Dejemos los saludos, comunicados, mentadas, tomatazos y demás para el final. ¿Les parece?

(Tal vez lo mejor sea que se den una vuelta por los último capítulos para que recuerden de qué va esta historia.)

Espero que les guste este capítulo.


TO BE WITH YOU

By Delilah Lannister

Capítulo 29

Inesperado

ɠ·ɠ·ɠ·ɠ·ɠ·ɠ·ɠ·ɠ·ɠ·ɠ·ɠ·ɠ·ɠ·ɠ·ɠ·ɠ·ɠ·ɠ·ɠ·ɠ·ɠ·ɠ·ɠ

Te veo

Bailas

Ríes

Suspiras

Brillas

Me tallo los ojos; no sé si por cansancio o porque me pareces parte de un sueño de hadas, donde tu eres la criatura más hermosa e irreal de este y mil mundos más. Con una luz irradiando tu alrededor con tan sólo una sonrisa, con tu cabellera rojo fuego ardiendo en la noche, con tus extremidades flotando y moviéndose hacia el cielo como si fueras a volar.

Quiero tocarte, quiero que la distancia entre nosotros se desvanezca con tan sólo pestañear. Quiero acariciar tu rostro. Quiero sentir tu piel bajo la mía, comprobar que no eres un sueño, que todo fue mentira, que aún estás viva...

Suspiro

¿En verdad es cierto que hace apenas unos días platicaste con la muerte? ¿O todo eso fue una jugarreta cruel de mi mente?

Pero no fue mi mente...

Se me encoge el corazón al recordar tu cuerpo frágil sobre la cama de hospital en el quirófano. Mi cuerpo se tensa al pensar en tu ausencia. Mi vista se nubla al sentir que el aire me falta. ¿Por qué me duele el alma?

Una voz logra quebrar el pánico dentro de mí.

-¿Champaña?

Como si se tratase de una burbuja que acaba de reventar, vuelvo al presente y me toma sólo un par de segundos recordar dónde estoy.

-¿Se encuentra bien, señor?

Yo sólo asiento sin emitir palabra. Intento mirarlo a través de la neblina que se ha formado en mis ojos, así que pestañeo pero al final sólo logro ver la fila de copas burbujeantes frente a mí. Sin siquiera meditarlo tomo una entre mis dedos temblorosos.

-¿Está seguro que...?

Por respuesta me llevo la copa a la boca y bebo todo de un trago.

-Estoy bien -digo con una voz tan ronca que casi no reconozco, mientras le devuelvo el envase vacío.

¿Pero en verdad lo estoy?

Al hombre no le importa y sigue su camino.

Cierro los ojos mientras me recargo sobre la mesa frente a mí. Tal vez debería sentarme. Tal vez no debo seguir tomando. Tal vez nunca debí dejarte.

Sé la respuesta a todos estos y muchos otros más hipotéticos, pero estoy en trance. No quiero moverme, no quiero pensar, no quiero sentir. Porque cada que me permito hacerlo lo único que siento es miedo. Un escalofrío recorre mi espina dorsal y entonces abro los ojos.

Y ahí estás acercándote a mí.

Vuelvo a cerrarlos de inmediato, apretando los puños, queriendo romper algo y gritarte, ¡¿por qué sigues jugando con mi mente?! ¿por qué me sigues atormentando? Mi respiración se agita nuevamente y siento el nudo de mi corbata apretarse, asfixiándome. Busco aflojarla con mis dedos, pero no me está ahorcando.

Respiro profundamente tratando de disolver el verdadero nudo. El de mi garganta. El de mi estómago. El de mi corazón. No puedo desenredar ninguno y no hago más que abandonarme al pánico una vez más. Un ruido sucio y distorsionado llena mis oídos, mientras mi cuerpo vuelve a tensarse y mi cabeza comienza a punzar. Y el dolor vuelve una vez más.

Pero entonces escucho tu voz. Suave, como una melodía mística. Lejana, como en sueño.

Pero esto no es sueño.

-Ced...

Mi nombre con tu canto me trae de vuelta a la realidad. Abro los ojos a pesar del dolor y el pánico.

Te veo de nuevo

Quieta

Seria

Preocupada

Pero a pesar de eso, brillando

Brillando tanto como los destellos amarillos de mi corbata. Amarillos como tu vestido. Amarillos como las velas flotantes de aquel jardín.

Me dedicas una media sonrisa y es todo lo que me basta para que los recuerdos vuelvan a mi mente de golpe de forma cronológica hasta el presente. San Mungo. La familia Weasley. La boda de Luna. Tú.

No puedo más que sonreír al recordar que en cuanto estuviste consciente, hiciste todo lo que estuvo en tus manos para lograr que aquella boda siguiera en pie. "Obstinada", había dicho tu madre. "Lunática", había dicho Luna irónicamente. "Imposible", había pensado yo.

No puedo despegar mis ojos de ti, memorizándote, esculpiéndote en mi mente. Sin querer poso la vista en tu hombro, allí donde antes había una larga cicatriz que adoraba acariciar. Pero ya no existe. Una nueva ráfaga de recuerdos se remolina en mi mente. Tu y yo a solas en tu habitación de San Mungo. Tú dejándome descubrir que tu cuerpo ya no tiene cicatrices.

-Ced... -vuelves a decir mirándome con cautela.

Esa misma cautela que no ha dejado tus ojos desde que me miraste por primera vez después de despertar. Veo en ellos tantas dudas, tantas preguntas, tantos miedos. Tanto que quiero resolver pero no sé por dónde empezar. Seguramente interpretas mi silencio como algo malo, porque de pronto veo en tu mirada tristeza.

Y entonces me atacan más recuerdos. Tristeza en tus ojos al volverte a ver mientras tu familia y los doctores me dan indicaciones para cuidarte en el viaje a Francia y durante la boda. Enojo en la voz de Annia al reclamarme por el encuentro que tuviste con mi novia. Sufrimiento ahogado en tus suspiros durante todo el camino en tren de Londres a París.

-Cruzamos el eurotúnel -digo estúpidamente, sorprendido. Porque en verdad no lo recordaba.

Tu me sonríes asintiendo y yo me derrito.

-Nada como viajar en tren de alta velocidad. En especial si no podemos usar ningún otro medio mágico.

"Mágico". La palabra resuena en mi cabeza, mientras la analizo sin saber bien por qué.

-Ced ¿seguro que estás bien?

Te veo de nuevo

Con el ceño fruncido

Preocupada por mí

Brillando

¿por mí?

Sacudo la cabeza y respiro profundo.

-Se supone que soy yo quien debe cuidar de ti y no al revés -digo recordando más cosas -Lo prometí a tu familia y al Sanador Richardson

Tu sacudes la cabeza con energía. ¿De dónde sacas tanta energía?

-Dijeron que también debías cuidarte - me dices como con culpa - Recuerda que no tienes magia.

Y entonces recuerdo que no tengo magia y por eso estoy sufriendo los efectos.

¿Para qué la necesito si tengo al ser más mágico frente a mí? Pienso para mis adentros.

-Hey -te digo esbozándote una sonrisa - estoy bien.

Tu no me crees porque así eres de obstinada, lunática e imposible.

-Sólo estoy débil -reitero tratando de animarte - Creo que es culpa de la champaña.

Te quedas callada y de pronto siento la necesidad de reconfortarte. Sé que te sientes culpable porque estoy delirando. Porque la falta de magia en mi cuerpo me ha dejado vulnerable. Porque ahora mi magia la llevas tu. Aunque sea sólo temporalmente.

¿Pero cómo hago para que entiendas que si por mi fuera mi magia se quedaría en ti para siempre? ¿Acaso no sabes que daría todo por ti? ¿No puedes ver que te amo con todas mis fuerzas?

Lo entiendes. Lo sabes. Lo ves.

Pero tus ojos tiemblan. Tienen miedo, están llenos de duda. Y de pronto ya no entiendes, ya no sabes y ya no ves. Y entonces sólo hay incertidumbre y tristeza. Quisiera poder envolverte en mis brazos y responder todas las preguntas que veo pasar por tu cabeza. Pero estoy tan débil. Y no sé por dónde comenzar.

La oportunidad para aclarar todo, que hemos estado esperando desde que despertaste no se ha presentado. Hicimos un acuerdo no verbal de dejarlo pasar hasta después de la boda de Luna, pero esta ya está terminando. Como si leyeras mi mente volteas a buscar a Luna y a Draco, pero no están más en el jardín. ¿Cómo es que nos entendemos tan bien sin siquiera emitir palabras?

-Creo que tienes que descansar un poco -me dices interrumpiendo mis pensamientos

Caminamos juntos hacia las habitaciones de aquel lujoso hotel donde se llevó a cabo la boda de Luna y Draco. Siento que quieres tomarme del brazo. Y yo muero por que lo hagas. Pero ninguno de los dos hacemos nada, y mantenemos la distancia. Entramos al edificio. Nuestras habitaciones están en el primer piso, así que no nos molestamos en esperar el ascensor. A mitad de camino hacia arriba me arrepiento de ello, cuando mi vista empieza a nublarse de nuevo. No sé cómo pero llego al último escalón, cuando me doy cuenta que tu te has quedado detrás y subes lentamente con la respiración agitada. Pero no te quejas, sólo me sonríes y yo me derrito.

-También estoy algo débil

A punto de llegar al primer piso, te ofrezco mi mano para ayudarte a subir. Y cuando tu piel toca la mía, de pronto ya sé por dónde comenzar. Con todas las fuerzas que puedo juntar en estas condiciones, te jalo hacia mí y envolviendo tu cuerpo entre mis brazos, te beso. De forma muy tierna y dulce, porque ambos estamos desfalleciendo. Nos separamos apenas un milímetro para poder respirar.

-Te amo Ginny - te susurro casi inaudible contra tus labios y tu me vuelves a besar. Nos separamos de nuevo y pego tu frente a la mía, quedándonos ahí un segundo, dos segundos, mil millones de segundos.

Sin decir nada más, me diriges a tu habitación. Como puedo, te obligo a tomar las pociones que te recetaron. Como puedes, me obligas a acostarme en tu cama y te acuestas a mi lado. Nos besamos de nuevo, ligera y tiernamente. Apenas un suave roce que lleva todos los sentimienos del mundo.

Y te veo de nuevo

Frágil

Delicada

Dormitando

Pero viva

Y así, tomados de la mano nos quedamos dormidos.


Notas de la autora: Sé que podría escribir una plana entera llena de perdones pero no lo compensaría. Así que seré clara y concisa: SIENTO MUCHISIMO el haber tardado tanto en volver a publicar. A unos ratos fue por falta de tiempo, y a otros ratos porque aunque sabía lo que seguía en la historia, no me salían las palabras del teclado y me estaba trabando mucho al desarrollar. Si notan el cambio de estilo a POV de Cedric es porque necesitaba un pequeño cambio para salir del atoradero. Mi idea inicial era hacer un capítulo poema, pero al final salió esto. Perdonen también que está muy cortito pero necesitaba este cap como transición. Espero que les haya gustado.

En verdad MIL PERDONES. Quiero reiterarles que mi intención nunca ha sido abandonar esta historia y así me tarde 10 años (esperemos no tanto), la voy a terminar.

No quiero darles más excusas ni blah blah blah's. Así que sólo me queda AGRADECERLES INFINITAMENTE a todos los que volvieron a este fic y que están leyendo esto. Mil gracias por leer a esta escritora que no los merece. Gracias por enamorarse con esta historia del mismo modo en que yo me enamoro al escribirla. Gracias por su apoyo. Es por ustedes que volví. Un abrazo fuerte a todos. Espero pronto tenerles el siguiente cap (en menos de año y medio seguro que sí :P )