Capítulo 14
El ver ese rayo impactar sobre la tierra puso en alerta a toda la legión, Filly a pesar de que estaba emocionado, estaba sumamente preocupado por sus hermanos, ese rayo no era una buena señal.
―Espero que este plan funcione –le dijo Hange a Filly.
―Yo cargare con la culpa de no ser así –le contestó Filly.
Hange se sorprendí un poco, ese plan había sido idea suya de ser un fracaso ella sería la responsable de las muertes de los soldados que murieran en ese plan.
―Yo te convencí de esto, si hay muertes cargare con ellas toda mi vida, aceptaré cualquier castigo que se me imponga así se aprenderá que no hay que escuchar a un gitano asqueroso.
Filly hablo con tanta seguridad que Hange se quedó muda, el estaría dispuesto a echarse la culpa de lo que pasará ese día con tal de que ella no tuviera problemas, antes de que pudiera responder otro rayo cayó en dirección opuesta al primero.
Filly ya estaba seguro de que nada iba a resultar bien, se subió a su caballo preparado para ejecutar el plan.
― ¡Filly! –dijo Hange.
Filly volteo a verla, se veía nerviosa no podía creer que ella estuviera bien cuando ella era la más emocionada para atrapar a esos dos seres con vida.
―Ten cuidado –dijo quedito para que solo él la escuchara.
Filly solo asintió para luego cabalgar en dirección donde el primer rayo impactó sobre la tierra.
/
Un grupo cinco de soldados que estaba en la ubicación donde el segundo de los rayos había impactado, pero solo encontraron tierra quemada, los cadáveres aplastados y rastros de unas enormes pisadas, también una capa de la legión manchada de sangre. Todo estaba muy silencioso.
― Esto comienza a darme miedo.
―Cierra la boca, no creo que sea difícil acabar con uno de esos titanes.
―No lo dudo, pero solo nos pidieron rastrearlos no matarlos.
―Las ordenes de ellos me valen mierda, tenemos la oportunidad de demostrar que somos buenos soldados al acabar con esos monstruos y con algo de suerte alguno de ellos se coma a los Valerius.
Todos sus acompañantes se empezaron a reír ante esa posibilidad.
―Más que todo a Filly y Killy, sin ellos estorbando nada me impedirá tener a Chatita –dijo el mismo soldado con arrogancia.
Entre ese grupo de soldados se encontraban los que siempre molestaban a Alexandria desde que ingresó a la Legión, ellos seguían convencidos de que Alexandria les pertenecería algún día, no como Fellner que ya la declaraba suya desde hace mucho. Estaban muy relajado, tanto que se bajaron de los caballos para cambiar a equipo de maniobras.
―Oye, pero no te lleves todo el crédito no vas a disfrutar tú solo yo también quiero disfrutar lo que se siente hacerlo con una gitana.
―Me han contado de que es mejor que hacerlo con una prostituta cualquiera.
―Amigo si lo logras con Alexandria al menos compártela.
Las risas y las bromas se acabaron cuando el que lideraba el grupo chocó con un árbol muy peculiar al menos eso quería pensar, cuando levantó la mirada con todo el miedo del mundo sus ojos se encontraron con la titán hembra.
Gritos de agonía y de dolor fue lo único que se escuchó en todo el bosque asustando a la mayoría de la Legión, todo parecía como la expedición 57 con más de cien compañeros muertos, todo para realizar una misión imposible. La sonrisa de la titán castaña prometía mucho sufrimiento.
En otro lado del bosque un peli-plateado cabalgaba a toda velocidad junto con un grupo de soldados para escapar de la enorme bestia tras ellos.
― ¡VAMOS A MORIR!
―VALERIUS PUDRETE EN EL INFIERNO, POR TU CULPA ESTAMOS AQUÍ.
Le reclamaban los soldados que lo acompañaban.
―No me culpen a mí, debieron irse a las tropas estacionarias si iban a estar llorando como nenitas –les contestó Filly tranquilamente.
Cuando llegó al lugar del impacto no esperó a encontrarlo tan pronto, apenas llegó al lugar se encontró con el otro titán que respiraba agitadamente, el titán al sentir que no estaba solo se dio la vuelta para ver a Filly que no veía nada asustado.
― Adelante, ¿Qué esperas? –fue lo que le dijo Filly al titán.
El titán pareció entenderlo ya que después de que el Valerius mayor mencionara eso, el titán se abalanzó sobre él intentando devorarlo, pero Filly era mucho más rápido en la persecución se topó con los otros soldados, así fue como todos ellos terminaron escapando de la enorme bestia.
― ¡VAMOS A MORIR! ¿QUÉ HACEMOS?
Filly ya estaba cansado de escuchar cómo esos cobardes se quejaban como nenitas, así que solo disparó una bengala negra al aire.
Esa era la señal de que el primer titán ya tenía su atención.
/
Levi sentía una presión en el estómago Alexandria se había hace bastante rato y aun no aparecía, solo rogaba que no se haya topado con alguno de esos titanes, vio la señal de humo negra.
―Dispérsense, cuando hayan encontrado al otro titán lancen una bengala roja, si no encuentran nada vuelvan aquí –les había dicho Levi.
Eren estaba un poco inseguro por ese plan, la alternativa era transformarse si las cosas salían mal.
Auruo iba refunfuñando, ya se había alejado mucho del punto de reunión, llegó hasta a un lugar del bosque donde vio una chaqueta de la Legión ensangrentada, la tomó con curiosidad, es eso escucho los gritos de ayuda, trató de ser lo más silencioso posible con el caballo, entonces la vio, a la titán castaña a punto de devorarse a un compañero, se quedó paralizado sin saber qué hacer el caballo se asustó que dio un relincho.
La titán olvido su comida para ponerle atención al intruso, Auruo estaba estático, el soldado fue aplastado por la mano de la titán, preso del miedo Auruo salió cabalgando a toda velocidad con la titán detrás de él.
Auruo cabalgaba lo más que podía para evitar que la titán lo atrapara.
Los demás miembros del escuadrón de Levi estaban en el punto de reunión al no encontrar algo del segundo titán.
― ¿Alguien ha visto a Auruo? –preguntó Petra preocupada.
Ninguno pudo responder hasta que escucharon los gritos de una niña que salían del bosque.
― ¿Esos gritos son de Auruo?
―Siempre grita así cada vez que puede.
Sin decir nada más todos se subieron a los caballos y se dirigieron rápido donde habían escuchado los gritos.
/
Filly seguía cabalgando, ninguno de los escuadrones daba alguna señal de que hubieran encontrado al segundo titán hasta que también escucharon esos gritos de niña, gracias al cielo no habían tenido alguna baja. Ese titán parecía solo haberse fijado en él.
― ¡Todos dispérsense! Yo me haré cargo de esta bestia –ordenó a los soldados que lo acompañaban.
Ni tontos ni perezosos ellos se quitaron del camino dejando a Filly solo con el titán.
"Killy… Alex… más les vale no morirse"
Esos eran los pensamientos del joven Valerius guiando al titán hacia la trampa.
Auruo no podía más con el miedo sentía que el caballo se cansaba, pero al menos había dejado atrás a la titán, pero la suerte no estaba de su lado ya que no se dio cuenta que el caballo saltó tirándolo en el proceso. Sin un caballo, en medio del bosque donde probablemente haya muchos titanes con hambre, el escuchar el rugido de la titán que se acercaba comenzó a correr a pie, pero luego recordó que tenía su equipo de maniobras con algo de suerte lograría esconderse entre los árboles y mandar la señal de que la titán lo perseguía, logró parar en una rama para poder descansar un poco aprovechando el momento lanzó una bengala negra para indicar que tiene la atención de la titán.
Tanto el escuadrón de Levi como Filly se encaminaron hacia esa señal.
Auruo a lo lejos podía escuchar los pasos agigantados de la titán ya podía estar seguro de que no tardarían en derrotarla y salir de ese bosque, pero la suerte no estaba de su parte ese día la rama en la que se encontraba no estaba nada firme, intentó no moverse mucho para no caer, ese árbol no estaba seco pero aun así su rama se estaba cayendo, al final el destino no quiso estar de su parte al final la rama termino cayéndose, en el suelo con la rama encima de sus piernas.
Desorientado por el golpe escuchaba los pasos de los caballos creyendo que era un sueño vio a su escuadrón acercarse a él preocupados intentando quitarle la gran rama de las piernas.
― ¡Auruo!, ¡¿Qué ocurre?! –le exigió Levi al estar frente a él.
En ese momento Auruo reaccionó muy exaltado haciendo lo que nunca se esperó que hiciera, tomó a Levi por la chaqueta y lo sacudió como un desquiciado diciendo, más bien gritando:
― ¡ELLA ME VA A COMER!
Todos lo vieron con temor, los pasos agigantados se volvieron a escuchar y vieron a la titán hembra correr a gran velocidad hacia ellos, todos se apuraron a intentar sacar a Auruo de ahí.
― ¿Por qué tenías que meterte tú en este lío? –le replicaba Petra.
La Titán ya estaba cerca de ellos, Petra grito de miedo mientras los demás esperaban su fin y Eren se preparaba para transformarse en titán, pero antes de que la Titán pudiera tocarlos ella fue tacleada por otro titán.
Ambos Titanes peleaban como dos animales salvajes olvidando que poseían inteligencia, cuando el Titán quiso acercarse al escuadrón de Levi para devorarlos la Titán hembra se abalanzó sobre él para que no tocara su comida. Ambos titanes rugían ferozmente proclamando su territorio.
― ¡No se queden ahí parados! ¡muévanse! –gritó Filly.
Con algo de dificultad lograron sacar a Auruo de debajo de la rama para después subir a las ramas más firmes para ver a la pelea de ambos titanes, Filly preparo una bengala roja esperando el momento oportuno para poder atraparlos por fin.
― "No podrán protegerse de nosotros y del ataque del titán contrario simultáneamente, el plan está funcionando mejor de lo que esperaba"
El vapor salía de las heridas que ambos titanes se causaban, pero ambos seguían peleando hasta la muerte por el territorio y el alimento, la bengala roja fue disparada.
― ¡Ahora!
Después de ese grito varios soldados aparecieron en el acto con ayuda del equipo tridimensional fueron atacando a los titanes, la Titán hembra endurecía la piel cuando veía que algún soldado se acercaba para cortarla con las cuchillas, pero protegerse de los soldados no podía protegerse del otro Titán, lo mismo ocurría con el Titán macho, por protegerse de los soldados no lograba defenderse de los ataques de la Titán hembra. Lograron herir a ambos titanes hasta cansarlos, cortes muy profundos incluso lograron cortarle un brazo a cada uno.
Filly veía con satisfacción que el plan había funcionado, Levi no perdía de vista la nuca de ambos Titanes esperando cualquier movimiento de ambos.
― ¡Filly el plan funcionó! –se escuchó una voz muy alegre.
Filly puso su mirada en la persona que dio esa exclamación de alegría y vio a Hange con las mejillas sonrosadas, los ojos brillantes y una enorme sonrisa en el rostro, esa imagen se le hizo muy hermosa lo que provocó que sus mejillas se tiñeran de rosa cosa que no pasó desapercibida por Moblit y Levi.
Salió de su ensoñación escuchar los quejidos de ambos titanes, vio a ambos titanes abrir la boca los que estuvieron en la expedición numero cincuenta y siete se alarmaron creyendo que gritarían para invocar a más titanes para comerse sus cuerpos, pero no fue así…
El vapor salía en abundancia por los cuerpos de los titanes, pero no para regenerarse, sino que para que sus cuerpos comenzaran a evaporarse. Filly en ese momento reaccionó…
― ¡Acábenlos, van a escapar!
Un grupo de soldados se abalanzaron sobre la nuca de los titanes para atrapar a sus portadores antes de que desaparecieran nuevamente, pero una inmensa luz cubrió ambas nucas de los titanes, todos ya entendieron de que se trataba al menos los que estuvieron en la operación de Trost.
Filly estaba preparado para ir a capturarlos, pero alguien lo abrazó por la espalda.
― ¡No lo hagas Filly!, ¡No sabemos lo que puede pasar si interferimos en lo que están haciendo!
Fue Hange la que dijo eso al tenerlo abrazado por la espalda, Hange se dio cuenta de que el proceso de cristalización que el del de Annie, de repente la luz se hizo más cegadora que antes cegando momentáneamente a los integrantes de la legión.
A lo lejos Erwin junto con Mike vieron el resplandor.
―Algo no anda bien –le dijo Mike a Erwin.
Erwin lo vio con seriedad dando a entender que estaba de acuerdo con él.
―Creo que esto tiene que ver con el presentimiento que he tenido desde hace varios meses, tendremos que analizar la situación cuando volvamos –dijo Erwin.
―Lo mejor será que dejemos pasar un tiempo para hacer eso, como puede ser puede no ser, lo peor sería que nos equivocáramos si sacamos conclusiones erróneas –sugirió Mike.
Erwin asintió de acuerdo con lo que dijo Mike, lanzó una bengala verde indicándole a los soldados que se dirigieran hacia donde se originó esa luz. Erwin seguía con su debate mental para comprobar que sus suposiciones eran ciertas, tanto Erwin como Mike veían con total asombro como los demás soldados veían como los cuerpos de los titanes se evaporaban.
― ¿Qué sucedió? ¿escaparon? –le preguntó Erwin a Levi ya que lo vio igual de impresionado que los demás.
―No, hicieron lo mismo que Leonhardt.
Erwin vio a Filly Valerius con los puños apretados viendo a las personas dentro de esos cristales que salieron de los cuerpos de los titanes, Erwin camino hasta estar a su lado posando una mano en su hombro le pregunto…
― ¿los conoces?
Filly señaló el cristal que contenía a una mujer rubia.
―Ella es Milena Debris, antes Zarzana, una gitana que vendió a su familia a la nobleza para que fueran sacrificio a los titanes y así ella salir del subterráneo para pertenecer a la nobleza.
Ahora señalo al cristal que contenía al pelinegro.
―Él es Jacob Fellner, un soldado mediocre de la policía militar que siempre intenta persuadirme de que le venda la mano de mi hermanita, aspiraba a ser capitán para darme una oferta por Alex, pero yo nunca se lo permití.
Ahí es cuando Filly cayó en cuenta de algo. Se giró bruscamente para ver a Levi y a Mike.
― ¿Dónde están Killy y Alex? –pregunto entre asustado y enojado.
―Killy fue a pasar un mensaje, no tardará en volver –mintió Mike, la verdad es que no sabía cómo decirle que talvez su hermano estaba muerto.
Filly estaba más que seguro de que le estaban mintiendo, pero le haría creer a Mike que cayó en su mentira, su rostro preocupado y desesperado se posó en Levi que no le había respondido la pregunta.
― ¿Dónde está Alex?
Levi no respondió solo seguía con su expresión seria, eso enfureció más a Filly.
― ¡¿En dónde rayos está mi hermana?! –exclamó alarmado.
Nadie le respondió, completamente fuera de sí tomó al primer caballo que vio y se introdujo en el bosque para buscar a sus hermanos ignorando los gritos de su capitana.
― ¡Filly no!
Todos vieron con angustia como el joven Valerius se internaba en el bosque para ir al rescate de sus hermanos, pero había dos soldados que seguían en shock con la vista puesta en los dos cristales de los titanes cambiantes, Bertholdt Hoover tenía una sola cosa en mente.
― " ¿Cómo es que esto es posible?, se-se supone que solo son nueve"
Mientras que en otra parte del bosque un joven pelinegro de ojos fucsia respiraba agitadamente debido a la larga distancia que había recorrido por alejarse de los titanes, solo conservaba una espada y una bengala, su equipo de maniobras estaba estropeado y tenía heridas en los brazos y parte del abdomen.
Se sentó a los pies de un árbol para esperar a que alguien lo encontrara o que la muerte viniera definitivamente por él y parece que será la segunda porque frente a él había un titán de diez metros viéndolo como si fuera el platillo principal de un bufet.
Lo mismo pasaba en la parte contraria del bosque mujer de cabellos castaño corría para alejarse de los titanes que la perseguían, solo llevaba una blusa blanca muy delgada, se sentía muy débil, llevaba dos grandes cortadas en el hombro izquierdo, perdió su equipo en la pelea con Fellner, luego de eso corrió lo más que sus piernas pudieron y su caballo la había abandonado, dos opciones: seguir corriendo por su vida esperando que alguien la encuentre y la rescate o resignarse a morir a lo lejos escucho fuertes pisadas y un grito, un grito que reconoció de inmediato.
― ¡KILLY!
Grito ella con la esperanza de que su hermano la escuchara y no fuera demasiado tarde.
― ¡KILLY!
Volvió a gritar con más fuerza.
― ¡ALEX!
Por fin recibió la respuesta anhelada y con lo que le quedaba de fuerzas corrió en dirección de donde escucho el grito de su hermano.
Mientras Filly seguía cabalgando desesperado por encontrar a sus hermanos se detuvo momentáneamente al ver un caballo blanco galopar en su dirección, la yegua relinchó violentamente muy alterada después de ese episodio de alteración Filly la vio con más detenimiento y luego escuchó una voz a sus espaldas.
―Es el caballo de Alexandria, ella no puede estará lejos.
Filly vio al dueño de la voz y se encontró a persona nuero uno de su lista negra, a Levi junto con su escuadrón, ahora Alex no estaba presente podía simplemente matarlo, pero con su escuadrón presente iba a ser muy difícil.
―Este es un asunto familiar que no te concierne rata –le dijo Filly con una mirada de muerte.
― Todo lo que tenga que ver con Alexandria me concierne Filly –le respondió Levi de igual manera.
―Ella es mi hermana.
―Y te recuerdo que también es mi subordinada.
Ambos se miraban seriamente, Filly sabía que necesitaba su ayuda si quería rescatara a sus hermanos, así que solo asintió con la cabeza y todos siguieron cabalgando para seguir en la búsqueda de los dos Valerius restantes.
El bosque estaba silencios, muy silencioso lo cual significaba problemas, pero de repente escucharon un grito y vieron una bengala verde en el cielo.
― ¡KILLY! ¡ALEX!
Fue lo que gritó Filly para cabalgar a toda velocidad hacia la señal verde.
Alex y Killy corrían lo más que podían para escapar de esos titanes que les estaban pisando los talones.
― ¡Killy si vamos a morir quiero que sepas que eres el mejor hermano mayor que pude tener! –exclamó Alex mientras aún estaban corriendo.
― ¡También quiero decir que eres un moco la mayoría de las veces, pero eres mi hermanita y te quiero!
― ¡Yo también te quiero!
En un mal paso Alexandria tropezó.
― ¡ALEX! –gritó Killy al detenerse para verla.
― ¡Vete, yo voy a estar bien!
― ¡No voy a dejarte!
Killy se acercó a ella arrodillándose a su lado.
Los titanes los rodeaban, este parecía su fin, así que solo cerraron con fuerza los ojos esperando el momento para reunirse con su hermano menor.
Pero ese momento jamás llegó.
Cuando abrieron los ojos vieron cómo se iban evaporando los cuerpos de los titanes que antes los estaban rodeando.
― Moco, ¿estamos muertos? –preguntó Killy con un poco de miedo.
―No, no lo están, pero a mi casi me matan de un infarto.
Ambos vieron con los ojos alegres y una sonrisa de alivio en su rostro a su hermano mayor junto con el escuadrón de Levi.
Filly corrió hacia ellos con sumo alivio los abrazó, los otros dos correspondieron al abrazo, los tres soltaban lágrimas de alivio y alegría al saber que aún estaban vivos y juntos.
― ¿Están bien? –Erd fue el que decidió romper el hermoso cuadro familiar que se presentaba.
― Oh, claro que sí estamos de maravilla –dijo Killy con una sonrisa "angelical" la misma que ponía Filly cuando tenía sus planes diabólicos –paseábamos tranquilamente por el bosque infestado de titanes, una maniática loca resulto ser un titán asesino que solo quería devorarme, perdí mi equipo de maniobras, me hice feos cortes en el cuerpo, estoy cansado, casi muero, ALEX TAMBIEN HA ESTADO A PUNTO DE MORIR Y LA UNICA SALVACION ERA QUE ALGUIEN VIERA LA PUTA SEÑAL QUE LANZE, así sí, podría decirse que estamos de maravilla –finalizó poniendo esa carita Angelical.
Eso hizo que tanto el escuadrón de Levi, Filly y Alex se abrazaran asustados por tremendos gritos que pego Killy, él que era el más pacifista y tranquilo de los ahora tres.
Filly se acercó a su hermano para verlo y tratar de calmarlo mientras Levi se acercaba a Alex preocupado (disimulándolo obviamente) por sus heridas, apenas parecía que se podía poner de píe.
― ¿Estás bien? –le pregunto.
―S-sí.
De repente todo se nublo para Alexandria Valerius lo último que escuchó fue la voz preocupada de Levi.
"Ellie…"
Todo era negro y sombrío, sentía mucho frío, pero aun así alerta a cualquier peligro, de repente como un huracán varias imágenes espantosas hasta que se detuvo en el rostro de un hombre que raramente se he hacía familiar, pero de todas maneras se le hizo repugnante, nuevamente la tormenta apareció terminando en un destello de luz.
Alex se incorporó de donde estaba dando una gran bocanada de aire, se dejó caer nuevamente en donde estaba, una vez se acostumbró a la luz que había, parpadeando un par de veces se dio cuenta de que no estaba en el bosque, estaba en la enfermería del cuartel de la legión, se dio cuenta que solamente tenía el brassier puesto.
―Despertaste…
Dio un respingo del susto buscando al portador de esa voz y vio a Levi sentado en una silla a lado de la camilla.
― ¿Qué sucedió? –preguntó Alex con la voz débil.
―Te desmayaste debido a tus heridas.
Alex se dio cuenta de que estaba medio desnuda y de volteo para no verlo.
―Tuvimos pocas bajas esta vez, pero el resultado terminó siendo el mismo no podremos sacarle nada a los titanes cambiantes.
Levi vio que ella estaba temblando del miedo, vio con asombro como su espalda estaba llena de cicatrices, cicatrices que cubrían esa hermosa piel blanca. Con sumo cuidado tomó una manta que había ahí y la cubrió.
―Tus hermanos o quisieron separase de ti, pero Hange los convenció de descansar y que te verían en la mañana.
―Gracias…
Alex sentía ganas de llorar, de la pena y el dolor de que el viera sus cicatrices, que se le fueron grabando con el paso de los años, por las expediciones previas, por las peleas callejeras por la lucha del alimento diario, cicatrices causadas por la lujuria del hombre.
―Erwin quiere hablar contigo mañana en la mañana, al parecer quiere preguntarte sobre Milena tiene entendido que se conocían bien –hablo un poco bajo.
―El que la conozca no significa que fuéramos las mejores amigas del mundo, decía que yo solo era una zorra y ella es una sucia, que traiciono a su pueblo solo por su buena posición social.
La vergüenza se le había ido momentáneamente por la mención de Milena, y de repente el recuerdo de la expedición llegó a su mente, la mirada sádica y lujuriosa que le dedicaba Fellner antes de que el rayo impactara sobre su cuerpo es algo que estará en su cabeza por mucho tiempo, es un milagro que aun estuviera viva.
Levi la veía, ella estaba asustada de nuevo, lo podía ver sus bellos ojos la constante amenaza de sus hermanos le impedía estar libremente a lado de ella para poder conversar y tratar de rescatar al menos la amistad que tuvieron en su momento, pero desde hace varios meses se dio cuenta de que no era la amistad lo que quería recuperar, sino que lo que ansiaba recuperar era el bello corazón de la joven gitana.
―Mañana habrá un día libre, así que no hay preocupaciones.
Alex lo vio sin entender.
―Acompáñame…
Alex seguía confundida, pero encontró una blusa blanca y se la puso para acompañar a Levi a donde siempre a las caballerizas para después llegar a aquel claro donde podían mostrarse libremente, al llegar ahí todo se fue transformando y el ambiente era tan hermoso como extraño, Levi tomó unas mantas y las tendió en la hierba y le indico a Alex que se sentara junto a él, un poco extrañada por la actitud de Levi se sentó a su lado.
―Estoy feliz de que estés viva –dijo Levi finalmente.
Alex lo vio extrañada y sorprendida a la vez.
―Cuando vi que Fellner era un titán cambiante solo pude preguntarme en donde estarías o que es lo que te pudo haberte hecho ese desgraciado.
Alex se estaba quedando muda por las declaraciones de Levi.
―Solo puedo decir que yo también pensaba en ti, en que talvez no volvería a verte nunca más y sinceramente eso me aterró –dijo Alex con pequeñas lágrimas en sus ojos.
Levi acuno su rostro entre sus fuertes manos, nadie los interrumpía, no había soldados, ni titanes, ni hermanos psicópatamente celosos para interrumpir ese bello momento, los labios de ambos se acariciaban como si estuvieran consolándose por el mal momento que tuvieron que pasar y saber que ambos estaban ahí para…
Amarse…
Levi fue recostando a Alexandria sobre la manta, ante eso la castaña se comenzó a asustar, estaba consciente de lo que iba a pasar ahí si no se detenían, ella lo deseaba tanto, deseaba tanto volver a unirse a él, pero el recuerdo de su tormentoso pasado invadió su mente, cada toque de cualquier hombre le recordaban a los toques de ese hombre que tomó su cuerpo de las maneras más inimaginables en la historia de la humanidad.
Levi la sintió temblar entre sus brazos, ya sabía lo que pasaba por su mente.
―Estoy sucia Levi… no lo hagas por lastima, no tienes que mancharte con mi deshonra solo por compromiso –dijo Alex con los ojos llorosos y las mejillas rojas.
Levi tomó su rostro entre sus manos para que lo viera a los ojos para que creyera en sus palabras.
―Eso no me interesa, yo no haría esto jamás por compromiso tú me conoces mejor que nadie, esto lo hago porque es lo que siento, no pienso forzarte a nada solo quiero que sepas que tú tienes mi corazón… todo mi corazón Alex y aún no sé si yo aún tengo el tuyo, pero de lo que estoy seguro Alexandria Valerius es de que…
Levi se inclinó levente hasta llegar a su oído para susurrarle algo que la dejo muda.
« je t'aime de tout mon cœur »
Las lagrimas viajaban libremente por el rostro de la gitana, esas palabras que tanto anhelaba escuchar finalmente la hicieron caer ante los sentimiento sque creyó perdidos ya estaba decidida a lo que hará. Alexandria tomó el rostro de Levi entre sus manos y lo besó.
―Hazlo Levi... –dijo entre besos –borra toda huella ajena a tí de mi cuerpo...
Una pequeña sonrisa se formo en el rostro del capitán al escuchar esas palabras, habia extrañado tanto los besos de su gitana y el calido contacto que le daban sus abrazos y sentía que ella tambien había extrañado los suyos.
Fue bajando desde sus labios a su barbilla y de su barbilla a su blanco cuello, con los nervios a flor de piel Alex fue sacando la chaqueta de Levi, desabotonando cada boton de su camisa hasta dejar expuesto su bello abdomen marcado junto con algunas cicatrices del subterranéo y otras de las batallas con los titánes.
Mientras Levi repartía besos por el cuello de Alex buscando que se relajara fue despojandola de su blusa, viendo las cicatrices que adornaban la blanca piel de Alexandria, al sentirse expuesta Alex se tensó un poco intentó cubrirse, pero las manos de Levi no se lo permitieron.
―N-no me mires –dijo Alex con las mejillas coloreadas de carmín. Sentía verguenza por su cuerpo y por su pasado.
―Necesito hacerlo, quiero grabar en mi mente cada detalle de tí, toda la belleza que posees... incluso lo que tú consideras imperfecto.
Levi nunca habia dicho tantas cosas bellas desde que estaban en el subterranéo, motivada por esas bellas palabras alejó todos esos temores que le impedían ser feliz.
Las manos de Levi retiraron el sosten de Alex dejando expuestos sus pechos, aun avergonzada de su cuerpo, pero los besos que Levi le daba por todo el cuerpo reemplazaba el miedo.
Los besos fueron bajando, desde su abdomen, hasta su vientre deteniendose en la marca de pertenencia, besó esa marca buscando borrar todo mal recuerdo que le haya dejado esa experiencia, Levi besaba cada cicatriz como queriendo curar cada herida con amor.
Sin darse cuenta ambos ya estaban despojados de toda prenda que les impidiera fundir nuevamente sus cuerpos. Alexandria sentía la hombria de Levi rozando su intimidad, ya no tenía miedo, pero aun temblaba, le gustaba volver a experimentar las sensaciones que le estaba provocando Levi, al primer hombre que se entregó sinceramente y al que amaba más que a nada.
― ¿Estas lista? –preguntó Levi.
Alex solo asintió.
Y entonces sucedio...
Levi Ackerman y Alexandria Valerius volvieron a ser uno solo, cada movimiento era como tocar el paraiso, la luz de la luna y las estrellas iluminaban la escena de amor que ambos se profesaban esa noche.
La primera vez pasó por la mente de ambos, en esa casa de la nobleza cubiertos por sabanas blancas con el sentimiento de libertad fluyendo por sus cuerpos, los movimientos eran suaves y placenteros, Levi seguia repartiendo besos por su cuello mientras Alex rasguñaba la fuerte espalda del capitán.
Todo lo que han vivido juntos, la vez que se conocieron, todo lo que hicieron para robar con sus teatritos, cuando se conviertieron en amantes secretos, los besos compartidos, las alegrias y tristezas, la traición, el reencuentro hasta llegar a ese momento.
Sentía que tocaba el cielo con las manos, ya no podían callar más lo que sentían, ambos llegaron al tan preciado orgasmo dando por culmidado aquel acto de amor.
Levi se recostó sobre las mantas y Alexandria se acostó sobre su pecho, tomó una de las mantas para cubrir sus cuerpos del frío.
―Je t'aime –dijo Levi aun con la respitación agitada.
―moi aussi je t'aime mon amour –contestó Alex con una sonrisa.
Alex tomó el rostro de Levi para darle un beso, volvio a recostarse en el pecho de su amado capitán, pero antes de entrar por completo al mundo de los sueños susurró...
« Gracias... »
Alexabdria fue al mundo de los sueños, lejos de las pesadillas, en los fuertes brazos de su amado se sentía protegida y feliz...
Levi se quedó contemplando su bella gitana dormir, sentía que un peso enorme dejaba su pecho para permitirle respirar tranquilo, ese bello momento era el más feliz de su vida, despues de admirar la belleza de su gitana iba a acompañarla al mundo de los sueños, pero antes de caer completamente se dio cuenta de algo, un detalle que le iba a impedir estar libremente con Alexandria, el detalle de la delgada línea entre profesional y lo sentimental, Levi finalmente se durmió, pero no sin antes hacerse esa pregunta que sería su tormentó proximamente.
« ¿Que he hecho? »
CONTINUARA...
