hay que acelerar el trabajo, finta - dijo el ranger negro activando su movimiento de engaño, pasando por entre las piernas de uno antes de golpearlo directamente por la espalda, pulverizándose este, pudiendo esquivar a otro y destrozarle la cabeza con elevada precisión, todo gracias al poder de ese movimiento, viendo N aquello, revisando su lista de movimientos, teniendo una idea al verla, un movimiento que no afectaría a la vida vegetal y ademas, podría acelerar la destrucción de sus enemigos.
- Vais a probar mi, energibola - dijo el ranger blanco creando una esfera verde brillante en su mano, antes de arrojarla como si fuese una granada, explotando desintegrando a varios stalfos con aquel ataque, ellos podrían con unos simples sacos de huesos, solo quedaba esperar que el resto pudiesen con lo que estaba atacando la ciudad.
Ciudad LaRousse
Inmundicia se encontraba disfrutando de toda aquella desesperación, los mortales podían resultar muy divertidos, sobre todo cuando sufrían como lo estaban haciendo en esos momentos, cuando sintió algo clavarse en su espalda, viendo un pequeño kunai clavado en medio de esta, explotando un segundo después de girar la cabeza en un destello blanco, esa arma estaba imbuida de magia sagrada, viendo a la responsable, una mortal con una armadura ligera sosteniendo un arco, sin embargo había algo en ella, no, esa no era humana.
- Oleada virulenta - conjuro el demonio sin plantearse siquiera un segundo otra opción mas optima, viendo como esta extendía un garfio desde su muñeca y salia disparada lejos de su ataque, viendo como se sostenía sobre una cornisa y con gran velocidad le disparaba una flecha, golpeando aquel proyectil con su espada, antes de llegar otras dos y clavarse sobre su impía carne, concretamente en su hombro derecho, sintiendo un gran ardor recorrer su cuerpo ante aquel impacto - Eres una bruja - expuso el demonio de plaga sonriendo Shizuru con burla en la mirada, antes de caer grácil-mente al suelo, volviendo a sostener aquel arco con una flecha preparada para ser disparada.
- No es nada personal demonio, pero mi maestro considera que ya has existido durante demasiados milenios - expreso la joven disparando aquella flecha directa contra su enemigo haciendo girar su mangual evitando que le diese donde estaría su corazón, riendo el ser infernal.
- ¿En serio crees que puedes destruir a un gran demonio de Nurgle? mi estirpe es inmortal, solo el padre Nurgle puede hacer algo así, y el no lo haría - contesto aquel monstruoso ser antes de intentar aplastarla con el mangual, corriendo la joven a una velocidad extraordinaria, pareciendo poco mas que un borrón en movimiento antes de dispararle otras seis flechas en varias partes del cuerpo, gruñendo Inmundicia ante aquellos ataques, odiaba admitir que estos parecían resultar efectivos.
- Es verdad que los de tu estirpe son muy complicados de eliminar - indico la mujer joven mirando a aquel ser infernal, girándose este para mirarla a los ojos - Sin embargo también se como eliminarte, Morb danz - dijo la joven estremeciéndose el demonio, debía eliminar a esa chiquilla enseguida, sin contemplaciones, y rápido.
Mientras tanto Misty andaba corriendo por las calles de la ciudad, golpeando a cuanto stalfo se ponía en su camino, esos huesudos estaban demasiado cerca de los civiles para su gusto, impactando en uno que estaba demasiado cerca de la barricada que había colocado la policía, viendo a unos agentes apuntándole con sus armas, suspirando.
- No soy una enemiga, nuestra misión es la misma, proteger a la gente y a los pokemon de esos monstruos - indico viendo como se tensaban los agentes, girándose para encontrarse con un stalfo distinto al resto, concretamente en que era ligeramente mas alto, puede que un metro ochenta y ademas tenia cuatro brazos, con una espada curva en cada una - Hidroariete - conjuro la ranger azul creando aquel ataque acuático, impactando sobre el monstruoso esqueleto destrozándolo con un solo golpe, decidiendo continuar recorriendo el perímetro que esos agentes habían puesto, al menos habían sido eficientes en eso, si tan solo confiasen mas en ellos.
Drew se encontraba especialmente deseoso de librarse de esas criaturas, no solo estaban atacando su hogar, sino que ademas May se encontraba en la ciudad, conociéndola seguro estaba buscando como ayudar a la gente, encontrándola como se imaginaba, ayudándose de su Blaziken y Beautifly, usando la segunda un hermoso viento plata para empujar a aquellos seres aprovechando el pokemon fuego para calcinarlos, sin embargo una docena se encontraba justo detrás de ella, debía ayudarla.
- ¡Alejaos de ella! - grito el ranger verde empezando a correr hacia los stalfos, así como la joven se movía hacia sus pokemons, protegiéndolos estos, creando Drew una esfera de energía draconiana en su mano - ¡Pulso dragón! - grito disparando aquel proyectil, dándole a los stalfos, convirtiéndolos en ceniza con ese ataque, mirando la joven al héroe de verde, sintiendo esta que le era conocido, notando la incomodidad el chico.
- Esto, ¿gracias? - dijo asintiendo el ranger verde, aunque parte de el deseaba revelarle quien era, en esos momentos sabia que era una mala idea.
- No hay problemas señorita, ese es nuestro trabajo - le dijo a la joven - Pero necesito pedirle que se aleje del peligro - le expuso cuando le llego un comunicado de Exodus.
- Entrégale una muestra del tratamiento - le ordeno viendo May como sacaba el héroe de verde algo de su cinturón, una especie de frasco con algo en su interior, maravillándose al ver lo que había, un liquido de color negro con miles de puntos blancos flotando en su interior, como si una noche estrellada liquida se tratase.
- Esto es una cura para esas personas - le dijo cogiendo la chica de cabellos castaños aquel frasco - En estos momentos parte de mi equipo esta reuniendo el ingrediente principal para elaborar mas - le explico antes de irse, viendo como el chico se iba corriendo, sintiendo que lo conocía de algo.
De manera simultanea Serena se encontraba disparando contra varios stalfos que habían arrinconado a un grupo de escolares, disparando una salva tras otra con el fin de alejarlos, no podía permitir que le pasase algo a esos niños y niñas, corriendo hasta ponerse entre ellos y los esqueletos.
- ¡Protección! - grito la ranger rosa chocando aquellos seres contra el muro de luz, viendo como algunos agentes se acercaban y le ordenaban a sus pokemons atacar a los stalfos, acercándose los agentes para llevarse a los pequeños, sintiendo la chica que no podría resistir mucho tiempo mas, girando la cabeza para ver como ya no quedaba ningún pequeño, deshaciendo el movimiento defensivo sosteniendo su arco y empezando a trazar golpes en giro, usándolo para intentar cortar a aquellos seres, sin embargo sabia que esa no era la mejor forma de vencerlos, solo estaba intentando alejarlos para poder volver a disparar, recordando su otro truco, era arriesgado desatar una explosión a corta distancia, pero era lo mas rápido en esos momentos - Fuerza lunar - dijo creando una esfera rosada arrojándola al suelo, siendo empujada por la onda expansiva del ataque, sintiéndose aturdida tras aquello, pero aliviada al ver que ya no quedaban soldados enemigos, yendo hacia donde estaba aquel demonio, tenia pendientes unas cuantas palabras con aquel ser.
De vuelta donde estaban luchando Shizuru e Inmundicia se podía ver que el demonio se encontraba en ligeros aprietos, pues estaba cubierto por flechas en ambos brazos, su espada había sido destruida durante el combate, mientras que la joven permanecía aun en condiciones de luchar, estando en esos momentos neutralizando un enjambre de moscas negras que la rodeaban impidiéndole llegar hacia aquel monstruo, el cual se encontraba balanceando su mangual listo para conseguir el primer impacto realmente dañino en aquella batalla.
- Voy a aplastarte - dijo el demonio moviendo de forma vertical aquella pesada arma, dispuesto a lograr su objetivo, cuando un torrente de agua impacto sobre la bola de demolición, girando la cabeza para encontrarse con la ranger azul, apuntándole con su arma en posición de rifle, cuando algo lo golpeo por detrás, viendo al ranger verde, saliendo un campo de fuerza de la nada alrededor de Shizuru, evitando a esas moscas con ellos, dándoles una llamarada azul a aquellos insectos malignos, viendo a los rangers blanco, negro y naranja llegar el demonio.
Wizzro se encontraba oculto observando la pelea, sintiéndose nervioso al ver de lo que había sido capaz la joven, la chica había sido entrenada para poder expulsar demonios, y encima ahora había un sexto ranger, viendo como esos héroes de colores habían conseguido poner a su demonio en problemas serios, viéndolos unir sus armas en aquel cañón, disparando directamente sobre la cabeza de su sirviente, mientras la mujer recitaba un conjuro para destruir su esencia mística, desvaneciéndose el sirviente que con tanto esfuerzo había invocado, decidiendo huir antes de que esa chica lo pudiese detectar y peor aun, destruir.
Shizuru estaba viendo como los restos de aquel demonio se consumían en llamas verdosas, no quedando nada de el, sin embargo podía sentirlo, una presencia maligna poderosa en algún lugar próximo a ella, cerrando sus ojos agudizando el resto de sus sentidos para poder ubicar esa energía maligna, arrojando un kunai que tenia en su chaleco contra el suelo, a unos seis metros a su izquierda, escuchando los rangers una especie de aullido, viendo como se materializaba un espectro cubierto por una especie de túnica ajada de color morado con capucha, cuatro dedos con largas uñas y un único gran ojo rojo.
- ¿Tu debes ser quien dirige a estas legiones supongo? - cuestiono Shizuru cogiendo su espada apuntando a aquel espectro con ella, no había podido arriesgarse a ser tocada por el icor demoníaco de Inmundicia, pero este enemigo era distinto, podría utilizarla sin problemas.
- Jajaja, me temo que no, mi dios y su apóstol oscuro son nuestros lideres - explico antes de desvanecerse como todo un fantasma, dejando Shizuru de sentir su presencia, ese maldito había escapado, al menos tenían información sobre el enemigo, era el momento de volver a la base.
Base Ranger
Los rangers se encontraban reunidos en la sala principal, hablándole Exodus a los allí reunidos.
- Habéis hecho un trabajo excelente rangers, ahora debéis idos para poder descansar - le dijo al grupo asintiendo los jóvenes, siendo teletransportados uno a uno, hasta quedarse solo Exodus y Shizuru.
- Maese Exodus - dijo la joven con el mayor de los respetos a su superior - Me temo que sus suposiciones eran cerca, alguien ha sido contactado por Seik - expreso esta suspirando aquel holograma, dando algunos pasos por la estancia, decidiendo hablar.
- Por eso debemos informarles sobre todos los pormenores de su misión, su verdadera misión - expreso mirando hacia donde habían estado reposando los morphers, el momento de la verdad se acerca.
Ciudad LaRousse
Drew corría por las calles de la ciudad, gritando el nombre de una única persona, la chica de la que estaba enamorado, viendo como los médicos trataban a los pokemons y personas que habían sido alcanzadas por aquella plaga, viendo una cabellera castaño, aunque estaba de espaldas sabia que se trataba de ella.
- ¡May! - grito el de cabellos verdes corriendo hacia la joven, esperando ser recibido con un abrazo, pero en su lugar lo que le espero fue una bofetada, estando el chico apunto de caerse al suelo por la fuerza del impacto, viendo cuidadosamente el rostro de la chica, estaba molesta, su rostro, el cruce de brazos, el como movía el pie nerviosa.
- ¿Sabes lo preocupada que me has tenido? - le cuestiono recordando como al principio de aquel follón le había ganado la oportunidad de escapar y ponerse a salvo, intuyendo la causa de su mal genio.
- Se que debí ir detrás tuya, pero necesitaba saber que todo el mundo estaba seguro, si algo le pasase a un ser querido - le contesto poniéndose en pie con cuidado, mirándola a los ojos, esos zafiros tristes y faltos de brillo - Perdóname - le dijo dándole un pequeño abrazo, necesitaba sentir que ella estaba bien, que no le había pasado nada a quien le daba fuerzas para luchar contra esos monstruos.
Ciudad Vermillion
Misty y Serena habían llegado al hospital, pensando ambas en llevar algún regalo, pero lo mejor era no hacerlo, sintiéndose la pelirroja ansiosa ante la idea de verlo, no era la primera vez que lo veía débil, aquel viaje por las Islas Naranja era la situación que mejor recordaba, junto a alguna otra caída del chico y lo ocurrido en Shamouti, sonrojándose ligeramente al recordar aquellos sucesos, decidiendo despejar esas ideas de adolescente atolondrada.
Serena por contra pensaba en cuando fue la ultima vez que la kalosiana vio débil al chico, aquella vez que se enfermo era el único ejemplo que ella recordaba en ese preciso momento, el chico tenia una salud de hierro, subiendo ambas con cuidado de no molestar al personal ni al resto de pacientes, llegando hasta la puerta donde debía estar descansando, mirándose ambas para decidir cual abriría.
- Lo haré yo - dijo la kalosiana un tanto nerviosa, golpeando un par de veces para avisar, lo ultimo que deseaba era encontrárselo en alguna situación embarazosa, como que estuviese desnudo, sonrojándose ante aquel pensamiento, maldiciendo sus hormonas, abriendo la joven con cuidado la puerta, viendo al chico en una situación que le resultaría inverosímil, el chico estaba mirando por la ventana, callado, en absoluto silencio - Hola Ash - saludo Serena viendo al chico girarse para mirarla, viendo que se encontraba algo pálido y sus ojos habían perdido parte de su brillo, formando una ligera sonrisa en el rostro.
- Hola Serena - le saludo antes de ver el chico a quien tenia detrás la kalosiana - Hola Misty - le dijo hablando la de cabellos rojizos.
- Es bueno verte despierto dormilón - dijo intentando sacarle una risa al joven azabache, sin embargo el chico permanecía inmutable ante esas palabras, lo cual desubico a la chica.
- ¿Por que habéis venido? - pregunto el chico notando ambas algo de frialdad y desdén en esas palabras, contestando Serena.
- Hemos venido a ver como te encontrabas - le contesto con una sonrisa, sin embargo el chico no parecía estar afectado, hablando Misty.
- Eres un gran amigo Ash - dijo la pelirroja sintiendo un nudo ante esas palabras.
- Gracias pero no necesito que os preocupéis, puedo cuidarme solo - le contesto sintiendo la chica de ciudad Cerulean como la sangre le empezaba a hervir.
- ¡Ash Ketchum! - le grito endureciendo la joven la mirada, refunfuñando el chico - ¿Sabes lo duro que ha sido escuchar que te habían agredido? - le cuestiono mirando al chico mientras este solo se cruzaba de brazos - Llegamos a imaginarnos lo peor - le expuso bajando el chico la mirada, sintiendo Misty como las lagrimas querían brotar de sus ojos, pero no iba a permitirles salir - Eres un idiota - le dijo antes de girarse dispuesta a irse, recibiendo una mala mirada por parte de Serena, la cual no parecía en absoluto contenta con la conducta de la pelirroja.
- Ash tiene todo el derecho a estar molesto contigo - le dijo Serena yéndose la pelirroja de la sala, quedándose solos la joven de cabellos color miel y el azabache, suspirando el chico.
- Serena, ¿podrías dejarme solo? - le pidió sintiendo la joven algo extraño, Ash estaba raro, decidiendo hacerle caso saliendo de la habitación, volviendo a suspirar, pensando el chico en lo que había visto, Misty tenia todo el derecho a estar enfadado con el, había sido muy borde con ella, pero en esos momentos no quería verla a ella ni a nadie, ese extraño sueño no lo estaba dejando dormir y eso lo tenia frustrado - ¿Que esta pasándome? - se cuestiono pensando en ese sueño, una mujer le hablaba, diciéndole que el había recuperado parte de su poder, que pronto destruiría todo el mundo, podía sentirlo, algo malo había pasado en las semanas que estuvo en coma, y las cosas se pondrían aun peores en un futuro cercano.
CONTINUARA
Y con esto terminamos otro capitulo de esta historia, muchas gracias a yodos por estar haciendo esto una realidad, en el presente capitulo incluyo una escena que no incluí en la versión original de la lucha con Inmundicia, la búsqueda del antídoto, nos leemos pronto.
