"Saludos estimados lectores, una vez nos hayamos reunidos para leer otro capitulo de esta historia, pero que no sean mis palabras las que os dejen sin aliento, sino el como me expreso en este fanfic, muchas gracias y una vez mas nos leemos al final como siempre."
Capitulo 22: Terceros puntos de vista
Sobre una ciudad atacada nos encontramos viendo un helicóptero sobrevolándola, viéndose que la reportera no era otra que Jessie, siendo James su cámara y Meowth el piloto, hablando la mujer de cabello largo y fucsia.
- Aquí la encantadora Jessie - se presento a los espectadores murmurando James.
- Cuando le conviene - susurro siendo escuchado por aquella mujer de mal carácter, estremeciéndose el piloto, sin embargo aquella mujer ya se ocuparía de su compañero cuando no estuviesen grabando.
- ¡Que divertido James! - expreso riendo a continuación de forma escandalosa - Ahora mismo nos encontramos sobrevolando la ciudad portuaria de Pueltown, en la region de Almia, donde esos odiosos monstruos se encuentran haciendo de las suyas - Dijo indicando con un gesto a James que enfocase las calles de la ciudad, esta era de estilo occidental, con algunos rascacielos y varios pisos de al menos tres plantas de alto, viéndose como los fungos causaban el pavor entre la población civil, la cual huía aterrada cuando un "llamarada" impacto sobre varios de aquellos soldados.
- Es la ranger rosa - expreso James revelando que en efecto la kalosiana se encontraba diezmando enemigos con su látigo flamígero, flagelando a aquellos enemigos de la paz, sin embargo los fungos iban mejor equipados que otras veces, pues no tardaban en utilizar pistolas y otras armas de fuego, además de ir con algo de blindaje, poco mas que laminas de metal distribuidas de manera azarosa por sus vestimentas.
- ¿Sera suficiente una única power ranger para neutralizar a tantos enemigos? - cuestiono a la audiencia mientras James movía la cámara en búsqueda de los demás integrantes del equipo, viendo como en efecto no se encontraba sola.
- Allí hay otros tres rangers luchando Jessie - le insto a su compañera girando esta la cabeza para ver como los rangers verde, negro y dorado se encontraban dificultando la situación al monstruo de turno, que no era otro que Tenjujutsu, el cual iba acompañado de una nueva híbrida, la criatura era parte mujer parte planta, dando esta un salto para disponerse a realizar una patada voladora sobre el ranger dorado, sin embargo este sostuvo con fuerza su claymore antes de lanzarla hacia atrás, cambiando al blaster ADN y disparando sobre ella, viendo como Mallow volvía a aparecer junto a su Tsareena.
- La criatura era una de las múltiples personas secuestradas por nuestro enemigo, ahora podemos ver como el ranger dorado distrae al monstruo para que el ranger verde la ponga a salvo - narro a la audiencia los acontecimientos, cuando un haz de luz en la lejanía llamo la atención de los reporteros, moviéndose el helicóptero hacia el origen de aquel fogonazo, viendo que la ranger azul en compañía del ranger naranja habían cerrado un portal en la zona residencial, pudiendo escuchar Jessie lo que le dijo a su compañero.
- Vamos ranger naranja debemos ayudar al resto - le indico viéndose como ambos empezaban a dar zancadas dignas de un canguro con ayuda de su calzado especial, aunque eso no lo sabían esa mala imitación de reporteros.
De vuelta a los cielos los tres vieron como en el muelle de la ciudad aparecía un monstruo gigante, una especie de hombre cocodrilo armado con una inmensa maza, empezando a golpear los edificios, cuando fue paralizado por dos zords, los zords Drampa y Garchomp habían aparecido.
- Y la situación es arreglada por el ranger blanco y sus mechas - expreso Jessie viendo como ambos zords se combinaban e nuevo en el megazord dragón aural, empezando a luchar ambos colosos, mientras en tierra los demás rangers combinaban sus armas y disparaban contra Tenjujutsu, destruyéndolo.
Munokai
El apóstol había visto la derrota de su monstruo a manos de esos adolescentes, interviniendo Wizzro, el espectro de un solo ojo.
- Yo me ocupare mi dios, resurrección malevolente - dijo el espectro chasqueando los dedos, viendo a través del portal como aquel monstruo se volvía gigante, invocando los rangers a sus zords, el zord Serperior empezó a moverse por el suelo, moviéndose dos veces en un angulo de noventa grados, así mismo, el zord Sylveon se agacho juntando sus patas al cuerpo, uniéndose al zord Serperior por la parte posterior al final de la cola, moviéndose las cintas para reforzar la unión, formando con ello las piernas, levantándose, a continuación, el zord Heliolisk junto las piernas y los brazos, pegando los brazos al torso así como agachaba la cabeza pegándola al torso también, por ultimo la cola se desprendió, el zord Gyarados se puso a la derecha de este, así como el zord Umbreon a la izquierda, moviéndose las patas delantera quedando pegadas al cuerpo, mientras las traseras giraban en un angulo de ciento ochenta grados, desarmándose la cola para formar una especie de hombrera, uniéndose ambos zords a los lados de este, formando los brazos, abriéndose un compartimento en el cuerpo del zord, saliendo de esta una cabeza humanoide con un casco de soldado, levitando esta parte de para unirse a las piernas, brillando en color azul celeste los ojos de aquel robot gigante, por ultimo la cola del zord Heliolisk, la cual se había separado, empezando a reducirse al mismo tiempo que se volvía completamente plateada y se curvaba, saliendo de la base de esta un largo mango, convirtiéndose en una naginata, cogiéndola con la boca del zord Gyarados, el brazo derecho, apareciendo el zord Corviknight, combinándose, viéndose como la naginata que usaba como arma el megazord volvía a convertirse en la cola de Heliolisk, abriéndose de forma horizontal quedando en dos mitades idénticas, mientras el zord auxiliar empezaba a desmontarse, uniéndose el torso del ave al del megazord convirtiéndose en una coraza, mientras las alas se acoplaban a la espalda, así mismo, el resto del cuerpo se fue distribuyendo reforzándolo formando alerones en las piernas y brazos del megazord, similares a cuchillas, por ultimo la cabeza del ave abrió la boca mientras la cabeza humanoide se quitaba el casco y este se introducía de nuevo en el zord Heliolisk, poniéndose la cabeza de Corviknight como yelmo, por ultimo la cola partida por la mitad desde la base se unió por esta, reduciendo su tamaño hasta convertirse en un arco con motivos en forma de espirales, sosteniéndolo con su mano izquierda el megazord.
- ¡Megazord poder aura aéreo preparado! - se escucho gritar a los cinco integrantes originales del grupo, empezando una batalla en los cielos contra el monstruo cuervo, esquivando tajos de este mientras devolvían los golpes utilizando su arco cual bastón, mientras el dragón aural se encontraba en dificultades contra aquel enemigo acuático, por suerte el zord Golisopod apareció y se combino a este en el megazord dragón marino, equilibrando la batalla.
- Esos mortales parecen una navaja suiza - expreso Scarmiglione mientras veía como el plan de Cagnazzo se iba por del desagüe al ser ambos monstruos destruidos.
- Es verdad, parecen tener una contramedida contra todo lo que enviamos - expreso Barbaricia mientras Rubicante solo se cruzaba de brazos, interviniendo el lord del fuego.
- Esa capacidad de adaptación tiene un coste - expreso viendo el combate, es cierto que sus monstruos habían sido derrotados una vez mas, pero solo tras una batalla que se había prolongado durante un cuarto de hora, y eso solo la batalla megazord - Son capaces de desenvolverse en múltiples situaciones, pero ese entrenamiento va en detrimento de su poder, uno no puede y hacer de todo y ser extremadamente poderoso al mismo tiempo, primero debe lograrse uno de ambos extremos antes de pasar al otro, el guerrero que entrena en múltiples disciplinas podrá sobrevivir con mayor facilidad, pero eso será en contra de fortalecerse, por contra aumentar mucho tu poder a costa de no aprender una mayor diversidad de técnicas te resultara un problema si tienes que salir de tu zona de confort - explico hablando el apóstol.
- Esos mortales se están convirtiendo en una verdadera molestia, necesito ideas que resulten eficaces, ya sea para destruir a esos adolescentes o para encontrar al resto de los herederos - expreso este levantándose del trono mientras el cristal sello de Seik brillaba sobre su pecho, apareciendo el ultimo de los generales de aquella fuerza maligna, Lothor.
- Quizás haya encontrado a alguien que pueda ayudarnos - expreso este haciendo una reverencia ante quien le había devuelto a la vida, empezando a liberar chispas el cuerpo del apóstol - Se que tenemos problemas con el suministro de armamento, por pura suerte he encontrado a alguien que pueda reparar el geno-transmutador y con ello reforzar a nuestras legiones - le expuso dando unos pasos al frente, viendo Lothor a aquel individuo, su cabello corto y azulado resultaba intrigante, siendo lo único visible bajo la capucha negra con una estrella de ocho puntas bordada en dorado en cada manga.
- ¿Y donde podemos encontrar a ese genio científico? - le pregunto recibiendo pronta respuesta.
- Corintia - fue la única palabra que utilizo como respuesta, terribles sucesos estaban por acontecer en el futuro próximo.
Base ranger
En la base la líder del equipo ranger se encontraba hablando con una mujer joven, de alrededor de veinte años, complexión delgada, estatura media, pelo largo y negro recogido en una cola de caballo, su piel era blanca como la nieve y sus ojos de un tono turquesa, sus ropas consistían en una blusa blanca que remarcaba su busto, así como una falda ajustada de color negro que llegaba hasta las pantorrillas.
- Así que, ¿crees que podrías utilizar el poder de la mega evolución para potenciar tus poderes? - le cuestiono Shizuru a la ranger azul, la cual en esos momentos vestía un conjunto nunca antes visto a la pelirroja, llevaba una chaqueta amarilla de manga corta desabrochada, revelando un top azul marino debajo el cual dejaba a la vista su ombligo y plano vientre mientras ajustaba sus senos, unas muñequeras amarillas, un pantalón vaquero super corto que dejaba visible sus torneadas piernas, unas deportivas amarillas con líneas rojas y un pokemon con rasgos caninos en negro corriendo, por ultimo tenia su piedra activadora como si se tratase de un pendiente en su oreja derecha.
- Antes de ponerme a experimentar con mis poderes he preferido cuestionados, vosotros conocéis como funcionan mejor que yo, lo ultimo que quiero es que algo salga mal y acabe convertida en un monstruo - le expuso estremeciéndose ante tal idea, meditando Shizuru que responderle, realmente no sabia mucho sobre la mega evolución, cuando en le campo de visión de ambas apareció un hombre joven, próximo a la primera mitad de la veintena por su apariencia, piel blanca ligeramente bronceada, cabello rubio bien arreglado con mechones azules, orejas ligeramente puntiagudas, un pendiente en forma de cabeza de dragón en su oreja derecha, sus ojos eran grises con escleras verdes, una cazadora roja con un símbolo en forma de tornado bordado en el lado izquierdo la cual se encontraba entreabierta, justo encima de donde estaría el corazón, debajo llevaba un jersey negro con cuello estilo mao pantalón azul marino ancho, con múltiples bolsillos, así como unos zapatos deportivos de color negro con motivos en forma de nube de color gris.
- Lo único que podemos hacer es simulaciones por ordenador a base de la información que disponemos y esperar a ver que ocurre - le expuso Mathews asintiendo la kantonesa, respirando profundamente antes de disponerse a irse, quedando los dos encargados junto a Zenonwing.
- El poder del que habla podria resultar en la diferencia entre ser derrotados y salir airosos de esta guerra - le expuso el ranger dino charge mirándose ambos jóvenes, suspirando Mathews antes de hablar.
- Es posible que así sea, pero como ella misma ha dicho es mejor asegurarnos que ellos estén a salvo, no podemos permitirnos tener que volver a buscar a mas rangers - le explico mientras miraban una repetición de su ultima victoria contra el enemigo, comprendiendo ligeramente el rostro de alivio de la ranger azul al ver a la civil a la que habían rescatado, era una de sus amigas secuestradas por el enemigo, viendo a través de las imágenes claros síntomas de desnutrición, maltrato y agotamiento físico.
Ciudad Vermillion, laboratorio Cerise
Goh se encontraba alimentando a sus pokemons en ese preciso momento, viendo como sus tres Dustox revoloteaban tranquilamente por el lugar, mientras una de sus capturas mas recientes, Sobble, se encontraba escondido entre las ramas de un árbol, recordando como hacia solo dos días habían visitado la region de Galar por petición de Chloe, no le extrañaba que su amiga se hubiese hecho amiga de un Rapidash y Ponyta de Galar, también aunque no se lo había comentado a nadie había empezado a notar una extraña conducta en su amiga Ash, a veces desaparecía con alguna excusa ridícula para regresar horas mas tarde, ¿estaría metido en algo turbio? no pudiendo evitar soltar una carcajada ante esa simple idea, si Ash Ketchum estaba haciendo algo ilegal entonces el era descendiente del mítico rey de Kalos, aquel que tres milenios atrás creo un arma de destrucción masiva, viéndolo llegar al recinto a la carrera con Pikachu al hombro como siempre.
- Perdona por llegar tarde en mis responsabilidades, pero ya sabes, me entretuve entrenando y el tiempo se me fue volando - expreso mirando a los ojos azules de su mas reciente amigo, pensando brevemente en los muchos amigos que había hecho durante su viaje, pero antes de este solo tenia a su prima, quizás el que todos le recordasen que su padre lo abandono cuando era pequeño no ayudaba a que fuese amigable con ellos.
- No pasa nada, pero en serio, el profesor cree que deberías ir unos días a casa - esas palabras solo causaron que se girase claramente molesto, suspirando Goh - Mira, se porque no quieres ir, pero creo, que deberías escuchar lo que tenga que decir, quizás tuvo una buena razón - le expuso notando como el aire se volvía mas pesado, como si la ira de Ash hiciese que todo a su alrededor se volviese tan turbio como sus sentimientos, dándole Pikachu algunas palmadas para intentar tranquilizarlo.
- No pienso ir a ver a ese intento de hombre - le contesto Ash de forma seca y tajante, hablar sobre su padre siempre resultaba un tema delicado para el, apenas tenia cinco años cuando este simplemente desapareció, los abandono sin razón aparente, quizás eso era lo que temía, verlo y comprender que en cierto modo eran idénticos, unos cobardes que huían de las personas que amaban por temor a no ser lo bastante bueno para ellas y acabar hiriéndolas.
- Así que, ¿te gusta alguien pero temes romperle el corazón por que te sientes inferior a esa persona? - le comento Goh sonrojándose el azabache hasta las orejas - Si Ash has dicho lo que pensabas en voz baja - le expuso sopesando Ash sus opciones, podría quedarse y dar una respuesta o podría huir, la segunda se le antojo muy interesante, pero en ese caso estaría comportándose como su padre, y eso no iba a hacerlo, girándose sin darse cuenta que dos personas habían ingresado al recinto.
- Vale, hay, una chica - fue lo único que dijo antes de escuchar un grito de fangirl detrás de el, girando la cabeza viendo a Chloe acompañada del profesor Cerise, quizás debió escapar cuando pudo, ahora estaba atrapado, quizás Pikachu podría ayudarlo a evadir una de las conversaciones mas incomodas de su vida, por desgracia el muy traidor se había escabullido y puesto a hablar con la Raichu de Goh - Traidor - mascullo entre dientes, esto prometía ser incomodo.
Base de los hombres G pokemon, en algún lugar de Kanto
Una vez se dirigía hacia el despacho, el agente en cuestión no aparentaba tener mas de 17 años, pelo negro y ojos oscuros como la cueva mas profunda, llevaba una camisa negra de manga corta y pantalones de color gris oscuro, todo adornado con un brazalete Z en su brazo derecho y una piedra activadora en forma de media luna en un colgante, dando un par de golpes a la puerta de su principal superior.
- ¿Cuáles han sido los resultados Samael? - cuestiono Lance, campeón de Kanto y maestro en pokemon dragón, notando que había estado revisando algo en la pantalla del ordenador de su despacho.
- Tras interrogar a todos los civiles que habían sido secuestrados - dijo haciendo una pausa mientras apretaba los puños, respirando profundamente antes de intervenir Lance.
- Se que Anabel se encuentra secuestrada por este enemigo, tomate tu tiempo para relajarte y hablar - le indico asintiendo el joven, por algo respetaba a Lance, tenia mas experiencia en muchas cosas, exceptuando relaciones sentimentales, hay el llevaba las de ganar, su musa, Violet, ese pensamiento consiguió que se recompusiese.
- Como decía tras interrogarlos conseguí información sobre nuestro enemigo bastante curiosa - expreso mirando a los ojos de su superior - Parece que han creado una mina debajo de la base, no sabemos mucho pues ninguno de ellos había llegado a bajar hasta allí, pero parece que están excavando en búsqueda de arcilla - le explico arqueando una ceja Lance - Lo se señor resulta ridículo pensar que lo único que quieren sea arcilla, también he estado investigando a Yung como me pidió - le dijo indicándole que hablase - Parece que ha vuelto a encerrarse en su antigua mansión, ese hombre trama algo, pero el gobierno sobre todo los militares ven su proyecto mirage como algo tan magnifico que no ven las repercusiones que podría tener a largo plazo, cuando la crisis actual termine - le dijo meditando Lance sus opciones, decidiendo tomar una decisión.
- Estas haciendo un buen trabajo Samael, hoy mismo ha habido otro ataque y otra civil liberada del enemigo, por desgracia parece que lo que buscaban estaba bajo el mar según los informes de nuestros aliados allí, quiero que vayas a Almia y hables con ella cuando se haya recuperado lo suficiente como para que se lo autoricen los médicos - le ordeno haciendo un saludo antes de retirarse de aquella estancia, viendo como cerraba la puerta, sacando el comunicador que recibió para poder comunicarse con la superior de los power rangers, quizás podría arrojar luz sobre la causa de crear una mina de arcilla en medio de la nada.
Ciudad Luminalia
Clemont no podía creer lo que le habían ordenado hacer, por una vez quería hacerle caso a su instinto el cual le decía que era una idea pésima, revelarle a su padre, que era el enmascarado Blazikenman que era el power ranger poder aural naranja no era lógico en ningún sentido, sin embargo parece que Shizuru había hablado con su superior sobre la posibilidad de buscar aliados para defender el mundo pokemon y su padre cumplía con las expectativas, había escuchado de un vigilante en la region de Unova con el que ya habían mantenido contacto, así como con la misteriosa Gligar-girl, aunque por otro lado necesitaban toda la ayuda posible, pues su enemigo parecía haber desarrollado una estrategia que los obligaba a tener que dividirse, enviar un ataque a gran escala a alguna población importante mientras enviaban a un monstruo solitario a destruir algún obelisco mal defendido, su enemigo se fortalecía y ellos no podían hacer nada por evitarlo, lo cual resultaba frustrante, respirando profundamente, esa noche su padre saldría a patrullar y pasaría cerca del hospital donde estaba Bonnie, así que era el momento de ponerse en acción.
- Espíritu Heliolisk, despierta - dijo Clemont dando paso a su transformación, ahora llevaba un traje de cuerpo entero de color naranja, llevaba botas blancas con anillos dorados cerca del final de estas, viéndose como en su suela había pequeños orificios, así mismo unos guantes blancos cubrían sus brazos, apareciendo una especie de cota de escamas sobre todo su brazo izquierdo, teniendo estos unas pequeñas garras plateadas al final de cada dedo, un cinturón con varios compartimentos con una gran hebilla dorada cubría su cintura, sobre el pecho, justo donde estaba su corazón tenia el símbolo del equipo, una pokeball celeste con dos rayos cruzados detrás, teniendo también un gran poncho negro sobre su torso, dejando medio oculto el símbolo del grupo, un casco que tenia la forma de la cabeza de un Heliolisk, siendo este completamente negro, viendo a través del visor con forma de "X" - Es la hora de actuar - se dijo saltando por la ventana empezando a recorrer la ciudad, verla desde los techos resultaba muy distinto a hacerlo desde el suelo, la noche era fresca, viendo pasar a los transeúntes por la calles mientras iba hacia su destino, si conocía la forma de actuar de su padre, y estaba seguro de hacerlo en esos momentos se dirigía hacia el hospital donde estaba su hermana, recordando aquel invento para detectar criaturas de otros mundos, por lo que sabia en Alola alguien ya había hecho algo similar, quizás debería intentar contactar con quien fuese para pedirle ayuda, y hay lo vio, de pie acompañado de su Blaziken, el cual sintió su presencia, girándose listo para combatir, imitándolo el héroe enmascarado.
- ¿Eres un power ranger? - le cuestiono su padre notando la tensión en su voz, le había molestado en un momento de meditación, decidiendo acercarse para que pudiese verlo mejor.
- Así es, soy el power ranger naranja, dotado del poder del viento y el rayo - se presento sin siquiera haber ensayado esas palabras, estas le salieron de forma natural - Y vengo en representación de mis superiores, los cuales desean su ayuda para proteger nuestro mundo - le expuso manteniéndose el pokemon fuego/lucha en todo momento en guardia, suspirando aquel hombre antes de mirar hacia el hospital de nuevo.
- ¿Por que? - cuestiono mirando hacia aquel edificio de paredes blancas - ¿Por que esos monstruos atacaron a mi hija? - le cuestiono lleno de rabia, agachando Clemont la cabeza, sintiéndose pequeño al lado de aquel hombre que lo crio, educo y enseño el valor del trabajo duro, el al menos sabia las causas, era lo justo, era lo correcto explicarle.
- Todo comenzó hace tres milenios - le dijo girándose este de nuevo hacia el - Un poderoso ser venido de otro universo enfrento y posteriormente encerró a un señor del mal, una especie de dios - expuso escuchando como Shizuru le recriminaba, decidiendo ignorarla - Pero el no pudo hacerlo solo, siete grandes sabios, todos ellos le brindaron parte de su poder, quedando vinculados al encierro de aquel demonio - le explico saltando aquel hombre iracundo.
- ¡¿Y eso que tiene que ver con mi hija?! - le cuestiono sintiendo Clemont que era otra vez un niño siendo regañado, pero no pensaba dejarse acobardar, debía terminar.
- Por desgracia aquel ser tenia sirvientes, esbirros que durante eones han buscado la forma de liberarlo - continuo con su explicación - Las defensas construidas por esos sabios a lo largo y ancho del mundo han ido siendo destruidas, bien por la ambición o negligencia del hombre - expreso continuando con aquellas palabras - Aun siendo capaces de entrar a nuestro mundo necesitan el poder de esos sabios para poder romper el sello, ¿entiende ahora lo que digo? - le dijo viendo que su padre estaba dispuesto a atacarle - ¡Su hija! mi hermana, ella heredo el poder de uno de esos grandes sabios - le dijo quitándose el casco lentamente, dilatándose los ojos de Meyer al ver a su hijo, el cual se notaba claramente asustado, dolido, empezando a armar las piezas del rompecabezas en su mente, las desapariciones, el decidir aprender defensa personal, que llegase tarde con excusas infumables.
- Clemont - se dijo aquel hombre al ver a su primogénito manteniendo la compostura todo lo posible, sintiendo que podía ver la pesada carga que llevaba sobre los hombros, andando lentamente hasta este para darle un abrazo.
- Fue mi culpa, si fuese mas fuerte - dijo negando aquel hombre, viendo todo en perspectiva podía sentir la presión de su hijo, y pensar que lo hacia todo para impresionar a una chica, ¿Cómo pudo estar tan ciego?
- No ha sido tu culpa hijo, nadie podía esperar lo que ha ocurrido, solo nos queda fortalecernos juntos, solo unidos podremos superar todas las adversidades - le explico dejando que el dolor que ambos habían sentido se fuese disipando - ¿Qué necesitáis que haga? - le pregunto sintiendo el rubio crecer su determinación, no permitiría que otro heredero fuese encontrado, se harían mas fuertes, protegerían la region, el mundo, juntos.
(-)
Mientras todo eso ocurría alguien recorría lo que parecía ser una inmensa galería de arte, llena de cuadros hasta donde alcanzaba la vista, cuando los ojos del encargado de aquello clavo sus ojos en un cuadro, viendo el nombre de aquella obra.
"Segundas generaciones de héroes"
Tras ver la obra sus ojos se dilataron, empezando a correr hacia el exterior.
- ¡Lord Exodus! - fue lo único que se le escucho decir, una profecía cumplida estaba por revelarse, así como grandes problemas que estaban por ocurrir.
CONTINUARA
Y con esto doy por terminado este chapter, corto en comparación con otros que he ido escribiendo, pero créanme cuando les digo que estamos por terminar el arco de presentación, pues pronto conoceremos la identidad del ranger dorado, veremos a Exodus en persona por primera vez, así como terminare de conformar a los altos mandos del ejercito de Seik, todo esto y mas en los próximos chapters, un abrazo y hasta luego pecadores.
Si preguntáis por la apariencia de Misty, la clave esta en un fic que recomende.
