Habían transcurrido algunos de meses desde que Adora y Catra formalizaron un poco más su relación. A la rubia se le veía feliz en el trabajo, ya no envidiaba a la pareja que hacían Scorpia y Perfuma. Sus horarios con Catra de alguna manera se volvieron más compatibles, ahora bailaba mejor la salsa ya que tenía una motivación, cuando no se veían se hablaban por videollamadas, en fin, todo parecía perfecto.
Fue un lunes por la mañana, mientras tomaba un café junto a Scorpia, que la perfección se desvaneció.
—¿Y ya le contaste a Glimmer sobre tu novia? —preguntó de la nada su amiga, sin malas intenciones esta vez.
—Mmm…
—¿No le has contado? Adora, llevan un tiempo juntas, deberías decirle, no creo que sea tan terrible, por algo es tu mejor amiga.
—No lo sé Rick… —contestó la rubia haciendo alusión al meme.
Se quedaron en silencio un buen rato, Scorpia se sentía culpable por haber hecho la pregunta. Adora pensaba en el pasado, estaba completamente absorta recordando los celos de Glimmer que la habían separado de sus novias antes. No es como si hubiera tenido algo romántico con ella, siempre la consideró su familia, ya que fue la primera amistad que tuvo, pero Glimmer era una amiga celosa.
Si no fuera por Bow, probablemente ya habría averiguado todo sobre Catra, habría aparecido un día en el gimnasio para recalcarle porqué era mala idea meterse con ella, hasta que finalmente Adora se rendiría y dejaría de estar tras Catra. Por suerte Bow era un novio cariñoso que acaparaba gran parte de su atención, gracias a eso no se veían tan seguido y por ende no habría descubierto tan fácilmente que la rubia estaba saliendo con alguien.
Adora era mala para mentir, pero con Glimmer ni siquiera tenía la posibilidad de mentirle. Desde que había llegado a ese país, la rubia la conoció a ella, haciéndose con su amistad eterna. Por lo tanto, era una de las personas que mejor la conocía, por lo que le era imposible ocultarle algo, ni siquiera era capaz de hacerle sorpresas para su cumpleaños. Suspiró, tarde o temprano se iba a enterar. El problema era que, además de los celos de su amiga, sospechaba que no se iba a llevar muy bien con Catra.
Glimmer tenía la costumbre de juzgar a los demás, y un alma libre como la de Catra obviamente sería condenada por su amiga. Por Bow no se preocupaba, era amable por naturaleza y probablemente se pondría feliz por ellas. Scorpia ya se había marchado hace un buen rato cuando Adora llegó a una conclusión. Decidió escribirle a Glimmer si quería conocer la salsoteca donde tomaba sus clases, o incluso participar de una clase.
Luego de unos minutos, Glimmer le dijo entusiasmada que iba a ir con Bow a probar una clase. Adora sonrió, era el momento ideal para presentarle a Catra, a quien también avisó que conocería a su mejor amiga en la salsoteca. La morena la molestó un poco con que no sabía que tenía una mejor amiga, que porqué la escondía, si acaso seguía en el clóset y otras cosas que hicieron reír a la rubia.
El fin de semana llegó más rápido de lo que esperaba. Adora estaba nerviosa y emocionada, Catra se había vuelto alguien muy importante para ella, por lo que deseaba de todo corazón que se llevara bien con Glimmer. Cuando llegó a la salsoteca, aún faltaban 20 minutos para que iniciara la clase, así que entró de todos modos para saludar a la morena. Su cara irradiaba felicidad, por lo que Scorpia se fue a conversar con otros compañeros que ya habían llegado para dejarla sola.
Adora divisó a Catra hablando con Melog, por lo que caminó rápidamente hacia ella, pero fue interrumpida súbitamente por Glimmer, quien apareció de repente frente a ella, como si se hubiera teletransportado, sobresaltando a la rubia, quien no esperaba encontrársela tan temprano. Bow apareció tras ella, saludando con la mano y con una mirada de disculpa.
—Llegué temprano para sorprenderte. ¿A quién ibas a saludar con esa cara de boba?
—Eh… bueno…—Adora no sabía qué responder.
—Hey Adora —dijo una voz sensual que hizo que la rubia se volteara inmediatamente. Cómo le gustaba cuando le hablaba así, realmente la tenía a sus pies.
—Catra, justo a tiempo —dijo sonriendo Adora, estirando su mano hacia ella, la cual la morena agarró y se dejó atraer hacia la rubia —ella es Glimmer, mi mejor amiga, y él es Bow, también un viejo amigo mío.
—Oh, encantada de conocerlos —respondió la morena con su encanto habitual. Adora sintió muchos deseos de besarla, pero se contuvo.
—¿Por qué no me contaste antes que tenías novia, Adora? —respondió Glimmer con disgusto, mirando fríamente a Catra.
—Porque…
—Porque el mundo no gira alrededor tuyo, chiquita. Además, es problema de ella con quién se acueste, ¿o no? —le espetó Catra, le molestaba la actitud grosera de Glimmer.
Adora quedó estupefacta por un segundo, sabía que eso podía pasar, sólo que no esperaba que fuera tan rápido.
—Tranquila, amor —le dijo a Catra, mirándola con dulzura, haciendo que la morena se relajara de inmediato—, simplemente no te hablé de Catra porque todo fue fluyendo naturalmente y, sinceramente, no quería que te interpusieras como has hecho antes, Glimmer, puedo cuidarme sola.
Un silencio algo tenso se apoderó del ambiente. Bow miraba a Glimmer, rogando que no perdiera la cabeza, mientras que Catra observaba orgullosa a Adora.
—No sé qué le has hecho a Adora, chiquilla, pero antes ella respetaba mi opinión. No puedo creer que la hayas puesto en mi contra.
—No se trata de lo que le hice, sino de lo que le di —respondió rápidamente Catra.
—¿Ah? —dijo con furia contenida Glimmer.
—Obviamente le di agua de calzón.
Tanto Adora como Catra se echaron a reír, incluso Bow no pudo aguantarse las ganas. Glimmer estaba furiosa, sentía como si se rieran de ella.
—Glimmer, nadie me ha puesto en contra tuya…
—Porque el universo no gira alrededor tuyo —interrumpió Catra, Adora le lanzó una mirada de regaño, por lo que la morena hizo un gesto de sellar sus labios, se quedaría callada por la rubia, aunque le costara.
—Como decía, nadie me ha puesto en contra tuya. Tú siempre serás mi mejor amiga y en quien más confío, pero así como yo confío en ti, tú deberías confiar en mí, ¿no? Nunca me había sentido tan feliz en la vida desde que estoy con Catra, creo que elegí a la persona correcta, y me gustaría compartir mi felicidad con mi mejor amiga también, ¿tan difícil es?
Glimmer se cruzó de brazos, mirando hacia cualquier parte menos hacia Adora. Claramente estaba haciendo una pataleta, por lo que Bow decidió intervenir.
—Vamos, Glimmer, Adora ya no es esa adolescente ingenua a la que le rompían el corazón, va estar bien, tienes que confiar un poco en su criterio.
Glimmer miró a Bow, él siempre había sido su cable a tierra.
—Ok. Le daré el beneficio de la duda.
Tanto Bow como Adora se alegraron de inmediato, mientras que Catra permanecía impasible.
—Pero si llegas a hacerle daño a Adora, te juro que te vas a arrepentir pendeja —amenazó a Catra.
La morena simplemente se rio de su amenaza, pero no respondió nada mordaz sólo por Adora. Por suerte, Bow y Glimmer estaban en la clase de Melog, porque Adora con Scorpia ya habían avanzado a la clase de Catra, quien no desaprovechaba oportunidad para hacer demostraciones con Adora, para que a Glimmer le quedara claro con quién estaba la rubia.
Incluso Melog encontraba extraña la actitud de su hermana, la observaba de reojo de vez en cuando, hasta que por fin comprendió que estaba "marcando territorio". Claramente se estaba volviendo loca, así que decidió ignorarla el resto de la noche. Al terminar la clase, Glimmer se despidió algo cortante de Adora y Catra, ya que la morena quería incomodar lo más posible a la amiga de la rubia, por lo que estuvo cerca de ella en todo momento.
Adora se relajó bastante una vez que vio a Glimmer junto a Bow irse, por lo que por fin podría tener una charla apropiada con su novia. Esperó a que Catra pasara a los camarines para cambiarse de ropa, para luego salir de la salsoteca y caminar hacia un bar bastante tranquilo cerca de ahí.
—Lamento lo que pasó con Glimmer, ella siempre ha sido algo sobreprotectora conmigo. Como dijo Bow, me rompieron el corazón muchas veces y ella siempre estuvo ahí para mí.
—Lo entiendo, pero eso no quita que haya sido grosera conmigo, Adora. Tú sabes que te amo y lo último que haría sería hacerte daño. Estoy… muy cómoda contigo. Quiero seguir así por mucho tiempo —confesó.
Adora se quedó en silencio por un momento, miraba a Catra con ojos de cachorrito feliz, se sentía muy bien escuchar esas palabras salir de la boca de la morena. Se detuvo de pronto, sólo para darle un abrazo muy apretado a Catra, quien sonreía complacida por la actitud de Adora.
—Gracias por decirme eso, Catra. Yo también quiero seguir contigo mucho tiempo, te amo.
Catra no se aguantó las ganas y atrapó el rostro de la rubia para besarla, primero dulcemente, luego más intensamente. El juego de sus lenguas le hacía querer más, era inevitable, pensaba en que si estaba así de húmeda su boca, ¿cómo estaría abajo? Adora se separó de Catra, se estaba calentando demasiado y estaban en plena calle.
—Catra… deberíamos controlarnos un poco, estamos en la calle.
—Perdón, no me pude resistir, es que eres tan adorable.
—Lo sé, pero tengamos una cita como la gente, luego puedes estar entre mis piernas hasta al amanecer si quieres.
—Me parece un trato justo.
Un poco tarde, se percataron que había personas pasando al lado de ellas y probablemente habían escuchado esa intensa conversación. Ambas se miraron unos segundos para luego echarse a reír.
—La vida es una sola —bromeó Catra al respecto.
