Capitulo 13

La luna iluminaba esa hermosa escena, parecía que solo existían ellos dos nada que los interrumpiera, como si nada malo hubiera pasado entre ambos, era como si nunca se hubiesen separado, pero la realidad golpeo a Alex con fuerza al darse cuenta de lo que estaba haciendo, se separó con brusquedad del beso que estaban compartiendo, Levi la vio con curiosidad.

― ¿Qué sucede? –le dijo extrañado.

Alex solo desvió su rostro sonrojado, evitaba mirarlo, estaba a un dedo de distancia de mandar su fortaleza al diablo y seguir besándolo decirle que su perdón abarcaba todos los sentidos que podía abarcar esa palabra decirle que desde que se reencontraron quería lanzarse a sus brazos, besarlo, pero su orgullo herido de mujer seguía diciéndole.

"No caigas, NO CAIGAS"

En parte le hacía caso a su conciencia, era muy raro, DEMASIADO raro que Levi se comportara así, no era parte de su personalidad ser tan expresivo, pero a su memoria llegaban los momentos que vivieron en el subterráneo, cuando se veían a escondidas, cuando escaparon juntos, cuando se entregaron por primera vez, recuerda que cuando escaparon delante de Isabel y Farlan solía ser igual de serio y cuando estaban solos se comportaba exactamente igual.

―Nada…

Obviamente Levi no le creyó nada, se notaba asustada y temblaba ligeramente entre sus brazos, lo único que pudo hacer fue abrazarla.

―Dímelo –pidió suavemente.

Alex quería y a la vez no decirle todo el torbellino de emociones que se encontraba en su corazón.

―Fellner…

Con la sola mención de ese nombre Levi se había alejado para evitar descargar su furia con ella, ese maldito enfermo gritaba a las dos murallas restantes que ella le pertenecía, que algún día será su esposa, que ya estaba cerca de ser capitán y próximamente comandante para hacerle la jugosa oferta a Filly o a Erwin para comprarla. Pero eso no pasaría ni por encima de su cadáver.

― ¿Qué fue lo que te hizo? –dijo tratando de controlarse.

Alex se sintió un poco intimidada por la rabia que transmitía Levi, con cautela paso las manos por su espalda en un intento de tranquilizarlo.

―Lo que siempre ladra, pero no me hizo nada…

Por el momento le creería, pero no podía sacarse de la cabeza la forma en la que la miraba, Alex podía ser tan fuerte como también vulnerable, fuerte cuando la situación lo requería, claro ejemplo fue el enfrentamiento que tuvo con la policía militar, vulnerable cuando la naturaleza humana mostraba sus más bajos instintos, como cuando bailó para los altos mandos, el enterarse de que fue violada fue un golpe un shock para él, cuando él la había protegido de los tantos cerdos que habían intentado lo mismo.

―No fue tu culpa, no fue tu culpa…

Le susurraba suavemente, ella lo conocía tan bien que sabía que se estaba culpando por lo que le pasó hace unos años, al inicio si creyó que fue culpa de él, pero esos eran la rabia y odio hablando.

―No fue culpa de nadie, son solo cosas que suceden no se pueden controlar yo debí de ser más precavida en esos aspectos, debí dejar que mis hermanos me acompañaran…

―Lo siento…

Alex solo lo abrazaba, esos momentos eran lo mejor que ha tenido después de cinco años de puro sufrimiento el subterráneo, aún estaba muy tenso así que hizo lo único que se le ocurrió, tomar su rostro ente sus manos y repartir pequeños besos por su frente, sus mejillas, su nariz para finalmente terminar en sus labios.

―Eso ya pasó, no vale la pena seguir recordándolo –decía ella sobre sus labios.

Le daba pequeños besos para que se relajara, esos tiempos parecían estar volviendo, pero como siempre la realidad la golpeo de repente. Alex se separó lentamente de él evitaba mirarlo a los ojos porque solo le darían ganas de besarlo nuevamente.

―Gracias por el libro y también por ofrecerte a ayudarme a leer…

Lo que la interrumpió fue un pequeño beso…

―No me ofrecí, dije que lo hare y sabes que no acepto un no por respuesta…

Eso lo sabía mejor que nadie.

―No me lo tienes que repetir, lo sé muy bien y lo terco que te pones cuando te dicen que no.

Alex se alejó un poco de él, para volver hasta los caballos.

―Lo haremos a esta hora, en este lugar –fue lo que le dijo Levi.

Alex solo suspiró, parecía que el tiempo no hubiera transcurrido, ambos subieron de nuevo a los caballos para dirigirse nuevamente al cuartel.

― "a escondidas… igual que antes…"

Esos fueron los pensamientos de la joven Valerius, cuando llegaron al cuartel fueron a dejar a los caballos a las caballerizas. Alex andaba algo nerviosa, si Filly la pescaba con Levi solo sabía que debía rezar porque se encontrara de buen humor.

Alex miraba la habitación que compartía con sus hermanos y suspiro de alivio al ver que ninguno estaba ahí. Se había salvado… por ahora.

Aun sin mirarlo Alex le dijo con voz baja le dijo.

―Gracias por acompañarme, supongo que te veo mañana…

Alex estaba a punto de entrar a la habitación, pero antes de poder dar un paso sintió un jalón en la muñeca y unos labios sobre los suyos.

―Descansa…

Fue lo último que escucho Alex, ella estaba completamente petrificada, sintió frío de repente solo así despertó de su ensueño, entro en la habitación recostándose sobre la cama con la mano las manos en el pecho intentando calmar los acelerados latidos de su corazón.

"Levi, mi chulito me confundes demasiado, ¿Vas enserio esta vez?"

Ese fue su conflicto mental antes de ser convocada al mundo de los sueños donde soñaba con una vida llena de tranquilidad, pero con la voz que le decía...

"Prométeme que harás lo que sea para vengar a Darry, por TODOS los medios necesarios, sin importar las consecuencias…"

Una lagrima solitaria bajo por su mejilla con la imagen de su hermano en la mente, desde que era un bebe al que tenía que cuidar y mimar, desde que era un niño feliz que jugaba con ellos hasta llegar a la de un apuesto adolecente, su hermanito querido, juraba que no descansaría hasta que sus manos estén manchadas con la sangre del demonio que lo asesinó…

Darry…

/

Killy estaba comiendo un poco de pan y un vaso de agua, estaba en el comedor junto con Jean, habían pasado una tarde agradable cuando leyó su poema favorito, tenía años de no escucharlo y que Jean se lo leyera había significado mucho para él.

― ¿Por qué comes tan poco? –le pregunto Jean.

Y eso dijo porque el hombre solo comió medio pan y un pequeño vaso con agua.

―Te acostumbras con el tiempo, desde muy pequeño he acostumbrado a comer poco, teníamos que dividir la comida entre cuatro hermanos…

Los días de supervivencia, todos daban de lo poco que tenían para que el más pequeño comiera. Las pocas ganancias que obtenía de los niños ricos de Sina por un revolcón con él, tacaños…

―Filly y yo siempre procurábamos darle de comer a Darry y de darle un poco más a Alex, pero los tres siempre teníamos más prioridad en Darry.

Jean veía la tristeza en sus ojos, imaginaba que era por Darry, era un compañero para él que le salvo el pellejo de quedar expulsado del cuerpo de adiestramiento con el tiempo llegó a convertirse en un gran amigo, para Killy y sus hermanos debió ser peor…

―Fue agradable pasar el día contigo, aunque debo disculparme porque de seguro pasar el día conmigo no estaba e tus planes –dijo Killy algo decaído.

―No, no te confundas sí es cierto que tenía otros planes, pero fue agradable que pasáramos el día juntos –dijo Jean desviando la mirada.

Killy se sonrojo levemente, se sentía alagado de que alguien disfrutara de su compañía las personas mayormente lo ignoraban o prefería que desapareciera, definitivamente ese chico Jean le caía muy bien. Jean lo veía un poco más animado y eso de cierta manera lo hizo sentir bien, aunque aún tenía ciertas dudas sobre él y eso incluye lo que pasó en el festival.

― Ese hombre que se te acercó en el festival… ¿Era tu padre? –le dijo Jean con curiosidad.

Vio a Killy poniéndose algo tenso, apretando los puños hasta que sus manos quedaron blancas.

―Tú lo llamas padre… yo lo llamo bastardo –escupió con rabia.

Jean supo que no había pasado nada bueno entre ellos, ni con su progenitor ni con su difunto hermano por parte del mismo.

― ¿Qué pasó entre ustedes? –le pregunto Jean algo inseguro.

Killy sentía mucha presión en el pecho, nunca le había contado tantas cosas de su vida a alguien que no fueran sus hermanos, pero con Jean sentía mucha confianza, suponía que era porque era la única persona que no rechazaba su cercanía.

―Un hombre qué en vez de defender a su hijo, sangre de su sangre, por ser diferente y preferir defender las creencias que impone un viejo idealista adorador de un falso Dios no puede llamarse padre, lo que se puede llamar es un cobarde.

Eso era suficiente para Jean, cuando notaron que Killy era de esos gitanillos "anormales" decidieron devolvérselo a Montserrat.

―Te pidió disculpas… –le dijo Jean al recordar el rostro arrepentido del hombre.

―Solo es su fachada, perdió a Tony y quiere hacerme su reemplazo.

Killy le fue comentando los detalles más delicados de su vida, necesitaba la opinión de otra persona que no fueran sus hermanos para tratar de sentirse mejor.

― ¿Tienes familia? –le preguntó Killy a Jean.

Sentía curiosidad ya que varios soldados habían ido a las ciudades para visitar a sus familiares, al menos los que tenían algún familiar vivo en las murallas.

―Si, a mi madre.

Killy se sintió un poco culpable por eso, tal vez iba a ir a visitarla ese día y en vez de eso había pasado el día con él.

―Lo lamento, de verdad, debiste ir a verla en vez de pasar el tiempo conmigo.

―Ya te dije que no importaba, además no es como si tuviera muchos deseos de ir a verla.

Eso hizo llamó la atención de Killy.

― ¿Hay algún motivo en específico?

Supuso que algo había pasado entre ellos para que no tuvieran una buena relación de madre e hijo.

―Siempre está avergonzándome, siempre me trata como si aún fuera un niño, hubo una vez que me avergonzó frente a todo el equipo de adiestramiento cuando vino a verme para traerme mi comida favorita…

De pronto se sintió un poco incómodo, se asustó un poco al ver a Killy con el ceño fruncido y viéndolo como si estuviera decepcionado.

― ¿Por qué me estás viendo así? –pregunto Jean algo incómodo.

― Y todavía lo preguntas, no puedo creer que no hayas ido a ver a tu madre por una tontería como esa.

Jean se molestó un poco.

― ¿Tontería?, ¿sabes lo que se siente que tu madre te trate como un niño pequeño frente a tus compañeros? Es vergonzoso.

― No, claro que no lo sé porque mi madre me trataba como si fuera un adefesio –contraataco Killy a la exclamación de Jean.

Jean de inmediato deseo haberse mordido la lengua como lo hacía Auruo antes de poder abrir la boca y no haber dicho nada.

― ¿Eres hijo único? –le preguntó Killy.

―Sí, si lo soy ¿Por qué? –le respondió Jean.

Killy tenía el presentimiento que se estaba metiendo en algo que no le importaba y que tal vez Jean le deje de hablar luego de eso, pero sentía la necesidad de hacerlo.

―Ella está sola, su único hijo entro al cuerpo de adiestramiento, casi nunca va a verla los pocos días libres que daban en el entrenamiento, quiso sorprenderlo haciéndole un gesto lindo como prepararle su comida favorita para que siempre recuerde su hogar y lo único que puede decir es "me avergüenza".

Jean se quedó mudo un momento por las palabras del pelinegro, no dijo nada esperando que continuara.

―Según me han contado tenías planeado irte con la policía militar, eso la hacía sentir consuelo de que estarías a salvo en el muro interior, pero te uniste al cuerpo de exploración, eso la hace sentirse más que angustiada, siempre con el miedo de que su único hijo no regrese nunca a casa…

Las palabras de Killy resonaban como eco en su cabeza, nunca había pensado en eso, su madre era lo único que tenía…

―Por eso Alex, Filly y yo siempre estamos juntos, queremos tener buenas memorias juntos en caso de que algo nos pasé, por eso te digo que aproveches al máximo el tiempo que tengas con tus seres queridos, no sabes cómo puede doler cuando te das cuenta de que ya no están contigo y desearas haber dicho todas las palabras que no les dijiste cuando estaban en vida, piénsalo Jean…

Killy salió del comedor dejando a Jean solo, debía ir al dormitorio que compartía con sus hermanos antes de que alguien viera las lágrimas que amenazaban salir de sus ojos exóticos.

Su madre no era la madre del año, pero la quiso mucho pudo haberle dicho tanto cuando era niño, tantas preguntas que quiso hacerle, pero ahora todo eso ha quedado en el aire, por estar pensando en lo que le hubiera dicho a su madre cuando estaba viva llegó a la habitación donde vio a Alex dormida. Al parecer había tenido el día igual de agotador decidió dejarse llevar por el cansancio sumiéndose en un sueño profundo en donde, que irónico en ellos estaba Jean, al parecer le gustaba Jean, pero no podía hacerse ilusiones…

Tal vez a Jean no le gustaba de esa forma, tal vez solo era compasión lo que sentía por él, pero a Killy comenzaba a gustarle y mucho…

"Eres fuerte Killy, eres más fuerte de lo que aparentas, lograrás vengar la muerte de tu hermano yo confió en ti"

Las palabras de Chang aunque eran de aliento no ayudaban nada a su remolino emocional lejos de consolarlo, lo alteraban más.

/

― ¿Entonces es así como los titanes pueden regenerarse? –pregunto algo inseguro el peli-plateado.

― ¡ES CORRECTO! –Hange no pudo evitar exclamar de alegría.

Pasaron todo el día juntos y ni se dieron cuenta de que ya estaba por amanecer para entonces Filly ya había transcrito cuarenta informes acerca de los experimentos de Hange sobre los titanes.

―Me sorprendes, aprendes muy rápido.

Y era verdad Killy había aprendido a leer a gran velocidad y con las explicaciones de Hange podría decirse que Filly se había vuelto un experto en Titanes.

―Alguien finalmente comparte mi pasión –exclamó Hange con alegría mientras le daba un fuerte abrazo.

Ese acto hizo que las mejillas de Filly se pintaran de rosa, cosa que hizo que Hange chillara de ternura.

―Ahora llegó la parte más interesante de todas mis investigaciones.

Hange tomo el expediente…

―El reporte de la titán hembra.

Filly se tensó un poco no podía evitar sentir algo de lástima por la muchacha, cuando la interrogó vio lo que siempre veía en los ojos de su pueblo, miedo, ella no quería hacer eso.

―Por el momento no he llegado a una conclusión fija, pero he estado investigando de fondo a Annie siento que estoy a un gran paso de un GRAN descubrimiento –exclamo con alegría Hange –pero por el momento he tenido toda mi atención en esto.

Hange le mostro el pedazo de cristal, a Filly le llegó a mente el momento en que las dos titanes peleaba, cuando él y Tony trataron de matarlas, el cristal que usaron para endurecer la piel.

―Este es un pedazo del cristal del titán de Annie Leonhardt, es curioso que todo lo que provenga del cuerpo de los titanes se evapore en unos pocos segundos, pero esto permanezca intacto, desafortunadamente no pude obtener una muestra del cristal de la segunda titán hembra para compararlos.

El momento de la batalla regresó a su mente, el que sintiera lástima por la chica no le quitaba el resentimiento que sentía por ella, Dekal intento detenerla y acabó muerta, también en los ataques de la titán castaña.

―Me dijeron que la habían capturado, a la segunda titán.

―Sí, pero en los intentos por extraer a la persona que lo controlaba endurecía la piel, además de que logró escapar haciendo que otros titanes devoraran su cuerpo dejándonos sin nada…

Esa habitación se puso en silencio por los análisis de Hange, los cuales Filly escuchaba con mucha atención, prestándole atención a su dulce vo- es decir a los detalles que relataba Hange.

―Además recibimos informes de soldados que vieron a otro titán inteligente que elimino a la mayoría del flanco izquierdo para luego desaparecer en el bosque…

La manera en que analizaba las cosas y le expresión que ponía mientras estaba pensativa era algo encantador a los ojos de Filly. Nunca antes le había emocionado tanto algo aparte de joder al enano roba-hermanas, sentía que servía para algo más que para pelear en las calles.

― ¿Has pensado en capturarlos? –le pregunto Filly.

Eso sorprendió un poco a Hange, ¡por supuesto que pensaba eso!, pero para Erwin resultaría algo descabellado nunca lo aprobaría.

―Ambos titanes son inteligentes según lo que nos informaron los sobrevivientes a sus ataques, sería muy difícil que aprueben el capturarlos y lo peor sería capturarlos con vida…

Vio la desilusión en sus ojos y francamente no le gustó verla así, en su mente todo pasaba muy rápido intentando buscar algo con que animarla y devolver el brillo de locura de los titanes, además de que quería que lo volviera a abrazar.

―Ambos son inteligentes, pero eso no cambia que obedecen a los instintos primarios de un depredador –dijo Filly.

Hange salió de su mini estado de depresión para ver a Filly con curiosidad y emoción.

―Cuando Tony y yo estuvimos con el escuadrón de la rata de dos patas para cuidar el trasero del niño titán, pude notar algo en la titán de cabello castaño, aparte de que pudiera endurecer la piel dejó de ponernos atención para pelear con Leonhardt ambas peleaban como dos animales por obtener la porción más grande de la comida, podríamos usar eso en contra de ellos, usando sus instintos depredadores para poder sorprenderlos y capturarlos con vida.

Filly al sentir como ella no decía nada, imaginaba que su "análisis" la había molestado, intento disculparse con ella, pero solo vio sus ojos brillantes.

¡AAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!

Ese fue un grito que se podría escuchar hasta en lo más hondo del subterráneo, sin darse cuenta estaba en el suelo con Hange encima de él, la científica se había abalanzado sobre él en un abrazo.

― ¡Filly eres un genio! –dijo Hange con alegría.

Hange de inmediato se levantó para buscar unos archivos dejando al pobre Filly aturdido y con los pelos parados, ese grito que emitió Hange lo había perturbado un poco, un poco tembloroso se levantó mientras veía a la de lentes buscar como loca algunos papeles.

― ¡Esto es lo que haremos!, trabajaremos día y noche hasta tener una estrategia PERFECTA lo que nos permita capturar a esos dos titanes con vida y obtener las respuestas que necesitamos, ¡Sabia que no me equivocaba al elegirte como miembro de mi escuadrón! –dijo Hange súper feliz.

― ¿Enserio? –dijo Filly recuperándose del susto.

― ¡SI! –exclamó dándole un beso en la mejilla.

El sonido de un cuerpo cayendo al suelo fue lo que se escuchó.

― ¡Filly!

Filly estaba más rojo que un tomate, estaba rígido de la sorpresa, solo había recibido besos de una mujer en su vida, pero este, sinceramente le gustó…

"Tú lugar y el de tus hermanos no es este, es uno mucho más alto, en cuanto hayan vengado a Darry tomaran el lugar que les corresponde, Filly… cumplan el juramento a su hermano"

Esa felicidad desapareció al escuchar nuevamente la voz de Chang en su cabeza, ese hombre debió haber perdido la razón cuando Darry murió, "Lugar alto que nos corresponde", no había ningún lugar más que el lodo, ese era el lugar que les correspondía.

/

Alex despertó debido a que empezaba a hacer frío, vio que estaba sola en la habitación, sus hermanos ya deberían estar desayunando, se incorporó y al hacerlo algo cayó sobre su regazo, otra rosa roja…

La tomó con delicadeza para ponerla delicadamente contra sus labios, con una pequeña sonrisa la puso junto a la otra, su corazón latía emocionado por el gestó que recibió, el que le diera rosas era algo muy lindo, si Levi seguía con esos pequeños detalles ella no tardaría en lanzarse a sus brazos para decirle cuanto lo amaba…

Con el corazón latiéndole con fuerza en el pecho decidió ir a buscar a sus hermanos, pero solo vio a Killy comiendo en el suelo junto con otro plato a su lado.

― ¿Y Filly?

Al escuchar la voz de su hermana menor Killy volteo a verla con una pequeña sonrisa indicó que se sentara a su lado para desayunar, Alex se sentó junto a Killy esperando la respuesta de la pregunta que le había dicho.

―No tengo ni la menor idea, anoche no llegó a dormir y supongo que debe estar bebiendo o golpeando arboles –le respondió Killy con tranquilidad.

Alex no se sentía mucho mejor con eso, no podía evitar sentirse preocupada, pero Killy adivino sus pensamientos e intentó tranquilizarla.

―No te preocupes moco, ya sabes que no es la primera vez que lo hace, ya volverá.

Aunque eso no la había dejado tranquila, Filly en estado alterado y pero que todo borracho sería capaz de cometer alguna estupidez.

El día pasó "normalmente" para Killy y para Alex, las labores de Alex eran prácticamente limpiar con el resto del escuadrón ya no se sentían incomodos con la presencia de Alex porque se dieron cuenta de que era una buena persona, Petra es con la que ha formado una buena relación de amistad, en los momentos en que tenían descansos se la pasaban hablando Petra de lo muy duro que era ser la única mujer en el escuadrón y Alex de lo duro que era ser la única mujer en una familia de hombres.

―Te lo juro a veces es imposible aguantar al DRAMATICO de Filly –le dijo Alex a Petra.

―Para mí es insoportable tener que aguantar a Auruo cuando siempre está imitando al Capitán Levi.

―Yo tampoco lo aguanto, cuando quiere darme ordenes me dan ganas de hacer que se trague la lengua.

Ambas rieron divertidas ante esa idea, le tenían un gran aprecio a pesar de ser tan desesperante, increíblemente Alex en muy poco tiempo logro tomarles un gran cariño a todos los de su escuadrón, Eren es un chico muy simpático lo quería mucho ya que en cierta manera le recordaba a Darry.

―No es cierto… lo que dicen de mi –dijo Alex en un susurro.

Petra la veía con curiosidad al no saber de lo que hablaba.

―Solamente he estado con un hombre en toda mi vida, fue muy tierno –le dijo Alex con una sonrisa en el rostro.

Alex nunca había hablado tanto con alguien en su vida, sentía que debía contarle todo sobre ella por la amistad que andaban formando, era cierto solamente había estado con un hombre en su vida, descartando al cerdo que la violó.

―Oh, emm, bueno nunca creí en esos rumores tampoco los muchachos los han creído –dijo un poco nerviosa.

Y tenía razones para estarlo ya que en un principio sí habían creído esos rumores, "la manzana no cae lejos del árbol", era lo escuchaban acerca de Alex que madre e hija eran idénticas no solo en apariencia, sino que también en carácter y profesión, pero con el tiempo se fue dando cuenta de que Alexandria era una muy buena persona.

―Es bueno saber eso, les agradezco mucho el permitirme ser algo más que una bailarina.

―No nos agradezcas mucho, corres el riesgo de morir –dijo Petra soltando una pequeña sonrisa en un intento de aligerar el ambiente.

Alex le dedico una sonrisa a Petra, se llevaban muy bien. Las cosas eran un poco diferentes para Killy, pero se podría decir que no se quejaba, los amigos de Jean se le acercaban para tratar de llevarse bien con él ya que veían que se llevaba bien con Jean, pero procuraba evitarlo.

No había visto a Jean por el resto del día eso en cierta manera lo alivio a la vez que lo incomodó, no ver a Jean fue muy raro ya estaba acostumbrado a verlo algunas veces, aunque fuera de lejos.

La noche había llegado y Filly no daba indicios de querer aparecer, Killy le decía a Alex que se tranquilizara tal vez salió a la ciudad por más alcohol o se fue a golpear a los borrachos de algún bar, pero solo eso la tenía más angustiada no quería que su hermano volviera golpeado y medio muerto. Alex fue directo a las caballerizas y oh sorpresa, ahí estaba Levi.

― ¿Estás lista? –le dijo él.

―Siempre lo estuve –le contestó ella con una sonrisa.

Volvieron a montar a los caballos de la noche anterior para volver al claro de antes, sentados debajo de un árbol, con el libro del mundo exterior, con Alex aprendiendo a leerlo.

―El-mar-es inmenso, kilómetros y kilómetros de agua que nunca se agota –decía Alex con algo de dificultad.

―Vas progresando, pero aun te falta mucho –le dijo Levi.

―Es un poco complicado, mi hermano era el que me enseñaba era muy poco pero valioso conocimiento –le respondió ella.

Ambos estaban compartiendo un momento muy agradable, Levi le iba explicando poco a poco la manera en que debía leer, de momento la clase quedó suspendida ya que se pusieron a platicar sobre algunas cosas.

―Filly no llegó a dormir anoche, sinceramente me siento preocupada –le dijo Alex a Levi.

―Debe de estar tomando en algún bar o peleándose con algunos borrachos –le dijo Levi muy tranquilo.

Una gota de sudor resbalo por la frente de Alexandria al escuchar esa respuesta.

―Sabes que eso no me hace sentir más tranquila.

―No estoy hablando enserio, la cuatro ojos no ha aparecido tampoco en todo el día lo más probable es que la esté ayudando con sus loqueras.

Eso la tranquilizo, solo un poco.

Alex suspiro un poco aliviada, recostó su cabeza sobre el hombro de Levi disfrutando las sensaciones que le provocaba a la luz de la luna, Levi se sentía bien en cierto modo, disfrutaba mucho de la paz que la presencia de Alex le provocaba, pero debía darle una información.

―Habrá una expedición la semana que viene –le dijo con seriedad.

Sintió que la chica se tensaba entre sus brazos, imaginó que por su mente pasaban los recuerdos de la expedición anterior, temblaba y sollozaba lo único que pudo hacer fue pasar sus brazos alrededor de ella.

― ¿Estas bien?

―Un poco, solo son las pesadillas que vuelven a mi mente –dijo ella hipando un poco, limpiándose el rostro con las manos.

Levi solo la estrecho entre sus brazos para que supiera que podía tenerle confianza para contarle sus problemas.

―Parecían simples brumas de la desgracia cada vez que cerraba los ojos, todo lo que vi allá afuera todo el horror todos los pecados que cometí, deje a mis hermanos, deje que Dekal y Tony murieran, son tantas cosas.

―Estarás conmigo… nada va a pasarte –le dijo Levi con suavidad.

Alex se sintió un poco tranquila, pero no del todo estaba más preocupada por lo que podía pasarle a sus hermanos.

―Ellos estarán bien, son tan fuertes como tú no debes de angustiarte –le volvió a decir.

Era como si supiera lo que pensaba, el estar con Levi era muy tranquilizante así que solamente se dejó abrazar.

―Lo mejor será que nos vallamos, mañana empezamos con el entrenamiento y veremos las estrategias.

Levi se levantó y ayudó a Alex a levantarse también, y volvieron a hacer lo mismo de la vez pasada volvieron a montar a los caballos, los guardaron en las caballerizas para que después Levi la acompañara a su dormitorio.

―Que descanses –le dijo Alex.

―Buenas noches –le respondió Levi.

Alex le dio un último abrazo, pero Levi quería algo más antes de dejarla ir antes de que ella se separara por completo le dio un último beso antes de marcharse a su dormitorio.

Alexandria solo se quedó viendo el lugar por el cual Levi se había ido, soltó un suspiro antes de meterse al dormitorio agradecía que sus hermanos no estuvieran ahí aun, recostada en la cama con las manos en el corazón susurró a la nada.

― Descansa mi chulito.

En la oficina del hombre más fuerte de la humanidad el cual estaba realizando el papeleo solo pudo suspirar al recordar a la chica castaña al igual que la gitana soltó un susurró a la nada.

―Buenas noches…

Mi salvajita.

/

Un nuevo día comenzaba con las actividades normales, Alex no podía quitarse la molestia que sentía en el estómago al no ver a su hermano por todo un día, Killy estaba en sus actividades normales, pero se empezó a preocupar como Alexandria, esa semana debían revisar todos los equipos de maniobras, entrenamiento de combate cuerpo a cuerpo. Siguiendo la misma rutina de siempre por tres días, Alex siempre se levantaba por la brisa fresca de la mañana siempre encontraba una rosa ya sea al inicio o al final del día en su cama TODOS los días, entrenaba, limpiaba y se la pasaba con Levi por la noche para leer el libro.

Killy se la pasaba entrenando, haciendo ejercicio, revisando los equipos de maniobras, mientras se la pasaba ignorando a Jean, suponía que el inicio de amistad que tenían se había terminado debido a la conversación que habían tenido hace algunos días, pero siempre notaba que alguien lo observaba, pero nunca encontraba al que le lanzara esas miradas, solo podía poner su mirada en Jean sí que él lo notara siempre que Jean levantaba la mirada él la evitaba.

El cuarto día y Filly no aparecía…

― ¿Y si le pasó algo…? –decía Alex alterada dando vueltas por toda la habitación.

Todo el escuadrón se había reunido para descansar un poco después de un largo día de entrenamiento.

―No te preocupes moco Filly debe de estar por ahí –dijo Killy que estaba ahí de metiche.

―Lo sé Killy, pero recuerda lo que pasó cuando desapareció un día entero regresó a la casa medio muerto ahora imagínate con tres.

―A ver moco vamos a calmarnos.

Killy la tomó de los hombros e hizo unos ejercicios de respiración con ella para que se tranquilizara.

―Tu hermano tiene razón Alexandria Filly debe estar bien –intentó consolarla Erd.

Habían formado una buena relación de compañerismo con Alexandria que intentaron acercarse a ella para llevarse bien, no tanto como ella lo hacía con Petra.

―Yo sigo insistiendo que esta con la cuatro ojos, solo ruega que no haya echado a perder a tu hermano, descansen Erwin va a hablar con nosotros a la hora de la cena.

Esa hora llegó demasiado rápido todos terminaron de cenar Erwin solicitó la presencia de los escuadrones principales los cuales eran los de Mike, Levi y Hange estaban completos, menos el escuadrón de Hange.

― ¿Dónde está esa ojos de mierda?

―No debe de tardar –dijo Erwin a punto de perder la paciencia.

Erwin estaba a punto de dar la información esencial hasta que se escuchó un portazo.

― ¡ERRWIINNNNNN! –exclamó la castaña de lentes.

― ¡TENEMOS UUNNNNNNNN PLAAAAAANN! –exclamo el peli-plata.

Un golpe se escuchó, todos vieron con los ojos abiertos de par en par como Alexandria había golpeado a Filly.

― ¡¿POR QUÉ ME PEGAS MOCO SALVAJE?!

―Y TODAVIA LO PREGUNTAS IDIOTA, TE DESAPARECES TRES DÍAS SIN DECIRNOS NADA.

― ¡Aparte de que apestas como mierda! –añadió Killy tapándose la nariz.

Hasta ahí todos se dieron cuenta de que ambos estaban sucios y que apestaba DEMASIADO.

―Lastima Ellie, la mierda con lentes echó a perder a tu hermano –dijo Levi con fingida lastima.

Filly le lanzó una mirada de muerte al capitán, pero antes de que pudiera decirle sus verdades Erwin intervino.

―Los llamare en un segundo, tengo que hablar con estos dos.

El tono del comandante parecía el de un padre a punto de regañar a sus hijos, todos los escuadrones estaban afuera del despacho.

―Te dije que Filly iba a estar bien –le dijo Petra a Alex.

―Lo siento, es que me preocupo mucho por él.

Antes de que alguien dijera algo más…

― ¿QUE USTEDES QUE?

Fue el grito que se escuchó dentro del despacho del comandante.

―Erwin es una gran oportunidad y tú mejor que nadie sabe que podría funcionar.

―Es una locura Hange, ¿De dónde sacaste tal disparate?

―De Filly, él me dio la idea.

Hange sintió un leve jalón en su coleta.

―Chismosa.

Hange se había reído divertida por el gesto de Filly que sabía que no lo hizo con mala intención, pero a Erwin no le había hecho mucha gracia.

―Valerius, ¿Comprende la gravedad de esto?

―Admito que es descabellado e irresponsable, pero también sé de qué esto nos dará los resultados que esperamos, sin la necesidad de sacrificar tantas vidas, lo hemos analizado por cada ángulo de posibilidades, las consecuencias que eso podría causar, pero cada riesgo es necesario, ¿Está de acuerdo?

/

Después de esa pequeña charla que Erwin había tenido con ambos locos y de resignarse de que tenía dos locos por los titanes llamó de nuevo a todos los escuadrones para indicarles el plan que se realizaría, no todos estaban seguros de que diera resultado, pero confiaban en el comandante, los mandó a todos a descansar el día de mañana prepararían todo para la expedición.

El día siguiente todos hicieron lo esencial, revisaron sus equipos, prepararon las provisiones y se despidieron de sus familiares…

Killy iba caminando muy pensativo, mucho más de lo normal, estaba en el comedor ya que es muy tranquilo a esas horas de la noche antes de ir con sus hermanos a decir sus plegarias, escuchó unos pasos detrás suyo no quiso voltear con el miedo de que fuera su superior o alguno de los soldados que lo despreciaba por gustarle los hombres, finalmente volteo y vio a Jean.

―Tenías razón.

Killy lo vio sin comprender.

―Tenías razón sobre lo que me dijiste el otro día, estaba siendo injusto con mi madre, ella siempre se preocupa por mí y yo le respondí mal, por eso es que hoy fui a verla…

Killy se enterneció con eso, le hubiera gustado que su madre se preocupara por èl como la madre de Jean lo hacía con él.

―Me alegro que lo hayas hecho, eso te ayuda mucho así sabes que tienes a alguien que te espera en casa.

―Oye, ya que estamos en confianza, quiero preguntarte algo.

Killy sorprendió mucho por eso, vio a Jean con la vista en las manos jugando nerviosamente con sus pulgares y el rostro sonrojado, por esas acciones el pelinegro se sonrojo también.

―Sí, dime…

Las mariposas revoloteaban en su estómago, estar cerca de él le causaba eso de verdad le gustaba mucho, Jean le dedico una sonrisa nerviosa, okey estaba preparado para todo…

― ¿Tu hermana está soltera?

Excepto para eso…

/

En el mismo claro de siempre un hombre y una mujer abrazados a la luz de la luna y las estrellas, guardando cada segundo como un tesoro, sabiendo que las probabilidades del día de mañana eran tantas, pero la más probable era que uno de los dos moriría.

―Ahora es más fácil para ti…

― ¿Qué cosa?

―El abrazarme, antes te era muy complicado, para ambos.

―No importa lo que pase mañana yo voy a protegerte.

―Sé que lo harás, pero no quiero que lo hagas.

Levi la vio sin entender.

―Estarás muy centrado en mí, no quiero que te distraigas, yo estaré bien, tú lo dijiste. Soy tan fuerte como mis hermanos, así que estaré bien, volveré ambos volveremos para ver la luna en este claro.

Ambos actuaban como dos amantes, pero era una relación tan extraña ninguno ha sugerido ser algo más ni siquiera amantes, aunque se comportaban como tal, abrazándose, besándose, hablando en susurros para que solo ellos se escucharan, aunque delante de los demás eran soldado y cadete.

Una soldado que odiaba con fuerzas al capitán y un capitán que intentaba domar a la fiera salvaje que tenía por subordinada.

Los dos hermanos habían vuelto a la habitación que compartían con el mayor, era la hora de decir sus oraciones y rogar porque ninguno muriera fuera de los muros…

Filly era el más nervioso de todos.

―Recuerden hermanos, mañana tendremos que dar todo de nosotros, aprovechen cada oportunidad que tengan para alejarse de sus escuadrones y ¡busquen pistas para rastrear al monstruo, por Darry, por Dekal, por Tony y por Chang, no piensen en las consecuencias sino en las recompensas cada pasó que demos es un paso más para darle honor a nuestra familia y recuerden que los amo mucho…

Con esa motivación se abrazaron comenzando a rezar a cualquier poder sagrado que los protegiera mañana.

/

Un hombre estaba en una habitación de la iglesia del culto junto con una mujer y un soldado de la policía militar.

―La siguiente expedición de la legión será mañana, así que prepárense, no lo olviden, Mátenlos no importa quien se les cruce en el camino ellos son inferiores a ustedes, ustedes poseen una enorme ventaja sobre ellos, no podrán reconocerlos de ninguna manera, la seguridad de las murallas depende de ustedes, les deseo mucha suerte…

/

El día de la expedición había llegado, todos habían hecho lo que tenían que hacer antes de partir a una expedición de la cual tal vez no volverían con vida, las formaciones estaban colocadas, el plan estaba listo, no faltaron las críticas acerca de miembros específicos de la legión.

―Recuerda que no debes hacerles caso –le dijo Levi a Alexandria para intentar tranquilizarla.

Era el momento.

―HOY SALDREMOS DEL MURO NUEVAMENTE.

Los pensamientos de los hermanos Valerius seguía siendo el mismo, mantenerse con vida y buscar pistas sobre el titán que mató a Darry.

―NOS ENFRENTAREMOS A LOS TITANES.

Los pensamientos de los infiltrados era fijo matar a los Valerius y salir lo más pronto posible de ahí.

―QUE COMIENZE LA EXPEDICIÓN NUMERO CINCUENTA Y OCHO.

AVANCEN.

La orden directa para avanzar, para llegar a la muralla María debían estudiar todas las posibilidades, se encontraron con varios titanes en el camino hasta adentrarse nuevamente en el bosque de árboles gigantes, el lugar que se había convertido en la tumba de muchos soldados.

―Por el momento no nos hemos encontrado con algún inconveniente, lo cual es muy extraño –les decía Levi.

―Los titanes deben estar lejos del bosque, tal vez ni se han dado cuenta de que entramos –dijo Eren.

―Alguien debe dar el mensaje al flanco derecho.

Levi iba a asignar quien, pero…

―Yo lo hare –fue lo que dijo Alexandria.

Alex estaba preparando su caballo para salir de inmediato cuando una mano la detuvo.

―No lo harás –le dijo Levi serio.

Alex le dio una triste mirada.

―Ya habíamos tenido esta conversación, soy la más rápida así que volveré pronto, se cuidarme sola te aseguro que no les temo –dijo ella refiriéndose a los titanes.

―Como desees –le dijo Levi resignado, pero sabía que ella tenía razón.

El resto del escuadrón ignoraba la escena que ellos dos presentaban, menos uno Eren estaba al pendiente de lo que pasaba entre ambos, Alexandria se había ganado su cariño desde el principio.

―Ellie, ten cuidado –le dijo Levi con preocupación disimulada.

Alexandria solo asintió para comenzar a cabalgar, mientras Levi solo la veía alejarse rogando que volviera sana y salva.

En algún otro lado del bosque Killy cabalgaba solo, logró hacerlo con la misma excusa de pasar un mensaje, para ir donde no hubiera soldados y comenzar con sus investigaciones, bajo del caballo en donde había mucha concentración de sangre, cuerpos de varios soldados aplastados mas no devorados, solo pudo distinguir una enorme masa de cadáveres que pudo reconocer como vomito de titanes, ese que le había explicado Filly en una charla SUPER LARGA y él solo rogaba que se callará.

Con curiosidad se inclinó a ver la masa, eso tenía mucho tiempo ahí y los cadáveres aplastados tenían pocos minutos, creyó volverse loco cuando vio algo conocido dentro de esa mas viscosa sin tener nada de asco Killy retiró un poco de la masa, abrió desmesuradamente los ojos al reconocer el cadáver dentro.

―Tony…

Dijo Killy en un susurro apenas audible, vio una sombra detrás de él, se quitó de inmediato cuando vio que la sombra tenía la espada alzada. Una vez logro alejarse vio con impresión a la mujer que tenía enfrente.

―No entiendo cómo me pudo tocar el marica cuando específicamente pedí a la zorra de Alexandria

Milena…

Aquella gitana traidora traía el uniforme de la Legión con el equipo de maniobras a los costados.

― ¿Sabes Killy? es una pena que te guste la verga porque yo te hubiera demostrado como puedo enloquecer a los hombres de placer –dijo esa mujer desvergonzada.

Killy aún no podía hablar de la impresión de ver a Milena en ese lugar.

―Alguien ya se está encargando de la ramera esa, yo acabare contigo y después con tu hermano… y ni pienses en pedir ayuda ya que estarás muerto antes de poder hacerlo… -dijo Milena con una sonrisa maliciosa.

Killy solo podía pensar en cómo salir de esa situación rápido para advertir a sus hermanos.

/

Alexandria solo estaba perdida en medio de los arboles gigantes, se bajó del caballo al ver una pisada, pero no era una pisada de un titán cualquiera ella reconoce perfectamente esa pisada, era del titán que se llevó a Darry.

Estaba tan concentrada, pero despertó en el momento que sintió que alguien corría hacia ella.

Desenvaino una de sus espadas logrando bloquear a su atacante, patadas y golpes era lo que lanzaba ella, las espadas chocando hasta quedar alejados uno de otro.

―Aun no es tarde para arrepentirte Chatita.

Alex abrió enormemente los ojos al reconocer a Fellner frente a ella.

―No tiene que terminar así casándote conmigo puedo salvarte de las llamas de este mundo y del siguiente, podrías ser mi reina.

Eso ya la había asustado no solo deliraba con ser comandante de la policía, sino que ahora deliraba con ser Rey.

―Tu respuesta es tu salvación, elígeme o la muerte –le dio como ultimátum.

Alex ya tenía la respuesta clara.

―Pues que sea la muerte –le respondió desafiante Alex

― ¿Es por ese capitanucho de cuarta verdad? De acuerdo zorra estúpida si no eres mía, ¡NO ESRES DE NADIE!

Fue la última exclamación llena de furia que lanzó Fellner antes de lanzarse furiosamente contra Alexandria dispuesto a matarla.

Alex esquivaba como podía sus ataques, las espadas chocaban en busca de herir al contrincante, en un movimiento ágil que había aprendido de su mentor logro deslizar la hoja de la espada sobre la contraria haciéndole un corte profundo a Fellner en el brazo izquierdo, con él haciendo muecas de dolor logró darle una patada alejándolo de ella.

Con la respiración agitada veía la sangre de Fellner manchar el suelo, pero se asustó mucho al escuchar que este se reía, se reía como si le hubieran contado un chiste la risa se empezó a escuchar más y más fuerte, Alex estaba llena de pánico al ver la sonrisa sádica y los ojos llenos de locura en los ojos de Fellner.

―No debiste hacer eso… -dijo Fellner viendo su brazo herido.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

La calma que había antes en el bosque fue rota por el rayo que impactó contra la tierra anunciando la transformación de un titán cambiante.

CONTINUARA…