*Capitulo 5: Problemas familiares, 1ra parte

El día después de la fiesta, Diane había salido de casa temprano para caminar un poco y despejar su mente, miraba el lago que está enfrente de su casa, llegándole varios recuerdos de hace mucho tiempo atrás. La tranquilidad de Diane se vio interrumpida al ver a su padre, ya que recordó lo de la noche anterior y no sabía cómo hablar con él para quitarle de una vez la estúpida idea de batirse en duelo con quienes intenten ser su novio, aunque en esta ocasión llego más lejos considerando que espera un bebé. La pony rosada respiro hondo, armándose de valor para tener una conversación "normal" con su padre.

-Papá, ¿podemos hablar?- Diane se acercó con su padre y se sentó a su lado, cabe destacar que se encontraba un poco nerviosa, ya que no solía tener charlas de temas serios con su padre, esto se debía al carácter que tiene.

-Depende de lo que quieras hablar- la pony rosada quedo entre sorprendida y de no creer que su padre le hablara de una manera tan seria, no tenía conocimiento sobre ese aspecto de él. Tania una extraña sensación de la cual no podía encontrar explicación, de todas las veces que hablo con él nunca estuvo tan serio.

-Es… bueno… sobre lo que paso ayer en la fiesta- Brodek simplemente se levantó y empezó a caminar de regreso a la casa, sin decir nada, simplemente se iba en silencio, alejándose de su hija. Diane se molestó por la reacción de su padre, así que se levantó y fue con el hasta estar a su lado, caminando los dos de regreso a la casa. –¡Papá, escúchame!-

-No hay nada de lo que hablar, Diane- decía sin más sin darle importancia a lo que dijera su hija, su decisión de batirse a duelo con Terra es algo absoluto y que no piensa cambiar por nada en el mundo. –Si fuera solo noviazgo tal vez no haría esto…- Brodek se detuvo un momento y volteo a ver a su hija directo a los ojos, mostrándole un gesto serio y a la vez molesto. –¿Pero un embarazo? ¿En serio? Eso es algo que no pasare por alto-

-¡Ya basta, papá! Ya basta de siempre estarte interponiendo entre mi vida amorosa, además no tiene nada de malo estar embarazada- decía firmemente Diane, lo miraba desafiante, algo que sorprendió a Brodek ya que era la primera vez que se sentía desafiado por alguno de sus hijos. Pinkie Pie y sus demás hijos salieron de la casa al oír el grito de Diane, sabían que las cosas no iban a terminar bien, pero aun así, estaban ahí porque se trataba de su padre y de su hermana mayor. –Tengo la universidad terminada, puedo conseguir un buen empleo en alguna otra parte. Terra se convirtió en un guardia real, sé que es un pony responsable y dedicado. Es el pony que más he amado de todos con los que he estado, y si me vas a hacer elegir con quien estar, ¡lo elijo a él!-

-Aborta a ese bebé Diane, aun eres joven como para tener hijos- no podía creer lo que le pedía su padre, de entre todos los ponys, era del que menos esperaba esas palabras. Diane empezó a sollozar, sentía un dolor inmenso en su corazón al escuchar a su padre pedirle que aportara al bebé. –Todavía tienes una vida por delante, hija-

-¿Por qué? ¡¿Por qué niegas a mi hijo, tu nieto?!- grita bastante dolida, empieza a ver a su padre con odio e ira mientras las lágrimas no dejaban de brotar de sus ojos. Brodek ni si quiera se inmuto ante la reacción de su hija, mantenía en todo momento una mirada fría y seria. -¡Joder! ¡Tengo 24 años papá, ya no soy una niña que necesite de ti!- poco a poco comenzó a soltar toda esa ira y odio que estaba sintiendo en esos momentos, estaba a punto de explotar. -¡Además, tu eres el menos indicado para decir me eso, después de todo mamá y tu eran más jóvenes que yo cuando me tuvieron!-

-¡Eso es diferente, tu madre y yo solo éramos dos jóvenes idiotas que no sabían lo que hacían!- Brodek empezó a alzar la voz cada vez más. Por otro lado, Renji, Sunrise, Laughter y Darek, voltearon a ver a su madre. Pinkie solo volteo a otro lado evitando las miradas de sus hijos para ocultar lo apenada que estaba y su leve sonrojo que tenía.

-¡No abortare a mi hijo!- simplemente ya no pudo soportar la idea del aborto y grito desde lo más profundo de su ser, soltando mares de lágrimas y aun así manteniendo una mirada desafiante ante su padre. -¡Si ese es el caso, entonces yo… yo…!- Diane sentía un nudo en la garganta al tratar de decir lo que quiera, su corazón palpitaba muy fuerte a un ritmo acelerado todo por un la situación actual con su padre. -¡…te odio y quisiera que no fueras mi padre!-

Diane salió corriendo lo más rápido que sus cuatro patas se lo permitían, no fue hacia la casa, si no que fue en otra dirección alejándose cada vez más de la casa de sus padres. Por otro lado, Brodek quedo estático, no podía moverse y solo sentía que su corazón se partía a la mitad al escuchar esas palabras de su hija, simplemente bajo la cabeza y las orejas, su mirada se volvió una vacía carente de emoción alguna y decidió entrar a la casa sin decir absolutamente nada. Las gemelas querían animarlo pero Pinkie les hizo una seña con la cabeza dándoles a entender que no era buen momento para eso.

En otro parte, Diane seguía corriendo sin fijarse en el camino, las lágrimas no dejaban de salir de sus ojos, a su vez, recordaba cosa de su infancia, de todos esos momentos felices que tenía con su padre, y poco a poco estos recuerdos iban desapareciendo de su mente. Tal vez sea por lo que le acababa de decir, o porque quería olvidar todo esos buenos momentos, nunca había experimentado algo como esto, en todo el tiempo que ha estado con su familia, en especial con su padre, jamás llegaron a discutir a tal punto en que lo odiara.

-Dime Diane, ¿A quién consideras tu héroe?- Diane recordó esa pregunta que le hizo la maestra Cheerilee cuando estaba en la escuela de potrilla. No sabía por qué le llegaba ese recuerdo en específico, quería olvidar ese momento pero algo se lo impedía.

-Mi héroe es mi papá, sé que se oyera mal pero es muy tonto y descuidado, pero también lo quiero mucho porque es muy divertido y siempre está cuidando de mí aunque sea malo en eso- cuando Diane recordó que dijo esas palabras, también recordó cómo es que sonreía, reía y lo decía con orgullo. –Siempre me la paso bien con mi papá, jugamos, nos divertimos, reímos, y ahora que lo pienso, jamás me ha gritado o castigado a pesar de todo. Eso lo hace mi mamá-

Diane seguía corriendo sin parar, no sabía hacia donde iba ya que su vista estaba nublada por las lágrimas que no dejaban de salir de sus ojos. Sin darse cuenta se tropezó con alguien, cayendo encima de este, al alzar su vista para ver con quien se tropezó se dio cuenta que fue Terra, al ver a su pegaso, rápidamente lo abrazo, empezando a llorar en su pecho. Por otro lado, el pegaso rojizo no sabia que pasaba, así que trato de calmarla y la llevo a su casa.

-Bien Diane, ¿Puedes contarme porque estas así?- pregunto Terra una vez llego a su casa con Diane, después de hacer que se recostara en el sofá y haberle traído una taza de té de manzanilla. Diane se había logrado calmar un poco, y al tomar el té se tranquilizó más, al menos ya había dejado de llorar.

-Bueno… lo que paso fue…- Diane comenzó a explicarle todo lo que paso hace poco con la plática que tuvo con su padre, se sentía mal al recordarlo y la llenaba de mucha tristeza. Terra escuchaba atento a la explicación de Diane, y se sorprendió mucho cuando llego a la parte en la que le dice a Brodek que ojala no fuera su padre.

-Vaya, es un tema muy fuerte- comento Terra en cuanto acabo Diane de explicar lo sucedido, así que se sentó a su lado y la abrazo. Ventus, Fluttershy y Aqua habían escuchado todo desde la cocina, se sentían mal por lo que paso con Diane, mientras que Ventus estaba un poco molesto, así que el pegaso rojo se levantó y se dispuso a salir de casa. -¿A dónde vas papá?-

-¿A dónde más? A hacer entrar en razón a Brodek-dijo Ventus molesto y en cuanto salió de la casa azoto la puerta con fuerza, en eso, la puerta se cayó y el pegaso rojo regreso algo apenado. –Yo lo arreglo-

-Por favor Ven- dijo Fluttershy con una sonrisa forzada y una gota de sudor en su nuca. Aqua no quiso decir nada y solo siguió con su desayuno.

Más tarde, ese mismo día, algo salió disparado de la casa de Brodek, y cayó al lago, por la puerta salió Ventus y camino hacia el lago. Brodek saco la cabeza del agua y miro bastante molesto al pegaos rojo, seguido de nadar hasta la orilla para estar frente a Ventus. Darek y Renji salieron de la casa y se sentaron en una banca al lado de la entrada, estando con una taza de café los dos y unos cuantos panes tostados, ambos hermanos chocaron cascos como si estuvieran cerrando un trato de una apuesta.

-¡No estoy de humor para esto Ventus!- grito molesto Brodek mientras miraba como Ventus se acercaba hasta él y se detenía a unos cuantos metros apartado de él. Ventus se tronaba los cascos y los huesos del cuello a la vez que se estiraba un poco. -¡Pero si así lo quieres lo resolveremos como sementales, a casco limpio!-

-Tu… ¡eres el menos indicado para decirlo!- Ventus emprendió vuelo rápidamente y fue hacia donde estaba Brodek. El pony verde salió corriendo hacia Ventus bastante molesto, tenía ganas de golpearlo por haberlo mandado a volar.

Ventus y Brodek chocaron sus cascos con fuerza, escuchándose el sonido del choque de ambos. El pony verde hizo su pata trasera izquierda hacia atrás girando su cuerpo por completo para golpear a Ventus en la cabeza, pero el pegaso rojo reacciono rápido y bloqueo el ataque para luego realizarle una llave en esa misma pata. Brodek se liberó casi de inmediato de la llave y lanzo un golpe con su casco izquierdo hacia la cara del pegaso rojo. Ventus hizo la cabeza a un lado evadiendo el golpe del pony verde y contraataco golpeándolo en la cara, usando suficiente fuerza para apartarlo de él. Brodek se recuperó del golpe y Ventus se levantó, ambos se miraban fijamente para después lanzarse uno en contra del otro y empezar a intercambiar golpes y patadas.

Tras un buen tiempo de estar los dos peleando, Ventus estaba sentado recuperando el aliento, mientras que Brodek estaba tendido en el suelo notándose estar más cansado que Ventus.

-Solo me… ganaste porque… estoy fuera de forma-diecia Brodek mientras trataba de recuperar el aliento, tenía los ojos cerrados y daba bocanadas grandes de aire. Ventus pudo calmar su respiración y miro con una sonrisa burlona al pony verde.

-Eso te pasa por no calentar- dijo Ventus acompañada de una risa burlona, miro su cuerpo notando alguno que otro moretón, pero nada de gravedad. A lo lejos estaba Darek celebrando mientras que Renji le daba una bolsa un tanto grande. -¿Y bien? ¿Qué harás?-

-Ya hablamos de esto, Ven- dijo el pony verde suspirando molesto para luego taparse la cara con su pata delantera izquierda. –No pienso retractarme de nada, además que no tengo ánimos de hacer algo-

-Pues muy mal, deberías cambiar esa estúpida ideología que tienes- dijo Ventus algo molesto mientras le daba un golpe en la cabeza a Brodek. Este se levantó de golpe sobándose la cabeza y poco a poco iba creciendo un chichón en su cabeza del lado derecho. –Ya vez lo que provocaste con lo de tu hija-

-¡Ha ya cállate! No quiero escuchar sermones tuyos- dijo Brodek molesto cruzándose de brazos y girándose hacia otro lado dándole la espalda a Ventus. Al pegaso rojo le broto una vena en la frente y se levantó solo para patear a Brodek en la espalda y lanzarlo hacia al lago. Después de un par de segundo salió el pony verde molesto por que lo lanzo al lago de nuevo. –¡Deja de estarme lanzando al jodido lago!-

-Lo hare cuando te des cuenta de la estupidez que hiciste- a Brodek le broto una vena en la frente y tenía un ligero tic en el ojo izquierdo, luego se lanzó contra Ventus nuevamente. Un par de minutos después estaban otra vez recuperando el aliento en la misma posición en la que acabaron la vez anterior. –Admítelo… eres víctima de tu propio éxito-

-Jodete Fast- dijo el pony verde de mala gana mientras se sentaba y trataba de ignorar a Ventus. El pegaso rojo solo suspiro y rodo los ojos.

Mientras tanto, con Diane, ella y Fluttershy salieron al jardín para tomar té y galletas. Aqua acompañaba a su madre y a su ahora cuñada. Las tres platicaban de varias cosas con tal de no mencionar el incidente de la mañana en casa de los padres de Diane. Después de un tiempo llegaron Pinkie y Renji, este último se fue con Terra para entrenar un poco.

-Hola Fluttershy- saludo Pinkie a su amiga y después saludo a Aqua, miro a Diane y la abrazo como si nada y la miro con una sonrisa. –Hola hijita, ¿Cómo estás?-

-Bien, gracias por preguntar mamá- contesto Diane a su madre con una sonrisa tranquila mientras correspondía el abrazo con su madre.

-Tía Pinkie, ¿Cómo supo que Diane estaría aquí?- pregunto Aqua mientras miraba a su tía. Pinkie miro a Aqua y le acaricio la cabeza despeinándole la crin.

-Obvio tontita, aquí está su novio y futuro esposo- contesto Pinkie con una sonrisa alegre sin dejar de acariciar la cabeza de Aqua. La pegaso celeste inflo sus mejillas y cerró los ojos estando un poco sonrojada por la acaricia de su tía.

-Pinkie, ya deja a Aqua, la dejaras calva- comento Fluttershy al ver que Pinkie no dejaba de acariciar a Aqua. Pinkie reacciona y se disculpa con una sonrisa traviesa. –Gracias-

-Oye mamá, ¿Por qué papá es tan sobreprotector?- pregunto Diane un poco triste al mencionar a su padre. -¿Por qué siempre hace esto con todos los novios que tengo?-

-Tu padre lo hace porque sabe que no podrá protegerte a ti o a tus hermanos por siempre, él siempre ha querido que estés con alguien que pueda protegerte- contesto Pinkie estando un poco seria, algo inusual y poco común de ver. –No creas que lo hace para que no te vayas-

Terra alcanzaba a escuchar la conversación muy a pesar de estar entrenando con Renji, y mientras bloqueaba un ataque del pony verde. Renji se le queda viendo a Terra y luego gira un poco su vista mirando a su madre y hermana.

-¿Por qué tanto interés de lo que están hablando?- pregunto Renji mirando a Terra, se apartó del pegaso rojizo y guardo su katana. Terra guardo sus armas también y se mantuvo en silencio por unos momentos.

-Solo… quiero saber por qué tu papá hace esto, eso es todo- comento Terra sin más, pensando en ello y dándole muchas vueltas al asunto. Renji sonrió un poco y giro su cabeza hacia donde estaba su madre y hermana.

-Mamá siempre ha tenido una idea errónea sobre eso- comento el pony verde volteando a ver a su cuñado. Terra estaba confundido por las palabras de Renji, y se le hacía más difícil entender todo esto. –Papá me dijo una vez… que no le importaba la fuerza que tuviera, al principio no tenía mucho sentido cuando me lo dijo, pero luego me dijo que lo que a él le importaba era ver la determinación por querer proteger a alguien sin importar de que sepa que se está enfrentando a alguien más fuerte-

-¿Determinación?- Terra se quedó pensando sobre lo que dijo Renji, a su vez que pensaba en un plan por si acaso se da la ocasión. –Oye Renji, tengamos un duelo serio-

-Je, ¿Seguro? No quiero que te quejes si limpio el suelo contigo- decía el pony verde con una sonrisa burlona, luego miro que Terra estaba serio así que solo suspiro y se puso en guardia. –Bien, entonces iré con todo-

Ya en la tarde, después del mediodía, Ventus había regresado a su casa y en cuanto lo miro Fluttershy se preocupó al verlo con moretones en el cuerpo. El pegaso rojo explico que no fue nada grave y que no debía preocuparse tanto. En eso, entraron Terra y Renji, estando el pony verde apoyado en el hombro del pegaso rojizo, Fluttershy al verlos fue rápido por el botiquín de primeros auxilios y Ventus les dijo a los dos que se sentaran en el sofá.

-¿Qué henos les paso a los dos?- pregunto Ventus al verlos con heridas, raspones y moretones en casi todo su cuerpo. Terra y Renji se voltearon a ver y comenzaron a reírse dejando al pegaso rojo confundido.

-Digamos que nos excedimos entrenando- dijeron el pegaso rojizo y el pony verde sin dejar de reírse. Después de unos segundos llego Fluttershy con el botiquín y los comenzó a tratar desinfectando las heridas de Terra y después las de Renji, este último se quejaba del ardor que le provocaba el alcohol al desinfectar sus heridas.

-Renji, no te muevas tanto- dijo Fluttershy tratando de curar las heridas del pony verde pero este se movía mucho y se quejaba del dolor. Terra y Ventus trataban de no reírse de lo infantil que se miraba Renji pero al final no pudieron soportar más y se partían de risa al verlo.

Después de un largo día, la noche cayo en Ponyville, Pinkie y Renji ya iban a regresar a casa, no sin antes que Pinkie le preguntara a su hija si volvería a casa. Diane se lo pensó un poco y decidió quedarse a pasar la noche, en cuanto lo dijo espero a que su madre le dijera que volviera a casa, pero no fue así y su madre se despidió de ella al igual que su hermano, no se esperaba para nada que pasara eso.

Ya a la hora de dormir, Diane fue al cuarto de Terra y se acostó con él, estuvieron platicando un poco antes de dormir y sin darse cuenta ambos se quedaron profundamente dormidos. Por fuera de la casa, estaba Brodek encima de un árbol sentado en una rama gruesa que resistiera su peso estando un tanto retirado de la casa de Ventus, miraba hacia la ventana que da al cuarto de Terra, baja la cabeza y da un suspiro desanimado.

-¿Qué es lo que estás haciendo Brodek?- se cuestionó el pony verde para luego alzar la vista, bajo del árbol y se adentró al bosque Everfree, perdiéndose en la oscuridad de la noche.

To Be Continued…